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Crónicas navarras de Fernando José Vaquero Oroquieta

«Escenarios» de una previsible «hoja de ruta» propiciados por el anuncio de tregua de ETA.

                Se venía esperando desde hacía meses, hasta el punto de que ya parecía haberse convertido en una auténtica «leyenda urbana». No obstante, en el fin de semana pasado se produjeron dos hechos, en el mundo nacionalista vasco, que prefiguraban la tregua. Veámoslos.

 

  1. El anuncio de una manifestación unitaria de todo el nacionalismo, salvo el PNV, para el próximo 1 de abril en Bilbao bajo el lema «Konponbide garaia da. Euskal Herria. Erabakia. Adostasuna»  (Es tiempo de soluciones. Euskal Herria. Decisión. Acuerdo).
  2. Recambio en el instrumento mediático y negociador más próximo del PNV, Elkarri, transformándose en Lokarri; y celebrando el sábado 18 su primera manifestación con el lema: «acuerdo, consulta y reconciliación».

 

No existen muchas diferencias, aparentemente, entre ambas propuestas; pero subyace la pugna por el liderazgo del conjunto del nacionalismo vasco, lo  que se traduciría –más allá de los objetivos genéricamente compartidos- en los límites materiales y formales de la propuesta de paz, su calendario (más o menos comprimido) y sus instrumentos específicos.

 

El objetivo final está claro: el ejercicio del derecho de autodeterminación por TODOS los vascos, lo que incluye, evidentemente, a los navarros. De modo que hasta después de las elecciones municipales y Forales del año 2007, según resultados, o ya transcurridas las generales del 2008, el PSOE no se atreva a incluir a Navarra, de una u otra forma, en el proceso, al menos de manera explícita.

 

¿Cómo ejercer el derecho a la autodeterminación?: por medio de un referéndum lo más «democrático» posible; lo que en clave nacionalista quiere decir que el triunfo de la opción independentista esté casi asegurado (¿acaso sin Ejército español, sin Guardia Civil…?). Pero, para que tal referéndum sea factible y aceptable para todo el nacionalismo, hay que recorrer varias etapas articuladas en diversas mesas:
1.                    Mesa de los partidos nacionalistas y sus agentes sociales. Las dos iniciativas  antes mencionadas debieran confluir unificando objetivos y calendario; en aras de una mayor eficacia: la unidad de acción permite avanzar, la división debilita. Pero, aunque no se alcance un consenso, trabajarían en la siguiente.
2.                    Mesa de todos los partidos vascos «sin exclusiones», de modo que sus acuerdos puedan, idealmente, tramitarse por medio del Parlamento de Vitoria a efectos de mantener el formalismo institucional que evite una evidente ruptura constitucional. Con el precedente del «plan Ibarretxe», la «carretera» del Estatut habría que transformarla en «autopista» para alcanzar objetivos más ambiciosos.
3.                    Mesa de ETA y el Gobierno español, a efectos técnicos: cese del acoso judicial, situación de los presos (tema decisivo, pues deben contentar a miles de familiares ansiosos), aspectos relacionados con un eventual y progresivo desarme, retirada parcial del Ejército y la Guardia Civil…

 

El contexto derivado de la inicial aprobación del Proyecto de Estatut, ayer martes 21 de marzo, desvela que el actual marco constitucional ha sido parcialmente desbordado. Vamos encaminados, por esa «carretera», a un cambio de Régimen que desemboque –transitoriamente- en una España confederal, estadio intermedio para la secesión de las «naciones» que así lo determinen (por referéndum).

 

A corto y medio plazo, con esta «oportunidad» (¡ser el partido de la paz!), el PSOE tiene la posibilidad de volver a ganar las elecciones municipales del año próximo y las legislativas del 2008; salvo que ETA mate, que no lo hará al tratarse de un proceso de años que, acaso, requiera nuevas mayorías parlamentarias facilitadoras de un proceso constituyente: de la Ley a la Ley, formalmente legal, pero materialmente rupturista.

 

El Partido Popular sólo tiene una opción: colaborar con el Gobierno en un previsible diálogo, pero como garante intransigente de la unidad nacional y constitucional. Quedarse fuera supondría, mediáticamente hablando, seguir siendo el «partido de la guerra», frente a los «deseos infinitos de paz» de Zapatero, de la sociedad vasca… y ¿de quién no? Y mientras tanto, impulsar todo tipo de iniciativas cívicas unitarias, el empleo de recursos legales e institucionales, etc.

 

Aunque se empeñen los nacionalistas, Francia no se moverá ni un milímetro, pues el nacionalismo vasco –muy dividido además- apenas representa un 10% de los votos en los departamentos vascos. El Estado francés jamás cederá a ninguna fórmula confederal o análoga que lo rompa: son jacobinos, de los de verdad. Y no cederá ante los nacionalistas, pero tampoco ante ningún Gobierno español en deriva hacia su desintegración: ni el País Vasco es Irlanda, ni Iparralde es el Ulster… ni Francia es Gran Bretaña.

 

Pero, si Euskal Herria es la futura Irlanda, ¿Navarra será el Ulster del pasado mañana? Tratarán de evitarlo, evidentemente. Pero todo ello, al menos, después del 2008.

 

Y mucha paciencia, que nos vamos a hartar de palabras. Unas importantes, muchas superfluas, pero todas a considerar.

 

 

Páginas Digital, 23 de marzo de 2006

¿Dónde están las Nekanes del PCTV-EHAK?

Una «nueva» iniciativa política liderada por Batasuna no parece contar con el importante grupo parlamentario afín: el del Partido Comunista de las Tierras Vascas. ¿Por qué?

 

El sábado 18 de marzo se hizo pública la convocatoria de una nueva manifestación, a celebrarse en Bilbao el 1 de abril de 2006, bajo el lema «Konponbide garaia da. Euskal Herria. Erabakia. Adostasuna»  (Es tiempo de soluciones. Euskal Herria. Decisión. Acuerdo). La prioridad de esta movilización sería, según sus promotores, «aunar y sumar esfuerzos en favor de una solución democrática» para Euskal Herria, con la pretensión de «solicitar y ofrecer un compromiso popular que propicie dicho objetivo». Es decir, otra expresión más fruto del activismo de la izquierda abertzale. Nada nuevo. Pero, en esta ocasión, no estaban solos. En la presentación de la misma, realizada en Pamplona, encontramos a Begoña Errazti (EA), Pernando Barrena (Batasuna), Jose Elorrieta (ELA), Rafa Díez (LAB), Txentxo Jiménez (Aralar), Mertxe Colina (AB), Angel Abalde (ESK), Unzalu Salterain (EHNE), Belén Arrondo (STEE-EILAS), Modesto García (Hiru), Amaia Bao (ANV) y Joxe Iriarte (Zutik). También mostró su adhesión a la convocatoria Jean-Mixel Urruti, miembro del sindicato agrario vasco-francés ELB. En definitiva: todo el nacionalismo vasco salvo el PNV.

 

Pero ¿no echan de menos a alguien? ¡Pues claro!, ¡faltan las simpáticas Nekanes del Partido Comunista de las Tierras Vascas!

 

En las últimas elecciones autonómicas vascas celebradas el domingo 17 de abril de 2005, un supuestamente desconocido Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV-EHAK) alcanzó un magnífico resultado, al aglutinar buena parte de los antaño votantes de Batasuna. Nadie lo duda ya. El PCTV-EHAK forma parte  del autodenominado MLNV. No es exactamente Batasuna, tampoco es ETA, pero su historia es incomprensible sin la del autodenominado MLNV. Sus orígenes son EHK, el pequeño grupo promotor en el año 2000 de una ponencia minoritaria en el proceso Batasuna en el que la izquierda abertzale buscaba una nueva formulación que la abriera a sectores sociales remisos y que, paradójicamente, dio la victoria a la ponencia más continuista: Bateginez. Alcanzaron muy poco respaldo, pero continuaron integrados en la formación abertzale. Por otra parte, los últimos militantes vascos del antiguo prosoviético Partido Comunista de los Pueblos de España  (¿se acuerdan del histórico Ignacio Gallego?) entraron en contacto con ellos, se conocieron, añoraron juntos los «altos logros del marxismo-leninismo para la Historia de la Humanidad» y se unieron, dando lugar al minúsculo PCTV-EHAK a la espera de una oportunidad. En suma: la «guardia de la lealtad» al marxismo-leninismo revolucionario más rancio que en su día alimentó a todo el MLNV, versión txakolí.

 

En cualquier caso, no deja de sorprender su ausencia… aparentemente. Ello se explicaría, pensamos, por dos razones.
1.        Confirma que se rescató al PCTV de su existencia virtual a los únicos efectos de eludir la entonces vigente Ley de Partidos –con la que se pretendía excluir del parlamento vasco a Batasuna dentro de la campaña de persecución del entramado ETA- y así dar rostro a la izquierda abertzale.
2.        La representatividad política del MLNV sigue correspondiendo al partido de siempre, es decir, Batasuna. Y a Batasuna corresponden las iniciativas «políticas».

 

La manifestación tampoco plantea grandes novedades: sus alternativas siguen siendo las mismas de siempre, aunque sin llegar a la anterior propuesta abertzale de las famosas «dos mesas» de debate. Pero la orientación es evidente, y su objetivo, el de siempre: territorialidad y soberanía, superando el actual marco legislativo, por encima de los parlamentos de Vitoria y Pamplona en un nuevo marco. Lo que significa, en definitiva, un proceso constituyente vasco en ruptura con el modelo estatutario y constitucional actuales.

 

El PNV, de momento, no les sigue. Tiene sus propias ideas y su propia estrategia. Y no puede permitir que la iniciativa la asuma Batasuna; realidad que su antigua escisión, Eusko Alkartasuna, ya parece tener asumida de mano de Begoña Errazti. Para disgusto de Carlos Garaicoetxea.

 

 

Páginas Digital, 21 de marzo de 2006

El exilio republicano de Milagrosa Romero Samper.

      Siguiendo la estela de los textos de Donato Barba y Pío Moa, dedicados por Ediciones Encuentro a estudiar la oposición durante el franquismo, en concreto a democristianos y cierta extrema izquierda respectivamente, corresponde a Milagrosa Romero Samper encarar el reto de presentarnos una panorámica del llamado exilio republicano. Y lo supera magníficamente.

 

                Ediciones Encuentro nos sigue ofreciendo, convenientemente dosificadas y respondiendo a una cuidada selección, novedades de su colección La oposición durante el franquismo. En esta ocasión, después de exponernos a los grupos democristianos de la pluma de Donato Barba y las experiencias en la extrema izquierda de Pío Moa, le ha correspondido a la historiadora Milagrosa Romero Samper analizar el complejo, siempre subjetivo y mitificado, exilio republicano*.

 

                Pero, aunque algún lector manifestara temores ante esta temática, una virtud contundente del texto le animará en su lectura hasta el final: su absoluto dominio del idioma. No sobra una palabra. Todo dato y cada reflexión encuentran perfecta expresión escrita. No siempre, sobre todo entre historiadores jóvenes, tal virtud está presente. Podemos afirmar que este libro es un ejemplo magnífico de impecable escritura, perlada de sutiles ironías y suaves, pero no por ello menos contundentes, afirmaciones y conclusiones.

 

                El libro incorpora varias novedades. Así, el primer exilio que estudia es el de los asilados en las embajadas y consulados extranjeros durante la Guerra Civil; que afectó especialmente a personas de la derecha que buscaron, en buena medida, su ulterior incorporación a la España nacional. También, al hablar de las fuerzas políticas presentes entre los exiliados y emigrantes españoles, se estudia, con la misma dedicación que a cada una de las fuerzas republicanas, a la Falange y a los monárquicos, que contaron con no pocos seguidores entre los españoles emigrados, especialmente en la América Hispana.

 

                La introducción del libro –consideraciones historiográficas sobre el exilio- proporciona útiles precisiones y sugerencias que permitirán afrontar con mayor lucidez las lecturas posteriores.

 

                La Primera parte analiza y desmenuza la salida de España: asilo en embajadas, niños de Moscú y de Morelia, la Casa de España en México, los campos de refugiados, las vías diplomáticas, los organismos de ayuda a los refugiados (SERE y JARE, fundamentalmente), y las limitaciones a la emigración americana.

 

                La Segunda parte ofrece un lúcido panorama de la política fuera de España: la división de fuerzas tras la derrota, los grupos políticos del exilio, los proyectos políticos (las diversas Juntas), la configuración del «legitimismo» republicano, el bloqueo internacional al régimen y su posterior decaimiento, la evolución política del exilio paralela a la consolidación del régimen; cerrando esta parte con unas interesantes consideraciones sobre la llamada «Tercera España».

 

                Su epílogo, Donde habita el olvido, proporciona unas desapasionadas pero clarividentes consideraciones en torno al fenómeno de la llamada recuperación de la memoria histórica y la batalla cultural y política en ella subyacente, y otras consideraciones de máxima actualidad. Unas páginas memorables, cuyas conclusiones inquietarán al lector, pues confirman la indisimulada voluntad política e historiografía de ciertas izquierdas en su consciente proyecto de modificación de la conciencia histórica nacional; lejos de la objetividad y el sentido común, y prescindiendo del sentido de realidad.

 

                Las izquierdas, ya en el exilio, persistieron en algunos de sus grandes defectos: división, enfrentamientos, pérdida del sentido de la realidad, ruptura entre teoría y acción. Tuvieron que desaparecer físicamente los grandes protagonistas del Frente Popular y del exilio republicano (Azaña, Largo Caballero, Prieto, Negrín, Martínez Barrio…) para que sus herederos contactaran con la pequeña oposición interior y retomaran el pulso real del pueblo español. Anticomunismo de unos, legitimismo republicano de otros, alineamiento con las posturas de la URSS por parte de los siempre poderosos comunistas, autoexclusión de los nacionalistas vascos… todo ello se traba –en este libro- en peculiar simbiosis con los grandes eventos internacionales: evolución de la Segunda Guerra Mundial, triunfo de las potencias aliadas, división de Europa, creación y evolución de Naciones Unidas; en los diversos proyectos exteriores impulsores de un cambio más o menos pacífico en España. Y siempre con la perspicacia e indudable anticipación de futuro de un hábil Francisco Franco.

 

                Un magnífico trabajo de Milagrosa Romero Samper que no debiera pasar desapercibido.

 

 

(*) La oposición durante el franquismo/3. El exilio republicano.
Milagrosa Romero Samper.
Ediciones Encuentro, Madrid, 2005, 340 pp.

 

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 103, marzo de 2006

 

Entrevistamos a José Antonio Herrero Crespo: Grafite Ediciones, al servicio de la verdad histórica.

La veterana Grafite Ediciones, especializada en libro religioso católico, se ha lanzado a otra aventura editorial orientada hacia la Historia y la actualidad, con algunos títulos de notable impacto en el mercado español, como “Los mitos de la represión en la Guerra Civil española” (de Ángel David Martín Rubio) y “Los Catalanes en la Guerra de España” (de José María Fontana). A tales títulos, recientes novedades de su Biblioteca de Historia, se sumarán, entre otros, textos del historiador catalán César Alcalá. ¿A qué se debe tal innovación? Para comprenderla entrevistamos a su fundador e impulsor; a quien sometemos igualmente a otras cuestiones de interés general.

 

José Antonio Herrero Crespo, vizcaíno de raíces aragonesas, es el fundador de Grafite Ediciones, una empresa veterana en la edición de libros religiosos católicos. Viene presentando, en los últimos dos años, una colección de libros de investigación histórica, así como otros títulos de temas actuales. Nos gustaría conocer el sentido de esa innovación en el contexto de su experiencia en el difícil mundo editorial; así como su opinión en torno a diversas cuestiones de candente actualidad.

 

Pregunta: José Antonio Herrero Crespo no se ha dedicado siempre a la edición. Desde su anterior trabajo como bancario, ¿qué le impulsó a introducirse en este complejo y difícil circuito empresarial?

 

Respuesta: Hace ya 15 años (en 1991), estando cómodamente instalado en mi puesto de apoderado bancario con la misma insatisfacción interior que es habitual en la mayoría de los bancarios, sentí que Dios me brindaba una oportunidad de servir a la Iglesia en un sector totalmente desconocido para mí pero que me abría, a la vez, una puerta a un mundo que me parecía atrayente y en el que podría ocupar un puesto humilde pero también necesario. Así empezó mi andadura editorial en una pequeña editorial religiosa (Ediciones EGA) que estaba a punto de cerrar y que era propiedad de un viejo amigo mío. Ahí comencé una serie de colecciones (Hagadot, Trípode, Teshuvá, Juan Pablo II, etc.) con el deseo de divulgar la doctrina de la Iglesia en todos los campos posibles y llegar al mayor número de personas posible. En 1998 comencé, ahora en solitario, con GRAFITE  con el deseo de continuar lo empezado 7 años antes. Prácticamente desde mis comienzos, vi claro que no podía quedarme solo en el libro religioso, a pesar de lo necesario que es, sino que debía ampliar el campo a la historia, donde está recogida una verdad que hoy en día es tan atacada como la Iglesia católica, quizás porque en la historia ambas han ido siempre ligadas como hermanas siamesas: ESPAÑA. Así fue como me lancé a la publicación de libros de historia y tengo que reconocer que en ambos sectores (religioso e historia) siento que estoy cumpliendo un deber de cristiano.

 

P.: Después de consolidar, a lo largo de difíciles años, varias colecciones de libro religioso, contando con el capital de una larga lista de títulos, ¿qué le lleva a competir en el mercado editorial –también- con los títulos de su “Biblioteca de Historia” y otros centrados en diversas cuestiones de ética y actualidad social?

 

R.: Insisto en el final de mi respuesta anterior. Creo que todo cristiano, y especialmente los católicos, tenemos la obligación, en los tiempos que corren, de luchar por la VERDAD. Dice Jesucristo en el evangelio: “La Verdad os hará libres”. Nadie puede buscar, pues la libertad fuera de la Verdad, y esta verdad es el mismo Jesucristo, quien también dice: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. Y a Jesucristo como centro lo encontramos tanto en la Iglesia católica, como a lo largo de la historia de España, y esto aunque diga lo contrario el mismísimo zETAp. Si nos fijamos en la historia de España, nos encontramos con hechos impresionantes, únicos, irrepetidos como haber sido la única nación del mundo a lo largo de la historia que se ha zafado de la ocupación musulmana (y esto nos costó casi 8 siglos) después de que estos intentaran arrasar con todos los vestigios cristianos que pudieron. Otro hecho que es impresionante y admirable es la obra evangelizadora llevada a cabo por los españoles en América, el Nuevo Mundo, donde ciertamente hubo desmanes y abusos pero éstos fueron atacados y corregidos por la Corona y por los religiosos que fueron desde el inicio a evangelizar las nuevas tierras. La recuperación de la identidad nacional después de casi ocho siglos de estar perdida y la obra llevada a cabo en  América quedarán para siempre en la historia como auténticas obras hercúleas de los españoles y auténtico ejemplo de cómo hacer las cosas bien, a pesar de la naturaleza humana.

 

P.: La orientación de las investigaciones históricas ya publicadas por Grafite y las programadas para los próximos meses, ¿no arrastran el riesgo, acaso, de sumarse a las pequeñas “editoriales malditas” que rondan, desde otras perspectivas ideológicas o vitales muy distintas, lo “políticamente incorrecto”?

 

R.: Bueno, GRAFITE, evidentemente, es una editorial pequeña, muy pequeña, y la verdad es la que es. La verdad nunca ha sido políticamente correcta, de hecho los cristianos anunciamos lo más políticamente incorrecto que puede haber, a JESUCRISTO, y además lo más maldito que ha habido: “y éste crucificado”. Creo que un baremo para ver si estamos en la verdad, defendiéndola y anunciándola, es la persecución. Si buscamos el éxito, el beneficio económico, el consolidar un mercado, podremos conseguirlo pero no estaremos siendo testigos de la Verdad, nos guste o no. La Verdad es Jesucristo en la cruz, a éste  y sólo a éste, Dios lo resucitó y le dio “el Nombre sobre todo nombre”. La historia de la Iglesia, desde su Fundador hasta hoy, nos enseña que todo el que ha trabajado por el Reino de Dios ha sufrido en su carne todo tipo de persecuciones, oprobios y fracasos, es decir: de sufrimientos. No tenemos más que ver los fundadores en todos los tiempos.
Si defender la Verdad me supone ser una “editorial maldita”, lo sentiré mucho pero es lo que hay...

 

P.: ¿Cómo calificaría su editorial?, ¿como una editorial católica o, acaso –pues existen matices importantes- como una editorial de católicos, al servicio del lector interesado en la verdad y en la realidad?

 

R.: La verdad está en la Iglesia católica. Los que están fuera de la Iglesia tienen una parte de la verdad, en la medida que está en comunión con la Iglesia católica. Pero la verdad, está en plenitud, en la Iglesia católica y ésta está al servicio de todos los hombres, como Jesucristo murió por todos los hombres. Por eso siempre he querido hacer una editorial católica al servicio de todos los hombres, convencido que solamente en la fe católica todo hombre podrá encontrar la solución a su problema existencial.

 

P.: ¿Goza de buena salud el sector editorial del libro católico? ¿no se edita, acaso, un excesivo número de títulos?

 

R.: Nos ha llegado la crisis, como a todo el mundo. Efectivamente, en mi opinión se editan demasiados títulos, creo que se debe a que en gran medida nos hemos encontrado en la necesidad de sacar novedades para que no nos lleguen a bloquear las devoluciones que hay, y esto es en todo el sector editorial. Por otro lado, vemos que la Iglesia católica cada vez es más criticada y menos punto de referencia. Creo que es un tema complejo. No estamos unidos, muchas veces se busca más lo que “se vende” porque “la gente lo quiere” que lo que de verdad la gente necesita. Buscamos cubrirnos las espaldas en el terreno económico y, sin darnos cuenta, ponemos en un lugar secundario nuestra misión principal: Anunciar a Jesucristo. Acercar su mensaje a los hombres de esta sociedad ganada por el relativismo y el hedonismo. ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar en esta labor? Creo que la llamada “teología de la liberación” y especialmente el desarrollo que ha tenido por parte de sus adeptos ha hecho mucho daño a la Iglesia porque se ha cargado al Siervo de Yahvé y lo ha sustituido por la revolución, ha cambiado el amor por el odio... ha hecho mucho daño y desgraciadamente tiene muchísimos adeptos, buscados en muchos casos porque son “los que más venden”. ¿Buena salud? Sinceramente, no lo sé, creo que el mayor mal que padece el libro católico es que refleja la propia división que hoy día existe en la Iglesia.

 

P.: Los pequeños editores se quejan, sea cual sea su orientación, de las dificultades que presenta el actual mercado: altos costes de edición y distribución, prácticas semimonopolísticas de los grandes grupos editoriales, escasas –por no decir nulas- ayudas institucionales salvo privilegiadas excepciones, un número relativamente escaso de lectores... No obstante, cada año salen al mercado español 60.000 nuevos títulos. ¿Qué reflexiones podría ofrecernos, al respecto, desde su experiencia como editor?

 

R.: En primer lugar, quiero dejar claro que las ayudas son buenas siempre que no vengan en detrimento de nuestra independencia. Esto es lo primero, por encima de todo, para poder ser fieles a nuestra misión de difusores de la doctrina católica, ser testigos de la Verdad. Esto nos lleva a tener que actuar en gran medida como francotiradores, con la exigencia lógica de tener que editar novedades muchas veces para cubrir devoluciones mirando la cantidad muchas veces a costa de la calidad. Creo que el mundo editorial católico ganaría coordinando esfuerzos, uniéndonos editoriales aportando cada uno lo mejor de sí, lo que nos permitiría seleccionar las publicaciones en función de su calidad y no sólo de su posible venta. Entre todos esos títulos publicados, ¿cuántos son realmente buenos y necesarios para los lectores? Aquí quiero hacer una reflexión que quizás sea una utopía, no sé... Creo que sería bueno para las editoriales católicas, seamos religiosos o seglares, contar el Nihil Obstat de la Conferencia Episcopal para ejercer como editores católicos. Y el que no tenga esta autorización que se llame editor “religioso”, si quiere pero no “católico”. Creo que sería bueno para evitar publicaciones que han hecho más mal que bien y que solamente han servido para crear malos ambientes y una imagen de división, que quizás sea real, pero que no hay por qué airear.

 

P.: Daremos un giro a la entrevista hacia el contexto en el que nace, desde nuestro criterio, Grafite Ediciones. Existen diversos indicios que apuntan –tal vez- hacia una revitalización del histórico catolicismo social español, aunque con fórmulas distintas de las manifestadas en el pasado: los éxitos en audiencia de COPE, extensión de Popular TV, notable sucesión de diversos congresos de laicos católicos, nuevos medios informativos, diversas manifestaciones convocadas por entidades pro-vida y pro-familia, nuevos proyectos editoriales… Todo ello, a su juicio, ¿es una simple reacción defensiva o la expresión de una auténtica renovación del catolicismo social en sintonía con la histórica convocatoria del fallecido Juan Pablo II a una Nueva Evangelización, que también ha hecho propia Benedicto XVI?

 

R.: Y no nos olvidemos del semanario ALBA y todo el Grupo Intereconomía, en mi opinión la réplica perfecta desde el mundo católico al Grupo Prysa y su nefasta influencia en los medios audiovisuales, ni dejemos de lado Radio María, con una labor importantísima en la difusión de la vida espiritual y de la vida de oración, además de otros ámbitos de la vida social. Todo esto, además de los éxitos de convocatorias ya reseñados son el fruto de un papado, el de Juan Pablo II, el Grande, quien en sus casi 26 años de papado consiguió, gracias a su fe y ardor apostólico, que los católicos pasáramos de ser seres acobardados y avergonzados de nuestra fe, a estar orgullosos de ella, agradecidos a Dios por ser llamados a la Iglesia católica y dispuestos a manifestar públicamente quiénes somos y dónde estamos. Ahora nos falta llevar adelante, de una manera sistemática, la Nueva Evangelización a la que nos llamó el Papa Juan Pablo II y ésta empieza por nuestra propia conversión, por examinarse cada uno a sí mismo de cual es su fe y hasta dónde está dispuesto a llegar por ella, independientemente de que estemos solos o acompañados (Jesucristo murió solo y abandonado en la cruz y allí salvó al primero de los hombres: un malhechor) El primer paso está dado y ahí estamos consolidándonos, ahora hay que continuar en la labor y para ello tenemos dos grandes papas en estos últimos años: Juan Pablo II y Benedicto XVI. Creo que no somos totalmente conscientes de hasta qué punto Dios nos está bendiciendo y llamándonos a seguir adelante sin miedo (aquel famoso “no tengáis miedo” de Juan Pablo II en el comienzo de su pontificado cambió a los católicos del mundo) en todo el mundo pero especialmente en Europa y como no, con mayor dedicación en España, donde se está abandonando los valores históricos que han sido propios de los españoles desde el siglo I y que han estado siempre ligados a nuestra historia: los valores cristianos. Ojalá vuelva a salir un pueblo dispuesto a dar la vida por su fe.

 

P.: Los denominados “nuevos carismas eclesiales”, ¿están desempeñando un papel relevante en ese aparente movimiento de renovación de la Iglesia española? ¿Qué aportaciones, de los mismos, subrayaría en particular?

 

R.: Sinceramente, creo que estos “nuevos carismas eclesiales” son una auténtica primavera para la Iglesia, y por lo tanto para la sociedad española. Fíjese que, entre todos ellos, ocupan todas las parcelas de la vida social y espiritual. Seremos fuertes en la medida que estemos unidos todos en la vida de la Iglesia: Tenemos una misma fe, aunque la vivamos con matices distintos. Por eso es importante que estemos unidos en la comunión con el Papa, cabeza de la Iglesia y Vicario de Cristo. En él se confirma nuestra fe y nuestra comunión y con él volveremos a ser fuertes. Dicho esto, diré que con los grupos con los que tengo alguna relación conforman un mosaico precioso como la misma Iglesia:
El Opus Dei, un verdadero fruto de la fe de los mártires de la guerra civil, auténtica cruzada en boca del papa Pío XI, nos muestra una vida espiritual intensa que se manifiesta en unas actividades personales de sus miembros que buscan la santidad en su lugar de trabajo. Es una gente que destaca allá donde están. Los focolares son acogedores, abiertos, y muestran la fe abierta, sin exigencia, que muestra el amor a los hombres de toda clase. Comunión y Liberación ha hecho una gran labor en el mundo académico, haciendo presente a la Iglesia en los ambientes más selectos del mundo intelectual. Las comunidades Neocatecumenales, auténtica explosión post conciliar, han llevado  una fe fresca entre los más alejados, entre los desheredados de la sociedad. Empezaron en las chabolas de Madrid y han llevado a Jesucristo al hombre para que tenga un encuentro con él en lo más oculto de cada uno. En cada hombre hay un ladrón crucificado a quien Jesucristo le está diciendo: “hoy estarás conmigo en el paraíso”, ahí en medio de su sufrimiento; acercan la liturgia a personas que sería impensable que pudieran disfrutar de la liturgia de la Iglesia Quizás todos están en todos los terrenos, pero creo que cada uno tiene su “punto” específico y entre todos forman una parte importante de este mosaico precioso: La Iglesia católica.

 

P.: Ya hemos mencionado, de alguna manera en una pregunta anterior, a un influyente mito de la posmodernidad, conforme al que lo “políticamente correcto” se impone desde el poder político y cultural dominantes, generando un tipo humano satisfecho, consumista, nihilista, para nada crítico con esos poderes y las asfixiantes modas; pero muy cerrado a cualquier propuesta de carácter transcendente y realmente humana. En estas circunstancias, ¿puede, la Iglesia católica, constituirse en alternativa real a esta mentalidad, con una presencia social activa, o debe replegarse a la práctica litúrgica y sacramental? ¿Mantiene capacidad de diálogo y propuesta con los hombres y mujeres de hoy?

 

R.: Lo primero que quiero decir, es que no creo que la Iglesia deba dialogar con nadie. Dialogar, supone hablar en igualdad de condiciones, dando el mismo valor a todos los argumentos. La Iglesia debe anunciar la verdad, la llamen dogmática, inquisitorial o como quiera que la llamen, la Iglesia debe anunciar la verdad: Jesucristo. Con todos los razonamientos del mundo, con toda la base científica del mundo, que la tenemos, pero no para llegar a ningún acuerdo, que es el fin del diálogo. ¿Qué diálogo puede haber en temas como el aborto, la eutanasia, el divorcio, el terrorismo, la clonación, las uniones (que no matrimonios) de homosexuales, el laicismo? ¿Qué diálogo puede haber ahí? Ahí solo puede haber respuestas enérgicas, contundentes, sin miedo al qué dirán. ¿Qué se busca desde el poder? Quitar a los hombres problemas, darles el “panem et circenses” que pueda evadirles de los problemas cotidianos, aunque sea a base de asesinar (aborto), romper familias (divorcio), dar a cada uno lo primero que se le ocurre pedir (uniones de homosexuales, equiparación del Islam a la religión católica), a costa de lo que sea; el gobierno no quiere tener problemas y punto. La oposición está para darle problemas al gobierno y nada más. El Partido Popular estuvo ocho años en el gobierno, ¿en qué legisló apoyándose en la Iglesia católica?: En nada absolutamente. ¿Qué hará cuando vuelva al poder para arreglar los desaguisados socialistas de estos dos años (Dios mío han desecho en dos años más que sus anteriores correligionarios en trece), qué harán, digo?: Nada, porque no quieren problemas y buscan por encima de todo votos que les permitan seguir en el poder ¿No continuó el PP con la mayor falacia creada por el PSOE en sus años de gobierno, hasta el ínclito zETAp: “Estado del Bienestar”, que ni era Estado, ni daba “bienestar”? Es por eso que, en mi opinión, ahora más que nunca, necesitamos que la Iglesia, gente de Iglesia, se convierta en alternativa real a esta situación, personas que defiendan en la arena política la verdad, independientemente de los votos y del “éxito” que se pueda tener, personas que busquen y defiendan el “Estado confesional católico” (sé que esto es políticamente incorrecto y sin embargo, creo que es la única forma de que España vuelva a encontrar el sentido de su existencia: Que la doctrina de la Iglesia católica, esté influyendo en el contenido y el espíritu de sus leyes). Para esto es importantísima la práctica litúrgica y sacramental, fuente y cima de la vida eclesial, donde el creyente encuentra la fuerza para seguir adelante, ya que la vida cristiana, en estos tiempos, es una vida de auténtico martirio. Así, pues, todo esto es necesario, especialmente en los tiempos que nos está tocando vivir.

 

P.: Usted es un buen conocedor de las realidades humanas católicas en los continentes americanos. ¿Qué aspectos, positivos y negativos, destacaría?

 

R.: Hay una mezcla de situaciones. Por un lado, la fe intensa, aunque sea de religiosidad natural, que hay en el pueblo americano es el fruto de la labor llevada a cabo por grupos de religiosos y laicos españoles durante tres siglos y ahí está el futuro de la Iglesia. Por otro lado, se ve una influencia cada vez más fuerte del mundo “gringo”, con su “bienestar” (otra vez el dichoso bienestar) que está llevando a muchos latinoamericanos a olvidarse de historia más reciente; también se vive el inmenso daño que han hecho la Teología de la Liberación, con un marcado odio a todo lo español, a los que tiene poder económico, a los gringos, etc. Necesitamos volver a evangelizar con fuerza para contrarrestar estas influencias tan nefastas, así como la influencia que tuvo la masonería ya desde su proceso de emancipación de España, que realmente no les sirvió para nada más que para acrecentar las diferencias sociales existentes. Tenemos que volver a evangelizar América, tierra entrañable para todos los españoles (al menos es mi sentimiento en esas tierras cada vez que las piso)

 

P.: ¿Qué reflexiones, brevemente, le provocan la palabra “política”?

 

R.: Un servicio al pueblo convertido en refugio de mediocres, cueva de ladrones, donde van a “hacer carrera” los que no sirven para otra cosa y que los católicos también tenemos que redimir.

 

P.: Terminaremos con una pregunta de carácter personal, al igual que en la mayoría de esta serie de entrevistas mensuales que venimos ofreciendo a nuestros lectores. ¿Dónde encuentra, José Antonio Herrero Crespo, la fuerza necesaria para mantenerse fiel a su vivencia religiosa en un mundo progresivamente hostil a toda expresión social que afirme positivamente la posibilidad real de una vivencia trascendente?

 

R.: Cada vez que me miro al espejo, veo a una persona débil, pecador, infiel a Jesucristo y cada vez que veo el crucifijo que tengo en la habitación veo a la persona que me perdona cada día, que se entrega por mí hasta dar su vida, que me quiere más que a nada y que me permite, gratuitamente, ser testigo de esto. Cada día soy consciente que en mí se cumple lo que dice San Pablo: “Llevamos este tesoro en vasos de barro para que se manifieste que lo sublime de este amor viene de Dios y no viene de nosotros”. Hay momentos duros, de soledad, de experimentar el fracaso, de no ver salida pero ahí es donde aparece la Cruz de Jesucristo como único camino de vida y salvación y eso ayuda a esperar en Dios, a clamar a Él. A mí vino a rescatarme el Camino Neocatecumenal hace ya treinta y cinco años, ahí me he encontrado con la Iglesia, la práctica de los sacramentos, el Amor infinito de Dios derramado en su Hijo para todos los hombres. Yo, como Jeremías, aunque quisiera no podría hacer otra cosa. Cada día en medio de mi debilidad tengo que decir: “Me sedujiste Señor y yo me dejé seducir, me has agarrado y me has vencido” Esto me ha ayudado y me sigue ayudando en mi familia, en mi trabajo, en mi vida diaria y esto es lo que todo hombre necesita saber y experimentar: Que Dios nos quiere inmensamente a todos nosotros, nos quiere tanto que ha entregado a su Hijo para que veamos que la muerte ha sido vencida y esto tengo que decirlo y mostrarlo pese a quien pese y caiga quien caiga. Es la posibilidad de empezar a vivir aquí la trascendencia, la vida eterna.

 

Muchas gracias.

 

 

 

Direcciones electrónicas de interés:
http://www.grafite-ediciones.com/

 

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 103, marzo de 2006

 

Takfir wal Hijra: punta de lanza del yihadismo en Europa.

En un reciente artículo nos aproximamos a la pujante realidad de una de las organizaciones más relevantes del islamismo mundial: los Hermanos Musulmanes. En esta ocasión, lo haremos a una corriente, más radical si cabe, nacida de su entorno, y que disfruta de una singular presencia en España.

 

Recordemos: Hermanos Musulmanes, nacida del genio de Hassan Al Banna hace 80 años como fruto del movimiento reformista musulmán, es una de las organizaciones sunnitas islamistas más relevantes hoy día: en el poder en Palestina de la mano de Hamás; habiendo alcanzado una potente presencia parlamentaria e institucional en Jordania y Egipto; realizando una potente labor proselitista especialmente en el norte de África y Oriente Medio. También afirmábamos que, de su seno, nació otra organización más radical: Takfir wal Hijra (traducido como Excomunión -o Anatema- y Exilio).

 

Se trata de una escuela que se fundó hacia 1975 de la mano del ingeniero egipcio Choukri Ahmed Mustapha, discípulo radical de Sayed Qutb, segundo líder histórico de Hermanos Musulmanes.

 

Takfir wal Hijra propone abandonar la actual sociedad impía y sustituirla por el modelo practicado hace 10 siglos por los salaf (antepasados, quienes, idealizados, encarnarían el auténtico y primigenio islam). Prohíbe que sus miembros se integren en la función pública, el servicio militar o en la enseñanza pública. Tampoco participan en las mezquitas oficiales, por lo que acuden a las clandestinas en grupos de una docena como máximo de miembros, dirigidos por un emir, a fin de salvaguardar su clandestinidad. Este grupo, nacido inicialmente en Egipto, se extendió por el norte de África y también entre las comunidades musulmanas de Europa, propiciando la creación de auténticas «islas musulmanas» que prefiguran, de alguna manera, la futura sociedad de los salaf. En cualquier caso, se trata de una interpretación notablemente más radical de la corriente de la que inicialmente surgió.

 

Las doctrinas de Takfir wal Hijra, según diversas fuentes, se encuentran en la génesis de, al menos, dos grupos terroristas marroquíes.

 

Asserate Al-Moustakine (El Camino Recto), perpetró hacia el año 2002 dos decenas de asesinatos sectarios en Marruecos, hasta su total desarticulación policial. Habría estado formado, según diversos autores y fuentes periodísticas, por militantes takfiros de procedencia social muy baja y escasa formación teológica, asiduos a mezquitas clandestinas de barriadas populares de las grandes ciudades marroquíes.

 

El segundo grupo terrorista, de credo takfir, sería el hoy día más conocido de todos ellos: el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), directamente implicado en los atentados de Casablanca y, presumiblemente, en el del 11-M en Madrid.

 

No está del todo aclarada su génesis. Para unos sería fruto de la experiencia yihadista afgana. Para otros, un producto directo, aunque acaso no orgánico, de la escuela tafkir. Incluso se ha afirmado que tal grupo habría sido muy infiltrado por determinados servicios de información estatales marroquíes. En cualquier caso, ha sido la manifestación más mortífera del yihadismo del país vecino y seguro partícipe de las tramas diseñadas (Al Qaeda concebida como red de redes) por Osama Ben Laden.

 

Un dato importante: Richard Labévière, redactor jefe de Radio France International, ha afirmado en su obra La trastienda del terror (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, Barcelona, 2004), que la mayoría de implicados en los atentados del 11-M en España participaban del credo tafkir.

 

También algunos autores españoles han insistido en la importancia del credo tafkir en la configuración del terrorismo islámico: es el caso de Javier Jordán (Profetas del miedo, EUNSA, Pamplona, 2004), y Gustavo De Arístegui (El islamismo contra el Islam, Ediciones B, Barcelona, 2004).

 

El GICM constituye un sorprendente fenómeno terrorista, pues fue desarticulado completamente en Marruecos a resultas de los atentados que perpetró en Casablanca el 16 de mayo de 2003: 14 suicidas provocaron la muerte de 45 personas y heridas a más de 60, en la que fue su primera y, prácticamente única, acción allí consumada. Esta circunstancia, además, contribuyó a frenar el crecimiento del ascendente Partido por la Justicia y el Desarrollo (PJD), de tendencia islamista/nacionalista-conservador; pues éste limitó su presencia electoral a un tercio de circunscripciones electorales al objeto de no alarmar a los «poderes fácticos», en un ejercicio de autocontención y realismo. Todo ello alimentó cierta leyenda en torno a su posible infiltración externa con un carácter provocador.

 

En cualquier caso, al parecer, sobrevivió cierta estructura del GICM en Europa, que serviría, solapándose de diversas redes puramente delictivas (dedicadas al tráfico de drogas, dinero, personas, etc.), de base para los atentados del 11-M en Madrid. Pero también estaría desempeñando otras funciones: captación de combatientes para la yihad en Irak (más de 80 sólo en España), diversas tareas de aprovisionamiento, financiación, base de descanso, etc.

 

El pasado 19 de diciembre de 2005, el periodista navarro José María Irujo publicó en el diario El País un extenso reportaje en torno a la naturaleza y presencia en España del grupo Takfir wal Hijra. De ese extenso texto destacaremos especialmente dos datos: la reciente apertura de 6 de sus mezquitas (4 en Barcelona y 2 en Valencia); así como su convicción, coincidente con la de Richard Labévière, de que la mayor parte de los autores de los atentados del 11-M compartían ese credo. Irujo afirmaba, por último, que informes de los servicios secretos franceses, a los que había tenido acceso, definen al grupo, nada menos, que como «el núcleo logístico de la mayoría de los grupos terroristas islamistas que actúan en Europa».

 

Todo ello constituye una compleja constelación humana, de grupos religiosos y políticos vinculados a redes de muy diversa naturaleza, de sinuosos perfiles, a la que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estados, los Servicios de Inteligencia, y los Jueces, deberán seguir, en todo caso, muy de cerca.

 

Páginas Digital, 15 de marzo de 2006

Hermanos Musulmanes: primera línea del islamismo.

Breve aproximación a uno de los principales actores de la reislamización experimentada en diversos países musulmanes: los Hermanos Musulmanes.

 

El movimiento de los Hermanos Musulmanes fue fundado en 1928 por el egipcio Hassan Al Banna (1906–1949). Se trata de una organización muy estructurada y proselitista a cuyo entender la umma (Comunidad de los Creyentes) es una sola nación que debe retornar a las enseñanzas originales del islam si quiere recuperar su pasada y perdida grandeza. Considera que el islam contiene un completo repertorio de soluciones a los grandes problemas de toda época. Y afirma que, para la aplicación de su programa, es inevitable una revolución política. Desde tales premisas, Hermanos Musulmanes entronca en el moderno movimiento reformista islamista que, como una joven rama de la más antigua corriente salafita (de salaf, grandes antepasados), se entrelaza con otros movimientos fundamentalistas e integristas, como el wahabita saudí. Todos ellos pretenden conciliar una fidelidad absoluta al islam con el reto de la modernización industrial y tecnológica. Muerto Hassan Al Banna, le sucede Sayed Qutb, ahorcado en 1966 por subversión. Transcurridas casi 8 décadas desde su fundación, ¿cuál es su influencia? Para conocerla, nos aproximaremos, muy brevemente, a su realidad en algunos de los países musulmanes más próximos a España.

 

En su Egipto natal han sufrido diversas vicisitudes, generalmente en abierto enfrentamiento con el gobierno. No obstante, puede afirmarse que, hoy día, mantiene las mejores relaciones con el poder de toda su historia; no en vano constituye el principal grupo opositor parlamentario al gobernante Partido Nacional Democrático. Aunque no es una organización legal, está tolerada, desarrollando actividades políticas como independientes y una amplia labor caritativa, social y proselitista.

 

El principal movimiento islamista palestino, Hamas ­(acrónimo en árabe de Movimiento para la Resistencia Islámica­), fue fundado el 14 de diciembre de 1987, al poco del estallido de la Primera Intifada, por obra de militantes de Hermanos Musulmanes. Con el estallido de la Segunda Intifada (septiembre de 2000), Hamas se convierte en el mayor enemigo de Israel, pues las Brigadas Ezzedine al-Qassam, su brazo armado, perpetraron la mayor parte de los atentados suicidas sufridos por el Estado judío. El pasado 25 de enero de 2006 Hamas dará el campanazo, ganando las elecciones legislativas. Palestina, de esta manera, se convierte en estandarte y escaparate del islamismo.

 

Jordania es el país donde la presencia pública, parlamentaria e institucional, de los Hermanos Musulmanes es más acusada, después de Palestina. El triunfo electoral de Hamas llevó a las calles jordanas a decenas de miles de eufóricos manifestantes, flanqueados por miles de banderas verdes que representaban dos sables cruzados, el Corán, y su versículo 8,60 (orden de armarse): la bandera de la hermandad. Celebraban, por tanto, la victoria de sus correligionarios. Fue un antiguo militante jordano de esta organización, Abdullah Azzam, quien fundó la llamada Oficina de Servicios Afgana (MAK), antecedente inmediato de Al Qaeda. Con anterioridad había sido profesor de estudios islámicos en la Universidad saudí Rey Abdulaziz al igual que Mohamed Qutb, hermano del segundo gran dirigente de Hermanos Musulmanes. Y ambos fueron profesores de un entonces desconocido estudiante de ciencias económicas y de gestión: un tal Osama Ben Laden (¿les suena?).

 

Fuertes en Siria, han protagonizado sangrientos enfrentamientos con el régimen del partido Baas («renacimiento», de ideología socialista, laico, panárabe, fundado por el cristiano Michel Aflaq), quien los mantiene en la más estricta clandestinidad bajo un durísimo control policial.

 

Las autoridades libias liberaron el jueves 2 de marzo de 2006 a 84 prisioneros de los Hermanos Musulmanes, organización allí prohibida, quienes permanecían detenidos desde finales de los años 90. Todavía en la clandestinidad, es la principal organización fundamentalista en un país todavía nominalmente socialista y laico.

 

También se encuentran presentes en Turquía, polémico candidato a la Unión Europea, donde cuentan con una extensa y consolidada organización que mantiene ciertas relaciones con el primer ministro, el islamista moderado Recep Tayyip Erdogan, en el gobierno de la mano de su Partido por la Justicia y el Desarrollo (PJD).

 

Ya en los años 30 del pasado siglo, cientos de jóvenes musulmanes bosnios se trasladaron a Egipto para realizar sus estudios universitarios. Muchos regresaron teñidos de las ideas de los Hermanos Musulmanes, dando lugar a la organización Jóvenes Musulmanes, cuyo influjo llega hasta hoy mismo, habiendo sobrevivido a la ocupación alemana, al comunismo de Tito, y catapultando al poder a uno de sus militantes más experimentados: Alia Izetbegovic, quien llegó a la presidencia de la república bosnia de la mano del gobernante Partido de Acción Democrática (SDA).

 

Otras organizaciones más o menos potentes de Hermanos Musulmanes se encuentran en todos los demás países musulmanes del área: Sudán (donde llegaron a protagonizar un intento de golpe de Estado), Marruecos, Argelia, Líbano…

 

De los Hermanos Musulmanes nació otra corriente más radical, si cabe. Nos referimos a Takfir wal Hijra (Excomunión y exilio). A este grupo, extendido por el norte de África y también entre las comunidades musulmanas de Europa, le dedicaremos, si Dios quiere, un próximo texto; no en vano, según diversas fuentes, la mayoría de integrantes del principal grupo terrorista de nuestro «vecino del sur», el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), han sido -o todavía lo son- de credo takfir.

 

Este breve repaso a la presencia y potencialidad, de los Hermanos Musulmanes en la actualidad, nos proporciona algunas claves de un movimiento que propugna una religiosidad extrema islamista, practica una notable capacidad de oportunismo político si se les tolera, y desarrolla un notable comunitarismo social por medio de innumerables obras asistenciales; todo ello con la pretensión de asimilar los adelantos tecnológicos de Occidente en un intento de superarle. Una respuesta islamista a la modernidad.

 

 

Páginas Digital, 8 de marzo de 2006

Aportaciones de un “Espía en el País Vasco”.

Las memorias de una de las personas que más amplio conocimiento alcanzó del “complejo ETA”, término que él mismo acuñó, Ángel Ugarte, proporcionan interesantes claves para entender la historia y situación recientes del País Vasco.

 

Memorias del primer hombre que negoció con ETA.

 

                Así se subtitula el libro autobiográfico escrito conjuntamente por el protagonista de esta verídica historia, Ángel Ugarte, y el periodista Francisco Medina. Espía en el País Vasco ( Plaza&Janés, Barcelona, 2005, 335 páginas).

 

                Ángel Ugarte, alavés de Vitoria y militar profesional, fue responsable de diversos servicios de información en el País Vasco entre 1974 y 1979. Mantuvo reuniones y encuentros con cualificados representantes de todo el arco político, especialmente con ETA (político-militar), pero también con las restantes organizaciones de la izquierda abertzale.

 

                Perlado de interesantes anécdotas personales y trepidantes experiencias vitales, proporciona una mirada muy cualificada a los principales hechos acaecidos en el País Vasco durante aquellos cruciales años. De fácil lectura, demuestra este libro, nuevamente, que la realidad supera cualquier ficción.

 

                Su lectura impone algunas conclusiones que intentaremos concretar de manera resumida y que pueden proporcionar algunas claves decisivas para entender qué pasa y porqué en el País Vasco; cuestiones que siguen afectando y condicionando la convivencia y el futuro del resto de España.

 

Conclusiones derivadas de este libro.

 

1)        Los servicios de información, allá por el año de 1974, se encontraban dispersos, en estado incipiente, descoordinados, lastrados por graves carencias en medios personales y materiales, y carente de directrices políticas claras. En estas circunstancias, la libre iniciativa de algunos de sus integrantes fueron determinantes de su estilo de trabajo y de la orientación política que se siguió en cada caso.
2)        La oposición democrática en el interior de España apenas contaba, sumados todos ellos, con unos pocos miles de militantes; circunstancia de la que no se libraba ni el PSOE ni el PNV. ETA y el Partido Comunista eran la excepción, además de diversos grupos de extrema izquierda particularmente asentados en determinadas regiones o localidades españolas.
3)        El PNV se encontraba desbordado a su izquierda por el dinamismo de ETA, que le captaba a su potencial base juvenil desde unos principios políticos que implicaban una cuádruple ruptura con el PNV: con la legitimidad del histórico Gobierno vasco en el exilio, con el humanismo cristiano, con los ideales democráticos, y con las vías pacíficas de acción política.
4)        No obstante, para el PNV los “chicos de ETA” eran unos “hijos pródigos” que algún día regresarían “a la casa”. Algunos dirigentes del PNV, incluso, los apreciaban sinceramente. Otros los temían; todos los seguían de cerca…
5)        El PNV supo capitalizar la violencia desplegada por ETA en los años de la transición democrática presentándose ante UCD, gestor del cambio, como la llave de la solución: la violencia de ETA tendría raíces políticas; sólo el PNV estaría capacitado para resolver el “conflicto”. Esta posición le supuso reconocimiento, apoyos económicos importantes y el acceso al nuevo Gobierno vasco, desplegando una larga campaña de cambio social y mental a través del control de las principales instituciones públicas, los medios de comunicación, el mundo de la educación y, progresivamente, de la actividad económica. Frente a esta política oportunista, ni UCD ni el PSOE fueron capaces de diseñar una política alternativa global.
6)        Los servicios de información encontraron muchas dificultades entre los políticos de turno, más movidos por intereses coyunturales, partidistas y a corto plazo, cuando no por la búsqueda de puro protagonismo personal. Así, se desaprovecharon importantes enseñanzas destiladas en la lucha contraterrorista y en el conocimiento sobre el terreno de la realidad vasca de los integrantes de tales servicios de información.
7)        El objetivo de Ugarte y sus hombres en sus iniciativas de diálogo con diversos grupos terroristas era doble: sembrar semillas de disenso interno y facilitarles el abandono de las armas.
8)        ETA (militar) nunca ha querido negociar hasta las últimas consecuencias. Dialogar, divagar, “marear la perdiz”…, sí. Su estrategia siempre ha pasado y pasará por la supremacía del “factor armado”, por “controlar y dirigir todo el proceso”. Ello no quiere decir que carezcan de buenos cerebros y analistas. Al contrario. Han demostrado una extraordinaria capacidad de análisis, siendo capaces de aprovecharse de las debilidades morales y políticas, tanto de las instituciones como de los partidos y personalidades relevantes; en Madrid y en Vitoria.

 

Un libro, en definitiva que, en la marea de títulos de temática vasca que nos ofrece el mercado editorial español casi cada semana, no debiera pasar desapercibido; pues sus enseñanzas pueden proporcionar luces para el actual camino de incertidumbre.

 

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 102, febrero de 2006

 

De “con los niños no se juega” al “Síndrome de Alienación Parental” (SAP).

      La sociedad actual sufre, en personas concretas de carne y hueso, los efectos de una legislación permisiva que lejos de ahuyentar viejos fantasmas y temores de la convivencia familiar, implanta nuevos fenómenos que destrozan las expectativas de cientos de miles de niños y jóvenes, hipotecando el futuro colectivo.

 

El “Síndrome de Alienación Parental”.

 

                Un fenómeno creciente desborda a psicólogos, docentes, policías y jueces: cientos de miles de niños y jóvenes son instrumentalizados por alguno de sus progenitores, en el curso de un divorcio o separación traumática, como medios de venganza personal contra el otro padre, obstruyendo su relación y mediatizándola con prejuicios y maniobras ilegítimas.

 

                Sus efectos en la relación del menor con el padre alejado se denomina como “Síndrome de Alienación Parental”, o “alineación”, según otras fuentes, y que sufren en primer lugar, los niños pequeños y pre-adolescentes, ya en número de cientos de miles en España.

 

                Fenómeno estudiado profusamente en Estados Unidos y del que existe abundante literatura en Argentina, también nos ha llegado a España. Y de forma paradójica. Se suponía que una legislación amplia y permisiva de las causas de separación y divorcio facilitarían las rupturas pacíficas y “civilizadas”, aminorando los “daños colaterales”. Pero no está siendo así. Todo lo contrario.

 

El pionero: Richard Gardner.

 

                Richard Gardner es el autor que a partir de 1987 estudia esta problemática. Catedrático de Psiquiatra Infantil de la Universidad de Columbia, es autor de más de 250 libros e investigaciones al respecto. Su experiencia le indicaba que los hijos fruto de divorcios y separaciones continuaban, en general, manteniendo una buena relación afectiva con el padre alejado. Por el contrario, en los casos    de divorcios contenciosos, muchos niños rechazaban al padre ausente; fruto de una manipulación –intencionada o no- que perseguía dañar e incluso destruir al excónyuge. Su investigación le llevó a descubrir que los niños eran objeto de un auténtico “lavado de cerebro”.

 

Blush y Ross en Michigan, Jacobs en Nueva Cork, y Wallerstein en California, llegaron por su cuenta a conclusiones análogas. Clawar y Rivlin, por otra parte, realizaron una investigación en niños a los que se había negado el contacto con uno de los progenitores, publicando un impactante estudio, después de 12 años de trabajo, titulado Niños rehenes (1991). Así, afirmaban que la que ellos denominaban “programación parental” era una forma de abuso psicológico practicada por cerca del 80% de padres divorciados; de modo que un 20% de los niños era expuesto a la narración y descripción de mentiras y supuestos defectos del padre alejado por lo menos una vez al día.

 

A partir del término acuñado por Gardner de “Síndrome de Alejamiento Parental”, se sumaron otros numerosos estudios relacionados con esta problemática: características de los padres que acusan falsamente, la función de la falsa denuncia, efectos del abuso emocional y psicológico grave en niños en los casos más graves de impedimento, etc. Y Mary Luna, además, estudió  las reacciones fóbicas de rechazo al padre alejado, que requerían urgente intervención terapéutica e incluso judicial.

 

¿Qué es el SAP?

 

El SAP suele desarrollarse en el niño como una respuesta al stress, generado por los conflictos de los padres que terminan en separación o divorcio, reaccionando mediante un rechazo de la relación con el padre alejado.

 

Otro fenómeno se asocia tempranamente a este tipo de situaciones: las crecientes denuncias falsas por supuestos abusos sexuales. Así, una denuncia falsa marcaba el inicio (o fase álgida de una escalada previa) de esta dialéctica cuyo objeto es la completa expulsión, del padre ausente, de sus hijos. Y, según estadísticas del norteamericano Centro Nacional de Abuso Infantil, ya en 1988, se demostraba que las denuncias falsas de supuestos abusos sexuales doblaban a los casos reales.

 

También es Estados Unidos donde más se ha desarrollado la investigación psicológica y forense de las denuncias falsas de supuestas agresiones sexuales a menores en el contexto de los divorcios contenciosos, cuyo objeto es impedir u obstruir por completo el vínculo con el progenitor alejado al suprimírsele el régimen de visitas. De hecho, se han elaborado diversos protocolos de evaluación de falsas denuncias que contemplan posibles mecanismos empleados habitualmente en estos supuestos. Es el caso del elaborado en el Estado de California en 1991, el protocolo de Garner de 1995 y el de la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente de 1997.

 

Alienación parental = agresión psicológica al menor y al padre.

 

Los niños objeto de una falsa denuncia de abuso sexual son sometidos a diversas técnicas manipuladoras que les convierten, a su vez, en sujetos de una auténtica agresión psicológica, lo que desembocará, generalmente, en la sintomatología característica de un Síndrome de Alienación Parental.

 

Generalmente, aunque también existen casos de padres, la madre simula síntomas en un niño o niña pequeña que afectarían a los aparatos digestivo, genital y urinario. Acude a diversos servicios médicos, busca testigos que confirmen supuestos hábitos dudosos del cónyuge acusado o la presunta agresión sexual, y terminará denunciándolo en los Servicios hospitalarios de Urgencias o en la Policía. Cuenta, además, con el concurso de profesionales especializados en estas maniobras.

 

La relación de los supuestos trastornos con denuncias falsas de abuso sexual, como maniobra de impedimento, ha sido estudiada ampliamente en Estados Unidos, según veíamos, destacando Rand, prestigiosa y veterana psicóloga forense autora de numerosos estudios científicos.

 

Argentina nos lleva la delantera en estos asuntos. Muchos equipos pluridisciplinares se ocupan de todos estos supuestos, especialmente impulsados por padres que fueron apartados violentamente de sus hijos, mediante la intervención gubernativa y judicial subsiguiente a una denuncia emitida por la madre.

 

¿Y en España?

 

En España empieza también a hablarse a todas estas cuestiones, incluso en los medios de comunicación; tema sacado a colación, muchas veces, por padres desesperados. Pero también por personalidades “neutrales”. Así, quien fuera primer Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, declaró al diario El Mundo-El Día, según noticia recogida el 24/11/04, que «Algunos padres utilizan denuncias falsas de abusos sexuales para lograr la custodia del niño. El psicólogo Javier Urra critica estas prácticas que causan al menor un “dolor incalculable”. El psicólogo experto en niños, primer Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Javier Urra, abundó ayer en Palma en una serie de prácticas perversas entre las parejas en conflicto. El menor como epicentro es utilizado para conseguir un fin: la custodia. En este sentido, Urra denunció el profuso uso de la “denuncia bastarda” para lograr este fin. En concreto, el psicólogo criticó que algunas madres “sabiendo que es mentira” denuncian a su ex marido por supuestos abusos sexuales el tiempo que le corresponde la custodia». Más recientemente, en la primavera pasada, una de las profesionales catalanas más fogueadas en estas cuestiones en Cataluña, declaró que el 40% al menos de las denuncias presentadas por abusos sexuales son falsas. Pero al decir de muchos de los profesionales implicados en estas cuestiones, generalmente mujeres, este tipo de posicionamientos “no es políticamente correcto”.

 

En Cataluña existe una magnífica labor pionera. Un Equipo de Asesoramiento Técnico Civil, allí adscrito a los Juzgados de Familia  de 1ª Instancia e Instrucción, puede intervenir en situaciones de crisis familiar conflictiva en procesos jurídicos de separación y/o divorcio con presencia de menores. Los dos equipos existentes en Barcelona y Tarragona han constatado que uno de los conflictos más frecuentes es el rechazo de uno o varios de los hijos hacia el padre, generalmente, el alejado. Su investigación ha girado, de esta manera, hacia la concurrencia en tales casos del mencionado “Síndrome de Alienación Parental”.
               
Vemos algunos de sus resultados más significativos:
-          El 73’5% de los progenitores alienados corresponden a la figura paterna, en una franja de edad 36-45 años. Ello responde en parte a la tradición legal y cultural de otorgar custodias exclusivas a las madres (en un 98% de los casos).
-          En un 96’4% de los casos no existe diagnóstico previo de progenitor alienador.
-          Predomina el estilo de ruptura impulsiva (57%).
-          El 51% de los progenitores alienados muestra una actitud reivindicativa.
-          El 61’4% de los progenitores alienadores obstaculiza de manera directa y consciente el contacto paternofilial.
-          Las visitas están reguladas en un 88% de los casos, incumpliéndose en el 72% de los mismos.
-          La franja de edad mayoritaria de los menores alineados se sitúa entre 10-12 años. Es un dato relevante, pues la pre-adolescencia es una etapa de mayor capacidad de pensamiento independiente con presencia de emociones intensas. La sistemática inducción de datos erróneos o falsos, por parte del padre o madre alienador, les lleva a no distinguir las experiencias vividas de las relatadas, implantándose falsos recuerdos. Las expectativas de que el menor sea judicialmente escuchado, a partir de los 12 años, genera en el adulto alienador un reforzamiento de la manipulación que también se proyecto en el menor.
-          El progenitor alienador reúne mayoritariamente el perfil de mujer de edad comprendida entre 35 y 45 años. Tiende a la obstrucción de las relaciones paternofiliales mediante el empleo de estrategias de alarma social, con implicaciones legales y rupturas traumáticas.
-          Las medidas judiciales aplicadas son, generalmente, ineficaces y tardías.

 

¿Qué puede hacerse?

 

                La alienación parental puede resumirse de la siguiente manera, según diversas fuentes consultadas.
-          Equivale a un lavado de cerebro: el hijo termina odiando al padre ausente o alienado y rechaza verlo.
-          El alienador es una persona sobreprotectora, movida por un afán de venganza y rencor. Considera a sus hijos como una propiedad y no como seres independientes. No respetan las reglas, no distinguen entre la verdad y la mentira. Pueden llegar a representar un perfil sociopático.
-          El alienador suele verse y presentarse como víctima, siendo muy convincente cuando narra su periplo. Su mayor empeño se orienta a enfatizar los aspectos negativos del otro padre ante los hijos y personas conocidas comunes.
-          Sus argumentos se basan en mentiras y tácticas fríamente programadas.

 

Pero, y en el niño, ¿qué efectos le puede provocar la alineación parental?: diversos traumas emocionales y afectivos que pueden prolongarse durante toda la vida; fracaso escolar y personal; depresión, angustia y alto riesgo de suicidio; trastornos de identidad e imagen; dificultades serias para establecer relaciones sociales; desesperación, hostilidad; sentimientos incontrolables de culpabilidad; los recuerdos del padre ausente pueden convertirse en una auténtica tortura diaria…

 

Clínicamente, la única terapia posible en estos supuestos es la orientada hacia una normalización de las relaciones paternofiliales, lo que pasa necesariamente por un mayor número de horas de relación y convivencia entre ambos, en un ambiente no hostil; y el recurso a una psicoterapia personalizada sobre el menor, para modificar tendencias destructivas impuestas por el alienador. Se precisa de una intervención judicial, en muchos casos, que allane las dificultades presentadas por el padre o madre alienadora ante la terapia psicológica.

 

                Sin duda, sociedades enfermas producen familias y sujetos enfermos. La permisividad de muchas leyes, lejos de relajar los conflictos, los han acentuando, facilitando determinadas leyes, como la del Maltrato a la Mujer, herramientas que eliminan en los hombres la presunción de inocencia, de modo que una simple denuncia tienen efectos análogos a los de una sentencia condenatoria; además del etiquetamiento social al que se somete al acusado injustamente.

 

                Las asociaciones de padres separados, donde concurren muchos de esos padres destrozados, constituyen la primera línea de la batalla que se está librando, en silencio y ante los prejuicios de lo políticamente correcto y un creciente poder feminista radical que se ha dado la mano del lobby gay. Pero el individualismo mayoritario de los padres, su escasa disponibilidad a asociarse y al trabajo en equipo, frena su labor ante unas costumbres judiciales y policiales que caen sobre los afectados con todo su rigor de forma inesperada y contundente.

 

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 102, febrero de 2006