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Crónicas navarras de Fernando José Vaquero Oroquieta

Audiencia del Arzobispo de Zaragoza al Consejo de Redacción de “Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica”.

      La vida de Foro Arbil sólo se explica por su voluntad de pertenencia e identidad cristianas. Una entrevista con el arzobispo de Zaragoza confirma el camino seguido.

 

                El pasado martes 7 de mayo de 2002, el Sr. arzobispo de Zaragoza, D. Elías Yanes Álvarez, recibió en audiencia a dos representantes del Consejo de Redacción de esta publicación digital.
                Nuestro interés en la entrevista radicaba en dos claras razones. En primer lugar, dar a conocer, al pastor de la iglesia aragonesa, la realidad de una publicación que, mensualmente, salta a intenet desde la ciudad de Zaragoza en la que, además, reside su Consejo de Redacción y algunos de sus colaboradores habituales. En segundo lugar, comunicarle nuestra disponibilidad, como católicos zaragozanos, a las indicaciones que quiera hacernos.
                A tal fin, se le hizo entrega de un breve “dossier” informativo de Foro Arbil, así como una de las tarjetas informáticas editadas con motivo de la celebración  del número 50 de la publicación, hecho acaecido en el último octubre.
                Nuestro arzobispo mostró un gran interés por las nuevas tecnologías, recordando la importancia que el propio Juan Pablo II otorga al medio. Por otra parte, nos sugirió la posible colaboración de determinadas personas especializadas en diversos temas, en la publicación; orientaciones que agradecemos filialmente.
                También debemos agradecer los buenos oficios de D. Ignacio Zamboray, Delegado Diocesano de Medios de Comunicación, quien nos gestionó la entrevista, que habíamos solicitado previamente, buscando un hueco en su apretadísima agenda.
Su acogida, así como la de la Jefe de Prensa Dª. Carmen Fernández Olivencia, ha sido magnífica.
Como resumen de las características que adornan nuestra revista digital, afirmábamos, en la larga editorial del antes citado número 50, que la amistad es la base de nuestro trabajo: prolongándose en el tiempo, a través de los años, y tejiendo una rica trama de circunstancias personales de forma inesperada.
La publicación, considerábamos en su día, está íntimamente vinculada a la salud de nuestra asociación. Su futuro, por ello, pasa necesariamente por el de Foro Arbil que, recordemos, nació con vocación de servicio, ánimo evangelizador, y voluntad de continuidad. Por ello estamos abiertos a las nuevas realidades que el mundo nos presenta cada día, guiados por nuestros pastores.
En tres precisos términos resumíamos el trabajo de “Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica”: caridad, amistad, calidad. Estas palabras tienen su perfecta acogida en este lugar concreto en el que cada amigo de Arbil está integrado de un modo particular: la Iglesia católica.
Agradecidos por todo lo que hemos encontrado en este camino, afirmábamos en aquel número, queremos corresponder, modestamente, con este instrumento de servicio a la misma Iglesia, esperando su calor y su orientación. Por ello, la respuesta que Monseñor Antonio María Rouco Varela devolvió a la felicitación que, en nombre de todo el Foro, le hizo llegar nuestro presidente con motivo de su reelección como presidente de la Conferencia Episcopal española, junto a la cordial acogida que nos ha dispensando nuestro arzobispo, son un estímulo y un revulsivo en nuestro trabajo.

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 57, mayo de 2002.

E-cristians: una plataforma católica para la reflexión y la acción, nacida en Cataluña, con vocación de presencia pública nacional.

      La asociación E-cristians, nacida con clara vocación política, constituye una auténtica novedad dentro del actual catolicismo social español. En este artículo intentaremos una aproximación a esta entidad.

 

Los católicos y la política hoy.
En esta publicación digital hemos seguido de cerca el debate producido, en algunos medios del catolicismo social español y a lo largo de los últimos meses, con motivo de la propuesta de un partido político católico. Esta polémica, que ha durado más de un año, ya se ha cerrado. Así, algunos de quiénes apoyaron con más entusiasmo la idea, la han descartado; habiéndose hecho eco de ello el suplemento Fe y Razón en un artículo publicado el pasado día 9 de enero de 2002. Es evidente que ningún partido político parlamentario puede arrogarse la representatividad de los católicos, habiéndose acrecentado, por otra parte, la distancia producida, en los últimos años, entre el Partido Popular y los sectores más comprometidos del catolicismo social español, distancia que no se ha salvado con la celebración de su último Congreso nacional. No olvidemos, por último, que existen propuestas concretas de partidos políticos, guiados por la Doctrina Social de la Iglesia, desde la Comunión Tradicionalista Carlista y algunos de los grupos falangistas. Pero debemos señalar que, al margen de su mayor o menor incidencia y número de seguidores, se trata de propuestas que no cuentan con el apoyo de la Jerarquía católica española ni de ninguno de los movimientos eclesiales más representativos; lo que, tal vez, se encuentra en el origen de alguna de sus evidentes dificultades de difusión y crecimiento.
No obstante, conviene tener presente que la acción política no se agota únicamente en la de una agrupación específicamente católica. Puede, también, canalizarse a través de aquellos partidos pluralistas en los que se percibe una mayor recepción a los principios de la Doctrina Social católica, como es el caso del Partido Popular, pese a las crecientes dificultades que están en la base del actual debate, y en el que están implicados, con mayor o menor fortuna, numerosos católicos.
Otro ámbito político en el que se están produciendo movimientos significativos en su relación con los católicos, es el de la izquierda, en particular el PSOE y su área “Cristianos en el PSOE”. Que responda a un puro cálculo estratégico de captación de votos católicos descontentos o se trate de una sincera reflexión de un significativo grupo de dirigentes y católicos del partido, está por ver. Su reciente libro, “Tender puentes. PSOE y mundo cristiano”, refleja un aparente cambio estratégico en este partido al que tenemos que prestar mayor atención. Su vetusto anticatolicismo era residual en el seno de las izquierdas europeas, más acostumbradas al diálogo con las identidades católicas presentes en la sociedad. Su plan de “Políticas para el bienestar de la familia”, presentado por José Luis Rodríguez Zapatero el pasado 20/03/02, parece encaminarse en el mismo sentido.
Por su parte el Movimiento Cultural Cristiano persiste en su propia dinámica, apegado a conceptos que suenan a “viejos” (autogestión, militancia, etc.) pero con un voluntarismo y activismo que suscita adhesiones, conformando un espacio propio al propugnar el “voto en blanco” (caso de las elecciones generales del 12 de marzo) difícil de cuantificar.
                Ya hemos mencionado, en dichos artículos, otras iniciativas en el ámbito de la acción pública, que no tiene por qué ser expresamente política: la laica Escuela de Liderazgo Social y Político de Valencia, lanzamiento de la Compañía de las Obras, master de Acción Política y Participación Ciudadana en el Estado de Derecho de la Universidad Francisco de Vitoria, relanzamiento de diversas iniciativas en el seno de la Asociación Católica de Propagandistas, las actividades de Profesionales por la ética, la existencia de entidades con explícita vocación política como la Asociación para la Renovación y el Diálogo Democrático (que, dada la presente coyuntura, podría realizar interesantes aportaciones desde su conocimiento del “movimiento transversal” italiano), etc.
                Pero, tal vez, la aparición de otro tipo de entidades, como el caso de las promotoras e impulsoras de campañas de opinión, constituya la mayor novedad en esta área del catolicismo social español. Hablamos de HazteOir.org y de E-cristians.
                En este artículo veremos, particularmente, la segunda de las citadas entidades.
Una asociación nacida en Cataluña con vocación de servicio en toda España.
Las actividades más visibles de la asociación E-cristians, nacida en marzo de 2001, se transmiten a través de internet: agencia de noticias (Revista y los boletines semanales de cristianos en la prensa), su web estructurada como espacio de participación (vida y actividades de la Asociación), plataforma de servicios (portal, viajes, libros, documentación médica y pedagógica), etc.
Pero ello sólo constituye la fachada de la entidad.
¿Cuál es su naturaleza? A esta pregunta respondía su editorial de Revista de fecha 22/11/01 al afirmar que E-cristians es “área para el encuentro organizado de las distintas formas colectivas y personales de vivir la fe en el seno de la Iglesia. Por eso nos definimos como una organización de encuentro” cuya pretensión es proporcionar “un marco organizado y criterios basados en la organización y la estrategia” y todo ello en aras de “promover la presencia de la concepción y el sujeto cristiano en el espacio público en sentido evangelizador como servicio a la sociedad…”.
Josep Miró i Ardèvol, su rostro más conocido, en el artículo de Fe y Razón antes citado, aclaraba que “la construcción de la corriente o fuerza social sólo es posible por medio de la acción, porque no se trata de teorizar sino de actuar sobre objetivos concretos previamente establecidos; organización común a partir de la diversidad para alcanzar objetivos claramente identificados. Capacidad, por tanto, de articular sinergias que resultan de la diversidad católica, y de organizarlas en la perspectiva de la praxis. Para alcanzar todo eso hace falta que exista un espacio común donde confluir, una plataforma organizada donde encontrarse para pensar y decidir y actuar conjuntamente”.
Una organización de encuentro: esa es la clave para entender el fenómeno de E-cristians; una estructura transversal, por tanto, de acción sinérgica en la que tienen cabida políticos de diversas obediencias partidarias, profesionales de la información, activistas y, sobre todo, simples ciudadanos. Su funcionamiento es sencillo. Determinación, en primer lugar, de las diversas circunstancias sociales y políticas que precisan una respuesta y, posteriormente, concreción de acciones para afrontarlas desde la identidad católica, bien impulsando las ya existentes, bien promoviendo otras nuevas.
E–cristians cuenta con un importante activo en su breve vida: haber elaborado alguno de los documentos estratégicos y de reflexión más importantes del mundo católico español, con vocación pública, de las últimas décadas.
La entidad está estructurada a partir de una Junta Directiva, siendo su integrante más conocido, ya lo hemos dicho, el político nacionalista catalán Josep Miró i Ardèvol, ex - portavoz de CiU en el Ayuntamiento de Barcelona.
Para los jóvenes católicos con vocación por lo público, proponen, además, un espacio propio de encuentro que es E–cristians joves, a modo de sección juvenil con una fisonomía particular.
                A partir de todos estos presupuestos, desde E-cristians se han impulsado campañas y acciones diversas: actos públicos, campañas de recogidas de firmas, cartas e intervenciones en medios de comunicación, entrevistas con políticos, propuestas muy concretas a poderes públicos, difusión de actos públicos de interés, etc.
Las convicciones ideológicas catalanistas de buena parte de los impulsores más conocidos de la entidad, entre los que encontramos a figuras como Joan Hortalà, Antoni Comas y Joan Ignasi Puigdollers, han generado algunas prevenciones y prejuicios en no pocos católicos españoles. Pero, fieles a los hechos, hay que afirmar que quiénes busquen en E–cristians la fachada de un grupo de presión catalanista, quedarán defraudados.

 

 

Los ataques de El Mundo.
                Una iniciativa de estas características no podía pasar desapercibida entre los medios de comunicación, ávidos de novedades y siempre, generalmente, prestos a cuestionar y juzgar toda vertiente social relevante del catolicismo.
                El diario El Mundo le dedicó unos venenosos artículos, los días 27 de diciembre de 2001 y 4 de enero de 2002 (prolongándose la polémica algún tiempo más en su edición catalana), en los que mezclaban juicios de valor superficiales, subvenciones económicas, TV3 y catalanismo, calificativos de ultracatólicos, etc. Tan desafortunada información generó una vigorosa y sensata reacción de la entidad, que, en definitiva, le ha confirmado que sigue el camino indicado.

 

 

Sus relaciones con otras entidades católicas.
Ya hemos mencionado las convicciones catalanistas de algunos de sus promotores. No las han ocultado, pero ciertamente, no han pesado en su trabajo. No hay actividad de la entidad en la que no pueda reconocerse plenamente cualquier católico consciente español. Podrá desconcertar el tono “moderno” de sus acciones, incluso alguno de los medios empleados, acostumbrados como estamos a la pasividad y al derrotismo, pero la fidelidad al Magisterio y al Episcopado de E–cristians ha sido ejemplar. La dispersión de acciones e iniciativas, en el ámbito de la opinión pública, existente en los medios católicos, en buena medida, ha sido canalizada gracias al esfuerzo de la nueva entidad. Sus publicaciones de internet son, ya, la referencia fundamental que permite tener una buena perspectiva de la vida social católica española, de las iniciativas en curso y de los resultados obtenidos. Ya era hora.
El ámbito territorial de su vocación de servicio es nacional: no podía ser de otra forma, al ser comunes los problemas y expectativas de los católicos de Cataluña y del resto de España.
Esa extensión, afrontada con prudencia y sin prisas, se ha iniciado en Madrid de la mano de dos veteranos activistas católicos: Jaime Urcelay, muy fogueado de la mano de “Profesionales por la Ética” y el periodista Alex Rosal, de quien sobra presentación. Su futura actuación deberá ser muy prudente, pues de ella depende en parte el éxito del proyecto. Siguiendo el ejemplo de los amigos catalanes, deberán consolidar una junta provincial u órgano similar, con capacidad de análisis y trabajo, que ensanche su base activista y que, en buenas relaciones con las autoridades eclesiásticas, impulse actuaciones muy pensadas al objeto de no incurrir en errores de cálculo, que invaliden en el futuro este instrumento en marcha, en el supuesto de crear falsas expectativas. Son muchas las acciones en marcha y no conviene “quemar” a la base participante.
Un factor importante, que no debemos perder de vista, es su exquisito trato a otras iniciativas. Así se ha visto, por ejemplo, en el eco y análisis positivos de las actuaciones de la entidad HazteOir.org recogidos en las publicaciones de E-cristians. Su Revista, de fecha 15/02/02, repasa diversos éxitos ciudadanos impulsados, entre otras,  por estas entidades: retirada de la enmienda presentada en el Congreso del Partido Popular que pretendía la legalización de la clonación y la destrucción de embriones humanos, el rechazo en el Congreso por el citado partido de una propuesta de empleo de células madres de embriones congelados, los contactos mantenidos -con el PSOE- con la finalidad de un desarrollo del Plan Integral de Apoyo a la Familia, etc. Creemos que se trata de un ejemplo significativo de apoyo y respeto entre entidades hermanas, al no prevalecer una competencia mal entendida. La especialización, la vocación propia, no pueden ser obstáculos para la colaboración. El mutuo conocimiento, el trato, la amistad que pueda surgir en el futuro, podrán abrir otras vías de convergencia de esfuerzos y organizaciones. Pero, de momento, unas nuevas bases de trabajo, junto a unas estructuras, ya se están implantando.

 

 

Conclusiones.
E-cristians se ha hecho eco, por otra parte, de eventos muy dispares acaecidos en el mundo católico español. Veamos, a título de ejemplo significativo, dos de ellos: la llegada de un sacerdote copto – ortodoxo a Cataluña para hacerse cargo de la esa incipiente comunidad egipcia en la localidad de Cervera y diversos trabajos de las numerosas asociaciones familiares (también en proceso de imprescindible convergencia).
La trayectoria de la entidad, brevemente repasada, acredita una incuestionable vocación de servicio a la Iglesia española que no podemos ignorar.
                E-cristians trabaja a buen ritmo y con seguridad. Sus acciones están ganando consistencia y credibilidad en significativos medios católicos españoles que han destacado favorablemente: sus presupuestos “positivos” y no “reactivos”, su capacidad de movimiento y eficacia social, su positiva valoración de los “movimientos” eclesiales, etc.
                E-cristians es una plataforma para la reflexión y la acción; no siendo, por tanto, un espacio de experiencia integral de educación en la fe, de verificación y corrección en el camino cristiano.
                Pese a ese límite constituye, pensamos, una propuesta abierta a todos los interesados en la acción pública de los católicos españoles, que no es alternativa y excluyente de la acción política directa a través de los partidos; al contrario, es perfectamente compatible con ésta.
                Debemos seguir atentamente sus pasos y, en la medida de nuestra identificación con sus propuestas, participar según las concretas posibilidades de cada uno. Su consolidación y definitiva configuración dependen, en buena medida, de la actitud positiva de todos los católicos españoles preocupados por la presencia pública de las obras sociales de la Iglesia. Y más cuando, hoy día, esas realidades sociales siguen siendo expresiones carnales y concretas, y privilegiados instrumentos evangelizadores, de la Iglesia.
                Por último, como navarro consciente de algunas de las carencias del catolicismo social en nuestra tierra, una pregunta: ¿alguien está interesado en reflexionar, en torno a esta iniciativa, con la mirada puesta en su posible extensión a Navarra?

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 55, marzo de 2002.

 

Una propuesta alternativa a la mercantilización de la “primera comunión”.

Una visión crítica de la mercantilización de las “primeras comuniones”, proponiendo alguna alternativa factible.

 

Una carrera de obstáculos

Son varios miles las familias españolas embarcadas en una carrera –producida anualmente- cuajada de obstáculos. La primera dificultad consiste en conseguir un restaurante adecuado a la capacidad económica familiar, a los propios gustos y a la oferta del mercado. Con muchos meses de antelación, en cualquier caso. Después vendrá el poner de acuerdo a familiares y amigos en la elección y adquisición de los regalos, las sesiones fotográficas, la selección del vestuario, la determinación de los adornos, etc.
De la ceremonia se encargan, eficazmente, parroquias y, todavía, algunos colegios.
Nos estamos refiriendo, evidentemente, a la oleada de “primeras comuniones” que se celebran, sobre todo, a lo largo del mes de mayo de cada año. No obstante, estas celebraciones se empiezan a repartir en otros meses, en algunas ciudades y colegios, con el objeto de facilitar su organización y facilitar que el sector hostelero pueda absorber una demanda cada vez más exigente.
Sin embargo, al margen de otros detalles, es chocante que, progresivamente, en el plano de la hostelería, estas fiestas se vengan equiparando, en costos y boato, a las organizadas con motivo de la celebración de bodas. Cualquier contratación de comida, de un grupo numeroso, para cualquier fecha correspondiente al mes de mayo levanta las susceptibilidades de los “maitres” de los restaurantes, quiénes en la mayoría de los casos especifican que: “para las comuniones, tenemos menús cerrados”.

 

“Estamos buscando restaurante. Está todo pillado”.
Somos consientes de la progresiva mercantilización de buena parte de los aspectos protocolarios y formales que envuelven la celebración de las “primeras comuniones”, y no sólo en lo que respecta a la oferta hostelera. Pero dado que existen posibles alternativas, además de las cada vez más frecuentes comidas en el entorno doméstico familiar, nos centraremos en esta realidad que tanto condiciona, para oscurecer en muchos casos, el sentido originario de esta celebración, tan importante para todo católico.
No es razonable que con motivo de la realización de estas comidas, generalmente protagonizadas por grupos numerosos, se establezca un precio notablemente superior al habitual, y más conociendo de antemano el número de asistentes, el menú concreto que se servirá, los camareros precisos para el servicio, etc. Con una celebración de este tipo, los hosteleros “trabajan sobre seguro”, lo que, no sólo no aumenta gastos, sino que los reduce.
Sabemos que existe una competencia extraordinaria en la hostelería que ha alcanzado todo el territorio nacional. De hecho su problemática ya es similar en las grandes ciudades y en las localidades pequeñas; una competencia acompañada por la especialización y una indudable mejora del servicio. No buscamos polemizar ni perjudicar a este sector tan importante. Pero sí que estamos en nuestro derecho de reflexionar en torno a este fenómeno sociológico, que ha llegado a convertirse en una pesada losa para muchas familias, distorsionando el sentido original de la “primera comunión”; proponiendo, incluso, alguna alternativa realista.
El sentido de la primera comunión es el que siempre nos ha enseñado la Iglesia. No vamos por ello a insistir en ello.
Tradicionalmente, por el valor pedagógico que acarrea para toda la comunidad cristiana, se le ha rodeado de un ceremonial adecuado siendo, además, ocasión aprovechada para la celebración de las necesarias reuniones familiares -según las circunstancias históricas y la capacidad económica- tantas veces limitadas a entierros, bodas y bautizos.

 

¿No hay, acaso, alternativas?
La fiebre consumista ha alcanzado de lleno, es evidente, a estas celebraciones. Ya lo veíamos al inicio de este breve artículo: los regalos, las fotografías, el vestuario, los recordatorios, la comida…
Lo que era motivo de alegría empieza a ser motivo de discordia y división para muchas familias que no pueden –o no quieren- participar en una carrera consumista, tan ajena al espíritu originario y nuclear de la “primera comunión”, generando unas tensiones innecesarias verbalizadas en un deseo muy pronunciado: “¡que pase pronto!”.
Pero, en tiempos de globalización, también en las costumbres, y de especialización del sector servicios, ¿hay alternativas?
Algo se nos ocurre.
Son varios miles de antiguas casas parroquiales rurales, propiedad de comunidades cristianas urbanas, en las que se celebran ejercicios espirituales, convivencias, etc. Fenómeno, éste, al que muchos movimientos eclesiales se han apuntado, adquiriendo o edificando otras.
Su cesión, por unas horas, a una o varias familias demandantes, según la ocasión, vinculadas a esa comunidad cristiana titular de la casa, puede ser la llave para una celebración distinta: en un entorno natural, fuera del bullicio urbano y el estrés, con un trato directamente familiar. La comida: una chuletada, por ejemplo, organizada por los amigos o familiares próximos, de modo que el centro de la reunión sea esa celebración gozosa, comunitaria y familiar, de la primera comunión de los cristianos del mañana. Y si supone mucho trabajo, hay empresas de catering por toda España que proporcionan un servicio magnífico con tarifas asequibles, en muchos casos más ajustadas a las economías medias que numerosas ofertas de restaurante.
Naturalmente, quien quiera gastar, puede hacerlo. Con esta alternativa o en un restaurante “normal”.
                Otros espacios también accesibles para muchos cristianos lo constituyen las numerosas sociedades deportivas en cuyo origen encontramos a grupos comprometidos de laicos: Acción Católica, particularmente. Pensamos, por poner dos ejemplos conocidos y vividos por quien esto escribe, en Oberena de Pamplona y en el Casablanca de Zaragoza. Con buenas instalaciones, amplios comedores, espacios verdes, zonas específicas para las parrilladas, parques infantiles; pueden ser buenos escenarios para estas celebraciones, más cuando por el tipo de usuario, sus trabajadores están acostumbrados al bullicio de los grupos numerosos y de los niños gritones.
Pero, no siendo perfectas, las anteriores soluciones, ¿acaso no nos queda a los católicos imaginación y capacidad para dotar de pleno sentido, también de forma operativa, estas importantes celebraciones litúrgicas y sacramentales que son, además, ocasión de reencuentro familiar con la compañía carnal de la Iglesia?

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 55, marzo de 2002.

Persona, Sociedad, Estado: actualidad y pertinencia del principio de subsidiariedad.

Crónica de una mesa redonda, celebrada en Pamplona, en torno a uno de los presupuestos teóricos de la acción social y pública del catolicismo. Reflexiones a partir del estudio de un libro de Luigi Giussani, fundador de Comunión y Liberación.

 

Mesa redonda en Pamplona.

 

Organizada por Auzolan de iniciativas culturales, se celebró el pasado jueves 7 de marzo, en la sala de conferencias de Pamplona de Caja Navarra, una mesa redonda bajo el lema: “Persona, Sociedad, Estado: actualidad y pertinencia del principio de subsidiariedad”.
                Aclaremos, en primer lugar, el sentido de la palabra euskérica auzolan. Significa, aproximadamente, “trabajo común”. Bajo este término, en el campo navarro, durante siglos, como expresión de la solidaridad popular nacida de la común pertenencia a la Iglesia, se han realizado múltiples trabajos y construcciones. En particular, muchos cientos de iglesias rurales así se edificaron. Todavía hoy, en los despoblados pueblos navarros, bajo esa consigna se limpian calles, se restauran iglesias, se construyen centros de reunión. Al igual que ha ocurrido con tantas palabras, la izquierda aberzale ha intentado apropiársela; incluso una de sus formaciones, hace ya casi 20 años, la adoptó como nombre. En esta ocasión, un grupo de navarros del movimiento eclesial Comunión y Liberación, entre los que se encuentra este articulista, se han acogido bajo su significado originario para, recuperándolo, realizar algunas actividades públicas de propuesta cultural católica.
                De la breve historia de Auzolan, recordaremos aquí, gratamente, la realización de una exposición sobre los orígenes del cristianismo a la que acudieron más de 2.000 personas (“De la tierra a las gentes”) y una conferencia, organizada junto al Ateneo Navarro, de Pío Moa, quién disertó sobre la revolución de Asturias de 1934 y los orígenes de la guerra civil.
                La propuesta de la mesa redonda, que origina esta crónica, nació de la necesidad de profundizar y buscar el sentido práctico a uno de los últimos textos del fundador del movimiento Comunión y Liberación, Luigi Giussani: El yo, el poder, las obras.

 

“El yo, el poder, las obras”.
                Editado por Encuentro (Madrid, 2001, www.edicionesencuentro.es), el texto parte de la siguiente afirmación recogida en su página 7: “El cristianismo no surgió como una religión, sino como un potente amor al ser humano, a la persona concreta”. El libro, por ello, testimonia la operatividad del cristianismo, hoy día, en su capacidad de abrazar la totalidad de la humanidad. Es, fundamentalmente, una recopilación de intervenciones públicas dirigidas, en muchas ocasiones, a personas ajenas al movimiento por él fundado.
                Está estructurado en 4 bloques, más un apéndice de entrevistas y artículos ya publicados en diversos medios. Veámoslos.
                El poder. A partir del impacto del “efecto Chernobyl” en los jóvenes (la influencia del poder sobre las conciencias), propone un camino para el reencuentro de la propia persona: un itinerario plenamente racional, correspondiente al corazón del hombre.
                El trabajo. Aquí es entendido como necesidad y expresión, por tanto, del sentido religioso, y como el principio, tal vez, de un cambio en la sociedad.
                Las obras. A partir de su página 123, se recoge el texto “Frente a la necesidad, una propuesta positiva”, de especial interés. Las obras se proponen como una concreción de la racionalidad de la hipótesis cristiana, en su correspondencia con el deseo del hombre.
                La política. A juicio del autor, el poder moderno tiende a controlar y dirigir los deseos del hombre, reduciéndole y manipulándole. Frente a la “gran homologación”, en palabras de Pasolini, la política debe favorecer una cultura de la responsabilidad, favoreciendo la construcción de sujetos sociales, primando la sociedad frente al Estado, orientado éste último por tanto al servicio de la sociedad y el bien común.
 
La mesa redonda.
                El acto se celebró a las 20’15 horas conforme lo previsto.
Con una asistencia de público cifrada en algo más de 60 personas; el acto se difundió mediante un anuncio de pago de 4 módulos en “Diario de Navarra” y se remitieron comunicados a los diversos medios de comunicación aquí presentes. Se repartieron 300 invitaciones, remitiéndose varias decenas más vía e-mail. Igualmente, se insertó la convocatoria en dos foros de internet: “Tomás Moro” y “Libertad ya”. E-cristians también informó, por e-mail, de la celebración del acto, especificando que no lo organizaba pero que lo consideraba de interés. Un apoyo que agradecemos especialmente.
                Según lo anunciado, como ponentes participaron tres personas elegidas en función de su específica relación con la realidad social: el político José Iribas Sánchez de Boado (Senador de Unión del Pueblo Navarro, abogado, padre de familia numerosa, exalcalde de Tafalla), José Miguel Oriol López-Montenegro (Presidente y Fundador de Ediciones Encuentro y Presidente de la Compañía de las Obras de España, uno de los rostros más conocidos de Comunión y Liberación) y, por último, Andrés Jiménez Abad (filósofo y pedagogo, catedrático de Instituto, Jefe del Servicio de Atención a la Diversidad, del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra). El moderador fue José Joaquín Garralda Guillén, arquitecto y cofundador de Auzolan.

 

El filósofo.
                Inició el acto José Joaquín Garralda Guillén haciéndose dos preguntas: si las administraciones públicas son las únicas responsables en la construcción de la persona y qué otros protagonistas pueden participar en la misma. Añadió una tercera, dirigida expresamente a Andrés Jiménez Abad, en su calidad de filósofo: ¿cómo está presente el yo en todo lo que hace, trabajo, afectos, etc.?
                D. Andrés inició su intervención apelando a la experiencia y al sentido común. Es posible, a su juicio, que el yo sea protagonista en todos los órdenes en que se integra (trabajo, familia, educación) y desde los cuales desarrolla creativamente su existencia, pero es muy difícil a causa del grave riesgo de despersonalización, consistente en el desconocimiento de uno mismo y, por tanto, también del otro, relativo siempre según intereses parciales.
Si la educación consiste en un esfuerzo que persigue la capacitación de la persona, para que decida por sí misma y con libertad, la tendencia predominante hoy día es, por el contrario, actuar conforme al “me gusta o no” o “me apetece o no”.
                Denunció la existencia de una serie de potentes fuentes de criterios operativos, que producen el efecto de trivializar la vida, siendo ejemplo y prueba de ello la capacidad de modelar comportamientos desde la publicidad, con la consecuencia insospechada de suprimir la libertad de la persona. Sin embargo, esa cesión a los indicativos publicitarios es cómoda, ese “dejarse llevar” evita una fatiga a corto plazo aunque, a la larga, devenga en pesimismo y desengaño. La experiencia nos dice que el mayor enemigo de la libertad está en cada uno de nosotros, acarreando cansancio: en consecuencia, es más fácil ser esclavo que ser libre. Además, para el poder dominante, ¿en que se concreta la libertad?: en el poder adquisitivo. Esto se materializa en una forma práctica de “religión”, con su liturgia y sus espacios, que se resume en dos mandamientos: “te amarás a ti mismo por encima de todo y al dinero como a ti mismo”. Simbólicamente, esta nueva religión tiene sus exponentes en los grandes edificios, centros de decisión, de las modernas urbes; por ello el “11 S” ha tocado la conciencia de tantas personas, al afectar a las fibras más íntimas de las conciencias, generando una inimaginable crisis.
                En este contexto echamos la culpa, a los responsables políticos, de lo que no nos satisface a nosotros mismos. Además, otro planteamiento es el siguiente: “Tendrían que promover, que resolver…” Pero y ¿yo? Nos hemos acostumbrado a que se nos dé todo hecho desde las administraciones públicas.
                A su juicio las administraciones podrían ser buenas directoras de orquesta, pero con unos buenos músicos.
                No tenemos juicios con los que afrontar las diversas circunstancias de la vida: la educación de los hijos, por ejemplo, no teniendo nada que ofrecerles.
                Concluyó con una pregunta que todos debemos hacernos: “¿qué está esperando la vida de mí?”. Sin ello no habrá un porqué para el cómo. Y no habrá un yo.

 

El empresario y activista católico.
El moderador explicó brevemente, a continuación, la realidad de la Compañía de las Obras en España, para dar la palabra, inmediatamente, a José Miguel Oriol mediante la pregunta: ¿qué es el principio de subsidiariedad?.
                El Presidente de esta entidad considera que en el título del libro, “El yo, el poder, las obras” se expresa la cuestión central de la sociedad. El punto de partida es el yo. Un yo con un deseo que no se colma nunca y que es realmente asombroso por nuestra capacidad de infinito.
                Afirmó que este principio hace 15 años estaba casi absolutamente desterrado de la política, la cultura y los Seminarios; por el contrario, ahora, es uno de los ejes centrales de la construcción europea, concebido también como principio regulador del derecho europeo. Y en esta recuperación no es ajeno el esfuerzo de Juan Pablo II a lo largo de todos estos años.
                Su sentido último es el de la primacía de la persona en una sociedad rectamente ordenada: no es el hombre el que está al servicio de las instituciones políticas y administrativas, sino al revés.
                Aunque ya habló de este principio Pío IX y León XIII con la Rerum novarum, es en 1931 cuando Pío XI lo formula de forma sistemática, precisamente con ocasión del ascenso del comunismo y de los fascismos. Ello demuestra que, aunque suene a algo “prehistórico”, la Doctrina Social de la Iglesia es algo vivo, en constante elaboración, y propia del hoy. Hasta tal punto es así que la atención a la persona se ha hecho presente en la Historia por la acción del cristianismo, aunque sea, en muchos casos, en su versión secularizada.
                La aplicación del principio de subsidiariedad, recuerda, pretende proteger a la persona humana, a las comunidades locales y a los grupos intermedios, del peligro de perder su legítima autonomía.
                La otra vertiente de este principio es el de la solidaridad, consecuencia también de esta concepción trascendente de la persona, exclusividad de las sociedades originalmente cristianas.
                Como realidades y ejemplos concretos, de la Doctrina Social católica, apela a la experiencia del “bono escolar”, como una fórmula que facilita el acceso a una enseñanza de calidad sin importar la procedencia social. Otra experiencia derivada de los mismos principios es el “bono sanitario” que se está implantando, informó, en Lombardía, región italiana que junto a la de Baviera son locomotoras de la creatividad y el desarrollo en Europa (alimentadas en buena medida por la Doctrina Social católica).
                En su intervención llegó a afirmar que la Compañía de las Obras en Italia (entidad social católica que agrupa a 20.000 empresas, ONGs, asociaciones de todo tipo con y sin ánimo de lucro) está cumpliendo la misión histórica de reconstrucción de un tejido social de inspiración católica. Y ello es así hasta el punto de ser determinante en el ejercicio del poder en Lombardía, siendo otra creación viva del pensamiento cristiano; plenamente éste correspondiente con los deseos constitutivos del hombre.

 

El político.
                El senador José Iribas respondió, desde su experiencia y convicciones, a la pregunta del moderador sobre si el Estado puede reducirse a favor de la sociedad.
                Consideró fundamental que el valor de la persona en sí -por lo que es y no por lo que tiene- es lo primero a tener en cuenta en la edificación social y en el quehacer político, de lo que se deriva que todas las demás entidades deben estar a su servicio. Se deduce de lo anterior que el estado es un medio, no un fin, cuyos objetivos son el bien social y la convivencia.
                La persona se constituye, por tanto, en el motor de un desarrollo plenamente humano. Pero precisa de una condición previa: la libertad cuyo ejercicio deben garantizar quiénes tienen la responsabilidad de dirigir la sociedad de forma justa y ordenada.
                Según su experiencia, las personas se siguen preguntando por lo verdaderamente importante. “El hombre quiere zambullirse en las profundidades de los valores que lo hacen mejor”.
                Estamos en una crisis, evidentemente, de la que podemos salir mejores, ayudándonos en esta catarsis. Esta crisis acarrea un derrumbe de valores en la sociedad, generando el “hombre light”: atado desde su interior, desorientado.
                Se ha generalizado, en este contexto, un grave equívoco: la confusión de la tolerancia con la indiferencia. De ahí que, por ejemplo, alguno de sus efectos prácticos en la política sea el primar el corto plazo, por entenderse como más “rentable”.
                Buscamos soluciones, ante cualquier dificultad, en forma de “píldoras”, expresión del materialismo y consumismo vigentes, verifica.
                Asegura que existe una voluntad consciente manipuladora de las tendencias sociales y culturales, reflejado, por ejemplo, en el reciente debate social abierto sobre las propuestas de adopción de niños por “parejas” homosexuales. Destacando la anécdota, margina la principal realidad constructora de la sociedad: la familia compuesta por hombre y mujer que educan unos hijos, edificando, por tanto, el tejido social.
                Y para recuperar la centralidad de la persona en el orden social, es necesaria una renovación de la conciencia de la ciudadanía.
                “La política es demasiado importante como para dejarla en manos de los políticos”, nos recordó; por ello debemos participar en política, exigiendo más pan y menos circo.

 

Intervenciones del público.
                Ante la intervención de una asistente, Oriol aclaró que no asocia enseñanza de calidad con enseñanza privada; de lo que se trata es de facilitar el acceso a la enseñanza de calidad, ya sea ésta de iniciativa pública o privada.
Un joven tradicionalista desmintió que hace 15 años no se hablara de subsidiariedad: por su condición de carlista ha vivido en un medio familiarizado con ese concepto, mostrando su desacuerdo, además, con algunas expresiones de Oriol recogidas a su vez de documentos oficiales europeos en una formulación reductiva de dicho principio. El aludido le otorgó, parcialmente, la razón, afirmando que el principio de subsidiariedad tiene una doble formulación: la vertical (entendida como descentralización administrativa hacia las instancias más próximas al ciudadano y a la que se refería dicho documento) y la horizontal, la correspondiente al derecho de acción de los sujetos sociales.
Un conocido promotor navarro de múltiples iniciativas asociativas de origen católico, se dirigió a los asistentes con una rápida intervención de carácter práctico, proponiendo una batería de acciones necesarias y factibles a su juicio: en el plano religioso con una “Cátedra Juan Pablo II de pensamiento social cristiano”, en el plano pre-político (orientado a la promoción de la familia, la cultura, etc.) apoyando al próximo Congreso sobre la familia que se celebrará en Navarra y, por último, en el político, suscitando vocaciones de políticos católicos. Ante ello Iribas aseguró que son muchas las posibilidades de participación que no se aprovechan, por ejemplo a través de los medios de comunicación. Una invocación al compromiso que, lúcidamente resume el acto y que, esperamos, no caiga en saco roto.
La materialización de tales propuestas, así como las gestiones en orden a una Escuela de Doctrina Social en Pamplona por parte de otro de los amigos presentes, pueden ser un buen servicio a la Iglesia y la sociedad navarras.
De esta forma, el principio de subsidiariedad está más vigente que nunca, no tanto como hecho sino como exigencia de los ciudadanos para construir, en compañía de otros a través de las instituciones intermedias, una sociedad más humana en la que cada persona pueda reconocerse, respondiendo a su destino personal y común. Para los cristianos, esa creatividad nace de su pertenencia a la Iglesia de Cristo, lo que se plasma en obras en las que el hombre puede decir plenamente yo.

 

Arbil anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 55, marzo de 2002

La iniciativa por un partido político católico español se desinfla.

      La polémica generada, en España, en torno a la necesidad de un partido político católico ha durado casi todo un año. ¿En qué situación nos encontramos ahora?

 

Hagamos memoria.
                El pasado curso estuvo marcado, de forma un tanto soterrada, por la polémica entablada en torno a la idea lanzada a favor de la constitución de un partido político católico. Dicha idea fue recogida con general indiferencia, cuando no silenciada, y con el entusiasmo de unos pocos católicos interesados en la presencia cristiana en la política española.
                Sin embargo, esa polémica puso en evidencia varias cuestiones. La primera, que existe un profundo y creciente descontento en amplios sectores del catolicismo español, motivado por la gestión de su voto por parte del Partido Popular que, en muchas cuestiones -ya tratadas en artículos anteriores- actúa a espaldas de sus principios. En segundo lugar, la existencia y acción de diversos grupos, asociaciones y personalidades procedentes del mundo católico, cuyo objetivo común, pese a divergencias en otros aspectos, era y sigue siendo el interés por la vida pública y política. En tercer lugar, esa polémica saca al descubierto, aunque no guste reconocerlo, la profunda debilidad del sentido de pertenencia de los católicos españoles, tanto de sus políticos, como de la “base” de ese pueblo.
                En la ausencia de reacciones –o tibieza de las producidas- también han influido otros aspectos. Así, no podemos obviar que sigue pesando la pretérita vinculación Iglesia y poder político producida en el régimen franquista, lo que generó, en buena parte de una generación, prejuicios de hondo calado, frente a la Iglesia, que todavía persisten. Por otra parte, en numerosos católicos existe el temor de que un partido de esas características pudiera derivar en una agrupación de postulados reaccionarios, generando a la Iglesia un mayor distanciamiento de la sociedad.
                Desde el inicio de la polémica nada, sustancialmente, ha cambiado. Pero, en cualquier caso, la polémica, salvo algunos destellos ocasionales, está ya muerta. Otras preocupaciones de mayor calado la han terminado de enterrar. Ese ha sido el caso de los ataques a la Iglesia católica, arreciados con motivo de los conflictos generados en torno a algunos profesores de religión, la trama de Gescartera, etc. Se ha visto con absoluta claridad que cualquier motivo es bueno para atacar a la Iglesia católica, lo que se traduce, incluso, en la producción cinematográfica española: “Los otros,  “Visionarios”, etc.
                Sin duda, vivimos en una época en la que el anticlericalismo se manifiesta especialmente activo en España (lo ha destacado recientemente, desde una perspectiva de no creyente, pero amante de la verdad, el historiador Pío Moa en su artículo “El anticlericalismo, una plaga de ayer y de hoy”, publicado en Alfa y Omega, número 277 de 18-X-2001), atacando con una virulencia extraordinaria a toda presencia significativa de la Iglesia. Prueba de ello ha sido la campaña orquestada en torno al caso Gescartera, dirigida especialmente contra el clero y las órdenes religiosas que de una u otra manera figuraron en la trama, aunque como víctimas, aspecto que se olvida con indudable intencionalidad.
Mientras tanto, cada vez más a la defensiva, las diversas asociaciones católicas prosiguen con su actividad, siendo la “ghettización” más una realidad que un riesgo.

 

En indudable, por tanto, que se ha producido una ofensiva en toda regla contra lo que significa la Iglesia católica; por el contrario, algunos observadores católicos han valorado que, esta situación de acoso y dispersión no ha sido afrontada con decisión desde la Conferencia Episcopal, respondiendo tarde y con poca perspicacia.

 

Acción pública de los cristianos españoles.
                Los católicos interesados en la acción pública, mientras tanto, se siguen moviendo en los mismos parámetros que en años anteriores, eso sí, con mayor conciencia de la dureza de la situación en la que nos encontramos: acoso mediático, intento de desplazamiento y eliminación del catolicismo, soledad progresiva de los católicos, burla y descrédito social, etc.
                Buena parte de las asociaciones de católicos interesadas en la vida pública se mueven en el terreno de lo “prepolítico”: la formación, el estudio, las relaciones internas. Los políticos católicos, por su parte, continúan desenvolviéndose con la prudencia que les caracteriza, que para algunos observadores es inseguridad y temor. En esa actitud defensiva no se diferencian, seamos realistas, de la que protagonizamos los demás católicos en otros medios sociales y profesionales, en los que nos sentimos minoría cuestionada y despreciada. Hay excepciones, naturalmente, que están pagando un costoso precio por ello.
                Dentro de esos grupos de los que hablábamos al principio de este apartado,  destaca la Asociación Católica de Propagandistas, que sigue prestando un extraordinario servicio al catolicismo social español a través de sus Congresos Católicos y vida Pública, que han alcanzado su tercera edición con el celebrado en Madrid los días 26 a 28 de octubre, dedicado a los medios de comunicación. Por otra parte, se avanza en la consolidación de la Universidad San Pablo de Madrid, sin olvidar su presencia en otras regiones y su voluntad de revitalizar el nervio central de su realidad: la propia ACdP.
                La Asociación para la Renovación y el Diálogo Democrático, nutrida fundamentalmente de personas con vocación por la acción política procedentes del Movimiento de los Focolares, ha participado en algunos encuentros internacionales auspiciados por el Movimiento por la Unidad, proyección política internacional de esa realidad eclesial. Por otra parte, mantienen conversaciones con políticos católicos del Partido Popular, lo que ha llevado a algunos de sus miembros a afiliarse al mismo a título personal.
La Compañía de las Obras, asociación multifacética surgida en el ámbito humano de Comunión y Liberación, movimiento de indudable vocación educativa, continúa con su actividad, depositando ciertas expectativas en una edición española del “Meeting per l’amicizia fra i popoli” que se celebra anualmente y de forma multitudinaria en Rímini. Con la experiencia previa del “Happening” que los universitarios de CL vienen realizando desde hace una década en la Universidad Complutense, se busca un diálogo con la sociedad, a partir de los retos culturales de nuestro tiempo, con voluntad misionera; diálogo entendido como un vehículo, apropiado, a nuestro tiempo, de la creatividad cultural católica y de la “nueva vida” generada por la experiencia cristiana. De contar con novedades más precisas, las proporcionaremos en su día a nuestros lectores. Por otra parte, una de las entidades adheridas a la CdO, la Asociación Cultural Charles Pèguy de Madrid, persiste con su magnífico periódico mensual (que cuenta con una versión digital, paginasparaelmes.com) y los actos públicos que pretenden proporcionar un juicio católico claro sobre diversos aspectos relevantes de la actualidad social, cultural y política. La asociación hermana de la anterior en Barcelona, por su parte, está desarrollando algunas iniciativas en favor de una política familiar decidida, para lo que se ha dirigido en primer lugar, al gobierno nacionalista de Pujol, a la vez que ha realizado una propuesta de convergencia a otras asociaciones familiares católicas españolas para determinadas actuaciones.
                Foro Arbil y Profesionales por la Ética continúan con sus actividades formativas y de opinión, siempre atentos a la evolución del panorama católico social.
Pero, sin la pretensión de ser exhaustivos en la mención de los grupos y movimientos católicos con vocación pública, sin duda, el principal referente, hoy día, de los católicos sociales españoles, es la asociación catalana e-cristians, creadora del boletín y web homónimos. Impulsada, entre otros, por Josep Miró i Ardevol, está generando un incipiente movimiento con pretensiones de llegar a influir en determinadas decisiones trascendentales para la vida social española. La progresiva configuración orgánica de la asociación, su apertura a personas del resto de España, y sus concretas iniciativas, pese a las prevenciones que provoca en no pocos católicos españoles el indudable nacionalismo catalanista de sus promotores, está llevando a su configuración como una referencia fundamental. Por primera vez en muchos años, una entidad católica realista afronta los retos actuales de la vida social y política con iniciativas, propuestas y un cauce de participación. Prueba de su progresiva relevancia es la reciente creación (primeros días de noviembre) de un núcleo de la organización en Madrid de la mano del editor y periodista Alex Rosal y de Jaime Urcelay (Profesionales por la Ética). En ambos recaerá la responsabilidad de imprimir seriedad y continuidad a la nueva entidad, dirigiendo sus esfuerzos hacia los medios de comunicación, políticos, etc. 
En estas circunstancias complejas, respecto a los medios de comunicación católicos, no podemos omitir la magnífica labor de alguno de ellos, desiguales en alcance y calado, pero de indudable mérito. Es el caso de la cadena COPE, en particular de alguno de sus programas, caso “La linterna de la Iglesia”. El semanario “Alfa y Omega”, por su parte, se ha constituido en la referencia escrita imprescindible del catolicismo español, merced a una labor discreta, sistemática, atenta a todos los aspecto relevantes de la actualidad, sin desatender otros aspectos como la formación; todo ello en sintonía con los pastores de nuestra Iglesia. “Fe y Razón”, junto a la página diaria sobre religión de “La Razón”, siguen jugando un papel importante en este ámbito. Poco a poco, sigue ganando peso e influencia la combativa revista “Católicos del siglo XXI” de Santiago Martín. Radio Intereconomía, el periódico electrónico “Hispanidad”, cada uno es su ámbito, también vienen realizando una magnífica labor. Zenit, la gran agencia católica por internet fundada por españoles y el portal catholic.net, son otras dos iniciativas en la red que no pueden obviarse.
Y en el campo de la televisión la gran novedad la constituyen TMT, que emite en Madrid, y EWTN (de Madre Angélica) que continúa expandiéndose por cable.
En cualquier caso, la batalla de la información, importantísima, se afronta con grandes carencias, como es la ausencia de un canal nacional de televisión católica y la inexistencia de un buen equipo periodístico, en la Conferencia Episcopal, que además de ejercer sus funcione propias, reaccione con celeridad y eficacia ante las continuas campañas desatadas mediáticamente contra la Iglesia.
No olvidemos, por otra parte, algunas magníficas experiencias producidas en el marco de una colaboración cultural entre Iglesia, particulares y poderes públicos. Pensamos, a título de ejemplo, en las diversas ediciones de “Las edades del hombre”,  la exposición “La Rioja, tierra abierta”, los diversos actos celebrados en Cantabria (“Anno Domini”) y la magnífica exposición “La luz de las imágenes” de Segorbe (septiembre 2001 a marzo 2002). Esas experiencias pueden mostrar a la Iglesia como una realidad viva y creativa, alcanzando en cualquier caso un cierto impacto social.

 

Profundidad de la crisis.
La crisis de la Iglesia católica es enorme. La existencia de ciertos signos esperanzadores no debe ser excusa para afrontar con realismo la presente coyuntura, que exige una voluntad misionera sin precedentes.
En estas circunstancias de acoso y desasosiego, sigue siendo necesaria la existencia de católicos en la vida pública y en la política. Pero debe darse una condición en esa presencia: la íntima relación y correspondencia entre esos políticos y el pueblo católico. En caso contrario, los políticos actuarían a su libre saber y entender, desconociendo las necesidades de este pueblo e ignorando sus iniciativas. Otro riesgo, de darse ese divorcio, es la tentación de pretender la instrumentalización de algunos movimientos eclesiales por parte de esos políticos que, al actuar en soledad, responden, con su mejor voluntad, a impulsos de cálculo táctico.
Este complejo y multiforme panorama facilita, en definitiva, la dispersión de las lealtades católicas en dispares iniciativas, aparentemente contradictorias, lo que puede derivar en desconcierto y desánimo.
Descartada, ya, la opción por un partido político católico, así como otras posibles iniciativas sociales, barajadas en su día, podemos afirmar que no existe un polo de atracción de los católicos con vocación pública. Ese polo, en estos tiempos, sólo puede surgir, bien a propuesta e impulso de los obispos, bien por la aparición de alguna entidad o figura carismática que actúe de locomotora en terrenos concretos de la acción social. En estas circunstancias, e-cristians puede ser el germen de una nueva modalidad de presencia social católica que no podemos desaprovechar.
Pero, mientras tanto, sólo cabe preparar el futuro siendo fiel cada uno con su carisma y vocación, evangelizando y creando pueblo.
                El reto es enorme, pero esa es la misión de todos los católicos en el lugar que ocupa cada uno: mostrar la Iglesia al mundo como el medio humano donde el acontecimiento del encuentro con Cristo se hace carne. Una Iglesia, en consecuencia, abierta al mundo, con una presencia social con identidad, con derecho a opinar sobre cualquier cuestión en todo tipo de foros, aportando propuestas y soluciones, sirviéndose, si ello es preciso, de las modernas tecnologías y medios de comunicación.

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 51, noviembre de 2001.

Una experiencia católica pionera en internet: 50 números de Una experiencia católica pionera en internet: 50 números de Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica.Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica.

Ponencia presentada en el III “Congreso Católicos y Vida Pública”, celebrado en Madrid en octubre de 2001, organizado por la Fundación Universitaria San Pablo. En colaboración con José Ignacio Echániz Valiente.

 

1.      Introducción.
Cuatro años y medio en la red; 50 números de periodicidad mensual; 880 artículos publicados; un material equivalente a 7.500 folios impresos; un centenar de autores; 60 artículos reproducidos en diversos medios escritos y digitales de habla hispana; 22.000 personas e instituciones que reciben mensualmente el índice de cada número y unos recursos técnicos que facilitan su acceso; varias decenas de miles de accesos a la web de la publicación. Esas son las cifras en las que se puede resumir la actividad generada en torno a la publicación digital objeto de esta ponencia. Pero ¿Cuáles son los orígenes de Arbil? ¿qué es Foro Arbil?    
«Arbil es un Foro de jóvenes profesionales unidos por vínculos de amistad y un común interés en la presencia pública de los católicos en los diversos ámbitos de la sociedad española, el conocimiento y estudio de la Doctrina Social de la Iglesia y la acción cultural y social.
Entre nosotros hay miembros de diversos movimientos civiles y realidades eclesiales, siendo el pluralismo un valor importante, como también lo es la fidelidad al Magisterio de la Iglesia.
Estamos presentes en una docena de capitales españolas, organizando, según la capacidad de los grupos locales, conferencias, tertulias, cursillos formativos.
Legalizados como asociación cultural e inscritos en el correspondiente registro nacional, somos independientes de cualquier partido político o grupo de presión.
Nuestra revista en internet, Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, de periodicidad mensual y de la que en el mes de febrero se editará su número 29, contiene diversos artículos de literatura, filosofía, teología, política internacional y temas de actualidad.
En nuestra web figura un índice actualizado de todos los artículos hasta ahora publicados, que suman mas de 400.
El navarro José Luis Orella Martínez, profesor adjunto en el CEU San Pablo de Madrid, es el actual Presidente del Foro Arbil.
Correo electrónico: arbil@apdo.com

Dirección de la web de Arbil:  http://pagina.de/revistaarbil».

Este pequeño texto, elaborado con fecha  17 de febrero de 2000 en Pamplona, fue una carta de presentación de la web de Foro Arbil destinada a varias publicaciones católicas, al objeto de darla a conocer en dichos medios. Aunque de forma resumida, define con bastante realismo y concreción algunas de las características de la asociación, cuya expresión más conocida y de mayor alcance es la publicación, de periodicidad mensual Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, difundida a través de internet, y que en este mes de octubre de 2001 alcanzará su edición número 50.

 

2.      Los orígenes de Foro Arbil y su ideario.
Arbil, en el idioma español del euskera, significa pilar. Ello ya proporciona algunas pistas sobre la identidad e ideario inspirador de sus integrantes.
Apostando por los valores; esa ha sido la divisa de nuestra acción desde los orígenes de Foro Arbil, en los que encontramos a un grupo de amigos unidos por experiencias políticas y sociales previas y su común pertenencia a la Iglesia católica. Dichos valores se concretan en la primera página de la web de la siguiente forma.
«Arbil, comprometido con su tiempo y seguro de que el declive moral y material de España es evitable y reversible, audazmente Apuesta:
· Por la Vida, como don sagrado y primero de los derechos...
· Por la Familia, célula básica de la estructura social y núcleo natural para la formación de los hombres que mañana dirigirán el mundo...
· Por la Educación en ideas veraces y claras y con valoraciones éticas seguras, como derecho de los padres y de obligada atención y respeto por parte del Estado...
· Por la dignificación del Trabajo, como participación del hombre en la empresa de la Creación, procurando una actitud solidaria e integradora y los medios más justos y adecuados...
· Por la Unidad histórica, territorial y social de la Nación, que apoyada en la diversidad regional, se debe garantizar, mejorando para los descendientes el legado recibido...
· Por una Regeneración moral y material completa de España y del mundo...
Y por ello, con arrolladora ilusión, se está dispuesto a participar en Arbil, lugar de encuentro de hombres y mujeres que abiertamente quieren y pueden vertebrar esta sociedad, POR LA DEFENSA DE LOS VALORES, los únicos que pueden dar dignidad y progreso».
La asociación se estructura en una red de grupos locales que centran su actividad en conferencias públicas, prestación de servicios a otras asociaciones, apoyo e impulso de campañas de opinión, especialmente a través de internet, y la elaboración de la publicación mensual de la asociación Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica. Dicha publicación constituye el principal contenido de la web del Foro, así como una experiencia novedosa en su día, interesante en cualquier caso, en el mundo de los medios católicos de comunicación. Por ello, el resto de la presente comunicación estará centrada en dicha publicación.

 

3.      Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica. Edición en soporte papel.
Hace ya cinco años, los primeros números se editaron de forma tradicional: en soporte papel, con una tirada de 2.500 ejemplares que se distribuían, por correo, entre los socios del foro, amigos, simpatizantes y diversas entidades cívicas y eclesiales.
Su extensión en papel y contenidos era muy similar en los diversos números editados. Ello ya suponía un doble límite: económico y de espacio, siendo muchos los originales que no pudieron ver la luz en su día por la limitación de un medio que requiere de ciertos apoyos económicos y estructura para una mayor amplitud, su mantenimiento y posterior difusión.
Haciéndose balance de sus resultados, se consideró que, dada la modestia de la entidad, su esfuerzo quedaría hipotecado y mediatizado en el mantenimiento de esa publicación escrita; por ello se acordó explorar las posibilidades que ofrecía un medio todavía en parte inédito para el gran público, poco generalizado y del que empezaba a hablarse mucho: internet.

 

4.      Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica: edición digital.
            Analizada la experiencia de la edición en soporte papel, veíamos, se llegó a la conclusión de que el crecimiento en extensión de contenidos y tirada, así como su llegada a personas de Hispanoamérica, se complicaba: elevados costes económicos para una asociación modesta y con unos miembros muy dispersos territorialmente, empleo de gran número de energías en su redacción, elaboración y distribución vía correo ordinario (lo que elevaba considerablemente los costes). Se acordó, por ello, a partir de su número 15 su edición en versión digital exclusivamente, considerando como un factor favorable la eclosión del fenómeno internet; al incorporarse, de forma progresiva, a dicha red un número elevado de integrantes del Foro y amigos del mismo.
            Los acuerdos adoptados, para esta nueva fase de la publicación, fueron mínimos, escapando de grandes programaciones y de rigideces innecesarias, poniendo el acento en el fondo y la eficacia, y no tanto en la forma: staff muy reducido, periodicidad mensual, apertura en su elaboración a personas no miembros del foro, centralización material en la ciudad de Zaragoza.

 

5.      La web de Foro Arbil: estructura, contenidos, periodicidad, recursos técnicos, idiomas empleados.
La primera página, antes reproducida, ya define su orientación. Con una versión en varios idiomas españoles, se remite a la publicación periódica, pudiéndose acceder al número actual, a los números anteriores y a un listado de todos los artículos publicados hasta el momento. Por ello, la actualización de la web, elaborada a partir de recursos gratuitos recogidos en internet, es mensual, al ser éste el ritmo marcado y el compromiso con los lectores, concretado en torno al día 25 de cada mes, salvo en los meses de verano, en que se lanza un número doble hacia el 25 de julio.
Al igual que en cualquier web, el apartado de links con otras publicaciones digitales de interés, cierra su contenido.

 

6.      Organización y colaboradores.
La organización empleada para conseguir la cita mensual de Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica es muy sencilla.
En primer lugar, unos recursos personales integrados por el Director, el Consejo de Redacción, un técnico especialista en informática e internet y unos autores (unos colaboradores habituales y otros esporádicos).
Por otra parte, unos reducidos pero bien aprovechados recursos técnicos, proporcionados por el buen hacer y la especialización del técnico antes citado, al que Foro Arbil nunca estará suficientemente agradecido.

 

6.1.Autores.
Podemos diferenciar dos grandes grupos.
El primero de ellos es el integrado por aquéllos que de forma habitual prestan un servicio con la aportación periódica de sus artículos. Especializados en temas, por temperamento, gusto, preocupación, capacitación profesional o formación, estos autores son la base intelectual que hace posible la publicación. Estos autores representan, generalmente, un 60% de los contenidos de cada número. Su aportación lo es siempre con carácter gratuito y su nivel de implicación en el proyecto, por completo libre.
Un segundo grupo de autores lo constituye el de los colaboradores esporádicos. Fruto de encuentros casuales, de envíos imprevistos, de peticiones específicas, constituye un 40% de los artículos de la revista. En algunos casos, la relación con la revista se ha consolidado, pasando a formar parte del grupo primero e, incluso, del Consejo de Redacción.
            Más de cien autores han colaborado y cedido, con generosidad, sus escritos para la publicación: más de 880 artículos. Encontramos, entre ellos, a profesores de universidad y enseñanzas medias, funcionarios, profesionales liberales y empleados por cuenta ajena.

 

6.2. Consejo de redacción; relación con los autores.
            En la práctica, sin llegar a constituir un consejo de redacción formal, éste ha venido funcionando desde el lanzamiento de la publicación, con el obstáculo de que las personas implicadas en esta empresa se encuentran dispersas en varias ciudades españolas.
Al concurrir, varios colaboradores de los más implicados en,  la ciudad de Zaragoza, desde la primavera de 2001, se ha formalizado un consejo de Redacción en la misma, con reuniones periódicas en las que se abordan diversos temas, se reparten tareas específicas y se valoran resultados. Sin embargo, se mantiene el contacto con esas personas especialmente implicadas residentes en otras ciudades, sirviéndonos, fundamentalmente, del correo electrónico y de una estrecha comunicación telefónica.
            La labor, dirigida a la captación de nuevos autores y el mantenimiento de los habituales, se materializa en concretas y personales relaciones de amistad entre los diversos integrantes del consejo de redacción de la publicación y otros interesados en la misma, tanto miembros de Foro Arbil, como no pertenecientes a la asociación.

 

6.3.            Temas de los artículos:
Los principales temas que se han tocado en los cerca de novecientos artículos de la revista, siempre relacionados con los valores que constituyen la apuesta de Foro Arbil, han sido:
- Teología.
- Actualidad y análisis político, con especial seguimiento del País Vasco y Navarra.
- Historia.
- Pedagogía/educación.
- Fundamentos y actualidad de la Hispanidad.
- Situación de los cristianos en el mundo.
- Crítica de libros.
- Geografía política.
- Biografías de personalidades del catolicismo mundial.
- Crítica de cine.
- Filosofía.
- Literatura hispanoamericana.
- Actos culturales, conferencias, exposiciones.
- Catolicismo social.
- Crítica de televisión.
- Crítica de publicaciones infantiles.
- Bioética.
- Defensa de la vida.

 

6.4.            Extensión de los artículos.
Puesto que el medio, internet, no condiciona el espacio, los autores tienen libertad para, según la profundidad con que quieran tratar los temas, se extiendan en su redacción. Los artículos tienen gran diversidad en su extensión, desde un par de folios hasta el medio centenar, llegando algunos estudios a las 80 páginas.

 

6.5.            Números extraordinarios.
Una nueva dimensión de la publicación ha sido la elaboración de números extraordinarios, con temas centrales agrupando un número importante de artículos, a modo de dossier central, en función de circunstancias informativas relevantes. Ha sido el caso de los números elaborados con ocasión de las elecciones generales, las actividades públicas de la masonería internacional en España y el Congreso de la Universidad San Pablo – CEU relativo a persecuciones religiosas en el siglo xx.

 

6.6.            Reproducción de artículos en otros medios. Relación, temática y tipo de autorización.
Un criterio, básico y unánime, de Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica ha sido facilitar la transmisión y mayor difusión de los contenidos de la revista. Por ello, en cada número se recuerda expresamente que se autoriza la reproducción de los materiales de la revista citando su procedencia y confiando, a priori, en un uso honrado de los mismos.
El balance es muy positivo. Se han reproducido numerosos artículos en revistas diversas, tanto en soporte papel, como en diversas web de internet. Y ello, tanto en medios producidos en España, como en diversos países hispanoamericanos e incluso europeos.
Ahora información y Primer día, revistas españolas en soporte tradicional de papel, apologetica.org de Argentina, elobservadorenlinea.com de Méjico, coviteweb.com de España, han sido algunas de esas publicaciones que han realizado un empleo de materiales de nuestra revista.

 

6.7.            Artículos procedentes de otros medios reproducidos en Arbil; autorizaciones y temáticas.
Ha sido criterio fundamental la reproducción, en nuestra publicación digital, de artículos y textos originales. Excepcionalmente, al objeto de proporcionar a nuestros lectores juicios claros sobre temas de interés de los que carecíamos materiales específicos, hemos llegado a acuerdos expresos con varias publicaciones para reproducir textos del máximo interés. Ese ha sido el caso con la revista mensual Huellas, del movimiento Comunión y Liberación. Previa autorización por escrito de su directora, se ha reproducido una serie de artículos, cuyos textos y temáticas mencionamos a continuación:
-                     «¡Capturad a los Pokémon!». Número 35-36 (julio – agosto de 2000). Este texto fue reproducido, posteriormente, en la web apologetica.org, de Argentina.
-                     «Far Web». Número 37 (septiembre de 2000). Reflexiones en torno a las posibilidades, usos y cuestiones morales que plantea internet.
-                     «La ley del más puro». Número 38 (octubre de 2000). Relativo a las ideas de fondo del fenómeno judicial italiano Manos limpias.
-                     «Minaretes de Europa». Número 41 (enero de 2001). Sobre la emigración.
-                     «Otras historias de fresas: alimentos transgénicos y antropología cristiana». Número 42 (febrero de 2001).
Un acuerdo similar se alcanzó con el director de la revista de cine Fuera de campo, para reproducir el artículo titulado «Pasolini: mártir del desencanto», en el número 40 de nuestra publicación (diciembre de 2000).

 

7.             Servicios informativos especiales.
Es en la confección mensual de Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica donde se centra el mayor esfuerzo del Consejo de Redacción de la misma. Pero, dadas las magníficas posibilidades de internet, se han realizado algunos servicios especiales por considerar el traslado de determinada información de suma importancia. Es el caso de diversos artículos sobre hechos puntuales de interés, de actualidad, polémicas en curso. También se han rescatado documentaciones acerca de diversos temas, que pudieran proporcionar a los lectores un juicio claro sobre diversos asuntos.

 

7.1.            Resultados electorales.
Ha sido el caso de una valoración de urgencia de los resultados electorales producidos en el País Vasco el pasado 13 de mayo. La rapidez en su envío y la seriedad de los juicios allí emitidos, se recibió, por ejemplo en el semanario Alfa y Omega, con comentarios muy favorables, reproduciéndose posteriormente en el mensual diocesano de Córdoba, Primer día, en su edición del mes de mayo de 2001.

 

7.2.            Artículos de interés.
Otros materiales distribuidos puntualmente, han sido diversos artículos de interés, así como documentación relativa a campañas puestas en marcha por diversas entidades cívicas y católicas, comentarios de libros de interés, difusión de web con contenidos afines, etc.
Campañas en defensa de la vida, de la familia, de denuncia de web ofensivas a la Iglesia católica, han sido algunas otras de las iniciativas apoyadas o impulsadas desde los soportes técnicos de Foro Arbil.

 

8.             Difusión de Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica.
Un buen producto precisa de buenos medios de difusión. En este caso, los medios son los propios de internet. Pero para extraer los mayores rendimientos a la red, se precisa un empleo racional y experto de recursos técnicos accesibles, muchos de ellos de carácter casi - gratuito.

 

8.1.            Listado de direcciones. Modalidades de acceso.
Mensualmente se remite a 22.000 direcciones de la red un breve texto con el índice de los artículos contenidos en cada nuevo número y los siguientes datos:
«Puede consultarse el nuevo número de la publicación de ARBIL en la siguiente URL:http://www.ctv.es/USERS/mmori/arbi-d46.htm y al resto de las ediciones de la revista Arbil desde: http://pagina.de/revistaarbil.
También puede bajarse el número actual de la revista, entero, así como también los anteriores, en un autoejecutable comprimido para poder leerla sin tener que estar en línea telefónica desde las direcciones (aproximadamente en 45 segundos con un módem normal):
-http://members2.easyspace.com/noticiaonu/revi-exe.htm (en autodescomprimible)
-http://members2.easyspace.com/noticiaonu/revi-zip.htm (en archivo zip normal)».

 

8.2.            Acceso por la web.
Para facilitar el acceso en la web desde cualquier lugar, se han creado varios espejos, para evitar que si cae un servidor, nuestra publicación quede muda.

 

8.3.            Links.
Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, está conectado a diversos directorios, caso de El club de los sitios católicos, y otros grandes portales vinculados a la Iglesia católica. También han realizado links con nuestra publicación desde diversos medios periódicos e, incluso, desde páginas personales.
Agradecemos y valoramos que tales web ofrezcan esos enlaces con nuestra publicación. Es, para nosotros, un acicate y estímulo para esforzarnos y mejorar.

 

8.4.            Empleo de buscadores.
Se han empleado instrumentos para introducir nuestra dirección y asuntos contenidos en la revista en multitud de buscadores, de forma que se facilite a muchas personas, que cuando buscan orientación a través de los mismos, acerca de los temas tratados por Arbil, la respuesta aparezca fácil. Su objetivo es alcanzar una mayor difusión de los contenidos del mensual en los foros más amplios. El resultado es notorio, encontrándose referencias a artículos de nuestra publicación en múltiples buscadores.

 

9.             Conferencias, tertulias y campañas. Otra experiencia de comunicación.
Una de las actividades realizadas con mayor continuidad por Foro Arbil ha sido la convocatoria de conferencias y tertulias en diversas ciudades de España. Las conferencias se convocan contando con la presencia de una figura de prestigio, estando abiertas al público en general. Las tertulias tienen un sentido más interno  de cara a la vida del Foro. La celebración de ambos tipos de eventos culturales, formativos de opinión en definitiva, se vienen realizando en función de la iniciativa, capacidad y recursos de los grupos locales. Han destacado en ello los de Barcelona, Bilbao, Madrid, Santiago de Compostela, Valladolid y Zaragoza.
    Se ha pretendido que tales actos tuvieran una trascendencia informativa, para lo que se ha cuidado las relaciones con diversos medios de comunicación. En cualquier caso, ha sido Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica el medio que ha recogido, puntualmente, los contenidos más sobresalientes de dichas conferencias y tertulias.
Tales actos se han realizado, bien en solitario, bien en colaboración con diversas entidades, caso de Profesionales por la Ética, Nasciturus y Asociación Católica de Propagandistas.
Recordaremos los nombres de los conferenciantes. En Madrid, entre otros: Gonzalo Fernández de la Mora (ex ministro), Carlos Ruíz Soto (ex parlamentario de AP), Alfredo Sánchez Bella (ex ministro), Antonio Martín – Beaumont (licenciado en Ciencias Políticas), Jesús Cardenal (fiscal general del estado), Javier Echanove (dr. Filosofía y Letras), José Norberto Uzal (licenciado en Derecho).
En Bilbao nos acompañaron, entre otros, Alvaro Maortua (ingeniero naval), Antonio San Martín (médico), Javier de las Rivas, Carlos Ibañez (ingeniero industrial, presidente CTC Vizcaya), Adolfo Careaga (abogado, ex presidente de UCD Vizcaya), José Luis Orella (historiador), Iñaki Ezkerra (escritor, Foro de Ermua), Nacho Doñoro (capellán castrense) y Nacho Uruñuela (abogado, cofundador de AP).
En Santiago de Compostela destacaron: Benito Santos (coronel, periodista y sacerdote), Julián Barrio (Arzobispo de Santiago), José Antonio Constela (presidente del Consejo de la Juventud de Galicia), Gerardo Conde (presidente de la Asociación Gallega de Familias Numerosas), Javier Marco (catedrático de la Universidad de Santiago), Francisco Pasadela (abogado), Ignacio Sánchez – Ocaña (licenciado en Farmacia), Angel José Porto (ex procurador, ex alcalde, ex presidente de la Diputación), Mario Clavell (catedrático Lengua), José María Amado (dr. Historia), Pablo Rodríguez (licenciado Filosofía), Agustín Dosil (catedrático Psicología y presidente de CONCAPA), Marta Tarasco (dra. Foniatría y Andrología), Julio Alonso (psiquiatra), José Carlos Fernández (coordinador de actividades culturales del Liceo La Paz de la Coruña) y Javier García (Profesor).
A Valladolid acudieron, entre otros: Aleix Vidal-Quadras (catedrático de Física Nuclear, político), Ricardo Martín de la Guardia (profesor titular de Historia contemporánea del mundo, Universidad de Valladolid) y Jesús Gallego (abogado).
En el último curso, los invitados en Barcelona fueron: Aleix Vidal-Quadras (eurodiputado), Salvador Aragonés (director en Cataluña de europa Press), Joan Fontrodona (empresario, profesor titular de Ética en IESE) y José Mª. Simón (presidente de la asociación Médicos Cristianos de Cataluña).
Igualmente se han organizado dos cursos de verano: En la localidad de entrena (La Rioja) en julio de 1996 y en Madrid (Influencia de las elites en la sociedad) en junio de 1997.
La celebración de estas actividades, con su reflejo informativo, ha supuesto una experiencia de comunicación de la que debemos extraer mayor partido en el futuro.

 

10.         Impulso y participación de campañas de opinión.
            Igualmente se ha querido colaborar, a partir de la base de datos de direcciones de e-mail, en la realización de múltiples campañas, tanto a nivel de correo electrónico, como de cartas al director, telegramas, escritos de protestas, etc. Tales iniciativas han sido impulsadas y promovidas por otras asociaciones y entidades, caso de la Escuela de Liderazgo Social y Político de Valencia, diversos grupos Pro - vida, etc.

 

11.         Apoyo a otras asociaciones e iniciativas católicas en internet: asesoramiento técnico a diversas web.
El contacto y relación con numerosas personas, de forma progresiva, ajenas a Foro Arbil pero con las que se mantiene afinidad en diversos aspectos, ha llevado a que el técnico especialista en informática de Foro Arbil haya realizado una extraordinaria labor de creación, asesoramiento y colocación de páginas web de diversas asociaciones y personas de medios sociológicos católicos. Es el caso de Noticias de la ONU, Círculo Nuevo Criterio, Página de Hispanidad, etc.
           
12.         Características generales de Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica:
Vamos a intentar reflexionar en torno a toda esta labor realizada hasta el momento, con el objetivo de extraer conclusiones caracterizadoras de la misma, previo esfuerzo de abstracción, en las que radican las razones del positivo balance que podemos realizar sobre el trabajo de estos años.

 

12.1.        Altruismo.
Los miembros del Consejo de Redacción trabajan de forma gratuita, al igual que los diversos autores que han contribuido con su aportación a la labor informativa de la publicación. Conforme la concepción tradicional católica, es la caridad el motor de esta empresa. No se busca el lucimiento personal, ni la promoción de determinados autores. Se pretende realizar un servicio a la verdad, a la Iglesia católica, conscientes de que la formación y la información son herramientas fundamentales para afrontar los retos del mundo actual.

 

12.2.        Calidad.
De poco serviría la publicación si ésta no fuera accesible al mayor número de posibles personas interesadas en los temas tratados en la misma. Para ello, se siguen unos criterios estéticos y funcionales sencillos pero que proporcionan agilidad en el acceso y en las consultas. Entendemos, pues, que el trabajo gratuito no está reñido con la calidad en fondo y forma de la publicación.

 

12.3.        Búsqueda de respuestas a los retos de la actualidad.
Con la referencia realizada en otro apartado a los prestamos de artículos procedentes de otras publicaciones, se descubre una de las preocupaciones más presentes en estos años: poder afrontar con un juicio católico los retos culturales, tecnológico, éticos y políticos del mundo que nos ha tocado vivir. Y ello con el respeto, el rescate y la valoración de los autores clásicos del pensamiento católico.

 

12.4.        Vocación de servicio.

El motor último de nuestro trabajo es la vocación de servicio de las personas implicadas en esta peculiar empresa: redactores, técnicos, autores. Las características anteriores casan perfectamente en esa vocación, única receta mágica de la publicación. Se trata, en definitiva, de una vocación al servicio de la comunidad católica de habla española.

 

12.5.        Fidelidad al Magisterio.
No se puede dar lo que no se tiene. Como católicos, tenemos unas referencias doctrinales, humanas e intelectuales, muy claras. No buscamos la originalidad, ni el lucimiento personal. No nos gustan las piruetas intelectuales, las intuiciones geniales. Nuestro norte es uno: Jesucristo y su Iglesia, de la que formamos parte. Por ello, el conocimiento del Magisterio y su difusión han sido criterios rectores de la labor de Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica.

 

12.6.        Especialización técnica.
La calidad de la que hablamos anteriormente, no es posible sin un buen conocimiento y empleo de los recursos técnicos precisos para una publicación de internet en constante actualización. Por ello, pese a la sencillez formal, se han recurrido a múltiples programas como complementos para una optimización del medio empleo.

 

12.7.        Proyección en Hispanoamérica.
Un porcentaje importante de nuestros lectores es el de los hispanoamericanos del otro lado del Atlántico. Méjico, Argentina, Chile, Estados Unidos. En numerosas web allí elaboradas se han reproducido artículos de Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica. Tal vez el caso más llamativo sea el de apologetica.org, vinculada al joven y pujante Instituto del Verbo Encarnado, nacido en Argentina, que ha reproducido en la misma unos 50 artículos procedentes de nuestra revista. Otro termómetro que nos permite concluir esa estima de nuestra revista en aquellos países hermanos, lo constituyen los numerosos e-mail recibidos, tanto en la redacción de la revista, como en el caso de los autores que lo incluían en sus artículos, solicitando ampliación de ideas allí contenidas, direcciones, opiniones o, simplemente, felicitando por textos o juicios muy concretos. 

 

12.8.         Una historia de amistad.
En definitiva, y como resumen de todas estas características que adornan nuestra revista digital, señalaremos que es la amistad la base de nuestro trabajo. La amistad entre unas personas que se prolonga en el tiempo, a través de los años y de circunstancias personales, políticas y profesionales muy dispares. Y el agradecimiento derivado de ese regalo y esa realidad que nos sustenta en el trabajo de Arbil.

 

13.         El futuro de Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica.
La publicación está íntimamente vinculada a la salud de la asociación que la impulsa. Su futuro, por ello, pasa necesariamente por el de la asociación. Nació con vocación de servicio, con ánimo evangelizador, y voluntad de continuidad.
Con ese ánimo continuamos; por lo que el deseo del Consejo de Redacción, integrantes de Arbil y todos los amigos que hacen posible Arbil, es persistir con esta labor. Abiertos a las nuevas realidades que el mundo nos presenta cada día, guiados por nuestros pastores. No nos faltan ideas y proyectos. Así, por ejemplo, uno que en breve se materializará es el de la elaboración de una web para los amigos navarros de Arbil, como un servicio concreto que pretende proporcionar un juicio claro sobre la realidad social, política y espiritual de Navarra y sus relaciones con el País Vasco y el resto de España.

 

14.         Reflexiones finales: un servicio a la Iglesia católica.
Amistad, calidad, caridad. Estas palabras, que bien pueden resumir el trabajo de Arbil, tienen su perfecta acogida en un lugar concreto: la Iglesia católica. Por ello, y por el agradecimiento de cada uno de nosotros ante los dones recibidos, queremos corresponder, modestamente, con este instrumento de servicio a la misma Iglesia, de la que esperamos su calor y su orientación.

Naturaleza de las organizaciones rosacruces.

¿Cuál es la naturaleza de las organizaciones rosacruces? ¿Existe algún tipo de vinculación con la masonería? ¿Cuál es su relación con el cristianismo? A estas preguntas pretende responder este artículo.

 

                A lo largo de esta mini-serie de textos estamos intentando aproximarnos al  fenómeno de las organizaciones rosacruces; entidades de ámbito internacional también operativas en España desde hace décadas y de perfil confuso, al presentarse en algunos casos como asociaciones de carácter cristiano. En los artículos anteriores hemos hablado de los orígenes míticos e históricos de estas órdenes esotéricas (número 56 de Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica), de sus organizaciones internacionales actuales (número 58) y de su presencia actual en España (número 59-60). En este cuarto y último texto, abordaremos su naturaleza, propósito al que bien puede colaborar el conocimiento de sus relaciones con la masonería. Cerraremos el artículo –y la serie- con una aproximación a la posición de la Iglesia católica ante estas organizaciones.

 

Naturaleza de las organizaciones rosacruces.

Según Juan Miguel Ganuza en su libro Las sectas nos invaden, los rosacruces serían un nuevo brote de la herejía gnóstica, a la que caracteriza de la siguiente manera: conjunto de doctrinas que, provistas de un ropaje científico y de alta especulación, se atribuía la clave de múltiples secretos humanos y divinos. Se trataba de una “Amalgama religioso – científica que tomó del Platonismo la concepción de las ideas, diversos principios ascéticos y un misticismo extraño y exagerado de características panteístas del neopitagorismo y neoplatonismo, las concepciones cosmogónicas de la India y Egipto junto con un cúmulo de ideas religiosas, y todo ello mezclado con ideas cristianas, como la Redención”.

Así, el gnóstico Carcoprates tenía algunas teorías coincidentes, en diversos sentidos, con las obediencias rosacruces. Carcoprates afirmaba que Jesús era hijo de José, naciendo como un hombre más. Por la resurrección se libera de su existencia anterior a través de un singular proceso de metempsicosis, triunfa de la muerte y del mundo y recobra al Padre. Este fenómeno puede repetirse en muchos mortales.

En el Diccionario de las Religiones, dirigido por el Cardenal Paul Poupard (Herder, Barcelona, 1987), se afirma que la rosacurz: “es menos una secta religiosa que un sincretismo de origen gnóstico y alquímico, de tipo iniciático, que propone una síntesis del conocimiento de la naturaleza, del secreto de las fuerzas cósmicas, del misterio del tiempo y del espacio, o de los poderes místicos de las religiones o sabidurías de Egipto, Babilonia, de Grecia y de Roma”. Según este texto, para los rosacruces, las enseñanzas de Jesús estaban dirigidas sólo a una minoría, lo que las Iglesias ocultaron, siendo ese pequeño número su único depositario. La tierra sería una “gran escuela” a la que el hombre retorna a través de la reencarnación. El saber se transmitiría de manera secreta y privada, siguiendo la tradición de los grandes iniciados. La astrología, la alquimia y otras disciplinas esotéricas serían muy importantes, formando buena parte de las enseñanzas rosacruces.

En todas las obediencias rosacruces encontramos –ya lo hemos visto en el primero de los artículos dedicados a estas entidades- una serie de elementos doctrinales  y estructurales comunes:

-          Un conjunto de creencias de base gnóstica, tal como hemos mencionado en los párrafos anteriores, y de desarrollo amplio.

-          Una concepción del cristianismo entendido como una religión exotérica destinada a las multitudes de fácil conformar espiritual y con una realidad oculta –esotérica- que sería, en buena medida, común a otras grandes religiones.

-          La creencia en la reencarnación.

-          La práctica de la alquimia, ya entendida en un sentido psicológico o espiritual o en su sentido físico tradicional.

-          Un cultivo de la astrología.

-          La práctica de diversas técnicas de autoayuda.

-          Una concepción panteísta.

-          Negación del carácter religioso de sus organizaciones (salvo excepciones), político o lucrativo.

-          La adquisición del conocimiento rosacruz mediante estudios, por correspondencia, y la participación en ceremonias iniciáticas estructuradas en grados de superación sucesiva y de forma casi automática.

-          La existencia, en el origen de cada orden, de un fundador carismático, privilegiado intermediario entre una elite humana y los planos o seres superiores de los que procede el verdadero conocimiento.

 

Su relación con la masonería.

En el periplo de los rosacruces, su relación con la masonería ocupa un espacio importante. Así, por ejemplo, en la versión de su historia proporcionada por la más numerosa y extendida de sus organizaciones en la actualidad, AMORC, ”la masonería no sería sino la organización nacida de Salomón, un rosacruz que no llegó a ser iniciado por completo”; versión no aceptada, evidentemente, por la masonería, y que carece de cualquier base histórica.

                Jean – Pierre Bayard en su libro La meta secreta de los rosacruces (Robin Book, Barcelona, 1991), asegura que “Los Manifiestos de la Rosacruz, creados o no por Andreae y sus amigos, han tenido una influencia espiritual sobre muchos grupos y, particularmente, sobre los de Inglaterra. Francis Bacon, con la Nova Atlantis, influenció y marcó las logias masónicas”. Afirma, por otra parte, que “Johann Gotthier, al publicar en 1804 su libro sobre los rosacruces, pensó que francmasones y rosacruces no eran sino un único grupo en su origen, que se separaron para propagar por una parte ideas filosóficas y filantrópicas en la masonería y, por otra parte, entre los rosacruces, para llevar a cabo investigaciones cabalísticas y alquímicas”. Y, más adelante, describe el ambiente intelectual en el que todo ello pudo producirse, pues “Igualmente hemos visto que el Siglo de las Luces se sintió atraído por el iluminismo y que aquellos focos permitieron la eclosión de la francmasonería, bien estructurada desde 1717. Esta orden no pudo sino permanecer atenta a toda creación de sociedades análogas y seguir la evolución de los círculos, atribuyendo siempre a la Rosacruz de Oro intenciones alquímicas”. Unos párrafos que consideramos, más allá de anécdotas, como sumamente aclaratorios.

                Los autores especializados en estas materias, como el arriba citado, enumeran y relatan numerosos círculos de inspiración rosacruz que adoptaron, desde principios del siglo XVIII, organización y ritos masónicos, tanto en Alemania, Rusia, Inglaterra, etc.

                Es importante observar que el grado 18 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, practicado en la mayoría de logias masónicas de todo el mundo, se denomina Gran Príncipe Rosa Cruz. En este grado se recogen diversos símbolos indudablemente rosacruces: el triple beso, el pelícano, el águila, barras de cera para lacrar…

La S.R.I.A. está compuesta exclusivamente, ya lo veíamos en el segundo de los artículos de esta serie, por masones, que conciben la “vía rosacruz” como una profundización más espiritual, incluso superior, en algunos aspectos, a la experimentada en la propia masonería.

En el caso concreto de la Orden Rosacruz, cuya sede mundial está en Las Palmas de Gran Canaria, los mandiles, de apariencia masónica a simple vista, la denominación de sus locales, “logias”, y las referencias al Gran o supremo Arquitecto del Universo; nos remiten, inevitablemente, a la masonería como inspiradora tanto formal como materialmente o, al menos, formando parte de un tronco común.

Manuel Guerra, en su extraordinario Diccionario enciclopédico de las sectas (BAC, Madrid, 1999,2ª edición) asegura que “Los grados de iniciación, el secreto, etc. del rosacrucismo deben atribuirse probablemente a influjo de la masonería”.

                Cuando algunas organizaciones rosacruces analizan sus diferencias con otras entidades igualmente denominadas, denuncian la mayor o menor influencia ejercida por la masonería en ellas. Es el caso de la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel que, para diferenciarse de AMORC, recurre a la inspiración masónica de ésta última, cuando afirma que en ella el proceso de la iniciación reviste carácter masónico: se realiza en una logia, asisten oficiales de ceremonia, se sigue un ritual preciso, se emplean palabras de pase, se utilizan signos e instrucciones secretas… Por el contrario, los seguidores de Max Heindel experimentarían una iniciación personal, espiritual e íntima.

Pero donde puede encontrarse una gran fuente de inspiración para alguna de las actuales órdenes rosacruces, particularmente AMORC, es en la nebulosa masonería llamada egipcia, es decir, la seguidora de los ritos de Menfis, Misraim y Menfis-Misraim.

                Dicha masonería irregular no goza de buenas relaciones con las masonerías mayoritarias (la regular y la liberal), que la consideran como de carácter periférico e incluso “paramasónico”. Históricamente llegó a contar con un gran desarrollo y extensión (también en España), pero a finales del siglo XIX sufrió una grave crisis de la que no se ha repuesto. En la actualidad se encuentra fraccionada en múltiples obediencias y “logias salvajes”, con muy pocos seguidores en general, sufriendo periódicamente diversas “restauraciones” y escisiones. Precisamente de algunas entidades integrantes de la masonería egipcia, Spencer Lewis, fundador de AMORC, recibió algunas de las más importantes dignidades esotéricas que afirma llegó a poseer.  Así, obtuvo del Gran Hierofante Teodor Reuss, en 1921, los más altos grados en la masonería egipcia: en el Rito Escocés Antiguo y Primitivo (grado 33), en el Rito de Menphis (grado 90) y en el Rito de Misraim (grado 95). El fundador de AMORC, en su artículo titulado “Misticismo verdadero”, reproducido en la revista internacional de dicha orden, “El Rosacruz” de enero de 1950, asegura que: “Los Rosacruces (AMORC), como descendientes de los Esenios, que formaron parte de la escuela secreta cristiana, son probablemente los únicos que conservan e imparten la mayoría de esos secretos cristianos, ayudados por las actividades secretas de una o dos organizaciones semejantes, como la de los Caballeros del Temple en Europa y los ‘Hermanos del Traje Blanco’, que pertenecen a los antiguos Ritos de Memphis y Misraim”. Un texto de dudosa calidad literaria, impreciso en su terminología, pero que establece unas clarificadoras filiaciones.

                AMORC, en su texto Preguntas y respuestas rosacruces, afirma, además, que “En el siglo XVIII, la Orden de la Rosa-Cruz y la Francmasonería estaban muy relacionadas, lo que explica por qué uno de los más altos grados de la masonería lleva el nombre de ‘Caballero Rosa-Cruz´. Estas dos organizaciones son totalmente independientes entre sí, y por tanto, sus actividades también lo son. Ciertamente, hay numerosas personas que son al mismo tiempo rosacruces y masones, demostrando que no existen incompatibilidades entre estos dos movimientos”.

                Intentemos, como resumen, establecer algunas semejanzas y diferencias entre ambas corrientes, ya aclarado que el “humus” humano e intelectual eran comunes.

-          Semejanzas: ambas son órdenes (organizaciones jerarquizadas y estructuradas en grados); son entidades iniciáticas (se pasa de un grado a otro superior mediante ceremonias iniciáticas); son  grupos esotéricos (para una minoría, frente a las religiones exotéricas, propias de las mayorías); afirman remontarse a una remota antigüedad; poseen sistemas de signos, toques y palabras; realizan sus trabajos en logias dirigidas por venerables maestros; emplean mandiles; comparten numerosos principios filosóficos.

-          Diferencias: la masonería posee tres grados fundamentales (aprendiz, compañero y maestro), mientras que la rosacruz no los tiene; los sistemas de enseñanza son distintos (en la masonería es simbólica, en la rosacruz se realiza a través de monografías periódicas); en la rosacruz se escucha el discurso del maestro y se retiran, y en las tenidas masónicas, los asistentes exponen sus opiniones; en la rosacruz el ascenso de grado es automático, mientras que en la masonería el aspirante debe acreditar su preparación; el mandil rosacruz es triangular, por el contrario, en la masonería es cuadrangular; la masonería está enfocada a la simbología y la reflexión filosófica y social, y la rosacruz se encamina al desarrollo de las potencialidades de la persona, la alquimia y la astrología.

 

Su relación con el cristianismo.

                Todos los grupos rosacruces consideran a Jesucristo, al menos, como uno de los más grandes “iniciados” y maestros, afirmando alguna obediencia concreta (caso de Lectorium) que ha sido el mayor de todos ellos. Aseguran que sería la encarnación de seres superiores enviados a la humanidad para rescatarla de su desvío. Sin embargo, esa inicial visión amable de Jesucristo, absolutamente incompatible con la fe cristiana, conviene analizarla más de cerca. Inmediatamente, cualquiera de estos grupos incurre en uno de estos de dos juicios:

1)      Su doctrina no fue entendida mas que por un puñado de “iniciados”, quiénes la transmitieron de forma oculta a través de diversas organizaciones secretas (gnósticos, maniqueos, templarios, rosacruces). Es el caso de la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel y también, con matices, de Lectorium Rosicrucianum, que propugnan ser el “verdadero cristianismo”.

2)       Hay que rescatar al verdadero Jesucristo, quien, a su juicio, sólo sería uno más de los grandes iniciados de todos los tiempos, incluso un “ser” procedente de otra dimensión con una compleja misión sólo transmitida a unos pocos privilegiados; mientras que millones de personas se han conformado con una religión distorsionada y esclavizante. Es el caso de AMORC y otros grupos.

Ambas posiciones reducen a Jesucristo a una mera abstracción, a una idea preconcebida accesible a unos pocos. Y ello, cuando no le se reduce a la categoría de los “grandes maestros”, ignorándose su filiación divina absolutamente original e inimaginable. Ambas posturas no pueden compatibilizarse, de manera alguna, con el Cristo de la Iglesia católica, que nos asegura puede transformar a cualquier hombre independientemente de su condición, formación y temperamento.

 

Posición de la Iglesia católica ante los grupos rosacruces.

Los rosacruces han preocupado especialmente a la Iglesia católica hispanoamericana, en cuyo territorio tales grupos han arraigado con especial intensidad, siendo el libro del CELAM Las sectas en América Latina (Editorial Claretiana, Buenos Aires, 1986) uno de los primeros textos católicos que le dedican un importante espacio crítico.

Por lo que respecta a textos y documentos oficiales de la jerarquía católica, o de otros organismos oficiales, pocos son los que, de forma expresa, mencionan a las órdenes rosacruces, analizando el contenido de sus doctrinas. Nosotros conocemos dos magníficos textos.

El primero de ellos es la Instrucción Pastoral, de noviembre de 1991, del Arzobispo de Miami, sobre el movimiento de la “Nueva Era”. Veamos, brevemente, su estructura y orientación. Después de explicar el sentido y contenidos de este movimiento, determina la radical incompatibilidad entre el mismo y la Iglesia, mencionando a los rosacruces dentro de su apéndice, donde relaciona conceptos, temas, intereses y organizaciones integrantes de este amplio movimiento sincrético y multiforme.

Posteriormente será el Arzobispo Primado de Méjico, Norberto Rivera Carrera, quien elaboró en 1996 una Instrucción Pastoral dedicada al estudio de la misma corriente, figurando en la misma los rosacruces como uno de los grupos precursores. Por ello, vamos a reproducir y resumir las líneas maestras de este esclarecedor documento, amplio, muy bien estructurado, escrito con lenguaje claro, atractivo y preciso, lo que no impide afrontar los retos planteados por la “new age” (Nueva Era, en español), llegando a reconocer algunos errores cometidos en el seno de la misma Iglesia ante estas asociaciones y corrientes.

El autor considera que nos situamos ante una “ola cultural/filosófica/religiosa” formada hace unos 35 años y que ha hecho sentir sus efectos en todos los aspectos de nuestras vidas. Se trataría, a su juicio, de un intento vano del hombre por salvarse a sí mismo, expresión de la nostalgia de una presunta “edad dorada” de la humanidad acrecentada por cierto espíritu milenarista. Para la “new age” el universo entero sería un todo vivo del que nosotros formaríamos parte.

Varios factores habrían facilitado tan rápida difusión: el proceso de globalización en los diversos campos del actuar humano, la agresiva comercialización de todos los aspectos de la vida del hombre de hoy, el destierro de la fe del horizonte del saber humano y, por último, la insaciable sed del hombre de una trascendencia y de la necesidad de sentido.

La “new age” no es una organización única, sino una misma mentalidad dotada de una enorme capacidad de comunicación muy fluida. Sin embargo, pese a la aparente multiformidad de las innumerables expresiones de esta corriente, compartirían una serie de creencias básicas:

1.        El ecologismo que, en su versión “profunda”, niega la diferencia de fondo entre la existencia humana y la no humana.

2.        El panteísmo. En parte derivado del anterior, se crea una especie de espiritualidad planetaria, perdiendo la noción de un Dios personal en favor de una fuerza divina que estaría presente en todo.

3.        El gnosticismo, también presente en todas las grandes tradiciones religiosas, sería expresión de la tendencia a exaltar a la razón humana, atribuyéndole poderes extraordinarios. En el caso del cristianismo, el gnosticismo pretendía que en la Sagrada Escritura existiría un mensaje escondido que sólo ciertas mentes iluminadas podrían descifrar. Múltiples agrupaciones encarnarían hoy día esta tendencia: la Sociedad Teosófica de Helena Blavatsky, la Antroposofía, la Gran Fraternidad Universal, las órdenes rosacruces, Nueva Acrópolis, etc. A juicio del autor, por lo tanto, las órdenes rosacruces se situarían entre las precursoras ideológicas de la “new age”, siendo todavía promotoras expresas de la misma. La masonería, con sus ritos, símbolos y ceremonias, también estaría muy relacionada de fondo con la gnosis. Todas estas corrientes, además, pretenden potenciar la voluntad y la capacidad humanas merced a supuestas fuerzas cósmicas secretas de las que serían celosas depositarias.

4.        La pseudo-ciencia. Esta corriente se afana por comprobar sus ideas y sus técnicas de forma presuntamente científica. Por ejemplo, pretenden borrar la frontera entre materia y espíritu, entre vida biológica y consciencia humana.

La Instrucción Pastoral continúa afirmando la incompatibilidad de la “new age” con el Evangelio, al ser la característica común más preocupante de esta corriente el relativismo religioso, espiritual y moral. Para la “new age” el hombre forma parte de un ser cósmico único que está en evolución hacia la perfecta conciencia de sí. La conciencia humana no sería sino el penúltimo estado evolutivo de la revelación de esa conciencia cósmica, siendo su destino el disolverse en el anonimato del ser. En este marco, muchos serían los “mesías” y “maestros aparecidos. Por lo tanto, la revelación de Dios en Jesucristo pierde su carácter singular.

Una de las ideas básicas de la “new age”, plenamente compartida por las diversas obediencias rosacruces, es la de la reencarnación, creencia totalmente irreconocible con la fe cristiana, siendo inconciliable con la revelación cristiana: “Si ése fuera el caso, Cristo habría tenido que morir muchas veces desde la creación del mundo. Pero el hecho es que ahora, en el final de los tiempos, Cristo ha aparecido una sola vez y para siempre, ofreciéndose a sí mismo en sacrificio para quitar el pecado. Y así como todos han de morir una sola vez y después vendrá el juicio, también Cristo ha sido ofrecido en sacrificio una sola vez para quitar los pecados de muchos” (Heb. 9, 26-28).

                El texto insiste en otros aspectos, particularmente cuando los promotores de la “new age” afirman la compatibilidad de su espiritualidad con la doctrina y fe católicas. El autor de la Instrucción hace propias unas palabras de Juan Pablo II escritas en su libro Cruzando el umbral de la esperanza, quien afirma que ”la “new age” no puede llevar a una renovación de la religión, pues sólo es un nuevo modo de practicar la gnosis”.

                Vamos a reproducir literalmente, por último, los elementos de la “new age” que, a modo de síntesis, ofrece el autor como más disconformes con el catolicismo y que, en mayor o menor medida, están presentes en las doctrinas y prácticas rosacruces:

“A. Despersonaliza al Dios de la revelación cristiana.

B. Desfigura la persona de Jesucristo, desvirtúa su misión y ridiculiza su sacrificio redentor.

C. Niega el evento irrepetible de su Resurrección por la doctrina de la reencarnación.

D. Vacía de su contenido a los conceptos cristianos de la creación y de la salvación.

E. Rechaza la autoridad magisterial de la Iglesia y su forma institucional.

F. Relativiza el contenido original, único e históricamente fundado del Evangelio.

G. Deforma el lenguaje, dando un nuevo sentido a términos bíblicos y cristianos.

H. Se apoya falsamente en los místicos cristianos y trastorna el sentido de sus escritos.

I. Diluye irremediablemente la práctica de la oración cristiana.

J. Descarta la responsabilidad moral de la persona humana y niega la existencia del pecado.

K. Desorienta a los niños y a los jóvenes en su formación religiosa.

L. Divide y explota económicamente a las familias cristianas”.

               

Conclusiones.

Es incuestionable, por todo ello, que las doctrinas de la “new age” y de los rosacruces, pioneros e impulsores, junto a otros muchos, de la misma, así como sus prácticas, son inconciliables con una pertenencia y una identidad netamente católicas.

Asumir unos principios excluye otros. Y aunque no exista una condena canónica expresa, como ocurrió en el caso de la masonería, es indudable que, pese a que las diversas obediencias rosacruces niegan tener un carácter religioso, sus principios son incompatibles. Una cosa no puede ser a la vez otra cosa distinta. No se puede creer que Jesucristo es Dios encarnado entre nosotros y, simultáneamente, que sólo sea uno más de los “grandes maestros de la humanidad”. No se puede creer en la reencarnación, y en la vida después de la muerte tal como nos enseña la Iglesia católica. El Evangelio es para todos los hombres o sólo un código cifrado para unos pocos.

Nos encontramos, por tanto, en una circunstancia ante la que no podemos ser indiferentes, que exige seriedad para afrontar la verdad de la propia vida. Cristo es la verdad encarnada del Padre y la Iglesia la posibilidad de encuentro y de una vida más humana para todos los hombres, sin que su condición o temperamento sean barrera para ello. Y ello es verdad también para mí, o nos entregamos a ilusorias empresas de búsqueda de mensajes, progresivamente oscuros y restringidos, que sólo pueden acarrear la mentira con el rechazo de la realidad.

                No pretendemos crear polémica por mero gusto, sino aclarar conceptos y realidades, proporcionando elementos de juicio que permitan afrontar la confusión que presentan estas entidades a muchas personas atraídas por esas corrientes pseudoespirituales de moda.

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 61, septiembre de 2002

Los rosacruces en España.

      Las organizaciones rosacruces también están presentes en España, realizando una discreta, pero constante, labor proselitista. ¿Cuál es su realidad organizativa y humana?

 

                A lo largo de esta mini-serie de cuatro artículos, nos estamos aproximando a la realidad de los grupos rosacruces -verdaderas “internacionales” del ocultismo y el esoterismo- que se autocalifican, en algunos casos, también como “cristianos”. En el primero de estos textos hemos visto los orígenes históricos del fenómeno y sus grupos iniciales (número 56 de Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica). En el segundo (número 58), estudiábamos a las organizaciones internacionales que se reclaman como tales. En este breve tercer artículo veremos su presencia en España. En el cuarto –y último- analizaremos su naturaleza, sus relaciones con la masonería y la posición de la Iglesia católica.

 

Organizaciones rosacruces presentes en España.

 

-          Orden Rosacruz.

Se trata de la primera y única organización rosacruz nacida en España, en concreto, el día 6 de enero de 1988, impulsada por un antiguo alto dirigente de AMORC, Angel Martín Velayos.

El grueso de su organización se encuentra en España, siendo Las Palmas de Gran Canaria la ciudad en la que radica la Sede Soberana –mundial- de la orden, habiendo iniciado una tímida expansión por otros países, especialmente en Hispanoamérica.

Su máximo dirigente es el Imperator Angel Martín Velayos C.R.C. (caballero rosa cruz), autor del texto “Mis maestros”, que hemos citado en el artículo anterior.

Cuenta con logias o talleres (según el número de miembros) en las siguientes ciudades y provincias españolas: Las Palmas de Gran Canaria, Valencia, Palma de Mallorca, Madrid, Barcelona, Valencia, Alava, Lérida, Sevilla y Zaragoza.

Realizan modestas campañas publicitarias en prensa, organizando, además, actividades semi públicas en algunas ciudades. La entidad ha sido objeto de atención por parte de algunas publicaciones populares de temas esotéricos y paranormales.

Editan una revista propia, llamada “Triángulo de luz”. En la misma se puede observar una clara voluntad de aproximación a la rosacruz histórica, a través del estudio de diversas cuestiones relacionadas con los autores esotéricos “clásicos” como Cagliostro (supuesto fundador de la masonería de rito egipcio), Stanislas de Guaita, Papus, etc.

Sus enseñanzas las imparten, al igual que la mayoría de las entidades rosacruces, por correspondencia.

Está legalizada como asociación cultural.

No parece que su número supere el de unos pocos cientos de adeptos.

Dispone de una red de webs, pertenecientes a sus diversas logias locales, siendo la más interesante –y de buena calidad- la elaborada, con carácter oficial e internacional, por sus órganos centrales.

 

-          Antigua y Mística Orden Rosa Cruz (AMORC).

La organización rosacruz más numerosa del mundo sufrió, en España, una crisis motivada por la escisión de Angel Martín Velayos y su gente, hecho acaecido en 1988, y que le afectó profundamente, habiendo reestructurado, desde entonces, su presencia. Cuenta con logias en diversas ciudades españoles como Madrid, Barcelona, etc.

La sede central de la logia española radica, actualmente, en Barcelona.

Realizan escasas actividades semipúblicas, como conferencias y exposiciones. Publican periódicamente anuncios en la revista “Más allá” y en otros medios escritos de la “New Age” en España. Cuenta con varias webs poco desarrolladas, transcurriendo muchos meses en sus actualizaciones.

Para ingresar en la orden solo se precisa ser mayor de edad y abonar una cuota de inscripción. Posteriormente, deberá abonar una cuota anual, teniendo ya derecho a recibir por correo, en el propio domicilio, una serie de monografías mensuales (en torno a 4) para su estudio y práctica. Para la superación de cada grado, debe someterse a una ceremonia de iniciación en la logia más próxima a su domicilio.

AMORC afirma tener en España en torno a 2000 seguidores.

 

-          Lectorium Rosicrucianum.

También emplea las denominaciones de Escuela Internacional de la Rosacruz de Oro y Fundación Rosacruz.

                Presente en España desde 1978, establece su primer centro fijo en Barcelona el 13 de septiembre de 1980, al que suceden otros en Madrid, Sevilla, Málaga, Zaragoza, Valencia, Palma de Mallorca, Tenerife, Ordizia (Guipúzcoa), Gijón, Valladolid, Alicante y Gerona.

Está inscrita como entidad religiosa desde 1983, en el Registro de la Dirección General de Asuntos Religiosos del Ministerio de Justicia español, que, en una publicación oficial, la define de la siguiente manera: “Comunidad religiosa cristiana que se esfuerza por seguir el cristianismo original de una manera adaptada a las posibilidades y necesidades del hombre actual. Pretende que cada uno de sus miembros pueda vivir la experiencia espiritual interior de su unión con el Cuerpo Místico de Cristo, de una manera libre de dogmas, autoridades e intermediarios. La idea rosicruciana del cristianismo es anterior a la reforma de Lutero” (Guía de entidades religiosas de España, 1998, Ministerio de Justicia).

Su sede nacional está situada en la localidad zaragozana de Villamayor, denominada “El Nuevo Mercurio”.

Organizan, en sus centros y en espacios públicos, diversas conferencias, anunciadas con numerosos carteles y anuncios, sobre temas directamente relacionados con sus “enseñanzas”. También puede accederse a un Curso de orientación de 5 entregas escritas, que pueden recibirse por correo electrónico: la búsqueda del sentido de la vida, lo esencial de la religión, los dos órdenes de la naturaleza, el ser humano como microcosmos y el “santo deseo”.

Posteriormente, pueden recibirse las 12 cartas del Curso de introducción, pudiéndose solicitarse la entrada en la organización, a su término, como alumno o simpatizante. Los temas tratados son: verdad e ilusión, el conocimiento de sí mismo, los dos órdenes de naturaleza, el misterio de la vida y la muerte, el cambio fundamental (macrocosmos – microcosmos), ¿reencarnación o liberación?, el camino de la endura, el proceso alquímico (la transfiguración), la verdadera oración, el espiritismo y la revolución cósmica, la enseñanza universal (la Biblia) y el candidato y la Escuela espiritual.

Lo que denominan “servicios de Templo” hace referencia a las enseñanzas prácticas de la organización: orígen del hombre, el renacimiento por la transformación de la conciencia, el misterio del Santo Grial, el proceso de la Transfiguración, el “Nuevo Campo de Vida”, todo lo relacionado con el proceso de transmutación.

Algunos de sus libros, escritos por sus fundadores, se pueden encontrar a la venta en librerías esotéricas de toda España.

Disponen de varias webs en castellano, sobrias en su presentación, con bastante información y actualizadas periódicamente.

El número de sus miembros en España no parece supere el millar.

 

-          Fraternidad Rosacruz de Max Heindel.

Disponen de dos locales conocidos en España: uno en Barcelona y otro en Madrid.

Esta entidad proporciona a sus estudiantes una serie de cursos por correspondencia, por los que sólo acepta donativos. Los primeros cursos son los siguientes: de filosofía rosacruz, de sabiduría bíblica occidental y el curso de astrología.

 

-          Instituto Filosófico Hermético.

Esta curiosa organización considera que los rosacruces serían herederos, de alguna manera, de extraterrestres, dotados de la capacidad de liberar al Dios inhabitante de cada hombre.

Cuenta con una discreta presencia en España: en Madrid (donde radica la sede nacional, según su web internacional), Barcelona y algunos adeptos en Burgos (según Manuel Guerra en su “Diccionario enciclopédico de las sectas”, 2ª edición, BAC). Organizan algunas conferencias y actividades, de cara al público, a las que han dado publicidad en la mencionada revista “Más allá”.

En su web ofertan un curso por correspondencia (mediante entregas mensuales) y varios libros, del género de “autoayuda”, escritos por su fundador, el chileno Darío Salas Sommer.

 

-          Otras entidades.

Manuel Guerra, en su citado texto, afirma que, hace casi treinta años, existió una entidad denominada “Aula Lucis” (producto de la escisión sufrida en la Fraternitas Rosicruciana Antiqua de Arnold Krumm Heller) en la ciudad española de Sevilla, pasando posteriormente a la disciplina de la Ordo Templis Orientis, OTO, (por lo que debe estudiarse en el contexto de las organizaciones esotéricas de carácter “templarista”.

El Movimiento Gnóstico Cristiano Universal (que también emplea otras largas denominaciones) cuenta con una amplia y discreta representación en España. Realizan numerosas conferencias públicas, editando revistas y libros que pueden encontrarse en bastantes librerías esotéricas de toda España. Pero ya hemos indicado que, pese a denominarse “rosacruz”, no parece reunir las características que así la definirían. El adjetivo de “cristiano” está presente, tanto en sus convocatorias, como en el mencionado nombre de la entidad, que adopta para algunas de sus actuaciones públicas.

Hay representantes y miembros de otras pequeñas entidades, mencionadas en el anterior artículo, pero ya con carácter aislado, sin alcanzar ni realizar actos de proyección pública alguna.

                También existe una mínima presencia de miembros de organizaciones martinistas, sin que realicen actividades públicas. Ya vimos que la principal de tales entidades está íntimamente ligada a AMORC y que, en todo caso no pueden ser calificadas, propiamente, como entidades rosacruces o rosacrucianas.

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 59 – 60, julio – agosto de 2002