Blogia

Crónicas navarras de Fernando José Vaquero Oroquieta

EL «HEMBRISMO» COMO ESTADIO FINAL DEL MARXISMO (texto publicado en el Nº 181 de la revista de pensamiento Razón Española).

EL «HEMBRISMO» COMO ESTADIO FINAL DEL MARXISMO (texto publicado en el Nº 181 de la revista de pensamiento Razón Española).

I. INTRODUCCIÓN: DESBORDANDO 1984

 

Unos hechos significativos de nuestro entorno inmediato; veámoslos. Cada año son detenidos en España más de 100.000 varones por supuestos delitos de maltrato en el ámbito familiar: para ello es suficiente la denuncia de una mujer -con su único testimonio- que asegure en una comisaría o juzgado haber sido «maltratada verbalmente». Existe una subvencionada «industria del maltrato», dirigida por el lobby feminista, encargada de controlar y dificultar la relación de los padres varones con sus hijos. Ha aumentado exponencialmente el número de familias monoparentales en las que los hijos desconocen la figura y los efectos de la relación con un padre; pero, paradójicamente, en un asombrosos y revolucionario cambio de los roles familiares, los hijos se han convertido en «propiedad» del Estado a través de sus controladas y mantenidas -por diversas vías legales e institucionales- «madres cuidadoras». España ha sido pionera en la aprobación del mal llamado «matrimonio homosexual». España, igualmente, es  destino turístico por la laxitud con la que practica el aborto sin apenas restricciones. Se está desarrollando, desde algunos medios de comunicación, toda una preparación pedagógica dirigida a una futura legalización de la eutanasia. Persiste el control totalitario de la educación. La vida social española se viene caracterizando por una intensa sexualización pública. Se persiste en campañas dirigidas a la eliminación progresiva de la tradición religiosa (en sus expresiones simbólicas y públicas). Se demoniza a los disidentes del «pensamiento políticamente correcto»; sean ciudadanos comunes o relevantes figuras de la vida pública. Se excluye a los jueces independientes que denuncian las prácticas de la «ideología de género»...

Una situación, que desbordando a 1984, de George Orwell, ha llevado a afirmar al jurista, escritor y ex juez Francisco Serrano que «Si usted, yo o cualquier otro hombre no estamos en la cárcel es porque nuestras mujeres no quieren. Porque como quieran…»[1].

El panorama descrito, ¿cómo calificarlo? ¿Ciencia-ficción o realidad? ¿Acaso responde a una mirada distorsionada por prejuicios machistas trasnochados o se basa en datos objetivos? ¿Son fenómenos aislados o en perfecta sincronización? En cualquier caso, sufrimos las quiebras humanas de una sociedad convulsa y en revolución permanente; dirigida e impulsada desde el «poder» político, cultural y mediática. Una revolución postmoderna que tiene un origen, la ideología de género; y un instrumento, la ingeniería social. El texto que sigue pretende profundizar en los aspectos ideológicos explicativos de las prácticas y raíces del fenómeno.

 

 

II. LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO

 

La izquierda, desde el término de la Segunda Guerra Mundial, ha sufrido una profunda evolución ideológica y estratégica con el tránsito de diversas etapas y tácticas.

Intelectuales izquierdistas, como Jean Paul Sartre y Simonne de Beauvoir, se incorporaron al entorno comunista motivados, fundamentalmente, por su odio a la Iglesia Católica e impulsados por su voluntad de eliminación de toda forma de superstición religiosa. Inspirándose en un supuesto «Marx humanista» de sus Manuscritos económicos y filosóficos de 1844, trataron de elaborar una nueva interpretación de base marxista combativa de toda forma de «alienación», incluidas las de naturaleza familiar y sexual que encubrirían la capitalista.

En el itinerario de esta evolución, seguiremos como hilo conductor el magnífico trabajo elaborado por el abogado José Luis Sáiz Calabria titulado «Una aproximación a la mentalidad dominante. La izquierda como nuevo moralismo».

Así, el «neomarxismo» de los años 60 del siglo XX invertiría los esquemas ortodoxos marxistas, al poner el acento en la superestructura (pensamiento, valores, religión, estética) por encima de las condiciones materiales y de producción; sirviéndose para ello no poco de la reelaboración marxista de Antonio Gramsci. Para este autor italiano de los anteriores años 30, el cambio de mentalidad, liderado por los que denomina «intelectuales orgánicos», debía preceder al cambio social revolucionario; enfrentándose así con un todavía opositor «sentido común» fruto de la tradición católica.

Otra vía de renovación del marxismo procede de la Escuela de Frankfurt (Horkheimer, Adorno, Marcuse, Fromm, Benjamín). Desde diversas perspectivas, pretendían extender la crítica de la alienación a todas las formas de institución social. Para ello investigarán especialmente las raíces familiares y cualquier otra forma de autoridad prefiguradoras de todo pensamiento y estructura represora y, por definición, calificada como «fascista». En este neomarxismo, Herbert Marcuse elabora una síntesis de Marx y Freud, quien propone que la verdadera liberación de toda alienación pasa necesariamente por la liberación sexual, transformando el cuerpo humano en un instrumento de placer y no de explotación. Erich Fromm, por su parte, denunciará toda forma de autoridad: la familia, la religión, el patriarcado, el machismo… Caído el Muro de Berlín, descompuesta la Unión Soviética, desbaratado el modelo chino, con una socialdemocracia en convergencia con los dictados de las oligarquías económicas del mundialismo y diezmada por los nuevos partidos antisistema (Frente Nacional francés, Partido Liberal austriaco, Partidos del Progreso danés y noruego, UKIP británico…), estos intelectuales proporcionarán los instrumentos interpretativos y de acción de la izquierda postmarxista de los años 80 y siguientes.

Sáiz Calabria caracteriza esta perspectiva, magistralmente, en el siguiente párrafo: «Esta “nueva” izquierda se modula en una lucha constante contra el “fascismo” y en la promoción permanente de la agitación cultural desde las grandes plataformas mediáticas y culturales de lo políticamente correcto, en las que se elaboran las agendas culturales y se ensalzan o se proscriben los libros, los autores y los temas de interés, y que finalmente van introduciéndose, en un proceso incontenible y devastador, en los grandes medios y en las expresiones de la cultura popular, la televisión, la música, la literatura o el cine»[2].

La última mutación de esta evolución la constituiría la denominada «ideología de género». Ya Simonne de Beauvoir enunció en 1949 su conocido aforismo: «¡No naces mujer, te hacen mujer!». Sigamos con Sáiz Calabria: «La ideología de género es un feminismo radical surgido hacia fines de los 60, que rompe con el anterior movimiento feminista de paridad (que creía en la igualdad legal y moral de los sexos), para exigir el derecho a determinar la propia identidad sexual, y así llegar a una sociedad sin clases de sexo. Tuvo una fuerte presencia en la polémica Cumbre de Pekín, la IV Conferencia Mundial de la ONU sobre la Mujer, realizada en septiembre de 1995» y en la que se propondrían, entre otras tácticas y estrategias, el tan extendido, como apenas cuestionado concepto «violencia de género».

Se trata, en suma, de una nueva utopía, de un proyecto humano sustentado en contravalores que «Mantiene un vínculo con las utopías liberadoras de antaño y adquiere las formas de una nueva religión política, sin coerción física ni liderazgos heroicos, pero que va decantándose en un totalitarismo blando aunque, por ello mismo, extraordinariamente eficaz por cuanto oculta los verdaderos mecanismos de su asimilación»; asevera Sáiz. Debemos precisarle, no obstante, que ya en el poder- es el caso de España- esta ideología no vacilará en servirse de los medios «represores» clásicos: desde los recursos policiales a la exclusión de los disidentes.

            Tales propuestas revolucionarias constituyen el núcleo de la llamada «perspectiva de género», cuyo origen lo encontramos en el marxismo, según hemos visto, si bien con la aparente contradicción que presenta su dialéctica interna. No en vano, el marxismo se pretende «científico» y esta perspectiva neomarxista/feminista violenta la naturaleza misma, objeto del estudio de la ciencia; por lo que deviene en una ideología profundamente irracional, tanto o más que las otras modalidades marxistas. Su pretensión de reelaborar la historia, metodología y objetivos, la caracterizan, además, como una ideología totalitaria que se servirá, si es preciso, de los instrumentos de esta índole propios de un Estado de control hegemónico.

La ideología de género reinterpreta, desde tales premisas, la naturaleza, el individuo, la historia, la economía... Con su pretensión de liberar al hombre del hecho objetivo, «dado» por la naturaleza, de su propio cuerpo, promueve inevitablemente la revolución de un nuevo hombre, una nueva cultura y, en consecuencia, una nueva sociedad. El término «género» deviene, en esta cosmovisión, en concepto clave y revolucionario de su correspondiente neolenguaje, otra característica de los totalitarismos; cuestión que merece un estudio particular dada su extrema incidencia en el cambio social.

 

 

III. INGENIERÍA SOCIAL

 

Para alcanzar ese programa es prioritario «deconstruir» los roles asignados al hombre y a la mujer, por considerarlos injustos y contrarios a la verdadera liberación personal; de modo que el sexo biológico también sería una barrera a superar en aras del «género» liberador. En consecuencia, la procreación su subordina al proyecto de «construcción» personal, a la elaboración individual y libérrima del propio género, vinculándose a nuevas formas de agregación pseudofamiliar y facilitándose lo anterior mediante novedosas técnicas artificiales. Igualmente, la filiación se independiza de los roles naturales de maternidad/paternidad. Lógicamente, el Estado, con todos sus medios, debe ponerse al servicio de esta agenda de liberación personal y colectiva: educación, medios de comunicación, legislación positiva, servicios sociales, policía, magistratura. Tal despliegue de medidas constituye la que podemos denominar «agenda de la perspectiva de género» que ejecuta con precisión de cirujano la «ingeniería social».

El ilustre jurista y magistrado José Luís Requero Ibáñez afirma que «Para tal ideología el género tiene una dimensión ante todo cultural independiente del sexo, ajena a la naturaleza de la persona. La sexualidad no es constitutiva sino optativa: no se es ni hombre ni mujer, se opta por ser hombre o mujer porque ser hombre o mujer forma parte de “roles socialmente construidos”»[3]. Más adelante, recuerda que Rebecca Cook declaró en la antes mencionada Cumbre de Pekín que «los sexos ya no son dos sino cinco y por tanto no debería hablarse de hombre y mujer, sino de mujeres heterosexuales, mujeres homosexuales, hombres heterosexuales, hombres homosexuales y bisexuales». Todas las medidas propuestas y adoptadas en aplicación de dichos presupuestos serían, según su criterio, «fiel exponente de la guerra ideológica en la que estamos sumidos; es una guerra cultural, de conquista del sentido común, de conquista de la percepción y comprensión de la realidad y de la verdad sobre la persona. En lo jurídico, esta guerra llama a la acuciante necesidad de reinstaurar nuestros ordenamientos sobre postulados de Derecho natural frente a postulados de Derecho antinatural». Y se pregunta si, en coherencia con semejantes axiomas, puede legislarse desde la mentira. El jurista Jesús Trillo-Figueroa responde afirmativamente: «uno nace biológicamente hombre o mujer, y por tanto la naturaleza humana da lugar a personas con condición sexuada. Pero esto no les importa a las ideologías. Y se puede legislar sobre una falsedad, como se ha hecho en España desde 2004. No sólo fue el programa máximo del presidente Zapatero, sino que sigue ahí»[4]. Y el propio Requero suscribe dicho juicio, ya al término de su trabajo, afirmando que «Las consecuencias de hacerlo están ahí: el ordenamiento jurídico es un ecosistema por partida doble; en sí mismo, porque de alterarse la lógica de una institución jurídica –por ejemplo, el matrimonio– produce consecuencias en todo lo que rodea a ese instituto jurídico y, en segundo lugar, porque el destinatario de la norma es la persona y hay una ecología humana. Cuando el ecosistema humano se contamina, los daños saltan a la vista en términos de dolor, muerte, pérdida de derechos, etc.».

Para conseguir sus objetivos, la ideología de género ataca conscientemente -y desde todos los frentes posibles- a la familia, pues es en tal espacio donde la persona aprende a relacionarse, a interiorizar los roles familiares y sociales, a experimentar la religión; en definitiva, se integra en el orden natural de las cosas. La familia, que despectivamente califican como «tradicional», según su criterio, no sólo esclaviza a la mujer, sino que condiciona a los hijos, quienes «viven» que familia, matrimonio y descendencia son factores naturales y decisivos en su manera de afrontar el mundo; una experiencia «alienadora» a erradicar.

Vemos, por tanto, que esta ideología parte de unos iniciales postulados marxistas, de modo que inevitablemente pretende el poder como instrumento de la revolución antropológica que -en última instancia- persigue. No obstante, dado que el control del poder cultural debe preceder, desde su perspectiva, al control del poder político, esta ideología venía trabajando, con anterioridad a los gobiernos José Luis Rodríguez Zapatero, desde la acción de sus lobbys feminista radical y gay. De ahí la progresiva elaboración e imposición de un neolenguaje, su decidida penetración en todos los niveles del mundo educativo y, acorde a los tiempos actuales, su voluntad de manipulación de los medios de comunicación, particularmente la televisión. Las diversas normativas discriminatorias «en positivo» de la mujer, elaboradas en las últimas décadas, se basarían en estadísticas manipuladas, cuando no falsificadas; que para ello ignoran, por ejemplo, la particular incidencia masculina en el suicidio, el mayor fracaso masculino en los estudios en general, etc. Todo ello se ha plasmado en un cuidadoso recorrido legislativo, estudiado particularmente, según veíamos, por José Luis Requero Ibáñez, del que destacaremos, ahora, la perversa inversión de la carga de la prueba, y la práctica de un Derecho penal de autor, por definición, de deriva totalitaria. Esta revolución se ha servido de prácticas nocivas muy extendidas socialmente, como es el preocupante fenómeno de las denuncias falsas en el ámbito penal intrafamiliar (sobremanera, la denominada, desde una nomenclatura anglosajona, como «bala de plata»), y la implantación de una red parajudicial de supuestos servicios sociales, que sus detractores han calificado gráficamente como «industria del maltrato»; no en vano son muchas las colectividades feministas que se benefician de la misma. Cuestiones todas ellas que requieren un trabajo específico.

 

IV. UNA REVOLUCIÓN ANTROPOLÓGICA EN MARCHA

 

Una de las más significativas teóricas de esta ideología, Alison Jagger[5], afirma que la «humanidad podrá revertir finalmente a su sexualidad polimorfamente perversa natural». Y avanza que «La igualdad feminista radical significa, no simplemente igualdad bajo la ley ni tan solo igual satisfacción de necesidades básicas, sino más bien que las mujeres -igual que los hombres- no tengan que dar a luz». En consecuencia, «la destrucción de la familia biológica que Freud nunca visualizó, permitirá la emergencia de nuevos mujeres y hombres distintos de cuantos han existido anteriormente».

 

Tales premisas prefiguran, pues, la revolución antropológica que particularmente se está experimentando en la sociedad española, con la dimensión de un auténtico y pluridisciplinar laboratorio de ingeniería social, cuyo objetivo último es «superar» la condición biológica con la que uno nace, introduciendo los medios materiales y culturales que desborden esa barrera –según esta ideología- al proyecto personal.

 

Esta revolución de naturaleza antropológica -pues transgrede la realidad biológica del ser humano desde una perspectiva puramente ideológica e irracional- quiere imponer como máxima aspiración individual la construcción de una identidad, independientemente del sexo con el que se nace. Por tanto, la identidad sería el «género», y éste implica que cada ser humano emancipado y liberado «se haga» mujer, hombre, bisexual, transexual, homosexual, a capricho o supuesta necesidad; incluso en varias ocasiones a lo largo de la vida, si las técnicas médicas lo facilitan.

 

En palabras de la portavoz del Foro de la Familia y orientadora familiar Amaya Azcona, «la cultura posmoderna niega que la familia sea una realidad natural y la explica como una convención social para cumplir las funciones que la sociedad le asigna y que, por tanto, no está sometida a una juridicidad propia y que es posible considerar familia lo que en cada momento sea más práctico para la sociedad en la que se encuentra.» (…) Deconstruir es resignificar los conceptos, vaciarlos de significado y darle uso nuevo. El feminismo primero y posteriormente la ideología de género han tenido un papel muy activo en la resignificación de los conceptos: hombre, mujer, sexualidad, matrimonio, familia, paternidad, maternidad, fraternidad. Conceptos que afectan a las relaciones familiares y al núcleo de las identidades personales». Así, se han  redefinido en particular legalmente, «la relación esponsal, la conyugalidad, las relaciones sexuales, la filiación, la paternidad, la maternidad»[6].

            La agenda de ingeniería social impulsada por esta ideología pretende, en fases sucesivas, acabar con el dominio del hombre –denominados despectivamente como «patriarcado» y «machismo»- sobre la mujer. El primer paso ha sido el control por las mujeres, sin dar cuenta a los hombres, de la reproducción, incluyendo el aborto. La mujer, dueña de su cuerpo, es así propietaria del nuevo ser que, naturalmente o por técnicas de fertilidad artificial, llegue a engendrar libre y voluntariamente. Y, caso de que una mujer quiera interrumpir el embarazo, no tiene por qué informar al padre de ello, pues no es quién para impedirlo; decidiendo la mujer sobre el futuro del niño y del propio padre. De ahí ese sentimiento de «propietaria y hacedora» de la vida de tantas mujeres. El padre, en consecuencia, no puede decidir ni en un sentido ni en otro. Si un hombre golpea, aún accidentalmente, a una mujer embarazada, se enfrenta a responsabilidad penal y civil por daños a madre y niño. En este caso, pues, no se trata al niño por nacer como mero «agregado de células», susceptible de ser abortado unilateralmente por la madre. Contradicciones, en suma, de los defensores del aborto, pero, curiosamente, siempre en detrimento del padre... y del ser humano en ciernes. Toda esta situación de absoluto y exclusivo control por parte de la futura madre, de llegar a serlo, se prolonga a lo largo de toda la vida del agregado de células, feto o niño, según decisión de la madre. Por el contrario, el padre, únicamente tendrá el papel y afecto que la madre le conceda; aparte del económico. Y, llegados a este punto, mencionemos los contundentes casos de estafa que supone la paternidad legal de padres engañados, ignorantes de que otro varón es el biológico. Así, se han emitido sentencias en España en las que se ha obligado al supuesto padre engañado al abono de todas las responsabilidades económicas devengadas hasta ese momento; acreditado ya por pruebas y admitido judicialmente. De este modo, se elimina por la fuerza la supuesta relación de injusticia estructural de naturaleza «machista», volcándola en otra de carácter simétrico y «hembrista».

            En esta evolución que estamos describiendo, es decisiva la implantación intelectual, positiva y en el plano de las costumbres, del denominado «derecho a la salud sexual y reproductiva», entendido como la más efectiva modalidad de liberación de la mujer; separando la maternidad del cuerpo femenino, mediante métodos contraceptivos, la esterilización y el aborto. Pero también, mediante las técnicas de inseminación artificial, eliminando la paternidad conocida.

Por último, desde esta práctica de género, se eliminan las ataduras y desigualdades sexuales, nivelándose la heterosexualidad, la homosexualidad, la bisexualidad y la transexualidad. De ahí su confluencia con los intereses del lobby gay.

Estos lobbys –radical/feminista y gay- han recorrido un largo camino. De entrada, desde medios intelectuales, descalificando las relaciones entendidas como normales, desvelándolas fruto del conflicto familiar y la lucha de clases. Después, racionalizando y propagando las motivaciones ocultas de esa injusticia y las circunstancias que lo han permitido. Por último, imponiendo una alternativa a esas situaciones injustas, mediante campañas de adoctrinamiento, cambios legales… y persecución de los disidentes.

Esta agenda ha provocado algunas resistencias sociales en España y otros países, generando muy concretos espacios de confrontación. Es el caso de la conflictividad en torno al denominado Síndrome de Alienación Parental (SAP), la lucha por la custodia compartida y la polémica dialéctica «violencia de género/violencia doméstica». Y por lo que se refiere a casos personales concretos, mencionaremos el «caso Diego Pastrana», el reciente proceso estaliniano al diputado de UPyD Toni Cantó, las sanciones a diversos «disidentes» de la judicatura (Fernando Ferrín Calamita, María Jesús García Pérez, Francisco Serrano y María Sanahuja) y, por último, el del célebre investigador anglosajón feminista, Murray A. Strauss. Asuntos, todos ellos, acreedores de un estudio específico, acreditativo de la aparentemente irreversible implantación de la agenda de género.

En suma, es un cambio revolucionario, pues implica un cambio artificioso en la autocomprensión del sujeto individual en su propia naturaleza y en sus relaciones con los demás: padres, de tenerlos y en la modalidad que sea, sus iguales, las autoridades, los colectivos sociales, valores, expectativas vitales… Y esta revolución puede llegar a extremos realmente grotescos. Así, la radicalización ideológica ha llevado a grupos de feministas a propugnar, practicar y limitar su sexualidad, a unas relaciones íntimas exclusivamente con otras mujeres, de ahí que se le denomine «feminismo lesbiano» o «lésbico»; determinando, como auténtico dogma de fe, que en el plano físico éstas relaciones sexuales deben desarrollarse posicionadas ambas mujeres en paralelo, para evitar cualquier posición de superioridad física que pudiera reproducir roles machistas… No en vano, la intelectual feminista Kate Millet afirmaba que «la mujer que se acuesta con un hombre lo está haciendo con su enemigo».

De esta revolución antropológica se derivan múltiples consecuencias prácticas, además de las resistencias reseñadas:

1.- Institucionalización de un enfrentamiento permanente entre hombres y mujeres en todos los ámbitos de la sociedad, especialmente en el seno familiar; con la inevitable manipulación de los hijos en aras de conseguir su posicionamiento frente al otro.

2.- Destrucción de la personalidad masculina, mediante los mecanismos psicológicos y sociales del sentimiento de culpa y de inferioridad, al objeto de invalidarlo para el ejercicio de la autoridad familiar, causa de todos los males para el feminismo radical; violentando igualmente la afectividad y expresiones masculinas en aras de un hipotético y aceptable «componente femenino del varón».

3.- Sometimiento de la mujer a un nuevo régimen patriarcal -el de la protección de un Estado en deriva totalitaria- ante las potenciales agresiones físicas y emocionales de los hombres.

4.- Eliminación de los sentimientos naturales de intimidad y pudor, banalizando la sexualidad; al ser entendidos por la ideología de género como subproductos culturales de base religiosa al servicio de la dominación machista.

5.- Extensión, como alternativa patológica a los fracasos afectivos, de las dependencias: juego, pornografía, drogas, sexo compulsivo (especialmente entre los varones), consumismo desenfrenado (entre las mujeres, pero de manera creciente, también entre los varones), etc. A destacar en esta área, la medicalización extensiva de buena parte de la población, especialmente la femenina, mediante psicofármacos; sustitutivos del desamor y los crecientes índices de infelicidad femenina hechos públicos en recientes estudios demoscópicos especialmente en el Primer Mundo.

6.- Extensión del daño moral y la confusión personal especialmente entre los jóvenes; carentes de referentes masculinos netos. A los que, por otra parte, se propone la experimentación sexual con parejas del mismo sexo, así como la anticipación temprana y la acumulación de contactos sexuales, como métodos de autoconocimiento personal.

7.- Transformación de la mujer, desvinculada de la maternidad, en mano de obra al servicio de los grandes intereses económicos transnacionales, al potenciar el trabajo fuera del hogar como referencialmente adecuado a su potencial crecimiento e instrumento de su liberación.

8.- Desprecio de la natalidad, acorde con los proyectos neomalthusianos de poderosos lobbys internacionales, como la Fundación Rockefeller y los nuevos filántropos antinatalistas como Bill Gates; con la consiguiente indiferencia ante el evidente envejecimiento de la población mundial –especialmente en Occidente, pero también en Argentina, Japón, Corea del Sur y China- derivado de la suma de los planteamientos anteriores[7].

La ideología de género, por tanto, es un «diseño» que desborda la naturaleza, el instinto de supervivencia de la especie y la razón humana.

 

 

V. EL «HEMBRISMO»: ¿PRÁXIS O VULGATA DE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO?

 

Destacábamos, en el apartado anterior, cómo se pretende eliminar la dialéctica relación de injusticia estructural «machista», volcándola en otra de carácter simétrico y «hembrista». Pero, esta afirmación que aparenta ser un mero enunciado teórico, se ha implantado, por medio de diversas técnicas en la sociedad, alcanzando rango de costumbre. Describamos algunos rasgos de este ambiente cultural y costumbrista que ya anticipábamos al describir la postergación de la figura del padre y las quiebras sociales provocadas desde la agenda de género.

Desde unos pocos años atrás, algunas conocidas periodistas, junto a otras mujeres relevantes en la vida pública española, desplegaron una análoga actitud vital que devino en auténtica «moda»: la extensión, por no calificar de auténtica «plaga», presentada como modélica, de familias monoparentales. Por medio de la adopción internacional, la inseminación artificial, o la concepción natural (aportada por un desconocido, al menos para el hijo concebido), reivindicaron un supuesto «derecho a los hijos» como vía de desarrollo personal y afirmación social; negando que sean los hijos quienes tienen derecho a unos padres: es decir, a un padre y a una madre. La lista de tales protagonistas es pública y ya muy extensa; y de ser «privilegio» de unas pocas mujeres de las elites, se ha convertido en una práctica muy extendida, percibiéndose ya, a nivel popular, como un verdadero «derecho subjetivo».

Lejos estábamos, ya, de la estigmatización social a la que se sometía a las llamadas madres solteras y sus hijos. Por el contrario, estas mujeres se presentaban -y se promocionaba unánimemente desde los medios de comunicación- como paradigmas de la independencia, determinación, valentía, lucidez… Unas mujeres admirables «peleando por sobrevivir en un mundo hostil dominado por los machos».

No importaba, después, que fueran jóvenes au pair extranjeras las que educaran a esas criaturas; no en vano, los horarios de una comprometida y pletórica vida profesional y social no permitían a estas aventureras otras fórmulas alternativas de conciliación de la vida familiar y laboral. Y, por supuesto, en toda celebración familiar y social lucirían a sus criaturas engalanadas para la ocasión, con ropas de capricho y marca, colores y lazos de moda, dedicándoles mimos y zalamerías múltiples. Después, ¡cómo poder jugar con su hijo!, no en vano el tiempo es escaso y hay que administrarlo sabiamente. Lo primero es lo primero: «yo misma».

La que antaño era una situación dramática, se había convertido en modelo de virtudes y vanguardia del cambio social en ciernes.

Otra curiosa circunstancia concurría en este tipo de situaciones. Los hijos de estas mujeres «todo-terreno», casi siempre eran… niñas. ¿Una simple casualidad? Efectivamente, rescatar niñas de sus respectivos países de origen (China, India…), evitándoles una vida de miserias y, seguramente también, de abusos de todo tipo, es muy loable. Pero nunca hemos encontrado a estas mujeres en las denuncias contra el genocidio de niñas por la vía del aborto selectivo que se viene perpetrando en esos mismos países. Lo olvidábamos: «nosotras parimos, nosotros decidimos».

Pero, ¿por qué ese aparente empeño en edificar sus familias excluyendo conscientemente a los varones? Indudablemente, cada caso es único. Pero no impide el que se intente extraer algunas posibles conclusiones desde un contexto más amplio.

Este modelo de familia monoparental encaja perfectamente, al igual que otros fenómenos, en la agenda de género. Así lo contextualiza el escritor José Javier Esparza: «La destrucción de la figura del padre es un viejo propósito de todas las ideologías que desde el último siglo están intentando derribar los últimos vestigios de la sociedad tradicional, natural, para edificar una sociedad nueva, esa sociedad de tipo nihilista que hoy se extiende por todas partes. La destrucción de la figura del padre es uno de los pasos fundamentales de la ingeniería social autodenominada “progresista” y de la ideología “de género”»[8].

Para muchas feministas radicales –que desde algunos medios nutridos de varones «postergados» se les denomina «feminazis»-, el hombre -todo hombre- es sospechoso de posibles y casi seguras actitudes brutales y violentas. Desde su mirada, la mujer debe rectificar la evolución social e histórica mediante un hito que establezca un antes y un después. La sociedad patriarcal y machista es el pasado y a la mujer le corresponder diseñar el futuro. Por ello, el hombre -los hombres- es el inmerecido y brutal beneficiario de un pasado a arrasar por la vanguardia de la «nueva mujer»; cumbre y autoconciencia del desarrollo humano.

De este modo, la eclosión de esos nuevos modelos de agregación parafamiliar (homosexuales con hijos biológicos o adoptados, monoparentales encabezadas por mujeres, etc.), apuntalaría al ultrafeminismo en marcha y, por el contrario, debilitaría al machismo encarnado en la «familia tradicional». Ahí se enmarca ese fenómeno con el que iniciábamos este apartado y que asimila a ese presunto machismo con las figuras «tradicionales» del padre y de la madre en su roles naturales; tal y como sintetiza Esparza en el mencionado texto: «Donde la figura de la madre encarna el amor y la ternura, la del padre debe encarnar el deber, el orden, lo que hay que hacer para que la sociedad funcione. Por decirlo en términos muy simples: la madre cría al hijo y el padre lo orienta a la vida adulta. Eso no quiere decir que el padre no ame, al revés: nada de eso funciona sin amor. Pero sí quiere decir que la madre tiene una función y el padre tiene otra. Que el papá no puede ser una mamá suplementaria ni un colega del hijo». Una estructura natural, y de una experiencia humana varias veces milenaria, preciada herencia de los ancestros, a destruir por unas ultrafeministas en acción movidas por el desamor, el odio… y la ideología.

El aborto y la anticoncepción, entendidos como herramientas que desplazan el poder en el seno de la pareja a la mujer, son otros de esos instrumentos que han contribuido al cambio de roles; junto a la incorporación de la mujer al mundo laboral, empresarial, político… El divorcio «exprés», la «discriminación positiva», siempre en beneficio de mujeres, la legislación contra la violencia de género, etc., también se diseñaron con análogas finalidades: la destrucción de la familia y la segregación del varón-padre.

No obstante, este feminismo que se ha movilizado activamente para transformar la sociedad, desde todos los frentes, se presenta a sí mismo como «de la igualdad». Pero, ¿realmente persigue la igualdad o una nueva supremacía sexual? ¿No incurre en los mismos defectos que denuncia del «machismo» con el agravante de violentar a la naturaleza misma?

Es cada vez más evidente que las feministas radicales y sus aliados, han propiciado ciertos fenómenos cuanto menos paradójicos en una sociedad pretendidamente democrática y avanzada. El primero de ellos: la desigualdad jurídica. Hombres y mujeres ya no son iguales…, ni en sus derechos, ni en sus deberes. Así, en España y desde la práctica penal, la presunción de inocencia en el varón ha sido destruida. Y, cuando nos referimos a la educación y custodia de los hijos, es pública y notoria la presunción en favor de la mujer: la madre, por definición, es «buena madre». De tener alguna pretensión, el padre, tendrá que demostrar que está hipercapacitado y que la madre no lo está en absoluto. Esas mujeres a las que nos referíamos al principio, han construido su mundo inmediato a su imagen y semejanza. Un mundo de mujeres en el que, a modo de colmena, los hombres que se adapten, cumplirían el papel de zánganos y ellas… el de reinas. Una sociedad machista pero a la inversa: hembrista, pues; pero contraria al sentido común y a la misma naturaleza.

El cambio ha sido tan profundo que ha transformado expresiones tan espontáneas y costumbristas como el mismísimo sentido del humor. Si antaño, los chistes machistas ridiculizaban tradicionales roles y comportamientos femeninos, hoy tales manifestaciones suponen la reprobación general. Por el contrario, el acompañamiento corográfico al creciente repertorio humorístico feminista –con las inevitables enseñanzas de que las mujeres están capacitadas para hacer perfectamente dos o más funciones, ante la incapacidad varonil para ello, por ejemplo- implica modernidad, progresismo, apertura intelectual…

Este hembrismo cotidiano, práctica común de una ideología muy elaborada, ha dividido el mundo en buenos y malos. Las mujeres sumarían todas las virtudes: intuitivas, transmisoras y controladoras de la vida, pragmáticas, sensitivas,  pacíficas. Los hombres, ya se sabe, brutales, inconscientes cazadores y guerreros, indolentes, insensibles, violentos, imprevisibles, infieles: en consecuencia, hay que anticiparse… y controlarlos desde el Estado y el control social informal.

Los hombres, por ello, a no pocas de esas feministas, les sobran. A ellas y a sus hijas. Incluso de su entorno familiar más inmediato. Y para ello disponen de herramientas cuya eficacia ya ha sido probada: las denuncias falsas, el recurso a la fuerza estatal, la discriminación positiva… Y no faltan asociaciones bien subvencionadas que, si bien en muchos casos cumplen un excepcional papel social de apoyo a mujeres maltratadas y en otras situaciones de riesgo, impulsan esa progresiva exclusión de lo masculino en diversos ámbitos; empezando por el familiar.

No. Ese feminismo, por mucho que digan, no es un feminismo de la igualdad, supuesto remedio de machismos trasnochados y violentos. Es más: violenta la experiencia de toda la humanidad que nos ha precedido. Retomemos, el argumentario del citado texto de Esparza: «Esto no tiene nada que ver con las estructuras de producción ni con las peculiaridades étnicas, porque ocurre en todas las sociedades y en todos los tiempos, sino que es, insisto, un hecho de naturaleza, es decir, pura antropología. Sencillamente, los humanos somos así».

Es un feminismo de la supremacía, de la revancha, de la violencia. Un feminismo segregador, sexista y de la venganza: verdadero hembrismo que trata de superar, en lo peor, a su pretendido rival machismo.

 

Fernando José VAQUERO OROQUIETA

Razón Española, Nº 181, septiembre-octubre de 2012, págs. 133 a 151



[1] ALTOZANO, Gonzalo: «Más que de caza de brujas, hablaría de brujas que salen de caza. Francisco Serrano, abogado, ex juez y bestia negra de las radicales de género», La Gaceta, Madrid, 23 de febrero de 2013. Suplemento DOCS, págs. 4 y 5.

[2] SÁIZ CALABRIA, José Luis, «Una aproximación a la mentalidad dominante. La izquierda como nuevo moralismo», Cuadernos de Encuentro, Club de Opinión Encuentros, Madrid, Nº 97, verano 2009, págs. 5 a 18.

[3] REQUERO IBÁÑEZ, José Luis, «La ideología de género en el derecho español», Temes d`Avui, nº 41, Associació Cultural temes d'Avui, Barcelona, 2012.

[4] TRILLO-FIGUEROA, Jesús, «Revolución jurídica en España: política sexual e ideología de género», XX Semana de la Familia, Diócesis de Zamora, 9 de abril de 2013.

 

[5] JAGGER, Alison, «Political Philosophies of Women's Liberation», Feminism and Philosophy, VETTERLING BRAGGIN, Mary, ELLISTON, Frederick y ENGLISH, eds, Totowa, NJ: Littlefield, Adams and Co., 1977.

[6] AZCONA, Amaya, «Los guisantes deconstruídos», El Pensador, Barcelona, Nº 3, mayo-junio 2013, edición PDF: https://s3-sa-east-1.amazonaws.com/elpensador/revista/el-pensador-numero-3.pdf.

[7] En los países europeos donde la ideología de género no se ha asentado, como Rusia, Hungría, Polonia y Lituania, sus Gobiernos han decidido promover activamente la natalidad, con subvenciones a las familias, restringir el aborto y oponerse a la difusión de la homosexualidad. Rusia lo lleva haciendo desde 2006.

[8] ESPARZA, José Javier: «¿Por qué está en crisis la figura del padre?», VI Congreso Mundial de las Familias, «Promover la paternidad: la crisis del hombre». Texto presentado en la sesión plenaria de clausura. WCF, Madrid, 27 de mayo de 2012.

"Una hoja de ruta vasco-catalana sería difícil para el gobierno"

"Una hoja de ruta vasco-catalana sería difícil para el gobierno"

¿Seguirá Urkullu los pasos de Mas?

El PNV siempre ha sido independentista y, al mismo tiempo, posibilista.

Nunca ha renunciado a la independencia, pero tiene un serio problema, que es la competencia política de la izquierda abertzale, que aspira a superarlo en votos y por un camino más rápido y radical hacia la independencia.

La izquierda abertzale ya ha hablado de un proceso de acumulación de fuerzas en aras de la independencia pero esta acumulación ha sido una táctica que ya ha empleado izquierda aberzale para incorporar a gentes a otros proyectos. En Euskal Herritarok, que fue uno de tantos paraguas electorales de Batasuna, incorporaron a la gente de Zutik, que no depende de ETA, sino que tienen su propio origen histórico. En la actualidad ya han absorbido de facto a Euskal Alkartasuna y pretenden una vía más rápida liderada por los abertzales.

Con una España debilitada, el PNV, por imitación del modelo catalán y para evitar que la izquierda abertzale lidere la iniciativa, ellos, desde el Gobierno vasco, y desde el control de la mayoría de las instituciones, pueden liderar un proceso que busque una cierto amparo legal, que no sea una ruptura traumática prescindiendo de la ley. Ahí está el ejemplo de Quebec y luego el actual proceso escocés, que es la idea de mejor un divorcio amistoso que un matrimonio mal llevado.

Creo que Urkullu es muy moderado en la formas, pero de convicción es independentista. Su lenguaje es tranquilizador, no buscar generar crispación, no es el temperamento apasionado de Arzalluz, no es el verbo frío de Ibarretxe. Responde a su propio temperamento pero también a la voluntad histórica del PNV de crear nación.

Será un modelo parecido al de Ibarretxe; una votación del Parlamento vasco de carácter secesionista "ordenado", y luego algún tipo de referéndum con o sin aval del gobierno central.

Imagino que, si actúan con inteligencia, a nivel de hoja de ruta la convergencia de fechas de un proceso secesionista catalán y vasco podría facilitar los objetivos de ambos, poniendo al Estado español en una situación difícil, pero también podría generar una reacción del patriotismo español. Ante este escenario, no sería una cuestión solo de Cataluña, sino de una estructura estatal que desde cualquier postura nacionalista se entiende que no responde a los movimientos sociales contemporáneos, postura que también comparte el BNG.

El Gobierno tiene que aplicar estrictamente la ley y el código penal. La Constitución proporciona algunos instrumentos si se produce una situación de crisis. Si el Gobierno quiere frenar cualquier incitativa tiene instrumentos jurídicos. Otra cosa es que no tenga voluntad política.

Reseña en Razón Española de Víctimas del odio. El acoso de ETA a la falange durante los años de plomo, de Iván García Vázquez

Reseña en Razón Española de Víctimas del odio. El acoso de ETA a la falange durante los años de plomo, de Iván García Vázquez

La asociación Falange/violencia política suele circunscribirse, por los historiadores, casi exclusivamente a la sufrida a lo largo de la Segunda República española; período en el que nace esta formación y en el que se desenvuelve casi toda su vida política.

La trágica guerra civil subsiguiente, que acabó con el experimento republicano, también puso término a la organización Falange Española de las JONS, formalmente suprimida con el Decreto de Unificación de 19 de abril de 1937 en la pseudo-totalitaria estructura Falange Española Tradicionalista y de las JONS –posteriormente denominada Movimiento Nacional- en la que se encuadraron unos pocos miles de supervivientes de la falange anterior a la guerra, privados además de casi todos sus líderes, y desbordados por otros cientos de miles procedentes de los antiguos partidos derechistas, oportunistas de todo pelaje, fascistizantes frívolos y sin escrúpulos…

Casi cuatro décadas después, diversas organizaciones se reclamaban herederas de la originaria Falange, enzarzándose en estéril batalla en pos de los títulos de la legitimidad, la ortodoxia y las mismísimas siglas fundacionales. Una cuestión irresuelta, ¡todavía hoy!; no en vano, al menos tres pequeñas agrupaciones recogen en su denominación tal referencia.

Una de esas organizaciones, en cierta medida identificada con el Movimiento Nacional, se legalizaría bajo el histórico nombre de Falange Española de las JONS, manteniéndose hasta hoy día. Diferenciada de las otras “falanges” con el adjetivo de “histórica” o “raimundista”, de su franco-falangismo primigenio, y encabezada por Raimundo Fernández Cuesta, hasta la actual liderada por Norberto Pico Sanabria, han sido muchas las vicisitudes sufridas, así como los cambios tácticos experimentados incluso por lo que respecta a tan discutidas referencias tardofranquistas.

En esta situación de coexistencia de varias “falanges”, se desarrolló un triste y casi olvidado episodio: la persecución etarra/terrorista de los falangistas; y no decimos de “la Falange”, pues en puridad de conceptos, y aún reconociendo que la inmensa mayoría de esas víctimas militaban en la organización de Fernández Cuesta, ¿cómo reconocer como legítima a una de esas facciones, excluyendo a todas las demás, salvo recuperando y tomando partido en tan esotérica confrontación interna?

En un intento de salvar tan injusta desmemoria, fruto en gran medida de los prejuicios y complejos de la vida pública española, y en homenaje al sufrimiento de estos desconocidos “caídos” del falangismo actual, acaba de ser editado el libro Víctimas del silencio. El acoso de ETA a la Falange durante los Años de Plomo.

La adopción de un criterio delimitador de los sujetos del estudio se presenta como una cuestión delicada. ¿Únicamente falangistas con carnet de FE de las JONS?, ¿y los afiliados a las otras “falanges”?, ¿y los falangistas sin adscripción?, ¿y los simpatizantes que también lo eran de grupos no azules?, ¿y los franquistas no adscritos a grupo alguno que un día militaron en el Movimiento Nacional? ¿Dónde trazar la línea roja?

Como punto de partida, el joven autor asume como criterio metodológico fundamental la adscripción material y personal de las víctimas a la organización Falange Española de las JONS; por lo que deja fuera a posibles objetivos terroristas que militaron en otras, tales como Falange Española de las JONS (Auténtica), Partido Nacional Sindicalista - Círculos José Antonio, Falange Española (independiente), y otros grupos menores.

Pero, aunque el autor ha establecido como criterio formal el de “falangista con carnet de FE de las JONS”, también incluye algunas excepciones al mismo. Es el caso de la primera mujer policía asesinada por ETA, María José García Sánchez, hija de un militante de la organización y muerta en 1981 en Zaráuz.

Ya se deba a la aplicación de ese criterio formal, o a la no disposición de otras fuentes documentales y/o testimoniales de la época, echamos de menos en este libro la referencia a otras víctimas de filiación falangista, en una modalidad u otra, a las que el terrorismo arrebató la vida. Pensamos, por ejemplo, en el guardia civil Ángel Antonio Rivera Navarrón, asesinado en Guernica el 8 de octubre de 1977, vinculado al Círculo Cultural Hispánico, organización netamente falangista de la capital catalana, que así lo recogió en su boletín mensual Nº 18, correspondiente a diciembre de 1997.

Desde la perspectiva de un nivel de práctica terrorista de inferior perfil al referenciado, tampoco se recogen en el libro los diversos incidentes callejeros sufridos por militantes de FE de las JONS y otras organizaciones falangistas, con motivo de la instalación de puestos de propaganda en Bilbao, Pamplona, Vitoria…, agresiones individuales, ataques a equipos de propaganda, etc. Tales agresiones difícilmente pueden ser calificadas como atentados terroristas, salvo que trajéramos a colación el concepto y táctica –algo posterior en el tiempo- de “kale borroka”. Coadyuvantes, en todo caso a los atentados terroristas stricto sensu, tales acciones contribuyeron a la anulación de esos grupos azules; caracterizados por una notable precariedad de medios, pero adornados, eso sí, de las virtudes propias de la militancia falangista más clásica: la capacidad de sacrificio, el ejercicio de la obediencia, la voluntad de servicio, la fidelidad a los principios. Para su cómputo y narración sería imprescindible una investigación testimonial a cargo de sus protagonistas, muchos de ellos ya residentes fuera del País Vasco y Navarra, y alejados de tales organizaciones en su inmensa mayoría. Una labor compleja, ciertamente. Aunque escasamente documentados por los medios de comunicación de la época, fueron muchos los incidentes de esas características. Mencionaremos, a título de ejemplo, la agresión que sufrieron unos militantes de Falanges Juveniles de España y Falange Española (independiente) por los integrantes de una manifestación mientras voceaban periódicos falangistas en una céntrica calle de la ciudad, en Pamplona, según reseñaron al día siguiente la Hoja del lunes del 24 de marzo de 1980 y el martes Diario de Navarra, Deia, El pensamiento navarro, Egin y La Gaceta del Norte; tratamiento informativo que evidencia que el incidente alcanzó no poca relevancia en la capital foral.

La vida cotidiana resulto muy difícil en aquellos años para esas decenas de militantes falangistas, en general adolescentes y jóvenes, que mantuvieron erguida la bandera rojinegra en el País Vasco y Navarra. Inmersos en un clima asfixiante dominado por la izquierda abertzale, juzgados por el perverso y extendido “algo habrá hecho”, contemplados con indiferencia o temor por sus vecinos, se enfrentaron a unas dificultades inverosímiles para la inmensa mayoría de sus correligionarios, quienes podían vivir la militancia en unas circunstancias menos amargas. Marginados entre los propios perseguidos por el terrorismo y sus cómplices, en ocasiones con unos padres desconocedores de su militancia o aterrorizados por las temidas consecuencias que de ella podían derivarse, vivieron durante unos años vitales con una espada de Damocles pendiendo sobre sus existencias y condicionándolas: en sus estudios y trabajos, su espectro de relaciones sociales, sus afectos personales…

Ocasionalmente, militantes de otras regiones acudían a mítines celebrados en Bilbao y otras localidades… Pero finalizadas tan gloriosas jornadas, regresaban a sus lugares de origen, dejando huérfanos de apoyos a sus correligionarios vascos y navarros, con sus miedos, temores y... su soledad.

Por ello, a quienes vivieron en ese contexto, puede causar cierto asombro que el autor haya dedicado un capítulo a algunas de las implicaciones vividas por el que fuera jefe nacional, Diego Márquez Horrillo, en su calidad de presunto objeto terrorista. Ante el holocausto supremo de unos cuantos militantes falangistas, y el temor cotidiano de quienes sobrevivieron a gravísimos atentados terroristas o a una vida casi imposible, las peripecias narradas por el citado no superan la categoría de anécdota que casi nada aporta. Mejor servicio hubiera prestado explicando, por ejemplo, por qué se ha privado, desde su propia organización, de homenajes y honores a los camaradas caídos. Puede entenderse esa indiferencia desde trincheras ajenas; pero no desde la “Santa Hermandad de la Falange”. Tal vez explique tal incongruencia el prologuista del texto, al afirmar que “… duele, en fin, que la memoria de esos militantes y concejales falangistas haya pasado todos estos años relegada incluso por sus mismos camaradas, seguramente embebidos en esas guerras internas y esa avidez conspirativa que tantos les atraen”. Acaso, el ejemplo de los antiguos camaradas de Juan Ignacio González, de convicciones falangistas y secretario nacional del Frente de la Juventud que fue asesinado en Madrid el 12 de diciembre de 1980 en un atentado todavía no resuelto, en los homenajes a su memoria, señala un camino a seguir por los actuales falangistas.

En otro orden de cosas, causa asombro el empleo por el  autor, y en varias ocasiones, del término “ejecutar”, en lugar del más correcto “asesinar”, al referirse a atentados terroristas. El término “ejecutar” forma parte notoria de ese empleo perverso del lenguaje por los terroristas, sus cómplices y tantos medios de comunicación perezosos o complacientes durante décadas, como Diario 16, El País, Deia y Cambio 16.

Las reconstrucciones infográficas de los atentados, que ocupan cinco páginas, es de justicia calificarlas de magníficas.

No por todo ello deben sacarse conclusiones negativas: el libro, debe afirmarse con rotundidad, era necesario, pues afronta una cuestión “maldita”: la de los marginados entre los olvidados. Si era duro ser guardia civil o policía nacional en los “años de plomo”, no era mejor cosa ser acusado de “chivato” o “ultraderechista” por los terroristas y sus cómplices. Pero, en aras de la objetividad histórica y de un ejercicio razonable de memoria colectiva, se precisaría de un estudio más completo; acaso enmarcado en el concepto más amplio de violencia política, que engloba el de terrorismo.

Víctimas del silencio marca esa necesaria línea futura al partir del asesinato del falangista Ramiro Figueroa Ruiz en Valdemoro (Madrid), por un militante del Partido Comunista de España, el 9 de mayo de 1977; lo que a priori se excluiría de los límites formales del estudio. También refuerza esa línea con el tratamiento de diversos aspectos biográficos de las víctimas, la evolución de sus familiares, los homenajes que desde cualquier instancia recibieran años después, el tratamiento penal de los terroristas y los atentados contra locales falangistas; táctica de “tierra quemada” contra las presencias “españolas” que los terroristas entendieron incompatibles con su proyecto totalitario.

*García Vázquez, Iván: Víctimas del odio. El acoso de ETA a la falange durante los años de plomo, Gyphos, Valladolid, 168 págs.


Fernando José Vaquero Oroquieta

 

Razón Española, Nº. 180, julio-agosto 2013, págs. 113 a 117.

Así es el día a día de Bárcenas en la prisión de Soto del Real (lo cuenta un funcinario penitenciario)

Así es el día a día de Bárcenas en la prisión de Soto del Real (lo cuenta un funcinario penitenciario)

A los presos un poco ilustres que cometen delitos intelectuales los internos les tienen bastante respeto.

Los primeros días del interno siempre son de adaptación al medio para conocer los códigos escritos y no escritos de la prisión.

El ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, ingresó ayer jueves en la cárcel madrileña de Soto del Real con 90 euros en el bolsillo que le fueron requisados y se fue a la cama habiendo cenado sólo una manzana, según han informado  trabajadores de este centro penitenciario.

Estas mismas fuentes han explicado que Bárcenas se mostró en todo momento tranquilo y que ha dormido su primera noche en prisión en una celda en compañía de otro recluso que también pasaba su primera noche en el Módulo de Ingresos del centro penitenciario madrileño.

Al ex tesorero 'popular' se le han aplicado todos los protocolos habituales antes de que en las próximas horas se le traslade a uno de los 14 módulos ordinarios con los que cuenta esta cárcel. Se le tomaron las huellas ya en Plaza de Castilla y en la prisión se le sometió a la identificación correspondiente para lo que se le tomaron varias fotografías.

También tuvo derecho a la denominada 'llamada de ingreso'. Se trata de una comunicación telefónica gratuita de dos minutos de duración que en su caso empleó para contactar con un familiar. En la sección de 'objetos retenidos' fue donde se le descubrieron los 90 euros en metálico, según estas fuentes que han precisado que no llevaba nada más susceptible de ser retirado.

Cuando una persona entra en prisión entrega todos sus objetos de valor y el dinero en metálico, principalmente como medida de seguridad y para evitar robos de otros internos. Los funcionarios realizan un inventario con el material intervenido que se les devuelve cuando salen de prisión.

Desde ahora Bárcenas no podrá usar dinero en metálico sino que se le abrirá una cuenta de peculio que podrá usar mediante una tarjeta en el que podrá ingresar dinero a través de sus familiares. También podría pedir a la prisión que le ingresen en esa cuenta los 90 euros retirados ayer.

Independientemente de la cantidad total de la que disponga en esa cuenta el ex tesorero del PP tendrá que conformarse con gastar un máximo permitido de 80 euros a la semana. Podrá consumir aquellos objetos que pueda comprar en el economato como café, refrescos, detergente...

Dada la hora a la que Bárcenas llegó a prisión, tras realizar estos trámites, se le dio la cena. Las fuentes consultadas han explicado que tan sólo cogió la fruta, una manzana. Ese fue el único alimento que ingirió antes de retirarse a su celda compuesta por una litera doble, un servicio y un armario de obra.

En esa celda además hay un botón con el que Bárcenas puede avisar a un funcionario cuando precise de algo urgente. Tras pulsar ese botón se puede comunicar con el funcionario a través de un interfono. Las fuentes consultadas han indicado que el ex tesorero no hizo uso de ese botón de llamada. 

EL DÍA A DÍA EN SOTO DEL REAL

El preso ingresa en prisión a cualquier hora porque se recibe reclusos las 24 horas del día.

Se le recibe en el departamento de ingresos, que es un módulo independiente del resto. Ahí suele permanecer en torno a 24 o 36 horas. Es entrevistado por un educador, que se encarga de las actividades formativas y ocupacionales, un trabajador social y un médico.

A la vista de la documentación de estas 3 personas, el equipo directivo decide a qué módulo es trasladado. Si está enfermo, va al módulo de enfermería. Hay otros módulos por edades y por situación penal, que suelen ser para preventivos o penados. En el caso de Bárcenas iría, salvo trato de cierto privilegio, a un módulo de presos preventivos a la espera de juicio.

A los presos un poco ilustres que cometen delitos intelectuales los internos les tienen bastante respeto. En este caso, con la trascendencia que tiene la crisis, quizás no le reciben tan bien como a Mario Conde, que tuvo un trato muy bueno.

Por el morbo que desarrollan y los incidentes y expectativas que puedan ocasionar, normalmente suelen dejar a los presos ilustres en un módulo de ingresos o de muy baja conflictividad, bien de presos preventivos o bien un módulo de respeto, que es un módulo en el que los internos asumen un contrato terapéutico: hay menos medidas de seguridad, no hay temas de drogas, tienen más actividades, la celdas permanecen abiertas y  mantiene más actividades comunitarias.

En todo caso, Hay un horario general para todo el centro. Es así:

- 8:00. Recuento.

- 8:30. Salida de celdas y desayuno en el comedor.

- 9:00 a 13:30. Consultas médicas, gimnasio, biblioteca, peluquería, atención de profesionales, visitas de abogados o de ONG que puedan estar autorizadas.

- 13:30. Comida.

- 14:00. Todos los presos a las celdas.

- 15:00. Recuento.

- 16:30. Apertura de celdas y actividades de la tarde.

- 20:00. Cena.

- 20:45. Cierre de celda.

A lo largo de la semana puede realizar 10 llamadas telefónicas pero a números telefónicos autorizados. El móvil es uno de los objetos más prohibidos y cotizados en las prisiones. No tienen acceso a Internet desde ninguna dependencia.

Mediante otra tarjeta puede comprar productos básicos. En Soto el Real tiene un tope semanal de 100 euros.

La primera noche ha permanecido acompañado por otro interno. Al ser interno primario estará acompañado por otro interno, no vaya a ser que le dé un 'bajón' psicológico y haga una tontería. También para que se desahogue y se vaya introduciendo en el funcionamiento normal del centro, en el trato con los funcionarios y el código no escrito del recluso, que es el mismo en todas las prisiones del mundo:

- Buscarse la vida.

- Tener amigos poderosos.

- No destacar.

- Mantener el tipo, no ser chivato.

- No dejarse extorsionar.

- No manifestar debilidad.

- Mantener buena relación con la gente.

- Tener relaciones frías con los funcionarios para que no le acusen de chivato.

- Pagar lo que debes.

- No implicar a terceros.

- Llevarse bien con los 'Kies' -los jefes de las bandas organizadas-, a los que hay que tratar con especial deferencia.

De lunes a viernes puede recibir 3 o 4 vistas íntimas familiares. Son comunicaciones especiales que pueden un bis a bis con la mujer o la amante, para ello cuentan con una cama de matrimonio, o una salita con baño para la familia.

Luego vienen las comunicaciones de fin de semana a través de cristales. Suele ser una de cuarenta minutos o dos de veinte. A parte pueden recibir visitas de notarios, procuradores, psiquiatras... Otros profesionales tienen que explicar el motivo de su visita y solo son recibidos si hay una previa petición del preso interesado.

Puede ocupar su tiempo libre en lectura, deporte, mantenimiento del centro o talleres. Los talleres suelen estar reservados a las personas que ya están condenadas, que tienen responsabilidad familiar y están en una situación economía difícil.

A muchos presos ilustres se les deja en el departamento de ingresos, donde, salvo los que están entrando y saliendo, los reclusos son gente de confianza, que ayuda a los funcionarios. A cambio pueden acceder al gimnasio y tienen comedores. También lo pueden llevar a un módulo de mínima conflictividad de presos preventivos.

Todos los presos tienen acceso a la prensa diaria. Si se quieren suscribir a un periódico, también pueden hacerlo. Para la celda puede comprarse su propia televisión el economato de la prisión.

Dependiendo del tiempo que permanezca preso, puede solicitar algún destino; llevar la biblioteca, encargarse del reparto de comida o ser ordenanza de los funcionarios. Creo recordar que Mario Conde estuvo de ordenanza y en el departamento de ingresos. Esto depende mucho de cada uno y del centro. Quizá pueda decidir no hacer nada.

Los primeros días del interno siempre son de adaptación al medio para conocer los códigos escritos y no escritos de la prisión. Si tiene problemas psicológicos, le sigue un psiquiatra. Si le vieran muy asustado o preocupado, le pueden incluir en el PPS, programa de prevención de suicidios, con constante vigilancia de funcionarios y acompañado por un preso que tiene formación para estos casos y está con él las 24 horas. A estos presos les visita el médico, el ATS y los educadores sociales con mayor frecuencia que al resto de internos. Si necesita tratamiento psiquiátrico, se gestiona con el psiquiatra del centro o se le busca uno. También puede contratar a su propio psiquiatra.

Puede recibir toda la correspondencia que sea, salvo que esté incomunicado judicialmente o con las comunicaciones intervenidas. También puede recibir dos paquetes al mes de ropas y libros y todos los meses le darán cambio de sábanas. Todos los meses también le darán un kit de aseo personal: barios rollos de papel higiénico, crema de afeitar, preservativos, un sobrecito de vaselina. Cuando se le deterioren, se les darán vasos y cubiertos de plásticos. No hay uniforme, pero tiene limitado el número de prendas.

Puede ser que a nivel de Dirección General el equipo directivo reciba alguna pauta no escrita de cómo tratarlo. Por ejemplo, una temporada en el módulo de ingresos para que se vaya a limitando. También hay que tener mucho cuidado con supuestos abogados que en realidad sean periodistas.

http://www.teinteresa.es/politica/dia-Barcenas-prision-Soto-Real_0_946106160.html

La Internacional de los Hermanos Musulmanes: el poder de la fe

La Internacional de los Hermanos Musulmanes: el poder de la fe

Breve aproximación a uno de los principales actores y beneficiarios de la mal llamada “primavera árabe”: los Hermanos Musulmanes

 

Introducción

El fenómeno de las frívolamente denominadas “primaveras árabes”, impulsadas –y no poco, desde los Servicios de Información, medios de comunicación y algunos gobiernos occidentales, especialmente Estados Unidos- desde la pueril creencia en la extensión de la democracia al estilo liberal, afloró, contra el pronóstico de la inmensa mayoría de analistas, la consistencia y el poder real de una realidad viva y operativa en buena parte del mundo musulmán décadas atrás: la cofradía de los Hermanos Musulmanes (Hizb al-Ikwan al-Muslimum). Frente a la limitada y mediática capacidad de convocatoria de los jóvenes “liberales”, organizados desde las “redes sociales” de internet y telefonía móvil, emergió finalmente, conquistando el poder, esa otra  realidad más numerosa, arraigada y organizada, no por ello menos polémica, de la sociedad egipcia. En este contexto, magníficamente sintetizado por D. Luis Buceta Facorro en la cabecera de su artículo, publicado en esta revista, Primavera árabe. Verano de Islamistas, Invierno de Cristianos (Altar Mayor, Nº. 152, marzo-abril 2012), los Hermanos Musulmanes han recogido los réditos más sustanciosos de estas un tanto confusas revueltas. Pero, ¿quiénes son? ¿Qué pretenden? Para tratar de responder a estos interrogantes, nos remontaremos, sintéticamente, a los orígenes del islam.

 

Contexto histórico

El islam experimentó en sus primeros años de vida, a partir del siglo VII d.C., una espectacular expansión territorial. Y así fue, tanto merced a la predicación del profeta Mahoma, como al sable y la lanza empuñados por las tribus árabes que le siguieron. Es más, el propio Mahoma encabezó las luchas contra tribus rivales -politeístas o judías- que no aceptaban sus diversas exigencias, tanto de tipo religioso como político. Existe, de este modo, una tan discutida como evidente relación inicial entre islam y violencia que se prolonga, sin apreciarse evolución significativa alguna, a lo largo de toda su historia.

Por otra parte, y como otra notable característica propia, el islam se manifiesta muy fragmentado desde sus orígenes, careciendo de una autoridad religiosa central. De ahí la constante y sucesiva aparición de nuevos líderes y reformadores, en su seno, quienes, en muchos casos, aglutinarán otras tantas “escuelas”, pujantes incluso a día de hoy, y que marcarán el acento de sus propuestas en los aspectos del islam a su juicio más relevantes; también en los de carácter político.

Será a lo largo de su primer siglo de vida cuando se establecieron las principales ramificaciones musulmanas; vigentes todavía hoy. Igualmente, en vida de los cuatro primeros califas (Abu Bekr, Omar, Othman y Alí) se estableció el texto definitivo del Corán. También se elaboró la primera recopilación de la Sunna, o colección de hechos y dichos de Mahoma según testigos directos. De ambos, Corán y Sunna, se deduce la Sharia, o ley islámica, que regula el conjunto de actividades públicas y privadas de todo musulmán. Esos cuatro primeros fueron, además de líderes políticos y hombres de acción, autoridades espirituales; prototipo por excelencia del líder y fiel musulmán.

Con Alí, yerno del Profeta y cuarto califa, se produce la primera gran fractura en el islam; todavía hoy tan vigente como irreconciliable. Al morir asesinado Alí, sus seguidores crearon un partido, la Chía, pues consideraron que los califas Omeyas que le sucedieron carecían de legitimidad. Los chiitas, aunque respetan la Sunna, no aceptan que sea de carácter sagrado, tal y como interpretan los demás musulmanes (denominados por ello suníes). Por el contrario, los chiitas conceden mucha importancia a las enseñanzas transmitidas por los doce imanes sucesores de Alí. El duodécimo y último de tales –el Mahdi- no habría muerto, esperándose su retorno en la “hora final”; creencia que generó una esperanza mesiánica en la implantación de un “Reino de Justicia” definitivo y que impulsa en buena medida la lucha de las organizaciones militantes chiitas actuales. Dentro del chiismo existen diversas facciones, entre otras, la denominada ismaelita, encabezada por los sucesivos Aga Khan.

Por lo que respecta a los suníes, a mediados del siglo IX fueron cuatro las corrientes interpretativas que cristalizaron en otras tantas escuelas jurídicas, únicas aceptadas hoy día: la hanafí (de Abu Hanifa al-Numan, la más liberal), la malikí (de Malik Ibn Anas Ibn Shafi), la shafí (de Abú’Abd Alá Ibn Idris al-Shaffi’í, especialmente vigorosa en Egipto) y la hanbalí (originada en Bagdad de la mano de Ahmad Ibn al-Hanbal, la más rigurosa y en la que se gestará el característico y visual wahabismo saudí y demás monarquías del Golfo).

Pero, en todo caso, para la inmensa mayoría de musulmanes, a excepción de contadísimos teólogos modernizadores, muchas veces excluidos de la Umma (comunidad de los creyentes), religión, cultura, sociedad y estado forman una única realidad indisoluble que determina toda experiencia personal y social.

Siglos después, y siempre en el seno de alguna de las cuatro escuelas vigentes, nacerán diversos movimientos innovadores suníes; es el caso de la salafista (de salaf, grandes antepasados o años primeros) que promueve la renovación islámica (nahda). En su seno, a su vez, surgieron los llamados movimientos “reformistas”, que partían de la creencia de que sólo la aplicación estricta de la Sharia garantizaría el orden moral y social de la comunidad de los creyentes. Comparten, igualmente, que el islam afecta a todas las dimensiones de la vida; determinando, por tanto, política, cultura y sociedad. Desde ese presupuesto, concluyeron que la evidente decadencia histórica de las sociedades musulmanas fue consecuencia de su alejamiento del islam. Por otra parte, consideran que el islam es compatible con la tecnología y la ciencia modernas. Por último, propugnan que la restauración islámica exige la lucha -yihad- de todo musulmán, en organizaciones y cofradías, en aras de una revolución política y social. En suma, los fundadores de las sucesivas escuelas reformistas entendían que, históricamente, se había producido una profunda crisis en las sociedades musulmanas originada en una degeneración de la práctica religiosa, desintegrándose por ello el poder político, paralizándose la economía y la ciencia, y decayendo la creatividad artística. Su efecto más evidente sería la fragmentación de su expresión política: la Umma. Esta decadencia habría coincidido, en su fase más crítica, con la expansión de las potencias colonialistas europeas; que afectó traumáticamente a la mayor parte de los pueblos musulmanes. Por ello, la crítica a los regímenes coloniales se incorporó al pensamiento reformista, siendo la lucha contra el sionismo, el Estado de Israel y el neo-colonialismo su lógica continuación.

Los movimientos reformistas comparten un marcado carácter social antes que político; de modo que su principal objetivo es la formación de creyentes piadosos, estudiosos del Corán, y proselitistas por medio de la predicación y –factor especialmente importante- las obras caritativas.

Todos los reformistas -no podía ser de otro modo- propugnan un Estado islámico, es decir, gobernado por una Sharia infalible que, al tener su origen en la revelación divina, no puede ser ni desarrollada ni cambiada: sencillamente, hay que aplicarla, pues debe ser aceptada sin crítica; aunque admite interpretaciones.

De los diversos reformadores del islam, destacaremos a Yamal al-Din al-Afghaní (1839-1897). De su larga y azarosa existencia destacaremos su estancia en París, donde fundó la revista Al-orwa al-wothqa (El vínculo indisoluble), plasmando en sus 18 números los principios fundamentales del reformismo. Su principal texto fue el libro Refutación de los materialistas. Entre sus discípulos destacaría el egipcio Mohammad Abdoh, quien reformó la futura universidad cairota de Al-Azhar.

Es en este fecundo y pluralista contexto del reformismo musulmán donde debemos situar a los Hermanos Musulmanes.

Una última pincelada al respecto. A partir de las numerosas escuelas reformistas han surgido otras más extremistas, radicalizando su discurso con otros elementos doctrinarios: el islam sería víctima de una conspiración judeocristiana y de Occidente; cristianos y judíos se considerarían infieles, no pueblos del Libro; todos los que se resisten al islam, musulmanes o no, son enemigos de Dios, mereciendo castigos rigurosos, incluyendo a regímenes políticos nominalmente musulmanes. A este fenómenos tampoco han escapado los Hermanos Musulmanes.

 

Origen y naturaleza de la cofradía de los Hermanos Musulmanes

El movimiento de los Hermanos Musulmanes fue fundado en 1928 por el egipcio Hassan al-Banna (1906–1949) en la ciudad egipcia de Ismailía. Su credo se resumen en la siguiente sentencia: «Alá es nuestro objetivo, el Corán es nuestra constitución, el Profeta es nuestro líder, la lucha es nuestro camino y el martirio en nombre de Alá nuestra mayor esperanza».

A su entender, lo que determina todo su pensamiento y acción, la Umma constituiría una sola nación que debe retornar a las enseñanzas originales del islam, al objeto de recuperar su inicial grandeza. Pero, en diálogo con el entonces pujante concepto de “modernidad” y el impacto tecnológico de un Occidente más avanzado, Hassan al-Banna  insistiría, al igual que todos sus seguidores, que el islam portaría un completo repertorio de soluciones a los grandes problemas de toda época: «El islam es la solución»; tal ha sido el eslogan del partido organizado por la Hermandad en las diversas elecciones políticas desarrolladas últimamente en Egipto. De todo lo anterior se deduce que entiendan como inevitable una revolución política cuyo objetivo sería el restablecimiento del Califato, que unificaría a la Umma. Por ello no admiten la existencia, en los territorios mayoritariamente musulmanes, de regímenes ateos o impíos; de ahí su declarada hostilidad a los gobiernos del partido Baaz en Siria e Irak y, como no podía ser menos, a la misma existencia del estado judío de Israel. De este modo, en numerosas ocasiones, diversos dirigentes egipcios de la Hermandad han declarado que revocarían el tratado de paz entre Egipto e Israel; una cuestión todavía no materializada, acaso fruto de su aparente pragmatismo o de la necesidad de consolidarse a nivel interno, lo que todavía no han conseguido por completo.

Para Al-Banna, la violencia sólo se justificaría de manera defensiva. Pero sus ideas han influido en dirigentes mucho más radicales, como Aymán al-Zawahirí, fundador de Yihad Islámica egipcia, una de las matrices de Al Qaeda, y los del grupo terrorista también egipcio, Gamaa al-Islamiya.

La bandera de la Hermandad es la del color verde del islam, con la representación de dos sables cruzados, el Corán y su versículo 8:60 («¡Preparad contra ellos toda la fuerza, toda la caballería que podáis para amedrentar al enemigo de Alá y vuestro y a otros fuera de ellos, que no conocéis pero que Alá conoce! Cualquier cosa que gastéis por la causa de Alá os será devuelta, sin que seáis tratados injustamente»). Significativo, ¿no?

El 8 de diciembre de 1948, contando ya con unos dos millones de adheridos, la Hermandad fue disuelta en Egipto por primera vez, con motivo del asesinato del consejero Salim Zaki Hakmandar. Apenas 20 días después, el primer ministro Al-Nuqrashi era asesinado por un estudiante de la Hermandad. Y el 11 de febrero siguiente, el propio Hassan al-Banna, tras esperar infructuosamente a un ministro del gobierno, a efectos de intentar una negociación, mientras esperaba la llegada de un taxi fue tiroteado por dos hombres. Falleció al día siguiente.

Gamal Abdel Nasser, impulsor de una reforma republicana, laica, panarabista y socializante, tras un periodo de convivencia con la Hermandad, vuelve a ilegalizarla en 1954. El 30 de agosto de 1965 Nasser los acusó de haberse reconstituido. Su entonces líder, Sayed Qutb, fue detenido, acusado de un intento de asesinato de Nasser, de traición y de haber preparado un golpe de Estado. Juzgado por todos esos cargos, fue condenado a muerte y ejecutado el 29 de agosto de 1966. Merced a su legado escrito, junto a su trayectoria personal, Sayed Qutb se convertiría en uno de los pensadores más influyentes en el mundo musulmán.

El sucesor de Nasser, Anwar al-Sadat toleró a los Hermanos Musulmanes durante un tiempo. Fue asesinado el 6 de octubre de 1984 a manos de militares próximos a Gamaa  al-Islamiya. Hosni Mubarak, por su parte, toleró a la Hermandad durante unos años, pero de 1992 a 2004 la persiguió como grupo terrorista. No obstante, la cofradía persistió con su labor asistencial y caritativa: centros médicos, escuelas, subsidios, repartos de alimentos; llegando allí donde el corrupto e ineficaz gobierno del Partido Nacional Demócrata, en el poder desde hacía décadas, no lo hacía, lo que le generó una amplia base social en medios populares, pero también en otros sectores, como el de los abogados.

En 2003 se inició un movimiento callejero por el cambio conocido como Kifaya, promotor de una democracia más real y del desarrollo de nuevas libertades civiles.

En febrero de 2005, el presidente Hosni Mubarak anunció la reforma de la ley para la elección presidencial; de manera que en las elecciones de 2010 podrían presentarse varios candidatos, por primera vez desde 1952. Así, los candidatos de la Hermandad, a título de independientes, en las de 2005 obtuvieron un quinto de escaños del parlamento.

En 2007 se celebró un referéndum en el que se aprobó aumentar los poderes presidenciales. Y en las elecciones del 28 de noviembre de 2010, Hosni Mubarak triunfó en la primera vuelta, dejando fuera a los Hermanos Musulmanes.

Tras dos semanas de manifestaciones, cuyo foco principal y permanente fue la famosa Midan Tahrir (Plaza de la Liberación) en el centro de El Cairo, donde se congregaron a diario varios cientos de miles de manifestantes, Mubarak renunció de sus cargos el 11 de febrero de 2011. La Hermandad, al menos oficialmente, no respaldó tales movilizaciones.

En junio de 2012 tuvieron lugar primeras elecciones presidenciales tras el cese de Mubarak. Triunfó el candidato de Al-Hurriya wa al-Adala, Partido Justicia y Libertad, organizado por la Hermandad: Mohamed Morsi. Fue el primer presidente elegido democráticamente en la historia de Egipto: 13,2 millones de votos recibió Morsi; el 51,7 %. Asumió el cargo el 30 de junio de 2012.

Al igual que otros movimientos reformistas, la Hermandad se configuró desde sus orígenes como una organización muy estructurada, jerarquizada y proselitista; característica que la sigue marcando hoy día. Su principal órgano ejecutivo es la Oficina de Orientación (Maktab al-Irshad), integrada por 17 miembros.

Muhammad Badia es el máximo dirigente –el guía- de la organización de los Hermanos Musulmanes. Son 4 los vice-guías: Mahmud Azzat, Rashad al-Bayumi, Yumaa Amin Abdel Aziz y Jeirat al-Shater.

El Secretario General y portavoz es Muhammad Husein. Anteriormente lo fueron, Isam al-Arian, Mohamed Saad al-Katatni y Mohamed Mursi, que pasaron a dirigir Al-Hurriya wa al-Adala, el ya mencionado brazo político de la Hermandad.

Cuenta con un Consejo Consultivo de 109 miembros, a modo de órgano legislativo.

Disponen de diversos órganos sectoriales, como la Oficina de Asuntos Educativos, de Política, de Asuntos de los Trabajadores, etc.

Esta complejo estructura se reproduce a nivel provincial.

Las diversas secciones nacionales tratan de establecer, en mayor o menor medida, tales estructuras, gozando de autonomía en la toma de las decisiones que les competen; pero asesorándose, compartiendo experiencias y aceptando la dirección del máximo guía.

 

Polémicas y temores

Ya en el gobierno de Egipto, se están esforzando por mantener una imagen moderada, cultivada desde los años 70, cuyo modelo sería, según diversos observadores internacionales, el de Erdogan en Turquía. Ello no desmiente la sospecha de la existencia de una agenda oculta para la que la democracia fuera un medio instrumental, progresivamente vaciado de contenido; mera fachada cara al exterior. De este modo, en la actualidad, la cofradía se presenta como una organización moderada y pragmática, decíamos, especialmente frente a las propuestas de otros grupos más radicales; caso del novedoso y exitoso partido egipcio salafista Al-Nour (La Luz), el segundo en votos y escaños. No obstante, esa moderación, al menos desde la perspectiva occidental, es muy discutible. No sería la primera vez en que determinados grupos islamistas moderan sus declaraciones para ganar apoyo popular, en el ámbito interno, y respetabilidad en el internacional.

En cualquier caso, a pesar de ciertas operaciones de maquillaje democrático, como la presencia de mujeres y algún cristiano copto entre sus candidatos, los Hermanos Musulmanes mantienen un programa restrictivo y de sospecha ante las libertades civiles propias de los países occidentales; por ello las mujeres, las minorías religiosas y las libertades sociales, son tratadas con numerosas cortapisas que desmienten una sincera democratización de la Hermandad. Hay que ser, en todo caso, muy cautos y no perder de vista la consistencia de algunos cambios aparentes. Así, el multipartidismo político fue condenado inicialmente por el fundador de la cofradía, Hasan al-Banna. En la actualidad, acaso a efectos de mantener una fachada democrática que no alarme a los países occidentales, o como tacticismo para su acceso y mantenimiento en el poder, lo defienden. Aseguran, por otra parte, en coherencia con lo anterior, que defienden un sistema político democrático, republicano y parlamentario en el que el pueblo sea periódicamente consultado. Pero, realmente, ¿cuál sería su modelo? ¿Turquía? ¿Irán? Recordemos que en ambos países se celebran, con no pocas diferencias, elecciones políticas, con presencia de diversas formaciones. Y la de Turquía bien podría calificarse de “democracia islámica”, en la que los elementos islamistas prevalecen, progresivamente, sobre los democráticos; mientras que Irán sería ante todo una teocracia islamista con limitadas y muy controladas expresiones de pluralismo político, tutelada por el poderoso clero chiita. En cualquier caso, de producirse cualquier conflicto entre los ámbitos religioso y civil, siempre se impondrá el primero. Así, ni una mujer, ni un cristiano, pueden ser presidente de Egipto, ni tampoco primer ministro. Y mantienen múltiples restricciones ante las demás religiones, tolerando únicamente la judía y la cristiana, y prohibiendo expresamente cualquier otra.

En este sentido, son significativas algunas de las denuncias realizadas por Mona Makram-Ebeid, Senadora, miembro del National Council for Human Rights de Egipto y Profesora en la American University, en una entrevista concedida, en el pasado mes de marzo de 2013, a María Luisa Conte, del Centro Oasis de fomento del diálogo interreligioso promovido por el Cardenal Angelo Escola. Así define la actual situación política: «La situación en Egipto está en un punto muerto, en un impasse, entre dos fuerzas políticas opuestas que siguen ignorándose una a otra y -hasta hoy- imposibilitan el diálogo. Por una parte, está la corriente islamista, por otra, la no islamista. Esta última ha presentado algunas propuestas a la Presidencia para atenuar el enfrentamiento, así como para tratar de reducir la violencia que hay por las calles. Han pedido enmiendas a la Constitución, que no tutela todos los derechos, humanos, económicos y sociales, como cabría esperar de una nueva Constitución fruto de una revolución. Asimismo, quieren un nuevo gobierno, un gobierno de coalición entre las distintas fuerzas existentes, que pueda permanecer neutral durante las elecciones, y también destituir al Procurador General, que fue impuesto por la Presidencia y no elegido por el Tribunal Supremo. En los pasados meses ha habido reiteradas violaciones de los derechos humanos y ataques a la magistratura, una institución extremadamente respetada en Egipto y en el extranjero. Se ha contestado la violación de la libertad de expresión, la libertad de escritores y periodistas. Pero ni el partido en el Gobierno ni el Presidente han tomado en consideración todas estas reivindicaciones». Por lo que respecta a la situación de los coptos, aclara: «Los coptos están muy contrariados a causa de la modalidad de repartición de los escaños del Parlamento y la delimitación de las circunscripciones electorales. En efecto, numerosas circunscripciones han sido ideadas para impedir que los candidatos coptos obtuvieran el escaño incluso en áreas del país donde los cristianos -si no son mayoría- son un número conspicuo. El crecimiento y el poder de la tendencia islamista han aterrorizado a muchos cristianos coptos. Temen por su futuro y perciben el riesgo de que se les trate como a ciudadanos de segunda clase. Sin embargo, puedo decir que de momento no hay persecución contra ellos, a lo sumo hay discriminación».

A lo largo de su ya larga historia, especialmente en las últimas décadas, la cofradía de los Hermanos Musulmanes ha sabido combinar la flexibilidad táctica con la rigidez estratégica. No obstante, esa capacidad de maniobra ha generado no pocas suspicacias. Así, Walid Phares, profesor de Estudios de Oriente Medio, asesor en terrorismo internacional del Congreso de Estados Unidos y autor, entre otros, de La Revolución Inminente (2010), a la pregunta de Miguel Ángel Benedicto, por la que le planteaba si los Hermanos Musulmanes tendrían una “agenda oculta”, en una entrevista publicada en Atenea digital el 12 de febrero de 2011 (http://www.revistatenea.es/revistaatenea/revista/articulos/GestionNoticias_3971_ESP.asp), respondió: «La simulación y el engaño es parte de su ideología. Claro que esconden parte de su agenda». Por otra parte, en idéntico foro, como argumento avalista de su contundente posicionamiento, desmitificaba las presuntas bondades del calificado como moderado Erdogan, acaso modelo político de la Hermandad, al afirmar que «El partido de Erdogan en 2002 era neutral pero ha ido dando pequeños pasos, poco a poco, hacia la islamización de la sociedad sin respetar el laicismo, la libertad de expresión o la Constitución secular. No es de extrañar que sea un modelo a seguir para los Hermanos Musulmanes. En política exterior, Erdogan apoyó a Ahmadineyah tras la revolución verde y dijo que el tribunal de la Haya no tenía derecho a juzgar al sudanés Al Bechir cuando le acusaban de genocidio». Un juicio, en esencia, coincidente con el de, entre otros muchos, Mohamad Tohima, director del diario egipcio Al Hourriya, al sintetizar críticamente su visión sobre la organización en el mismo título de su artículo publicado en el periódico libanés Al Akhabar el 1 de octubre de 2011: «Los Hermanos Musulmanes, maestros en el arte del camuflaje y la contorsión».

Diversos autores especializados, caso de Tarek Osman Tarek Osman (escritor y analista egipcio; autor de Egipto al borde del abismo, Yale University Press, 2010), aseguran, por otra parte, la existencia de diversas corrientes en su seno, lo que podría generar graves tensiones internas, poniendo en riesgo incluso su propia unidad en el futuro. Tal vez por ello, la Hermandad se podría conceptuar más de Escuela de Pensamiento, que como corriente política.

Transcurridas más de 8 décadas desde su fundación, ¿cuál es su influencia más allá de la alcanzada en su solar natal? Para conocerla, nos aproximaremos, muy brevemente, a su realidad en diversos países.

 

La primera gran victoria de los Hermanos Musulmanes: Gaza

El principal movimiento islamista palestino, Hamás -(acrónimo en árabe de Movimiento para la Resistencia Islámica)-, fue fundado en Gaza el 14 de diciembre de 1987, al poco del estallido de la Primera Intifada, de la iniciativa de estudiantes palestinos que habían conocido a los Hermanos Musulmanes durante su estancia en Egipto. Con la Segunda Intifada (septiembre de 2000), Hamás se convierte en el mayor enemigo de Israel, pues las Brigadas Ezzedine al-Qassam, su brazo armado, perpetraron la mayor parte de los atentados suicidas sufridos por el Estado judío. El 25 de enero de 2006, Hamás dará el campanazo electoral. Haciendo de la limpieza y honradez su principal baza frente a la manifiesta corrupción de Al Fatah y la incapacidad del resto de pequeñas organizaciones “laicas” (FPLP, FDLP, Partido del Pueblo Palestino), triunfó en las legislativas. Una vez en el poder en Gaza, consolidó un régimen progresivamente restrictivo, limitando en extremo la actividad de las organizaciones rivales, implantando la Sharia en todos los ámbitos y lanzando ataques, especialmente mediante cohetes, contra su odiado vecino Israel, lo que ha provocado duras respuestas militares judías, tales como la Operación Plomo Fundido de 2009.

Las organizaciones Human Rights Watch y Amnistía Internacional han denunciado en reiteradas ocasiones a Hamás por graves violaciones de las leyes humanitarias e incluso de crímenes contra la humanidad.

Hamás también cuenta con potentes organizaciones en Cisjordania y en los campamentos de refugiados palestinos en Líbano y Jordania

 

Su discutida relevancia en la guerra civil siria

Los Hermanos Musulmanes de Siria nacen como tales en 1945, siendo su primer líder Mustafa al-Siba’i. Desde la base de varias cofradías afines precedentes, arraigaron en el país, beneficiándose de diversos periodos de legalidad, participando incluso en el gobierno. Pero, ante todo, han sufrido, y muy duramente, largos ciclos de clandestinidad y represión, conforme los complejos vaivenes de la política interna siria. En 1963 el partido Baaz (“Renacimiento”, de ideología socialista, laico, panárabe, cofundado entre otros por el cristiano Michel Aflaq), alcanzó el poder, imponiéndose definitivamente Hafez al-Asad; padre del actual mandatario Bashar al-Asad. Ya en la clandestinidad, sufrieron diversas fracturas internas. Una de ellas optó por las acciones terroristas, perpetrando una matanza colectiva de cadetes alauíes (pertenecientes a la minoría religiosa de origen chiita dirigente del país) de la Escuela de Artillería de Alepo en 1979. Ello inició una escalada en la represión de la Hermandad y otras fuerzas opositoras, lo que dio lugar a que el 7 de julio de 1980 se decretara la ley Nº 49, por la que se que condenaba a la pena capital a todo perteneciente a los Hermanos Musulmanes. El clímax en la represión se alcanzó entre el 2 y el 28 de febrero de 1982, cuando la ciudad de Hama fue tomada a sangre y fuego por unidades especiales del ejército, pereciendo varios miles de habitantes de la ciudad: oscilando el número de víctimas civiles, según las fuentes, de 10.000 a 40.000.

En el actual contexto, de una terrorífica guerra civil siria que ha entrado ya en su tercer año, los Hermanos Musulmanes, muchos de ellos en el exilio, participan en el Consejo Nacional Sirio, sumando hasta una cuarta parte de sus integrantes. Así, 7 de los 41 miembros de su Secretaría General estarían vinculados a la Hermandad. Entre los proyectos de los Hermanos Musulmanes para Siria, cuyos líderes en la actualidad son Muhammad Riyad Shaqfa y Ali Sadr al-Din al-Bayanouni, destaca su reorganización nacional en el interior y la creación de un partido político islámico de base social más amplia que la propia de la Hermandad; siguiendo el modelo egipcio.

No obstante, por lo que se refiere al decisivo “frente armado” la situación es muy compleja, siendo decisivos en su desarrollo los respectivos apoyos internacionales, según veremos, prestados a las diversas milicias en acción. Destacan el denominado Ejército Sirio Libre (ESL), el yihadista Frente al-Nusra (acusado de terrorista desde diversas organizaciones humanitarias internacionales, y que capitaliza la mayoría de jóvenes combatientes sirios de motivación religiosa-islámica y a muyahidines procedentes de otros países musulmanes), y otras formaciones menores.

Scarlett Haddad proporciona numerosas y contrastadas claves, para entender la enmarañada situación actual, en su artículo La complejidad y las diferencias dentro del islamismo, publicado el pasado 29 de marzo en L’Orient - Le Jour, diario beirutí en lengua francesa, además del texto Las divisiones de la oposición siria, fruto de la rivalidad entre Doha y Riad, en el mismo medio, el día anterior.

Parten de unas fuentes muy relevantes: el informe de las reuniones celebradas entre uno de los emires saudíes más relevantes, el responsable alemán de los servicios de seguridad (BND), y el ministro alemán de Defensa, en el marco del Congreso Internacional de la Seguridad celebrado en febrero en Múnich. El objetivo del alto dignatario saudí sería convencer a la contraparte de la necesidad de acelerar el fin del régimen de Bashar al-Asad, armando a los grupos islamistas.

El emir afirmó que la recién creada Coalición Nacional para las Fuerzas de la Oposición y la Revolución Siria (CNFORS) liderada por Doha Moaz al-Jatib, que aglutina a toda la oposición, incluido el antes mencionado Consejo Nacional Sirio, carecería de base popular, habiendo sido creada para «servir como escudo diplomático sin poder real sobre los acontecimientos sobre el terreno»; siendo Qatar su “padrino”. A su juicio, sobre el terreno, los grupos armados más potentes serían los yihadistas salafistas.

En relación a los Hermanos Musulmanes, reconoció su creciente protagonismo internacional, si bien sobre el terreno carecerían de bases sólidas. Por otra parte, habría manifestado cierta desconfianza con la Hermandad, por haber “confiscado”, a su juicio, las recientes revueltas árabes. Manifestó, igualmente, su temor en una estrategia conjunta entre la Hermandad e Irán, únicamente divergente por lo que respecta a la agenda siria; compartiendo un proyecto de destrucción de las monarquías del Golfo y su unidad frente a Occidente en general, e Israel en particular.

Estas manifestaciones, nada inocentes, confirmarían la importancia de los movimientos internacionales en apoyo de los diversos interlocutores que liderarían Siria, una vez derrocado el Baaz.

Los analistas libaneses, en resumen, entienden que el eje Qatar-Turquía apoyaría a los Hermanos Musulmanes; también en el plano armamentístico, a través de la frontera turca.

El eje Arabia Saudita-Estados Unidos estaría armando a los grupos militares disidentes y desertores que originaron el ESL, desde la frontera jordana.

Por último, los yihadistas salafistas del Frente al-Nusra se financiarían por medio de organizaciones no gubernamentales de corte islamista radical; algunas de ellas, radicadas en los países del Golfo.

En cualquier caso, el peso de los Hermanos Musulmanes en las organizaciones “civiles” de la oposición, y su incipiente presencia en el plano “militar”, además de su consolidación internacional, son factores que auguran un papel relevante en el futuro de Siria.

 

Jordania, ¿próxima floración de la “primavera árabe”?

En Jordania, la presencia pública, parlamentaria e institucional, de los Hermanos Musulmanes, ha sido muy acusada, principalmente de la mano de su partido político, el Frente de Acción Islámica, fundado en 1991. Representado en el parlamento nacional con un 10% de escaños electos durante varios quinquenios, boicoteó las últimas elecciones celebradas el pasado 23 de enero de 2013. Así, uno de sus líderes, Hamam Said, el anterior día 18, con motivo de la oración multitudinaria del viernes, acusó a la monarquía jordana de corrupción, afirmando que «el pueblo se está preparando para gobernarse a sí mismo».

Liderados por Hamza Mansour, vienen exigiendo, desde entonces, la derogación de la última ley electoral, del nuevo gobierno, y la celebración de nuevas elecciones, por considerar que dicha legislación impide la representación real de las fuerzas políticas y religiosas jordanas. Parece plausible que el rey Abdullah, con su intención de prohibir los partidos religiosos, pretendiera, en última instancia, acabar con la enorme influencia de los Hermanos Musulmanes en Jordania.

Por otra parte, el Frente de Acción Islámica está estructurando una alianza opositora al actual estado de cosas, incorporando grupos de izquierdas y panarabistas, con la intención de crear un Comité por la Coordinación de Partidos de la Oposición. Su objetivo sería luchar contra la corrupción, el alza de los precios, los recortes presupuestarios, etc., además de diversas reformas políticas.

En este contexto, la monarquía jordana atravesaría una situación muy delicada -equiparable, de radicalizarse, a los movimientos que originaron las “primaveras árabes”- de no controlar y diluir, progresivamente, las movilizaciones callejeras que con excusas diversas vienen organizando esos grupos opositores liderados por esta expresión política de los Hermanos Musulmanes.

Mencionemos, por último, y por lo que respecta a Jordania, un dato ciertamente relevante. Fue un antiguo militante jordano de la Hermandad, Abdullah Azzam, quien fundó la llamada Oficina Afgana de Servicios (MAK), antecedente inmediato de Al Qaeda. Con anterioridad, había sido profesor de estudios islámicos en la Universidad saudí Rey Abdulaziz, al igual que Mohamed Qutb, hermano del segundo gran dirigente de los Hermanos Musulmanes. Y ambos fueron profesores de un entonces desconocido estudiante de ciencias económicas y de gestión: un tal Osama Bin Laden.

 

La Hermandad en otros países musulmanes

Sin ánimo de exhaustividad, veamos, muy brevemente, la incidencia de la Hermandad en otros países confesionalmente musulmanes.

En Irak, el Partido Islámico Iraquí es uno de los más importantes entre la minoría suní del país, liderado por Tareq al-Hachemi. Por lo que se refiere al norte kurdo, la Unión Islámica del Kurdistán, también vinculada a los Hermanos Musulmanes, mantiene una mínima presencia en el parlamento kurdo; frente a las mayoritarias fuerzas laicas.

En Sudán, varias organizaciones encarnaron el espíritu de la Hermandad en los años 60 del pasado siglo, uniéndose bajo el la dirección de Hasan al-Turabi, quien lideraría el Frente Islámico Nacional; una de las organizaciones políticas más potentes del país durante varias décadas. Al-Turabi fue parlamentario y ministro de Omar Hasan Ahmad al-Bashir, primer Jefe de Estado acusado de diversos cargos por la Corte Internacional Criminal; pero habiendo perdido su favor, también ha sufrido varios periodos en prisión.

La Hermandad se encuentra presente en Turquía, polémico candidato a la Unión Europea, donde cuenta con una extensa y consolidada organización que mantiene ciertas relaciones con el primer ministro, el islamista “moderado” Recep Tayyip Erdogan, en el gobierno de la mano de su Partido por la Justicia y el Desarrollo (PJD).

Jamaa Islamiya es el partido político impulsado por los Hermanos Musulmanes libaneses. En la guerra civil contaron con milicias propias en Trípoli, Beirut y Sidón. Su secretario general es Faysal Mawlawi. Cuentan con un único representante en el parlamento nacional, en el seno de la coalición anti-siria 14 de Marzo. Pero aspiran a aumentar su representación en las próximas elecciones legislativas, en el contexto de la recomposición de las fuerzas políticas suníes; especialmente sensibles ante el reforzamiento de las posiciones salafistas que cuestionan el rostro “moderno” impreso por el clan Hariri, en su calidad de dirigente, a la Corriente Futuro, la principal fuerza -suní- de la citada coalición.

La Congregación Yemení por la Reforma, conocida como Al-Islah, es uno de los principales partidos políticos de Yemen. Además de diferentes facciones tribales, lo integran la sección yemení de la Hermandad, junto a un sector salafista.

Los Hermanos Musulmanes también se encuentran presentes en las seis monarquías del Golfo (Arabia Saudita, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Qatar y Kuwait). Y, en ocasiones, dialécticamente. Así, el jefe de policía de Dubai, Dhahi Khalfane, acusó a la Hermandad, el pasado mes de marzo de 2012, de organizar un complot contra las familias reinantes para vaciarles de su poder. En Kuwait, los islamistas vinculados a la Hermandad, el Movimiento Constitucional Islámico, suman 28 de los 50 escaños del parlamento nacional. En Bahrein, Al Eslah es la expresión local de la Hermandad, que cuenta con representación política en el parlamento nacional, por medio de su partido Al Menbar National Islamic Society, y ciertos vínculos personales con la familia real. En Emiratos Árabes Unidos, unos 50 activistas de Al-Islah, organización asociada ideológicamente a los Hermanos Musulmanes, fueron detenidos entre julio y agosto de 2012; destacando dos célebres abogados especializados en derechos humanos, Mohammed al-Mansoori y Mohammed al-Roken, bajo la acusación de planear atentar contra la seguridad del Estado y de mantener vínculo con organizaciones internacionales.

En Argelia, tras los convulsos y dramáticos años de guerra civil, que ensangrentó el país entre 1991 y 2002, al partido Movimiento por la Sociedad y la Paz, Haraka lil-Muytami´ wa as-Salam, presentado como islamista moderado, se le califica como la expresión política de la Hermandad, presente en el país desde 1962. No en vano, en los orígenes de ambas organizaciones encontramos a una misma personalidad: Mahfoud Nahnah.

Túnez fue paradigma de las “primaveras árabes”: la renombrada “revolución de los jazmines”. No obstante, su situación actual es de un auténtico caos de imprevisibles consecuencias. Hizb Al-Nahda, Partido del Renacimiento, es la principal formación islamista actual y, en su día, la más votada. Está presidida por Rachid Ghanuchi, quien fue captado por los Hermanos Musulmanes durante sus estudios en El Cairo. Afirma sentirse próximo al Partido de la Justicia y el Desarrollo, de Erdogan, e inspirado por autores como Hassan al-Banna y Sayed Qutb.

En Libia, los Hermanos Musulmanes fueron duramente reprimidos por el régimen de Muammar al-Gaddafi. El actual portavoz  de la Hermandad es Mohamed Gaair, quien impulsó la creación de un partido islamista moderado, liderado por su correligionario Mohamed Sowan: el Partido de la Justicia y la Reconstrucción. En las elecciones de julio de 2012 obtuvieron 17 de los 120 escaños de la nueva Asamblea Nacional. Dada la inestable situación política que sufre el país, con reductos gadafistas activos, ocasionales enfrentamientos armados, el secesionismo de algunos de sus territorios, y la prevalencia de la política de clanes, los Hermanos Musulmanes, dada la unicidad de su doctrina y experiencia, están llamados a desempeñar un importante papel en el futuro.

En Mauritania, los Hermanos Musulmanes fundaron el National Rally for Reform and Development, conocido como Tewassoul, partido liderado por  Mohamed Jemil Ould Mansour. Disponen de 4 de los 95 escaños del parlamento nacional.

En la dividida, anárquica y descompuesta Somalia, una organización local está adherida a los Hermanos Musulmanes: Harakat Al-Islah. Dada la dispersión y multiplicidad de las organizaciones musulmanas, es difícil apreciar su incidencia real. Su portavoz es Al-Abdullah Ali Hiali.

 

El peculiar caso de Marruecos

Dada la proximidad e importancia geoestratégica de nuestro “vecino del sur”, y la existencia en España de al menos 780.000 inmigrantes procedentes de Marruecos, procede buscar en el islam marroquí la huella de los Hermanos Musulmanes.

Es evidente que, por la concurrencia de diversos factores internos y externos, la sociedad marroquí viene sufriendo, desde hace algunas décadas, un fenómeno de reislamización.

En Marruecos ha predominado históricamente el islam suní, concretamente el derivado de la escuela jurídica malikí. De base muy popular, incluso contaminada por expresiones supersticiosas, generó en su seno poderosas y arraigadas cofradías sufís, algunas muy comprometidas en la lucha anticolonial.

El islam marroquí actual presenta un panorama poliédrico: el papel religioso del monarca y de la Administración, partidos políticos islamistas, una pléyade de asociaciones socio-religiosas de variados orígenes, un movimiento socio-espiritual original y autóctono, cierta pervivencia del sufismo, y una enmarañada constelación terrorista ocasionalmente activa.

Hoy día, sigue siendo una monarquía autocrática, de ropajes democráticos, coronada en la persona de Mohamed VI, en la que el denominado mazjen -o conjunto de poderes fácticos reales que dirige el país- es inseparable del monarca; quien retiene, no sin réplica, un relevante rol religioso en su condición de Comendador de los Creyentes, Emir al-Muminin.

El poderoso movimiento socio-espiritual Al Adl Wal Ihssane (traducido como Justicia y Espiritualidad) fue fundado en 1987 por Abdessalam Yassine; permaneciendo encarcelado o en arresto domiciliario durante tres décadas. Falleció en 2012. Aunque es un fenómeno autóctono, rechaza el sufismo y muchas de las prácticas populares. Su hija, Nadia Yassine, es el rostro amable del movimiento, concediendo entrevistas a medios de comunicación de todo el mundo en las que expone sus objetivos: islamización, modernización, justicia social, eliminación del papel religioso del monarca, etc. Aunque ilegal, disfruta de bastante tolerancia. No se trata de un movimiento propiamente político. Su objetivo de islamización de la sociedad lo persigue mediante su presencia en mezquitas, dispensarios, obras caritativas, asociaciones universitarias, etc.

En 1982, Azzedine El Araqui, ministro del gobernante Istiqlal (Partido de la Independencia, nacionalista conservador), eliminó buena parte de la enseñanza de Filosofía en sus diversos niveles académicos, a la vez que introdujo numerosos Departamentos de Estudios Islámicos en su lugar. Careciendo de profesorado competente, se contrataron docentes procedentes de Arabia Saudita (formados en el wahabismo) y de Egipto (en línea con los Hermanos Musulmanes). De este modo el gobierno perseguía otro objetivo: dividir al creciente islamismo que cuestionaba a la propia monarquía. Así, hoy encontramos en el país a potentes organizaciones wahabitas, como Dour Al Quran (Casa del Corán) y la Asociación para la Predicación del Corán y la Sunna.

El antecedente más relevante del actual islamismo político lo encontramos en una pequeña formación fundada en 1969, entre otros, por Abdelkrim Mouti y Abdelilah Benkirán: Chabiba Islamiya (Juventud Islámica), cuya principal finalidad era la de contrarrestar a la extrema izquierda, muy activa por entonces en Marruecos. Imitó el modelo organizativo de los Hermanos Musulmanes, inspirándose en su ideología. Se fragmentó posteriormente en varios grupos, alguno de los cuales practicó el terrorismo. Los más moderados confluyeron en 1998 con otras formaciones en el emergente Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), fundado, entre otros, por un antiguo hombre del régimen, Adbelkrim El Khatib.

Durante más de dos décadas, el PJD acató el orden establecido, defendiendo incluso la marroquinidad del Sáhara, moderando sus reivindicaciones islamizantes, y aceptando la condición religiosa del monarca.

El PJD ganó las elecciones legislativas de noviembre de 2011 alcanzando 107 escaños. Mohamed VI nombró Jefe del Gobierno al mencionado Abdelilah Benkirán, conforme la nueva constitución, el 26 de noviembre de 2011.

De la fragmentada y confusa escena del “salafismo combatiente” -los diversos grupos terroristas del país- mencionaremos a Asserate Al-Moustakine (El Camino Recto), que perpetró hacia el año 2002 dos decenas de asesinatos hasta su desarticulación policial. Se inspiraría en la escuela takfir, a la que nos referiremos más adelante. Empero, acaso el más conocido sea el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), supuestamente implicado en los atentados de Casablanca de 2003 y del 11-M de 2004 en Madrid. No está del todo aclarada su génesis. Para unos es fruto de la experiencia yihadista de los marroquíes que combatieron en Afganistán. Para otros es un producto de la escuela tafkir.

Hemos detectado, pues, la huella de los Hermanos Musulmanes en dos planos distintos: en la enseñanza estatal del islam, y en los orígenes del primer grupo islamista marroquí, algunos de cuyos miembros son destacados dirigentes del actualmente gobernante PJD. No obstante, dada la omnipresencia de los servicios estatales de seguridad, las múltiples implicaciones y complicidades del majzén, y la evolución personal de sus protagonistas, más puede afirmarse la influencia de la Hermandad a título personal, entre algunos círculos dirigentes, clérigos y docentes musulmanes, que como la realidad orgánica, estructurada y jerarquizada que presenta en Egipto y otras naciones.

 

Corrientes internas, escisiones, derivaciones

Debemos mencionar otra circunstancia que enmaraña la situación y naturaleza de la Hermandad en su influjo real; tanto en sus países de origen, como en la emigración. Nos referimos al fenómeno de las derivaciones, corrientes internas y escisiones que se han venido generando a lo largo de su historia y que en no pocos casos mantienen estrechas relaciones con los dirigentes de la Hermandad. Habiendo mencionado dos organizaciones en cierto modo nacidos a su calor, aunque pronto muy alejadas de la misma, la Yihad Islámica egipcia y Gamaa al-Islamiya, del mismo país, mencionemos dos ejemplos, ilustrativos ambos de la cuestión que ahora abordamos, pero no obstante muy distintos.

Así, la pionera Asociación Musulmana de España, de la que en su momento hablaremos, es asociada a la denominada Vanguardia Islámica. Issam al-Attar fue su fundador y máximo dirigente. Nacido en Siria en 1927, sucedió al primer guía supremo de la Hermandad siria en 1961, Mustafa al-Siba’i. Emigrado a Alemania en 1970, sería relevado en 1980. Organizó su propio grupo, la Vanguardia Islámica, con sede en la ciudad alemana de Aquisgrán, que al entender de algunos especialistas es una corriente interna de los Hermanos Musulmanes y que, para otros, aunque manteniendo estrechos contactos con la “cofradía madre”, actúa con un alto nivel de autonomía.

Veamos un caso muy distinto al anterior. De los Hermanos Musulmanes nació una escuela radical, hacia 1975, de la mano del ingeniero egipcio Choukri Ahmed Mustapha, intransigente discípulo de Sayed Qutb, segundo líder histórico de la Hermandad: nos referimos a Takfir wal Hijra (Excomunión -o Anatema- y Exilio). Esta organización propone abandonar la actual sociedad impía -ningún régimen, ni siquiera confesionalmente musulmán, sería aceptable según su criterio- y sustituirla por el modelo practicado hace 10 siglos por los salaf. En consecuencia, sus miembros no se integran en la función pública, eluden el servicio militar y la enseñanza pública. Tampoco participan, en general, salvo casos de infiltración al objeto de pasar desapercibidos o con fines proselitistas, en las mezquitas oficiales; por lo que acuden a otras clandestinas en grupos de una docena como máximo de miembros, dirigidos por un emir. Se extendió por el norte de África y entre las comunidades musulmanas de Europa; siempre, en mayor o menor medida, de manera clandestina.

Según diversas fuentes, militantes de Takfir wal Hijra se encuentra en la génesis de, al menos, dos grupos terroristas marroquíes: los mencionados Asserate Al-Moustakine y el Grupo Islámico Combatiente Marroquí, vinculado en alguna manera a Al Qaeda por la Resolución 1267 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, de octubre de 1999. Así, Richard Labévière, redactor jefe de Radio France International, afirmó en su obra La trastienda del terror (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, Barcelona, 2004), que la mayoría de implicados en los atentados del 11-M participaban del credo tafkir.

Por su parte, el periodista José María Irujo publicó en El País, 19 de diciembre de 2005, un extenso y pionero reportaje en torno a la naturaleza y presencia en España del grupo Takfir wal Hijra. Así, ya habrían abierto entonces 6 nuevas mezquitas (4 en Barcelona y 2 en Valencia). Coincidiría, con Richard Labévière, en su convicción de que la mayor parte de los autores de los atentados del 11-M compartían ese credo. Irujo afirmaba, igualmente, que informes de los servicios secretos franceses a los que había tenido acceso, definirían al grupo como «núcleo logístico de la mayoría de los grupos terroristas islamistas que actúan en Europa».

 

Los Hermanos Musulmanes en Europa

La Hermandad cuenta con ramificaciones, de mayor o menor incidencia, en casi todo el mundo musulmán, según hemos visto. Y también se ha servido, en su incansable expansión, de la emigración a Occidente. Dada la ubicación de nuestra patria en Europa, veamos algunos datos relacionados con la presencia de la Hermandad en este continente.

Empezaremos con el caso bosnio, muy particular y anterior al fenómeno de la emigración a Europa de los “hermanos” a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. En los años 30 del mismo, cientos de jóvenes musulmanes bosnios se trasladaron a Egipto para realizar sus estudios universitarios. Muchos regresaron teñidos de las ideas de los Hermanos Musulmanes, dando lugar a la organización Jóvenes Musulmanes, cuyo influjo sobrevivió a la ocupación alemana y al comunismo de Tito; catapultando finalmente al poder a uno de sus militantes más veteranos: Alia Izetbegovic, quien fue el primer presidente de la República de Bosnia-Herzegovina, entre 1990 y 2000, de la mano de su Partido de Acción Democrática.

Numerosos miembros de la cofradía, sirios y egipcios especialmente, emigraron a Europa a partir de los años sesenta, organizando poco a poco una red de mezquitas, diversos centros y organizaciones islámicas, tanto nacionales, como internacionales y sectoriales (de juventud, por ejemplo). Fue el caso, particularmente significativo y que por ello describimos, de Said Ramadán, secretario personal del fundador Hassan al-Banna. Tras pasar por Ginebra, se estableció en la República Federal Alemana, donde fundó una de las más importantes organizaciones musulmanas, Islamische Gemeinschaft Deutschland (Sociedad Islámica de Alemania), que presidió hasta 1968. Cofundaría, por otra parte, la Muslim World League (Liga Musulmana Mundial), organización internacional apoyada por Arabia Saudita. Fundó, igualmente, el Centro Islámico de Ginebra, dirigido por su hijo Hanii, y destacando en su entorno Tariq Ramadán, también hijo de Said, a quien luego dedicaremos unos párrafos.

En Italia, la Unione delle Comunita’ ed Organizzazioni Islamiche in Italia (Unión de las Comunidades y Organizaciones Islámicas de Italia) es el principal interlocutor con los sucesivos gobiernos respecto a las cuestiones de su interés. Si bien en su nacimiento se integran diversos componentes, destacaron Nour Dachan, su primer presidente, procedente de la Hermandad siria, y Ali Abu Shwaima, secretario general, uno de los líderes de la Hermandad palestina. Aunque les han relevado nuevos dirigentes, los medios de comunicación y las organizaciones especializadas en temas islámicos siguen asociando a esta Federación de manera muy directa con la Hermandad.

Diversas organizaciones juveniles musulmanas inspiradas por la Hermandad, de Suecia, Francia e Inglaterra, en 1996 se integraron con la Federación de Organizaciones Islámicas de Europa (en la que participan también dirigentes y entidades vinculadas al wahabismo de Arabia Saudí) y la World Assembly of Muslim Youth, creando una plataforma juvenil islámica de ámbito europeo. También en 1996, delegados de once países formalizaron en Leicestery el Forum of European Muslim Youth and Student Organization, FEMYSO (Foro de la Juventud Musulmana Europea y de las Organizaciones Estudiantiles), radicada en Bruselas, agrupando casi una cincuentena de organizaciones nacionales e internacionales, convirtiéndose de hecho en el principal interlocutor de los intereses de sus asociados con el Parlamento Europeo, el Consejo de Europa, Naciones Unidas y diversos foros y ONG`s internacionales.

La Unión de Organizaciones Islámicas de Francia es la más potente federación musulmana radicada en el país vecino. La ensayista y polemista Fiammetta Venner, especialista en integrismos religiosos y partidos políticos extremistas, llegó a acusar a Nicolás Sarkozy de reforzar su presencia en el seno del Consejo Francés del Culto Musulmán; cuyas elecciones internas boicoteó en 2011. Por otra parte, imputa a esa federación posiciones extremistas, originadas en su dependencia de los Hermanos Musulmanes.

Directamente vinculado a la ya mencionada Federación de Organizaciones Islámicas de Europa, se constituyó el denominado Consejo Europeo para la Fatwa y la Investigación. Una entidad privada integrada por alfaquíes y muftíes con el objetivo de emitir y unificar resoluciones jurídicas relevantes en materia del omnicomprensivo derecho islámico.

Debemos destacar, también, Bank al-Taqwa, un poderoso conglomerado calificado como el “Banco de los Hermanos Musulmanes”. Cofundado en 1988 por Youssef Nada, destacado militante egipcio de la Hermandad, ha sufrido múltiples y complejas vicisitudes legales a causa de presuntas implicaciones con la financiación del terrorismo islamista internacional.

A pesar del panorama descrito, diversos especialistas evalúan su número conjunto real, en toda Europa, en unos pocos miles de miembros; pero su activismo, proselitismo y muy estructurada organización, les proporcionarían una enorme relevancia e influencia en el conjunto de las entidades mencionadas y en otras ramificaciones menores radicadas en el resto del continente.

 

¿Y España?

¿Qué puede afirmarse con seguridad sobre la realidad de los Hermanos Musulmanes en España? El islam radicado en nuestra patria, integrado en su inmensa mayoría por emigrantes de diversas nacionalidades, especialmente la marroquí, está institucionalizado por medio de la Comisión Islámica de España (CIE), su órgano de representación e interlocución con el Estado español, que integra más de 800 comunidades musulmanas de las 1200 que actualmente se calcula existen. Dos grandes federaciones la integran, manteniendo numerosos enfrentamientos e impidiendo el ingreso en la CIE de otras nuevas. Un centenar de las integradas en la CIE forman la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI). Pero el más numeroso es la integrada por la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE), en torno a 700 comunidades, dirigida muchos años por Riay Tatary Bakry, médico español de origen sirio, nacido en Damasco, pionero que fundara ya en 1971 la Asociación Musulmana de España, entidad que a juicio de diversos especialistas, como Juan José Escobar Stemmann (Activismo Islámico en España, revista Política Exterior, nº 124, Julio-Agosto de 2008) agrupa a los adeptos en España de los Hermanos Musulmanes. Se distribuyen por Madrid, Valencia y Andalucía. La mezquita Abu  Bakr (en el Distrito de Tetuán), la de Estrecho (también en Madrid), el Centro musulmán de Alcalá de Henares, la mezquita de la Comunidad Islámica de Valencia, el Centro Islámico de Granada, y la asociación Al Manar de Ceuta, serían algunas de las entidades más potentes de la Hermandad en España.

Otros especialistas han asociado a la Hermandad con algunas redes radicadas o extendidas a España de apoyo a grupos terroristas islamistas, o con activistas que en su momento mantuvieron algún vínculo con la Hermandad; antes o durante su permanencia en España. Así lo recogen, con profusión de datos, José María Blanco Navarro y Óscar Pérez Ventura, en su Documento Marco elaborado para el Instituto Español de Estudios Estratégicos, titulado Movimientos Islámicos en España (http://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_marco/2012/DIEEEM01-2012_MovimientosIslamistasenEspana.docx.pdf).

Debemos destacar, en cualquier caso, la compleja determinación de la naturaleza exacta, composición y relaciones de poder existentes en el seno de las numerosas y cambiantes comunidades musulmanas de Europa; también en las españolas. Además de las dificultades idiomáticas, se suman el hermetismo propio de los estrechos vínculos nacionales y étnicos de los integrantes de muchas de ellas, así como las matizadísimas polémicas político-teológicas que se suceden y las rivalidades de carácter personal o de clan.

Todo ello configura una compleja constelación humana, de grupos religiosos y socio-políticos vinculados a redes de muy diversa naturaleza, de base étnica incluso, de sinuosos e intrincados perfiles, a la que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los Servicios de Inteligencia, y los Jueces, deberán seguir de cerca, en todo caso, a causa de posibles derivas, de tipo terrorista incluso.

 

Algunas figuras relevantes de los Hermanos Musulmanes

Como expresión de la lenta, callada y creciente influencia mundial de este movimiento, en ámbitos muy dispares, reseñaremos, a modo de pincelada, las pequeñas biografías de dos personalidades de gran relevancia.

Tawakkul Karman nació el 7 de febrero de 1979 en Mejlaf, localidad de la provincia de Taez, en el sur de Yemen. Es hija de Abd al-Salam Khalid Karman, líder histórico de los Hermanos Musulmanes en este país, quien llegó a ser ministro del gobierno yemení. Diplomada en Ciencias Políticas por la Universidad de Saná y periodista. Es miembro del Consejo de la Shura (como un comité central) de La Congregación Yemení por la Reforma, Al-Islah. En 2005 funda el grupo “Mujeres sin cadenas”, en defensa de los derechos de la mujer yemení. Como reconocimiento a su labor, esta islamista obtuvo un viernes 7 de octubre del 2011, el Premio Nobel de la Paz, junto a las liberianas Leymah Roberta Gbowee y Ellen Johnson Sirleaf «por su batalla no violenta a favor de la seguridad de las mujeres y de su pleno derecho en la plena participación de la obra de construcción de la paz». ¿Una “hermana” políticamente correcta?

Tariq Said Ramadán nació en agosto de 1962 en Ginebra, Suiza. Su madre, Wafa al-Banna, era la hija primogénita de Hassan al-Banna, fundador de los Hermanos Musulmanes en Egipto. De su padre, Said Ramadán, y discípulo de al-Banna, ya hemos hablado al tratar de la presencia de los Hermanos Musulmanes en Europa. Estudió filosofía y literatura francesa. Inicialmente implicado en diversas causas humanitarias, el “affaire Salman Rushdie” y las polémicas en torno al velo de las estudiantes musulmanas en los institutos franceses le empujaron a estudiar árabe e islam en la Universidad al-Azhar de El Cairo.

Prolífico articulista, orador en numerosos foros, ha desempeñado diversos puestos consultivos en diversas administraciones y docentes en universidades.

Su principal libro sea acaso To Be a European Muslim (1999), de ahí que se le atribuya la autoría del concepto “euroislam”. Asegura que el islam es una religión tan europea como cualquier otra, exigiendo la plena ciudadanía de los musulmanes instalados en Europa.

Ha tenida prohibida su entrada, durante algunos años, en Francia, Inglaterra y Estados Unidos, por supuestas conexiones con algunas tramas del terrorismo internacional.

El gobierno socialista español invitó a Tariq Ramadán con ocasión de algunas actividades de la denominada Alianza de las Civilizaciones. La volcánicamente polémica Pilar Rahola escribió un artículo en Avui, el 27 de octubre de 2005, titulado Contra Tariq Ramadán, criticando la invitación y el doble lenguaje de Ramadán respecto a los derechos humanos y el terrorismo. Coincide en tales críticas con otros autores y periodistas, quienes lo califican como un maestro del doble lenguaje: con un discurso para el público no musulmán y otro discurso opuesto para el musulmán.

 

Otras internacionales musulmanas

En el complejo y poliédrico universo musulmán se mueven otros actores que, al igual que los Hermanos Musulmanes, también gozan de un carácter transnacional; si bien, de naturaleza muy diversa.

Es el caso de poderosas organizaciones plurinacionales, como la Liga Árabe, que agrupa estados árabes del Próximo Oriente y el Magreb, fundada el 22 de marzo de 1945; o la Organización para la Cooperación Islámica, fundada en Rabat en 1969 y que agrupa a los estados de confesión musulmana o con un alto porcentaje de miembros de esta religión.

Existen, cómo no, Organizaciones No Gubernamentales confesionales islámicas de ámbito casi universal. Así, Insan Haklari ve Hürriyetleri Yardim Insan Vakfi, o Fundación de Ayuda Humanitaria Derechos Humanos y Libertades (más conocida por sus siglas IHH), centrada en la ayuda económica, médica y social a víctimas de guerra y catástrofes naturales, presente en unos 120 países; por cierto, considerada generalmente como próxima a los Hermanos Musulmanes… Y que se hizo famosa por aquella “Flotilla por la libertad” que en mayo de 2010 fue asaltada por el ejército israelí en su intento de hacer llegar a la Franja de Gaza 10.000 toneladas de ayuda humanitaria en una maniobra genial de finalidad propagandística.

Y no faltan organizaciones de todo tipo: profesionales, autoridades religiosas, federaciones universitarias, sectoriales diversas, femeninas…, algunas de ellas también vinculadas a los Hermanos Musulmanes.

El caso de los Hermanos Musulmanes, ya lo hemos visto, es un movimiento socio-religioso, de ámbito internacional, cuyas actividades, según implantación y statu local, se desarrollan en el ámbito del proselitismo, el asistencialismo social, la educación, y el mantenimiento de mezquitas y la vida que genera. Y, de superar la clandestinidad o la mera tolerancia, también propugna la participación política por medio de partidos organizados y dirigidos por algunos de sus miembros más relevantes.

Por ello, mencionaremos otras organizaciones que, dadas algunas analogías con la Hermandad, pudieran llegar a confundirse con la misma al compartir algunas de sus características definitorias.

Ya hemos visto en un apartado anterior el supuesto de Takfir wal Hijra: una organización nacida al calor de la Hermandad, escindida y radicalizada. También comparte sus sueños políticos de reconstrucción del Califato, llegando en algunos casos al terrorismo puro y duro. Por ello, es una organización clandestina en todo el mundo, por lo que su presencia, incluso en el ámbito puramente religioso, es generalmente objeto de preocupación, estrecho seguimiento y persecución, por parte de los diversos gobiernos en cuyos territorios son localizados sus militantes.

Hizb ut-Tahrir o Partido de Liberación, es un grupo de presión internacional fundado en 1953 por el erudito, pensador político y juez en el Tribunal de la Sharia en Jerusalén, Taqiuddin an-Nabhani. Su líder actual es Ata’ abu Rishta. Se afirma que sus miembros pueden rozar el millón, estando presentes en 40 países. Ilegal en la mayoría, tolerado, en otros, el de Líbano es uno de los pocos casos en los que, aunque muy discutida, su presencia es legal; aunque nunca participa en las elecciones legislativas o municipales. Su objetivo final es el establecimiento de un califato islámico.

Se ha especializado en el trabajo cultural, también político; por ello lo hemos definido más como grupo de presión, que como partido al uso occidental.

También se encuentra presente en Occidente, al igual que en España; con la pretensión, dentro de los límites de la legalidad vigente, de proyectar una imagen positiva del islam en los ámbitos mediático, intelectual y, en algún caso, político; sin que pretenda cambiar los regímenes vigentes… al menos de momento.

Yama’a at-Tabligh al-Da’wa, también conocido más sencillamente como Movimiento Tabligh, se fundó en la India en 1927 como un movimientos reformista del islam. Su máxima presencia, millonaria en miembros, radica, lógicamente, en el actual Pakistán. Al igual que todos los reformistas, preconizan el retorno a los principios fundacionales islámicos. Los tablighi rechazan el sufismo, las prácticas populares del islam y su implicación en política. Entienden que el proselitismo corresponde a todo musulmán, por lo que su acción se ha especializado entre los propios musulmanes tibios o alejados de su fe. Por todo ello se les conoce, mediáticamente hablando, como la “YMCA musulmana” o los “Testigo de Jehová” del islam. Presentes en todo el mundo musulmán, su statu legal es muy diverso.

En España se les reconoce fácilmente por su procedencia nacional pakistaní, sus característicos atuendos (largas túnicas de tono oscuro, sandalias, kufi en la cabeza) y tupidas barbas.

En diversos medios de comunicación españoles, alimentados por ciertas valoraciones geopolíticas y antiterroristas de algunos reconocidos expertos, se alertó del riesgo de que esta organización, dado su carácter literalista y normativo del islam, pudiera ser instrumentalizada por yihadistas, ya en situación de camuflaje en el seno de estas comunidades, ya en labores de reclutamiento.

Siendo imposible agotar esta vertiente de la presencia musulmana en el mundo, nos aproximaremos, brevemente, al movimiento wahabita.

Conformado, acaso, como uno de los primeros movimientos reformistas, el wahabismo nace del genio personal de Mohamed Ibn Abdul Wahhab (1703-1787). Tomando su denominación del nombre de su fundador, pretende la vuelta a la pureza del islam de los orígenes sin excluir la violencia. De hecho, el wahabismo fue implantado en la península arábiga, en el primer tercio del siglo XX, por medio de la yihad desencadenada por dos caudillos musulmanes, de idéntico nombre: Abd al-Aziz, y un segundo homónimo, conocido como Ibn Saud, fundador del actual reino saudí.

El wahabismo es puritano y riguroso. Aplica la Sharia en su interpretación hanbalí, una escuela jurídica, según veíamos, muy estricta. Rechaza a las cofradías místicas y al sufismo (al que se mira con tanta curiosidad desde la “New Age” occidental) por considerarlos heréticos, y allí donde gobierna, los ha prohibido. Para esta modalidad del islam, como para todo reformismo islámico, política, sociedad y religión son una sola cosa. El wahabismo ha determinado por completo la sociedad de Arabia Saudita, y de las restantes monarquías del Golfo, que en su condición de grandes exportadores de petróleo, se han convertido en una de las fuentes de financiación más importantes del islam misionero a nivel internacional.

Veamos, ahora, ese sufismo que tanto atrae a occidentales en busca de sentido espiritual.

El sufismo no es una tendencia política: es un movimiento espiritual, plural, en el que cada grupo sigue a un fundador carismático. De orientación tradicional, propone al fiel musulmán una profundización e interiorización personal del islam. Aunque algunos autores han visto en él ciertas influencias de la mística cristiana, para otros ello carece de fundamento. El término sufismo (tasawwf) viene de sûf, o hábito de lana que llevaban los primeros sufís. Practican las virtudes de la pobreza (faqr), abandono en la voluntad de Alá (tawakkul), así como la práctica del Dzikr (mención reiterada del nombre de Alá) al que pueden acompañar estados de éxtasis y ejercicios de meditación (fikr). Organizados colectivamente en cofradías, algunas no han rehuido la lucha política ni, en su día, la lucha contra el colonialismo. Muy presentes en Marruecos, Cáucaso y Asia central, es una vía especialmente atractiva en la conversión de occidentales al islam.

Por último, nos referiremos a la más perniciosa de todas las “internacionales” musulmanas: Al Qaeda.

En la actualidad, tras la intervención militar de Estados Unidos con el objetivo de acabar con los talibanes de Afganistán, misión todavía inconclusa, y tras la ejecución de Osama Bin Laden, Al Qaeda sigue constituyendo una “internacional” yihadista, terrorista en este caso; si bien se encuentra, si no debilitada, sí muy transformada.

El Afghan Service Bureau -la Oficina Afgana de Servicios Al Maktab Khidmat Lil Mujahedin al Arab (MAK)- es el antecedente inmediato de Al Qaeda. Fue fundado en 1984 para entrenar y financiar a las guerrillas anticomunistas afganas por Abdullah Azzam, a quien ya hemos mencionado. Hacia 1988, esa oficina se transforma en Al Qaeda y en 1989 Abdullah Azzam es asesinado, pasando a dirigir la organización Osama Bin Laden. Hacia 1992, el nuevo líder y buena parte de sus seguidores se trasladan a Sudán, instalándose en Afganistán en 1996. En 1998 tienen lugar varios atentados simultáneos contra embajadas norteamericanas en África. Posteriormente, en el año 2000, una barca con varios terroristas suicidas explota junto al destructor norteamericano USS Cole en Yemen.

El 11 de septiembre de 2001 tienen lugar los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono, en Estados Unidos. Como consecuencia directa de ello, se inicia la intervención militar liderada por Estados Unidos en Afganistán, lo que provocará en pocas semanas el derrocamiento del régimen teocrático del jeque Omar. Desde entonces, Al Qaeda ha desarrollado ofensivas terroristas de muy amplio y diverso calado: desde sus continuas y brutales campañas en Irak y Afganistán, pasando por actos terroristas personales. Ha desplazado su violencia, por otra parte, a otros escenarios; caso del norte de África, donde ha unificado varios grupos en Al Qaeda de las tierras del Magreb Islámico y, más recientemente, en Mali.

En vida de Osama Bin Laden, existían varios niveles de vinculación a Al Qaeda. Por una parte existía la organización central, propiamente dicha, entonces formada por algunas unidades militares, con estructura de brigada, que se integraron en el ejército regular afgano en el último período del régimen talibán. Esta unidad se encontraría prácticamente destruida, salvo algunos pequeños núcleos situados entre Afganistán y Pakistán.

En segundo término, pervive, muy disminuida también, la red internacional de Al Qaeda, integrada por algunas guerrillas operativas en Pakistán, Afganistán, Siria e Irak, y diversas células durmientes distribuidas en algunos otros países; también en Occidente. Mantiene una notable organización, en diversos países del norte de África, la mencionada Al Qaeda de las tierras del Magreb Islámico.

Pero existe otra red de organizaciones, de calado muy diverso, que también están asociadas a Al Qaeda a modo de “franquicia”, operando con un alto grado de autonomía y descentralización: Gamaa al-Islamiya (Egipto), Movimiento Islámico de Uzbekistán, Yemaah Islamiyah (Indonesia, Singapur y Malasia), Kampulan Muyahidin Malaisia (Malasia), Abú Sayef (Filipinas), Ansar al Islam (Líbano), etc.

Sin bien la muerte de Osama Bin Laden supuso a esta “red de redes” un golpe muy duro, sigue disfrutando de un alto grado de autosuficiencia y capacidad de decisión en torno a los objetivos tácticos de la yihad.

Como soporte de tan pluriforme y heterogénea estructura, habrían formado parte de la red distintas organizaciones caritativas, fundaciones, empresas y grupos financieros; siendo perseguidas buenas parte de ellas, a lo largo de estos últimos años, a impulso de Estados Unidos y de Naciones Unidas.

Paradójicamente, aunque ideológicamente enemiga acérrima de la globalización “occidental”, Al Qaeda ha desarrollado una de sus prácticas más perniciosas: el terrorismo global.

 

Hacia una hipótesis sobre la historicidad de los Hermanos Musulmanes

Ciertamente excede las características de un texto como éste: metodología descriptiva y de investigación. Pero era inevitable, al menos, lanzar un interrogante que, con toda seguridad, se harán sus lectores: tras todo lo expuesto, predominando los aspectos históricos y sociológicos, ¿cuáles son los fines últimos de los Hermanos Musulmanes?, ¿qué papel está jugando y pudiera jugar en el futuro?, ¿qué lugar puede ocupar en la Historia?

Del primero de los interrogantes, sus objetivos últimos, ya hemos expuesto algunas ideas evidentes que son incuestionables: su objetivo es la reconstrucción gradual de la Umma; en el Califato o alguna otra modalidad de carácter estatal más acorde a los tiempos actuales. Y ello sin renunciar a una dimensión proselitista que no conoce fronteras.

Las siguientes cuestiones, por la capacitación y especialización que exigen, nos exceden. Por ello nos remitiremos a la larga cita de una autoridad internacional incuestionable, ya citada en numerosas ocasiones en diversos textos publicados en esta revista que nos acoge generosamente, y que proporciona, a nuestro modesto entender, unas claves formidables. Es la que sigue.

«Como en otro tiempo el comunismo, el islamismo quiere hoy establecer con la fuerza la unidad del mundo. Sin embargo, como el fascismo, siente el peligro de una tendencia difundida mundialmente, vista como mala y rechazable, porque amenaza con derrumbar la herencia de la que está orgulloso. Desde su visión no existe la “globalización”, sino una globalización meramente comercial “americana”, hasta “diabólica”. Se puede vincular con la múltiple ofensiva del “tercer mundo”, siendo en cierta medida parte de ella (…). Al modo como la plenitud de los acontecimientos del siglo XX se situó “entre el comunismo y el fascismo” como “columnas” extremas, así podría estar el acaecer del siglo XXI en lo esencial entre la globalización “americana” y la resistencia “revolucionaria-conservadora” del Tercer Mundo, y en especial del mundo Islamico» (Ernst Nolte, El siglo XX entre comunismo y fascismo, en revista Empresas Políticas, año II, Nº 3, 2º semestre 2003, pág. 25; cita recogida del artículo La necesaria historización del siglo XX (2), de Horacio Cagni, Altar Mayor, Nº 152, marzo-abril 2013, pág. 226).

Búsqueda de la unidad del mundo, de carácter religioso-islámico, por tanto; aprovechamiento por parte de esa identidad firme e irrenunciable de los aspectos meramente técnicos de una globalización concebida básicamente como un instrumento de los enemigos del islam. Expansión, por tanto. Pero, también, defensa.

Unas ideas motrices de fondo, que orientarán las decisiones tácticas de sus dirigentes, en el presente y en el futuro, en el contexto ya universal de un mundo en convulsión y cambio cultural sin precedentes dirigido –no sin resistencias- a una sociedad planetaria materialista en la que la condición individual de productor y consumidor proporcionan decisivamente carta de ciudadanía desde unos contra-valores determinados por lo “política-social-cultural y religiosamente correctos”.

 

Algunas conclusiones

Esta mirada panorámica a la presencia, potencialidad y contexto de los Hermanos Musulmanes en la actualidad, nos proporciona algunas claves de un movimiento que propugna una religiosidad radical, desarrolla un notable comunitarismo social por medio de innumerables obras asistenciales, y tiene una gran capacidad de adaptación a condiciones políticas muy diversas; todo ello con la pretensión de asimilar los adelantos tecnológicos de Occidente en el intento de superarle que ya plantearon, hace más de un siglo, los pioneros del reformismo musulmán. Una cofradía islámica socialmente innovadora, políticamente reformista y moralmente radical.

Concluiremos este estudio con la enumeración de unas reflexiones a modo de conclusiones.

1.- Hermanos Musulmanes nace y se nutre del reformismo musulmán suní del siglo XX en Egipto, si bien pronto se difundirá allende sus fronteras; decreciendo, en general, su influencia, en tanto más se aleje territorialmente del núcleo originario.

2.- Es un movimiento socio-religioso, jerárquico, bien estructurado y proselitista; antes que un partido político.

3.- Su naturaleza sociológica e histórica se ajusta mejor al concepto de escuela de pensamiento, incluso de grupo de presión. Por ello, de su entorno han surgido otros liderazgos y grupos, generalmente más radicales; por lo que no pueden descartarse, aunque de momento no se perciban indicios en ese sentido, futuras fracciones.

4.- Su estrategia final persigue la unidad de la comunidad de los creyentes en una Umma restaurada y en ampliación territorial.

5.- Su proselitismo se inicia en el ámbito personal, trasladándose al medio social a través de las mezquitas, dispensarios, obras benéficas y la escuela. Trata de llegar allí donde el Estado no lo hace.

6.- Históricamente aspira, desde el pragmatismo de sus tácticas, alcanzar un statu quo con los gobiernos vigentes: ya de plena legalidad, ya de simple tolerancia. De no conseguirlo, se ha mantenido en la clandestinidad, optando algunas de sus corrientes, en algunos momentos históricos, por la confrontación armada con el poder establecido.

7.- Hermanos Musulmanes persigue prioritariamente, como instrumento táctico, su plena legalidad. De conseguirlo, impulsa, una vez alcanzado cierto arraigo social, la organización de partidos políticos inequívocamente islamistas; incluso incorporando a corrientes más radicales (salafistas) o de base tribal. En otras circunstancias, esos movimientos salafistas, organizados como partidos autónomos, persiguen constituirse en alternativa o en factor de radicalización de los Hermanos Musulmanes. Así sucede en Egipto con los salafistas de Al Nour.

8.- Su presencia en el mundo musulmán es muy irregular, tanto por lo que respecta a su statu quo en los diversos ámbitos nacionales, como por su arraigo social e influencia política.

9.- A los gobiernos actualmente dirigidos por la Hermandad, Egipto y Gaza, se le suman otros muy influenciados por la misma: caso de los de Túnez, Libia y, en cierto modo, Marruecos. Mantienen una presencia política, diversa en sus logros políticos, en Yemen, Argelia, Mauritania y Líbano. Jordania y Siria, en sus muy diversas circunstancias, pueden caer en la órbita de este emergente centro de poder musulmán que irradia desde El Cairo: en competición con el chiismo iraní y sus aliados, el wahabismo de la península arábiga, y la Turquía de Erdogan; si bien todos estos centros de poder islámico, en constante competición y colusión, pueden confluir táctica y estratégicamente. Otros territorios musulmanes se encuentran en fase de redefinición nacional y confesional, incluso de manera muy violenta: Sudán, Nigeria, Irak, Pakistán, Indonesia… Por últimos, existen otros que podríamos calificar como “estados fallidos”: Afganistán, Somalia, ciertos países del Sahel. Todos estos escenarios convulsos serán espacios de competición de los poderes musulmanes ya consolidados en su voluntad de extensión de sus respectivos modelos y áreas de influencia.

10.- La praxis política de los Hermanos Musulmanes suele ser calificada como “moderada”, inspirada no poco en el PJD turco de Erdogan: una “democracia-islámica” análoga, en cierto sentido, a lo que fue la democracia-cristiana. No obstante, los hechos confirman un vaciamiento de los contenidos “democráticos” y una islamización de los ámbitos público y privado; es decir, el proceso inverso al protagonizado por la extinta o transmutada democracia-cristiana.

11.- Su respeto formal por la democracia y el reconocimiento de los derechos humanos, es desmentido por la discriminación creciente de las minorías religiosas, especialmente las cristianas, y de las mujeres. Huelga decir que desconocen, en teoría y práctica, el principio de reciprocidad.

12.- En el resto del mundo no musulmán, la Hermandad se encuentra presente entre las comunidades de emigrantes de confesión islámica, organizándose, especialmente en Occidente, con medios y objetivos en buena medida análogos a los ya descritos: mantenimiento y cultivo de la práctica religiosa de los propios, proselitismo ad extra, consolidación y liderazgo de entidades musulmanas -nacionales, transnacionales y sectoriales- con capacidad de influencia e interlocución con los poderes públicos.

13.- Su empleo de un doble lenguaje, dirigidos a audiencias distintas, de notable ambigüedad en muchos posicionamientos, y de connotaciones dialécticas, incluso -lo que es particularmente característico en figuras como Tariq Ramadán- alimenta la sospecha de la existencia de una “agenda oculta”, tanto en políticas interiores, como exteriores.

14.- Los Hermanos Musulmanes, como los demás reformistas islámicos, incluso el salafismo más radical, asumen los aspectos tecnológicos de la “globalización”, pero rechazando los de carácter socio-cultural y político derivados de la misma. Su encaje en este mundo globalizado es, por tanto, táctico y oportunista.

15.- Su encuentro con la sociedad multicultural de Occidente persigue su implantación en la misma, aprovechándose de las ventajas y fracturas frutos del relativismo moral y cultural característico del discurso imperante “políticamente correcto”, y del laxismo legal que tolera, por motivos dispares según los países en cuestión, “islas musulmanas” y “fueros particulares islámicos”.

16.- El decaimiento religioso de Occidente, cuando no un abierto laicismo anticristiano, facilita el proselitismo de las diversas corrientes musulmanas entre nosotros: mujeres convertidas vía matrimonio, hijos de matrimonios “mixtos” educados en el islam paterno, buscadores e insatisfechos espiritualmente, extremistas políticos desengañados, varones que pretenden recuperar un statu de autoridad y respeto en el seno familiar, el crecimiento biológico de las comunidades emigrantes musulmanas en contraste con el envejecimiento de las autóctonas.

17.- Esa “competición” proselitista no impide, totalmente, cierto “diálogo” interconfesional, que puede alcanzar acuerdos coyunturales en algunos casos: en defensa del matrimonio entre hombre y mujer y en rechazo del denominado “matrimonio homosexual”; defensa de la vida en determinados supuestos; defensa de la libertad religiosa, especialmente referida a la posibilidad de celebración de ceremonias multitudinarias en espacios públicos; enseñanza religiosa en la escuela pública; asistencia religiosa en fuerzas armadas, hospitales, cárceles y residencias de ancianos; etc.

18.- Las comunidades cristianas de Occidente, y la propia Iglesia Católica, se enfrentan a un doble reto. Por un lado, el de la progresiva desaparición -operativa, simbólica y legal- de las “raíces cristianas de Europa” -impulsada desde los actuales “poderes fácticos”- con los efectos de una acelerada disminución en el número de fieles y de la práctica religiosa, extinción de obras materiales, pérdida de su incidencia socio-política, repliegue misionero. Y, por otro, el de la “competencia” proselitista de un islam que se ha beneficiado, en ocasiones, de determinadas prebendas concedidas desde el progresismo laicista universalista al objeto de debilitar a las iglesias cristianas.

19.- En este contexto de un Occidente, antaño cristiano, multicultural, mestizo y en permanente revolución cultural y antropológica, el cristianismo puede encontrarse, en un futuro cercano, en el statu de minoría decreciente, en competición, en unos espacios públicos progresivamente restrictivos, con otra minoría, la islámica en este caso, en expansión; en buena parte también a causa de los prejuicios anticristianos y los complejos histórico-culturales del progresismo universalista.

20.- Así como algunas manifestaciones de lo “políticamente correcto” hoy imperante pueden beneficiar la implantación de los Hermanos Musulmanes y otras corrientes análogas en Occidente, ciertas políticas radicales derivadas del discurso progresista globalizador, especialmente en lo referente a la cohesión tradicional de la familia musulmana y de los roles respectivos en la misma, pueden devenir en serios motivos de enfrentamiento futuro; nos referimos a las nuevas costumbres sociales e imposiciones legales derivadas de la “ingeniería social” y de la “ideología de género” del progresismo social-demócrata universalista. En todo caso, las tácticas de implantación y desarrollo de los Hermanos Musulmanes siempre pasarán por el fortalecimiento de la cohesión familiar y de las comunidades musulmanas; sin olvidar nunca que, independientemente de la coyuntura histórica concreta, su objetivo final es la unidad mundial guiada por el estandarte verde del islam.

 

En un mundo globalizado, políticamente multipolar, y con unos Estados en decaimiento de soberanía en beneficio de los poderes económicos reales, en ocasiones de rostro anónimo, la “internacional” de los hermanos Musulmanes ofrece el orgullo de la identidad, la fuerza de la pertenencia comunitaria, y el poder de su fe.

 

 

 

 

La actualidad día a día de la Hermanad en la red:

http://hermanosmusulmanes.es

Web española especializada en la Hermandad, dirigida por Jorge Fuentelsaz Franganillo y Naomí Ramírez Díaz; dos personalidades de alta formación universitaria, con varios años de residencia, respectivamente, en Egipto y Siria.

http://www.ikhwanweb.com/

Web oficial en inglés de los Hermanos Musulmanes.

 

Altar Mayor, número especial sobre "Las fuentes ocultasdel poder"

Nº 155, septiembre-octubre de 2013

Polémica en HispaniaInfo ante cierta presencia española en una manifestación en Roma, 15 de junio de 2013, en apoyo al pueblo sirio: el Baas, la gran Siria, la independencia del Líbano, el PSSN, el Kataeb…

Polémica en HispaniaInfo ante cierta presencia española en una manifestación en Roma, 15 de junio de 2013, en apoyo al pueblo sirio: el Baas, la gran Siria, la independencia del Líbano, el PSSN, el Kataeb…

He visto imágenes de la manifestación…
¿Se habrá fotografiado la representación falangista con los abanderados presentes de Hizbulá, gran valedor y sostén del régimen baasista? Un partido/milicia que, o acaso lo hemos olvidado, ¿no tenía algo que ver con el terrorismo; en Líbano y otras partes del mundo…?
¿Y con los nacional-bolcheviques, terceristas, nazis, rapados y demás?
No hacía falta ir a Roma para codearse con tan inestimables colegas.
Si, me diréis que soy un poquito escrupuloso…
Entre el torneo de ajedrez Raimundo Fernández Cuesta y el apoyo a Hizbulá, me quedo… con ninguno.
Al igual que en 1977, seguís luciéndoos.


http://www.hispaniainfo.es/web/2013/06/15/una-representacion-de-fe-jons-estara-presente-en-roma-en-la-manifestacion-de-apoyo-a-siria/#comment-280216

Acusaremos a otros de no tener memoria… y nos apenamos de nuestras “críticas”. Seamos serios, por favor.

¿Alguien recuerda a Bechir Gemayel? ¿Y al Kataeb, o Falanges Libanesas?

Bechir, electo Presidente de Líbano, fue asesinado junto a la plana mayor de su partido, el Kataeb, o Falanges Libanesas, el 14 de septiembre de 1982, en un atentado perpetrado por un militante del Partido Sirio Social Nacionalista, Tanios Habib Chartouni; grupo implicado en numerosos atentados terroristas y alineado con el entonces llamado bloque progresista: PSP druso, grupos palestinos (OLP, FPLP, FDLP), Partido Comunista, Amal (origen de Hizbulá), Baas libanés, etc.).

Fundado por un libanés, Antón Saade, el PSSN tiene presencia en Líbano, apoyando a Hizbulá en todas sus políticas y, desde hace unos años, autorizada su refundación en Siria; apoyando al régimen del Baas. Un régimen que ocupó Líbano durante años, eliminado físicamente, mediante desapariciones de varios miles de libaneses de los que todavía hoy nada se sabe, y decenas de atentados terroristas; lo que sangró –todavía más- a la minoría cristiana, y en buena medida a los Kataeb y militantes de un partido nacido del anterior, las Fuerzas Libanesas de Samir Geagea. Apoyar al régimen del Baas sirio en ignorar el drama libanés.

Estos días, miembros del PSSN recorren España explicando su visión del actual panorama sirio (en algún caso, de la mano del MSR). Allá cada uno. Es libre y puede optar por lo que quiera.

Terrible, ciertamente, el drama del pueblo sirio; masacrado sin piedad. Y no confundamos régimen con pueblo. No podemos olvidar que el gran perdedor en este conflicto provocado por las grandes potencias y sus peones regionales, son el pueblo sirio y el pueblo libanés.

El régimen baasista ha sido y es corrupto, totalitario y carente de escrúpulos. Ha jugado a la división, apoyándose en las minorías: ha masacrado a su pueblo sin piedad y ha ocupado ilegalmente Líbano durante años, asesinado y encarcelado a muchos miles de ciudadanos de esa nación (libre e independiente, a pesar del PSSN y del Baas). Y los salafistas, crecidos por el apoyo yanqui y de las monarquías del golfo, están aprovechando la ocasión. Ni unos, ni otros. Es una utopía, pero la única posibilidad es una conferencia de paz: lo sostenido en su día por Benedicto XVI, hoy por Francisco y por la inmensa mayoría de los cristianos del área.

El Kataeb y Fuerzas Libanesas están en contra del régimen baasista. Y también de los salafistas. Y, me pregunto, ¿sabrán de estas cuestiones menos que nosotros, españolitos de a pie?

Me diréis: es utópico, no se puede ser neutral. Y ello me recuerda a alguien que decía “nuestra misión es difícil hasta el milagro, pero creemos en el milagro”. Realismo político no implica ignorar hechos históricos decisivos.

Por cierto, en el canal HispanTV se ve perfectamente, y en las primeras imágenes, a un joven con la bandera de Hizbulá. Irán-Siria del Baas-Hizbulá forman un eje. No miremos la realidad con un ojo tapado, por favor.

Y que Hizbulá haya sido recibido en el Vaticano, francamente, no creo que sea garantía ni aval de nada: ello no le proporciona carta de naturaleza. En cualquier caso, la Santa Sede por sus fieles y por la paz, dialoga con quien sea.  Y mientras, Hizbulá sigue siendo una organización terrorista para la Unión Europea y Estados Unidos que ha atentado fuera de sus fronteras.

Pero como españoles, cristianos y falangistas (el que lo sea), hay que elegir entre la independencia del Líbano, el sueño de la Gran Siria a su costa, el expansionismo chií, el Estado de Israel, el avance de los Hermanos Musulmanes, el terrorismo de Al Qaeda... Parece complicado. Pero no tanto si miramos atrás y recordamos a Bechir Gemayel y los 6.000 mártires kataeb.

Hoy el Kataeb es partido observador del Partido Popular Europeo. Pero siguen saludando brazo en alto en sus reuniones y recuerdan con reverencia a sus mártires y fundadores que por algún motivo especial quisieron llamarse Kataeb y no cualquier otra cosa.

http://www.hispaniainfo.es/web/2013/06/15/una-representacion-de-fe-jons-estara-presente-en-roma-en-la-manifestacion-de-apoyo-a-siria/#comment-280506

Gracias, Indalo, por las precisiones.

La historia del Líbano, y sus facciones, es muy complicada; no digamos ya para quienes no estén interesados en ella.

En cualquier caso, la historia del Kataeb está por escribir… en castellano. Y ello sería importante, no en vano, el Kataeb ha sido el partido que más ha luchado por la independencia del Líbano frente a los peligrosos vecinos israelíes, los refugiados palestinos, el sueño anexionista de la Gran Siria, los intentos de reinstauración del Califato…

Al término de la guerra civil, en 1990, Líbano estaba destrozado. Los partidos políticos cristianos prácticamente habían desaparecido y todo el país estaba ocupado por el ejército sirio.

Las milicias cristianas unificadas, las Fuerzas Libanesas, tras ser derrotadas por el general Aun, fueron desarticuladas y sus dirigentes encarcelados por los sirios y sus colaboradores libaneses. También en 1990, el militar Aun, quien preconizó una intifada cristiana antisiria, es derrotado en Beirut por los sirios, quienes masacraron a la oficialidad cristiana de los restos del ejército regular libanés que le siguieron en la intentona, y se exilia a París.

En este contexto, un Kataeb “a mínimos” es liderado temporalmente por Karim Pakradoun, de padre armenio y madre libanesa. Le marca, no podía ser de otra manera, una línea pro-siria. Pero tras diversas contiendas internas y electorales, Amine Gemayel, hermano de Bechir, retoma el liderazgo del partido; que como Ave Fénix resurge poco a poco. Y de hecho, años después, Karim Pakradoun regresa al Kataeb. No existen, pues varias falanges.

Así, los grandes partidos libaneses cristianos son:

Fuerzas Libanesas. Es la antigua milicia, liberada de la tutela del Kataeb y liderada por Samir Geagea; excarcelado tras más de 10 años en prisión. Es el más potente entre los cristianos de la coalición anti-siria 14 de marzo.

El Kataeb, liderado por Amine Gemayel. Es la única Falange Libanesa, realmente. También forma parte de la coalición anti-siria 14 de marzo. Mantiene fraternas relaciones con Fuerzas Libanesas, pero compiten por el mismo electorado.

El Partido Nacional Liberal. Pequeño partido del clan Chamoun. También en la 14 de marzo.

El general Michel Aun regresó de París a su patria años después, en 2005, siendo permitido su retorno por el poder sirio en la sombra. Sorprendente: ¿a cambio de? Y formó su propio partido, que nunca tuvo que ver nada ni con el Kataeb ni con las milicias previas: la Corriente Patriótica Libre. Está integrado en la coalición pro-siria y pro-Hizbulá 8 de marzo. Ha sido el partido cristiano más votado. En la misma concurre otro pequeño partido cristiano, de la montaña libanesa, el Marada. Y en esa coalición encontramos también al Partido Sirio Social Nacionalista, laico por definición pero especialmente arraigado entre los grecoortodoxos.

Hay otros pequeños grupos políticos cristianos, extra-parlamentarios, caso del
Bloque Nacional o el Movimiento por la Independencia; ambos en el entorno de la antisiria 14 de marzo.

Entiendo que esos datos pueden aburrir o, al menos, no interesar a una inmensa mayoría; pero un foro como HispaniaInfo, creo, puede tener sentido hablar sobre un partido que mantiene su denominación y bandera de siempre.

Me alegro, Indalo, por compartir gustos y conocimientos.
Cuando Karim Pakradoun se reincorporó al Kataeb, lo celebraron como un éxito del partido mismo. El Kataeb sigue la misma línea y si algunos disienten en todo o en parte, difícil de saberlo.
Los virajes personales que se perciben en el mundo político libanés a veces son incomprensibles… en nuestra cómoda España. Pero sobrevivir allí no siempre ha sido fácil. Las políticas de alianzas y los aparentes cambios personales, responden a lógicas que allí sí alcanzan un sentido difícil de entender desde fuera.
Recientemente, ante la parálisis política, el aplazamiento de las elecciones y la inexistencia de un gobierno fuerte, estuvo a poco de cuajar una alianza “centrista”, al margen de las 8 y 14 de marzo, entre el Kataeb, los drusos del PSP, los chiís de Amal… que aparentemente se antojaría absurda. En la guerra civil, se mataron todos contra todos, pero la vida y la política mandan y los enemigos de ayer, pueden ser los aliados de hoy.
Con todo, Líbano es un país bellísimo, de una historia sorprendente; rompeolas de Oriente; frente y pecho del cristianismo árabe. Y sus gentes, amables, cultas, emprendedoras, de una extraordinaria dignidad…. y belleza.
Lástima de guerras y enfrentamientos.
En cualquier caso, Karim ya está algo mayor.

El regreso de sus exiliados es incompatible con una organización terrorista activa (de una entrevista a Fernando José Vaquero Oroquieta para TeInteresa, por José Barros, Madrid)

El regreso de sus exiliados es incompatible con una organización terrorista activa (de una entrevista a Fernando José Vaquero Oroquieta para TeInteresa, por José Barros, Madrid)

Lo que ahora reclaman los abertzales es que el Gobierno se mueva de una vez.

Para ponernos en situación, recordemos que en su momento se realizó una negociación entre Zapatero y ETA, en la que se estableció el inicio de un calendario, y esto ahora está bloqueado.

Lo que ahora reclaman los abertzales con toda esta retahíla de plataformas, manifestaciones y manifiestos, con el intento de revitalización de la Urdaibitza, es que el Gobierno se mueva de una vez.

ETA ha dado los pasos que había que dar, pero el Gobierno está bloqueado. Según ETA, lo que tendría que hacer ahora el Gobierno es acercar a los presos, liberar a los que estén enfermos y derogar la doctrina Parot. Como no ven movimientos decisivos, creen que hay una paralización del proceso que empezaron con Zapatero. Otras organizaciones 'independientes', como Lokarri o la conferencia de Ayete, también quieren que el Gobierno realice los movimientos correspondientes.

El permiso a Lasarte no parece más que la resolución de un juez, pero no un movimiento del Gobierno, que se mantiene dentro de la legalidad.

El Gobierno quiere que ETA entregue sus arsenales y se disuelva. Una vez cumplida estas dos condiciones, el Gobierno sí que se movería. No sé si lo haría con la ruta del ZP o con una propia. Si  ETA realiza estos dos actos, el Gobierno se tiene que mover. Tanto Fernández Diez como Basagoiti lo han reclamado.

Mientras tanto, el mundo abertzale sigue ahí: Bildu, Segui, Lab, las herriko tabernas... No se ha actuado contra ellos.

¿Qué paso daría el Gobierno? Claramente acercaría a los presos de Madrid hacia arriba, y a los etarras de penas más cortas los acercaría al País Vasco y Navarra. También dejaría de poner trabas a la derogación de la doctrina Parot y facilitaría el mutuo conocimiento para facilitar la empatía y el conocimiento entre las dos partes. Similar a como se ha hecho en Irlanda del norte. El Gobierno exigiría el compromiso escrito de petición de perdón a las víctimas, y el gobierno daría una indemnización a las víctimas, porque las organizaciones abertzales están sin un duro. Sería un acercamiento cauteloso.

Pero esto entra dentro de lo futurible. Lo cierto es que, hoy por hoy, lo único que vemos es la estrategia abertzale, que está siendo de permanente llamada de atención a favor de los presos de ETA, de los 'exiliados'. Quieren que regresen pronto, así que no les interesa que haya ningún tipo de fricción. Harán todo lo posible para que no haya escisiones dentro de ellos, como en Irlanda del Norte, para que no se deslegitime un proceso que está muy pensado y legitimado internacionalmente. Sería la pérdida de esa respetabilidad. Recordemos que ya están gobernando en Guipúzcoa, el “corazón de Euskalerría”, el “paraíso verde”. No es una nueva Albania. No les interesa perder semejante caudal político. Por el contrario, los abertzales están tratando de arrastras al PNV a sus posicionamientos, cosa que en parte están consiguiendo.

En cuanto a ETA, a nivel organizativo se encuentra como el penúltimo GRAPO. Es una época de decadencia, ya no tienen apenas militantes, su estructura es mínima. Podrían activar a algunos militantes, pero a nivel organizativo no tiene una base importante.

Los últimos etarras que han detenido son gente de poco nivel y trayectoria. Es cierto que guardan la organización como baza ante el Estado y un hipotético cambio radical, pero tendrían que inyectar muchos militantes y mucho dinero con el impuesto revolucionario.

Llevan un tiempo sin robos de coches ni explosivos. Al contrario de lo que solía suceder antes, la información sobre estos hechos está siendo minina, señal de que no están ocurriendo.

Además, si quieren regresar los exiliados, esto es incompatible con la tensión permanente de una estructura terrorista en activo.

http://www.teinteresa.es/espana/regreso-exiliados-incompatible-organizacion-terrorista_0_935906885.html

La ideología de género en Europa: España como laboratorio

La ideología de género en Europa: España como laboratorio

La ideología de género en España

Partamos de lo qué se entiende por ideología de género. El escritor y abogado Jesús Trillo-Figueroa, especialista en la cuestión y autor de varios libros al respecto, afirma: «En España hoy vivimos la hegemonía de la ideología de género, que se ha impuesto en el discurso social, político y legal de nuestro país». Así, el género «se concibe como una realidad independiente del sexo biológico, y se asimila al sexo». No obstante, «Uno nace biológicamente hombre o mujer, y por tanto la naturaleza humana da lugar a personas con condición sexuada. Pero esto no les importa a las ideologías. Y se puede legislar sobre una falsedad, como se ha hecho en España desde 2004. No sólo fue el programa máximo del presidente Zapatero, sino que sigue ahí» (de Revolución jurídica en España: política sexual e ideología de género, XX Semana de la Familia, Diócesis de Zamora, 9 de abril de 2013).

Esta ideología, inicialmente desde su elaboración teórica y, actualmente, desde la praxis, configura una verdadera revolución política, cultural, social y antropológica; ulterior fase del marxismo revolucionario del que en buena medida se nutre, pues persiguiendo el control del poder, pretende transformar la sociedad y dominar a los individuos. Pero, ya antes de alcanzar el poder en España de la mano de José Luis Rodríguez Zapatero, la ideología de género venía ejerciendo una creciente influencia desde poderosos lobbys, como el gay y el feminista radical. Así, han desplegado diversas tácticas: la manipulación del lenguaje; el control de la educación; la penetración en los medios de comunicación. Y desde una perspectiva pseudocientífica vienen manipulando y falsificando diversas estadísticas que “acreditarían” la necesidad de sus políticas; particularmente mediante la denominada discriminación positiva de la mujer, que ignora la prevalencia masculina en el suicidio, la supremacía femenina en la Universidad, y la atención exclusiva a la mujer en diversos programas preventivos de salud, ignorando dolencias típicamente masculinas. Pero para ello se han apoyado en la aprobación de una legislación positiva acorde a esa ideología de género, con sus prácticas perversas de la inversión de la carga penal de la prueba, el fenómeno de las denuncias falsas (particularmente la conocida como «bala de plata»), las prácticas de un auténtico Derecho penal de autor, y la extensión de una subvencionada «industria del maltrato» de la que se benefician económicamente numerosos colectivos feministas y algunas de sus usuarias.

La situación existente, respecto a los avances legislativos y políticos de esta ideología de género en el resto de Europa varía mucho según el país. No obstante, la tendencia es evidente: España marca la tendencia, si bien con antecedentes ya avanzados en otros países.

            El caso francés, en relación a la reciente aprobación del «matrimonio homosexual» es significativo. Hollande, pese a haber perdido aceleradamente crédito en los índices de popularidad, fundamentalmente por su política económica, no ha dudado en implantar un programa de ingeniería social, en la estela de Rodríguez Zapatero. No obstante, debemos destacar algunas cuestiones. En primer lugar, la unanimidad en los partidos del centro derecha al oponerse a su aprobación, en consonancia con los valores de su electorado. En segundo lugar, la movilización popular: masiva, sin complejos y a las claras. No han empleado eufemismos para defender al matrimonio. Por último, 10 parlamentarios de la izquierda votaron en contra, lo que indica la existencia de un debate abierto, transversal y plural. Circunstancias que, ciertamente, no concurren en España. No obstante, la situación no tiene por qué, globalmente considerada con otras circunstancias sociales, entenderse como mejor. Y nos referimos a la potentísima presencia de una minoría musulmana que ya ha empezado a movilizarse reclamando la legalización de la poligamia. La sharia, pues, en el corazón de Europa…

La ideología de género en la Unión Europea

Decíamos que la tendencia avanza en la dirección del experimento español. Nos referiremos, a título de ejemplo muy significativo, a la resolución A7-0383/2012 de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, «sobre la situación de los derechos fundamentales en la Unión Europea (2010-2011)» aprobada por el Parlamento Europeo el pasado 12 de diciembre de 2012.

Con la referencia introductoria a 23 normas y articulados fundamentales, y 13 considerandos, recomendaba 197 actuaciones concretas. Además de las orientadas a modo general, recogía otras centradas en el ámbito de discriminación, protección de minorías, igualdad de oportunidades, jóvenes, ancianos y discapacitados, protección de datos, migrantes y refugiados, derechos del niño, víctimas y acceso a la justicia y ciudadanía. Además, las recomendaciones 86 a 99 respondían a «Orientación sexual e identidad de género». Así, la 89 afirma que «Acoge con satisfacción las propuestas de la Comisión relativas a la competencia y la ley aplicable a los efectos patrimoniales de los matrimonios y las uniones registradas; considera, no obstante, que la elección de dos instrumentos diferentes y de un enfoque separado para las uniones registradas y los matrimonios es injustificada; considera que debería imponerse la misma competencia y la misma ley aplicable en ambos casos». Y la 99: «Considera que hay más probabilidades de que se protejan los derechos fundamentales de las personas LGTB [Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales] si estas tienen acceso a instituciones jurídicas como la convivencia, la unión registrada o el matrimonio; acoge con satisfacción que en la actualidad 16 Estados miembros ofrecen estas posibilidades, y pide a los demás Estados miembros que consideren la posibilidad de ofrecerlas igualmente».

Pero, aunque la legislación sobre el aborto no sea una competencia europea, la resolución expresaba en su apartado 79 « (…) su preocupación ante las recientes restricciones del acceso a servicios de salud sexual y reproductiva en algunos Estados miembros, en particular al aborto seguro y legal, la educación sexual y los recortes financieros en el ámbito de la planificación familiar».

Y para asegurarse el cumplimiento de sus políticas «igualitarias», paso a paso, desde la recomendación 86 se «Insta a la Comisión a que proponga una refundición de la Decisión marco del Consejo relativa a la lucha contra determinadas formas y manifestaciones de racismo y xenofobia mediante el Derecho penal, de forma que se incluyan otras formas de delitos motivados por prejuicios, entre otros, por motivos de orientación sexual, identidad de género y expresión de género». Por su parte, la número 49 incluye expresamente « (…) otras formas de violencia y odio contra todo grupo minoritario, incluido el odio verbal; insta a los Estados miembros a que garanticen que los delitos motivados por prejuicios, como los que tienen carácter racista, xenófobo, antisemita, islamófobo, homófobo o tránsfobo, se sancionan en el marco del sistema de Derecho penal (…)».

Mezclando conceptos, tipologías penales diversas, en un tendencioso tótum revolútum, preconfigura una verdadera «policía del pensamiento».

De esta manera, esta resolución A7-0383/2012 escenifica por donde se quiere orientar a Europa desde sus élites políticas: limitando el derecho a la vida, disolviendo la fortaleza del matrimonio y de la familia, imponiendo la ideología de género, y comportándose como policía del pensamiento. Pero todo ello ya venía de tiempo atrás. Es el caso del documento «OPINIÓN de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (20-09-2011) para la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior sobre la situación de los derechos fundamentales en la Unión Europea. Destaquemos del mismo: «6. Subraya que las mujeres son las principales víctimas de la violencia de género»; «7. Toma nota del conjunto de medidas de la Comisión relativas a las víctimas; lamenta que la violencia contra las mujeres no se tenga en cuenta adecuadamente; pide a la Comisión que ponga en marcha un enfoque político completo contra la violencia de género, así como una directiva que aborde la lucha y eliminación de todo tipo de discriminación y violencia contra las mujeres y las niñas en todos los Estados miembros de la UE»; «9. Acoge con satisfacción la inclusión de los derechos de los transexuales por la Agencia Europea de Derechos Fundamentales en su informe sobre homofobia, transfobia y discriminación por razones de orientación sexual e identidad de género (…) »; «12. Subraya la necesidad de respaldar la reducción de estereotipos y comportamientos discriminatorios mediante programas, medidas y campañas especiales en las que participen Estados miembros, interlocutores sociales, ONG, instituciones y parlamentarios»; «13. Manifiesta su preocupación por los derechos y la salud sexuales y reproductivos de las mujeres en algunos Estados miembros (…) »; «15. Lamenta la calidad relativamente baja de los datos recogidos por los órganos de igualdad en algunos Estados miembros, 16. Destaca la importancia de recoger datos precisos sobre la situación específica de las mujeres en relación con los derechos humanos en la Unión Europea».

Maurizio Mosca, uno de los técnicos del European Institute for Gender Equality, con motivo de la cumbre de Madrid de abril de 2013 expresó la urgente necesidad de «unificar las definiciones de violencia de género en Europa» para integrar de forma igualitaria todos los datos. Debido a estas diferencias en la manera de contabilizar las víctimas y de catalogar la violencia, el EIGE sólo puede afirmar que, en los Estados miembro, entre el 12% y el 35% de las mujeres sufren violencia doméstica física. Un ejemplo, entendemos, de manipulación estadísticas y criminalización a priori de los varones europeos. Por otra parte, únicamente cuatros países de la UE (España, Francia, Portugal y Suecia) habían introducido en sus respectivos códigos penales, la definición de violencia de género. Mosca, por último, aseguró que la Ley Integral contra la Violencia de Género en España «es un ejemplo efectivo que debe servir como inspiración política y cultural para toda la Unión Europea».

Es evidente, pues: España experimenta, Europa impone, los demás países se adaptan…

Pero si hemos visto las «sombras» de Europa, veamos sus «luces», que también cuestionan al actual Gobierno del Partido Popular desde otra perspectiva muy distinta: la de la familia.

Familia y Partido Popular

Podemos asegurar que el Partido Popular, mientras mantiene la perspectiva de género, sigue sin apoyar efectivamente a la familia. Así, el Instituto de Política Familiar (IPF) elaboró un informe demoledor, sobre la falta de ayuda a la institución familiar en España, hecho público el pasado 13 de abril de 2013. Titulado «Documentos de la UE sobre la familia. Selección de textos», el estudio revela que España es el país de Europa que menos ayuda a las familias. Y ello a pesar de que «la Unión Europea ha instado a los distintos Estados miembros a que desarrollen políticas de cara a lograr un mayor apoyo a la maternidad, la demografía, la perspectiva de familia, etc.». Tal política sería decisiva tanto para salir de la crisis, como para encarar el rápido envejecimiento de la población europea. Así, nuestro país no destina ni siquiera el 1% de su PIB a las ayudas familiares, que en España, al contrario que en el resto de la Unión Europea, no son universales. Están limitadas a unas rentas tan bajas que, según concluye el IPF,  nueve de cada diez familias no pueden beneficiarse de ellas.

Otra cuestión que manifestó el IPF se refiere a la conciliación de la vida laboral y familiar. De este modo, la baja por maternidad en España -de 16 semanas- está por debajo de las 18 recomendadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), mientras que la de paternidad es de tan solo dos semanas; al tiempo que muchas mujeres siguen siendo discriminadas en sus empresas por el mero hecho de ejercer su derecho a ser madres.

También, desde Bruselas, se recomienda la adopción de políticas fiscales que no discriminen ni perjudiquen a las familias en función de su dimensión, destacando la necesidad de crear subsidios específicos en todos los Estados miembros y los Estados adherentes, en particular para los casos de hijos con discapacidad, familias numerosas o nacimientos múltiples. No obstante, según la denuncia el Instituto de Política Familiar, las ayudas a las familias con necesidades especiales son tan bajas que apenas se las puede considerar una verdadera ayuda.

            El informa enumera otros incumplimientos de las recomendaciones comunitarias, destacando que «no se desarrolla una política integral de familia ni se aplica la perspectiva de familia, además de que no se dispone ni de un plan integral de apoyo de familia ni de ley de familia».

Denuncia, igualmente, que España «no está preservando ni garantizando el derecho de los padres a la estabilidad conyugal y el de los hijos a vivir en un hogar estable», pues, a juicio del IPF, la vigente Ley de divorcio exprés incentivó «la cultura de la ruptura en lugar de la reconciliación, disparando las rupturas definitivas y la conflictividad y convirtiéndola en el principal problema de las familias españolas».

Se ha acusado al Partido Popular de carecer de una política cultural, de descuidar la “batalla de las ideas”; de gestionar más que nada la crisis económica heredada del anterior gobierno socialista. Discutible o no el anterior juicio, lo que es incuestionable es su indiferencia ante la situación de las familias españolas; única base sobre la que construir el futuro de la nación.

 

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=29561&men_grabar=Se%20ha%20grabado%20su%20comentario%20para%20este%20artículo.%20Muchas%20gracias.&grabar=no&ident_vec=0#comentarios