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Crónicas navarras de Fernando José Vaquero Oroquieta

STANLEY G. PAYNE. “Unión Soviética, comunismo y revolución en España” (Plaza y Janés).

Stanley G. Payne. Traducción de Francisco J. Ramos. Plaza y Janés. Barcelona. 2003. 478 pp. 26 euros.

 

 

La pervivencia del mito de una supuesta democrática Segunda República Española, en pugna con un agresivo fascismo, es uno de los grandes logros de la propaganda comunista. Este fruto del ambiguo y doble lenguaje empleado por los comunistas, es desmentido por el historiador Stanley G. Payne en su nuevo libro, donde destaca, además, la absoluta dependencia del Partido Comunista de España a los intereses geoestratégicos de la Unión Soviética, diseñados, bajo una u otra excusa ideológica, por José Stalin.

 

 

Para el autor no existe duda alguna: la Segunda República Española murió en la primavera de 1936 como consecuencia de la acción revolucionaria de las izquierdas. Le habría sucedido hasta su colapso en 1939 –afirma- una república popular de nuevo tipo, en parte parecida a las impuestas en Mongolia Exterior por los soviéticos en 1924 y, ya finalizada la segunda guerra mundial, en Europa oriental de la mano del Ejército Rojo.

 

La lectura del texto impone otra conclusión decisiva: el PCE carecía de autonomía, hasta el punto de que sus líderes, pese a su sumisa obediencia, no fueron capaces de llegar a comprender -en diversas ocasiones- el sentido último de algunas de las tácticas ensayadas en España por mandato del Komintern. Este organismo revolucionario también estaba teledirigido por completo desde la Unión Soviética; siendo, en última instancia, José Stalin quien tomaba todas las decisiones de cierto calado relacionadas con la política exterior soviética y la difusión internacional del movimiento comunista.No obstante, el mito de una república democrática, que resiste la agresión del fascismo, es uno de los pocos que han sobrevivido al siglo XX. Ello se debe, en buena medida, a la muy eficaz labor de propaganda comunista que empleó un triple lenguaje: el destinado al exterior, en medios internacionales, donde aseguraba defender la democracia y el pluralismo; en la España republicana, anunciando parte de sus verdaderas intenciones de avanzar hacia una república en transición al socialismo; a nivel regional o local, caso de Cataluña, donde el PCE tuvo que competir con la ultraizquierda de cenetistas, poumistas y caballeristas del PSOE, radicalizando su programa.

 

Pero, lo realmente sorprendente, es que ese primer nivel propagandístico haya calado en ciertas corrientes historiográficas modernas, vulgarizándose también en buena parte de la opinión pública española, hoy día, por el impulso de algunos grupos mediáticos.

 

            El texto de Payne es, ante todo, riguroso y científico, tónica general que no rompen algunas jugosas apreciaciones personales que se permite el autor, por ejemplo, la que figura en su página 325: “Togliatti describía a Negrín como un hombre «sin escrúpulos», aunque viniendo de un alto cargo comunista no está claro si eso pretendía ser una crítica o un cumplido”.

 

Otra muestra de libertad e independencia del autor se materializa en la bibliografía empleada. Así, menciona en una docena de ocasiones a Pío Moa, un historiador “poco correcto políticamente”, en sus notas a pie de página, así como en la bibliografía final del texto, si bien no incluye en esta última su estudio “Los personajes de la República vistos por ellos mismos”.

 

La dirección del movimiento comunista internacional, los intereses estratégicos de la URSS, la intervención de las potencias fascistas,  la lucha por el poder en la zona republicana, la sucesión de los diversos gobiernos republicanos, el papel de Azaña y de los republicanos burgueses de izquierdas, la figura de Negrín, la división interna del PSOE, la bolchevización de importantes sectores socialistas, el caso del radical y autóctono POUM, el progresivo declive de la CNT, la intervención del NKVD y sus evidentes réditos, el peso real de las Brigadas Internacionales; todos estos temas son tratados y analizados por el autor, proporcionando respuestas concluyentes a buena parte de los interrogantes planteados.

 

Un texto, en definitiva, que apasionará al lector; rico en sugerencias, documentos y análisis y, en todo caso, avalado por una investigación histórica exhaustiva.

 

 

Elsemanaldigital.com 5 de julio de 2003.

 

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