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Crónicas navarras de Fernando José Vaquero Oroquieta

¿A quién beneficia la “Vía Nanclares 2”?

¿A quién beneficia la “Vía Nanclares 2”?

Quid prodest.

Es necesario hacerse esa pregunta, dada la maraña informativa, los ánimos desatados y las explicaciones pueriles, que abruman a cualquier ciudadano interesado en el futuro de este desmoralizado país, desde que saltara la cuestión a los medios de comunicación.

La que se viene denominando “Vía Nanclares 2”, o Plan Integral de Reinserción de presos terroristas asumido por el Gobierno del Partido Popular, empezó mal. Primero se difundió por medio de una filtración periodística procedente de “medios penitenciarios”. El titular de Interior, ante tan “inocente” iniciativa, no tuvo más remedio que tratar de explicarla en una rueda de prensa, lo que hizo de manera un tanto caótica e improvisada, generando no poca confusión en general… y mucha indignación especialmente entre las asociaciones más combativas de víctimas del terrorismo.

Con todo, el Gobierno ha insistido en que este rimbombante plan no implica nada nuevo respecto a la “Vía Nanclares” desarrollada por los socialistas, su “madre” antecedente. Entonces, ¿por qué un nuevo plan?

Pero si analizamos la cuestión detenidamente, deducimos que sí hay novedades. La principal: que los posibles interesados -cuyo ámbito de aplicación se amplía, además de a los procedentes de ETA, al GRAPO y a los presos islamistas- podrán acogerse inicialmente a la misma sin pedir perdón. En segundo lugar, se visibilizan –normalizándose en el sentido administrativo del término- unas actuaciones que ya se venían produciendo, si bien con un resultado muy escaso y en retroceso. Entonces, ¿para qué impulsar una vía aparentemente muerta?

Para tratar de entenderlo, pongamos nuestra atención en una “casualidad”: el equipo autor del plan sería el mismo que venía desarrollando la “Vía Nanclares 1” bajo directrices socialistas. ¿Casualidad o causalidad? Por ello tememos que, tal vez, la “filtración” inicial no haya sido tan casual en tiempo y manera: de nuevo, un campo de minas sembrado en una administración socialista “convenientemente” accionado. Casualidades de la vida, faltaría más. Y no sería la primera vez en que un “quiste” socialista genera no pocos dolores de cabeza a los siempre timoratos y un poquito ingenuos políticos populares. Y en ese mismo Ministerio...

Lo que es incuestionable es que si alguien ha salido beneficiado con la polémica es el PSOE y, en particular, el lehendakari Patxi López, muy mal situado en las quinielas que se vienen manejando cara a las próximas elecciones autonómicas vascas. Recordemos que, suceda lo que suceda, se adelanten o no, se producirán resultados” históricos”; esos que tanto teme Jaime Mayor Oreja y que viene exponiendo en sus prédicas en el desierto en el que se encuentra. El primero y seguro: un éxito sin paliativos de la izquierda abertzale y sus coaligados, convenientemente fagocitados y controlados. Acaso, otro dos: el sorpasso de esa izquierda abertzale sobre el anquilosado y envejecido PNV y, el que puede ser más dramático y trascendental, el lehendakari abertzale que nos viene anticipando, junto otras pocas voces, Rosa Díez.

Con este “nuevo” plan, y como muñidor en la sombra, el lehendakari Patxi López podrá sumarse algún mérito más en tan difícil carrera, presentando su papel como impulsor del “proceso de paz” que en su día inició el PSOE con ETA y del que el diario El País (generalmente, auténtico Boletín Oficial del Estado) nos viene informando a la opinión pública con oportunas y muy calculadas dosis.

En cualquier caso, si alguien no se beneficia con este plan es el Partido Popular. A nivel vasco, pierde credibilidad y combatividad; ninguneado y desconcertado. A nivel nacional, se extiende la impresión de que está “traicionando” a las víctimas del terrorismo y a sus electores más motivados al respecto. Fatalmente así, se consolida poco a poco ese rumor, esa sospecha de que el “proceso de paz” perfilado por la anterior administración socialista fue asumido, aunque ahora ejecutado con poco entusiasmo, por Mariano Rajoy y su Partido Popular, pues se trataría de una “política de Estado”.

El análisis de la izquierda abertzale

Mientras que en los párrafos anteriores nos movíamos, en parte, en el terreno de las hipótesis, procede una afirmación objetiva, basada en hechos constatables y públicos: la más beneficiada es, ¡la propia ETA! Y no es algo gratuito, pues, con todo, es ETA y sus organizaciones satélites las que se han manifestado, a pesar de sus matices y remilgos, con el análisis más matizado y expectante. Veámoslo.

El autodenominado Colectivo de Presas y Presos políticos Vascos (en euskera Euskal Preso Politikoen Kolektiboa, EPPK) por medio de un comunicado publicado en el diario extremista Gara, ha analizado el plan concluyendo que, desde su perspectiva, le supone un avance. Así, EPPK destaca como significativos esos avances, que a continuación concretamos, considerando que responden «a la demanda de movimientos trasladada a La Moncloa desde Euskal Herria, el ámbito internacional e incluso España». ¿Qué avances?, ¿qué reconocimientos? EPPK considera que el plan «nos reconoce como objetivo del sistema penitenciario y como sujeto de derechos globales». EPPK entiende que supone una admisión implícita de su esencia política, pues «Acepta que se nos impone un tratamiento diferenciado (y colectivo), tanto al imponer condiciones y niveles de exigencia más altos para recibir derechos y beneficios penitenciarios como a través de la discrecionalidad de la clasificación penitenciaria y de la propia dispersión». Por último, a su juicio, el Gobierno aceptaría «el fracaso político de la llamada `vía Langraiz’ de arrepentimiento-delación. Y es algo significativo en sí mismo, ya que hasta ahora esto había sido negado de modo irresponsable». En definitiva, todo un triunfo en el terreno del lenguaje: se trataría, pues, de un conflicto estrictamente político; una reivindicación histórica del MLNV. Y concluye afirmando que el EPPK estaría dispuesto a dar pasos si se abandonan «todas las presiones y chantajes». Buenos chicos, en el fondo.

De esta manera, dado que la polémica se suma a la desatada por los manejos de la autodenominada Comisión Verificadora Internacional (¿no se les puede, llanamente, expulsar de España y punto?, ¿o es que no hay interés en ello?), la consecuencia de todo ello es que mientras que el Gobierno popular ha dado nuevas muestras de torpeza, o mala intención, al despreciar olímpicamente a sus electores y a demás ciudadanos al tratarlos como menores de edad políticamente hablando, ETA es la gran ganadora. Así, ha alcanzado un tratamiento de “sujeto político”, en las personas de sus presos, acorralando de paso, dialéctica y mediáticamente al Gobierno español, desvelando sus contradicciones con este nuevo triunfo en materia de lenguaje y propaganda. Y con “tutela” internacional, nada menos.

Y siempre, en la estela del proceso de paz norirlandés.

¿Puede tener éxito la “Vía Nanclares 2”?

Por otra parte, este plan ha sido recibido con mucho escepticismo por lo que respecta a sus posibles resultados prácticos. Si en su día con la “Vía Nanclares” se intentó romper la organización y disciplina internas de ETA, fracasando, con este programa –en buena medida, más de lo mismo- difícilmente se conseguirá.

El áspero, pero tremendamente veraz y objetivo, Florencio Domínguez, aseguraba en La Vanguardia, el pasado 2 de mayo que «Cada elogio a Otegi en un titular era un paso atrás de los etarras presos que estaban en el camino del desmarque de ETA. El principal obstáculo para una reinserción es el miedo a tener que romper con ETA y recorrer el camino en solitario, significándose ante sus ex compañeros y entorno social. Al crear expectativas de éxito para la izquierda abertzale aumentaron las esperanzas de los presos de salir en grupo y sin hacer renuncias. Así matamos entre todos la vía Nanclares». En definitiva, « Al crear expectativas de éxito político de la izquierda abertzale se mató la vía de la reinserción». Y, ya hemos visto, esa expresión política de ETA tiene muchas, muchísimas expectativas políticas.

Y no es el único que así opina. Nos remitimos a las interesantes reflexiones al respecto realizadas por Mikel Buesa en sus artículos Los presos de ETA y el “juego del gallina”, publicados en Libertad Digital.

De esta manera, una nueva versión de la “Vía Nanclares”, aunque maquillada y visibilizada, no rompe unas expectativas que exigen respuestas globales; por lo que está garantizado su fracaso.

Conclusiones: una “mina” mediática accionada por interesados en el avance del “proceso de paz” ha pillado al Gobierno a contrapelo. Los “presos” no se mueven. El PSE-PSOE y ETA, en sus respectivos ámbitos, se benefician con la noticia. Una indignante Comisión Verificadora Internacional continúa con sus manejos y andanzas. Y la opinión pública no entiende casi nada; salvo que los etarras YA serían “presos políticos” y que existe un “proceso de paz”. Rectificamos: percibe la problemática desde otros parámetros dialécticos. Están ganando.

En este contexto, mejor haría el Gobierno del Partido Popular en escuchar las voces que, como las anteriores, vienen denunciando la perversidad del proceso de referencia (el norirlandés), caso de Rogelio Alonso en el ámbito universitario, o de políticos expertos sobre el terreno, como Jaime Mayor Oreja. De no rectificar tan torpes pasos -lo que únicamente puede hacerse manteniendo contra viento y marea una nítida posición de inteligencia y firmeza- confirmará estos desaguisados como males menores de un proceso perverso y oculto al que se habrían entregado.

 

Fernando José Vaquero Oroquieta

http://diarioliberal.com/DL_vaquero.htm, 07/05/12

Razón Española, Nº. 174, julio-agosto 2012, págs. 100 a 105

¿Para cuándo la lucha "en serio" contra el suicidio?

¿Para cuándo la lucha "en serio" contra el suicidio?

Sorprendente noticia: un millar de italianos protestando por el aumento de suicidios por causas económicas el 18 de abril. Aparentemente existe allí cierta inquietud colectiva al respecto. En España, por el contrario, ello se padece con indiferencia y fatalismo, cuando no –desde mi experiencia acreditable- criminal negligencia de psiquiatras, docentes, y otros “profesionales”.

Quienes padecemos tan indescriptible dolor, en la carne de nuestros hijos, hermanos, parejas, constatamos que ni ellos ni nosotros hemos contado con ONG`s ni servicios especializados.

La OMS y Naciones Unidas reclaman desde 1996 políticas de prevención. Así, el suicidio es la primera de las causas violentas de defunción en España, con una tasa de 7`7 por 100.000 habitantes. Y fue primera causa externa de defunción en 2010, según el INE: 3.145 muertes. Pero "Estamos en 2011 y no se ha hecho nada en plan práctico", aseguró el presidente de la Asociación de Investigación, Prevención e Intervención del Suicidio (AIPIS), Javier Jiménez Pietropaolo.

Mucho me temo que seguiremos igual o peor: si en tiempo de bonanza y derroche poco o nada se hizo, mucho menos con tan amenazantes recortes.

Una pregunta: si la proporción hombres/mujeres en estos comportamientos fuera la inversa, ¿contaríamos ya con tales políticas?

En cualquier caso, esta carencia, como tantas, se me antoja otra expresión más de la ausencia de una moral colectiva y de un generalizado pasotismo. Urdangarín y el Rey cazando elefantes no son más que coartada de la irresponsabilidad individual y social de este triste y desgraciado país. Sálvese quien pueda.

 

Fernando Vaquero/Pamplona

http://elconfidencialdigital.com/opinion/la_voz_del_lector/074512/para-cuando-la-lucha-contra-el-suicidio

La pregunta del día de teinteresa.es: ¿Qué es la "Doctrina Nanclares"?

La pregunta del día de teinteresa.es: ¿Qué es la "Doctrina Nanclares"?

"Los abertzales ven que los presos etarras va a tener que seguir pidiendo perdón a las víctimas"

1335474526 Fernando José Vaquero Oroquieta para Teinteresa, España

  • La doctrina Nanclares era una vía abierta con anterioridad tanto por los gobiernos del PP como por los del PSOE; se trata de un instrumento que ha cristalizado para buscar una salida individualizada de los presos etarras.
  • Tienen que pedir perdón a las víctimas -no en primera instancia, pero sí durante el cumplimiento de unos talleres pedagógicos de re-educación-, satisfacer la responsabilidad civil subsidiaria y dar pasos activos para salir de ETA.
  • Es, en definitiva, un recorrido estricto, individual y explícito marcado por la legislación penitenciaria vigente.

"La doctrina Nanclares era una vía abierta con anterioridad tanto por los gobiernos del PP como por los del PSOE; se trata de un instrumento que ha cristalizado para buscar una salida individualizada de los presos etarras.

A los etarras se les exije un recorrido individual. Tienen que pedir perdón a las víctimas -no en primera instancia, pero sí durante el cumplimiento de unos talleres pedagógicos de re-educación-, satisfacer la responsabilidad civil subsidiaria y dar pasos activos para salir de ETA. Es, en definitiva, un recorrido estricto, individual y explícito marcado por la legislación penitenciaria vigente.

Así, cuando avanzan por este itinerario, se les premia acercándoles a Nanclares de Oca, provincia de Álava. Ahora se les acerca a una nueva prisión llamada "Áraba", que está a pocos kilómetros, en la localidad de Iruña de Oca. En esta prisión disfrutan de módulos de internamiento menos estrictos, tienen acceso a la sección abierta y -según los casos- a la progresión de grado.

Acceder a todos estos beneficios penitenciarios tiene un precio: romper con ETA y con el mundo abertzale. A lo largo de todos estos años, llegó a haber unos 60 presos etarras acogidos a la vía Nanclares. Por supuesto, los abertzales siempre han demonizado a los presos que se acogían a esta vía.

Ahora los presos etarras han nombrado a 4 interlocutores, incluido el portavoz, que es Mikel Antza; se trata del poeta de la banda y es un tipo culto. De estos 4 interlocutores, 3 son partidarios de una cierre progresivo de la banda y la otra, una mujer, está a favor de seguir en la línea más ortodoxa y dura.

Sucede que de un tiempo a esta parte unos 30 de estos presos han abandonado la vía Nanclares porque desde la Izquierda Abertzale, en concreto desde el Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK), les habían asegurado que habrá una salida colectiva a medio plazo.

La Izquierda Abertzale está impaciente y preocupada porque se han encontrado con un impasse que no esperaban. El retorno de los presos a casa estaba parado desde la supresión de la lucha armada. Quieren abrir caminos para sus presos y estaban a la espera de que el Gobierno se moviese.

Hasta hace poco estaban muy contentos. Tenían -y todavía tienen- la expectativa de superar al PNV como primera fuerza política nacionalista. De hecho, ya han conseguido la Diputación de Guipuzcoa, la visibilidad política, el retorno a los ayuntamientos y el acceso a todos los beneficios Estatales de dinero e información.

Pero la cuestión de los presos les produce un desgaste que incluso les podía llevar a perder techo electoral. Y este movimiento del Gobierno del PP no les da ánimos; los abertzales ven que los presos etarras va a tener que seguir pidiendo perdón a las víctimas y el Gobierno se ha limitado a dar mayor visibilidad a algo que ya estaba ahí.

No obstante, creo que el Gobierno tiene que estar preocupado; quizás en un año haya un lehendakari abertzale y esto es un reto muy grande. A poco que ceda, el PP dará impresión de debilidad, fortaleciendo a la Izquierda Abertzale. No conviene olvidar que los abertzales no son un partido político al uso, sino un movimiento que aspira a la independencia y al socialismo y que se mueve todos los días, mientras que los constitucionalistas no hacen nada y se dedican a vegetar en sus sedes.

Los constitucionalistas creen que con el final de la violencia el País Vasco se relajará, pero en Euskadi el voto se está radicalizando. Repito: la Izquierda Abertale no es solo un partido político, sino también un movimiento revolucionario en transformación permanente. No se quiere ver su naturaleza; no se difuminarán. Se les ha dejado crecer y trabajar y ellos han sido inteligentes para aprovechar todas las herramientas que el sistema les da.

Creo que habría que ver lo que ha pasado en Irlanda del Norte. Allí los radicales unionistas y separatistas han avanzado, mientras que los social-demócratas (pro-irlandeses) y los demócratas-moderados (pro-británicos) ha perdido muchos votos. Desde luego que España no es Gran Bretaña, ni Euskadi es Irlanda, ni Navarra es el Ulster, pero el modelo irlandés está siendo la referencia en todo este proceso.

¿Y las víctimas? Su crítica se fundamenta en la reclamación de que los etarras cumplan las penas íntegras, y en la sospecha de que puede haber muchos presos etarras que se acojan a esta vía con hipocresía, solo por los beneficios penitenciarios que les reporta".

 

- Fernando José Vaquero Oroquieta es autor del libro La ruta del odio. 100 respuestas claves sobre el terrorismo.

http://www.teinteresa.es/politica/abertzales-etarras-seguir-pidiendo-victimas_0_689333057.html

El “lobo solitario”, ¿nueva especie terrorista?

El “lobo solitario”, ¿nueva especie terrorista?

Se está celebrando en Oslo, a lo largo de estas semanas, el juicio contra Anders Behring Breivik, autor de los 2 atentados que, en el pasado mes de julio de 2011, costaron 77 vidas humanas en Noruega. Pero no es el único caso de un “lobo solitario” que ha sembrado el caos por Europa últimamente. Recordemos a Mohamed Merah, responsable de sendos atentados en Toulouse y Montauban, en los que asesinó a 7 personas en marzo de este mismo año.

En tales circunstancias, el Director de Opinión de DiarioYa.es, José Luis Orella, ha dialogado en Pamplona con Fernando José Vaquero Oroquieta, estudioso del terrorismo, colaborador ocasional de este medio y autor del libro “La ruta del odio”, sobre este fenómeno que se presenta tan novedoso como inquietante.

Pregunta: En su libro “La ruta del odio”, en el apartado expresamente dedicado al fenómeno de los terroristas solitarios, concluye que “el terrorismo no es para solitarios”. Los casos de Breivik y Merah, ¿no contradicen su tesis?

Respuesta: En absoluto. Son la excepción, junto a otros, de la norma general. En el apartado 28 de mi libro hablo de otros casos significativos y excepcionales de esta rara especie. Fue el caso de Theodore Kaczynski, “unabomber”. Este antiguo profesor universitario rompió con el mundo industrializado hacia 1970 y se recluyó en una cabaña aislada de un recóndito paraje del estado de Montana. Desde 1978 a 1995 explotaron 16 bombas por él confeccionadas, causando 3 muertos y 23 heridos. Se definía como “anarquista anti-tecnología”. Y actuó sólo, sin que nadie siguiera su legado. Pero para que el terrorismo sea eficaz y su estrategia tenga continuidad, se requiere de una cierta estructura especializada y jerarquizada, con medios humanos y materiales, una cultura organizativa, unas tácticas elaboradas, todo ello aderezado con una ideología de orientación totalitaria. Una única persona difícilmente puede conseguir todo lo anterior, si bien Internet lo está facilitando y mucho. No obstante, para el común de los mortales, sigue siendo un propósito muy complejo. Me remito a la experiencia. Si usted, por ejemplo, pretende hacerse con una pistola en el “mercado negro”, tiene muchas más posibilidades de ser engañad en el intento, de ser extorsionado, incluso detenido, que de conseguirla.

P.: Ya que los ha mencionado, los de inspiración anarquista, ¿son otro supuesto de terroristas solitarios?

R.: En su inmensa mayoría, especialmente a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, su “edad de oro”, los protagonizaron pequeños grupos caracterizados por un voluntarismo y fanatismo formidables. Su extremo individualismo, tributo de su ideología libertaria y su rechazo de cualquier disciplina externa y de toda jerarquía, les arrastró a que el número de sus integrantes fuera muy pequeño: incluso de unos escasos dos o tres sujetos. Pero, al igual que en la categoría de los terroristas suicidas, ya existía, no tanto una gran organización que les empujara a ello de alguna manera (España fue la excepción, con una CNT y una FAI permanentemente proclives a la insurrección, salvo en el momento actual en que son un pálido reflejo de lo que fueron), como un caldo de cultivo, un entorno social proclives, que podían facilitarles medios, técnicas y excusas.

P.: Los terroristas suicidas: ¿no son, según su criterio, otro supuesto de esta atípica variedad?

R.: No. Los terroristas suicidas –tamiles, palestinos, libaneses, iraquíes, afganos, argelinos…- cuentan siempre con redes terroristas que les han reclutado y adiestrado, proporcionándoles las técnicas y medios para consumar esos atentados en muchas ocasiones dramáticamente letales. La última fase de ejecución de esta modalidad es la individual: su explosión lo más cerca posible del objetivo elegido por esos otros; una comisaría de policía, un puesto de control del ejército, una oficina de alistamiento, una mezquita rival, un mercado público, un autobús de línea…

P.: Sin duda Merah contaba con el submundo de la Yihad terrorista de Al Qaeda y grupos análogos, pero ¿Breivik?

R.: Todo indica que actuó solo. Existen, ciertamente, grupitos que preconizan la “supremacía blanca” y otras zarandajas similares (como la resistencia frente un supuesto “Gobierno mundial sionista”), pero su realidad es mucho más endeble y precaria que la del terrorismo yihadista. Mucho desequilibrado anda suelto por esos feudos. Breivik es otra cosa. De hecho saludó al Tribunal con el brazo extendido, pero con el puño cerrado (un gesto propio de la izquierda revolucionaria, y no fascista, tal y como nos aseguran desde los mayoritarios medios de comunicación), formaba parte de una secta paramasónica más excéntrica de lo habitual, odia al catolicismo, profesa un protestantismo cuanto menos extrañísimo. Es un sujeto que sufre –diciéndolo llanamente- un descomunal “cacao mental”. Y letal, ciertamente, pero no tanto por sus propias cualidades, como por las carencias de la seguridad noruega. Ese interés mediático en etiquetar a este sujeto como un ultraderechista parece más relacionado con ciertas maniobras orquestadas frente al auge de las opciones políticas identitarias en buena parte de Europa (España vuelve a ser la excepción).

P.: Entonces, ¿qué une a Merah y Breivik?

R.: Un odio feroz, Internet, el terror como instrumento al servicio de su delirio, cierto caldo de cultivo totalitario, un seguro desajuste personal y social, una Europa desorientada...

P.: ¿Pueden las democracias extraer alguna enseñanza de todo ello?

R.: Sin duda. Deben permanecer vigilantes y en movimiento. Las quiebras de seguridad desveladas por los preparativos de Breivik y Merah deben rectificarse: mayor control de la llamada “delincuencia común”, especialmente del tráfico de armas y explosivos; un control del movimiento de personas por los diversos espacios geopolíticos; intercambio de información eficaz entre los Servicios de Inteligencia, nacionales y extranjeros; intervención decidida del antiterrorismo estatal y de la contrainteligencia en Internet y redes sociales. No en vano, Internet no es sólo comunicación: es un instrumento extraordinario para la adquisición de conocimientos y mercaderías; acaso letales. Así es: un aspirante a terrorista puede encontrar vía Internet todo lo necesario para perpetrar un atentado con explosivos. No obstante, se me antoja que la crisis es, ante todo, moral: de nada sirve la tecnología sin una moral colectiva seria, razonable y coherente.

P.: Solitarios, inadaptados, terroristas camuflados en la “normalidad”, ¿vivimos, acaso, en una sociedad que, de alguna manera, favorece estos terroríficos comportamientos?

R.: En cierto modo así es. Y no sólo me refiero a las casi infinitas posibilidades que ofrece Internet, sino al carácter intrínseco de nuestra sociedad actual, enferma en buena medida: camufla solitarios, alimenta mitómanos, es indiferente ante la soledad y el sufrimiento, desarticula a la familia y a las comunidades, impone pautas de comportamiento por mandato cultural y mediático, relativa toda creencia, elimina lo sagrado, desarraiga al hombre de la naturaleza, infantiliza a las personas mediante la satisfacción de sus instintos, destroza a la autoridad tradicional y, sobre todo, según afirmaba Hannah Arendt, banaliza el mal.

P.: ¿Padeceremos nuevos golpes de terroristas solitarios?

R.: Probablemente sí. El terrorismo ha demostrado a lo largo de su triste historia una enorme capacidad de adaptación, incluso de anticipación a la respuesta estatal. La persistencia y transformación de ideologías que justifican el terrorismo encuentra en nuestro mundo globalizado nuevas oportunidades para la “acción directa”, que pasan por sujetos solitarios, o casi. Los entramados terroristas se sirven de cualquier táctica que resulte rentable desde una perspectiva coste/beneficio. La “red de redes” de Al Qaeda ha revolucionado la cultura organizativa de los grupos terroristas. En esa nueva dinámica, la acción de sujetos a título individual encaja en su estrategia a largo plazo. Por ello, dado además que las nuevas tecnologías y las nuevas realidades supranacionales de la globalización lo facilitan; todo ello augura que conoceremos nuevas expresiones terroristas de la mano de sujetos solitarios, aparentemente locos, excéntricos o desesperados. Y no olvidemos, por último, las viejas tácticas de infiltración, provocación o instrumentalización de sujetos de esas características al servicio de intereses ocultos. La historia es rica en esos supuestos: los asesinatos de Sarajevo, el incendio del Reichstag, el asesinato de John F. Kennedy… y tantos otros, algunos de gigantescas repercusiones planetarias, todavía sin resolver.

Entrevistador: Seguiremos atentos. Muchas gracias, Fernando, y hasta otra.

Entrevistado: A vosotros. Siempre es un honor reflexionar sobre estas cuestiones junto a los lectores de DiarioYa.es.

Entrevista realizada por José Luis Orella para DiarioYa.es

 http://www.diarioya.es/content/el-%E2%80%9Clobo-solitario%E2%80%9D-%C2%BFnueva-especie-terrorista

“La ruta del odio” ha superado las 4.000 visitas en su ficha de la web de Editorial SEPHA

“La ruta del odio” ha superado las 4.000 visitas en su ficha de la web de Editorial SEPHA

Todo un récord en la web de la editorial del infatigable y valiente Gonzalo Sichar.

Un éxito que hay que agradecer a lectores, libreros, investigadores y todos los amigos que nos han honrado con su apoyo.

Muchas gracias a todos.

http://www.editorialsepha.com/n/len/0/prd/367/la-ruta-del-odio

75 consejos para sobrevivir en el colegio (*): PRISA, machacando a los padres

75 consejos para sobrevivir en el colegio (*): PRISA, machacando a los padres

Un libro de humor, frustrado, frustrante... y ¿disolvente?

Promete mucho: un texto, en clave de humor irreverente, dirigido a un público juvenil. Objetivo: sobrevivir, de manera divertida, en esa etapa tan decisiva de la vida…, el colegio. La contraportada así lo presenta: “La vida a los 12 años puede ser bastante difícil: tu madre te castiga sin razón, tu mejor amiga se enfada contigo, te enamoras de un chico que no te conviene, metes la pata con las populares... Por eso he patentado este manual, que te ayudará a sobrevivir en los malos momentos. ¡Ah! Y mira al final del libro. Allí he puesto lo mejor: unos consejillos para aprender a dibujar chibis y unas divertidas pegatinas. ¡No van a poder contigo!”.

Pinta bien. Humor, escenas por todos vividas, técnicas para dibujar (ya se sabe, la moda de lo visual)... En cualquier caso, un intento ambicioso, pues no es nada sencillo divertir y orientar, con calidad literaria, a la par. La autora, en su primera incursión dirigida a este público, ¿lo ha conseguido?

Así, al azar, leemos el inicio de la página 138: “Ya eres MAYOR para creerte eso de «no seas egoísta, piensa en los demás niños. Papá Noel tiene que traer para todos» ¡Qué me importan los otros niños!, ¿acaso ellos se preocupan por mí? Por supuesto, a Raquel le mentí y le dije que pidiera como mucho dos cosas”. ¡Qué desconcierto! ¿Acaso es un mero ejemplo aislado, aunque desafortunado, de cinismo y oportunismo? No obstante, al proseguir la lectura, ya de principio a fin, parece que ambos rasgos, poco característicos de unos 12 años sanos, aparentemente impregnan toda la obra. O, ¿no será que he perdido el sentido del humor? ¡Pero si me muero por reír!

Seamos serios y analicemos el asunto. Veamos algunos de esos consejos, concretamente los referidos al papel e imagen de los padres (sobre todo de la madre, curiosa circunstancia, no en vano el padre está “ausente”). “Sal de los pensamientos de tus padres enseguida” (número 6); “Si quieres que tus padres te compren algo, diles que lo necesitas para el colegio” (8); “Escucha lo que hablan tus padres cuando crees que no escuchas” (14); “No intentes entender las decisiones de tus padres. Son totalmente injustas” (23); “No merece la pena ayudar en las tareas del hogar a cambio de conseguir su cariño” (24); “Cuando tus padres te suelten el rollo, aprovecha para pensar en tus cosas” (28); “JAMÁS, JAMÁS dejes que tus compañeros conozcan a tus padres. No les des más motivos de burla” (37); “Acostúmbrate: todo lo acabamos pagando los hijos” (47); “No intentes entender a tu madre, es IMPOSIBLE. Sólo síguele la corriente” (49); “Si crees que tus padres pueden oírte, es mejor que no pegues a tus hermanos” (41). Sin duda, tales consejos constituyen una buena batería de técnicas dirigida a la manipulación de padres un poco pardillos. Si los chavales lectores no las conocían, prepárense: se convertirán en unos manipuladores implacables.

Los demás familiares tampoco salen muy bien valorados: “Empieza a ser  muy simpático con tus familiares unas semanas antes de Navidad” (39). Referencia un poco avara, por no calificarla de puro utilitarismo.

Así las cosas, no nos sorprenderán los consejos referidos a los profesores: “No te engañes: no se salva ningún profesor” (16); “No te engañes: nunca, jamás, un profesor te da algo bueno a cambio de nada” (62).

En resumen, por lo que se refiere a las tradicionales figuras de “autoridad”, como no podía ser menos, aconseja: “Ni por un momento te creas eso que dicen los adultos de que TODO lo hacen por nuestro bien” (73). Casi nada: o adereza la autora todo ello con unas extraordinarias dosis de humor, y desde un criterio ético firme, o desorienta a cualquiera; sobre todo a preadolescentes en crecimiento afectivo y psicológico. Pues no olvidemos que lo puesto en negro sobre blanco, se configura en fuente de autoridad. Y si el criterio no es claro, o carece de una base, seguro que desorienta o confunde; por muchas “morcillas” de presunto humor que incorpore. Y es que, además, divertir es difícil, muy difícil; un ejercicio particularmente ingenioso del intelecto, mucho más que limitarse a llamar constantemente “arpía” a la “popular” que ensombrece en clase a la protagonista del libro.

Pero, dada su importancia en esta edad, veamos las relaciones con los iguales que sugiere la autora: “Que tu mejor amigo sea mucho, muchos más tonto que tú" (1); “Cuando el compañero de mesa es más peligroso que un mal marido” (este consejo, el número 19, un tanto amargo. ¿No se producirá, acaso, una proyección de las experiencias de la autora, que distan mucho de las de una preadolescente de 12 años?); “Nunca admitas un error delante de tus amigas. Miente todo lo que haga falta” (12); “Esfuérzate en caerle bien al más popular” (32). Por mucho que busquemos, no encontramos, ni en clave de humor, ni en ninguna otra, una mirada amable a la amistad; ni a las otras realidades que dan consistencia y belleza a la vida. Pura amargura. ¿Es lo que nos concluye la autora? ¿No hay nada bueno?, ¿Nada merece la pena, salvo salirte con la tuya?

Y, en esta edad de los primeros y sucesivos novietes, concluye: “Sal con alguien. Con quien sea” (44). Un poco triste, ¿no?

Llegados a este punto, debemos preguntarnos, ¿tiene una propuesta moral y ética este libro?, pues sí: “Cierra la boca. No decir toda la verdad no es mentir” (7); “Disimula, que nadie se dé cuenta cuando algo te enfada o te pone triste” (20, ¡viva la espontaneidad juvenil!); “MIENTE. MIENTE. MIENTE” (55); “IMPORTANTÍÍÍÍÍÍÍÍSIMO´. NUNCA, JAMÁS, dejes que los demás te obliguen a que te apliques tus consejos” (consejo 57, ¡olé por la coherencia!); “Mucho cuidado con los buenos sentimientos. AHÓGALOS si hace falta (67).

Conforme a lo culturalmente dominante, el texto presta no poca atención a las apariencias. “IMPORTANTÍSIMO: échate una última ojeada justo antes de salir de casa para ver cómo te van a ver hoy los demás” (36). ¡Viva la superficialidad! El paso siguiente, tememos, será que la autora sugiera como modelo juvenil de éxito el de tronistas y candidatos de ”Mujeres, hombres y viceversa”.

Entonces, ¿no hay consejo bueno? Pues alguno, alguno… hay: “Busca el lado bueno” (27); “Aunque los demás se porten como idiotas, tú piensas con calma” (64). Y uno políticamente correcto, como no podía ser menos: “¡Padres y políticos, concienciaos, porque sois los que tomáis las decisiones!” (70). Entonces, un menor de 12 años, ¿no tiene responsabilidad alguna?

Dudo mucho que nadie se ría mucho con este libro. Desorienta, es triste, incluso enfada. Si quería reírme… ¿fallo yo o la autora?

María Frisa es autora de El resto de la vida (Simancas, 2004), Breve lista de mis peores defectos (Martínez Roca, 2006), 15 maneras de decir amor (Martínez Roca, 2008), El cuarto círculo del infierno (Onagro, 2011) y Como entonces (Premio de narrativa Universidad de Zaragoza, 2010). Todo un currículum.

En esta ocasión, Alfaguara, editorial del grupo PRISA, nos ha ofrecido un producto ambicioso, pero frustrado y frustrante. Y nada divertido. Pero dada la carga cultural subyacente en este trabajo, que la tiene y muy potente, no parece que su lanzamiento sea un acto puramente mercantil o, no digamos ya, al servicio de la buena literatura. O de la diversión, si somos generosos. Sin alcanzar el objetivo de divertir, sí parece que alcance el de contribuir a privar de autoridad -la poca que queda- a padres especialmente, y a otras figuras de autoridad, en aras del egoísmo y del “porque yo lo quiero y valgo” de los pequeños tiranos domésticos; prefigura del eterno adolescente irresponsable propuesto como modelo por el poder cultural dominante. Así nos va. Toda una aportación a la moral colectiva. Estarán orgullosos. Para que luego digan que eso de la ingeniería social zapaterista es un cuento. Ahí está, múltiple, en ocasiones sutil, con una potentísima base legal, y totalmente operativa.

(*) 75 consejos para sobrevivir en el colegio, María Frisa, Editorial Alfaguara, Colección INFANTIL JUVENIL, Madrid, febrero de 2012, 224 pp, precio con IVA 15 €.

http://www.diarioya.es/content/75-consejos-para-sobrevivir-en-el-colegio-prisa-machacando-a-los-padres

Primero, abandono de las armas, después, política; no al revés”

Primero, abandono de las armas, después, política; no al revés”

ENTREVISTAS LA CÁMARA: Fernando José Vaquero Oroquieta, escritor

Jueves 29 de diciembre de 2011

Hoy entrevistamos en el Diario La Cámara al escritor Fernando José Vaquero Oroquieta, autor del libro La ruta del odio. 100 respuestas claves sobre el terrorismo. El libro responde a las 100 incógnitas más importantes, pretendiendo responder con sencillez y claridad; desde la lógica, el sentido común y las informaciones contrastadas.  

 

“Primero, abandono de las armas, después, política; no al revés”

 

 

P.: Para empezar hablando de “La ruta del odio. 100 respuestas claves sobre el terrorismo”. ¿Cómo surgió este libro?

R.: Como sugerencia de un amigo escritor, José Antonio Ullate, quien me planteó que podía poner por escrito los contenidos de algunas charlas en las que venía participando sobre terrorismo en varias ciudades españolas. Los asistentes repetían las mismas preguntas; tanto dentro, como fuera de las salas. Ya había escrito no pocos artículos al respecto; pero no había contemplado tal posibilidad hasta que ese amigo me animó y me dijo, ¡puedes y debes hacerlo! Acaso el que por circunstancias personales y profesionales hubiera conocido a varias víctimas, y también a antiguos terroristas de varios países, pudo influir en el espaldarazo de este amigo.

P.: ¿Cuál es el objetivo del libro?

R.: Denunciar los totalitarismos y sus viciados mecanismos -lingüísticos, dialécticos, propagandísticos, coercitivos- de los que nacen tantas expresiones de violencia ciega dirigidas contra los seres humanos, entre ellas, la del terrorismo. Por ello he abordado numerosas cuestiones conexas que pueden resultar “políticamente incorrectas”.

P.: Según su libro el terrorismo moderno nace alimentado, entre otras cosas, por el nihilismo. ¿El terrorismo islámico también tiene una parte nihilista o se basa en otros conceptos?

R.: Se alimenta de las teologías más intransigentes del Islam. Una premisa: en el Islam, política, religión y cultura son una misma cosa. En consecuencia, Estado y Mezquita sin inseparables. Si a ello se le suman ciertas expresiones de la modernidad -avances tecnológicos, la importancia de los mass-media, y las modernas tácticas de guerra revolucionaria- se entiende que puedan caer en la tentación terrorista; entendida como una vía rápida, derivada de un análisis coste/beneficio, para la obtención de sus objetivos. Otra premisa: no todo islamismo es terrorista, ni viceversa. Pero comparten no pocas características de los totalitarismos occidentales; y en lo que respecta a algunas vivencias personales, incluso colectivas, cierta dimensión nihilista. Se trata, por tanto, más de una dimensión subjetiva que ideológica; no en vano si algo desprecian los islamistas es el relativismo y la indiferencia.

P.: ¿Cuáles considera los referentes ideológicos, si los hay, de los grupos terroristas en la actualidad?

R.: En su inmensa mayoría, sus referentes ideológicos son esa mixtura de teología integrista islámica, tacticismos postrevolucionarios, aderezamientos tecnológicos, fraseología marxista, dialéctica hegeliana… Y, cómo no, odio al diferente; de ahí la contaminación terroristas de algunos movimientos nacionalistas.

P.: ¿Qué referentes habría que seguir para avanzar en un camino hacia la paz? ¿Qué gobiernos, gobernantes y países son un ejemplo?

R.: La inmensa mayoría de grupos terroristas han sido derrotados a lo largo de la Historia.  Pero no siempre desde el respeto de los derechos humanos. Por ello, acaso un ejemplo modélico sea el británico en la actualidad. También ejecutó la guerra sucia, pero el proceso de paz norirlandés se ha afianzado cuando el IRA comprendió que no podía vencer y los británicos, controlando todo el proceso, pues llegaron a suspender la autonomía de Irlanda del Norte, les abrieron las puertas de la política, una vez optaron decididamente por la paz. Es decir: primero, abandono de las armas, después, política; no al revés. Pero, ojo, no caigamos en el simplismo de buscar paralelismos. Ni Irlanda es Euskadi, ni Irlanda del Norte es Navarra, ni el Reino Unido es España. España sin el País Vasco y/o Navarra es inconcebible.

P.: Para usted ¿Cuál es la razón de que ETA se haya mantenido tantos años?

R.: En buena medida, gracias a méritos propios: voluntarismo, trabajo sectorial, diversificación. Supieron crear una contrasociedad en la que puede vivirse, de modo atractivo y global, durante las 24 horas del día y los 365 días del año. Pero también gracias a claudicaciones ajenas, falta de perspectiva y audacia de los partidos democráticos en los sucesivos gobiernos de Madrid. Y, por último, gracias al oxígeno de ciertas izquierdas simpatizantes con buena parte de sus presupuestos; por no hablar del juego sucio e inmoral del PNV.

P.: ¿Qué opinión le merece el alto el fuego “permanente, general y verificable” de ETA?

R.: Van en serio. En imposible una vuelta atrás. Aunque es un cambio táctico y no estratégico: persiguen la independencia y el socialismo a medio plazo y están convencidos de que pueden alcanzarlos. Pero me escandaliza la falta de información por parte del Gobierno y de los grandes partidos democráticos. Es indudable que se viene negociando. Algo empieza a saberse gracias a Eguiguren y, triste es decirlo, al Gara. Pero me repugna ese interés de los políticos en tratarnos a los ciudadanos como menores de edad. No nos informan, no cuentan con una ciudadanía que ha demostrado una madurez impresionante. Los ciudadanos han puesto los muertos, el sufrimiento de numerosos colectivos, la movilización social cuando flaqueaban los políticos… antes o después nos enteraremos de muchas cosas. En suma, es inconcebible que ETA haya dado esos pasos, aparentemente irreversibles, sin contar con unas garantías de la “otra” parte. No nos han contado de la misa ni media.

P.: ¿Qué pasos debería dar ahora ETA? ¿Y la izquierda abertzale?

R.: Si de verdad quieren integrarse en el juego democrático, en primer lugar: disolver ETA definitivamente, entregando las armas, poniéndose a disposición de la Justicia. Y pedir perdón: no basta con equiparar el sufrimiento de las supuestas víctimas de “todas” las violencias. La equidistancia moral entre víctimas y verdugos es uno de los comportamientos que más repugna a una conciencia ética.

P.: ¿Cómo cree que va a afectar la presencia de Amaiur en el Congreso y en el País Vasco?

R.: En el Congreso, será un foco permanente de atención. Se apuntarán a cuantas propuestas rupturistas con el actual estado de cosas propicien otras formaciones. En el País Vasco, avanzarán en doble dirección: la construcción nacional y la toma de control del conjunto del nacionalismo vasco. Tenemos “cuestión vasca” hasta hartar…

P.: ¿Ve una situación similar con Bildu en Navarra?

R.: No, al  menos a medio plazo. Pero aquí también trabajarán para seguir avanzando. Son la más potente comunidad social en movimiento que actúa en Navarra. No hay nada enfrente atractivo que se les oponga. Así, seguirán ganando voluntades y ello se traducirá en más votos, convocatoria tras convocatoria; aunque sea poquito a poco. Y si un día otras fuerzas políticas se muestran propicias (PSOE, Geroa Bai, Izquierda Unida), buscarán el relevo de UPN del Gobierno de Navarra. Lo intentaron hace 4 años con el PSOE y no lo consiguieron. Pero no tienen más remedio que seguir intentándolo. Y lo harán. Saben lo que quieren y cómo lo quieren.

P.: ¿Bildu y Amaiur son ETA? ¿Deben tomarse medidas para la ilegalización de estos partidos?

R.: Todos forman parte de la misma cebolla: son capas del mismo producto. Cuanto más próxima al núcleo se sitúe, más ETA será. Si queremos una democracia fuerte y libre, hasta que ETA no desaparezca definitivamente, en todos sus “aparatos”  y con todas sus consecuencias, la disolución de sus brazos políticos es una buena opción para hacerles entrar en razón… democrática. Pero “democracia” al estilo occidental; no en el de “popular” o “revolucionaria”.

P.: ¿Es posible ser independentista o nacionalista radical y demócrata?

R.: Es muy difícil, pues las raíces de todo nacionalismo radical suelen ser totalitarias. Y en los totalitarismos, ya sea rojo, verde, o negro, anida el odio al distinto: primer elemento de la violencia política. O renuncian a algunos de sus presupuestos más queridos y constitutivos o seguirán siendo una amenaza para quienes no opinan como ellos.

P.: ¿Admiten estos pensamientos la democracia?

R.: Únicamente de modo instrumental. Es más, desprecian profundamente la democracia: les parece propia de seres débiles moral y culturalmente, de sociedades decadentes resignadas a morir. Si les beneficia, la adoptarán coyunturalmente. Nada más.

P.: Los dos partidos fuertes de España, PSOE y PP, han intentado negociar con ETA ¿Cree que ha sido un error?

R.: Si negocias, les reconoces como un interlocutor equiparable. ¿Cómo equiparar un Estado democrático con una banda de criminales? No se debe negociar. Otra cosa es hablar. Era necesario hacerlo, al objeto de conocer el estado real de la banda y actuar en consecuencia. Pero negociar, ¿qué? Deben rendirse, entregar las armas, en primer lugar. Entonces, se les puede abrir las puertas de la política: no al revés. Esa inversión demuestra poca voluntad, escaso conocimiento de los mecanismos mentales terroristas, templados a base de dogmas militaristas, tácticas oportunistas y estrategias marxistas. Para forzar a una banda al desarme, es precisa una voluntad de hierro: firmeza. Unas ideas muy claras. Una seguridad inmensa en el propio potencial. De carecerse lo anterior, si se dialoga o negocia desde la inseguridad y la debilidad, se proporcionan bazas a los terroristas y sus amigos, más seguros y determinados, que sabrán aprovechar.

 

http://www.diariolacamara.com/2011/12/entrevistas-la-camara-fernando-jose_29.html

http://www.editorialsepha.com/n/len/0/prd/367/la-ruta-del-odio

Los terroristas y sus amigos se sienten estimulados por los logros propios y premiados por las cesiones ajenas, afirma Fernando Vaquero Oroquieta, autor de “La ruta del odio”

Los terroristas y sus amigos se sienten estimulados por los logros propios y premiados por las cesiones ajenas, afirma Fernando Vaquero Oroquieta, autor de “La ruta del odio”

El Director de Opinión de DiarioYa.es José Luis Orella, ha dialogado en un encuentro celebrado en la ciudad de Pamplona con Fernando José Vaquero Oroquieta, estudioso del terrorismo, autor de numerosos artículos al respecto y del libro “La ruta del odio”, sobre el trascendental momento político que vive la sociedad española: tregua de ETA, triunfo electoral de Amaiur, futuros retos soberanistas, recambio en el Gobierno de la Nación… ¡Dejando a la Economía al margen!

 

Pregunta: Esta tregua de ETA, en la que la mayoría de españoles no confía, según investigaciones demoscópicas conocidas a principios de este mes, ¿consideras que es la definitiva?

 

Respuesta: Seguramente sí. Una primera precisión: si bien la mayoría de españoles desconfía, entre los vascos la opinión se invierte. En cualquier caso, ello no quiere decir que ETA desaparezca, ni tampoco la crispación social generada durante tantos años, ni los mecanismos  coactivos colectivos implantados por la autodenominada izquierda abertzale. No, la libertad no se restaura de un día para otro. No hay una receta mágica; sobre todo cuando los agresores no han renunciado a sus objetivos de siempre, estructuran con unos marcos muy bien definidos una patología colectiva totalitaria y se sienten estimulados y premiados.

 

P.: El nacionalismo vasco, aunque dividido entre moderados del PNV y radicales agrupados en Amaiur, aparentemente avanza posiciones. ¿Es la hora histórica del nacionalismo vasco? ¿Se le pasará? ¿Llegará un momento en que no condicione la agenda política española?

 

R.: La izquierda abertzale, especialmente, está avanzando resuelta y aceleradamente hacia sus objetivos. Y ello, tanto por méritos propios, como por errores y cesiones ajenas. Con la comprensión moral de ciertas izquierdas y la inhibición de otros muchos actores sociales, por cierto. Así, la situación del PNV se ha tornado dramática: pensaba que podía repartirse los papeles sine die con la izquierda abertzale. ETA sacudiría los árboles y el PNV recogería los frutos. Pero se está quedando sin árboles. La izquierda abertzale vive un momento álgido. Y la cuestión no es ya tanto que condicione la agenda política española, como que ponga en riesgo la mismísima pervivencia de la nación española.

 

P.: Ese avance, ¿se está dando también en Navarra?

 

R.: Lamentablemente, también, aunque no tan precipitadamente. Es un dato objetivo: el techo electoral nacionalista en Navarra se eleva, poco a poco, con cada convocatoria. Si miras hacia atrás, parece que el crecimiento es muy lento, apenas perceptible. Pero si extiendes la mirada en el tiempo, es incuestionable deducir que el voto nacionalista ya es superior a un tercio del electorado navarro; y sigue creciendo entre el más joven. Por el contrario, el voto españolista, navarrista o constitucionalista, se le llame como se quiera, se desgasta. En el caso del PSN/PSOE, en buena medida a resultas de la nefasta gestión de unos dirigentes incapaces. En el del centro derecha, con su incapacidad en responder, con una alternativa vital y cultural atractiva, la presión cotidiana del movimiento nacionalista; laminándose así el necesario recambio generacional.

 

P.: Según las revelaciones del presidente de los socialistas vascos, el polémico Jesús Eguiguren el PSOE y el Gobierno socialista venían manteniendo contactos con ETA desde hace años. ¿Lo siguen haciendo?

 

R.: El diario El País, con la publicación durante tres días de diversos materiales del próximo libro de este dirigente vasco, ha tratado de marcar el curso político futuro. Señores: el PSOE hizo lo que tenía que hacer. Con firmeza, ha logrado que ETA haya dejado de matar. A partir de ahora, lo que suceda será de la exclusiva responsabilidad del Partido Popular y de Mariano Rajoy en particular. Un caramelo muy indigesto. Una mina a los pies del PP. Es evidente que han dialogado, negociado o como quieran denominarlo. Y nada indica que hayan dejado de hacerlo: todo lo contrario. No parece plausible que ETA se haya movido unilateralmente. Si algo acredita su triste y larga historia es su inmovilismo y extrema cautela en la medición y control de los tiempos de cada cambio táctico impulsado por su dirección.

 

P.: Entonces, Eguiguren, ¿es un tipo “obsesionado por la paz”? ¿Sufre del “síndrome del sherpa”? ¿Es un aventurero…?

 

R.: ETA no se habría permitido jamás dialogar, no digamos ya negociar, con un interlocutor que careciera de competencias para ello. En semejante tesitura, Eguiguren, de haber actuado por su cuenta, habría perdido su posición en el PSE/PSOE, como poco, y, acaso, la vida…  Será la gran empresa de su vida, buscará un protagonismo enfermizo o mesiánico, se sentirá imprescindible…, pero en cualquier caso se ha convertido en un testigo cualificadísimo de estos acontecimientos- aparentemente esotéricos para la inmensa mayoría- que algún día podrá contar más detalle.

 

P.: Según tu opinión, si ETA se ha movido sin posibilidad de marcha atrás, ¿estamos cerca de la paz?

 

R.: De la extinción del terrorismo puro y duro de ETA, así lo creo. Pero el “conflicto” ideológico, político y social consiguiente, seguirá activo por muchos años. Y con una libertad y una capacidad de maniobra como nunca ha disfrutado el conjunto de la izquierda abertzale. No olvidemos, por otra parte, que amplios territorios y espacios sociales vascos y navarros han sido arrasados por la presión nacionalista que se ha servido de todos los medios a su alcance y sin límite ético alguno. Allí no parece fácil que nada ni nadie se regenere angelicalmente de manera espontánea. Por mucho que se hable de regeneración democrática y demás tópicos análogos, difícilmente puede regenerarse a quien no tiene interés alguno en ello, sino más bien, todo lo contrario.

 

P.: ETA se ha movido. Pero, ¿ha cambiado?

 

R.: Para nada. Está renunciando a unas tácticas concretas, las del terrorismo del plomo, en función de un frío análisis coste/beneficio; no como resultado de una autocrítica moral. Creen que con unos cambios tácticos saldrán ganando mucho más que de continuar como hasta ahora. Su moral/objetivo es la “construcción nacional” y la revolución. Lo ha sido, lo sigue siendo y así continuará. No puede ser de otra manera.

 

P.: Ya sabemos, más o menos, cómo se ha comportado el PSOE: en nombre del buenismo, les ha abierto la puerta de la política a cambio de dejar de matar. Aunque queda pendiente la cuestión de sus presos como asunto a resolver a corto plazo; parte del precio político pagado. ¿Qué podemos esperar del Partido Popular?

 

R.: Todo y nada. Me explico. Desde el Partido Popular se viene afirmando que no hablarán con ETA, ni con Bildu, ni con Amaiur. Por ello, han afirmado que, para no caer en una trampa de ETA y no deslegitimar la democracia, no participaría jamás en una “Mesa de partidos”; pues el lugar por excelencia para hablar de política es el Parlamento. Entonces, ¿por qué se ha entrevistado una delegación popular con Antonio Basagoiti al frente, con la formación abertzale Aralar el pasado 29 de noviembre en Vitoria en un encuentro bilateral? ¿Acaso ignoran la naturaleza de Aralar? Patxi Zabaleta, alma mater y su principal dirigente, ha declarado que su mayor deseo es reintegrarse en la izquierda abertzale. Y si saben algo de él, serán conscientes de que le habrá faltado tiempo para contarlo todo a sus aliados y antiguos camaradas de la que él mismo denomina “izquierda abertzale oficial”. Pero, ¿qué tiene que hablar el Partido Popular con Aralar fuera del Parlamento? Hablar con Patxi Zabaleta, ahora, es hablar con Amaiur. Es notorio quiénes mandan allí. Ni siquiera se molestan en ocultarlo…

 

P.: Entonces ese análisis político tan extendido como aceptado que asegura que el Partido Popular tiene que digerir, quiera o no quiera, el caramelo envenenado de la “cuestión vasca”, ¿es falso?

 

R.: En cierto modo. El mutismo de Mariano Rajoy, en esta materia, no puede responder a una falta de información. Seguro que es conocedor de la salud y estado real de la política antiterrorista del Gobierno saliente; en caso contrario ya lo hubiera denunciado contundentemente. Todo indica que buena parte de esa aparentemente desconocida “herencia”, ya está desvelada, al menos para él. Así, ese mutismo es análogo al que mantiene en otras áreas, complejas y dolorosas en su resolución, de su futura acción de gobierno. Su discurso público es poco concreto y, realmente, se desconoce cuál pueda ser su hoja de ruta al respecto; más allá de generalidades.

 

P.: Si Rajoy ignora a sus electores, quienes -no es temerario afirmarlo- son partidarios de una línea dura con ETA y todo su entramado, y aplica un programa “oculto” también en esta área, ¿qué podemos hacer los ciudadanos?

 

R.: Existe un termómetro que puede medir la evolución de la situación. Y es duro decirlo, pero es el comportamiento de las asociaciones de víctimas del terrorismo. Si denuncian al Gobierno futuro, será por motivos muy fundados. Entonces, lo que se puede y se debe hacer es resistir: apoyar a las víctimas, auspiciar y fortalecer al movimiento cívico que, por cierto, no goza de demasiada buena salud. Sabemos hasta la hartura que la Economía tiene la primacía. Pero no por ello la sociedad civil puede declinar su responsabilidad delegando en unos políticos que tratan a los ciudadanos como súbditos menores de edad...

 

P.: Te interrumpo, pues se afirma y se insiste mucho en que las víctimas deben opinar pero nada más…

 

R.: Una cosa es la discreción y otra el secretismo y la carencia de intención alguna de rendición de cuentas. Por ello, es muy fácil en determinadas circunstancias echar mano de las víctimas y luego, según conveniencia, apartarlas, esgrimiendo el argumento de que la resolución concreta de esos problemas corresponde a los políticos. Por sus obras les conoceréis… En todo caso, algo tendrá que hacer Rajoy para que Rodríguez Zapatero no pase a la Historia como el hombre que trajo la paz a España, y Rajoy el que la deshiciera. Si acerca a los presos de ETA a prisiones del País Vasco y Navarra, si empieza a aplicarles beneficios penitenciarios, ello indicaría que la “hoja de ruta” trazada por ETA y PSOE, la que sea y que en líneas generales desconocemos, sigue adelante, pues estaría consensuada de alguna manera con el PP tiempo atrás. Es paradójico, pero estamos en una situación en laque Jesús Eguiguren y Jaime Mayor Orejade cían la verdad. Y ambos han sido presentados por sus respectivos partidos como aventureros, tipos obsesionados, incluso alejados de la realidad… ¿La alternativa? ¿Ilegalizar Amaiur jugando firmemente? Ahí debe estar la sociedad para recordar a Rajoy su responsabilidad histórica: con las víctimas del terrorismo, con sus electores, con los intereses de la nación española, con su supervivencia.

 

P.: Te muestras un tanto pesimista. En contra de tu perspectiva, ¿no se desinflará progresivamente la presión nacionalista para alcanzarse un día la normalidad democrática? ¿No se cansarán de tanto batallar y se integrarán en un estilo de vida definitivamente burgués?

 

R.: ¿Pesimista? Si lo entiendes en su sentido literal, como optimista con buena información, creo que sí. Bueno, es una broma. Creo que la izquierda abertzale tratará de arrastrar al conjunto del nacionalismo vasco en una dirección rupturista. Plantearán como necesidad imperiosa –ya lo empiezan a hacer- la resolución del problema de “sus presos”. Pero también lanzarán uno o varios referéndums soberanistas y diversas estrategias de confrontación civil. Explorarán diversas tácticas orientadas a soltar amarras con el Estado español, diluyendo todavía más la conciencia nacional que todavía pervive. De no seguir ese camino, perderían su razón de ser. En esta triste aventura, suman ya muchos muertos entre los propios como para traicionar su memoria. Ahí están sus familiares para recordárselo y… ETA.

 

P.: Así las cosas, vivimos en un momento histórico…

 

R.: Seguramente. Ante semejante ofensiva, que presentará nuevas expresiones, el Gobierno no podrá mantenerse indeciso ni lento. Tendrá que responder a cada desafío, pues toda cesión o vacilación será una conquista irrenunciable del nacionalismo. Un momento histórico, por tanto. Acaso estemos ante un nuevo 98 y no seamos conscientes de ello. Tengo la sensación de que en esta dramática obra de teatro, unos actores, que buscan hundirlo, conocen muy bien su papel y lo que pueden esperar de la representación. Pero los otros actores parecen meros figurantes que ignoran el sentido de su presencia y por dónde sopla el aire. Me gustaría equivocarme, pero creo que a esta cansada nación le falta nervio y voluntad de supervivencia. Demasiada economía y muy poca memoria histórica; pero de la de verdad. En resumen: el terrorismo etarra ha sido derrotado “militarmente”, por emplear su jerga, viciada pero muy descriptiva, pero no moralmente. En esta España en descomposición territorial, declive demográfico, desinterés por el destino colectivo, están más cerca que nunca de conseguir sus objetivos. Los terroristas y sus amigos se sienten estimulados por los logros propios y premiados por las cesiones ajenas.

 

Entrevistador: Veremos, pues, cosas interesantes… Seguiremos atentos a lo que suceda. Muchas gracias, Fernando, y hasta otra.

 

Entrevista realizada por José Luis Orella

 

DiarioYa.es, 13 de diciembre de 2011