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Crónicas navarras de Fernando José Vaquero Oroquieta

Los personajes de la República vistos por ellos mismos.

Moa Rodríguez, Pío: Los personajes de la República vistos por ellos mismos.
Ediciones Encuentro. Madrid. 2.000
445 páginas.
2.900 ptas.

 

El historiador Pío Moa Rodríguez ha escrito este libro, disponible desde el mes de junio en las librerías de toda España, relativo a personajes y aspectos fundamentales de la IIª República Española.
Este libro se suma a “Los orígenes de la Guerra Civil Española” (Ediciones Encuentro, Madrid 1.999), del mismo autor, cuya tesis central afirmaba que la llamada “revolución” de octubre de 1.934 fue el inicio de la Guerra Civil Española, desencadenada fundamentalmente por un PSOE “sovietizado” en sus objetivos y métodos.
El historiador anuncia en ambos libros, la futura aparición de un tercero: “El derrumbre de la República y el Frente Popular”, que no cabe duda generará expectativas y polémica, convirtiéndose el autor en referencia imprescindible para el conocimiento de la época.
El libro que en esta ocasión nos ocupa gira en torno a tres personajes fundamentales, políticos republicanos “burgueses” todos ellos: Niceto Alcalá Zamora (conservador), Manuel Azaña (izquierda jacobina) y Alejandro Lerroux (centro moderado).

Se trata de un libro denso, muy elaborado, con un trabajo sistemático de fuentes documentales, especialmente las memorias y demás escritos de los propios personajes. Nos introduce en los universos mentales y vitales de estos tres políticos fundamentales, por sus determinaciones y decisiones, en la evolución de la IIª República. Es de destacar, en ese sentido, que las relaciones personales establecidas entre ellos eran de puro aborrecimiento, lo que sorprende y, en ocasiones, divierte. Y esta circunstancia fue determinante en la evolución de la República, al constituir una de las principales causas de su desaparición.

Repasa, a través de las peripecias de los tres citados, la Restauración, la Dictadura de Primo de Rivera, la caída de la Monarquía y todo el periodo republicano.

Se trata de un libro que hace polvo los mitos “políticamente correctos” al uso. Así, la implantación misma de la República dudosamente puede concebirse como democrática. La derecha de la CEDA, afirma este autor, hizo todo lo posible por integrar a las masas derechistas en la vida de la República. Las izquierdas optaron por la insurrección. En el desarrollo de una estrategia terrorista, la iniciativa la protagonizaron los socialistas y los anarquistas, especialmente, teniendo que responder Falange de idéntica forma pero a la defensiva siempre. Los partidos republicanos de izquierda actuaron de forma especialmente sectaria, siendo arrastrados por las izquierdas marxistas. El Partido Radical de Lerroux constituiría, siempre a juicio del autor, el principal pilar del nuevo régimen, pero el sectarismo de Azaña y Alcalá Zamora, impidieron que se consolidara como pieza fundamental del mismo, cayendo víctima de una ingeniosa conspiración que describe minuciosamente (el caso straperlo). También destaca la importancia secundaria de la evolución económica.

Especialmente malparados salen Niceto Alcalá Zamora y Manuel Azaña, aunque por causas distintas. El primero, de mínima trayectoria republicana, fracasó en el intento de crear una República conservadora, siendo arrastrado por los acontecimientos en diversas ocasiones, con actuaciones sectarias, cuando no patológicas. La figura de Azaña queda hecha añicos. Carente de un pensamiento profundo que trascendiera  afirmaciones genéricas y demagógicas, refleja una personalidad egocéntrica y tortuosa, proyectando tales carencias en su actuación pública.

El autor repasa todo la historia española desde que Alejandro Lerroux entra en la vida pública. Los principales hechos históricos son descritos de forma muy minuciosa, enjuiciando el autor muchas actitudes y alternativas existentes. En ese sentido, describe y, además, reflexiona sacando conclusiones siempre a partir de datos objetivos basados en fuentes documentales del momento. Es ahí cuando rompe los esquemas de la “mitología republicana”, libre de prejuicios de cualquier tipo.

Por su importancia, vuelve a analizar la insurrección de octubre del 34, comparándola con la “sanjurjada”, determinando todo ello la enorme responsabilidad del PSOE en el desencadenamiento de la guerra civil.

Realiza interesantes consideraciones a partir de los datos de la evolución económica e intelectual de la sociedad española. Dedica un cierto espacio al acoso sufrido por la Iglesia católica desde los partidos izquierdistas. Así, recordó el autor que, en diversos momentos de la República española, además de conventos, se quemaron bibliotecas y obras sociales de todo tipo iniciativa de la Iglesia, sin olvidar las medidas legales y los debates parlamentarios correspondientes.
También dedica un espacio importante al papel jugado por el anarquismo español, en particular la influencia de los sectores radicales de la FAI dentro de la CNT.
No escapan de su estudio otros partidos como el PCE, los monárquicos, etc. Pero todo ello, siempre, desde el papel fundamental jugado por estos tres personajes, en torno a los cuales gira, no ya el libro, sino la propia IIª República Española.

El libro está compuesto de una interesantísima introducción en la que anticipa algunas de las conclusiones del texto, tres partes y un apéndice.

La primera parte, titulada “juventud y maduración” se centra en la vida de los tres principales personajes, con especial atención al 98 y a la Dictadura de Primo de Rivera.
La segunda parte, “dos años decisivos”, dedica su espacio al Ateneo de Madrid, el Pacto de San Sebastián y a la instauración, paradójica, de la República.
La tercera parte, titulada “un proceso de demolición”, se dedica a la evolución de la República, alcanzando algunos de sus apartados particulares tonos sombríos, caso del denominado “hacia la guerra civil”.
El apéndice de 20 páginas está dedicado al papel jugado por la formación predominante entre los católicos y la derecha, es decir la CEDA, y las críticas que se han vertido tradicionalmente contra la misma. También, aquí, el autor rompe esquemas.
Las 20 páginas de “notas”, junto al índice onomástico, cierran el libro.
Un libro fundamental ante el que no es posible permanecer indiferente.

 

Revista de historia contemporánea Aportes, Nº 45, 1/2001.

El huevo y la serpiente: Euskadi Ta Askatasuna.

¿Es posible, hoy en día, entender las “razones” últimas del terrorismo desatado, de nuevo, por ETA? En el artículo se intenta proporcionar algunas claves que permitan afrontar, con perspectiva crítica, este lamentable fenómeno.

Introducción.

La organización terrorista ETA (Euskadi Ta Askatasuna, patria vasca y libertad) ha desarrollado a lo largo del pasado verano una ofensiva, que continúa, cuyo coste humano y moral está siendo gravísimo. Muchos han sido los debates que ha generado esta nueva oleada terrorista, como muchas, también, las reacciones de todo tipo, previsibles en su mayor parte.

No se trata, en esta ocasión, de un artículo de investigación histórica, sino de una reflexión sobre este fenómeno residual en la Europa occidental del año 2000, que constituye uno de los más graves problemas de la España de nuestros días, en un intento de proporcionar algunas claves, en ocasiones olvidadas o dadas por supuestas, que subyacen en esta anomalía histórica.

Para ello debemos de partir de una premisa: ETA es la cabeza y motor del conjunto del llamado “Movimiento Nacional de Liberación Vasco” (MNLV en lo sucesivo), al que dirige y controla.

Claves.

1.      ETA nace y se desarrolla, inicialmente, en el seno del nacionalismo vasco liderado, históricamente, por el PNV, que pese a su condición de “socio fundador”, ha sido expulsado el día 10 de octubre de la Internacional Demócrata Cristiana. Esta es su marca fundamental, que unifica y da consistencia a la actual “cosmovisión” abertzale radical: la ideología nacionalista. Por ello, pese a las enormes discrepancias programáticas existentes, los dirigentes del PNV y EA han podido afirmar que respecto a ETA y su entorno: “compartimos los fines, no los medios”.

2.      Conforme evoluciona y se separa del partido-madre, ETA absorbe nuevas tendencias ideológicas y sociales presentes en el panorama del momento: progresismo pseudo-católico, marxismo en sus diversas interpretaciones (leninismo, maoísmo, troskismo), internacionalismo, anticolonialismo, etc. El marxismo se impone a lo largo de esta evolución y de forma progresiva, como herramienta de trabajo y de interpretación de la realidad, con sus consecuencias dialécticas y estratégicas. De forma paralela, la discusión sobre la “cuestión nacional” se solapa con el alcance y objetivos de la “lucha armada” (la praxis terrorista). Así, vasca ya no es aquella persona de raza vasca y que habla euskera, tal como lo concibieron Sabino Arana y los primeros ideólogos del nacionalismo vasco. Ahora, lo será “el que trabaja y es explotado en Euskadi”. Esa confluencia marxismo – nacionalismo, dará lugar en ETA a diversas “asambleas” y organizaciones, persistiendo de todas ellas la actual ETA Militar, salvo los residuos anecdóticos de las antiguas LCR y MCE (Zutik en el País Vasco, Batzarre en Navarra, Liberazión en Aragón y otras comunidades, etc.).

3.      La historia de ETA es la historia del triunfo, en toda confrontación interna, de los radicales sobre los moderados, de los nacionalistas sobre las tendencias “internacionalistas”, de los partidarios de la “lucha armada” sobre los partidarios de la “vía política”. Los cambios nominales sufridos por HB y otras organizaciones del entorno (Jarrai, etc.) son el resultado de esa dialéctica interna del conjunto del MNLV.

4.      ETA, ya en sus inicios, constituyó varios frentes de acción: obrero, cultural, político y militar. En sus orígenes, pues, despliega una voluntad y estrategia totalizadora que pretende abrazar la “lucha por la liberación nacional” (la independencia) desde todas las ópticas vitales posibles. Por ello, el actual MNLV, complejo de asociaciones de todo tipo, legales o ilegales, de carácter administrativo diverso, ya estaba diseñado en sus orígenes, siendo el actual entramado organizativo un perfeccionamiento rectificado de la estrategia originaria.

5.      Los liderazgos caen, las tácticas se modifican, la organización se perfecciona, pero la ideología nacionalista y revolucionaria persiste como elemento unificador y referente último. El liderazgo en ETA está configurado, desde hace ya muchos años, de forma colegiada. Ello permite que la “caída” de un dirigente no afecte a toda la organización y, además, implica un autocontrol en los comportamientos y toma de decisiones que previene “desviaciones”. Tales características definen  toda la organización: compartimentos estancos estructurados de forma piramidal. Ello facilita la rígida transmisión de instrucciones y consignas, pero dificulta por completo el debate interno. La eliminación actual de la antigua división entre “comandos legales” e “ilegales”, es fruto de la “regeneración” humana de la banda, que precisa que los nuevos “militantes” sean dirigidos y adiestrados por veteranos.

6.      Ha absorbido, cuando no neutralizado, todas las “modas culturales” que han surgido en las últimas décadas: contestación, ecologismo, liberación sexual y “antipatriarcal”, liberación de la mujer, crítica simbólica y antropológica –en clave política- de la religión, movimiento “okupa”, rock radical. Esa capacidad de adaptación no sólo no le ha aislado, sino que le ha permitido una constante renovación y recomposición de cuadros y la ampliación de su base de apoyo, especialmente, en los medios juveniles, pese a los “golpes” policiales sufridos; al contrario que un GRAPO, cuyas bases sociales eran mínimas. Con todo ello, vasco, hoy día, es “quien lucha por el proyecto de construcción nacional de Euskalherria”.

7.      ETA planificó la llamada “tregua” como el medio para obtener la autodeterminación a cambio de paz. Encontró, enfrentada, una voluntad política decidida en el PP, con la que no contaba. Así, el Partido Popular  contrapuso a la anterior estrategia de ETA, en la nueva situación, paz a cambio de presos, con movimientos muy prudentes en lo que se refiere al “acercamiento de presos” y conversaciones. Por ello, evidente ya el fracaso táctico, ETA reanudó su actividad terrorista, habiendo aprovechado esa tregua para recomponer la organización. Con la actual ofensiva pretende, ante todo, ahondar en la fractura existente entre nacionalistas y no nacionalistas, rompiendo con ello el mito de la “unidad de los demócratas”. Ello supondrá, a corto plazo, que buena parte de los “avances” políticos alcanzados por el “brazo electoral” del MNLV (“acuerdo” nacionalista de Lizarra, Udalbiltza, recuperación electoral de HB reconvertida en Euskal Herritarrok) se perderán.

8.      ETA nunca se ha sentado en el Gobierno de Vitoria pero, sin embargo,  hoy día lidera al conjunto del nacionalismo vasco, tras seguir audaces tácticas en las que han combinado todos los instrumentos a su alcance: terrorismo, apoyos institucionales concretos al PNV, aprovechamiento de la “legalidad española” en la medida de sus intereses, etc. La autodenominada “Asamblea de  Municipios Vascos”, Udalbiltza, fraccionada en dos hoy día, era el resultado más visible de ese liderazgo, al imponer una estrategia rupturista (boicot al censo, carnet de identidad “vasco”, etc.) al conjunto del nacionalismo vasco: la llamada vía “soberanista”, cuyo objetivo es conseguir la independencia a corto plazo.

9.      El MNLV siempre ha sido, pese a su apariencia asamblearia, un partido “leninista”, de “centralismo democrático”. HASI en los años de la transición política española, posteriormente KAS, EKIN en la actualidad, han constituido el comisariado político de ETA para controlar el conjunto del movimiento. Ello no quiere decir que, en algunos casos, no se hayan producido disidencias, incluso pérdida de control sobre sectores concretos (Elkarri, por ejemplo). La primacía de la “dirección” terrorista (militar, en su jerga) sobre el conjunto del movimiento es un dogma fundamental en la estrategia y cosmovisión actual del MNLV.

10.  Desde sus inicios, se ha producido un progresivo distanciamiento respecto de todo lo que significa la Iglesia católica. Apenas hay católicos en el MNLV. Al contrario, una fuerte crítica a la Iglesia católica, desarrollada de forma “eficaz”, calificada en algunos de sus medios como “religión extranjera”, ha llevado, en la búsqueda de unos supuestos orígenes propios, a una reinvención del presunto paganismo originario de los ancestros, concibiendo discutibles prácticas medievales como residuos del mismo anegados por la Inquisición y los agentes de la Iglesia “romana”.

11.  ETA y el MNLV en su conjunto, ya no puede reconocerse en su padre: el PNV. El racismo étnico del PNV dio lugar a un racismo ideológico, tal como veíamos en el apartado 6. Por el contrario, el PNV no parece haber asumido todavía esta evidente circunstancia histórica que implica, además, en la práctica, su progresiva pérdida de protagonismo. La actual coyuntura política pudiera facilitar esa toma de conciencia por parte del PNV, pero salvo algunas voces aisladas en su interior, no parece se rectifique el compromiso adquirido con la “vía soberanista”. Es más, la ambigüedad de la que ha hecho gala la dirección jeltzale ha facilitado, en buena medida, que el relevo en el liderazgo del conjunto del nacionalismo se esté produciendo en beneficio del MNLV, gracias también a la estrategia de acoso practicada hacia el PNV y del “cuanto peor, mejor”.

Conclusiones.

ETA no ha renunciado ni a la independencia ni al predominio en el conjunto del nacionalismo vasco, lo que está a punto –lo segundo- de obtener tras muchos años de “pulso”. Por ello y dados los presupuestos ideológicos, estratégicos y organizativos de ETA y el MNLV, su “lucha” continuará en el futuro, revistiendo diversas formas y modalidades en función de su concreto análisis histórico y de su capacidad de desarrollar las tácticas derivadas del mismo. La “lucha armada” se sigue justificando y no dejará de practicarse en tanto se mantenga la capacidad de regeneración de ese “frente” sectorial, todavía concebido como “locomotora” del conjunto del “movimiento”.

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 38, octubre de 2000

La Rioja: Tierra abierta. Juan de Palafox.

            Una propuesta cultural para este verano: La exposición “La Rioja. Tierra abierta”. Tras visitarla se impone una conclusión: La Iglesia católica, Madre de La Rioja.

 

Introducción.
            Con ocasión de los 50 años de Caja Rioja se ha organizado, en Calahorra, una magnífica exposición panorámica de la historia de La Rioja.
            Abierta hasta el día 30 de septiembre, gran parte de los sectores vivos de esta comunidad del Ebro han colaborado en su organización, en particular la Diócesis de Calahorra, La Calzada y Logroño, sin cuya aportación no habría sido posible esta muestra. Además, el lugar elegido para la exposición es la propia Catedral de Calahorra, extraordinario marco que, pese a lo inusual de la situación, respeta su sentido sacro, mediante una magnífica infraestructura, revalorizando de alguna manera la presencia cristiana en esta tierra.

 

La exposición.
            Está organizada en 8 espacios físicos bien delimitados con una clara orientación pedagógica. El primero es “Origen y Prehistoria”, que arrancando de los orígenes de la tierra y de su formación, habla del inicio de la vida y de las primeras presencias humanas en La Rioja, dedicando especial importancia a los pobladores celtibéricos.  La segunda sección se denomina “La aportación de Roma”, con particular atención a los calagurritanos Quintiliano y Aurelio Prudencio (primer poeta cristiano latino). “Los Santos y la Lengua” es el título de la siguiente sección, con la llegada del cristianismo a estas tierras del Ebro, los visigodos, la efímera presencia musulmana, los judíos y, por último, las primeras palabras escritas conocidas en castellano y euskera. En esta sección despierta la curiosidad, especialmente, la magnífica reproducción de una de las cuevas de Nalda, importante refugio de eremitas. “La Edad Media”, cuarta sección, dedica sus espacios a la reconquista cristiana y constitución de los primeros reinos cristianos, el románico, el arte mozárabe y el gótico. “Del Renacimiento al Barroco” constituye la quinta sección, proporcionando el Barroco la Edad de Oro de la escultura riojana. “La Apertura” forma la sexta sección, referida a la recepción de las corrientes técnicas y científicas que llegaron de Europa (con especial atención a “La Ilustración”, al papel jugado por la Real Sociedad Económica de la Rioja Castellana y al Marqués de la Ensenada). La 7ª sección, “Hombres y Máquinas”, es dedicada al siglo XIX: la constitución en 1.833 de la provincia de Logroño, el general Espartero, la pintura realista, la evolución experimentada en las formas de hacer vino. La última, y octava sección, se denomina “La vida misma”, buscando una panorámica global de la realidad actual riojana.

 

 

Una catequesis actual.
La exposición, en sus diversas vitrinas y espacios, es ilustrada con varias citas textuales de autores célebres, en un intento de introducción a la realidad que pretende comunicarse. En particulares, varias de ellas han sido propuestas con verdadero espíritu catequético y una indudable sensibilidad cristiana. Tales frases no figuran ni en el catálogo general ni en el abreviado y, por ello, las más significativas, desde nuestro punto de vista, las transcribimos aquí.
            En la reproducción de las pinturas románicas de San Esteban de Viguera, se recoge la siguiente frase: “Las pinturas son los libros de los laicos” (San Alberto Magno).
            En la vitrina que agrupa varias cruces procesionales se inscribe: “No anteponer nunca nada a Jesucristo” (San Benito).
            Junto a varias pinturas religiosas góticas se reproduce la frase de Gonzalo de Berceo según la cual “Estos son los tesoros que nunca envejecen”.
            Para situarnos ante el Cristo de Nalda, han elegido: “Dios es tal que todo lo que Él hizo, comparado con Él, es como si no existiera” (San Agustín).
            En otro espacio de la muestra, de la Epístola 114, de San Jerónimo se extrae: “… Y los sagrados cálices y los santos paños y lo demás que se refiere al culto de la Pasión del Señor… por el contacto con el Cuerpo y la Sangre del Señor hay que venerarlos con el mismo respeto que su Cuerpo y su Sangre”.
            Junto a varias tallas magníficas de la Virgen María, se reproduce una frase de San Alfonso María Ligorio que dice “María es puerto de los que naufragan, consuelo del mundo, rescate de los cautivos, alegría de los enfermos”.
            Y al referirse a varias imágenes de Santos, se reproduce esta perla magnífica: “Cada uno de los Santos es una obra maestra de la gracia del Espíritu Santo” (Juan XXIII).
            Otras frases introducen otros aspectos de la exposición, con un sentido muy distinto correspondiente al espíritu ilustrado y liberal del momento. Por ejemplo: “El progreso es la realización de las utopías” (Wilde), “Es más fácil negar las cosas que enterarse de ellas” (Larra), “La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer” (Brecht).
           
Algunas consideraciones.
            El catálogo en venta es bastante interesante. Su precio de 2.000 pesetas se amortiza, pues recoge fielmente los contenidos de la exposición y aporta un CD Rom con todo el soporte científico de la misma (más de 800 páginas).
            Tras la visita a la exposición pudiera deducirse que, en la configuración de La Rioja, han confluido dos almas antitéticas: La católica y la Ilustrada. Pero habría que considerar que, más bien, la segunda no puede entenderse sin la primera. Prueba concreta de ello es el caso del padre Saracha quien, al impulso de los “nuevos aires”, organizó una extraordinaria botica en el Monasterio de Santo Domingo de Silos.
            Es incuestionable que La Rioja actual no tiene mas remedio que remitirse, en la búsqueda de una referencia territorial e histórica concreta, a la Diócesis de Calahorra, que se extendió, en su día, desde Bilbao hasta Soria, desde zonas de Navarra hasta Burgos, siendo una de las más extensas de España.
            La segunda “alma” que la exposición reivindica, de alguna manera, como germen de La Rioja actual es la mencionada Real Sociedad Económica, que acogió una larga lista de ilustrados que contribuyeron, con mejor o peor fortuna, a la modernización de su tierra, proyectándola a toda España.
            Por otra parte, es discutible algún planteamiento de la exposición. El triste y lamentable episodio de la Desamortización de Mendizábal apenas es explicado, siéndolo de una forma confusa. Y más cuando algunas corrientes historiográficas actuales tienen la valentía de denunciar tal episodio histórico como una auténtica tragedia nacional que para nada benefició a las clases populares a las que, en principio, estaba destinada. En ello, La Rioja, no fue excepción.
            Al finalizar la exposición, una cierta sensación de extrañeza puede producirse en un visitante consciente y abierto a la realidad, como si el cristianismo no tuviera nada que aportar a la vida de hoy día. Sin duda, para un católico, esta exposición es un testimonio evidente de la consistencia del acontecimiento cristiano. Pero, aún con esa conciencia, pudiera entenderse que el cristianismo sólo constituye una referencia cultural, estética o sentimental, sin traducción ni operatividad en la vida de hoy: un acontecimiento agotado. Esa concepción, mayoritaria hoy día y “políticamente correcta”, es una seria tentación a la que solo cabe oponer la experiencia cristiana que puede aportar la pertenencia a la Iglesia, con la conciencia derivada de ello, lo que proporciona el juicio cultural preciso para afrontar la vida en sus múltiples ámbitos.

 

Juan de Palafox
            No podemos evitar en este artículo referirnos a otra exposición que puede visitarse a tan solo 34 kilómetros de Calahorra.
Se trata de la organizada en torno a la figura formidable del que fuera Virrey de Nueva España, el navarro de Fitero Juan de Palafox. Puede visitarse hasta el día 25 de julio, en la nave lateral derecha de la iglesia parroquial de esa localidad donde nació en el año 1.600.
Obispo, político, pensador, escritor, poeta, mecenas de las artes, protector de los indios: la figura más significativa en la Nueva España del siglo XVII.
            Hijo natural del aragonés Jaime de Palafox, segundo Marqués de Ariza. Una vez reconocido, realizará estudios, siendo ordenado sacerdote. Obispo de Burgo de Osma. Visitador en Nueva España en tiempos de Felipe IV. Capitán General. Obispo de Puebla, Obispo electo de México. Virrey. Autor de una extensa obra escrita que comprende libros de temática histórica, apologética, hagiografías, un texto de ortografía, incluso otro de viajes. Poeta. Mecenas de las artes, que le llevó a finalizar las obras de la catedral de Puebla y a impulsar nuevos trabajos artísticos en la de México y otras localidades de Nueva España. Introductor de las normas de Trento. Devoto y difusor del rezo del rosario. Fundador de seminarios donde se enseñaban las lenguas autóctonas. Reformador de la sociedad civil, incluso en la Marina. Protector de los indios y crítico de excesos cometidos por algunas órdenes religiosas, lo que le gano algunas enemistades. Venerable para la Iglesia, el proceso de beatificación se introdujo a finales del siglo XVII. En tiempos de Carlos III, Juan de Palafox es presentado por algunos enemigos de los jesuitas como paladín de su causa. A miembros de esta orden religiosa se atribuyó la paralización del proceso mencionado.
            En resumen, una vida apasionante y apasionada de un hombre polifacético, al servicio de la Iglesia y de la empresa española.

 

Lo común en ambas exposiciones.
            Mucho en común tienen ambas exposiciones. Su columna vertebral es la experiencia cristiana que proporciona, tanto a un hombre concreto (Juan de Palafox), como a una sociedad humana determinada (las generaciones que han vivido en las tierras que configuran la actual Rioja), las herramientas precisas que facilitan un desarrollo sorprendente en la plenitud de su humanidad.

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 35, 36, julio - agosto de 2000.

El PNV y el soberanismo: Hacia la independencia de Euskal Herria.

Soberanismo y territorialidad, ¿simples conceptos o expresión de un profundo cambio en el Partido Nacionalista Vasco?

 

Dos nuevos conceptos: Soberanismo y territorialidad.

            En cualquier debate político referido al País Vasco están presentes dos términos: Soberanismo y territorialidad. Ambos, impuestos desde el MNLV a modo de simbólica victoria semántica, han sido hechos propios por el PNV, lo que representa el mayor cambio estratégico que ha experimentado este histórico partido en los últimos 50 años.

Para el PNV han sido muchos años de apuesta por la vía “autonomista”, entendida como mal menor, desde una estrategia posibilista, con la esperanza puesta en una “Europa de las regiones” que permitiera la unificación de los territorios vascos, a su juicio: Comunidad Autónoma Vasca, Comunidad Foral de Navarra e Iparralde (territorios vasco-franceses).

Es en 1.998 cuando se concreta, con el “Acuerdo de Lizarra” en el que participa con decisión el PNV, ese cambio histórico: De la mano del MNLV, el PNV se decanta por una nueva estrategia, encaminada a la independencia a corto plazo.

En definitiva, en eso consisten soberanismo y territorialidad: La transición desde el actual estado de cosas, merced a nuevas estructuras creadas –algunas de ellas- al margen del presente marco legal, hacia la independencia de la “nación vasca”.

 

La nueva estrategia del PNV.

Con este cambio de estrategia el PNV ha pretendido, a corto plazo y de forma  simultánea, tres objetivos:

1.      Acabar con el terrorismo de ETA, intentando que el MNLV apueste por vías exclusivamente políticas. Ello supondría el abandono de la llamada “lucha armada” y de la “kale borroka” (lucha callejera).

2.      Liderar al nacionalismo vasco en su conjunto, a partir de la unidad de acción impuesta desde Lizarra, retomando con ello la iniciativa por la independencia, actualmente en manos del MNLV.

3.      Frenar el relevo generacional que se viene produciendo, en los medios nacionalistas, en favor de las diversas organizaciones del MNLV.

De momento no ha conseguido ninguno de los tres objetivos:

1.      ETA ha roto la tregua, reactivando las prácticas terroristas. Con Jesús María Pedrosa Urquiza, son ya cinco los asesinados. Dicha ruptura se ha producido por no haber conseguido, en un plazo razonable de tiempo (según ellos), el acercamiento de los presos de ETA a las prisiones del País Vasco y Navarra, la ausencia de un proyecto concreto de ruptura política e institucional con el Estado español por parte de las fuerzas nacionalistas y, por último, la posición de firmeza del Partido Popular. Esto significa que HB sigue mediatizada por ETA: Arnaldo Otegui ha sido derrotado políticamente en el seno de su coalición. La tendencia interna que Patxi Zabaleta, Aldekoa y otros militantes navarros están constituyendo, confirma la victoria de los radicales. Para la coalición abertzale, en proceso de debate interno hacia un nuevo partido, BATASUNA, es oportuno proporcionar una fachada de pluralismo. Qué mejor para ello que recurrir a quiénes, de forma periódica, propugnan ponencias alternativas que, por cierto, siempre son derrotadas.

2.      Tanto Lizarra como Udalbiltza, principales instrumentos de la nueva estrategia rupturista, siguen lideradas por ETA y HB. Si bien, la suspensión de Udalbiltza por parte del PNV, en un intento de no ser arrastrados completamente por el MNLV, ha sido un importante gesto de afirmación. Ello, además, acallará las críticas internas dentro del PNV y tranquilizará a los medios de comunicación. Por otra parte se ha sustituido el criterio de la unanimidad en la toma de decisiones de Udalbiltza, por el de las mayorías y minorías, lo que permitirá un mayor juego al PNV, que contará como aliado a EA frente a HB, eventualmente.

3.      Los resultados electorales, del pasado mes de marzo, parecen desmentir esa pretensión del PNV de frenar al nacionalismo radical y, con ello, beneficiarse electoralmente.

 

¿Fracaso de la nueva estrategia o reconsideración de la misma?

Pero ese aparente fracaso, a corto plazo, de la nueva estrategia soberanista, es engañoso.

En lo que respecta al terrorismo, desgraciadamente para la sociedad española, es un fenómeno con el que puede coexistir el PNV al menos temporalmente y que no le impide un margen importante de maniobra. No podemos obviar, de todas formas, la firme actitud del Gobierno Popular ante el PNV, provocada precisamente por su tibia respuesta ante el terrorismo y su cambio estratégico. Esa firme reacción ha desconcertado al conjunto del nacionalismo vasco, y cuenta con el apoyo de la opinión pública y de los demás partidos españoles, si bien sectores del PSE-PSOE comienzan a cuestionar aspectos de la estrategia gubernamental (las críticas del alcalde de San Sebastián Odón Elorza y la llamada propuesta Benegas son dos ejemplos de ello).

La suspensión de Udalbiltza, a la que reserva tanto PNV como ETA un  papel fundamental, ha sido un movimiento táctico temporal que en nada invalida ese instrumento. De hecho, el día 3 de junio, la Mesa Nacional de HB ha expuesto que Udalbiltza puede constituir el instrumento transitorio hacia una Asamblea Constituyente y un Gobierno Provisional vasco, lo que complementa la propuesta de EA que más adelante veremos.

En lo que respecta al tercer objetivo antes mencionado, liderar en definitiva el mundo nacionalista vasco, queda mucha partida por jugar, siendo diversos los posibles movimientos de los jugadores.

 

La propuesta táctica de Eusko Alkartasuna.

Un nuevo factor a tener en cuenta es la propuesta soberanista de su socio, y antigua escisión, Eusko Alkartasuna (EA).

Consistiría en incorporar, de forma explícita, el objetivo de la independencia y posterior celebración de un referéndum “estilo Quebec” por la autodeterminación, en los programas electorales de varios partidos políticos vascos (PNV, EA, AB en Francia y, tal vez, HB).

Dicha propuesta, que se discutirá en el seno de Lizarra, ha sido elaborada en EA por dos razones. Una razón histórica derivada del tratarse de un partido claramente independentista, mientras que el PNV ha oscurecido tradicionalmente tal pretensión. Una razón táctica, motivada por el papel “bisagra” que pretende jugar entre el PNV y HB, papel en el que se juega su supervivencia electoral.

Y, sobre todo, se respondería al reproche de ETA, según el cual no existiría propuesta rupturista política concreta, que permitiera “avanzar”.

 

Otros factores.

Por todo ello, no hay razones para un optimismo a corto y medio plazo. El nacionalismo vasco no está derrotado. Se encuentra en proceso de debate interno, de reordenación de sus fuerzas y de determinación de las tácticas a seguir. Pero la unidad de acción, por el objetivo compartido de la independencia, persiste.

En contra de lo afirmado en algunos “mass-media”, consideramos que el PNV no sufre riesgo de escisión (que de producirse entregaría el Gobierno vasco a los “españolistas”). Las voces discordantes dentro del PNV están aisladas, cualificadas sin duda, pero sin una corriente organizada que les avale. No tienen, pues, el peso suficiente para rectificar la posición general del ”Alderdi”, que con la actual estrategia tiene mucho que ganar: El posible regreso de EA a su seno, cuanto menos.

Se habla de intentar una nueva tregua de ETA; lo que no despejaría la sospecha de “tregua - trampa”. Supondría, en cualquier caso, la reafirmación del nacionalismo vasco en la vía rupturista y de “insumisión civil” con el Estado español. Pues esa “nueva tregua”, que no sería “gratis”, vendría acompañada de medidas desestabilizadoras tales como la retirada del PNV del Congreso y Senado, la ausencia de HB en las futuras Elecciones Autonómicas vascas y otras posibles medidas.

En esta situación debemos señalar una notable carencia de los partidos “españolistas”: La ausencia, durante muchos años, de un trabajo cultural entre el pueblo vasco, que el nacionalismo vasco viene realizando casi en exclusiva.

No podemos dejar de señalar, al respecto, que desde el Foro de Ermua se está realizando un importante trabajo desmitificador del nacionalismo vasco. Así, algunos autores están descubriendo, en sus libros y diversos actos “mediáticos”, las falsedades y distorsiones históricas existentes en los orígenes del nacionalismo, la manipulación autoritaria del euskera, etc. Pero esa labor debiera “airearse”, extenderse entre la gente, afrontando la realidad desde una perspectiva amplia, “cultural” y a largo plazo.

En esta situación, ¿qué papel puede jugar la Iglesia vasca?. Hoy día ya no es el “cemento” de esta sociedad. La mentalidad relativista – consumista ha calado en la misma. Por otra parte, gran parte de los integrantes del MNLV tienen convicciones explícitamente anticristianas. Ello no quiere decir que no pueda jugar un papel en los caminos de la paz, por la experiencia y el prestigio personal de algunos de sus pastores. La confrontación entre nacionalistas y no nacionalistas, que también se ha dado en el seno de esta Iglesia particular, está dando lugar, en buena medida de la mano de sus “cabezas”, al intento de creación de un nuevo sujeto cristiano, cuya preocupación primaria sea la “nueva evangelización” y la misión en esta sociedad.

 

Páginas para el mes, Nº 37, junio de 2000

Megatrix: ¿Revista o catálogo? Una revista para el “niño-consumidor”.

La revista “Megatrix”, ejemplo significativo de publicación especialmente dirigida a nuestros niños y adolescentes, es una concreción del modelo humano planificado desde el poder: un sujeto “políticamente correcto”, volcado al consumo y a espaldas de su propia humanidad.

 

Una revista para el niño – consumidor.
            La revista “Megatrix” no es única en su género, pero la analizaremos como un ejemplo concreto de publicación que divulga los valores sociales y humanos que se proponen -e imponen- como deseables desde el poder.
La publicación “Megatrix” es editada conjuntamente por Antena 3 TV y El Mundo.
Su nombre viene prestado por el programa del mismo título, de esa cadena privada de televisión, que constituye uno de los espacios infantiles de mayor éxito entre la audiencia del segmento al que está destinado, siendo seguido habitualmente por millones de niños españoles.
Un total de 100 páginas impresas a todo lujo, color y en magnífico papel. Predominio de las imágenes sobre el texto, de tono desenfadado de “colega”. Su precio es otra cosa: 495 pesetas. Puede parecer cara si nos remitimos al “Pulgarcito” y al “DDT”, por poner unos ejemplos, de nuestra infancia. Pero el resultado de la comparación es otra si lo hacemos en relación al último vídeo juego de moda (del que se habrán vendido en España cientos de miles de copias).
Es interesante analizar su contenido. Para ello vamos a pararnos en algunos aspectos del número 10, correspondiente al mes de agosto de 2.000.
De sus 100 páginas, un total de 11’5 constituyen publicidad directa (películas de cine, CD ROM, vídeo juegos, libros, discos musicales) destinada al público infantil o juvenil. Nada de ello resultara desconocido a los padres españoles en las próximas semanas. Ya se sabe: “hay que estar en la onda”.
Pero buena parte del resto de la revista bien puede calificarse de “publicidad indirecta”. No en vano, 25 páginas contienen diversos artículos y comentarios sobre productos de ocio: cine (7 páginas), música y discos (6 páginas), CD ROM (1 página), vídeo (1 página), DVD (1 página), programas de televisión (2 páginas), juegos electrónicos (6 páginas), internet (1 página).
Si sumamos ambos apartados llegamos a un 36’5 % de espacio enfocado directamente al consumo. Aquí tenemos la primera clave del producto: su destinatario es el niño - consumidor y, en definitiva, sus padres.

 

Otros contenidos.
            Veamos el resto de contenidos de la publicación.

 

            Apenas hay 5 páginas de historietas. En concretos, 4 corresponden a un entrañable personaje bonachón, apocado viajero estelar: Goomer, muy conocido por los lectores de “El Mundo”, pues viene siendo publicado en su “Magazine” semanal desde hace años. Su sentido del humor no parece estar concebido para niños ni, tampoco, para adolescentes. Es más fácil “reciclar” un personaje ya conocido, que además ha gozado de indudable éxito, que “arriesgar” con otros nuevos. Una solución “de relleno” sencilla y barata. La quinta página corresponde a Groo.

 

            Veamos los tres reportajes.
El primero, de 8 páginas, trata diversas actividades de “multiaventura”. Formalmente recuerda, de modo particular, a algún  catálogo de “Coronel Tapiocca” o similar.
Un segundo artículo estudia, muy por encima, a los animales que viven en las playas (6 páginas). Parte del mismo se dedica a la elaboración artesanal de un sencillo observatorio marino.
Un tercero trata, de forma muy gráfica, aspectos relacionados con la meteorología: 3 páginas.

 

            Dedicadas al “Club Megatrix” (promociones, suscripciones, etc.) sumamos un total de 9 páginas.
            Comentarios muy breves sobre libros: 3 páginas.

 

            Una página titulada, gráficamente, “por la cara” está dedicada a “no gastar dinero y pasarlo bien”.
Otra página es el espacio asignado al mundo de las mascotas, incluyendo un breve consultorio.
Pasatiempos: 9 páginas.

 

Una página de “contactos”, dibujos remitidos por los lectores, etc.

 

Un póster doble en el pliego central de la revista (por una cara, un cantante; por la otra, una película de próximo estreno).

 

La página sobre internet también merece ser analizada. Allí se destilan consejos del tipo de “No quedes a solas con nadie que hayas conocido en la Red; haz que tus padres vayan contigo y que la cita sea en un lugar pública”. Es la primera mención a los padres. Y muy lógica. Consejos a los que acompañan otros en la misma línea; imprescindibles si tenemos presentes algunos gravísimos fenómenos delicuenciales, que están sufriendo nuestras sociedades avanzadas, relacionados con la infancia y la informática. De esta forma se cubren, de paso, las espaldas.

 

El papel de los padres.
Acabamos de ver la primera y única referencia a los padres en toda la revista. El resto de actitudes a valorar, conocer y seguir, ya los proporciona la propia revista y demás medios de comunicación. Con todo ello pudiera deducirse que a los padres,  únicamente, les queda la responsabilidad en el ejercicio de una vigilancia “pseudo – policial”, y poco más.
            Con el contenido antes analizado, y el rol asignado a los padres, debemos preguntarnos si este “producto” está destinado realmente al público infantil o a sus padres. Y la respuesta se impone: a ambos. A los niños, como directos destinatarios. A los padres, por supuesto, quienes tras la lectura de la revista se pondrán en unos minutos “al día” en lo que respecta a las novedades en productos de ocio; que deberán adquirir, antes o después. No sea que, de no hacerlo, nuestros hijos sean los raros de la escuela.

 

¿Una revista éticamente neutra?.
Continuemos con el análisis.
En primer lugar, ya hemos visto que se trata de una revista destinada a un sector de los consumidores de hoy. Un estrato social de gran capacidad de gasto: el de los niños y jóvenes.
“Consumo, luego existo”, rezaba un viejo chiste de los años 70. El actual sistema parece ratificarlo. Y si se “educa” en el consumo desde la antaño denominada “tierna infancia”, mejor para todos.
Antes hemos visto que predominaban los contenidos “consumistas” en la revista, cuyo porcentaje alcanzaba en una primera apreciación un 36’5 %. Otros espacios podrían sumarse al anterior: las 9 páginas del Club, las 8 de “multiaventuras” y 1 de mascotas. Total: 54’5 %.
Por todo ello, el “consumismo”, y la mentalidad derivada del mismo,  constituyen la columna vertebral de esta publicación. No encontramos, apenas, más referencias a otros valores sociales o humanos. En lo que se refiere a valores trascendentes o religiosos, sólo se mencionan en una entrevista al cantante  Nek, en la que afirma que “habría que ser más temeroso de Dios”. Todo muy “light”: no sea se ofenda a padres “éticamente neutros”. Apenas algunas pinceladas sobre ecología, solidaridad, etc. Todo políticamente correcto, hueco y superficial.
Escaso bagaje para las futuras generaciones que, de seguir así, difícilmente serán lectoras de “El Mundo”, ni de ningún otro diario, claro está.
            En definitiva: una “guía” de urgencia para padres despistados que quieren ponerse “al día”, a cambio de un mayor o menor desembolso económico, según los propios presupuestos.

 

Hay alternativas.
            Los contenidos de esta revista, descritos anteriormente, sólo constituyen un indicio de la situación que se vive. Estamos inmersos en una sociedad industrializada, individualista y apoyada en los intercambios de todo tipo basados en el consumo. Es más, el “consumismo” se ha erigido como auténtica “pseudo-religión” de masas. En ese contexto, la revista no es una excepción.
Con el análisis anterior no pretendemos atribuir ocultas intenciones a nadie. Es más, también encontramos aspectos positivos que no podemos ocultar; así en la revista subyace una indudable, aunque tímida, voluntad “pedagógica” enfocada al desarrollo de algunos valores positivos en sí.
Ante ese panorama, en el que parece todo está mediatizado y dirigido, ¿no hay alternativas?
Desde la atomización y el puro individualismo, que caracteriza nuestra sociedad, no es posible resistir a la “ola” de los valores dominantes y el poder real. Pero desde la pertenencia a otros espacios humanos,  depositarios de intensos vínculos comunitarios y valores diferentes a los dominantes, es posible afrontar la existencia también a nivel familiar y educativo. Y, de hecho, existen experiencias pedagógicas y sociales, en muchos casos marginales, de carácter alternativo, impulsadas desde diversos ambientes en cuyo origen encontramos una confesión religiosa, una escuela filosófica, etc.
Dentro de nuestra tradición, es la Iglesia católica –“Maestra de humanidad”- la gran promotora, desde sus orígenes, de nuevos valores y espacios sociales, generando relaciones personales cuyos frutos son personas transformadas que experimentan y transmiten un especial gusto por la vida.
También hoy día, diversas realidades y movimientos de la Iglesia vienen generando agrupaciones alternativas que intentan afrontar la educación y la vida de la familia desde la vivencia de los valores evangélicos.
Esos espacios se concretan en nuevos colegios, asociaciones de padres, grupos de encuentro y apoyo, redes informales de intercambio de información, asociaciones de ocio y tiempo libre, pequeñas publicaciones, etc.
Pero profundizar en ello ya sería objeto de otro artículo.

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 37, septiembre de 2000

Vladímir Putin y Chechenia.

    Rusia sigue siendo fuente de inestabilidad y de inquietud en el panorama internacional. La reciente elección de Putin como Presidente no despeja las dudas sobre su futuro; una elección que no habría sido posible sin la segunda guerra de Chechenia y sin los movimientos de la nueva oligarquía.

 

La elección de Putin.

            El domingo 26 de marzo de 2.000, con una mayoría absoluta que no precisó de una segunda vuelta electoral, Vladímir Putin fue elegido Presidente de Rusia.

El candidato comunista Ziuganov quedó en segundo lugar con un porcentaje de votos algo mayor de lo previsto, y el candidato liberal, con apenas un 5%, en tercer lugar.

            Con esta elección, el candidato de “la familia” consigue, al menos de momento, la continuidad del régimen yeltsiano.

            Putin “celebró” el resultado con el lanzamiento de tres misiles intercontinentales, sin carga nuclear. Todo un aviso, pudiera entenderse, que admite doble lectura. A nivel internacional se avisa que Rusia buscará un papel como superpotencia. En su lectura interna, el aviso de su voluntad de firmeza, apoyándose para ello en el “poder” militar.

Pero poco sabemos del futuro programa del Presidente, apoyado en los nuevos oligarcas rusos y los militares. En cualquier caso, podemos señalar dos factores en juego que determinarán en buena medida la futura política rusa: la dependencia de Putin de los poderes fácticos que han propiciado su elección y la tentación autoritaria como salida más factible en la actual situación (prefigurada en la actual Constitución rusa).

            Poco se sabe de Putin, salvo que fue agente del ex – KGB, sin que se sepa a ciencia cierta que misiones concretas desempeñó. Pero nadie discute que, aunque es catapultado a la presidencia como un peón de los jugadores ocultos, puede alcanzar una autonomía imprevisible.

            De todas formas, la elección de Putin no puede entenderse sin la segunda guerra de Chechenia, en la que han confluido diversos intereses internos y externos, a costa en cualquier caso de la destrucción de miles de vidas y de casi todo el país.

 

Movilización del voto nacionalista.

            En primer lugar, la intervención militar en Chechenia ha sido factor de movilización del voto procedente del nacionalismo ruso, que ha interpretado la parcial victoria militar en el sentido de “revancha” tras el hundimiento de la Unión Soviética y las humillaciones sufridas por millones de rusos en diversos repúblicas ex - soviéticas.

 

Los intereses petrolíferos rusos.

            En segundo lugar, se asegura el control de una de las principales fuentes de ingreso del estado ruso: el petróleo.

En concreto, en torno al 70% de los ingresos del fisco proceden de las petroleras rusas, privatizadas con Yeltsin y en manos de una oligarquía muy vinculada en sus orígenes a “la familia”.

            El poder real en Rusia, según algunos analistas internacionales, lo sigue desempeñando “la familia”, que habría decidido impulsar al enigmático Putin al poder, como solución de recambio ante el acoso a la familia Yeltsin a causa de los escándalos económicos en los que se venía involucrando y ante el agotamiento físico del propio Yeltsin, con la consiguiente pérdida de popularidad.

Para otros analistas, se trata del resultado de una conspiración. En aparente continuidad de Yeltsin, Putin lo habría destronado, actuando como peón de la nueva oligarquía rusa.

¿Quiénes componen esa oligarquía, vinculada a los intereses petrolíferos, fundamentalmente? Se trataría, a juicio del analista internacional Felipe Sahagún, de los personajes que han adquirido a precio de saldo, en los últimos años, las principales petroleras privatizadas: Boris Berezovsky y Roman Abramovich (SIDNEFT), Mijail Khodorkosky (YUKOS), Valdímir Potanin (SIDANKO), el presidente del monopolio de gas natural Rem Vyajirev (GAZPROM) y el director de la principal empresa petrolífera rusa Vagit Alekperov (LUKOIL). Viktor Chernomirdin, Anatoly Chubais y Mijail Fridman completarían la corta lista de integrantes del poder en la sombra.

Sus intereses económicos están muy presentes en la zona de conflicto, es decir, el Caúcaso sur. El petróleo de Azerbayan con destino a occidente es trasladado vía terrestre por medio de un oleoducto que atraviesa Chechenia y Daguestán, donde se inició la segunda guerra de Chechenia, llegando al mar negro.

            Por ello, el control de los territorios por los que transcurre ese oleoducto, es fundamental en la estrategia financiera, militar y comercial en esa zona, tradicionalmente en la esfera de influencia rusa. En este sentido, este artículo concreta algunos aspectos ya tratados en el número 30 de esta publicación digital, ARBIL: “El wahhabismo y la guerrilla chechena”

 

Freno al separatismo.

            En tercer lugar, con la intervención militar, se hace frente a la huida de las repúblicas del Caúcaso sur (Georgia, Armenia, Azerbayan) hacia el ámbito de influencia de Turquía, aliado de los Estados Unidos. Con ello se intenta, además, disuadir de otras posibles tentaciones separatistas.

            El experto italiano en política rusa Giulietto Chiesa, en el número del mes de diciembre de 1.999 de la revista internacional “30 giorni” considera que existen indicios materiales del interés de algunos países terceros en la permanencia de un foco de desestabilización en el Caúcaso. En concreto, se reforzaría a Georgia, buscando una aproximación de Azerbayan a Turquía. Y en todo ello participarían, de alguna manera, Estados Unidos, Arabia Saudita y Turquía.

 

Los retos de Putin.

            Putin deberá enfrentarse a cuatro grandes retos: la política “autonómica”(las relaciones entre el centro y la periferia de casi un centenar de repúblicas), la relación con occidente, la estabilización económica y la política “institucional” (por lo que respecta al mantenimiento de una Constitución autoritaria o su modificación hacia otros modelos). Respecto a esta última, preocupa el espacio que pueda dejar en el futuro a la libertad de la Iglesia Católica, en función del papel que progresivamente se va concediendo a la Iglesia Ortodoxa en el “rearme moral” del nacionalismo ruso.

            Muchos interrogantes que carecen de respuesta, de momento. En cualquier caso, el nacionalismo ruso, instrumentalizado por unos u otros, seguirá siendo un actor fundamental en la política mundial.

 

Anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 32, abril de 2000

Los orígenes de la Guerra Civil Española y Pío Moa.

Un libro sobre los orígenes de la Guerra Civil Española, que sitúa en octubre de 1.934, ha sido ignorado por los medios de comunicación y la historiografía dominante. Pese a ello, y en solo un año, ya se encuentra en las librerías su 5ª edición.

 

Los orígenes de la Guerra Civil Española y Pío Moa.
El historiador Pío Moa ha afirmado en una conferencia, organizada en Pamplona por el Ateneo Navarro y la asociación Auzolán de Iniciativas Culturales el pasado día 18 de mayo, que la llamada “revolución” de octubre de 1.934 fue el inicio de la Guerra Civil Española, desencadenada por un PSOE decantado por la vía insurreccional, al sovietizarse en sus objetivos y métodos. Es más, esa vía fue confirmada en los 20 meses posteriores, al ser excluidos del PSOE los mas moderados como Prieto y,  sobre todo, Besteiro.
Esa es la tesis central de su libro “Los orígenes de la Guerra Civil Española” (Ediciones Encuentro, Madrid 1.999).
Gerald Brenan ya sostuvo una teoría encaminada en la misma dirección, aunque centrándose en los sucesos de Asturias. Moa considera, además, que los intentos insurreccionales, producidos también en esas mismas fechas, de Madrid y Barcelona revistieron mayor gravedad, aunque fracasaron pronto y en parte por azar. Las tesis de Moa también son novedosas al basarse en el estudio profundo de fuentes escritas, algunas inéditas, procedentes de los fondos documentales del propio PSOE y la UGT. En ese sentido, los documentos más relevantes son cuatro carpetas personales de Largo Caballero depositadas en la Fundación Pablo Iglesias de Madrid.
El autor insistió en que la Guerra Civil estaba planificada, siendo prueba de ello los propios documentos escritos del PSOE. Su investigación se trata, por lo tanto, de un estudio histórico documentado y que, lejos de provocaciones, persigue la objetividad de los hechos.
La documentación aportada en su libro es abrumadora, evidenciando que los dirigentes socialistas se decantaron de forma explícita por un golpe de mano “a lo Dollfuss”, tal como lo ejecutaron los nazis en Austria.
El conferenciante insistió mucho en la comparación de octubre del 34 con la “sanjurjada”. Así, mientras que octubre del 34 supuso 1.300 muertos y partió del principal partido de la izquierda, la “sanjurjada” supuso 10 muertos y fue una iniciativa aislada de un sector marginal de la derecha. Ello evidenciaría, a su juicio, una tremenda responsabilidad de dicho partido en el desencadenamiento de la guerra civil. Y más cuando el PSOE persistió, en los meses posteriores, en una línea de enfrentamiento civil que se materializó, por ejemplo, en la campaña de denuncia de los “crímenes” cometidos –supuestamente- por el Ejército en la represión posterior a “octubre”. Así, buscó la exacerbación en los ánimos y, con ello, un clima más propicio a la guerra civil.
El escritor recordó que dentro del PSOE también existían sectores contrarios a esa estrategia. Por el contrario, otras fuerzas políticas apoyaron la misma, caso de la Esquerra catalana. Y todo ello sin olvidar otras maniobras contra el sistema republicano, como las realizadas por el PNV en medios municipales en 1.934, y algunos otros intentos dirigidos contra la derecha por el mismísimo Azaña.
El historiador desautorizó, también, las teorías dominantes en la interpretación de la “revolución de octubre”.
No fue, a su juicio, un intento de frenar al fascismo. La Falange apenas tenía incidencia y luchaba por sobrevivir ante la agresión de las izquierdas, respondiendo con represalias cuando ya sumaba una larga lista de caídos.
 La “revolución” no estuvo provocada por una situación económica desesperada de la clase obrera. Tampoco fue un intento de defender las “conquistas” alcanzadas en el bienio anterior.
La CEDA no se estaba “fascistizando”. La derecha fue calificada por el autor “más cobarde que moderada”, aguantando estoicamente la presión de las izquierdas.
En esta crisis, la principal fuerza política afectada fue el Partido Radical de Lerroux, único realmente republicano y centrista, colchón de una izquierda sovietizante y una derecha que, en parte, se radicalizó ante las agresiones de las izquierdas.
En este contexto no puede olvidarse el acoso sufrido por la Iglesia católica. Así, recordó el autor que, en diversos momentos de la República española, además de conventos, se quemaron bibliotecas y obras sociales de todo tipo iniciativa de la Iglesia, pues eran “la competencia” de las izquierdas.
Todo lo anterior, junto a otros factores como la enorme importancia del anarquismo ibérico, llevó a las derechas finalmente, en julio de 1.936, a la sublevación armada, en un intento a la desesperada por sobrevivir.
En base a todo ello, Pío Moa afirmó que, de tener algún sentido pedir perdón por errores pasados, también el PSOE debiera hacerlo. Por el contrario, no aflora la mínima autocrítica en ese partido.

 

Fidelidad a la verdad encontrada.
            También es interesante conocer que este autor procede de la extrema izquierda comunista, el PC(r), y que de una forma libre de prejuicios, aceptó los datos impuestos por la realidad por encima de ideas preconcebidas y las tendencias dominantes en la historiografía mayoritaria.
            La respuesta, a sus documentadas tesis, ha sido el silencio, fundamentalmente, y algún que otro insulto (“ex terrorista reciclado en historiador”). Ha sido decepcionante, pues el autor buscaba un debate científico y razonable.
            Una experiencia similar también se ha vivido en Pamplona, aunque en menor medida, a raíz de la conferencia.
            Así, el periódico regional líder “Diario de Navarra” ha ignorado por completo la conferencia. Ya se podía imaginar, pues este periódico es partidario de la colaboración parlamentaria UPN – PSOE y una noticia así no parece ser “políticamente correcta”.
            El otro periódico de ámbito navarro, “Diario de Noticias de Navarra”, le dedicó media página el día 19 de mayo con un titular provocador: “Un historiador afirma que el PSOE fue el responsable de la Guerra Civil”. Al mismo le acompañó un subtítulo también muy llamativo: “Moa dice en su libro que la intentó en 1.934 según un modelo nazi”. Hay que explicar que este segundo diario se encuentra actualmente en el ámbito de influencia del PNV, partido que intenta acreditar su carácter democrático en contraste con los demás.
            Otra vez, la manipulación y los intereses políticos por encima del respeto a la verdad histórica.
            Este historiador, fiel a la verdad encontrada, también tiene un estudio, que nadie ha querido publicar, sobre la tesis marxista del descenso de la tasa de ganancia, en el que demostraría que sus presupuestos de partida son contradictorios; lo que invalidaría la propia tesis, fundamental en el edificio teórico del marxismo.
            De nuevo es utilizado el silencio como instrumento autoritario, para acallar la verdad, desde la izquierda y el pensamiento dominante.
            El libro que ha originado este artículo ya está en el mercado desde hace un año. Su lectura y crítica positiva son recomendables, así como  regalarlo y,  para quiénes sea posible, presentarlo públicamente.
            Una iniciativa así, fiel a la verdad, merece nuestro reconocimiento y apoyo.

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 34, junio de 2000

Algunas claves para entender la situación política actual del País Vasco.

El País Vasco se encuentra en una compleja situación, difícil de entender desde el resto de España. Aquí se proporcionan algunas claves para comprender el momento actual.

 

            La ruptura en septiembre de 1.999 de la llamada “tregua indefinida” por parte de la banda terrorista ETA, frustró las expectativas de paz abiertas en toda la sociedad española.

            Con ello, también se ha frustrado la expectativa de un proceso acelerado en dirección de la “autodeterminación” y el “soberanismo”, asociado a la citada “tregua”. La supervivencia del pacto de Lizarra está en juego y la viabilidad de la iniciativa de la Asamblea de Municipios (Udalbiltza) está en entredicho por falta de materialización de sus expectativas.

            Si añadimos otros factores, como el enfrentamiento institucional entre PNV y EH, el cambio de orientación del voto en Alava y la pérdida del control interno de los nacionalistas de Caja Vital, derivado del anterior, se deduce que la situación ha alcanzado una notable complejidad que puede llevar a la paralización de la vida política en la Comunidad autónoma Vasca y a un estancamiento de la situación.

            Veamos algunas claves que pueden facilitar la lectura de los sucesos que se viven en esta zona de España.

 

El País Vasco se encuentra fraccionado entre nacionalistas y no nacionalistas, con un claro predominio y capacidad de iniciativa de los primeros hasta las últimas elecciones del 12 de marzo. El segundo de ambos sectores ha actuado a la defensiva, tras varias décadas de ofensiva nacionalista en diferentes frentes: cultural, institucional, eclesial y, su peor rostro, terrorista. Pese al cerco al que ha sido sometido, algunos indicios de recuperación se habían dado con anterioridad a dichas elecciones: Gesto por la Paz, Foro de Ermua, Foro El Salvador, progresiva recuperación del voto no nacionalista en Alava de la mano de UA, ascenso electoral del PP.

En la estrategia independentista, el avance electoral nacionalista en Navarra es fundamental. No es posible un País Vasco sin Navarra. Sin embargo, el crecimiento electoral nacionalista en Navarra, elección tras elección, no llega, permaneciendo su electorado en un porcentaje similar y minoritario. Por ello, la inversión de capital económico y humano en diversas iniciativas de todo tipo (medios de comunicación, campañas electorales, ikastolas, asociaciones culturales, actos políticos y lúdicos de todo tipo), tiende a acelerarse. En ese sentido, el principal reto de las fuerzas políticas navarras mayoritarias es la desactivación del euskera”. Así, se está percibiendo el interés de algunos sectores sociales en “despolitizar” la presencia y desarrollo del euskera, normalizándolo y sustrayéndolo de su empleo como herramienta de combate metapolítico por parte del nacionalismo vasco.

Alava se ha decantado, como en los inicios de la transición, por los partidos no nacionalistas. Ello provoca un nuevo fracaso en las aspiraciones del nacionalismo vasco, al proporcionar Alava una nueva baza de “intercambio” y presión al PP en sus relaciones con el PNV y el mundo nacionalista, que se suma a la de “los presos” encarcelados en las prisiones españolas, la presión policial y la cooperación internacional, más cuando el PNV ha abandonado el Partido Popular Europeo integrándose en el Grupo Parlamentario “Arco Iris”.

Aunque con unas expectativas todavía más a largo plazo que las depositadas en Navarra, también Iparralde, el territorio francés de cultura vasca, entra en la estrategia del nacionalismo vasco. Así, los partidos abertzales se encuentran muy divididos, rozando la marginalidad, siendo su representatividad institucional casi simbólica. No olvidemos, por otra parte, la orientación centralista y jacobina del Estado francés, en absoluto sensible a la descentralización administrativa.

El nacionalismo vasco se encuentra fraccionado, a su vez, entre radicales y moderados. El Partido Nacionalista Vasco (PNV) y su escisión Eusko Alkartasuna (EA) por un lado, y el MNLV, con su expresión política Herri Batasuna por otro, cuyo liderazgo lo ejerce ETA.

El Acuerdo de Lizarra es, ante todo, la toma del liderazgo del nacionalismo por parte de los sectores más radicales, fruto tal vez de un relevo generacional dentro del nacionalismo.

La ruptura de la tregua supone un doble fracaso para los nacionalistas. Para el PNV, que no ha podido atraer definitivamente y de forma exclusiva a la vía política a HB. Para el nacionalismo vasco en su conjunto, que no ha sido capaz de imponer un proceso político de “paz a cambio de autodeterminación”.

Herri Batasuna, en Lizarra, intenta continuar como si nada hubiera pasado, como si la “tregua” no se hubiera roto. El PNV, ante semejante contradicción, intenta liderar el proceso “político”, pues precisa de la participación electoral e institucional de HB, ya que de no contar con ello, queda en minoría ante el PP – PSOE; lo que evidencia su situación de “rehén” en manos de EH.

ETA es la historia del triunfo del sector radical y “duro” en toda confrontación interna. Ello supone la postergación, a corto plazo, de los moderados que optaron por una salida política al conflicto (relevo de Mikel Antza), en beneficio de los radicales, quiénes aumentarán la presión terrorista para forzar un acuerdo político, que genere un nuevo proceso por la autodeterminación, en las condiciones en que a ellos interesa.

ETA continuará su lucha armada, alimentada por una nueva generación, muchos de ellos hijos de militantes fallecidos o encarcelados, y por los militantes más decididos de JARRAI, ya fogueados en la “kale borroka”. En definitiva, ETA propone “más de lo mismo”, una “larga marcha”, que combinará con la estrategia que debe reelaborar EH en su ámbito de trabajo.

La refundación de la izquierda abertzale, iniciada con la coalición electoral Euskal Herritarrok, la posterior organización del partido - vanguardia EKIN dentro de la anterior, y próximamente BATASUNA, implica una reordenación interna de las fuerzas en pugna dentro de la coalición, que puede implicar el desplazamiento definitivo de los moderados liderados por Otegui, Aldekoa, Zabaleta y otros. El nacionalismo radical, muy vital y activista, continuará con la estrategia de socialización del conflicto, lo que les llevará al “ghetto”, una vez se descuelguen los mas moderados. Su participación en futuras elecciones e instituciones es una incógnita. En cualquier caso, es indudable que seguirán en los ayuntamientos y, parcialmente, en el Parlamento vasco. Es probable inicien algún tipo de estrategia de “insumisión civil” en diversos ámbitos, estrategia en la que intentarán incorporar al PNV. De hecho, las discrepancias manifestadas en Lizarra entre ambas fuerzas abertzales, no sólo se refieren al rechazo formal de la violencia, sino a la estrategia a seguir desde esa plataforma: vía institucional del PNV, frente a la “insumisión” civil y movilización permanente desde la parte radical, junto a la creación de estructuras supraterritoriales alternativas al actual marco constitucional.

El nacionalismo vasco siempre juega mirando al futuro. Su estrategia de lucha cultural produce efectos a largo plazo. El PNV, en el horizonte de la integración europea, no descarta conseguir sus objetivos en el marco de una Europa con fuertes órganos comunes y una progresiva descentralización territorial, en la que los territorios vascos pudieran buscar fórmulas cuasi – federales de articulación. Ello supone que, cuando la vía Lizarra sea una posibilidad totalmente agotada, descarte definitivamente los actuales cauces de colaboración establecidos con EH, abandonando una estrategia independentista a corto plazo que sigue, de momento, de la mano e iniciativa de los radicales.

El nacionalismo “moderado” del PNV se reforzará en el futuro, con una probable reintegración de EA en el “alderdi”, la “casa común”, y los sectores desengañados del entorno del MNLV. Para ello, está desarrollando una estrategia de captación de voluntades a través de la Fundación Sabino Alava, su apoyo condicionado a “Gara”, sus relaciones con “Elkarri” y otros organismos. En contra del deseo de muchos, no hay riesgo de escisión en el PNV.

La estrategia de firmeza, con su expresión concreta en el transcurso de la “tregua” de “paz por presos” de Mayor Oreja, con todas las cautelas mostradas para quitar velocidad al proceso y asegurarse la sinceridad de la banda, ha sido la única estrategia realista desarrollada desde los partidos constitucionalistas. El PSE-PSOE ha carecido de iniciativa de calado real. Desde hace varias décadas, este partido actúa a remolque de otros, bien del PNV anteriormente, bien del PP hoy día. Por otra parte, existe un sector, el del PSE en Guipúzcoa, de tendencia más nacionalista y proclive a pactos con el PNV y EA, lo que genera en su seno periódicas crisis internas y de orientación, que pueden rebrotar una vez olvide el impacto producido por el asesinato de Buesa.

La Iglesia católica no es el “cemento” de la sociedad vasca desde hace ya varias décadas. La mentalidad relativista – consumista ha calado en grandes sectores de la misma. Por otra parte, gran parte de los integrantes del MNLV tienen convicciones explícitamente anticristianas. Ello no quiere decir que no pueda jugar un papel en los caminos de la paz, por la experiencia y el prestigio personal de algunos de sus pastores. La confrontación entre nacionalistas y no nacionalistas, que también se ha dado en el seno de la Iglesia, poco a poco, y en buena medida, de la mano de sus nuevas “cabezas”, está dando lugar al intento de creación de un nuevo sujeto cristiano, cuya preocupación primaria sea la “nueva evangelización” y la misión en esta sociedad.

 

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 32, abril de 2000