José Antonio y la Economía
Una parte relevante de la sociedad española, lentamente, está reaccionando: pese a una, casi absoluta, unanimidad mediática y parlamentaria, algunos sectores se han rebelado, propugnando un decidido no al proyecto constitucional europeo que se somete a votación el próximo 20 de febrero.
El referéndum del 20 de febrero.
La convocatoria del Gobierno del PSOE de un referéndum, a celebrarse el próximo día 20 de febrero, por el que se somete a consulta popular un proyecto de tratado constitucional europeo, ha generado unos efectos políticos en parte no previstos por José Luis Rodríguez Zapatero y sus estrategas. No obstante, han logrado -no podía ser de otra manera- que la mayor parte de fuerzas parlamentarias marchen detrás del sí, incluido un Partido Popular que, sin ningún entusiasmo por la convocatoria, tenía escasas alternativas tácticas.
Pero la convocatoria, además, oculta otro objetivo: alcanzar un refrendo tácito a la acción de Gobierno, buscando, éste, un éxito de imagen y popularidad que le permita avanzar en su proyecto de transformación social y consolidar, de paso, un dudoso éxito electoral que se ganó, con una auténtica tara de origen, manipulando los hechos de 11M.
Todas las grandes fuerzas parlamentarias de ámbito nacional, comentábamos, además de las nacionalistas moderadas (PNV y CiU), se han sumado al sí.
Por su parte, las también parlamentarias Izquierda Unida (fuentes de la coalición en Cataluña aseguraban, el pasado 27 de enero, que un tercio de sus electores se decantaría por el sí), Eusko Alkartasuna, Bloque Nacionalista Gallego, Nafarroa Bai y Esquerra Republicana de Catalunya, han optado por el no.
Mencionemos a otras fuerzas extraparlamentarias y diversos movimientos sociales que se han decantado por el no.
La Plataforma estatal por el no a la constitución europea.
Se ha constituido, a nivel estatal, una amplia coordinadora que propugna el no al proyecto constitucional europeo, desde la extrema izquierda marxista, sumándose a la misma otras entidades libertarias, ecologistas, antiglobalización, etc.
Dentro del extenso listado de entidades adheridas, encontramos a fuerzas parlamentarias (Izquierda Unida), toda clase de sectas marxistas (PCE, Corriente Roja, Partido Comunista de los Pueblos de España, Partido Revolucionario de los Trabajadores, Espacio Alternativo, etc.), sindicatos (secciones sindicales de Comisiones Obreras, la anarcosindicalista y posibilista CGT, diversos pequeños sindicatos radicales…), entidades sociales de lo más variado (Cristianos por el Socialismo, Attac – Madrid, Asociación contra la tortura, Ecologistas en Acción, diversas ONGs poco conocidas…), entidades virtuales (Otra democracia es posible…), colectivos juveniles (fundamentalmente, las juventudes de los citados partidos marxistas), asociaciones de vecinos y plataformas locales por el no, etc. Un conmovedor reencuentro, como en otras ocasiones, de viejos camaradas y compañeros…
De nuevo, la extrema izquierda, pese a la pervivencia de sus viejas rencillas sectarias (muchas de tales entidades son escisiones las unas de las otras…), y a asumir filosofías políticas contradictorias (desde marxistas-leninistas, libertarias, progresismo cristiano, ecofeministas, y utópicos de variado pelaje), ha dado un ejemplo de realismo. Han sido capaces de unirse en una cuestión importante, dejando sus célebres querellas para otra ocasión, organizando un instrumento que, sin duda, será eficaz y permitirá hacer llegar a los simpatizantes (en centros de trabajos, Universidades, entidades culturales…) las razones de su no. Presentaciones ante medios de comunicación, carteladas, mítines, fiestas, caravanas, escritos en prensa…, toda una eficaz campaña está en marcha. Tienen experiencia y seguro que lo harán muy bien.
Entre las entidades adheridas, a la plataforma, no encontramos a las fuerzas radicales nacionalistas que también optan por el no, caso de los herederos de Batasuna (restaría credibilidad democrática a la plataforma, por una parte, y, por otra, tampoco los abertzales se sentirían cómodos en ninguna plataforma estatal que huela -aunque sólo sea remotamente- a español).
El pasado 24 de enero, el sindicato nacionalista vasco ELA-STV, en sus orígenes ligado a la Iglesia católica y al PNV y, actualmente, enfeudado por la estrategia del ámbito sindical vasco diseñada por el sindicato abertzale LAB, anunció públicamente el desarrollo de una activa campaña propagandística por el no. Ello indica, por lo tanto, que esta convocatoria también será causa de fractura social en el País Vasco, demostrando la esquizofrenia política latente entre los nacionalistas supuestamente moderados.
Derechistas, liberales, varios…
La plataforma digital Red liberal ha sido una de las primeras entidades que se ha decantado por el no, proporcionando sólidos argumentos a europeístas sin complejos, liberales al estilo de La Ilustración Liberal, y conservadores moderados.
Una virtual Plataforma por la Libertad de los Europeos ha realizado a lo largo del mes de enero, una intensa campaña de difusión masiva por internet de diversos documentos e informaciones, razonando y apuntalando la postura del no. Sin duda, la red de redes se constituye en una de las vías más eficaces de información, comunicación y propaganda.
Los lepenistas hispanos de Democracia Nacional se han decantado, finalmente y después de anunciar en su web, con anterioridad, otra postura menos firme, por el no. A tal efecto, DN ha elaborado un documento muy consistente, denunciando los diversos aspectos del proyecto legal que les ha llevado a votar en contra: ambigüedades estructurales, ausencia de criterios culturales, una falta de definición, y diversas cesiones de Soberanía.
Seguramente, en DN, al igual que diversos periodistas, analistas y otras fuerzas políticas, se han dado cuenta de que, previsiblemente, algunos sectores sociales desengañados con el Partido Popular no obedecerán sus consignas, optando por el no como voto de protesta. Ahí se juega toda una baza. Si al contar los votos emitidos, el día 20 de febrero, existe una cantidad importante que no pueda atribuirse a la extrema izquierda, ya puede preocuparse el Partido Popular, pues será la prueba más evidente de la posibilidad real de que una fuerza política -a su derecha- le lamine con seguro peligro. Este deslizamiento, sin duda, es significativo de la percepción que se tiene, en algunos medios, del estado de ánimo existente entre algunos dirigentes, militantes y base electoral del Partido Popular: al menos inicialmente, el rechazo a la acción gubernamental del PSOE y la sucesión de eventos políticos acaecidos desde el 11M, les ha llevado al no como expresión de un profundo malestar que su propio partido no ha sabido canalizar y responder adecuadamente.
Sigamos con el repaso. Por su parte, casi todos los grupos falangistas han optado por el no (FE de las JONS y FE/La Falange). Y la democrática Falange Auténtica sufre cierta división entre una mayoría decantada por el no y los partidarios del sí.
Recordemos una noticia de cierta incidencia en las cuestiones que tratamos. El pasado miércoles 26 de enero se publicó, en diversos medios, que la mayoría de las intervenciones realizadas, en el foro que el Ministerio de Asuntos Exteriores había habilitado en internet al objeto de difundir y discutir el tratado constitucional, era efectuadas en contra del mismo. También era muy común una queja: el deficiente conocimiento del texto a causa de la nula difusión del mismo. Sin duda, a este foro han concurrido personas de ideologías muy diversas, pero con algunas constantes comunes: ciertas inquietudes políticas, voluntad de movilización y emisión de opinión, capacidad de acceso a nuevas tecnologías. Es decir, se trata de una franja con cierta capacitación social e instrumental, por lo que pueden deducirse algunas conclusiones nada halagüeñas para los proyectos del Gobierno, y que, seguro, le llevará a redoblar esfuerzos.
Medios de comunicación.
La cadena radiofónica COPE ha concedido ciertos espacios a los partidarios del no en sus programas estrella y tertulias. Así, Federico Jiménez Losantos, desde su altavoz de La Mañana, se ha dirigido a los votantes del Partido Popular pidiéndoles expresamente el no, como el mejor medio para “hacer un favor a Mariano”. César Vidal en La Linterna y Alberto Recalde, entre otros tertulianos, incluso en La tarde con Cristina, también se han manifestado por el no. Es de agradecer que, en la unanimidad del pensamiento políticamente correcto difundido en los mass-media, estos profesionales actúen con responsable libertad y sin restricciones mentales.
Los medios de internet también se han hecho eco minoritariamente de las posiciones del no. Es el caso de Libertad Digital; no podía ser menos, dadas las posiciones de sus impulsores ya pregonadas en COPE. Incluso su suplemento religioso, Iglesia Digital, ha acogido algunos textos en los que se exponen razones avalando esta postura negativa.
Otro medio revelación en internet, El Semanal Digital, también ha recogido los pronunciamientos por el no de algunos de sus columnistas más cualificados, si bien su postura editorial es mucho más posibilista,
El diario La Razón es una notable excepción al cerco informativo al no; al igual que sus páginas de religión, Fe y Razón.
Otros medios escritos, por ejemplo los semanarios católicos Alba, Paraula, etc., también han acogido diversas razones del no.
Veamos un caso distinto. El diario digital www.forumlibertas.com, en su editorial de 13 de enero, resumía las razones alegadas por el sí y las del no. Insistía en la descarada actitud del Gobierno socialista en su intento de manipulación de la convocatoria como un éxito de partido, lo que refuerza, a su juicio, la postura de quienes diseñan un castigo al Gobierno. El texto proponía, finalmente, otra opción cuyo efecto sería análogo al del voto negativo, salvando, eso sí, la voluntad europeísta de los católicos: la abstención activa. Así, nacido de la mano de e-Cristians, este medio parece decantarse por la abstención activa, proporcionando a los católicos, de esta forma, una pluralidad de opciones que impedirá, en el futuro, ser acusados de haberse marginado voluntariamente en el proceso europeo actualmente en marcha, a causa de una cerrada postura corporativa.
Catolicismo social.
Veamos otras expresiones procedentes, al igual que otras ya antes mencionadas en mayor o menor medida, del catolicismo social.
Solidaridad y Autogestión Internacionalista, nacido desde el Movimiento Cultural Cristiano, difundirá en público, y con el estilo callejero que les caracteriza, su postura negativa, si bien, por motivaciones muy distintas a las de los partidos antes mencionados, a causa de su perspectiva socialista y de izquierdas.
En la familia tradicionalista también existe unanimidad: la Comunión Tradicionalista Carlista, la Comunión Tradicionalista sixtina y los catalanes del MPC, realizarán en solitario sus respectivas campañas por el no.
Familia y Vida, Alternativa Español y el Partido Social Europeo, coinciden en propugnar el voto negativo. No obstante, aún existiendo una notable coincidencia en las razones que les ha llevado a tal decisión, ello no ha sido suficiente como para alcanzar algún acuerdo táctico coyuntural que conjuntara esfuerzos, al menos, en esta ocasión, y que pudiera proporcionarles pistas para las decisiones políticas futuras que deberán adoptar si, realmente, pretenden constituirse en una alternativa de cierto calado.
HazteOír.org, mediante www.votano.org, optó tempranamente por el no, lo que no esperaban quienes unían a esta entidad con el Partido Popular.
Foro Arbil también se ha decantado por el voto negativo, proponiendo, en su publicación mensual, diversos artículos en esa línea.
Consideraciones finales.
El Gobierno está nervioso. Diseñó la convocatoria como una expresión populista del “nuevo talante”; pero muchos ciudadanos, incluso de izquierdas, siguen mirando al proyecto constitucional europeo como algo lejano, ajeno a sus intereses, y gestado desde unas euroburocracias políticas de comportamientos nada democráticos. Otras decisiones políticas han galvanizado, por otra parte, a algunos sectores sociales: católicos, conservadores, liberales, nacionalistas… Y les ha empujado, por encima de otras disciplinas políticas, a un reactivo no. Si a ello se le suma una previsible alta abstención, la ocasión se presenta propicia para un voto de censura al Gobierno y a los grandes partidos.
Por ello, una machacona campaña masiva por el sí está por venir. El cerco al no, y a sus defensores, será casi absoluto, tanto desde los medios de comunicación, como desde las demás modalidades de propaganda. La unanimidad, casi absoluta. Ello evidenciará un divorcio creciente entre clase política y ciudadanía. En cualquier caso, es previsible que el número de partidarios del sí aumente, conforme avance la campaña, mientras los del no, se alejen de sus entusiasmos iniciales, reduciéndose en porcentaje.
Para quienes pretenden una alternativa desde valores fuertes al Partido Popular, la ocasión era magnífica: por ejemplo, constituyendo una plataforma por el no análoga a la organizada por la extrema izquierda; lo que habría facilitado el discernimiento del camino futuro. No lo han hecho. Si quieren incidir políticamente en el futuro, no es fácil que se les presenten ocasiones tan claras.
Unos buenos resultados del no, siempre que excedan, de forma notable, a los que previsiblemente pueda cosechar Izquierda Unida y aliados en esta ocasión, constituirían un voto de castigo al Gobierno y un poderoso toque de atención al propio Partido Popular, que tendría que reflexionar acerca de su trato a sus votantes católico y al moderno electorado conservador no confesional. De perder, por su derecha, a unos cuantos cientos de miles de votos, posibles futuros éxitos electorales quedarían muy comprometidos.
En cualquier caso, se acredita la existencia de diversas identidades sociales y culturales vivas, con capacidad de expresión y organización, que se niegan a ser anegadas por lo políticamente correcto y su rodillo mediático.
Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 89 de 2005
Pregunta: ¿Qué adjetivo sería el más apropiado para caracterizar la identidad del partido Familia y Vida ? ¿sectorial, transversal, populista, conservador…?
Respuesta: Probablemente transversal, sí transversal. Lo que pasa, si le soy absolutamente sincero le diré, que tampoco tengo muy claro esto de la transversalidad. Es posible que se trate de un socorrido recurso para definir nuestro posicionamiento político. Permítame decirle que, personalmente, soy de los que opino que esto de la derecha y la izquierda ya no se lleva, me atrevería a decir que pertenecen al siglo XIX; ni tan siquiera al XX. En la Edad Media se hablaba de güelfos y gibelinos, unos partidarios de los papas y otros de los emperadores alemanes; no tardaremos mucho en dejar de escuchar a las personas encuadrarse en la derecha o en la izquierda.
Es verdad que la política consiste en la búsqueda del bien común para la sociedad. El bien común entiendo que sigue siendo el mismo, la verdad. El Partido Familia y Vida habla, muy a menudo, de esa búsqueda constante de la verdad. Lo que si tenemos claro es que la sociedad sí cambia, y lo hace continuamente. Me parece que hoy en día, y este juicio reconozco que es visto desde una visión únicamente práctica, la complejidad de los asuntos políticos y los factores que inciden sobre ellos tienen como consecuencia que las ideologías mencionadas constituyan unos parámetros muy poco adaptables a las nuevas necesidades sociales. Mire Ud. la política del futuro es la política de los valores, y el Partido Familia y Vida considera que, en concreto, la Vida y la Familia, como valores fundamentales, deben ser llevados a la política. Es más preciso y urgente que nunca devolver a la Familia y la Vida el protagonismo que se merecen como ejes y motores de toda nuestra política.
P.: Familia y Vida celebró un congreso extraordinario los pasados días 23 y 24 de octubre. El partido, pese a sus fracasos electorales, ¿sale reforzado del congreso o, pudiera afirmarse, continúa en crisis?
R.: No sé de dónde ha sacado Ud. que el Partido Familia y Vida ha tenido fracaso electoral alguno o ha estado en alguna ocasión en crisis.
De lo dicho, lo que sí es verdad, es que el Partido ha celebrado recientemente su I Congreso nacional bajo el lema: “La solución es política”. Celebrar un Congreso, por todo lo alto, apenas tres años después de su constitución es, en si mismo, un triunfo para todos. Un triunfo no sólo para los afiliados y simpatizantes del Partido, también para todos los demócratas. El sistema democrático se basa en la expresión de la opinión política de los ciudadanos mediante el sufragio universal. Los ciudadanos deben expresar con el voto su opinión personal, si a éste no se le dan oportunidades de elegir, termina decantándose por lo que llamamos el voto útil que, habitualmente, forman las opciones mayoritarias. Ello provoca una adulteración del sistema democrático que, creado sobre mayorías parlamentarias que cuentan con la legitimidad del voto, no representan la opinión del ciudadano.
Dicho todo lo anterior; y justificada la existencia del Partido Familia y Vida, por estos y otros muchos motivos, no voy a dejar de reconocer que los dos principales objetivos de un partido político son: concurrir en los procesos electorales y ocupar un puesto de representación en la Administración. Junto con estas funciones el partido puede tener otras muchas, pero las que verdaderamente lo definen como partido son las dos mencionadas. Los votos no son un fin para nosotros, ni lo deberían ser para nadie, son un medio que, indudablemente aspiramos conseguir para llevar nuestra política a las instituciones. Sí Ud. Se refiere a que, después de obtener los excelentes resultados en las elecciones nacionales, vimos reducido cuantitativamente los votos en las elecciones europeas; yo, y se lo digo sinceramente, no me atrevo a pensar en crisis. De verdad se puede llegar a pensar que, jugando con todas las desventajas que te ofrece el sistema, ¿se ha dado el plazo suficiente para ser conocidos?, ¿hemos tenido tiempo para explicar a los españoles la inutilidad de ese voto útil del que hablábamos?; permítame decirle que, conociendo la mecánica por dentro, esto necesita tiempo. Recientemente dije que esto de la política necesita mucho de oído y de tacto, el Partido Familia y Vida tiene que resistir, y como Ud. bien sabe el que aguanta gana.
En referencia a lo de la crisis, citando a un miembro del Parido le diré que el Parido Familia y Vida es como la levadura del mundo político español que va a transformar una masa compacta e indigesta en algo esponjoso y apetecible. Bien porque enseñemos a hacer política de otra forma, bien porque vayamos introduciendo una cultura de vida y no de muerte.
Mire Ud. al Partido Familia y Vida, ahora que no nos oye nadie le diré, que no le ha dado ni tiempo a estar en crisis. Ni puede estarlo ni lo estará. Su existencia, como he mencionado antes, está justificada en ella misma. De momento, con nuestra aportación minoritaria a la vida política, pero decisiva, aspiramos a que se nos permita influir en la sociedad. En estos momentos la existencia de Familia y Vida es radicalmente imprescindible en el espectro político actual.
Parafraseando a Thoreau diremos que si el bien común del pueblo es agredido con leyes inicuas y el fin de la política se hace perverso, el lugar de los políticos honestos es, en todo caso, la oposición.
P.: Familia y Vida, no habiendo alcanzado sus iniciales expectativas electorales, ¿ha efectuado una autocrítica?, ¿actuará en consecuencia?
R.: Insisto en que nuestras expectativas electorales están cumplidas. El Partido Familia y Vida se ha presentado a las elecciones y le ha dado la posibilidad de votar a miles de personas que sin nuestra presencia no hubiesen votado. En un Congreso, y no tendría sentido que fuese de otro modo, se debe hacer una crítica de lo hasta ahora realizado. Todo no lo habremos hecho bien; o como decía el popular, y digo lo de popular con toda la mala intención, D.Alberto Ruiz Gallardón recientemente, “algo habremos hecho mal”; eso con absoluta seguridad, sobretodo porque hemos hecho muchas cosas.
Por lo tanto no sé si actuaremos en consecuencia, lo que si lo haremos es en conciencia. El Partido Familia y Vida pretende universalizar los valores de la familia y la vida, obrando siempre desde la recta intención de hacer un bien a la sociedad y sobretodo a los más débiles y desfavorecidos.
Vivimos tiempos de extraños experimentos sociales, el legislador se rige por su propia voluntad dando la espalda a la naturaleza del ser humano. Así es posible legislar en contra de la vida, en contra de la familia y en contra de la persona; pero, la legitimidad de estas leyes en un Estado de Derecho como el nuestro, no les transforma en leyes justas. La consecuencia es la necesaria presencia de un Partido como el nuestro en el espectro político, hoy más necesario y urgente que nunca.
P.: Un partido político que se centra, fundamentalmente, en la defensa de la familia y de la vida, ¿no renuncia, así, a la oferta de un programa político completo y, con ello a la posibilidad de atraer a sectores sociales más amplios?
R.: El Partido Familia y Vida es un partido temático, es decir, defiende principalmente la vida y la familia de entre los muchos objetivos que puede legítimamente perseguir en su acción política. Esta opción política no sólo se justifica, sino que viene exigida por la extrema importancia del objetivo a conseguir: queremos aunar los esfuerzos de todos aquellos que consideran que son los dos pilares fundamentales de toda acción política, que deben ser logrados de forma absolutamente prioritaria. Tengo una amiga que dice algo así como que: si la casa se cae, tú no la harás mejor que yo.
Los Estatutos del Partido Familia y Vida dejan bien claro que éste no tiene más fines que la familia y la vida. A su vez facultan al Partido para que, en cada convocatoria electoral, se elabore un programa político en el que se concreten las propuestas que hacemos a la sociedad para la mejor defensa e implantación de los valores de la vida y la familia. Se añade que en aquellos aspectos en los que no se vean involucrados los valores que constituyen el fin del Partido, este no se definirá. Y ahora le digo yo, ¿se le ocurren a Ud. muchas políticas que no tengan nada que ver con la familia y la vida, en definitiva con la persona?. A mí no.
P.: Familia y Vida , ¿qué opinión tiene ante la iniciativa legislativa socialista que contempla la equiparación legal de las “uniones homosexuales” con las familias? El partido, ¿se movilizará junto a otras entidades cívicas frente a este programa “progresista”?
R.: Sí yo le digo que la familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado, no me estoy inventando nada, estoy siendo justo con la naturaleza y además estoy haciendo referencia al Art. 16 de la Declaración Universal de Derechos Humanos. La intención del Gobierno actual es inventarse el “matrimonio homosexual”, pero la legalización y el reconocimiento de la pareja de hecho parte de la legislatura anterior. Como ejemplo el Partido Familia y Vida tiene, entre otros muchos recursos contra todos estos experimentos con la vida y la familia, recurrida y admitido a trámite por el TC la Ley de Familia de la Comunidad de Madrid.
Por lo tanto; sí la familia es natural, la única definición válida de familia será la de una comunidad estable fundada en el matrimonio de hombre y mujer, que forman los cónyuges y sus hijos, con el fin de asistirse mutuamente, transmitir la vida y garantizar el desarrollo y la libre educación de los hijos. Cualquier otro invento podrá legitimarse por parte de este Gobierno o del anterior, pero como he señalado antes esa legitimidad no conseguirá eludir la perversidad y lo injusto de esa regulación.
Me pregunta Ud. sobre la adhesión a otras iniciativas; el Partido Familia y Vida decidió, en el reciente Congreso celebrado, recomendar a sus afiliados y simpatizantes apoyar la Iniciativa Legislativa Popular en defensa del matrimonio por parte del Foro Español de la Familia.
Por cierto, eso de “progresista” no está muy acertado…
P.: Algunos partidos políticos han nacido, en los últimos meses, dirigiéndose –expresa o tácitamente- al electorado católico. Nos referimos a Alternativa Española (presentado en sociedad el pasado 23 de octubre desde una identidad netamente conservadora), Solidaridad y Autogestión Internacionalista (definido como socialista y nacido desde el Movimiento Cultural Cristiano) y el Partido Social Europeo (más un proyecto que verdadero partido). De consolidarse, de la mano de alguno de ellos u otros, una alternativa a la derecha del Partido Popular, la anterior, ¿no concurriría por el mismo electorado al que se dirige Familia y Vida , limitándole todavía más sus posibilidades de crecimiento?
R.: Créame si le digo que no estoy muy seguro al tipo de electorado que nos dirigimos, se sorprendería bastante si viese Ud. lo que se ve desde dentro. Vivimos tiempos de confusión y ello provoca legítimos movimientos de inquietud por parte de muchos ciudadanos. El Partido Familia y Vida tiene tres años de existencia, cuatro procesos electorales a sus espaldas, una implantación importante en varias de nuestras Comunidades Autónomas, muchas iniciativas en defensa de la familia y la vida en curso y un número importante de afiliados y simpatizantes. Cualquier nueva iniciativa política respetuosa con el Estado de Derecho, bienvenida sea.
R.: Algunos políticos del Partido Popular y de UDC han destacado, en su actividad pública, por su defensa de la vida en toda su extensión y de la verdadera identidad y realidad de la familia. Familia y Vida , ¿se plantea mantener espacios de encuentro con esos políticos con los que tanto comparte?
R.: Por supuesto que estamos dispuestos a mantener espacios de encuentro con políticos de estas dos formaciones, que se hayan manifestado en alguna ocasión en defensa de la vida, en cualquier supuesto y condición, y de la familia, teniendo su origen en el matrimonio entre un hombre y una mujer. Además esta posibilidad podrá darse con políticos de cualquier otra formación; no es patrimonio de la derecha, ni del centro derecha, la defensa de estos valores. Lo que sí deben de saber quienes se acerquen al Partido Familia y Vida es que, en esa búsqueda de la verdad que mencionábamos antes, no aceptamos atajos. Durante mucho tiempo por conveniencia política, por supuesta imposibilidad de aspirar más alto, se han defendido la familia y la vida de una manera muy tibia. La consecuencia es la situación actual y el continuo atentado contra estos valores. La verdad sobre estos valores es una, no aceptamos ningún tipo de injerencia en su búsqueda. Nosotros estamos en el camino correcto, compañeros de viaje aceptamos, pero por este camino.
P.: Una de las novedades acaecidas en el panorama del catolicismo social español es la aparición de las llamadas plataformas transversales, como nuevas modalidades de participación política y acción social en defensa de los mismos valores defendidos –en buena medida- por Familia y Vida . Nos referimos a diversas entidades, cada una con sus acentos propios, como E-cristians, HazteOír y Foro Arbil . Como presidente de un pequeño partido político que busca un espacio propio, ¿qué opinión le merecen estas nuevas realidades? ¿mantiene Familia y Vida alguna relación con tales entidades
R.: Claro que mantenemos relación con estas plataformas. En concreto con Arbil ahora mismo, Ud. me está realizando una entrevista y yo le estoy contestando encantado. Personalmente, y no es por hacer ni mucho menos la pelota, Arbil lo leo siempre; hay contenido y de altura.
Estudiamos sus trabajos y si “Familia y Vida” así lo cree oportuno, podemos proponer a nuestros afiliados y simpatizantes colaborar personalmente con estas iniciativas. Ya le he mencionado nuestra adhesión a la Iniciativa Legislativa Popular del Foro Español de la Familia por ejemplo.
P.: Los españoles estamos convocados a un referéndum, para la ratificación del tratado sobre la constitución europea, el próximo 20 de febrero. Familia y Vida, ¿ha adoptado, ya, alguna posición ante la misma? ¿propugnará el sí, el no, la abstención o el voto en blanco? ¿por qué?
R.: “Europa sí, esta Constitución no”, este será nuestro lema. El Partido Familia y Vida en el último Congreso celebrado hizo pública su decidida vocación europeísta y consecuentemente pedirá a sus partidarios el NO para esta Constitución.
No nos debe sorprender los comentarios por parte de los partidos políticos partidarios de esta Constitución, los próximos días, hasta la celebración del referéndum. Le pronóstico a Ud. Toda una suerte de barbaridades por boca de los partidos partidarios presagiando las fatalidades por sí el resultado fuese negativo. Todos tranquilos, todo esta preparado, y sí no, ¿porqué se cree Ud. Que nos preguntan?.
El Partido Familia y Vida tiene preparado un decálogo del NO que aparecerá a final de año. Mire, el reconocimiento que nuestra Constitución Española hace del derecho a la vida es más definido que el que sugiere la futura Constitución Europea. Teniendo este reconocimiento en nuestro país, los atentados contra los no nacidos y los más desfavorecidos tienen como consecuencia las cifras estremecedoras que todos conocemos. Por cierto, que las Constituciones no crean derechos, los reconocen; podían ser un poco más generosos en estos reconocimientos.
P.: Desde la experiencia alcanzada con motivo de su implicación personal, con las familias aragonesas, a través de diversas entidades, ¿considera que el movimiento asociativo familiar católico disfruta de buena salud?
R.: Mi participación en el mundo asociativa de vida y familiar siempre fue en asociaciones civiles o no confesionales, como ejemplos les podría citar Pro-vida y Acción familiar aragonesa.
Sí soy conocedor por ejemplo, por mi relación personal con varios de sus integrantes, de la buena salud que goza en Aragón el Movimiento familiar cristiano.
P.: Muchos católicos enjuician desde la sospecha y el prejuicio a la participación política en general, y a los políticos en particular; también a los políticos católicos. No obstante, creemos que puede observarse, en algunos ambientes eclesiales concretos, un mayor interés por la acción política; ya sea a través de los partidos o de las, antes mencionadas, plataformas transversales. ¿Considera que existen espacios formativos y de encuentro adecuados, dentro de la Iglesia española, en apoyo a esas vocaciones por lo público?
R.: Nunca será suficiente la concienciación en torno al compromiso del católico. Un compromiso importante es el político, no sé si sabe Ud. aquello que dice “sí tú no te ocupas de la política, la política se ocupará de ti”. La búsqueda del bien común, que eso es la política, nos compete a todos. Soy firme partidario, como Ud. ha señalado al principio de la entrevista, de la no confesionalidad de la política. En esta realidad temporal el católico tiene un extraordinario campo de acción en su vocación. La responsabilidad en la política pertenece a la persona y a su asociación, al partido, y en última instancia a la conciencia.
- Muchas gracias.
- Muchas gracias a Uds. Ha sido un placer.
www.familiayvida.com
amigos@familiayvida.com
José Antonio Ullate Fabo nos descubre, en una reciente obra, las claves del éxito del libro El Código da Vinci: siendo mucho más que una mera narración, difunde una auténtica doctrina gnóstica adaptada a la mentalidad individualista y hedonista de hoy día.
La verdad sobre El Código da Vinci.
Vino viejo en odres nuevos.
Apologética, rigor histórico, razón.
- Direcciones de interés:
Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 86, octubre de 2004
Un libro, La verdad sobre el Código da Vinci, descubre las claves del éxito de la novela de Dan Brawn: una narración sustentada en viejas doctrinas gnósticas adaptadas al individualismo y hedonismo de hoy día.
El escritor José Antonio Ullate Fabo nos descubre, en La verdad sobre el Código da Vinci (Libroslibres, Madrid, octubre de 2004, 190 páginas), las claves de la novela de Dan Brawn, uno de los mayores éxitos comerciales de los últimos decenios.
Son dos las narraciones que se sustentan entre sí: la más visible trama de acción, y un discurso presuntamente histórico presentado, casi, como una auténtica revelación. Diversos textos ya han refutado sus numerosas imprecisiones históricas. Ullate va más allá de una detallista explicación de las 37 falsificaciones más desvergonzadas de la novela. La cuestión es otra. Una novela, más o menos correctamente elaborada, desde la perspectiva literaria, pero marcada por sus abultados errores históricos, ¿cómo ha alcanzado semejante éxito?
Conforme la tesis histórica mantenida por Dan Brown, la religiosidad natural primigenia se manifestaba en el que denomina “culto a la diosa”. También Jesús la habría preconizado, manteniendo una relación sentimental con María Magdalena que originó una descendencia sorprendentemente entroncada con los merovingios siglos después. El Priorato de Sión (existió una organización así denominada, hasta hace unos pocos años, inspirándose el autor en ella, impulsada por un lunático finalmente desenmascarado) habría salvaguardado esa verdad, durante casi dos mil años, frente a la conspiración de una Iglesia católica empeñada en desvirtuar las enseñanzas de Jesús, transformándolas en una religión machista y violenta. Como hilo conductor, Dan Brown atribuye contenidos esotéricos a algunas de las obras del genial Leonardo da Vinci, destacado miembro, además, del Priorato. Antaño, para los gnósticos, antecesores de este ecofeminista culto que impregna muchas manifestaciones de la moderna New Age, el mal del mundo radicaría en el demonio o en la materia. Ahora, sería la propia Iglesia la responsable de todos los males.
En la tercera parte del libro, “Lo que hay detrás (del velo de la diosa)”, se desmenuza lúcidamente la significación histórica y vigencia actual del gnosticismo; un conjunto de excéntricas doctrinas, recordemos, cuyo conocimiento aseguraría la salvación de unos cuantos iniciados, en oposición a la vocación universal de la Iglesia.
Esas fantasías y viejas doctrinas gnósticas y panteístas, ¿tienen algo que ver con la realidad cotidiana? “El fin de la religión de la diosa es que la responsabilidad del sujeto se diluya, lo mismo que el binomio mérito - culpa, y que su lugar lo ocupe una conciencia espontánea de armonía con el todo. A partir de entonces la conciencia queda tranquilizada, porque el bien y el mal adquieren un significado nuevo, sin el dramatismo que tienen para el común de los mortales. El bien es estar en armonía con el universo, ser el universo. El mal es la falta de armonía, el desequilibrio. En la práctica la norma se vuelve tremendamente sencilla: haz lo que quieras mientras no introduzcas violencia, tensión, desarmonía. Así gozarás y además estarás siendo piadoso. El mal queda reducido a lo que violenta físicamente a alguien. La vida, entonces se hace fácil, mórbida. Se logra el máximo de la autoindulgencia: lo que apetece es el sexo y, casualmente la forma de «identificarme con la totalidad» es el sexo”. Para Ullate, autor de las anteriores líneas (páginas 117 y 118), esta espiritualidad encajaría con el alma moderna; caracterizada ésta por el individualismo, la negación de una verdad absoluta, el escepticismo, la búsqueda del placer por encima del deber, el sentimiento como instrumento para afrontar la realidad en detrimento de la razón... Es decir, una “espiritualidad de cafetería” nada exigente.
Esa es la razón de su éxito: la novela, con tales errores históricos y la propuesta de esa pseudoespiritualidad, se ha sembrado en el fértil terreno de la mentalidad dominante.
“Cuando la gente deja de creer en Dios no es que no crea en nada, es que cree en cualquier cosa”. Esa paradójica reflexión, atribuida a Chesterton y recogida por el escritor, nos sitúa ante el hombre de hoy que, pese a crecer en la crítica sistemática y la impugnación de todo dogma, queda indefenso ante propuestas culturales incompatibles con el empleo de la razón. Ullate, ante semejante panorámica, también señala una tierra firme en la que caminar: nada mejor, para ello, que algunas poesías de Eliot que nos remiten a Jesucristo y su Iglesia. El texto alcanza, así, un sorprendente carácter apologético que se suma a su rigor histórico y a la exaltación de la razón; convirtiéndole en una síntesis recomendable no sólo para los lectores de El Código Da Vinci, sino para todos los que quieran adentrarse en los mecanismos morales y mentales de la postmodernidad.
Libertad Digital, 10 de noviembre de 2004.
El terrorismo de la era de la globalización, ¿es sustancialmente diferente al sufrido, con anterioridad, en otras sociedades? En una breve incursión a sus raíces, y a las características actuales de esta amenaza, observamos una constante: la presencia de una ideología que lo origina y mueve.
Las acciones terroristas son el efecto expreso y directo de una opción, racional y táctica, por el empleo de medios violentos, adoptada por un grupo dirigente y activista movilizado por una ideología, que contempla incluso el asesinato selectivo o indiscriminado de adversarios (personas con significación política opuesta, militares y miembros de los aparatos de seguridad del estado, o simplemente civiles), con el objetivo de forzar un cambio político que no podría alcanzarse por vías pacíficas. En los grupos terroristas siempre está presente una ideología, como motor o justificación de sus acciones criminales: ya sea de carácter puramente política, de base territorial/nacionalista, o pseudorreligiosa.
El terrorismo moderno, sufrido a lo largo del siglo XX, siempre se ha caracterizado, además de basarse en una ideología interpretada y aplicada hasta sus últimas consecuencias, por el secreto, la adopción de una organización militar estanca y jerarquizada, y el empleo del factor sorpresa.
El estado, generalmente, ha dispuesto, salvo en naciones poco desarrolladas o apenas dotadas de estructuras estatales, de medios tecnológicos más avanzados, y de una red humana más extensa, que los alcanzados por los grupos terroristas. Por ello, en la mayoría de casos, el terrorismo ha sido derrotado.
Pero el terrorismo se transforma constantemente. Así, puede afirmarse que, si bien la mayoría de sus expresiones desarrolladas a lo largo de la segunda mitad del siglo XX compartían una concepción del mundo, en alguna medida “racional” y de raíz marxista, en la actualidad predomina la concepción irracional, mítica, pseudo religiosa y mesiánica, del fundamentalismo islámico contemporáneo.
Por ideología entendemos una concepción intelectual omnicomprensiva, del mundo y de la realidad, que explica, desde el enunciado de unas leyes permanentes y supuestamente científicas, el comportamiento individual, la evolución social, y el fin “ineludible” de la humanidad.
Debemos diferenciar, no obstante, al terrorismo de otros conceptos con los que suelen confundirse.
- Los conceptos de “resistencia” y “guerrilla” están muy relacionados entre sí al remitirse, en muchos casos, a las acciones militares ejecutadas por un ejército, o milicia irregular, contra el ocupante extranjero o los defensores del “estado burgués opresor”. En muchas ocasiones, tales han combinado las acciones militares “clásicas” de guerrilla rural, principalmente, con las tácticas de terrorismo urbano; de ahí las dificultades en deslindar tales conceptos del de terrorismo, puro y duro, al causar víctimas conscientemente también entre la población civil.
Remontándonos en el tiempo, como antecedentes históricos del terrorismo, encontramos diversos episodios. Veamos alguno de ellos.
- La secta de los asesinos (inicialmente liderada por el viejo de la montaña, Hassan ibn Sabah, fallecido en 1124); una minoría chiíta ismaelita de Siria, asociada al consumo de hashish.
- La etapa del Terror institucionalizado por los jacobinos franceses (de marzo de 1793 a julio de 1794) contra los representantes cualificados del Antiguo Régimen, demás opositores políticos, y la población civil que apoyaba a los grupos insurrectos monárquicos en amplias zonas del país.
- En el siglo XIX encontramos numerosas manifestaciones terroristas, entre otras: los grupos anarquistas (especialmente activos en los países mediterráneos, pero poco efectivos en general), los grupos nacionalistas balcánicos (particularmente, los nacionalistas de la VMRO, Organización Revolucionaria Macedonia del Interior), y los izquierdistas rusos de Narodnaya Volya (“Voluntad Popular”, populistas de procedencia pequeño burguesa, intelectuales y universitarios, ideológicamente oscilantes entre el liberalismo radical, la utopía libertaria y el socialismo utópico).
El proceso de descolonización en el Tercer Mundo, ya a mediados del XX, se acelera por la acción guerrillera de los distintos “movimientos de liberación nacional” (ya puramente marxistas, como el PC chino, ya de predominio nacionalista, como el Mau Mau en Kenia): de nuevo, se recurre al terrorismo. Pocos años después, en otros lugares (Europa, Japón, Oriente medio, América Latina) irrumpe el terrorismo marxista-leninista. El de los países occidentales avanzados siempre será socialmente minoritario y extremadamente ideologizado. El de América Latina, particularmente, y en otras áreas del Tercer Mundo, revestirá la modalidad tanto de ejércitos irregulares –guerrillas- de ámbito rural, como de base urbana. No obstante, la mayor parte de todas esas expresiones fracasarán en sus intentos, salvo en casos muy aislados, como el FSLN en Nicaragua y las FARC colombianas, hoy transformadas en atípicas narcoguerrillas. En Europa debemos recordar al Ejército Republicano Irlandés (IRA) que, al parecer, está planteando disolverse en 2005, sin haber conseguido imponerse “militarmente”, pero habiendo alcanzado indudables éxitos “políticos”.
GRAPO y FRAP en España, FLNC y FLB en Francia, NAR y Brigadas Rojas en Italia, Tupamaros en Uruguay, Montoneros y ERP en Argentina, FPMR en Chile, Ejército Simbiótico de Liberación y Panteras Negras en USA, grupúsculos comunistas griegos, Ejército Rojo Japonés, Fracción del Ejército Rojo en Alemania, Maoístas en India, GIA en Argelia, Hermanos Musulmanes en Egipto, PCB en Brasil, Sendero Luminoso y Tupac Amaru en Perú…; todos ellos fueron derrotados, entre otros motivos, por no saber incorporar las nuevas tecnologías que podían potenciar su acción o, alternativamente, combatirlos. Mientras permanecieron relacionados con servicios secretos de los países comunistas, disfrutaron de algunos avances técnicos. Caído el Muro de Berlín, retrocedieron en todo el mundo, particularmente en occidente.
En Palestina se implantan dos tipos de organizaciones terroristas: marxistas-leninistas unas (FPLP y FDLP), y nacionalistas otras (Al Fatah, laica, y Al Saika, socialista panárabe). De forma muy tardía, el fundamentalismo islámico (Hamas, Jihad islámica y Hezbollah) también arraiga impulsado en sus inicios, paradójicamente, por los servicios secretos israelíes que así pretendían debilitar a su enemigo. No obstante, el terrorismo palestino ha obtenido brillantes resultados: la excarcelación de la inmensa mayoría de los autores de secuestros de aviones de pasajeros occidentales acaecidos en los años 70 (particularmente, los realizados por Septiembre Negro); el reconocimiento internacional de Arafat, dos décadas después; las retiradas francesa, norteamericana e israelí de Líbano; son contundente prueba de ello.
Veamos, a continuación, las principales características del actual terrorismo de la era de la globalización.
Su recurso a la ingeniería financiera; lo que ya se venía practicando por ETA, las FARC, y demás organizaciones terroristas mínimamente sofisticadas. No obstante, el salto cuantitativo, que no cualitativo, lo ejecuta Al Qaeda.
La producción de daños indiscriminados lo más cuantiosos posibles (eliminándose intencionadamente, y sin restricciones, la barrera entre población civil y potenciales objetivos militares).
Su anonimato: en Nueva York, hasta tres semanas después del 11 S, no se tuvo certeza de la identidad de los autores de los atentados. Algo parecido también sucedió en Tokio con motivo de los atentados ejecutados, mediante gases tóxicos en su Metro, por el grupo mesiánico La Verdad Suprema.
Búsqueda de la máxima repercusión mediática.
Su acceso a nuevas tecnologías. Así, el empleo de internet facilita la comunicación interna de los grupos terroristas entre sí, independientemente de su dispersión geográfica. Por otra parte, la marcha de una sociedad depende hoy día, en gran medida, del buen funcionamiento de las redes informáticas: el bloqueo o la destrucción de tales redes pudiera paralizar la vida socioeconómica.
La posible adquisición y el empleo de armas de destrucción masiva (la guerra ABQ en su aplicación terrorista).
Una nueva identidad ideológica, al irrumpir el fundamentalista islámico de base religiosa, pero esquemática y vitalmente análogo.
Su universalización: el terrorismo puede golpear, a sus potenciales enemigos, en cualquier lugar del mundo.
Para afrontar a este nuevo terrorismo que, armado con una ideología totalitaria y buena parte de las características de la moderna globalización, impacta con nuestra sociedad, debemos tener presentes algunas cuestiones previas.
1. En primer lugar, debe analizarse el choque entre dos principios fundamentales de la sociedad democrática de corte occidental: el del ejercicio y límites de la libertad individual y grupal, con las exigencias de la seguridad colectiva que pueden aparejar la pérdida -o serias limitaciones- de derechos subjetivos concretos. Tal conflicto existe, igualmente, en la determinación de los límites legales y éticos del cruce de las distintas bases de datos estatales: particularmente en su colisión con el derecho a la intimidad.
2. El terrorismo total requiere, como respuesta adecuada, una movilización social colectiva, tanto por parte de los sujetos sociales particulares activos, como de las instituciones políticas y los partidos: unidad por encima de las diferencias.
3. La existencia de bases terroristas estables en diversos lugares del mundo, que facilitan su pervivencia y mayor radio de acción, es otro de los efectos de la universalización terrorista: para combatir eficazmente esa presencia, se impone la cooperación internacional. Los evidentes éxitos internacionales alcanzados por el terrorismo palestino han sido analizados y valorados, en buena medida, como modelos deseables, por Osama Bin Laden y sus seguidores. Para afrontar esta amenaza no existen atajos: sólo es posible el éxito desde la firmeza y la unidad internacional, ya que si algún gobierno apoya a los terroristas, aunque sea mínimamente, entonces, buena parte de los mecanismos de respuesta pierden efectividad.
4. Aparición de nuevos debates éticos. Así, en Israel y USA se han planteado la posible licitud de la tortura en casos extremos de conocimiento seguro de inminente atentado masivo; pero con una cobertura judicial o legal pautadas.
Muchas de las técnicas contraterroristas del estado democrático, todavía hoy vigentes, ya fueron ensayadas por la policía secreta zarista (la denostada, pero no por ello menos mítica, OJRANA) frente a nacionalistas caucásicos, anarquistas, social-revolucionarios, socialistas y comunistas.
Desde la perspectiva del vigente estado de derecho, tales técnicas podemos clasificarlas en dos tipos: las legales, que concuerdan con los valores constitucionales del estado democrático y el principio de legalidad, y las ilegales.
No obstante, la mayoría de instrumentos, que mencionamos a continuación, pueden desenvolverse en los cauces de la legalidad, hasta el límite en que sean contradictorios con determinados derechos fundamentales. Su delimitación, por ello, deberá realizarse caso por caso. Veámoslos sumariamente.
2. La represión directa, ya sea para prevenir, como para amortiguar un golpe terrorista concreto, mediante la información extraída in situ de la colaboración ciudadana, las pruebas recogidas en el lugar del atentado, las delaciones, los interrogatorios, etc.
3. Empleo de técnicas de agit-prop: técnicas de agitación y propaganda. Con ellas se persigue la creación, entre la población civil, de una decidida actitud opuesta a la acción terrorista, privando a los grupos terroristas, de paso, del colchón humano que precisan para mantenerse y regenerarse.
4. La infiltración, entendida como la penetración de agentes estatales “dobles”, en una organización, con los objetivos de descubrir su trama interna y, además, prevenir acciones terroristas ulteriores; desarticulando el grupo antes o después de una acción.
5. El futuro de la lucha contraterrorista radica en la cooperación judicial, penal y policial, internacionales mediante: el intercambio de información, ya lo mencionábamos antes; la creación de archivos conjuntos; la constitución de unidades policiales mixtas; la autorización de investigaciones policiales extranjeras en suelo nacional…
No olvidemos una dimensión social decisiva, generalmente obviada cuando no ignorada, al debatir estas cuestiones: la necesidad de la educación colectiva en unos valores fuertes que propongan a toda la sociedad, incluidos los terroristas y su ambiente, una alternativa atractiva para su retorno a la vida civil normalizada.
Insistamos en un aspecto. El terrorismo de la globalización, desplegado dramáticamente por Al Qaeda, ya se prefiguraba en las organizaciones antecedentes inmediatas de ETA, las FARC, la OLP, etc. Comulgar con una u otra ideología no hace distintos a los grupos terroristas, pues todos ellos desprecian, en mayor o menor medida, la división combatientes/civiles: terrorismo es terrorismo, ya sea marxista – leninista o islamista. Pero el empleo de las técnicas que lo caracterizan, y potencian hoy día, ya se experimentó con anterioridad, aunque condicionado por el desarrollo tecnológico del momento. En definitiva: el terrorismo desplegado por Al Qaeda se ha despegado cuantitativamente, que no cualitativamente, del terrorismo de las organizaciones precedentes.
Una constante, de todos los grupos terroristas de cualquier época, es la fuerza motora de una ideología, adoptada dogmáticamente, como explicación pseudocientífica de la presunta marcha ineludible de la humanidad hacia su utopía final; paraíso cuyo alcance, dificultado por fuerzas reaccionarias, imperialistas o diabólicas, debe acelerarse mediante un ejercicio titánico de coherencia que exige un tributo en sangre.
Ofrecemos a nuestros lectores un adelanto de la programación semestral de actividades elaborada por la española Asociación para el Estudio de la Doctrina Social de la Iglesia (AEDOS).
Fernando Fernández Rodríguez, presidente de la Asociación para el Estudio de la Doctrina Social de la Iglesia (AEDOS), nos informa de las actividades programadas por su entidad para el segundo semestre del presente año 2005.
I.- Capítulos y seminarios.
III. - Textos de eminente aparición
Los interesados en estas actividades de AEDOS, en sus publicaciones, ya editadas o en marcha, en la adquisición de la condición de socio, o en cualquier otra información, pueden dirigirse a la siguiente dirección electrónica:
información@aedos-dsi.com
También puede solicitarse información, en la misma dirección, sobre las publicaciones de la asociación La Rábida.
Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 86, octubre de 2006
La Asociación para el Estudio de la Doctrina Social de la Iglesia (AEDOS) sigue en marcha. Una reseña de su nueva programación.
Foro Arbil es una entidad inspirada por los criterios teóricos y de acción de la Doctrina Social de la Iglesia. Juan Pablo II, quien declaró 1991 como “Año de la Doctrina Social”, en su discurso de Año nuevo la definió así: “Enseñanza doctrinal mediante la cual el magisterio de la Iglesia, asistido por el Espíritu y sostenido, al mismo tiempo, por el parecer de los teólogos y los especialistas en ciencias sociales, procurar iluminar a la luz del Evangelio las actividades diarias de los hombres y mujeres en las diversas comunidades a que pertenecen, desde la institución familiar a la sociedad internacional”.
Capítulos y seminarios previstos:
Capítulo de Economía: X Seminario.
Publicaciones:
El futuro de la fe. D. Rafael Gómez Pérez.
Los interesados en participar en las diversas actividades de AEDOS, en la adquisición de sus publicaciones, en adquirir la condición de socio, o en cualquier otra información, pueden dirigirse a la siguiente dirección electrónica:
información@aedos-dsi.com
Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 85, septiembre de 2004