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Crónicas navarras de Fernando José Vaquero Oroquieta

Fox Kids magazine: únicamente publicidad, del homónimo canal temático, en formato revista.

      Fox Kids magazine es una de tantas revistas destinadas a los preadolescentes. Sus contenidos carecen de cualquier originalidad y pretensión que no sea la puramente comercial: una mera excusa para la difusión del homónimo canal temático de pago de Digital +.

 

La revista juvenil divulgativa de un canal temático codificado.
                A lo largo de estos últimos años nos hemos aproximado en Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, en varias ocasiones, a los contenidos y valores de fondo de diversas publicaciones destinadas al público infantil y juvenil. Es el caso de los artículos: “Megatrix: ¿revista o catálogo? para el niño consumidor” (Nº 37, septiembre de 2000), “Cartoon Network: un `magazine´ infantil enfocado al consumo televisivo” (Nº 47 – 48, julio – agosto de 2001), “Revista `Explora y navega´: por la globalización cultural” (Nº 59 – 60, julio – agosto de 2002) y “Revista Mega Top: consumo, consumo y más consumo para el preadolescente” (Nª 71 – 72, julio – agosto de 2003).
Todas esas publicaciones compartían, según veíamos entonces, algunas características comunes: absoluto predominio de la forma sobre el fondo, particular atención a los objetos y modas de consumo de ocio (juegos, parques temáticos, televisión, DVD, nuevas tecnologías…); escasísimas menciones de valores éticos, cívicos o espirituales; mínima o nula referencia a la tradición histórica y cultural española. En definitiva, tales publicaciones constituyen un instrumento difusor de la estética y los contravalores universalistas de la globalización y del pensamiento políticamente correcto.
Aquí analizaremos, en esta ocasión, el contenido del número 11, correspondiente a los meses de julio – agosto de 2004, de la revista Fox kids magazine. Impresa a todo color en magnífico papel, en ella predomina de forma absoluta, al igual que en revistas análogas, la imagen sobre los escasos textos. Su precio, 4’95 euros, es bastante elevado; algo por encima de otras publicaciones dirigidas al mismo segmento social. Pero, al menos, ofrece un “regalo” adecuado para jugar, por parejas, en playas y espacios abiertos: un catchball. Un buen reclamo comercial que además equilibra el precio.
La revista, contando portada y contraportada, suma 52 páginas. Veamos sus contenidos.

 

Publicidad directa e indirecta.
Una premisa. En esta revista todo gira en torno a las series de animación del canal codificado temático Fox Kids, de Digital +: la mayor parte de sus contenidos más “serios”, la publicidad directa, las reseñas de novedades en productos de ocio y consumo... Hasta tal punto ello es así que la clasificación que hemos efectuado en otras ocasiones entre contenidos propiamente dichos, publicidad directa y publicidad indirecta, apenas es aplicable aquí. El protagonista absoluto es el mencionado canal temático, sus series, los personajes de las mismas, y la oferta de productos de ocio individual de consumo (particularmente, los múltiples videojuegos).
De sus páginas, 52 decíamos antes, un total de 15 y ½ de ellas son publicidad expresa y directa (películas de cine estrenadas este verano, vídeos, juegos electrónicos, DVD, juguetes relacionados con personajes de las series del canal, programación del canal temático, etc.) destinada al público preadolescente en general y a los seguidores del canal en particular. No obstante, su lectura puede orientar, en lo que a objetos de consumo y algunas tendencias de ocio infantil, a  los padres que quieran “ponerse al día”.
Pero, además, otra parte sustancial de la revista también podría calificarse de “publicidad indirecta”.
Las páginas 20 y 21 nos presentan un cómic que, realmente, es una publicidad divertida de Cola - Cao.
Encontramos únicamente 2 pasatiempos; además, patrocinados por la bebida juvenil Pepsi Boom, en su página 39.
La publicidad presentada como “novedades en juguetes”, pero que oferta marcas muy concretas, también está presente. Así, la página 16 se remite a la temática Spider-Man. La 17, por su parte, a otros personajes y gamas de actualidad.
La sección de informática, por su parte, incorpora publicidad expresa de Terra (página 24).
Las novedades comerciales en DVD figuran en la página 30.
Reseñas de novedades en videojuegos: ocupan las páginas 34 y 35.
Las escasas menciones, a algunas novedades musicales, las encontramos en la página 36.
Igualmente, podrían sumarse, en este concepto, otras páginas, a saber: 2 páginas (portada y sumario); otras 2 páginas que reseñan un concurso conjunto de la revista y el canal temático (32 y 33); y 2 más, los resultados de la Copa Fox Kids (38 y 49).
Todas las anteriores suman 31’5 páginas, es decir, algo más de un 60 % del espacio de la revista enfocado, de forma explícita, al consumo, especialmente relacionado con el canal y los diversos productos de ocio asociados al mismo. Aquí encontramos la primera característica de esta publicación, reiteramos: su destinatario es el preadolescente consumidor y, con él, los padres, que avalan y responden material y económicamente a sus demandas de consumo recreativo.

 

Otros contenidos.
                Veamos los restantes contenidos de la revista.
FK Report (deportes). Páginas 4 y 5: una aproximación muy superficial al jugador Fernando Torres. Otras 2 páginas relativas a Atenas 2004 (6 y 7).
Espacio dedicado a los cómics. Un total de 10 páginas: 8 a 12, Pówer Rangers. Páginas 42 a 46, Digimon. Todo ello, producción extranjera.
Spider-Man, protagonista de uno de los estrenos cinematográficos más esperados en los últimos meses, ocupa varias páginas de alguna manera (como publicidad directa antes reseñada, particularmente). Y 2 de ellas son una aproximación a este personaje del cómic (14 y 15).
Fichas de personajes de la famosa –y en su día polémica- serie de animación Pokémon: página 18.
A las novedades cinematográficas se reservan dos páginas: la 22 y la 23.
Dibujos y comentarios de los lectores: página 48 y la primera mitad de la 49.
Suman, todas ellas, un total 20’5 páginas que apenas suponen el 39’45 % de la revista, algunas de las cuales bien podrían asimilarse a las calificadas como publicidad indirecta, pues se remiten a estrenos cinematográficos o diversos materiales de consumo.
La revista, por último, también contiene un póster central con imágenes de dos series del canal temático: Pokémon Advanced, por una cara; One Piece, por la otra.

 

Reflexiones sobre su contenido.
Ya lo hemos dicho: toda la revista gira en torno al canal temático, persiguiendo también la difusión y el consumo de productos de ocio vinculados a Fox Kids, entre sus potenciales o activos clientes; para un disfrute, en cualquier caso, de forma individual. No oferta ninguna otra posibilidad de ocio, ni de empleo creativo o solidario del tiempo libre.
Tampoco hay ninguna referencia directa a valores humanos o cívicos de ningún tipo.
No encontramos ni una sola referencia al acompañamiento pedagógico que pueden prestar los padres en la selección, disfrute y valoración de los contenidos y productos ofertados en la revista.
El peso del consumismo en la revista es, en definitiva, aplastante. Y ello con la agravante añadida de que la mayor parte de esas ofertas de consumo se orienta hacia materiales, empresas y productos asociados, de alguna manera, al canal. Ello no nos parece ético, al prevalecer en la revista una orientación mercantilista apenas disimulada, sin ningún análisis crítico de esos u otros productos, ni oferta alguna de otras posibles alternativas vitales.
La revista concibe al niño y al preadolescente, antes que nada, como un sujeto cuya razón de ser radica en el mero consumo. Y, de esta forma, lo dibuja individualista, solitario, acrítico y devorador de las modas que se antojan su principal horizonte vital. Esta imagen, el tipo humano reflejado en esta revista, ¿corresponde a la realidad y al modelo predominantes en nuestra sociedad? La respuesta parece obvia. Por lo tanto: nos situamos ante un producto a tono con las tendencias dominantes en la sociedad actual y, por ello, sin ninguna pretensión constructiva de un sujeto bien formado, solidario y creativo.
En resumidas cuentas: un producto mercantilista puro, dirigido al sector social susceptible de consumir la oferta, en sentido amplio, del canal temático en cuestión. Y ello, sin ningún horizonte cultural mínimamente consistente; no digamos ya, de acción pedagógica o propuesta cívica.

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 85, septiembre de 2004

 

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