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Crónicas navarras de Fernando José Vaquero Oroquieta

Terrorismo anarquista en España, ¿todavía?

Terrorismo anarquista en España, ¿todavía?

Detenidos los autores del atentado contra la Basílica del Pilar de Zaragoza

La detención, el 13 de noviembre, de los 5 presuntos responsables del atentado contra la Basílica del Pilar de Zaragoza, plantea algunas cuestiones de “rabiosa actualidad”. ¿Es un éxito de la lucha antiterrorista? ¿Qué peso tiene hoy día el anarquismo en el conjunto del terrorismo? ¿Es el inicio de una campaña anarquista de objetivos más amplios? ¿España sufrirá nuevos ataques? Sobre todas estas cuestiones, el Director de Opinión de DiarioYa.es, José Luis Orella, ha dialogado, con motivo de una vista a Madrid desde su Pamplona natal, con Fernando José Vaquero Oroquieta, estudioso del terrorismo, colaborador ocasional de este medio y autor del libro La ruta del odio. 100 respuestas claves sobre el terrorismo (SEPHA, Málaga, 2011, 429 páginas).

Pregunta: La detención de estos cinco supuestos responsables del atentado con explosivos contra la Basílica del Pilar de Zaragoza, uno de los símbolos religiosos y nacionales más queridos en España, en su diversa participación, ¿puede calificarse de un éxito de la lucha antiterrorista?

Respuesta: Sin duda, así es. Las nuevas tecnologías permiten actuaciones terroristas nada “clásicas”, y la realidad de este grupo lo confirma: una pareja chilena, colaboradores de varias nacionalidades, capital italiano, contactos virtuales y personales de ámbito internacional, movilidad geográfica, dispersión temporal, dimensión de célula… Los servicios antiterroristas del Ministerio del Interior español, acaso pese a su titular, han alcanzado un indudable éxito.

P.: Parece confirmarse su ideología anarquista. Pero, el anarquismo, ¿no estaba pasado de moda? ¿Dispone, todavía, de bases sociales?

R.: En absoluto puede afirmarse que esté pasado de moda. El anarquismo/movimiento libertario ha sufrido una profunda transformación en España. Ya no es el movimiento de masas que llegó a ser de la mano de la CNT-AIT durante varias décadas. Su práctica es minoritariamente sindical, decantándose por otras formas de lo que denominan “autoorganización alternativa” (movimiento “okupa”, “bloques negros”, pedagogía, nudismo, alimentación alternativa, teatro social, producción literaria y artística, editoriales y publicaciones impresas y digitales, difusión en redes sociales, apertura y convergencia con el ecologismo y al feminismo, centros sociales autogestionarios/ateneos libertarios, grupos de solidaridad con anarquistas detenidos en diversos países, inserción organizada en la contestación radical-izquierdista a la globalización… También España, como en tantas otras cuestiones, es una excepción, no en vano, una organización sindical “posibilista”, la CGT, escisión de la histórica CNT, es seguramente ya la tercera fuerza representativa en España; además de contar con un numeroso grupo de entidades satélite de todo tipo y de indudable creatividad social. La histórica CNT, por su parte, aislada por su apego a la anticuada práctica de la “Acción directa”, está relegada; además de existir otras fuerzas sindicales, caso de Solidaridad Obrera, de filiación libertaria. Puede concluirse, por tanto, que el movimiento libertario está priorizando otras vías de acción no-violenta, con nuevas generaciones de militantes. Acaso más indisciplinados e inconstantes que en el pasado. Y en esa pluralísima realidad, el terrorismo es la excepción. Por otra parte, algunas de sus “banderas”, tales como diversas manifestaciones libérrimas de autonomía personal, así como otras exigencias subjetivas y colectivas, han sido asumidas, en buena medida, por la moderna mentalidad común.

P.: Sintéticamente, ¿qué papel ha jugado el anarquismo en el desarrollo del terrorismo?

R.: Desde su implantación en Europa, aunque también en países americanos, en el siglo XIX, el anarquismo desató virulentas campañas incendiarias por medio de una propaganda y verborrea revolucionarias que denunciaban grandes males y auguraban fatales crisis inmediatas, junto a ineludibles revueltas masivas y violentas... En su lenguaje propagandístico y doctrinario definieron al terrorismo como “propaganda por los hechos”; prefigurando la marxista “propaganda armada”. Sus campañas más impactantes, por medio de colocación de bombas, algunos magnicidios, y otros diversos atentados personales, se desarrollaron en Gran Bretaña, Francia, España e Italia hacia 1890. Sus autores fueron, en la mayor parte de los casos, activistas solitarios o grupos minúsculos. En 1881 es asesinado el zar Alejandro II de Rusia; en 1894, el presidente de Francia Carnot; el 10 de septiembre de 1898 el anarquista Luigi Lucheni asesina en Ginebra a la emperatriz de Austria, Isabel; en 1900 Bresci acaba con la vida del rey Humberto I de Italia; en 1901 León Czolgosz elimina al presidente norteamericano Mckinley... Pero tales atentados, en contra de lo pretendido y anunciado, ni precedieron a gigantescas convulsiones sociales ni desataron la revolución anunciada. No obstante, salvo en España, donde el movimiento anarquista forjó una multitudinaria organización de masas ya avanzado el siglo XX desde la que emanaron diversas expresiones terroristas durante décadas, en el resto del mundo -particularmente en Europa occidental pese a su aparatosidad e inicial impacto- nunca alcanzó niveles realmente preocupantes.

Pero, pese a sus resultados un tanto modestos, desde la discutible perspectiva de la “eficiencia terrorista”, el anarquismo contribuyó a la configuración del terrorismo moderno, imprimiéndole la carga voluntarista y mesiánica que le ha caracterizado desde entonces, además de iniciar y experimentar algunas de sus modalidades más espectaculares: los magnicidios y los atentados con explosivos.

P.: ¿Y en el caso particular de España?

R.: Ya hemos hablado algo del papel que jugó en el pasado. En su inmensa mayoría, especialmente a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, su “edad de oro”, lo protagonizaron pequeños grupos caracterizados por un voluntarismo y fanatismo formidables. Su extremo individualismo, tributo de su ideología libertaria y su rechazo de cualquier disciplina externa y de toda jerarquía, les arrastró a que el número de sus integrantes fuera muy pequeño: incluso de unos escasos dos o tres sujetos. En el siglo XX, su realidad se amplificó, facilitándoles su extensión una poderosísima CNT y su facción radical, la FAI. Sin duda, la Historia de España habría sido bastante distinta de no haber sufrido el terrorismo anarquista ni el peso e impacto del movimiento libertario. Recordemos algunos hechos. Antonio Cánovas del Castillo, político conservador artífice de la Restauración y del régimen político de alternancia que llevó su nombre, fue asesinado el 8 de agosto de 1897 en el balneario guipuzcoano de Santa Águeda por el anarquista italiano Angiolillo Michel. José Canalejas Méndez, líder del Partido Liberal, fue asesinado el día 12 de noviembre de 1912 mientras observaba el escaparate de la célebre Librería San Martín, situada en la Puerta del Sol de Madrid, por el anarquista Manuel Pardinas Serrato. Eduardo Dato Iradier, presidente del gobierno español, fue asesinado el día 8 de marzo de 1921 en la Puerta de Alcalá por los anarquistas Ramón Casanellas, Luis Nicolau y Pedro Mateu. Condenados a muerte, Primo de Rivera conmutó dicha pena por la de condena perpetua, que no se llevó a efecto al encontrarse –dos de los tres autores– huidos fuera de España. Dos de ellos, por su parte, terminaron militando en el comunismo. Y no olvidemos la llamada “guerra social” que sufrió Cataluña, especialmente Barcelona, entre 1917 y 1923.

P.: Una ideología, que cree en la bondad intrínseca del ser humano, ¿cómo ha podido caer en semejantes excesos terroristas?

R.: Se trata de una de tantas contradicciones de esta ideología utópica. Afirma que el ser humano es bueno por naturaleza. El Estado, la Iglesia y el capital, lo han pervertido. En consecuencia, hay que destruir esos tres poderes para “liberarlo”, aunque sea a la fuerza. De ahí la “tentación terrorista”; muy notable en el pasado y minoritaria hoy día. La utopía, tendencialmente “emancipatoria”, deviene, así, en instrumento totalitario al servicio de particulares visiones de fanáticos deshumanizados.

P.: ¿Por qué han atacado bienes y símbolos religiosos y no han perseguido otros objetivos?

R.: En realidad, y recientemente, algunos grupúsculos atacaron símbolos y establecimientos carcelarios; otro “leit motiv” de la movilización “emancipatoria-libertaria”. Fue el caso de la “Célula contra el Capital, la Cárcel, los Carceleros y sus Celdas” (acaso relacionada con alguna facción de Cruz Negra Anarquista), que desarrolló una “campaña” consistente en unas cuantas cargas explosivas remitidas por correo contra periodistas y prisiones desde Italia, así como ciertos ataques dirigidos contra intereses económicos de esa nación en España. Pero, ¿por qué esa pareja chilena está tan particularmente obsesionada con la religión? Pudo estarlo con otras instancias “represoras”. Seguramente, algún acontecimiento vital de uno de ellos, o de ambos, pudiera explicarlo.

P.: ¿Facilita la globalización este tipo de terrorismo?

R.: Efectivamente, y ya lo comentábamos antes. Las redes sociales y las nuevas tecnologías, facilitan agrupaciones impensables décadas atrás por las dificultades físicas que su acción entrañaba. Ahora, las facilidades son enormes; para lo bueno y para lo malo.

P.: ¿Se producirán nuevos golpes terroristas de naturaleza libertaria?

R.: Sin duda. La concurrencia de numerosos jóvenes en episodios de violencia callejera, su movilización en los “bloques negros”, que han recorrido numerosas capitales europeas con motivo de movilizaciones de muy diverso signo, indican la existencia de un creciente número de jóvenes tentados por el discurso y las prácticas “anti-sistema”. Aunque, en general, el movimiento libertario se identifica hoy día con la “no-violencia”, de estas excepciones no puede descartarse radicalizaciones y el salto al terrorismo puro y duro que, en cualquier caso, dada la naturaleza del movimiento anarquista (inestable, indisciplinado, pluralista) será muy minoritario. Tampoco pueden descartarse acciones terroristas de carácter individual: recordemos el caso de Theodore Kaczynski, “unabomber”, de quien ya hablamos en DiarioYa hace unos meses al reflexionar sobre el fenómeno de los “lobos solitarios y la yihad global”.

Entrevistador: No dejes de visitarnos, si regresas por la capi. Seguimos en contacto y muchas gracias, Fernando. 

Entrevistado: Por supuesto. Siempre es un honor reflexionar sobre estas cuestiones junto a los lectores de DiarioYa y sus redactores.

Entrevista realizada por José Luis Orella

 

http://www.diarioya.es/content/terrorismo-anarquista-en-españa-¿todavía

¿Rescoldo o rebrotes de “terror rojo”?

¿Rescoldo o rebrotes de “terror rojo”?

Permítanme, para situarnos, una cita un tanto larga y farragosa: «El Partido Comunista Obrero Español, reafirmando su lealtad y fidelidad inquebrantable al marxismo-leninismo así como a su táctica de masas, no dudará en dar la batalla, afrontando con determinación y firmeza su lucha a muerte contra la burguesía en los frentes económico, político e ideológico. Las condiciones objetivas para asentar con solidez las estructuras orgánicas y desplegar la política de masas del Partido están dadas. Es preciso fortalecerse internamente para extenderse con solidez y eficacia. Forjado al calor del socialismo científico, el Partido Comunista Obrero Español no desfallecerá a la hora de cumplir con disciplina proletaria su Programa, emanado del XIV Congreso y enriquecido en los diferentes Plenos del CC celebrados. No ahorrará ni un solo sacrificio a la hora de elevar la conciencia política del proletariado, caminando con rumbo fijo y sin etapas intermedias hacia el único régimen decoroso para el género humano; el socialismo, la dictadura del proletariado» (VII Pleno del Comité Central del PCOE, Sevilla 2 de marzo de 2013). ¡Increíble!

No, nos hemos equivocado de fecha: ¡se trata de un texto de nuestros días! No es, pues, fraseología revolucionaria pronunciada en un mitin de Lenin en 1919, o por Dolores Ibarruri en 1936.

Para sus autores -comunistas intransigentes poseedores de la única verdad científica indiscutible- no parece que haya caído el Muro de Berlín. Ni les importan un comino las víctimas y sufrimientos del genocidio del Gulag soviético acaecido durante décadas y desde el mismísimo inicio de la Revolución rusa; ni los del Holodomor, otro exterminio multimillonario por el que sus camaradas comunistas masacraron Ucrania por hambre en 1933 como instrumento revolucionario de “pacificación”. Ni las masacres de la Revolución Cultural china desencadenadas a partir de 1966; ni las hambrunas de 1984 que siguieron al “terror rojo” de 1977 desatado por los comunistas etíopes del criminal Mengistu Haile Mariam, etc., etc.

Repiten, persisten y amenazan con sus viejas tácticas… ¿también con el terror?

«Como conclusión, los próximos meses, van a ser trascendentales: el desarrollo de la crisis económica va a provocar nuevos movimientos de lucha y no son de descartar  incluso  estallidos sociales espontáneos o localizados. La lucha por construir la unidad por la ruptura democrática con el régimen va a ser un eje fundamental de nuestra intervención. Y en ese camino debemos trabajar por unificar las luchas y movilizaciones sectoriales y dotarlas de contenido político, de objetivos políticos generales, que sitúen el centro de la diana sobre el que disparar. “Gobierno dimisión” y “Frente Popular por la III República” son nuestras consignas tácticas» (del Informe al Pleno del Comité Central del Partido Comunista de España Marxista-Leninista, 30 de junio de 2013).

Esta nueva cita no es casual: el PCE (m-l), reconstruido en octubre de 2006, impulsó en su día una organización terrorista que asesinó a policías y guardias civiles en 1974 y 1975: el nefasto FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico).

Las anteriores son dos ejemplos de otras miles de citas escritas análogas. Y hemos mencionado únicamente a dos organizaciones concretas del abanico, de más de un centenar de ellas, de ideología comunista que está reverdeciendo en España al calor de la crisis.

Se odian entre sí. Se federan, integran, escinden, se reorganizan, se excomulgan con ardor revolucionario... Y lanzan “juventudes”, se infiltran en CC.OO. y UGT, crean organizaciones-pantalla y correas de transmisión… Lo que han hecho siempre: activismo agotador, escritos interminables, faccionalismos incomprensibles, crípticos dogmatismos (frutos del “izquierdismo”, como enfermedad infantil del comunismo, que diría Lenin). Todo ello… a la espera de una oportunidad, en un contexto de crisis en el que la izquierda “moderada” y del entorno de Izquierda Unida enarbola con rabia, en toda ocasión que se les presente, las banderas tricolores con ánimo de ruptura, desvelando una faceta guerracivilista que creíamos extinguida.

Así, recordemos que en otro contexto de crisis, el de los años del tardofranquismo y los primeros de la Transición a la Democracia, algunos de ellos dieron el salto al terrorismo: el FRAP (desde el PCE m-l), el GRAPO (del PCEr), el PCI (I) y su “kale borroka” en Barcelona, ETA con sus diversas ramas, Terra Lliure, la Liga Armada Gallega…

Y lo mismo puede afirmarse respecto a la nebulosa anarquista: crecen, se extienden, desfilan en manifestaciones integrando los llamativos “bloques negros” de embozados jóvenes prestos a la guerrilla urbana...

Incluso, hoy día, una nueva generación de terroristas se lanza a la clandestinidad: Resistencia Galega, espoleada por los históricos del extinto Exército Guerrilheiro do Povo Galego Ceive.

Paradójicamente, la más letal de todas ellas, ETA, aparentemente se acaba, al menos en su expresión terrorista pura y dura.

Pero, estos “profesionales de la revolución” y de la verborrea pseudocientífica, ¿no caerán de nuevo en la tentación del “atajo”? Su victoria es inevitable, aseguran, pero, ¿no querrán acelerar “las contradicciones del sistema” y desbordar los plazos ineludibles de la Revolución Proletaria Universal?

De momento, no faltan los “cantos de sirena”: «Jóvenes comunistas, militantes de la Juventud Comunista de España (marxista-leninista), en los momentos en que os alcancen el desaliento y el cansancio, en los instantes de incertidumbre y pesimismo, pensad que la militancia comunista es un timbre de gloria, es un orgullo. Sois un ejemplo y el referente para millones de jóvenes. La semilla que hoy sembráis será la espléndida realidad del mañana socialista. Pasará el tiempo, muchos acontecimientos que hoy nos parecen trascendentales quedarán relegados al olvido, desaparecerán con el transcurso de los años, pero vosotros, hombres y mujeres de la JCE (m-l), estaréis siempre presentes en la memoria del pueblo. Vuestra huella será imborrable. Hoy formáis parte viva de la historia de nuestro país. Mañana entraréis en la leyenda. Manteneos firmes en vuestras convicciones comunistas, combatid sin desmayo al enemigo de clase y que vuestra palabra sea la voz de los que nunca son escuchados. Estáis aquí, herederos de la revolución de Octubre, para cambiar el mundo, para asaltar los cielos» (A la juventud comunista, por Carlos Hermida, 7 de septiembre de 2013).

De momento: petardazo en El Pilar de Zaragoza, paquetes explosivos dirigidos a algunos clérigos españoles, agresiones a estudiantes antimarxistas en Sevilla y otras ciudades, amenazas de muerte en las redes sociales: “pegar tiros a los huevos de los fascistas”, proponía una cándida muchachita… (¿no recuerdan cuando un concejal comunista proponía “empalar” a Toni Cantó?, pero ¿se ha enjuiciado al energúmeno?, ¿alguien ha tomado alguna medida contra tamaña agresión?).

La realidad es mucho más compleja y menos explosiva de lo que esos profetas del miedo y el terror aseguran. Son una pequeñísima minoría, ciertamente, pero juegan con fuego; un fuego que encendió en muchos lugares del planeta el “terror rojo”. Un terror que, increíblemente, algunos añoran y del que nos llegan, de nuevo, y en pequeñas dosis, algunas chispas.

Desde el actual Gobierno se proponen perseguir, con el Código Penal en la mano, a los “negacionistas” del Holocausto nazi. Pero permiten campar a sus anchas a los apologetas de las mayores masacres que ha sufrido la humanidad. Ni se arrepienten, ni piden perdón. Ni se les persigue; faltaría más. Entonces, ¿por qué esa doble vara de medir del Partido Popular? Si un día próximo algunos cachorros del marxismo revolucionario retoman el “terror rojo”, los dirigentes del Partido Popular no podrán afirmar que no sabían nada de nada: con sus complejos están alimentando la hoguera.

http://www.diarioya.es/content/%C2%BFrescoldo-o-rebrotes-de-%E2%80%9Cterror-rojo%E2%80%9D

Albert Rivera y Cuitadans: al servicio del Partido Popular

Albert Rivera y Cuitadans: al servicio del Partido Popular

Con la magnífica y mediática presentación en sociedad, el pasado 26 de octubre en el Teatro Goya de Madrid, del Movimiento Ciudadano, sería, ya, la tercera ocasión en que Albert Rivera y Ciutadans, partido nacido el 7 de junio de 2005 (¡y parecía que fue ayer!) intentan dar el “salto” a la política nacional.

Primero, tras sus iniciales éxitos en el feudo catalán, el modelo de Ciutadans se trató de exportar siguiendo el todavía vigente modelo territorial español: partidos hermanos, de ámbito autonómico, bajo el común paraguas de Partido de la Ciudadanía. Salvo excepciones, aquello fue una jaula de grullos y se extinguió por consunción interna: personalismos, mentalidad asamblearia y anarcoide, rivalidades cainitas, ausencia de liderazgo… Su fracaso, sin paliativos, en las elecciones generales de marzo de 2008, impuso el cerrojazo al proyecto nacional, replegándose a los más seguros “cuarteles de invierno” de su Cataluña primigenia.

Llegaron las elecciones europeas de 2009 y Albert Rivera y su equipo buscaron paliar el fracaso anterior, a la par de intentar frenar a una UPyD díscola que se implantaba a nivel nacional (si bien fracasando de manera estrepitosa en Cataluña), presentando una candidatura coaligados con el movimiento del multimillonario irlandés Declan Ganley. El experimento con Libertas fue un desastre. Al cabeza de lista, el ex dirigente de ONCE Miguel Durán, se le quitaron las ganas de hacer política concreta y, menos mal, que el dinero lo puso el irlandés y la resonancia mediática, Intereconomía. Apenas 22.903 votos, y ningún europarlamentario electo, avalaron ese confuso proyecto: un partido exclusivamente implantado en Cataluña, de difusos perfiles ideológicos, coaligado coyunturalmente con un movimiento paneuropeo, pero en gran medida euroescéptico nacido al calor de la oposición al Tratado de Lisboa, potencialmente al alza y que, no obstante, se estrelló con la realidad partitocrática continental; fracasando estrepitosamente en todas partes.

Pero, ¡oh, sorpresa!, en convocatorias posteriores, Ciutadans no sólo mantuvo el feudo catalán, sino que amplió sus bases municipales allí, amenazando –pasito a pasito- al mismísimo liderazgo de los partidos constitucionalistas clásicos: el descolorido PP y un declinante (en todos los aspectos) PSC-PSOE.

Con el Movimiento Ciudadano, veíamos, Albert Rivera tantea el retorno  a la política nacional. Y lo hace con mucho cuidado. De momento, no es un partido: es una suma de comités, apoyos digitales, “notables” (caso del ex socialista procedente de la extrema izquierda Antoni Asunción, tan trabajador como déspota e intratable, según sus más próximos colaboradores de prisiones y del Ministerio del Interior años atrás) que le avalan… Su peso real se verá en las próximas elecciones europeas del 25 de mayo de 2014. Y será entonces el momento de hacer balance y valorar este definitivo y último intento de “salto” nacional. Habrá que ver los votos provincia por provincia, municipio a municipio. Y analizar cómo ha afectado a UPyD. Y si ambos (UPyD y Ciutadans) se complementan o siguen enfrentados a muerte. Si el balance es positivo, se configurará como partido nacional con pretensiones de alcanzar representación institucional: municipal y autonómica. Y, de ser negativo, se mantendrá como lo que de momento es: un partido catalán, con apoyos en el resto de España a movilizar según la ocasión.

Rosa Díez se ha manifestado reiteradamente en contra de cualquier fórmula de entendimiento con el equipo de Albert Rivera. Y tiene sus motivos. Aspira a organizar un partido nacional “a su imagen y semejanza”. ¿Orgullo y prepotencia?: por supuesto. Pero su ambición es legítima; pues está dotada de una gran intuición, capacidad de trabajo, proyecto estratégico… y un modelo táctico alejado de la jaula de grillos en que puede convertirse cualquier partido en crecimiento (fue el caso de Ciudadanos allá por el 2008 y 2009) de no aplicarse con firmeza el “ordeno y mando” (vamos, el “centralismo democrático”, de raíces bolcheviques, de toda la vida, que bien conoce Rosa de su larga trayectoria en el PSOE). Rosa: ¡tú sí que vales! Ojalá los líderes del PP tuvieran una mínima porción de tus cualidades: seguro que España marcharía un poquito mejor…

Pero -perdónenme los estudiosos, analistas, especialistas demoscópicos que afirman en serie lo contrario- no es cierto que el Movimiento Ciudadano perjudique expresamente al Partido Popular y, en menor medida, al PSOE.

Ciertamente, puede quitar al primero no pocos votos que, de no existir Ciutadans, pasarían en su mayoría a UPyD; lo que sí le perjudicaría. No en vano, dadas las tendencialmente oligárquicas peculiaridades del sistema representativo español -mayoritario por deseo de los “padres de la Constitución”- abrumadoramente benefactor de los dos partidos más grandes, aunque aumente el voto de protesta dirigido hacia Movimiento Ciudadano y UPyD, al dividirse entre los dos, ambos alcanzarían resultados reales muy inferiores en términos de representatividad institucional. Y, ya se sabe, militar en partidos que no tienen cargos públicos que repartir, es muy, pero que muy duro.

Otra cuestión vinculada a la anterior. En el acto del Goya se fotografió a Santiago Abascal en compañía de Albert Rivera y otros. Esa imagen representó, de esta manera, la ruptura de cualquier estrategia conjunta «Jaime Mayor Oreja-Aleix Vidal-Quadras-Santiago Abascal». El taimado democristiano ya se había alejado de los cantos de sirena que le animaban a montar “algo” a la derecha del PP; según se filtró oportunamente en su día, acaso de la mano del mismo Mayor Oreja en un intento de hacerse valer. De hecho, parece confirmarse que ¡otra vez! encabezará las listas populares en el 2014… De nuevo, Jaime Mayor Oreja como “reserva espiritual de Occidente”, para no pocos votantes recalcitrantes del PP persistentes en el designio episcopal del “mal menor”.

Quedaban Vidal-Quadras y Santiago Abascal. Así, el pasado 17 de octubre, en el Princesa HUSA, ante el ambiente insurreccional de la inmensa mayoría de los asistentes, ambos, acompañados por el intelectual José Luis González Quirós, afirmaron que “harían lo que tenían que hacer”, que “asombrarían con sus decisiones”,  y demás cortinas de humo que confundieron y decepcionaron a los presentes. Desengáñense: Vidal-Quadras no será la Rosa Díez de la derecha. Se quedará en “casita”, calentito, haciéndose valer y ambicionando -desde la seducción a la amenaza velada a los mandamases del partido según la ocasión- un puesto bajo el sol de Estrasburgo. O algún otro premio de consolación. Por ello, Santiago Abascal, quien lidera la meritoria pero frágil Fundación para la Defensa de la Nación Española, se dejó caer por el Goya, visible, muy bien acompañado y sin complejos: acaso tenga que cambiar de domicilio en el futuro…

Y no termina ahí la cosa. Albert Rivera y Ciutadans prestarán un último servicio al Partido Popular: atraer a los votantes de la periferia del PP cuyo espacio natural es el ocupado por los movimientos identitarios/anti-inmigración que vienen haciendo fortuna en casi toda Europa. Dado que tal pretensión la enarbolan precariamente varios proyectos ultras, deficitarios en visión y medios, (Soluciona, España 2000, La España En Marcha, Plataforma por Cataluña/Partido por la libertad, Democracia Nacional, Alternativa Española, MSR…), tamaña dispersión y carencia de liderazgo y proyecto retornarán la mirada de la mayoría de sus potenciales electores a ese Movimiento Ciudadano que, sin identificarse al 100% con sus gustos, en ocasiones modula un discurso familiar con el que se reconocen en parte: unidad de España, regeneración institucional, mano firme frente a los separatismos, lucha contra la corrupción, manejo sin complejos de banderas y símbolos nacionales… Así quedará neutralizado cualquier intento “a la derecha del PP” de configuración de una alternativa política que, restándole votos, pudiera causarle algún que otro dolor de cabeza en unos momentos en que su desgaste electoral es evidente.

Albert Rivera y Ciutadans vienen actuando de “poli malo” en Cataluña frente a la banda de Mas, Durán y  Junqueras. Y lo hacen muy bien. Y, a poco bien que lo vuelvan a hacer, segarán buena parte del la hierba de los pies de Rosa Díez y retendrán a cualquier aventurero en la “casa común” del PP, conjurando de paso el “peligro ultra”.

¡Qué cosas! Albert Rivera y Ciutadans al servicio del PP.

 

"La Tribuna del País Vasco"/Disidente por obligación, 06/11/13.

Número 181 de Razón Española: 25.000 páginas, de pensamiento al servicio del humanismo, frente a lo “políticamente correcto”

Número 181 de Razón Española: 25.000 páginas, de pensamiento al servicio del humanismo, frente a lo “políticamente correcto”

Forma parte de lo “políticamente correcto” que el ejercicio de la razón es “progresista”; ya se mire desde una perspectiva marxista, post-marxista, radical-progresista, hembrista, etc.

De este modo, dentro de la batería de tópicos –tanto a nivel académico, como de vulgata mediática y de entorno social mayoritario- destaca el que afirma que es imposible un “pensamiento de derechas”.

Sin entrar en el debate que en diversos planos suscita la pertinencia y quiebras de esta dicotomía ya clásica, afirmaremos que, si miramos la Historia del Pensamiento sin pasión, observaremos que buena parte de la cosecha actual en que se apoya el mundo moderno en sus dimensiones más humanas (progreso científico y material, solidaridad, justicia distributiva, respeto a la vida, derechos humanos, ejercicio responsable de la libertad, búsqueda del bienestar…) es incomprensible sin el impulso, aliento e instrumentos de la Iglesia y, vinculados o no, incluso incompatibles en no pocos casos, diversas escuelas y autores “de derechas”.

Valga esta introducción para enmarcar un hecho aparentemente simple pero de enorme carga simbólica, fruto de un intenso y fructífero trabajo intelectual: ya se está distribuyendo, entre suscriptores, bibliotecas, etc., el número 181, correspondiente a los meses de septiembre-octubre de 2013, de la revista de pensamiento Razón Española.

Nacida en 1983 de la mano de Gonzalo Fernández de la Mora y Mon, uno de los intelectuales españoles más sólidos del siglo XX como impulsor de la doctrina razonalista en la filosofía política, se mantiene como una de las empresas intelectuales más interesantes y persistentes en el escenario del pensamiento en lengua española.

Su editora es la Fundación Balmes, que organizara unos años antes Federico Silva Muñoz, siendo su finalidad «contribuir -en palabras de Gonzalo Fernández de la Mora- al desarrollo de una concepción del mundo: el humanismo, que es la sustancia racional de la filosofía cristiana». Así, su objetivo no sería «pragmático, sino teórico; no es inmediato, sino mediato; no es político, sino dialéctico». La dirigió hasta su muerte, acaecida el 10 de febrero de 2002.

Si aquella circunstancia presagiaba, para algunos, la pronta desaparición de la revista, la realidad ha desmentido tal evento; alcanzando con el que comentamos, su número 181; toda una proeza intelectual y material, y más en unos tiempos de desprecio del pensamiento libre y del ejercicio humano de la razón por lo “políticamente correcto”.

Está dirigida en la actualidad por su hijo, Gonzalo Fernández de la Mora y Varela. Su larga trayectoria constituye, en tales circunstancias, un consolidado proyecto intelectual que merece su difusión y reconocimiento.

Con las mismas características materiales que la vieron nacer –una presentación digna y sobria-, el nuevo número mantiene la estructura habitual que alumbrara su primer número.

Así, la “Carta del Editor” anuncia la reciente edición crítica de «El crepúsculo de las ideologías», una de las obras capitales de Gonzalo Fernández de la Mora y Mon, con notas e introducción preliminar de Carlos Goñi Apesteguía.

Le sigue la sección de “Epistolario Fernández de la Mora”, en esta ocasión, mantenido con Gabriel Arias Salgado y de Cubas.

El mayor volumen de su contenido lo ocupan dos “Estudios”: «El “hembrismo”, como estadio final del marxismo», de Fernando José Vaquero Oroquieta, colaborador ocasional de «Diario Ya»; y «Breve análisis comparativo sobre teoría del valor y del precio de la Escuela hispánica y la Escuela Austríaca», de Daniel Marín Arribas.

El apartado “Notas” recoge 9 textos del máximo interés y actualidad: «De nuevo “El crepúsculo de las ideologías”. Una edición crítica», por Pedro Carlos González Cuevas; «¿Qué podemos aprender del nacional-socialismo», del actual director de la revista; «El tema de nuestro tiempo», por Dalmacio Negro Pavón, quien denuncia que los partido y el Estado están imponiendo una ideología biologista que con dinámica pseudo-religiosa reduce la vida humana a su dimensión física; «Francisco Largo Caballero, “Empresario de la ira”», por Carlos González Cuevas, auténtico ejercicio de análisis y memoria históricos; el argentino Alberto Buela desarrolla «Francisco: las bases de su teología»; Aquilino Duque aclara lo necesario que es llamar «Las cosas por su nombre», de modo que es un error calificar como fascista al terrorismo etarra; Eduardo Palomar Baró comenta la «Carta del socialista Jean Jaurès a su hijo», en la que le animaba a estudiar la religión católica; Carlos Baltés se interroga «¿Con qué rapidez queremos salir de la crisis económica»; por último, Fernando Paz con «Las oraciones en piedra de los cristianos», nos proporciona novedosas claves, fundamentalmente desde la arqueología, imprescindibles para entender el entorno humano y cultural que vio nacer a las primeras comunidades cristianas en Tierra Santa.

La sección “Crónica”, de análisis político actual, corre a cargo de Juan Ignacio Peñalba.

Por último, la sección “Libros” recoge diversas reseñas de novedades bibliográficas relevantes a cargo de Ángel Maestro, Gregorio Paz y Ricardo Yesares.

                Una revista y un número que merece un espacio privilegiado en cualquier biblioteca –pública o privada-  que se precie. No en vano, 25.000 páginas ya publicadas, lo avalan.

 

Redacción

Fundación Balmes (fundacionbalmes@yahoo.es) – Teléfono: 91 457 18 75

http://www.diarioya.es/content/razón-española-25000-páginas-de-pensamiento-al-servicio-del-humanismo-frente-a-lo-“políticam

 

De lucha de clases a lucha de sexos, y no es sólo cine porno (Pascual Tamburri, Ruta Norte,El Semanal Digital)

De lucha de clases a lucha de sexos, y no es sólo cine porno (Pascual Tamburri, Ruta Norte,El Semanal Digital)

DE MUJER A PROGENITOR B

La ideología de género dio contenido a una izquierda derrotada y humillada por los fracasos socialistas y comunistas. La tragedia de Europa es su aceptación sumisa por el centroderecha.

Hace muy pocas semanas, en sus Crónicas Navarras, Fernando Vaquero Oroquieta recordaba una opinión digna de George Orwell del ex juez Francisco Serrano diciendo a los varones que "Si usted, yo o cualquier otro hombre no estamos en la cárcel es porque nuestras mujeres no quieren. Porque como quieran…". Y las cosas son dignas del Gran Hermano: ´cada año son detenidos en España más de 100.000 varones por supuestos delitos de maltrato en el ámbito familiar. Para ello es suficiente la denuncia de una mujer -con su único testimonio- que asegure en una comisaría o juzgado haber sido «maltratada verbalmente». Existe una subvencionada «industria del maltrato», dirigida por el lobby feminista, encargada de controlar y dificultar la relación de los padres varones con sus hijos. Ha aumentado exponencialmente el número de familias monoparentales en las que los hijos desconocen la figura y los efectos de la relación con un padre´.

Es toda una obra de ingeniería social, que tiene más ramas y que implica toda una dimensión ideológica, de matriz materialista y marxista a cuyo análisis actualizado ha dedicado el mismo Fernando Vaquero interesantes páginas en el número 181 de la revista de pensamiento Razón Española.

No es una casualidad, ni una excepción. El "hembrismo" es una vanguardia ideológica radical de la modernidad actual, en la que su aún borroso contenido programático ha adelantado a Marx, a Engels y a Lenin, dando empleo a Gramsci, a Freud, a Marcuse, a Sartre y a De Beauvoir. Adelantado y hasta reemplazado, porque mientras que la izquierda materialista tradicional ha quedado puesta en evidencia y derrotada por el siglo XX, este materialismo hormonal ha encontrado su espacio de acción en la sociedad diseñada por y para los valores liberal-capitalistas. Modernidad materialista también, al fin.

Para el neomarxismo, y más después de 1989, las distinciones clásicas entre estructura y superestructura desaparecen, sea siguiendo a Gramsci, sea siguiendo a la Escuela de Frankfurt. Ante el evidente fracaso de la lucha de clases, ahora luchan los sexos, o mejor los géneros, y se abren otros nuevos frentes culturales contra la "opresión del enemigo fascista"… con la comodidad añadida de que no hace falta derribar el capitalismo. Para la nueva izquierda, la ideología de género es un mecanismo adecuado de interpretación del mundo. Los humanos ya no pertenecemos a dos sexos genéticos, sino a múltiples, variopintos y variables géneros, y de ahí nace la idea de poderlos cambiar, combinar y vaciar de contenido social, cultural y espiritual, y el concepto represivo y discriminador de "violencia de género" .

´La ideología de género reinterpreta, desde tales premisas, la naturaleza, el individuo, la historia, la economía... Con su pretensión de liberar al hombre del hecho objetivo, «dado» por la naturaleza, de su propio cuerpo, promueve inevitablemente la revolución de un nuevo hombre, una nueva cultura y, en consecuencia, una nueva sociedad. El término «género» deviene, en esta cosmovisión, en concepto clave y revolucionario de su correspondiente neolenguaje, otra característica de los totalitarismos´. Por la lucha de sexos han encontrado otro camino a la revolución social y cultural.

Para las feministas radicales o hembristas, tanto los sexos como los roles sociales son variables y no permanentes. Se trata de acabar con la familia con padre y madre, por todos los medios, y de separar todas las relaciones sexuales de la procreación, mientras se atribuyen a ésta otras y más placenteras funciones. Vaquero explica cómo mucho antes de José Luis Rodríguez Zapatero el lenguaje ya estaba en manos de partidarios de la subversión de todas las "estructuras" tradicionales, convirtiendo tendencias en su origen tan extremadamente poco de izquierdas como homosexuales y feministas en vanguardias de ese "hembrismo" que ahora domina. Lo singular del caso es que  ese Derecho a la carta de estos radicales, instaurado por unos, no está siendo corregido por los otros. En parte convencidos de la nueva corrección política, y en parte, sin más, acomplejados y amedrentados.

Sigue adelante pues la agenda de ingeniería social impulsada por esta ideología, que pretenden redefinir los roles de hombres y mujeres; el mal llamado "derecho a la salud sexual y reproductiva" es radicalmente revolucionario y estamos viviendo las consecuencias en la vida de nuestras familias. Por esta vía, esta nueva izquierda convierte la familia y la sociedad en campo de batalla, la identidad masculina pasa a ser percibida como enemiga de la convivencia, el Estado interviene, dirime y decide. Estamos ante una revolución cultural sin precedentes en un terreno que afecta como ningún otro a nuestro futuro.

La ideología de género desborda la naturaleza, el instinto de supervivencia de la especie y la razón humana. Como señala José Javier Esparza, tiene su centro en la destrucción de la figura del padre, visto como enemigo de esa modernidad disruptiva que "nos estamos dando". Curiosamente el feminismo actual, "hembrista", es por radical contrario a la igualdad: busca imponer la desigualdad. Y con ella el triunfo de un materialismo mucho más viejo y menos original, que empapa en este 2013 a unos y a otros, y a nuestro mismo Código Penal. ¿Es de aceptación obligatoria?

¿Qué hacemos con los jueces?

¿Qué hacemos con los jueces?

Me permito reproducir, a continuación, una noticia de hace ya unos días.
No paramos de hablar reclamando regeneración: de los políticos, banqueros, sindicalistas... ¿y de los jueces?
Si esta pareja de jueces, protagonistas del enredo, conforme a su leal saber y entender, se está tratando tan ejemplarmente, ¡¿cómo tratarán a los justiciables?!
En España, como somos tan liberales, tendemos a diferenciar vida pública y privada. Que un político engaña a su mujer: pues no pasa nada; lo que haría cualquiera ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Las hipocresías, para los yanquis, que aquí somos como somos: sinceros, generosos, liberales, cachondos, buenaaaaaaazos.
Y, digo yo, si un político engaña a su mujer, con la que duerme todos los días, o a la que al menos le ve la cara, ¿por qué no me va a engañar a mí, desconocido elector? ¿No lo están haciendo todos los días?
Y con los jueces, pues tanto monta...
Quien no haya sufrido los rigores y chulerías del sistema de los jueces, puede cachondearse con la noticia. Pero, realmente, lo que nos tiene que dar es ¡MIEDO!
Si se tratan así..., ¿con qué ánimo dictan "justicia"? ¿En base a que criterios? ¿Según su estado de ánimo? ¿En base a lo que se "aprueba" socialmente? ¿Pensando en lo que "se merece" su ex-mujer o ex-marido?
Lo dicho. Dan miedo: y lo digo pensando en nuestros dineros, derechos, HIJOS...

Fernando José Vaquero Oroquieta


http://politica.elpais.com/politica/2013/10/06/actualidad/1381083154_151086.html
 
La guerra de los Rose entre jueces
Un magistrado denuncia que su pareja, que también es juez, adjudica quiebras al abogado con el que mantiene una relación; y ella le atribuye a él maltrato
JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ Badajoz 6 OCT 2013 - 20:12 CET54
El surrealismo se apoderó entre los días 24 y 27 de septiembre de las sedes judiciales de Puertollano y Badajoz a cuenta de la disputa conyugal de una pareja de jueces de dichas demarcaciones. La pareja batalla con ahínco por la custodia de sus hijos, de 4 y 6 años. Y los dos han puesto en marcha la maquinaria judicial sacando supuestos trapos sucios del otro. Y se disparan con metralla pesada. Cientos de mensajes, de whatsApp, detectives... Hasta al mismísimo Danny DeVito de La guerra de los Rose le resultaría complicado explicar (de forma aséptica) la tensión vivida entre Luis José S. T., juez de instrucción de Puertollano, y Esther S. V., juez única mercantil de Badajoz. Ambos tienen poco más de 40 años.
El lío empezó el 24 de septiembre, cuando arribó a Puertollano un auto procedente del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Badajoz. Esther había puesto una denuncia a Luis José el 2 de septiembre pidiendo que le alejaran de ella y reclamando la custodia de los niños. Una colega suya de Badajoz estimó su denuncia por maltrato y ordenó la entrega de los menores a la madre, entre otras duras medidas. Y dio orden a la policía para que se cumpliese su decisión. Aunque, al ser partidos judiciales distintos, si hay pegas la ejecución corresponde a los juzgados de la zona donde hay que cumplimentar el auto. La llegada del auto a Puertollano desató el esperpento.
"Infracciones legales"
La magistrada de lo mercantil Esther S. V. dice estar tranquila ante las revelaciones en sede policial y judicial de su expareja, el también juez Luis José S. T., de que ella ha podido cometer “infracciones legales” al conceder a su nueva “pareja afectiva” la gestión de concursos de acreedores con importantes minutas. En un informe al Tribunal Superior de Extremadura, Luis José explica que ha destapado lo de las quiebras porque, “en círculos judiciales”, él y Esther seguían considerados pareja y ella se negaba a revelar que ya tenía otra. “Y no quiero verme involucrado en lo que pudieran ser infracciones legales”, señala. Entre las adjudicaciones se halla el concurso de la Clínica Extremeña de Salud, y otras del Club de Fútbol Badajoz.
Esther señala que tales adjudicaciones son anteriores a que formalizase su nueva relación. Y afirma que su actual pareja ha renunciado a todas ellas y a las minutas correspondientes (en torno a 80.000 euros en el caso de la clínica). Luis José sostiene que él y Esther rompieron la relación en enero y que hay adjudicaciones de cuando ambos ya estaban juntos. Y dejan entrever que algunos concursos han sido adjudicados a personas del entorno jurídico de la actual pareja de Esther.
Luis José y Esther, con alguna reconciliación frustrada, llevaban separados de hecho (es en lo único que ambos coinciden) desde enero. Desde entonces se repartían el cuidado de los niños, que tenían el domicilio y el colegio en Puertollano. El 30 de agosto ella se los llevó a él Puertollano merced a un pacto. Ese día las cosas se les fueron de las manos. Y hubo un agrio diálogo. Luis José acababa de recibir un informe que había encargado a un detective (le costó 15.000 euros) porque, de cara al círculo de amistades de ambos, seguían como pareja. Y él, confiesa, quería saber qué sucedía con sus hijos cuando estaban fuera. Los detectives confirmaron sus sospechas: que Esther tenía “una nueva pareja afectiva”. Él también tenía otra, una funcionaria del juzgado. Pero el informe desvelaba más cosas: que Esther, como juez mercantil de Badajoz, había designado como gestor en quiebras de empresas a su nueva pareja, un abogado de Badajoz de la familia de los Díaz Ambrona. Lo que, según Luis José, puede constituir “una infracción legal”. Y él no quería verse salpicado. Tras la agria discusión, Luis José denunció en la policía el asunto de las quiebras (está en manos del Juzgado de Instrucción 4 de Badajoz). Ella le dijo que no le preocupaba ese asunto porque no había cometido ninguna irregularidad. Aún así, tres días después, le denunció por maltrato familiar. Asegura que lo hizo porque sintió miedo. “Ese día me habló de que había una mafia que me seguía, y que él podría quitármela de encima si volvía con él: luego supe que eran detectives que me seguían”, cuenta Esther a EL PAÍS. Su denuncia fue desestimada por la juez sustituta de violencia de género de Badajoz, Susana Amador. Esther recurrió en reforma y la juez titular, Samantha Reynolds, al reincorporarse de sus vacaciones, le dio la razón. Y envió el auto a Puertollano ordenando la entrega de los niños.
Luis José era el juez de guardia de Puertollano. Le tocaba toda la semana. Y, por tanto, quien debía ejecutar esa decisión. Y lo veía muy injusto. Porque la juez Reynolds revocaba el dictado por la juez Amador solo 17 días antes. Y porque Reynolds es esposa del juez decano de Badajoz quien, a su vez, es primo segundo de la nueva pareja afectiva de Esther. Al llegar el auto, Luis José se agarró a que, para ejecutarlo, faltaba el preceptivo requerimiento. Es decir, dónde y cómo debía producirse la entrega de los niños. Fueron horas de alta tensión, y con profusión de faxes entre ambas sedes judiciales. “Faxes que eran muy analizados en el destino y que pasaban horas antes de ser contestados”, según cuenta un magistrado de Badajoz.
Luis José asegura que la denuncia de su expareja es por venganza
Luis José delegó la guardia en un compañero y se marchó de Puertollano con los niños. Supo que su expareja, y la madre de esta, se habían desplazado a la ciudad y exigían la entrega de los niños. Los agentes policiales de Puertollano no sabían de qué perfil ponerse. Ni a quién obedecer, como ha descrito el comisario en un informe a sus superiores. Y el embrollo engordó. No saber dónde estaban sus hijos desesperó a la madre. “Eran las cuatro de la madrugada y me sentía angustiada, pensando si les había ocurrido algo”, explica Esther. Ni la policía ni nadie sabía nada, y si lo sabían no lo decían. “Hay que cumplir el auto”, sostenía por fax e incluso por teléfono la juez de Badajoz. “Falta el requerimiento”, respondían desde Puertollano. La madre presentó sobre la marcha otra denuncia por sustracción de menores, y exigió al juez sustituto que dictase la búsqueda y localización de su expareja. Disuadido telefónicamente por uno de sus colegas (justo tras llegar el requerimiento), Luis José se disciplinó, según conocedores de las conversaciones. Y la denuncia por la sustracción se archivó. Llegó el fiscal al juzgado y se pactó la entrega de los niños. El propio juez sustituto y la secretaria judicial entregaron personalmente los niños a la madre. “La policía me comentó que debía salir de allí cuanto antes porque mi expareja podía retomar la guardia, y si les ordenaba detenerme no tendrían más remedio que hacerlo”, comenta Esther.
Luis José tiene recurrido el auto de la juez Reynolds, que da la custodia de los menores a Esther y le prohíbe acercarse a ella en un radio de 500 metros. Lo ve injusto porque él no ha hecho nada a su expareja, como dictaminó la juez Amador, que hizo un llamamiento a ambos para “calmar los ánimos” y para que fueran a un juzgado civil normal (no de violencia de género) a resolver la ruptura. “No está claro que haya ocurrido maltrato psicológico en el modo en que se pretende justificar por la denunciante (...)”. Luis José sostiene que la denuncia de su pareja, 13 años viviendo juntos, es “una venganza” por haber denunciado él, el 30 de agosto, el supuesto favoritismo de ella hacia su pareja afectiva. A Esther, en cambio, tampoco le gustó el auto de la juez Amador: “Lo dictó sin practicar ninguna prueba y contra el criterio del fiscal”. Y sostiene que su expareja y la juez Amador “eran amigos en la escuela judicial”. “Eso es mentira”, replica Luis José. “Los tres nos conocíamos en la escuela judicial y yo no tengo ninguna amistad especial con ella. En todo caso, ese sería un dato subjetivo”, razona.
“Me habló de una mafía que me seguía, y que él podría apartarmela”
El dato objetivo, dice, es el parentesco de la juez Reynolds con la actual pareja de Esther. La prueba consistió en los testimonios de “un hermano y del médico de Esther”, refuta Luis José, “mientras que a mí se me denegaron las que pedí: el testimonio de magistrados que nos conocen a ambos y que saben que ella ha tenido problemas”. Esther discrepa: “Mi psicoanalista también le conoce a él y declaró que tiene un trastorno compulsivo”.
Ni Esther ni Luis José se ponen de acuerdo en quién ha sido el primero en querer separarse del otro. Luis José ha aportado a las diligencias “75 folios llenos de mensajes” de Esther. Y ella dice disponer “de cientos dewhatsApps” de él. Tras la tensión vivida, Luis José se ha dado de baja. Y prepara su defensa y al menos tres querellas contra jueces de Badajoz. De lo que está sucediendo entre ellos ya tienen conocimiento el Consejo del Poder Judicial y el Tribunal Superior de Extremadura. Mientras, en Puertollano y Badajoz rezan para que el vendaval pase pronto. “¡Estos van a acabar igual que en La Guerra de los Rose, iguaaaal!”, vaticina una alta autoridad judicial extremeña.

Número 181 de Razón Española: 30 años de libertad de pensamiento sin complejos frente a lo políticamente correcto

Número 181 de Razón Española: 30 años de libertad de pensamiento sin complejos frente a lo políticamente correcto

 

Denuncia, entre otros contenidos, que España se ha convertido en una sociedad “hembrista”

Ya se está distribuyendo, entre suscriptores, bibliotecas, etc., el número 181, correspondiente a los meses de septiembre-octubre de 2013, de la revista de pensamiento Razón Española.

España se ha transformado en un -tan gigantesco como pernicioso- «laboratorio de ingeniería social» implantado desde el poder por los “mandarines” de la secta totalitaria radical progresista; especialmente de la mano de Rodríguez Zapatero. Pero el mal venía de antes… y el Partido Popular poco –mejor dicho, nada- está haciendo para rectificar la tendencia. Una vez más, y en una dimensión poliédrica que marca tendencia y que está determinando el futuro de la nación, el Partido Popular rehúye la batalla política… y cultural. En este contexto, de las más de 130 páginas de Razón Española, reproducimos el siguiente párrafo escrito por Fernando Vaquero, en el que se afirma que: «Es cada vez más evidente que las feministas radicales y sus aliados, han propiciado ciertos fenómenos cuanto menos paradójicos en una sociedad pretendidamente democrática y avanzada. El primero de ellos: la desigualdad jurídica. Hombres y mujeres ya no son iguales…, ni en sus derechos, ni en sus deberes. Así, en España y desde la práctica penal, la presunción de inocencia en el varón ha sido destruida. Y, cuando nos referimos a la educación y custodia de los hijos, es pública y notoria la presunción en favor de la mujer: la madre, por definición, es “buena madre”. De tener alguna pretensión, el padre, tendrá que demostrar que está hipercapacitado y que la madre no lo está en absoluto. Esas mujeres a las que nos referíamos al principio, han construido su mundo inmediato a su imagen y semejanza. Un mundo de mujeres en el que, a modo de colmena, los hombres que se adapten, cumplirían el papel de zánganos y ellas… el de reinas. Una sociedad machista pero a la inversa: hembrista, pues; pero contraria al sentido común y a la misma naturaleza». Esa peculiar radiografía de la España de hoy, insistimos, no es fruto de la casualidad: es el resultado al que nos han llevado los/as abanderados/as de la denominada “ideología de género” que conforma lo “políticamente correcto” hoy y que, pese a ciertas expectativas regeneracionistas, casi por completo defraudadas, el Partido Popular mantiene prácticamente en su integridad.

En coherencia con ese análisis ideológico del actual estado de cosas, el citado autor del texto anuncia en el mismo dos futuras investigaciones: una primera, la de las «prácticas de la ideología de género en España» (lobbys feministas; manipulación del lenguaje, de los medios de comunicación y de la educación; falsificación de estadísticas; los programas  antidemocráticos de “discriminación positiva” en favor de “las” mujeres; una amplia legislación positiva, especialmente civil y penal, y algunas de sus perversiones, tales como la mencionada inversión de la carga de la prueba, el fenómeno “innombrable” de las denuncias falsas, un reverdecido derecho penal de autor; y la organización, financiación y mantenimiento de una verdadera “industria del maltrato” que el Partido Popular mantiene e incluso refuerza). Pero no todo son sombras, por lo que entraríamos en la segunda exposición; pues tal estado de cosas viene generado una creciente resistencia social reactiva en torno al Síndrome de Alienación Parental, la lucha por la custodia compartida, las polémicas en torno a «violencia de género versus violencia doméstica», la defensa de la vida humana desde su inicio hasta el final, etc. Sin duda, el autor recordará, en esa previsible tercera entrega, el acoso sufrido por los pioneros en la disidencia: las “meteduras de pata” del diputado de UPyD Toni Cantó, la persecución y derribo de determinados jueces –y juezas- (Fernando Ferrín Calamita,  María Jesús García Pérez, Francisco Serrano, María Sanahuja), el caso Pastrana; etc., etc.

Volvamos a Razón Española. Nacida en 1983 de la mano de Gonzalo Fernández de la Mora y Mon, uno de los intelectuales españoles más sólidos y completos del siglo XX como impulsor de la doctrina razonalista en la filosofía política, en la “Carta del Editor” se anuncia la reciente edición crítica de «El crepúsculo de las ideologías», una de sus obras capitales, con notas e introducción preliminar de Carlos Goñi Apesteguía.

Su editora es la Fundación Balmes, que organizara unos años antes Federico Silva Muñoz, siendo su finalidad «contribuir -en palabras de Gonzalo Fernández de la Mora- al desarrollo de una concepción del mundo: el humanismo, que es la sustancia racional de la filosofía cristiana». Así, su objetivo no sería «pragmático, sino teórico; no es inmediato, sino mediato; no es político, sino dialéctico». La dirigió hasta su muerte, acaecida el 10 de febrero de 2002.

Si aquella circunstancia anticipaba, para algunos, la pronta desaparición de la revista, los hechos desmintieron tal posibilidad; alcanzando con el que comentamos, su número 181; toda una proeza intelectual y material, y más en unos tiempos de desprecio del pensamiento y de la razón por lo “políticamente correcto”. Está dirigida en la actualidad, por su hijo, Gonzalo Fernández de la Mora y Varela. Su larga trayectoria constituye, en tales circunstancias, un consolidado proyecto intelectual que merece su difusión y reconocimiento.

Con las mismas características materiales que la vieron nacer –una presentación digna y sobria-, el nuevo número mantiene su estructura habitual. A la “Carta del Editor” le sigue la sección de “Epistolario Fernández de la Mora”, en esta ocasión, mantenido con Gabriel Arias Salgado y de Cubas.

El mayor volumen de su contenido lo ocupan dos “Estudios”: «El “hembrismo”, como estadio final del marxismo», del mencionado Fernando José Vaquero Oroquieta; y «Breve análisis comparativo sobre teoría del valor y del precio de la Escuela hispánica y la Escuela Austríaca», de Daniel Marín Arribas.

 El apartado “Notas” recoge 9 textos del máximo interés y actualidad: «De nuevo “El crepúsculo de las ideologías”. Una edición crítica», por Pedro Carlos González Cuevas; «¿Qué podemos aprender del nacional-socialismo», del actual director de la revista; «El tema de nuestro tiempo», por Dalmacio Negro Pavón, quien denuncia que los partido y el Estado están imponiendo una ideología biologista que con dinámica pseudo-religiosa reduce la vida humana a su dimensión física; «Francisco Largo Caballero, “Empresario de la ira”», por Carlos González Cuevas, auténtico ejercicio de análisis y memoria históricos; el argentino Alberto Buela desarrolla «Francisco: las bases de su teología»; Aquilino Duque aclara lo necesario que es llamar «Las cosas por su nombre», de modo que es un error calificar como fascista al terrorismo etarra; Eduardo Palomar Baró comenta la «Carta del socialista Jean Jaurès a su hijo», en la que le animaba a estudiar la religión católica; Carlos Baltés se interroga «¿Con qué rapidez queremos salir de la crisis económica»; por último, Fernando Paz con «Las oraciones en piedra de los cristianos», nos proporciona novedosas claves, fundamentalmente desde la arqueología, imprescindibles para entender el entorno humano y cultural que vio nacer a las primeras comunidades cristianas en Tierra Santa.

La sección “Crónica”, de análisis político actual, corre a cargo de Juan Ignacio Peñalba.

Por último, la sección “Libros” recoge diversas reseñas de novedades bibliográficas relevantes a cargo de Ángel Maestro, Gregorio Paz y Ricardo Yesares.

                Una revista y un número que merece un espacio privilegiado en cualquier biblioteca –pública o privada-  que se precie.

 

http://tradiciondigital.es/2013/10/10/numero-181-de-razon-espanola-30-anos-de-libertad-de-pensamiento-sin-complejos-frente-a-lo-politicamente-correcto/

 

La indiferencia de los políticos españoles ante la extinción violenta de los cristianos árabes

La indiferencia de los políticos españoles ante la extinción violenta de los cristianos árabes

La indiferencia de los políticos españoles ante la extinción violenta de los cristianos árabes

Primero fue Irak, donde su antiquísima minoría cristiana (caldeos y asirios, principalmente) se encuentra al borde de la extinción tras años de ocupación militar, guerra civil, y la violencia indiscriminada desatada contra tal por los grupos terroristas islamistas (mediante secuestros y asesinatos, destrucción de lugares de culto y propiedades de cristianos, su expulsión por la fuerza de aldeas y ciudades, etc.). Una situación desencadenada, no lo olvidemos, por la inoportuna intervención yanqui y sus ocasionales aliados, quienes -acaso enmascarando crematísticos intereses petrolíferos de poderosas multinacionales- pretendieron imponer una democracia a lo “occidental” tras el derrocamiento y ejecución de Sadam Husein.

Después le tocó el turno a Siria, donde en el contexto de una cruel guerra civil, los yihadistas se han cebado particularmente con la población cristiana: secuestros y asesinatos de sacerdotes y obispos de diversas confesiones cristianas (incluso extranjeros), destrucción de iglesias y otros lugares de culto (algunos de ellos con casi dos milenios de antigüedad), expulsión de la población cristianas de aquellas áreas donde vivían inmemorialmente, violación de sus jóvenes… Y no ha sido impedimento para ello que algunos cristianos muy significativos se hayan integrado en el sector más moderado de la oposición al régimen baasista (laico, socialista en sus orígenes, nacionalista y panárabe) de Bashar al-Asad. Nos referimos a la denominada “Unión de los sirios cristianos por la democracia”, entre los que destacan jóvenes y viejos opositores al régimen, defensores de los derechos humanos, intelectuales y profesionales comprometidos, como Michel Kilo, el padre Spiridon Tannous, Ayman Abd al-Nour, Samir Sattouf, Bassam Bitar, Elias Warde, Michel Sattouf, Rouba Hanna, Isam Elias, Bassam Ma’luf y Bassam Khoury.

En Egipto, la mal llamada “primavera árabe”, además de un triunfo electoral incuestionable de los Hermanos Musulmanes, y el posterior golpe de estado militar (ante el que, hipócritamente, han coincidido progresistas y reaccionarios occidentales mirando “hacia otro lado”), ha encubierto asesinatos, matrimonios forzosos de jóvenes coptas, quema de iglesias, escuelas y conventos cristianos… En suma, la misma dinámica: los más débiles son los más golpeados.

Líbano se está salvando de la quema, de momento. Con un gobierno interino incapaz de estabilizar la situación política, medio país controlado por Hezbolá, un millón de refugiados sirios que pueden jugar en el futuro el papel de los palestinos en los años 70 del siglo pasado, con constantes estallidos de violencia sectaria entre chiís y sunitas en Trípoli, Sidón, Beirut, Baalbek, Ersal, etc.; los cristianos, divididos en numerosas confesiones pero, sobre todo, políticamente entre partidarios y detractores del “protector” baasista sirio, temen ser los siguientes en el destino de sus otros hermanos árabes.

Y Jordania, con una monarquía estable, pese a las movilizaciones de los Hermanos Musulmanes, se mantiene como un oasis… para el turismo y la vida de sus comunidades cristianas. Pero, ¿por cuánto tiempo?

En este contexto de sinrazón, violencia indiscriminada y de extrema crueldad, los políticos españoles, del signo que sea, han coincidido en una misma actitud: el silencio o, a lo más, vagas declaraciones en apoyo a la oposición moderada; siempre a rebufo de iniciativas yanquis y de la Unión Europea. ¿Y el principio de reciprocidad? ¿Y la defensa de las minorías étnicas, religiosas y las mujeres de esos países en guerra?

Los políticos españoles, tan sensibles –en teoría y en suelo propio- ante el multiculturalismo, la diversidad, el pluralismo, etc., viene ignorando la suerte de la minoría más castigada en estos conflicto interminables en los que se juega, más que nada, el predominio de una de las dos ramas del islam sobre la otra: sunitas y chiís. No se trata, entendemos, de defender a los cristianos “porque sí”. Lo que está en juego es la pluralidad, el respeto de los más elementales derechos humanos, la pervivencia de antiquísimas comunidades supervivientes de las masacres mogolas y la intolerancia islámica, el rol y futuro de la mujer árabe, el respeto cultural a las minorías étnicas, el derecho universal a la educación, la libertad religiosa, la estabilidad territorial…

Volviendo la mirada a Siria, para el padre Sidney Griffith, profesor de Los orígenes del pensamiento sirio y árabe-cristiano en la Universidad Católica de América, entrevistado por Mark Danner para “Huellas, revista internacional de Comunión y Liberación” el pasado 30 de septiembre de 2013 nos explica que: «Este país es su casa y ellos no son los únicos que sufren. Siria es la cuna de los orígenes del cristianismo, fue precisamente en esta región de la antigua Antioquía donde la fe cristiana creció y se desarrolló en su etapa griega y aramea. Además, los cristianos han convivido con los musulmanes desde el nacimiento del islam en Siria, en el siglo VII, por lo tanto, lo que es una situación trágica para los cristianos lo es también para las comunidades musulmanes tradicionales, puesto que construyeron juntos esta sociedad y que los cristianos son una parte integrante de la civilización islámica clásica. En este sentido, los movimientos militantes islámicos constituyen una amenaza también para la sociedad musulmana tradicional. Sin embargo, como portadores de Cristo, los cristianos tienen algo único que ofrecer con su sola presencia». Una “presencia” que está siendo extirpada ante la indiferencia generalizada de Occidente.

En contraste con nuestros políticos, el pasado 27 de septiembre se presentó en público la coordinadora francesa “Cristianos de Oriente en Peligro”.

La iniciativa, que partió de grupos de maronitas, coptos, melkitas, etc., residentes en Francia, así como de diversas organizaciones nacionales, cuenta ya con la adhesión de políticos de procedencia y militancias diversas: es el caso del consejero regional de Ile de France Patrik Karam, militante de la centrista UMP, y del presidente socialista de ese consejo regional, Jean-Paul Huchon. Y ya se están movilizando en los ámbitos de la opinión pública, interpelaciones al Gobierno, operaciones de socorro humanitario, iniciativas internacionales…

Es cierto que Francia, antigua potencia colonial del Líbano, siempre ha estado muy atenta a la suerte de los libaneses, pagando un gran tributo de sangre en esa misión. Pero en esta ocasión, esta iniciativa responde no tanto a un impulso nostálgico de la “Grandeur Francaise”, ni a una toma de partido, ni siquiera a otro amago de “hacer política”. Es la voluntad de esos franceses en el acompañamiento de los cristianos árabes y sus obispos, en su anhelo de supervivencia, por un Oriente diverso en el que el diálogo encuentre su lugar; única vía de resolución del conflicto actual. Puede parecer una utopía, dado el extremo enconamiento de las facciones armadas y las amenazas irracionales de bombardeos selectivos y otras posibles intervenciones externas. Pero únicamente el diálogo puede preservar unos mínimos de convivencia que exploren el retorno a la paz.

Si ya en su día con “Manif Pour Tous” nuestros vecinos franceses nos dieron un buen ejemplo de movilización social y coherencia política, “Les chrétiens d’Orient en danger” también nos marca otro camino. Pero, ¿seremos capaces de seguirlo?

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=31488