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Crónicas navarras de Fernando José Vaquero Oroquieta

¿Partido Popular versus derecha social?

VOX se estrella en Andalucía

VOX se estrella en Andalucía

Podemos y Ciudadanos no eran los únicos partidos que pretendían hacerse un hueco en las elecciones autonómicas de Andalucía. Pero ambos –aunque dirigidos a electorados muy distintos desde bases dispares- lo han logrado sobradamente; colmando sus expectativas a costa de otros partidos. Así, Podemos ha multiplicado por tres sus votos cosechados en las elecciones europeas, incorporando a buena parte de los antiguos votantes de Izquierda Unida, cien mil socialistas y un porcentaje indeterminado de antiguos abstencionistas.

Ciudadanos, en su tercer intento de salto nacional desde Cataluña, se ha nutrido especialmente de electores moderados: antiguos votantes del Partido Popular, quien ha sufrido un descalabro notable, desengañados por la corrupción y poco amigos de aventurismos. De paso ha neutralizado a UPyD atrayendo a la mayor parte de su electorado natural, merced a unos medios de comunicación empecinados en presentar a Rosa Díez como una soberbia desnortada por no obedecer sus consignas.

Izquierda Unida ha quedado muy tocada y el Partido Andalucista permanece en el ostracismo.

Pero, el partido que ha salido peor parado, acaso, sea VOX.

Este joven partido, nacido del entusiasmo de Santiago Abascal, su pequeña Corte y de otros personajes icónicos de la derecha, como José Antonio Ortega Lara, pretendía, al menos, hacerse con un escaño por Sevilla que le ofreciera un espacio al sol mediático.

Demostraron tener cierto olfato político al presentar de cabeza de lista al ex-juez Francisco Serrano, una víctima cualificada de las prácticas de la ideología de género implantada por los socialistas e implementada por los populares; un rostro conocido, además, en ambientes católicos. Y para él organizaron unas jornadas centradas en la custodia compartida. VOX, además, acentuó su línea patriótica e identitaria con las jornadas «Córdoba, ante el reto del multiculturalismo», organizadas por su asociación pantalla «Stop ISIS»; lo que trató de popularizar con su célebre video-noticiario de un futuro distópico para Andalucía y España en el que recreaban la expropiación de la Giralda de Sevilla y la Mezquita de Córdoba para el culto musulmán.

Previamente intentaron hacerse valer y ver en la manifestación convocada por AVT en Madrid el pasado 24 de enero; pero ante un aforo de apenas unos cientos de personas, sin apenas resonancia mediática, los réditos partidarios fueron nulos: el filón estaba agotado por sobreexplotación.

También pretendieron hacerse un hueco en la manifestación contra el aborto del reciente 14 de marzo. Mas la presencia de algunos líderes del Partido Popular, como Esperanza Aguirre, y algunos supervivientes del Mesozoico democristiano, junto a la ambigüedad de las plataformas convocantes -especialmente Hazte Oír y su Derecho a Vivir- que escenificaron un tímido «Yo rompo con Rajoy» pero no con el Partido Popular, neutralizaron la posibilidad de que aquello derivara en un el inicio de un «gran trasvase». Y es que el voto útil pesa mucho, muchísimo, entre los cuadros y electores del centro derecha; un sector desmovilizado, desmotivado y escasamente arraigado en la débil sociedad civil española.

No fueron pocos, pues, los esfuerzos empleados. Pero nada de ello fue suficiente: apenas 18.000 votos, casi la mitad que en las europeas; una cifra minúscula e irrelevante si la comparamos con las de los partidos que han obtenido representación parlamentaria. Pero es que, si lo hacemos con los que tampoco la han alcanzado, se observa que el descalabro ha sido casi fatal. Veamos: UPyD, 76.653 votos; el histórico Partido Andalucista, 60.707; el pintoresco e intermitente Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (PACMA), 31.735; un inédito Ciudadanos Libres y Unidos (CILUS) 11.180 sufragios; los inasequibles al desaliento de Falange Española de las JONS, 4.811.

¿Qué ha pasado?

Un partido no nace de la nada. Para asentarse y avanzar precisa conectar con las necesidades reales y los valores de amplias franjas de electores: un trabajo a medio y largo plazo que requiere mucha paciencia y tenacidad. Así, por ejemplo, Izquierda Anticapitalista apenas obtuvo un puñado de miles de votos en otras convocatorias electorales; pero injertada en el tronco de Podemos, ha podido situar a una de sus mujeres, Teresa Rodríguez, como líder de su bancada en el Parlamento andaluz.

Vox así lo había entendido en buena medida, pero, entre otros aspectos, le ha faltado tiempo: el filón de los simpatizantes de las víctimas del terrorismo se encuentra agotado. Y el de los enemigos de las leyes abortistas se divide entre unos pocos miles inasimilables, salvo por grupitos como Alternativa Española, y la masa que sigue votando útil, obediente y mansamente, al Partido Popular.

Por su parte, el sector de padres afectados por las leyes derivadas de la ideología de género apenas ha podido ser sondeado e informado de esta nueva opción; además de tratarse de una franja desorganizada y desmoralizada por dramas personales inefables.

El antes mencionado video antiislamista fue visionado unas 125.000 veces ¿Mucho? En una primera mirada pudiera parecer que sí, pero, si se analizan fenómenos análogos, se deduce que su índice de penetración fue minúsculo: para que un video tenga trascendencia social precisa ser visionado en varios millones de ocasiones… y es que el mundo virtual de internet es muy engañoso.

Pueden alegarse otros factores externos que han predeterminado este fracaso. El principal de ellos, sin duda, ha sido el «silencio informativo» que ha sufrido VOX; lo que indica que los poderes fácticos no lo contemplan como solución de recambio del centro derecha en esta operación de apuntalamiento del sistema: su opción es Ciudadanos. Por todo ello, el que VOX se presentara desacomplejadamente como «La derecha», no ha resultado creíble; más cuando Abascal apeló a «liberales, conservadores, patriotas y democristianos». Traigamos a colación una experiencia comúnmente aceptada: ante el original, nunca se opta por una copia; aunque sea un tanto depurada.

VOX, en definitiva, lo tenía muy difícil. Le ha faltado tiempo, atención mediática y espacio. ¿Espacio? Así lo entendemos, no en vano, ¿cómo competir con un todopoderoso Partido Popular en su propio terreno? Y mucho menos con un Ciudadanos que, ordenadamente, le empieza a tomar el relevo. VOX había omitido un análisis político clave: el de los espacios. Y es que, en España, todos los espacios políticos están cubiertos por sus respectivos partidos. Todos salvo uno: el patriótico-identitario que hace furor en otros países europeos. Pero, que sea VOX el llamado a desbrozarlo y ocuparlo, de seguir con su actual línea, no parece posible.

VOX intenta presentar listas a todos los parlamentos autonómicos cuyas elecciones se celebrarán en mayo. Y a todas las capitales de provincia; además de a otros municipios. Salvo en los últimos, lo tiene muy difícil. Para colmo, el susto andaluz habrá acobardado a muchos (de dentro del partido y a no pocos todavía emboscados en el Partido Popular). Pero es su única posibilidad: conseguir unos pocos cientos de concejales, acaso en municipios pequeños, perfilar una línea política mucho más contundente y trabajar muchísimo con la mirada a medio y largo plazo.

http://latribunadelpaisvasco.com/not/2691/el-descalabro-de-vox-en-andalucia/

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El fenómeno del populismo en España

El fenómeno del populismo en España

Conferencia pronunciada por el día 20 de noviembre de 2014, en el salón del restaurante La Montaña de El Pardo, organizada por el Club de Opinión Encuentros (www.opinion-encuentros.org).

 

1.- Introducción

Marxistas-leninistas en España, conservadores euroescépticos en Gran Bretaña, frikis contestatarios en Italia, neonazis en Grecia, ruralistas pseudo-ecologistas en Portugal, el chavismo venezolano, el indigenismo boliviano… ¿Cómo es posible que fenómenos tan dispares sean englobabas, de modo casi unánime, bajo un único concepto?

De entrada, se constata que el de “populismo”, en general, es un concepto negativo, despreciado y devaluado a priori. Por ejemplo, Fernando Savater, pensando en Podemos, lo define como «Democracia para perezosos mentales» en uno de los textos compilados en su reciente libro ¡No te prives! (Ariel, 2014). No en vano, a juicio de la inmensa mayoría de politólogos y comunicadores sociales, populismo es sinónimo de antipolítica, demagogia, caudillismo… soluciones simples y falaces para problemas complejos, en suma.

Todos los populismos, en su pluralismo, se proponen el reto de representar al conjunto del pueblo (el populus) frente a unas oligarquías (denominadas por los primeros como la casta, los privilegiados, la administración neocolonial, el imperialismo, la oligarquía financiera, Bruselas…) que habrían secuestrado la voluntad popular. “El pueblo, frente a las élites”, “los de abajo frente a los de arriba”, “los pobres frente a los ricos”; según el caso.

Pero, ¿no son acaso todos los partidos políticos “populistas” en cierto modo? Así, por ejemplo, la socialdemocracia ya no se remite exclusivamente a la clase obrera, sino al conjunto de los trabajadores. Los partidos de centro, liberales y ex-demócrata cristianos, por su parte, hablan de clases medias y del conjunto de la nación. Y las técnicas propagandísticas de unos y otros no pasan proponer unos eslóganes generalistas e imprecisos con los que prácticamente cualquiera podría identificarse.

 

2.- Un poco de Historia

Acaso la primera organización populista de la Historia fuera Narodnaia Volia –La voluntad del pueblo- que a finales del siglo XIX (1879) se alzó en medios universitarios contra el zarismo, en una mixtura de anarquismo, nihilismo e idealización del mujik ruso. Este último, a juicio de los teóricos populistas rusos, como paradigma de la sabiduría y buen carácter del campesinado ruso encarnaría al auténtico “pueblo” frente a la autocracia zarista que lo tiranizaría. El grupo desembocó en el terrorismo puro y duro. Tras el asesinato de Alejandro II, la organización fue desmantelada por los servicios de seguridad zaristas y la inmensa mayoría de sus miembros, ejecutados (entre ellos, Alejandro Ulianov, hermano mayor de quien sería conocido años después como Lenin).

Hacia 1891, en Estados Unidos de América, el People´s Party enarboló la bandera del campesinado y los más pobres frente a la clase política encarnada -por igual- por unos demócratas y republicanos dóciles ante los trusts, los bancos y los intereses del ferrocarril. Tampoco alcanzó mayor fortuna.

El catedrático de Ciencias Políticas en la Universidad de Salamanca Manuel Alcántara Sáez, por lo que a España se refiere, determina que su primera expresión histórica «si bien no recibió entonces el apelativo de populista, lo protagonizó Alejandro Lerroux en la Barcelona de principios del siglo XX cuando buscaba el voto del proletariado inmigrante cuya proximidad al anarquismo era notable» (Populismo: el pueblo como coartada, revista Temas para el debate, número 240, noviembre 2014, pág. 28).

Y, aunque no guste esta hipótesis a la mayoría de intelectuales de hoy, alineados generalmente con los dogmas de lo políticamente correcto, es posible rastrear –con múltiples matices que nos llevarían a intereses polémicas, si bien muy lejos- diversas expresiones de carácter populista tanto en la dictadura de Primo de Rivera, como en el mismísimo Régimen de las Leyes Fundamentales. Así, la preeminencia de un líder carismático, la superación de la democracia liberal por una representación orgánica de la sociedad, la identificación pueblo español/nación, un partido único como encarnación de las esencias del pueblo, la extensión popular del bienestar social y de calidad de vida propios de las clases medias, etc.

Al término de la Segunda Guerra Mundial, en Italia se creó, en el invierno de 1945, el Fronte dell´Uomo Qualunque (Frente del Hombre Común), a partir de una publicación homónima de carácter satírico, que denunciaba a la clase política y que reclamó de sus lectores propuestas de acción para mejorar las cosas. Su eslogan más conocido fue “¡Ya basta de partidos! ¡Queremos que nos devuelvan nuestro país!” No superó el 5 % de sus votos, de modo que poco después se disolvió.

En Francia, Pierre Poujade se alzó representando los intereses de agricultores, pequeños tenderos y artesanos, frente a los de las grandes superficies y las formas de hacer política en la IV República Francesa. Alcanzó un efímero éxito de 1953 a 1958; desapareciendo rápidamente. Como anécdota recordaremos que uno de sus parlamentarios elegidos por París en 1956, y el más joven de la Asamblea Nacional, era un tal Jean-Marie Le Pen.

En España, a lo largo de las últimas décadas, surgieron ocasionalmente algunos partidos populistas, más esperpénticos que otra cosa: la Agrupación Ruiz Materos, el GIL, el vampirizado CDS por Mario Conde…

Es en América Hispánica donde el populismo ganó mayor fortuna; vinculado al fenómeno del caudillismo (en muchos casos desde bases militares). Fue el caso del argentino Juan Domingo Perón y del movimiento que tomó su nombre; o el del régimen político del general Juan Velasco Alvarado (1968 – 1975) cuyos herederos terminarían en el APRA, todavía liderado por Alan García. Hoy día, los populismos continentales son nítidamente de izquierdas, pero un tanto alejados de los esquemas tradicionales del marxismo leninismo y de la social-democracia “clásicas”. Es el caso del bolivariano Hugo Chaves, espoleado por un importante sector del ejército venezolano; el del neoperonismo de los Kirchner; Evo Morales en Bolivia, a partir de su sindicato de cocaleros y el apoyo de las mayorías indígena; el Ecuador de Rafael Correa y su Alianza País; también, en cierto modo, Ollanta Humala en Perú con su Partido Nacionalista, primero, y Gana Perú, finalmente.

En Europa, segundo gran foco de los populismos contemporáneos, éstos reaparecen en las dos últimas décadas. Pero nos encontramos con un conjunto de ideas muy heterogéneas : de extrema izquierda (Podemos, Syriza, Bloco de Esquerda), de derecha identitaria (Frente Nacional francés, Partido Liberal Austríaco…), neonazi (Amanecer Dorado…), ruralista (Partido da Terra, Portugal) anti-islámico y anti-turco (Partido por la Libertad holandés), conservador euroescéptico (UKIP, AfD, Verdaderos Finlandeses, Partido del Progreso Danés…), etc.

 

3.- Concepto de populismo

¿Qué une, entre sí, a movimientos tan dispares e incluso tan contradictorios? Ante todo ser  calificados así por sus detractores; es decir, por los partidos del sistema y los grandes centros de poder (financiero, mediático, intelectual). Así lo afirma Ramón Cotarelo, politólogo y sociólogo de cabecera del PSOE, en particular de su Fundación Sistema, al afirmar que «El populismo no quiere asimilarse a los partidos de clase (burgueses o proletarios) o de causa específica, como los republicanos, los monárquicos, los regionalistas, los confesionales, etc. A su vez, estas y otras formas de partido vienen siendo la columna vertebral de los sistemas políticos desde el siglo XIX. Los sistemas de partidos presentan una relativa estabilidad que les ha permitido definir los términos de la acción colectiva de modo que son ellos quienes determinan que, si aparece un movimiento o partido nuevo con esa característica de querer defender la causa del pueblo, para entendernos, por encima de cualesquiera otras determinaciones, sería un fenómeno populista. Populismo viene a ser un concepto de rechazo o repudio y quiere decir aquí, simplemente, un afuereño en el orden común de la acción política» (Todos somos populistas, revista Temas para el debate, número citado, pág. 25).

Entonces, ¿qué modos de acción, ideas, u otros parámetros caracterizarían a los populismos?

Según el Diccionario de Ciencia Política de Alianza Editorial (1972, dirigido por Axel Görlitz), populismo sería un «Movimiento político heterogéneo caracterizado por su aversión a las élites económicas e intelectuales, por la denuncia de la corrupción política que supuestamente afecta al resto de actores políticos y por su constante apelación al pueblo...». Y para el Diccionario de Historia y Política del Siglo XX de Tecnos (2001, diversos autores), sería el «Término que se aplica generalmente a los movimientos políticos basados en la defensa de los intereses y aspiraciones primarios de las masas populares y que se caracteriza por su oposición a la democracia formal».

Veamos una elaboración más reciente. Es el supuesto del historiador José Álvarez Junco, quien en su artículo Virtudes y peligros del populismo (El País, 11/11/14) los sintetiza en los siguientes seis elementos.

Primero: «basan su discurso en la dicotomía Pueblo/Anti-pueblo».

Segundo: «la ausencia de programas concretos. (…) Quiero cambiar todo, decía el Lerroux juvenil. Estoy en contra de todo lo que está mal, declaró una vez el inefable Ruiz Mateos. Una vaguedad que les permite actuar como revolucionarios o como realistas según requieran las circunstancias».

Tercero: «los llamamientos emocionales dominan sobre los planteamientos racionales. (…) El objetivo de estas invocaciones es claro: no se trata de hacer pensar a sus oyentes sino de movilizarlos, de que entren en la arena política grupos hasta hoy indiferentes o marginados».

Cuarto: «a juzgar por sus proclamas, nadie puede llamarles anti-demócratas; al revés, el gobierno del pueblo es justamente lo que anhelan. Pero democracia es un concepto que admite al menos dos significados: como conjunto institucional, unas reglas de juego, que garantizan la participación de las distintas fuerzas y opciones políticas en términos de igualdad; y como “gobierno para el pueblo”, sistema político cuyo objetivo es establecer la igualdad social, favorecer a los más débiles. Desde esta segunda perspectiva, muchas dictaduras pueden declararse “democráticas”».

Quinto: «El movimiento está dirigido por un Jefe, un Caudillo, un Cirujano de Hierro, que aúna honradez, fuerza, desinterés y, sobre todo, identificación con el pueblo, con el que tiene una conexión especial, una especie de línea directa, sin necesidad de urnas ni sondeos».

Sexto y último: «Todos los populismos prosperan en un contexto institucional muy deteriorado, en el que los partidos tradicionales y los cauces legales de participación política, por corrupción o por falta de representatividad, están desprestigiados hasta niveles escandalosos».

A partir de todo lo anterior destacaríamos que los populismos serían hoy, antes que otra cosa, un estilo de hacer política, alejado de los modos propios de las familias políticas que sostienen al sistema de la mundialización (socialdemocracia, ex-democristianos, liberales), y que invoca los intereses de amplias franjas de la población que se sienten desatendidas por las élites. Pero este estilo de acción se remitiría, en todo caso, a ideologías preexistentes; pues poco nuevo puede “inventarse” a estas alturas de la Historia.

En América Hispana, los populismos de hoy serían proteccionistas, antinorteamericanos y tendencialmente izquierdistas; vocacionalmente presidencialistas y de baja capacidad de institucionalización. En todo caso, su asociación a un liderazgo carismático y personalista sería tal vez su principal seña de identidad.

En Europa, por lo que nos toca, independientemente de su matriz ideológica originaria (derechista o izquierdista), los diversos populismos europeos compartirían cierto euroescepticismo, mediante la defensa del Estado-nación, frente al europeísmo anónimo y burocrático de Bruselas; el proteccionismo y la defensa del Estado del Bienestar; la aplicación de diversas fórmulas de democracia directa al considerar en crisis la representativa. Pero conforme sus cosmovisiones de origen, se dividirían en identitarios (de la nación, de la religión autóctona, especialmente ante la irrupción de un islam agresivo, cerrado y fuertemente comunitario) frente a universalistas (multiculturalistas enemigos del judeo-cristianismo y, por tal rechazo, proclives al islam); conservadores (defensa de la familia, el orden, la jerarquía, el mérito, el esfuerzo) frente a radical-izquierdistas (liberacionistas, “buenistas”, partidarios de la ingeniería social).

Por su parte, los diferentes populismos de derechas apenas son asimilables entre sí; prueba de ello son las dificultades que vienen encontrado a la hora de constituir un grupo parlamentario en Estrasburgo. Por ello, a causa de la especial incidencia del factor “nacional”, acaso sea más preciso hablar, en su caso, de “nacional-populismos”. No obstante, otros aspectos los diferenciarían todavía más entre sí: el papel atribuido al libre mercado y su posición ante el Estado de Israel. Y por lo que respecta a sus mismísimos orígenes doctrinales, Lluís Bassets afirmaba, hace ya más de 12 años que «Las nuevas extremas derechas no son necesariamente antisemitas ni partidarias de sistemas totalitarios como venía sucediendo hasta hace unas pocas décadas. Son proamericanas y modernas, chovinistas y xenófobas, pero especialmente arabófobas e islamófobas. Liquidado el comunismo, centran su discurso de confrontación en un antiprogresismo visceral, de sarcasmo y diatriba virulenta, de descalificación sin debate de ideas respecto a todo lo que tenga que ver con la tradición de izquierdas, el Mayo del 68 y el socialismo» (El País, 23/06/02).

Pero, ¿por qué en España no ha arraigado un nacional-populismo al modo europeo? Acaso por no existir, apenas, una conciencia nacional española de la que nutrirse; o tal vez por el rechazo que sigue generando lo que se asimile, en cierto modo, a un todavía demonizado franquismo; incluso por los esfuerzos de Alianza Popular, primero y Partido Popular, después, en impedir que ninguna formación le hiciera sombra por su derecha. Lo que bien puede afirmarse es que buena parte de sus potenciales clientes ya ha sido captada por Podemos.

 

4.- Podemos: ¿populismo de izquierdas o marxismo-leninismo revolucionario?

Hablar de populismo hoy, en España, es hablar de Podemos.

Las formas desplegadas por Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, y sus colaboradores más próximos, vienen siendo calificadas, en general, como populistas. Pero, desde nuestro punto de vista, tal populismo se limitaría a su estilo; no en vano, sus bases ideológicas son de incuestionable factura marxista-leninista-revolucionaria. Han modificado su fraseología de combate. Ya no hablan de imponer la dictadura del proletariado; pero sí de desbancar a los “poderosos”, a los “de arriba”. Pablo Iglesias, recordemos, se remite a Lenin constantemente: así, le gusta afirmar en no pocas ocasiones que “estamos en un momento leninista…”, “hemos venido para conquistar el poder”. De modo que quieren el poder, no nos engañemos; no persiguen, como otros, unos buenos resultados electorales. Pero, ¿quieren devolver el poder al pueblo? No, quieren “asaltar los cielos”. ¿Para qué? Si su estrategia y premisas son leninistas, sus objetivos finales lo serán igualmente: forma parte de su lógica interna; es una cuestión de elemental coherencia. La conquista del poder, y su ejercicio, por tanto. ¿En que dirección? Esa es la gran cuestión: ¿buscan sustituir espacial y generacionalmente a la vieja izquierda socialdemócrata, postcomunista, especialmente a esta segunda, en ambos casos, corruptas y anticuadas, o están explorando nuevas vías revolucionarias, una nueva síntesis en aras de la utopía comunista, mirando de reojo tanto a la Rusia de 1917 como al experimento bolivariano de la Venezuela de Chávez?

Insistimos: no han venido para “jugar”, para presentar falsas batallas, para retirarse rápidamente al primer fracaso. Así, el antes mencionado Álvarez Junco afirmaba también, en el artículo reseñado, que «Aunque los dirigentes populistas se proclamen anti-políticos y exijan que el poder —hoy en manos de políticos profesionales— retorne al pueblo, ellos también son políticos. Quieren gobernar, quieren el poder. Y cuando llegan a él, les molestan las cortapisas: no son de su agrado ni la división y el control mutuo entre poderes, propio de las democracias liberales, ni la existencia de una oposición crítica ni el que su mandato se termine a fecha fija. Su lógica es, la verdad, impecable: si el poder es ahora del pueblo, ¿por qué limitarlo?». Son revolucionarios profesionales, no rebeldes ocasionales, de modo que en su caudal genético portan las semillas de un remozado totalitarismo; una versión más actual y avanzada de la utopía progresista-marxista que se sirve de la “radicalización de la democracia” como herramienta de transformación social, cultural y, en definitiva, antropológica.

¿Por qué afirmamos, desde nuestro punto de vista, que son ante todo marxistas-leninistas revolucionarios? Partiremos de dos fragmentos de vídeo rescatados por D. Soriano en su artículo Iglesias, Monedero y el capitalismo: la ideología de Podemos en 10 frases (Libertad Digital, 8/11/14). En el primero de ellos, Juan Carlos Monedero, en el minuto 15 de un video fechado el 12 de febrero de 2013 afirma: «Marx era un moderno. Su concepción del tiempo era lineal. Siempre avanzamos: esclavos contra amos, siervos contra señores, burgueses contra propietarios... Esa concepción lineal del tiempo llevó a muchos a pensar que la siguiente crisis del capitalismo sería la última. Eso es un error. Pero de cada crisis el capitalismo sale con un abanico de respuestas más estrecho; eso no significa que la siguiente crisis sea la definitiva, pero sí que cada vez tiene menos herramientas para solventar las contradicciones que tiene el propio sistema. Tenemos que recuperar a los marxistas heterodoxos».

Podemos no propugna, por ejemplo, una lucha de clases a muerte entre obreros y burgueses, al estilo de la perpetrada en buena parte de los dos siglos anteriores, sino que habla de “los de arriba frente a los de abajo”. Pero esta categoría -que algunos califican como “transversal” y de la que se sirve, paradójicamente, alguien tal alejado de Podemos como es Marine Le Pen- no es una elaboración propia. Así, uno de los primeros en emplearla fue Fausto Bertinotti, líder de Refundación Comunista y del Partido de la Izquierda Europea (presidente de la Cámara de Diputados de Italia un par de años a partir de 2006). De hecho, en marzo pasado declaro que «El conflicto social se ha desplazado. Ya no lo es entre izquierda y derecha, sino entre los dominantes y dominados. Marine Le Pen debe su éxito a la comprensión de este cambio» (cita de Luca Andriola, autor de La Nuova Destra in Europa. Il populismo e il pensiero di Alain de Benoist, obra de 2014, entrevistado en correttainformazione.it el 31 de octubre pasado).

Por lo que respecta a sus tácticas, según estamos comprobando aparentemente novedosas y un tanto alejadas de las viejas intransigencia y belicosidad de los marxismos revolucionarios “clásicos”, con su violencia callejera, sus dinámicas huelguísticas, sus permanentes confrontaciones sociales, ¿son sinceros u oportunistas?

Pablo Iglesias, en el segundo de los videos mencionados, de fecha 16 de junio de 2014, decía: «La clave para entender la historia está en la formación de unas categorías sociales llamadas clases. (...) La política no tiene que ver con tener razón, sino con tener éxito. Puedes llegar a casa y saber que el materialismo histórico es clave para entender el desarrollo de los procesos sociales. Puedes llevar una bandera con la hoz y el martillo de metros y metros y volverte a casa con tu bandera mientras el enemigo se ríe de ti, porque los trabajadores le prefieren a él. (...) ¿Tú crees que yo tengo alguna contradicción con una huelga de 48 o 72 horas salvaje? Ninguna. (...) El enemigo nos quiere refugiados en nuestros símbolos de siempre, está encantado. (...) Había un compañero que hablaba de los soviets en 1905 y aquel calvo [Lenin] con aquella mancha en la cabeza que era una mente prodigiosa, entendió el análisis concreto de la situación concreta. Les dijo una cosa muy sencilla a todos los rusos: “Paz y pan”. Y cuando dijo “Paz y pan”, un montón de rusos que no tenían ni idea de si eran de izquierdas o de derechas dijeron “Pues va a tener razón el calvo éste”. Y al calvo le fue muy bien. No les dijo “Materialismo dialéctico”. Ésa es una de las principales lecciones del siglo XX».

En la configuración de Podemos, Pablo Iglesias y su equipo más próximo, e Izquierda Anticapitalista (IZAN), se han instrumentalizado mutuamente. IZAN es un pequeño y un tanto nebuloso, pero activo y muy estructurado, partido de ámbito estatal de raíces trotskistas, que ha nutrido táctica y materialmente a Iglesias. Para ilustrar esa simbiosis y su naturaleza, reproduciremos unos párrafos del documento de IZAN «Quienes Somos», fechado el 3 de agosto de 2010: «Las mujeres y los hombres de Izquierda Anticapitalista queremos relacionar los hilos rojo –que ha recorrido el siglo XX desde Petrogrado en 1917 a Barcelona en 1936, desde La Habana en 1959 a París en 1968, desde Managua en 1979 a Chiapas en 1994–, verde –que, frente a las catástrofes ambientales crecientes, como Harrisburg y Chernobil y el cambio climático, pretende redefinir nuestra forma de producir, consumir y vivir–, y violeta –que, no sólo cada 8 de marzo, sino también cotidianamente nos recuerda la necesidad de luchar contra el patriarcado y la opresión material y simbólica de las mujeres en cualquier parte del mundo–, y todos los colores de la revuelta que dibujamos los que estamos comprometidos con la lucha por otro mundo». Y continúa: «Desde Izquierda Anticapitalista sostenemos que la reconstrucción de la izquierda anticapitalista y de clase no se agota en el fortalecimiento y en la consolidación de las redes de activistas y los foros sociales. También hace falta construir un nuevo sujeto político con capacidad de tomar iniciativas políticas propias y que recoja las aspiraciones emancipatorias a menudo presentes en los movimientos sociales. Por eso, nos esforzamos por combinar la reconstrucción del movimiento obrero y el impulso de los movimientos sociales con la construcción de una alternativa anticapitalista que sea operativa tanto en la calle y como en las urnas. Creemos que es urgente levantar un proyecto que aporte una salida en positivo a las luchas, un programa coherente que desarrolle los contenidos que defendemos para el socialismo del siglo XXI y una estrategia revolucionaria realista que parta del análisis concreto de la situación concreta. En definitiva, no podemos quedarnos sólo en las luchas y en los noes. Hay que pasar a la propuesta, al qué queremos, a los síes que defendemos… Esta perspectiva se hace más urgente ante la deriva subalterna del social-liberalismo del PSOE de formaciones como IU o ICV-EUiA. Aun partiendo de unas fuerzas muy modestas, nuestro proyecto no se conforma con llegar a “los convencidos”, creemos que ha llegado el momento de levantar un proyecto anticapitalista y de clase que resulte útil y necesario para amplias capas sociales huérfanas de referente político y electoral. Una estrategia y un programa de ruptura con el capitalismo».

Tras un afortunado e inicial maridaje con IZAN, Iglesias está estructurando su partido al modo leninista: un modelo centralizado, dirigido de arriba abajo, arrinconando al “alma” más libertaria encarnada por Pablo Echenique y los suyos, quienes proponían un sistema más participativo y de cargos rotatorios acorde al “espíritu asambleario del 15-M”.

Iglesias, con toda seguridad, ha sido consciente en todo momento -no olvidemos que se formó en las juventudes del PCE- que el seguidismo literal de la fraseología y tácticas propias de los trotskistas, en lugar de facilitar su aproximación a sus potenciales electores, podría alejarlo de los mismos, a causa de los inevitables sectarismos y endémicos fraccionalismos que caracterizan a esa familia entre sí tan mal avenida. Por ello, ha excluido al peligro trotskista de IZAN al imponer el requisito de que no es posible militar en organizaciones de ámbito nacional y alcanzar cargos orgánicos relevantes en la estructura partidaria de Podemos.

Por ello, Podemos es Marx, y un poco, muy poco, Trotski. Y, sobre todos, otros autores marxistas. Veámoslo. Olga Rodríguez, en un artículo publicado el 28 de mayo en ElDiario.es titulado Más allá de las siglas: Ir donde está la gente, afirmaba que «No es casualidad que Antonio Gramsci sea referencia para algunos de los impulsores de Podemos. Como señaló Habermas, la cultura puede ser una poderosa herramienta inmovilizadora, y sus valores, el modo en que el orden se perpetúa. Dicho en palabras de Chomsky, la globalización extiende el control de una minoría privilegiada frente a una mayoría subordinada. La creación de una nueva hegemonía cultural -usando el término gramsciano- no podrá conquistarse a través de una organización política encerrada en sus sedes o en sus politburós, sino con iniciativas dispuestas a encontrarse con otros, a ser más movimiento social y menos partido político». Aquí se insiste, pues, en una clave decisiva para la comprensión de la naturaleza de Podemos: persigue la hegemonía cultural de la izquierda. En este sentido, no es el suyo un impulso nuevo: viene a ser una vuelta más en el programa de ingeniería social que se está implantando en España en las últimas décadas y que está provocando un cambio social, cultural y antropológico sin precedentes. Así, Podemos es ante todo una expresión más de la izquierda marxista: ni la anula, ni parte de cero. Es una fase “superior” en la larga marcha de la izquierda hacia la utopía final de una sociedad sin clases; un peldaño más a subir.

Concretemos, ahora, las razones del éxito e impacto de Podemos.

En primer lugar, de no existir un caldo de cultivo propicio, no habría podido eclosionar: el campo estaba sembrado. La tremenda crisis económica; una corrupción muy extendida y que en el caso de los partidos políticos del sistema ha evidenciado dramáticamente su auténtica naturaleza en contraste con el estado de necesidad de millones de españoles; la crisis de legitimidad de las instituciones públicas más relevantes; la desarticulación territorial del Estado español; la ilusionante ofensiva nacionalista. Todo ello exigía una respuesta intelectual y activista que no se vislumbraba… hasta que llegó Podemos.

Segundo. El predominio en la sociedad española de una mentalidad común, sentimental, favorable a las tesis de Podemos. Lo confirma Anna Grau, quien asegura en su texto El fenómeno Podemos: ¿por qué nadie supo verlo? (del libro de urgencia coordinado por John Müller Podemos. Deconstruyendo a Pablo Iglesias, Editorial Deusto, Barcelona, 2014) que «Sólo la izquierda se ha preocupado de llenar el hueco de las necesidades de liderazgo emocional, del apetito de conducción utópica que en muchos espíritus han dejado vacantes el desprestigio y desuso de la religión y la tradición, que digan lo que digan no han sido sustituidas por nada demasiado parecido ni a la ilustración ni a la razón. A una oscuridad más o menos conocida y segura, le ha seguido un intratable vacío. En la boca de las ideas y en la del estómago. Por eso a la izquierda en general se le toleran errores garrafales, mentiras clamorosas y una general impermeabilidad a la evidencia que jamás se le perdonarían a la derecha. Porque la izquierda, tal y como aquí la entendemos, aspira mucho menos a arreglar el país o el mundo que a hacernos sentir buenos, e incluso mejores de lo que somos».

Tercero. Ya estaban aquí, esperando el momento propicio. Integrada por politólogos y empleados públicos, más que procedentes de otras disciplinas o áreas profesionales, esos intelectuales orgánicos han configurado un equipo de trabajo pequeño, cohesionado, entregado a la causa, con múltiples conexiones sociales. Pero, en contra de lo que afirman, hay que señalar que cuentan con experiencias políticas previas. Efectivamente, en su mayoría no son concejales o parlamentarios. Pero llevan años trabajando en otros ámbitos sociales e intelectuales; y recordemos que, conforme tan mencionado dogma izquierdista, “todo es política”.

Cuarto. El empleo de un lenguaje actual, sencillo, cercano, comprensible, condensado en 140 caracteres, demagógico incluso, que bien empleado –y pensado más que nada para su difusión por las redes sociales- ha impactado eficazmente entre sectores juveniles y de afectados por la crisis; además de estratos del funcionariado y de la clase media. Han sustituido algunas de sus expresiones clásicas, según veíamos; tampoco quieren eliminar a la burguesía, pues aspiran a consumir y vivir como burgueses. Apenas se remiten a la Rusia soviética, nada a la China de Mao, y evitan referirse al socialismo bolivariano. En definitiva, nuevos lemas, viejos rencores. Círculos, en lugar de soviets. Democracia del pueblo, en lugar de dictadura del proletariado. Y ¡poder popular!, tan empleado en el Chille de Salvador Allende.

Quinto y decisivo factor: acceso a los medios de comunicación de masas. Afirmaron que apenas habían gastado 300.000 euros en la campaña de las europeas de mayo pasado: una verdadera estafa intelectual. Si se tradujeran en dinero efectivo los espacios que han disfrutado –y continúan haciéndolo aún más- en Cuatro y La Sexta, nunca habrían podido abordar semejante desembolso. Y de no ser por el periodista Jesús Cintora y otros como él, además de los jerarcas mediáticos que les dieron cancha en sus televisiones, no encontraríamos a Podemos hasta en la sopa.

Habiendo experimentado en Hispan TV (de financiación iraní) y en el programa La Tuerka (de Público TV, el diario que fundara el empresario de la comunicación y ex-trotskista Jaume Roures), se han servido de amistades personales, simpatizantes y oportunistas comerciales, para hacerse un hueco y convertirse en polemistas de referencia: no tanto por méritos propios, como por la incomparecencia –voluntario o forzoso- de portavoces  de otros pensamientos alternativos en la etapa de crisis que vivimos.

Pero, ¿cómo es posible que unas cadenas televisivas privadas, dominadas por las grandes finanzas, siempre en busca de beneficios económicos, acojan y potencien a unos –en última instancia- “peligrosos revolucionarios” que pudieran volverse en su contra? Ante todo, con miras cortas, estos peligrosos revolucionarios proporcionan dinero a tales cadenas, pues generan audiencias y captan así mucha publicidad comercial. Acaso, también y con una perspectiva a medio plazo, desde las cúpulas de esos medios –en connivencia con concretos intereses partidarios- se pretende dividir a la izquierda. Tal vez, incluso y desde una perspectiva utópica y un tanto mesiánica, para “regenerarla” desde la creencia de intentar “reabsorberla” ulteriormente en el sistema, mediante un cambio generacional, de élites y formas; si es que son capaces tales jerarcas biempensantes de tan largas miras.

Al Partido Popular, con todo, se lo ponen un poco más fácil: ¡que vienen los rojos! Un intento de movilizar a sus desanimados votantes, presentándose como el orden frente a los profetas del caos. Y, de paso, segando la hierba bajo los pies de quienes intentan levantar alternativas a su derecha. Pero en este contexto, es inevitable recordar el destino de Kérenski o Von Papen al mencionar a José Manuel Lara o Mariano Rajoy.

Si en los años 20 y 30 del siglo pasado, intelectuales como Ortega fueron la referencia moral de millones de españoles, los de Podemos han ocupado el vacío existente hoy. No había alternativa: se han erigido audazmente en tal (en un “momento leninista”, que tanto le gusta decir a Pablo Iglesias) y han cumplido sobradamente con su papel; conscientes de su relevancia conforme el esquema gramsciano de la conquista de le hegemonía cultural y política.

En base a todo lo anterior proponemos la siguiente conceptualización de Podemos: se trata de un movimiento socio-político nominalmente asambleario y abierto, dirigido por un equipo de voluntad leninista y educación gramsciana, de raíces trotskistas y alimentado por el pensamiento post-marxista (inclusive la ideología de género), que pretende un cambio revolucionario en España que salve las conquistas individualistas de carácter burgués, con la pretensión última de la sustitución del capitalismo por una indeterminada democracia socialista de nuevo cuño, en el marco del universalismo mundialista. En suma: una nueva izquierda utópica relevo del comunismo desbancado por la Historia.

 

5.- A modo de conclusión

Finalizaremos este recorrido sobre los populismos, centrado en España, recordando unas líneas de José Javier Esparza, quien afirmaba en su artículo de Gaceta.es (16 de junio de 2014) Una nueva derecha para la segunda transición: «Más temprano que tarde va a haber una segunda transición política en España. Eso ya no lo duda nadie. Ahora de lo que se trata es de que esa segunda transición no conduzca a la desaparición del país, a la autodestrucción de la democracia». Dado que, según entiende, «… los separatistas y la izquierda ya tienen en mente, con mayor o menor claridad, su “segunda transición”», se preguntaba: «Pero, ¿y la derecha? La derecha, no. Para empezar, porque el partido que formalmente la representa, el PP, ya ha dejado de ser un partido de derecha. Y además, porque el PP ha venido aceptando en la teoría y en la práctica todos los desbordamientos del marco constitucional impuestos por los separatistas y la izquierda. Todo ello mientras, de boquilla, insiste en defender una Constitución en la que ya nadie cree, empezando por el propio Tribunal Constitucional. El PP ha quedado fuera de juego. Por vacío intelectual y por pereza política, está incapacitado para pintar nada en el nuevo paisaje.

Así las cosas, lo que se nos viene encima es una segunda transición con una transformación del modelo constitucional y sólo dos fuerzas –separatistas e izquierda- marcando la dirección y el ritmo. Esto conducirá inevitablemente a la redefinición de España en un solo sentido, marginando a medio país y, por tanto, incubando una ruptura de acentos mucho más dramáticos. Ya nos ha pasado más de una vez».

En cualquier caso, en este escenario de inquietantes incertidumbres y zozobras, Podemos seguirá protagonizando un papel muy relevante. Las elecciones municipales y autonómicas de 2015 nos proporcionarán muchas pistas del futuro: la voluntad de pacto del Partido Popular y PSOE y con quién; la aceleración o no del secesionismo catalán y, acaso, del vasco; la desaparición de Izquierda Unida, deglutida por Podemos, o su articulación. Y, otra cuestión importante, ¿qué hará Podemos ante el desafío secesionista? ¿Está dispuesta a dejar que España sea desmembrada si ello facilita su proyecto final orientado a una sociedad sin clases que supere al capitalismo? No en vano, según hemos visto, Podemos es la nueva izquierda que, desde la caída del Muro de Berlín, viene explorando nuevas vías en el contexto de los movimientos planetarios a favor o en contra de determinados aspectos de la globalización; una nueva síntesis revolucionaria en la dirección de la utopía comunista final, desbordando en ese camino a la socialdemocracia y a los comunistas “clásicos”. De este modo, el estilo populista de Podemos es una mera táctica coyuntural: pretenden el poder y aspiran a ejercitarlo. Pero, ¿que líneas rojas están dispuestos a traspasar? Y de no ponerse límites, ¿qué resistencias pueden encontrar?

 

http://latribunadelpaisvasco.com/not/2177/el-populismo-en-espana/

 

Derecha populista española y europea: conclusiones (10). Webs especializadas (11).

Derecha populista española y europea: conclusiones (10). Webs especializadas (11).

Tras un largo periplo de 9 entregas, ha llegado el momento de proponer unas breves conclusiones.

 

1. Desde los inicios de la década de los 80 del pasado siglo se viene configurando, lenta pero firmemente, un nuevo espacio político en Europa genéricamente denominado “derecha populista”. Si bien adscrito a la derecha –atípica y de plural espectro-, no puede encuadrarse en sus familias históricas: tradicionalistas, conservadores, liberales o democristianos. En su crecimiento, fagocitando el voto protesta de sectores tan diversos como el de trabajadores ex-votantes de izquierda descontentos con la evolución de los partidos obreros y el impacto de la inmigración, se ha despegado de modelos históricamente periclitados (bien por su vinculación a un Eje totalmente derrotado, bien por su inadaptación a la posmodernidad). Hoy día son dos las corrientes que pugnan por superar sus notables contradicciones y lagunas: un modelo euroescéptico/conservador (en Estrasburgo, Europa de la Libertad y la Democracia) y el nacionalista/antiinmigración (Alianza Europea de Movimientos Nacionales). Este espacio, fruto de diversas variables nacionales e ideológicas, puede fragmentarse aún más, conforme los resultados obtenidos en mayo de 2014; creándose un tercer grupo, a caballo de ambos, liderado por el Frente Nacional francés. Los más radicales, caso de Amanecer Dorado, se están acercando a la AENM. Ningún partido político español afín a tales corrientes ha obtenido representación en Estrasburgo; por lo que puede afirmarse que España y Portugal siguen siendo las excepciones europeas de esta corriente ascendente.

 

2. Tratándose de un espacio plural, heterogéneo y en permanente evolución, continúan surgiendo en su periferia nuevas expresiones. Es el caso de la corriente “identitaria” (regionalista y etnoculturalista), los posfascistas e imitadores de Casa Pound, y el fenómeno de los “autónomos” (antisionistas e islamófobos de retórica izquierdizante); percepción de Jean-Yves Camus recogida en España por Xavier Casals. Entendemos que más futuro tiene la elaboración doctrinaria “identitaria” en la configuración del populismo en Europa, que las otras dos corrientes, pues las segundas inciden en medios juveniles muy radicalizados y sin apenas incidencia electoral. Cuestión distinta será su previsible influencia en ciertos mensajes y la estética de los medios juveniles urbanos semilleros del populismo europeo. Estas corrientes también están presentes en España, siendo minoritarias en un sector particularmente desestructurado y fragmentado.

 

3. La derecha radical española ha sufrido una permanente crisis de liderazgo y proyecto que le ha impedido consolidarse como opción con pretensiones de alcanzar cuotas de poder o de transformarse en un nuevo sujeto político. Y ello a causa –en gran medida- de sus propios errores: un ejercicio irracional de violencia política durante un corto ciclo político que la incapacitó durante décadas; su permanente fragmentación organizativa; la ausencia de liderazgo referencial; una indefinición estratégica y las correspondientes carencias tácticas; un modelo organizativo y de militancia anticuados; su indefensión ante el secuestro de su electorado natural por populares y aventureros indeseables; parálisis ideológica.

 

4. Entre los factores externos de esa excepción destacan: la persecución terrorista desde organizaciones marxistas-leninistas; el “castigo” desde un sistema electoral representativo mayoritario; un común silencio, cuando no acoso, mediático; la educación preventiva desde las instancias de socialización fruto del pensamiento radical-progresista; el deterioro generalizado de la conciencia nacional y comunitaria española.

 

5. El único éxito que puede señalarse a lo largo de las últimas décadas en España como asimilable a los populismos en auge en Europa ha sido el de Plataforma por Cataluña: de ámbito municipal-rural y catalán. Una heterogénea formación crecida al impacto social en determinados municipios catalanes de fenómenos asociados a la inmigración de marcada identidad comunitaria; en el contexto de una sociedad posmoderna, desarraigada y desvinculada. No obstante, aunque PxC lo ha intentado ya en dos ocasiones, no ha logrado extenderse al resto de España; por lo que la oferta anti-inmigración se encuentra fragmentada y desestructurada territorialmente.

 

6. La existencia de “condiciones objetivas”, facilitadoras de un ascenso de los populismos, no implica indefectiblemente su implantación. Si bien en España también han concurrido buenas parte de los parámetros sociopolíticos del denominado «teorema político-conductual» de Patrick Moreau, que lo determinaría idealmente, el “cinturón sanitario” tejido desde el sistema, junto a los límites del área populista, han impedido que fraguara como tal.

 

7. Encontrándose España hoy día en una crisis histórica (acaso la mayor tras la de 1898 y la última Guerra civil) que cuestiona su propia naturaleza y su mismo futuro, viene configurándose un creciente voto de protesta, todavía no capitalizado. Algunos de esos sectores emergentes son: votantes desencantados por las políticas del Partido Popular (en particular respecto al terrorismo, por su debilidad ante los envites secesionistas y por su política impositiva socialdemócrata); varones golpeados por las políticas segregacionistas de género; pequeños comerciantes afectados por grandes superficies y liberalización de horarios; jóvenes en paro crónico o subempleados; expatriados en busca de trabajo cualificado; jubilados de rentas inferiores; funcionarios “quemados” por las prácticas clientelistas en las Administraciones públicas; consumidores y usuarios ignorados por las arbitrariedades administrativas;  proveedores arruinados por impagos de las administraciones; víctimas de la mal llamada Justicia española; clases medias proletarizadas; víctimas de los abusos bancarios (preferentes, hipotecas sobrevaloradas, corte del crédito); antiabortistas integrales; víctimas de desiguales prácticas en la percepción de rentas y servicios sociales gestionadas por las Autonomías; perjudicados por los privilegios de las administraciones.

 

8. La próxima celebración de elecciones europeas en mayo de 2014 ha sido percibida como una oportunidad para el despunte de una alternativa populista en España, al modo europeo. Pero, desde un suelo electoral de unos 70.000 votos cosechado previamente (2009), para llegar a Estrasburgo se precisarían más de 300.000 y en una única lista. A las organizaciones que concurrieron anteriormente (FE de las JONS, FA, AES, FyV, MSR y DN) y en permanente desencuentro, se les suman otras nuevas (Unidad, Soluciona, PxL) cuyo peso y papel definitivos todavía están por determinar; más otras que han anunciado que no acudirán (PxC), u otras que previsiblemente tampoco lo hagan (E 2000). Es decir: no sólo no existe una organización referencial, sino que este espacio sigue fragmentándose todavía más. La coalición estructurada por AES, CTC y FyV es el intento más ambicioso, pese lo anterior. Su pretensión pasa por la recuperación de su electorado natural y un crecimiento hacia sectores moderados decepcionados por el PP, captando para ello a concejales y cuadros de otras organizaciones que opten por el posibilismo a medio plazo. A su derecha, La España en Marcha agruparía al electorado más radical, junto al MSR. FE de las JONS intentaría agrupar al dividido y menguante voto falangista.

 

9. La irrupción de VOX, agrupación nacional-liberal dirigida específicamente al electorado más conservador del Partido Popular, ha roto las expectativas de la coalición tripartita (AES, CTC y FyV); así como las de los grupos antiinmigración, dados sus “guiños” populistas. VOX, salvo que se coaligue con Movimiento Ciudadano, competirá con el mismo por franjas comunes de electores moderados. Y, por su parte, Movimiento Ciudadano -percibido por el Partido Popular como principal beneficiario de su crisis- deberá diferenciarse del más progresista UPyD, por lo que se desplazará hacia el centro entrando en colisión con VOX. Si bien preconizado por algunas voces, una entente coalición tripartita y VOX no parece factible: por ser escasos los apoyos previos de la primera y por la necesidad de VOX de presentarse como moderado, lo que le facilitaría la concurrencia de listas a su derecha.

 

10. Los resultados electorales de mayo de 2014 no avalarán una alternativa populista; pues ninguna formación española de tal cariz se asentará en Estrasburgo; no siempre previsible, tampoco, un crecimiento significativo de las mismas. Por otra parte, si VOX concurre en solitario, difícilmente superará un escaño, y dada su referencia ideológica liberal, no será el partido referencial del populismo; si bien laminará en todo caso su crecimiento. Los resultados de mayo retratarán los apoyos reales de cada sigla de vocación populista y especialmente a sus líderes, quienes, en un ejercicio de realismo y responsabilidad deberán adoptar decisiones generosas y valientes encaminadas a integraciones futuras, una vez baje y se asiente la ola de VOX y Movimiento Ciudadano, si quieren un futuro para la derecha populista española. En suma, cundo los voceros populistas caracterizan a VOX como narcótico de recambio para maricomplejines recalcitrantes, realizan un fatuo ejercicio de demagogia por carecer de una alternativa de soporte para sus simpatizantes.

 

 

Webs especializadas (11)

Reproducimos algunas de las direcciones de internet más interesantes en el seguimiento del populismo y la extrema derecha europea. De orientación muy diversa, su trabajo, cuanto menos, debe calificarse de constante y riguroso en su pluralidad de fuentes y convicciones.

 

http://xaviercasals.wordpress.com/

Blog sobre extremismo y democracia de este politólogo e historiador, acaso el mayor experto en la extrema derecha y el populismo en España y resto de Europa.

 

http://infokrisis.blogia.com/

Web personal del doctrinario y activista Ernesto Milá, el más dinámico, elaborado y completo de la derecha radical española.

 

http://es.metapedia.org/wiki/P%C3%A1gina_Principal

La enciclopedia electrónica en 18 idiomas que pretende influir en el debate, la cultura y la visión de vida desde los temas no cubiertos por las enciclopedias “oficiales”.

 

http://www.resistances.be/index.htm

Observatorio belga contra la extrema derecha, el racismo y la xenofobia. Especializado en Bélgica y Francia.

 

http://droites-extremes.blog.lemonde.fr/

Blog francés especializado en el Frente Nacional y otras derechas radicales, especialmente francesas.

 

http://www.destra.it/

Publicación digital que pese a estar situada ideológicamente en la ”destra”, informa de manera muy objetiva y amplia sobre ese plural y amplio espectro político. 

 

http://counterpoint.uk.com/

Espacio virtual especializado, entre otras muchas cuestiones, del seguimiento del comportamiento electoral de las extremas derechas, tanto a nivel nacional como europarlamentario; patrocinado por la red de fundaciones Open Society financiada por el filántropo George Soros.

 

 

+ Artículos anteriores de la serie:

La derecha populista europea se organiza (1).

http://latribunadelpaisvasco.com/not/639/la_derecha_populista_europea_se_organiza__1_

Una derecha muy diversa, pero identitaria y euroescéptica, presente en toda Europa… salvo en España (2)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/655/una_derecha_muy_diversa__2_

La larga marcha de la extrema derecha española (3)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/685/la_larga_marcha_de_la_extrema_derecha_espanola__3_

Una derecha populista española dispersa y fragmentada: nacional-revolucionarios, familias “históricas” (4)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/704/una_derecha_populista_espanola_fragmentada__4_

5.- ¿Otros populismos en España? Identitarios/antiinmigración; moderados, conservadores. 26/12/13.

http://latribunadelpaisvasco.com/not/729/_otros_populismos_en_espana__identitarios_antiinmigracion__moderados__conservadores__5_

6.- Proyección social de la derecha populista española: institucional, sectorial, sindicalismo, acción social, Memoria, brotes verdes. 02/01/14. 

http://latribunadelpaisvasco.com/not/754/proyeccion_social_de_la_derecha_populista_espanola__institucional__sectorial__sindicalismo__accion_social__memoria__brotes_verdes__6_

7.- Derecha populista española: cultura, editoriales, revistas, música, Militaria, Internet y ciberactivismo. 09/01/14.

http://latribunadelpaisvasco.com/not/789/derecha_populista_espanola__cultura__editoriales__revistas__musica__militaria__internet_y_ciberactivismo__7_

8.- ¿Una internacional identitaria y populista? 16/01/14.

http://latribunadelpaisvasco.com/not/809/_una_internacional_identitaria_y_populista___8__/

9.- Estrategias populistas para España. La irrupción de VOX. 20/01/14.

http://latribunadelpaisvasco.com/not/819/estrategias_populistas_para_espana__la_irrupcion_de_vox__9_

 

http://latribunadelpaisvasco.com/not/839/derecha_populista_espanola_y_europea__conclusiones__10_

Estrategias populistas para España. La irrupción de VOX (9)

Estrategias populistas para España. La irrupción de VOX (9)

¿Por qué este sector, de la derecha radical/populista, no ha logrado configurarse como alternativa en España? ¿Por qué ha permanecido fragmentado y sin peso alguno? ¿Qué pudo influir en esta “excepción” española? ¿Se ha ejercitado en este sector la necesaria autocrítica que toda acción política, como humana que es, requiere para perfeccionarse? Todas estas preguntas, y otras muchas análogas, están orientadas hacia tácticas y estrategias políticas concretas; ya sean analizadas desde dentro o desde fuera del sector. Así, de la autocrítica se da paso a la crítica general, -factores internos y externos-, de ahí al estudio de la situación actual y de ésta, a unas prospectivas de futuro tan inciertas como cuestionables. Pero trataremos de aportar, al menos, algunas claves que pudieran iluminar, parcialmente, este proceso de análisis. Una reflexión que entendemos urgente, no en vano la irrupción de VOX, de la mano de Santiago Abascal y José Antonio Ortega Lara a mediados de este mes de enero, constituye un revulsivo en toda esta área; incluso aunque fracase a corto plazo.

El poroso y plural sector que venimos retratando en esta serie de artículos, ha sido poco dado a la autocrítica constructiva; por el contrario, le ha caracterizado una reiterada censura destructiva “de cafetería” carente de rigor, los cenáculos disidentes, las críticas tremenditas en charlas de bares y alrededores de los locales donde se desarrollaban mítines y congresos, las acusaciones de  infiltración al servicio de los centros de inteligencia estatal… Excepciones, por supuesto, las ha habido.

Fue el caso de la tendencia falangista Alternativa Vértice, que optó a la Jefatura y peleó legalmente por la dirección de FE de las JONS con miras al VII Congreso Nacional de esa formación, allá por 1998 y 1999; elaborando una autocrítica y unas propuestas constructivas y de apertura intelectual y política inusuales en aquellos ambientes y que, una vez derrotada, desapareció como tal.

También se encuentra en numerosos textos autocríticos elaborados por diversos autores que, en un momento u otro, confluyeron en el equipo de redacción de la revista digital Arbil; en la perspectiva de una derecha social, de raíz católica, que, despegada de un modelo nacional-católico enterrado por la Historia, se inspiró en esa singladura en el Magisterio de Juan Pablo II. Una navegación exploratoria de nuevas vías para un catolicismo social en transición y profundos cambios de base teológica y recambio orgánico y generacional; y ello en el campo cultural, la defensa de la vida, la acción política, la investigación histórica…

Con todo, no es imprudente señalar que, a lo largo de las últimas décadas, el doctrinario que “desde dentro” más ha destacado y persistido en el intento de elaborar un “corpus” ideológico coherente y holístico -así como un conjunto de directrices tácticas variables- acaso haya sido el histórico militante y prolífico escritor Ernesto Milá.

 

1.- La necesaria autocrítica.

Ya en 1984, Milá elaboró un opúsculo titulado Un futuro alternativo para las fuerzas nacionales, en el que establecía los mínimos de una formación con vocación de futuro; texto equivalente en España –salvando las distancias- al mítico Orientaciones del italiano Julius Evola, quien ha apadrinado intelectualmente buena parte de las tácticas seguidas por el neofascismo y la derecha tradicionalista italiana -tanto la parlamentaria, como la extraparlamentaria- llegando sus influjos al ya desaparecido partido monárquico (PDUMNI), integrado finalmente en el añorado MSI-Derecha Nacional, e incluso al Partido Liberal Italiano (PLI).

Desde una perspectiva ideológica heredada del citado Evola, Milá partía de un análisis de contexto de la crisis nacional y mundial del momento, proponiendo a la derecha radical española una estrategia y táctica que, rechazando el “golpismo” propugnado por algunos sectores por aquellos años, trabajara a largo plazo, creando espacios de “contrapoder”, consolidando un liderazgo operativo, unas nuevas modalidades de militancia sectorial y dotándose de medios materiales.

También, de 1984, es suya la más notable autocrítica realizada a las denominadas Fuerzas Nacionales, lo que concretó en su texto Ante la disolución de Fuerza Nueva: el por qué de una crisis. En él repasaba –según su peculiar criterio- las carencias de corte ideológico, la crisis endémica de su clase dirigente, la indeterminación de los objetivos políticos, la inexistencia de una estrategia adecuada -al carecer de los anteriores- y, a resultas de todo ello, las deficiencias tácticas inevitables que anularon los modelos organizativos practicados. Tales análisis los concretaría, aún más, en el documento que elaboró para el congreso de lo que fuera efímera sección juvenil de Juntas Españolas, Patria y Libertad, fechado el 20 de mayo de 1984. Este autor se integraría, posteriormente, en otros proyectos: Democracia Nacional y España 2000. Otros textos suyos son: Falange: una reflexión crítica sobre el pasado y el futuro del Nacional-Sindicalismo de 2009, Manual del candidato, fechado en 2011, e Identidad, patriotismo y arraigo en el siglo XXI, de 2012.

Seguramente, algunas voces acreditadas del área populista alegarán que Milá no ha obtenido éxitos políticos relevantes: lo que es cierto. Pero el suyo ha sido un trabajo doctrinario y analítico. No era el líder de ninguna de esas formaciones, al menos desde mediados de los años 80. Aquí radica uno de tantos errores del área: las leyendas negras sobre determinados personajes. Y también, la confusión de roles a la que Milá quiso poner orden: el intelectual que quiere organizar un partido; el activista nato que redacta sesudos manifiestos electorales; el economista que quiere dirigirlo; el historiador que reparte cargos; el teólogo que educa a los jóvenes en la acción política moderna… en lugar de trabajar cada uno en lo que mejor está dotado. La razón de tal confusión: ¿la urgencia, el protagonismo, las carencias del área… todo ello? Milá renunció hace años a liderar nada. Y sus propuestas casi nunca se aplicaron. Ahí radica su mérito y su drama.

Para entender la permanente crisis de este sector, además de las fuentes internas mencionadas previamente, son de interés los trabajos realizados por dos historiadores especializados: Xavier Casals, experto en la extrema derecha española y autor de numerosos libros y su excepcional blog sobre extremismo y democracia, y Ferran Gallego Margalef, autor de numerosos libros sobre el fascismo en su dimensión mundial. Ambos profundizan y narran detalladamente, en todos esos aspectos organizativos en su discurrir histórico, a los sucesivos grupos del área.

Si tal ha sido incapaz de articular en España una organización predominante y referencial, como acaece en la mayoría de países europeos, conforme su idiosincrasia, es debido a una maraña interrelacionada y retroalimentada de condicionamientos externos e internos. Veámoslos sumariamente.

 

2.- De las variables externas de la excepción española debemos señalar, sintéticamente, las que siguen.

.- El verdugo D’Hont. El desarrollo legislativo electoral español ha privilegiado a las grandes formaciones: bien de ámbito nacional, bien autonómico. Siendo un sistema intencionadamente mayoritario, la casta política se ha servido del mismo para blindarse, repartirse las cuotas de poder e impedir el acceso a la arena pública de nuevas formaciones; facilitándose su mixtura con opacos intereses económicos y de poder ajenos a la ciudadanía que les vota reiteradamente. No obstante, no es lo mismo, pues, precisar de un 3%, o un 5%, para acceder a una institución pública. Así, es más sencillo acceder a pequeñas localidades vía ayuntamientos, que a los parlamentos autonómicos y nacional. No digamos, ya, al Senado. Las elecciones europeas proporcionan, en su caso, una pequeña brecha a esta realidad tan impermeable, pero requieren en torno a 300.000 votos (según el flujo final de votantes) para conseguir acta.

.- Apagón informativo. El populismo sólo es noticia en negativo: por su supuesta o real asociación a la violencia; escándalos familiares y sexuales; transfuguismo con detalles morbosos y escarnio de concejales electos por Plataforma por Cataluña, por ejemplo; presuntas conspiraciones crónicas en el tiempo y muy determinados medios sensacionalistas… Los medios de comunicación, en su práctica totalidad, incluso los de capital procedente de familias y grupos empresariales tradicionalmente conservadores, no son una excepción. Esta dificultad, en cualquier caso, es común a otras experiencias europeas. Pero, de asumir este hecho, a echar la culpa a los obispos, o a la COPE, o a Intereconomía, de los males sufridos, o valorar otras variables, existe un espacio para el ejercicio de la autocrítica raramente ejercido.

.- Criminalización mediática. Vinculada con la práctica anterior, los mass-media no sólo callan, sino que toman partido virulentamente: auténticas campañas preventivas ante cualquier asomo de alternativa populista. Hasta el punto de buscarse vinculaciones y antiguas militancias en grupos ultras, como estigma evidentemente, ¡incluso entre tronistas de Mujeres Y Hombres Y Viceversa!, conocido programa televisivo de altísima factura e incidencia mediática. Una anécdota, acaso, pero muy significativa del ambiente general. Pero también en otros países es regla común. Y ello, por sí sólo, no ha cerrado el paso a ciertos populismos: por el contrario, acaso los haya impulsado.

.- Cinturón sanitario en educación. Las reflexiones anteriores pueden aplicarse analógicamente al sistema educativo y otras instancias de socialización; en las que se repiten machaconamente y con convicción las proclamas “políticamente correctas” que reclaman tolerancia, igualdad, multiculturalismo, antiautoritarismo, antifascismo, ultra-feminismo. En ese repertorio nunca ha faltado, como argumento autojustificado por su mero enunciado, el recurso al franquismo/neofascismo/extrema derecha/populismo/racismo/xenofobia agitados como peligro por excelencia/mal de males/el huevo de la serpiente siempre presto a embaucar a los descuidados e indefensos ciudadanos. La transición política la realizaron políticos del anterior Régimen y las nuevas clases políticas alumbradas por los partidos políticos de nueva factura. Los reformistas azules fueron barridos, y los de procedencia derechista, acomplejados, se plegaron a los imperativos simbólicos y materiales de los nuevos dogmas políticamente correctos. De este modo, se tejió un cinturón autojustificativo, cómodo, un tanto indefinido inicialmente, pero que actuó eficazmente como discurso preventivo: desde los medios de comunicación a las redes antifa especializadas en hostigar sobre el terreno cualquier manifestación de presunto fascismo. Todos contentos, todos ganando.

.- El daño y mal provocados por el terrorismo marxista-leninista. Acaso se trate de un factor minusvalorado, incluso, entre la militancia de aquellos años. Mucho se ha escrito y dicho sobre el terrorismo sufrido en España a manos de ETA y GRAPO; pero tarde, en todo caso, como tardío fue el reconocimiento al sufrimiento de sus víctimas, su acompañamiento y compensación. Este terrorismo, científicamente planificado y perpetrado con voluntad quirúrgica, consiguió, mediante la extensión del daño y el dolor físico y psíquico, muchos de sus objetivos. La aparente indiferencia de la sociedad española fue su inicial respuesta, cuando no la sospecha ante la víctima (“algo habrá hecho”) o entender que aquello sucedía a otros (“cobran por llevar uniforme”). En este episodio de la historia reciente española, malditos entre aquellos olvidados fueron los asesinados de ideas falangistas, tradicionalistas, franquistas, o supuestos chivatos a los que únicamente podía atribuirse creencias próximas a los anteriores. Una brecha más, en esa historia olvidada, ha sido abierta por el libro Víctimas del silencio. El acoso de ETA a la Falange durante los Años de Plomo (Iván García Vázquez, prólogo de Miguel Argaya Roya, Glyphos Publicaciones, Valladolid, 2012, 168 páginas). Este libro, a completar con estudios posteriores, debiera ampliarse a otras víctimas silenciadas y vilipendiadas. Y sus correligionarios, rendirles el tributo que no siempre recibieron. Concurrieron por entonces otras delicadas circunstancias. Nos referimos a determinados trabajos periodísticos, siendo el más conocido, pero no el único, el caso de dos artículos del periodista Xavier Vinader en el que señalaban como presuntos ultras varias personas; dos de las cuales fueron asesinadas por ETA. Recordemos, además, que Juan Ignacio González, primer secretario nacional del Frente de la Juventud, fue asesinado en 1980; siendo uno de los escasos atentados políticos de la Transición no esclarecidos todavía.

Aquella atmósfera –en su conjunto- de violencia, persecución y soledad, generarían, sin duda, no pocos anticuerpos sociales preventivos; dado el sufrimiento, la incomprensión y el aislamiento que podía acarrear la militancia en las organizaciones de las entonces llamadas Fuerzas Nacionales.

.- Variables psicológicas, individuales y colectivas, propias del temperamento español. Como aproximación caracterológica, sin pretensiones científicas, destaquemos dentro de este estado del alma nacional, determinados rasgos colectivos especialmente incidentes en la factura del área que analizamos: individualismo tendencialmente ácrata, radicalidad apriorística (“más papistas que el Papa”), escasa mesura, frivolidad (rumorología), incoherencia (discurso y actitud propios de barra de bar), envidias, escasa capacidad de trabajo en equipo... Pero, en tan sorprendente como extraña y atractiva mixtura, también se advierten, y acaso por encima de las anteriores, otras más nobles: camaradería, fidelidad, afán de servicio, sacrificio, generosidad, altruismo.

 

3.- Entre las variables internas que han determinado la historia y estado actual del área de la derecha radical/populista, señalemos las que siguen.

.- Anticuerpos sociales generados por la violencia de la ultraderecha. En 1979 Blas Piñar es elegido parlamentario nacional. Un buen resultado nunca repetido después. No obstante, diversos grupos vinculados a organizaciones de ese entorno perpetraron diversas actuaciones que sumaron varios muertos, especialmente en 1980. Por otra parte, la dinámica escénica y verbal desplegadas desde algunos medios de Primera Línea de FE de las JONS, la Sección C de Fuerza Joven, el Frente de la Juventud, etc., asustó a la sociedad española; que temía verse envuelta en una espiral de violencia en la que extrema izquierda (GRAPO y ETA) y los más irregulares grupos de extrema derecha fueron equiparados y combatidos desde los partidos políticos autodenominados democráticos, medios de comunicación, la judicatura y la policía. Esa violencia asustó a mucha gente; también a votantes y afines de los grupos que conformaron a la extinta Unión Nacional. Por entonces, acercarse a un mitin de aquellas organizaciones era un ejercicio de riesgo; además de quedar marcado por curiosos y radicales de izquierdas especializados en “identificar” fachas. Entre los cordones policiales y los dispositivos de los uniformados de los servicios de orden, se generaba en aquellos encuentros una atmósfera de temor ajena a la del hombre corriente; salvo jóvenes, exaltados y demás necesitados de descargas de testosterona y adrenalina. El recurso a la violencia verbal, la ambigüedad de los líderes de los grupos de entonces hacia esos cachorros lanzados –de motu proprio o por otros- a la provocación, dieron alas a un ejercicio irracional de violencia política que, aunque alejado de las elaboraciones estratégicas propias del marxismo-leninismo, ocasionó mucho dolor. Y, a resultas de tantos errores, numerosos jóvenes militantes fueron empujados al exilio, la cárcel o el consumo de drogas. Este factor ha sido silenciado o ignorado, en general, por los líderes de estos grupos; mirando a otro lado, sin una censura clara o la toma de medidas que el ejercicio responsable de todo liderazgo exigía. Todavía hoy algunos líderes, muy pocos ciertamente, de la derecha más radical, han apelado a la violencia como respuesta al actual estado de cosas, alabando la “dureza” y el “compromiso en la calle” de la extrema izquierda violenta. Así, los miembros de los Cuerpos de Seguridad del Estado, en su día jaleados con el “¡policía por España!”, han pasado a ser “mercenarios del sistema”. Además de ser un mal intrínseco, la violencia “no vende”, ni el matonismo, ni los uniformes. Sorprendente.

.- Análoga prevención social de la anterior generó la verborrea golpista y el recurso al mismo de algunos exponentes, ciertamente aislados, de la extrema derecha. Los españoles querían paz: vacunados por la experiencia traumática de la guerra civil, y golpeados por el terrorismo, en su inmensa mayoría ansiaban orden y tranquilidad. Y repelía por igual la retórica de “guerra de clases” como la reaccionaria y golpista. En estas circunstancias, la aparición hacia 1982 de una nueva sigla, Solidaridad Española, con el slogan “¡Entra con Tejero en el Parlamento!”, generó más rechazos que apoyos; amén de más división y confusión en un sector político ya fragmentado y debilitado.

.- También relacionado con el ejercicio de la violencia y el terrorismo, hay que traer a colación el torpe intento desde la extrema derecha, en los años de mayor incidencia del terrorismo, de monopolizar las manifestaciones de dolor vertidas en los dramáticos funerales, que se sucedían constantemente, de policías, guardias civiles y tantos otros ciudadanos vilmente asesinados. Intentos tan burdos como ausentes en el acompañamiento cotidiano de las víctimas. Ciertamente, la clase política, los partidos mayoritarios entonces (UCD, PSOE…) se mostraban totalmente insensibles ante el dolor de las víctimas de ETA y GRAPO. Pero los gritos golpistas, la presencias de grupos uniformados, en ocasiones en contra del criterio de los familiares de los asesinados, generaron rechazos y hartura magnificados desde muchos medios de comunicación. Con buena intención, seguro, pero las víctimas, con todo ello, fueron estigmatizadas nuevamente, al asociárselas con el golpismo y la denostada “violencia ultra”.

.- “Antes cabeza de ratón que cola de león”. Las movilizaciones de fínales de los 70 y principios de los 80 se caracterizaban por una invocación colectiva al liderazgo de “¡Raimundo, Girón y Blas Piñar!”; en muchas ocasiones seguido de un inevitable “¡Blas Piñar, Blas Piñar…! dado el predominio referencial de Fuerza Nueva. El relevo de los dos primeros y la primera renuncia del tercero dejaron huérfana de auténticos líderes a esta área política. Los líderes que les sucedieron carecían de la estatura política de quienes les precedieron; que, si bien ancianos, tenían un currículum de servicio incuestionable. Y a los errores cometidos por los primeros, que también los cometieron, se sumaron las prácticas de unos líderes carentes de carisma y olfato político. Así, a la inacción, arbitrariedad y patrimonialismo de ciertos cargos, se les sumó las “espantadas” de otros, quienes, en su renuncia, abandono, retirada, o como la definieran, dejaban huérfana de liderazgo a una militancia y sin unas explicaciones suficientes, al menos para una parte de los afectados. Y más cuando buena parte de esa masa fiel eran adolescentes en formación y crecimiento -una etapa crucial de sus vidas- algunos de ellos viviendo en territorios azotados por el terrorismo y en ambientes muy hostiles. Consecuencia necesaria de todo ello fue la improvisación directiva, la inexistencia de líderes intermedios y de unas instancias formativas.

.- “Capillismos”. El éxito del propio grupo primaba sobre el de los demás; sentimiento sostenido en la creencia irracional de que conseguida “la unidad” (de los falangistas, de las fuerzas nacionales, de los patriotas, de lo que fuera), se conseguiría automáticamente el ascenso al poder. Una esperanza infantil a la que se sumaba la crítica inmisericorde de afines, alejados, disidentes…

.- Ausencia de autocrítica. Ya hemos hablado ampliamente de ello al principio de este texto. En los años 70, 80 y 90 del pasado siglo, la crítica era prueba –supuestamente- de inseguridad personal, carencia de fe en el liderazgo, ausencia de formación personal y política… Y todo ello explicado mediante artificios semidialécticos del tipo “en orden a los principios es incuestionable y admirable su persona y liderazgo, si bien en el orden de la práctica política ha podido cometer errores”; y es que lo de “fe ciega en el líder” ya no era del todo creíble, más cuando en política se exigen resultados y no meras declaraciones de intenciones.

.- Una cultura organizativa propia de los años 30. De la ausencia de autocrítica, fruto en cierta medida de la carencia de una perspectiva estratégica clara (objetivos finales) y de una determinación de tácticas posibles y adecuadas (instrumentos y medios para los fines últimos), se derivaban, inevitablemente otras notas caracterizadoras de esa “cultura organizativa”: falta de educación política moderna, recurso proclive al escisionismo, crítica destructiva no finalista, incapacidad para trabajar en equipo a medio o largo plazo. Todo ello desembocaba en un ciclo de militancia muy corta: un par de años como mucho, en la inmensa mayoría de quienes transitaron por el área. Del impacto y la atracción iniciales, al conocimiento de los mecanismos propios del grupo, desencanto progresivo, y huida final. En suma, carencia de un modelo de militancia y adhesión modernos, aplicando estatutos petrificados en los años 30.

.- Ausencia de mecanismos internos modernos de control y de participación. Ya sabemos que la exigencia constitucional del funcionamiento democrático de los partidos es pura palabrería. El área populista no iba ser una excepción, más cuando los liderazgos carismáticos y providenciales caracterizaban incluso nominalmente grupos del sector. Pero ello no implica la inexistencia de mecanismos internos de control independientes de la dirección que garanticen la libertad y los derechos de afiliados y militantes; o de cauces de participación, que no se limiten a votaciones internas de candidatura única y a pegar carteles.

.- Retraso de varias décadas en asumir nuevos paradigmas políticos europeos. El concepto de “autonomía histórica” y su práctica, desarrollados aunque sin esa denominación, en diversos países europeos desde los años 70 y ya prefigurados intelectualmente a finales de los 60, no llega a España hasta 1995, cuando el área estaba desarticulada, sin ningún partido referencial -el Frente Nacional acababa de ser disuelto- y el movimiento social supuestamente afín permanecía deglutido acríticamente por el Partido Popular.

.- Secuestro del voto de protesta por opciones “populistas” lideradas por indeseables sociales, mientras que en Europa despuntaban y se consolidaban partidos populistas, lo que generó más anticuerpos sociales preventivos. Así sucedió en 1989, cuando la Agrupación Ruiz-Mateos, fundada por el ya expropiado empresario José María Ruiz-Mateos, sumó en las elecciones europeas de 1989 nada menos que 608.560 votos; un voto de protesta propio de una opción populista y totalmente desperdiciado. Y algo similar sucedió con los éxitos municipales del GIL a partir de 1991.

 

4.- Vectores populistas.

Hemos visto, hasta aquí, cómo la concurrencia de todas estas circunstancias -unas externas, otras internas- enmarañadas e interrelacionadas, mantuvieron a esta área en permanente desconcierto, fragmentación, sin figuras de autoridad ni estructuras referenciales; lo que se ha trasladado, en gran medida, hasta hoy. En consecuencia, toda el área fue incapaz de proponer y proponerse como opción real.

De modo sintético, y en analogía de los modelos europeos más cercanos -pensamos especialmente en la historia y trayectoria del Frente Nacional francés- señalaremos, sin pretensión de exhaustividad, los vectores y conceptos que –previa autocrítica- una supuesta derecha populista debiera plantearse y resolver de proponerse como alternativa también en España.

.- ¿Franquismo sociológico = derecha social? Se trata de una cuestión decisiva. ¿Puede hablarse, todavía, de un franquismo sociológico parapetado en el entorno del Partido Popular? ¿Realmente existe una derecha social incómoda en el Partido Popular y secuestrada por el mismo? Numéricamente, ¿es significativa? ¿Sería clientela propia de una derecha populista? ¿Se dan las condiciones para el lanzamiento de una alternativa populista?

En uno de los escasos documentos de formación y táctica política elaborado en esta área, distribuido por Nudo Patriota Español recientemente (Marketing de guerra para los patriotas de España, disponible en http://www.esnpe.org/), se asegura que el objeto de su propaganda pasa ineludiblemente por la recuperación del denominado franquismo sociológico, al que se califica como “nuestro segmento político”. Ante la imposibilidad de una estrategia ofensiva, ni defensiva, únicamente quedaría la “guerra de guerrillas”, en el plano político, naturalmente; de ahí su intento de incidir con su propaganda en tal sector, sin complejos y con orgullo, al objeto de movilizarlo y rescatarlo del Partido Popular. Aseguran que el fracaso del área es anterior a 1982, originado en la ruptura de Unión Nacional, con la concurrencia de viejas y nuevas formaciones que la fragmentaron todavía; crisis que acentuaría el intento de golpe del 23 F y la disolución de Fuerza Nueva. Si bien la segunda parte del análisis es básicamente correcta, el recurso al supuesto “franquismo sociológico” es cuestionable. Así, ¿el franquismo sociológico es asimilable a la derecha social? Rotundamente no. Hay varias derechas, plurales en sus génesis, manifestaciones y comportamientos electorales. El franquismo sociológico, por ejemplo, el que se deleitaba leyendo a Fernando Vizcaíno Casas pero inevitablemente votaba al AP (y luego al PP), apenas existe: por una cuestión meramente generacional; pero también por errores del área y por la tremenda presión externa. Su invocación distorsiona, en múltiples sentidos, cualquier acción política, reduciéndola a unos esquemas en gran medida incomprensibles hoy día. Miremos Europa: los populismos han nacido al calor de diversas crisis. Es un voto de protesta: ante la crisis de las profesiones tradicionales, ante el impacto de la inmigración no asimilable, ante la crisis económica, ante el distanciamiento de las élites políticas tradicionales, ante el impacto de la globalización mundialista. Y en la movilización de esos novedosos estados de opinión, las referencias nostálgicas, que de una manera u otra existían en todos los países europeos, apenas han jugado un papel relevante; acaso en su periferia, como iniciales catalizadores de lo que se empezaba a sufrir, o alimentándolo desde sus órganos de expresión y escuelas de militantes. Pero contaron con ideas nuevas, líderes carismáticos, apoyos económicos: éxitos propios y errores ajenos. La cuestión es: ¿existen sectores sociales desencantados con la situación actual? Evidentemente. ¿Han sido captados por otras formaciones?: según los casos.

.- Algunos datos demoscópicos.

Es imposible cuantificar los apoyos de una opción populista: además, no existe como tal de momento; si bien VOX puede acelerar el proceso captando cierta masa descontenta del Partido Popular imposible de cuantificar a día de hoy.

En las elecciones europeas de 2009 las diversas candidaturas del área obtuvieron los siguientes resultados:

. Alternativa Española: 19.583 votos.

. FE de las JONS: 10.031. Y Falange Auténtica: 5.165. Es decir, los falangistas se mueven en un entorno de 15.000 votos.

. Frente Nacional: 7.970. Democracia Nacional: 9.950. Movimiento Social Republicano: 6.009. De modo que los grupos de factura más novedosa sumaron 23.929; pero desde entonces el Frente Nacional (de origen falangista) se disolvió, y el MSR y DN siguen siendo entidades muy enfrentadas. Así, el MSR ha anunciado que se presentará en solitario bajo el paraguas de la Alianza Europea de Movimientos Nacional, y Democracia Nacional parece que lo intentará junto a los demás grupos de la iniciativa La España en Marcha.

Suma total de los anteriores: 58.708 votos. Resultando imposible que acudan unidos en mayo de 2014, y aunque lo hicieran, partirían de una base segura muy alejada de los 300 o 400.000 necesarios para conseguir un escaño en Estrasburgo.

Pero resultados electorales anteriores son una referencia relativa. Un Ejemplo: la coalición de Ciutadans (el partido de Albert Rivera, en su segundo intento de lanzamiento nacional) con el euroescéptico irlandés de Libertas, apenas sumó 22.903 votos; pese a contar con la resonancia de Intereconomía y de unos magníficos resultados en Cataluña. Ahora lo intentará de nuevo con Movimiento Ciudadano, en competición con la leninista/jacobina Rosa Díez; de hecho en algunos foros azules ha habido quien les ha manifestado su apoyo… Y goza de buenas perspectivas demoscópicas, al menos cara a las europeas en que en teoría, es un poco más fácil.

Y en relación al voto confesional, si por tal podemos entender al de AES, se le podría sumar el de otro grupo católico muy peculiar, Solidaridad y Autogestión Internacionalista (SAIN), que apenas sumó 5.877 pese a su extraordinario activismo callejero estilo años 70.

Esos resultados, desde la perspectiva de hoy, son relativos; además, ¿cómo encasillar los apoyos de Plataforma por Cataluña que en las municipales superó ese techo que, con tantos matices pudiéramos calificar como populista, y únicamente en Cataluña? Acaso desde los estudios demoscópicos, por analogía, pudieran valorarse otras variables, como es el caso de la suma de quienes se autocalifican de extrema derecha o derecha sin complejos (en esas numeraciones de 1 a 10, 1 extrema derecha, 10, extrema izquierda). Pero el voto protesta, veamos Francia, procede de fuentes diversas: así el Frente Nacional ha cosechado algunos de sus mejores resultados entre los trabajadores franceses de las barriadas depauperadas y perjudicadas por la inmigración segregacionista de las grandes urbes antiguos votantes del Partido Comunista y demás izquierdas.

Otra de las cifras en discusión es la de posibles votantes desengañados del Partido Popular, proporcionándose tantas propuestas como comentaristas: ¿medio millón?, ¿dos millones? Mucho más, en todo caso, que los escasos 60.000 votos arañados por unos grupos enfrentados irremediablemente.

Pero, ¿la unión hace la fuerza? En Francia, no. De hecho, los resultados de los grupos escindidos del Frente Nacional y que pretenderían refundarlo, son muy bajos, mientras que la organización referencial se refuerza… Y España es otra cosa: no hay organización ni liderazgo referenciales. Además de los grupos arriba mencionados, otros bisoños anuncian su participación, en solitario o con otros: Unidad, Soluciona, PxL. ¿Y VOX? Pues VOX –acaso- pudiera convertirse en la formación referencial del área, o marcar distancias y coaligarse o participando en Movimiento Ciudadano; pues la fragmentación resulta muy penalizada electoralmente. Dejémonos ya de cábalas: los datos ahí están y sus protagonistas deberán tomar sus decisiones y en muy breve plazo; mayo está la vuelta de la esquina.

.- Sectores sociales emergentes/voto protesta. Afirmábamos que sí existen. Veámoslos: electores desencantados por las políticas del Partido Popular (esa derecha “civilizada” de liberales, conservadores, moderados… y especialmente el entorno de las víctimas del terrorismo al que se dirige expresamente VOX); padres de familia castigados por la legislación de las políticas de género impulsadas por el PSOE y mantenida por los populares; defensores de la vida humana (desde la concepción hasta la muerte) decepcionados por los titubeos de las políticas populares y la falta de renovación del lenguaje defensor de la vida y de su necesaria pedagogía democrática; los pequeños comerciantes arruinados; jóvenes “ni-ni” en feroz competencia de inmigrantes prestos a cualquier condición laboral; jóvenes titulados y profesionales ya veteranos obligados a emigrar de pretender trabajo cualificado; jubilados de rentas inferiores que año tras año pierden capacidad adquisitiva; funcionarios “quemados” por las prácticas de personal politizadas y serviles a la partitocracia y el control sindical; consumidores y usuarios ninguneados por una legislación garantista farragosa e incumplida sistemáticamente;  proveedores de las administraciones públicas sucesivamente defraudados; afectados por la lentitud de la Justicia española y sus desiguales prácticas; clases medias acosadas y empobrecidas a causa de una progresiva tributación; víctimas de los abusos bancarios (preferentes, hipotecas sobrevaloradas…).

Existen, pues, sectores sociales que protestan; un voto creciente al que se está dirigiendo la extrema izquierda, UPyD, el Movimiento Ciudadano... y VOX. Estos sectores no se sumarán, acríticamente y masivamente, a una opción populista, sin no se les presenta un liderazgo carismático, una caja de resonancia y algún éxitos. La objeción es que no se puede atraer a tales sectores por carecerse de fuerzas propias para tal empresa. Pero una cosa es el marketing comercial y otro el político; y en política pueden producirse –aunque muy poquitas- sorpresas.

.- El factor religioso. ¿Son inseparables España y el catolicismo? ¿La derecha social española es católica? Lo fue, pero ¿sigue siéndolo? Unas pocas reflexiones al respecto. Es sencillo responsabilizar a los obispos españoles de la falta de visibilidad del electorado católico; recordemos la suma de votos de AES y SAIN. Ciertamente, el esquema de la primera mitad del siglo XX funcionó: pueblo fiel, organizaciones seglares ortodoxas y clero que lo encuadraban, organizaciones especializadas y de élites (la Asociación Católica Nacional de Propagandistas fue su exponente más claro), jerarquía casi del todo unánime. Pero con el vaticano II el esquema eclosiona y desaparece. Y en la decadencia de la Iglesia, en parte, el vacío lo ocuparían los nuevos movimientos eclesiales, que mantienen sus propias dinámicas de carácter político, incluso. Paralelamente, no pocos exponentes de las derechas españolas se tiñeron de otras connotaciones ideológicas: liberalismos varios y paganismo práctico (excepcionalmente, teórico). La derecha, sostenemos, es plural; también en sus creencias y sentimientos religiosos. Seguramente, la de origen y militancia católica sea la que más se moviliza, la más proclive a la acción (lo ha acreditado en la defensa de la vida y de las víctimas del terrorismo), pero un discurso populista no puede dirigirse, por su propia naturaleza, exclusivamente a una derecha religiosa en buena medida acomodada y parapetada en los “líderes católicos” del Partido Popular, como Jaime Mayor Oreja, Eugenio Nasarre y otros democristianos (¿recuerdan el chiste en el que los leones devoran uno tras otro a los cristianos del circo romano, salvo a un demócrata-cristiano?). Los sectores sociales identificados con el orden social, la unidad de España, la responsabilidad personal, la libre iniciativa, la jerarquías limpiamente ganadas…, ya no son exclusivamente católicos; ni siquiera en su sentido “cultural”. Para los católicos, la evangelización es un deber fruto del agradecimiento; pero no es un imperativo moral, ni pastoral, hacerlo desde un partido político concreto que pretenda, explícita o implícitamente, cristianizar a la sociedad desde el Boletín Oficial del Estado.

.- El asunto de la inmigración. Ha sido uno de los catalizadores del populismo europeo: en Francia, especialmente, pero también en otros países como Holanda, Bélgica, Suiza, etc. El concepto de la “prioridad nacional” ha hecho fortuna entre los populistas y las clases trabajadoras europeas; tanto como el rechazo que se ha ganado de manera muy amplia al lindar con posturas racistas, xenófobas o chauvinistas. Al respecto, las diversas formaciones del área en España mantienen posturas muy diversas: del mestizaje hispánico defendido por tradicionalistas y falangistas, al 100% identitarios, 100 % antirracistas de los que denominados “brotes verdes”, hasta el los españoles primero de los más radicales. También se han producido en España, sin alcanzar la gravedad de los análogos acaecidos en Francia, Alemania o Gran Bretaña, incidentes de base etno-cultural, a causa de diversos delitos perpetrados por miembros de  minorías étnicas poco integradas, construcción de mezquitas, etc. Plataforma por Cataluña se sirvió de ello para su crecimiento, al modo de sus correligionarios europeos; pero la experiencia se ha limitado a ciertos municipios catalanes sin que el “ejemplo” se haya exportado fuera. Si una minoría cohesionada cultural, racial o religiosa, ajena al país que la recibe, implanta normas foráneas, delinque significativamente, se visibiliza agresivamente, acosa a las jóvenes autóctonas… generará inevitablemente rechazo y protestas. Estos sentimientos, sumados a la crisis económica, la mundialización y la crisis de las organizaciones de tradición obrera, pueden espolear movimientos populistas si cuentan con un liderazgo decidido, visible y que proponga al menos una apariencia de programa: es lo que ha sucedido, muy resumidamente, en el resto de Europa.

O acaso los españoles seamos menos racistas que en otras latitudes. O todavía no se haya sufrido, en su punto álgido, las contradicciones de un mercado de trabajo precario, y en caída libre de derechos y condiciones, que ha recurrido sin muchos miramientos a una mano de obra desesperada y desplazada. Lo que es evidente es que no todavía no se ha manifestado un líder que haya capitalizado las tensiones provocadas por una regulación a trompicones y las contradicciones de una inmigración de la que España se sirvió sin demasiados escrúpulos en horas altas.

.- Estrategia y táctica. Fines últimos y medios para ello. La cuestión teórica y de horizonte ideal es: ¿construir qué?, ¿una alternativa al sistema o un medio de regeneración de la democracia? En cualquier caso, una opción populista, aunque con resultados modestos, pero apreciables, pudiera buscar como objetivo realista marcar determinadas políticas nacionales, tal y como está ocurriendo en Francia, etc., o acelerar determinadas reformas encaminadas al bien común. En todo caso, es evidente cuál es su enemigo común: el mundialismo radical-progresista. Y cara a la acción concreta, siempre el recurso al sentido común y no olvidar cuestiones básicas del tipo: “hacer política no es hacer una cartelada. Se ponen carteles para”.

.- Liderazgo. No existía en España, repetimos, un partido referencial del espacio que en otros países europeos ocupa el área populista… hasta la irrupción de VOX. No en vano, VOX se erigirá en polo de atracción, o de profundo rechazo, de los pequeños grupos –la sopa de siglas a la que nos venimos refiriendo constantemente- que pretenden explorar la vía populista. De ahí la virulenta reacción producida desde La España en Marcha (El partido de Santiago Abascal nefasto para el nacionalismo español. Malo para España, http://www.patriotas.org/web/?p=15562), cosa lógica, pues son conscientes de que VOX, más respetable y con más medios, puede frenar por completo su crecimiento, desbaratando sus estrategias.

Tampoco existía un líder referencial; acaso ahora lo sean Santiago Abascal y ¿Alejo Vidal-Quadras?

Previamente a esta novedosa y recientísima irrupción, Rafael López-Diéguez, un político constante, metódico, elegante, muy formado…, poco apoco, empezaba a destacar algo; en gran medida por méritos propios de su posición profesional y económica, lo que le permitía participar en tertulias del agónico Grupo Intereconomía. Además, ha demostrado capacidad de iniciativa con su propuesta de coalición electoral ya en marcha con CTC y FyV. No obstante, no parece que sea el líder carismático que fue Jean Marie Le Pen, ni el provocador y demagogo Beppe Grillo. Pero se requieren algunas de las cualidades de todos ellos para despuntar y consolidarse como líder populista. Entonces, ¿es inevitable la ecuación populismo = demagogia? Seguramente. Y no nos imaginamos a Don Rafael, por poner un caso, reclamando la pena de muerte para terroristas y corruptos; y sin incurrir en academicismos. Pero un poquito de demagogia populista puede ayudarle. O a otros que quisieran encabezar este supuesto espacio de protesta, como Luis Zapater (Soluciona), y Guillermo Rocafort (Unidad); pero, ¿solos o en compañía de otros? ¿Se acercará alguno de ellos a VOX? Ambos son jóvenes y casi recién llegados. No parece que cuenten ni con apoyos previos suficientes, ni con las cajas de resonancia mediática imprescindibles para postularse como los líderes populistas que España carecía hasta ahora. Y más ahora con VOX.

Recordemos el caso de Rosa Díez, quien partió de la minúscula Plataforma-Pro pero encontró la resonancia imprescindible de COPE, Libertad Digital, El Mundo, etc. A su imagen y liderazgo se le sumó esa repercusión mediática, pues algunos medios querían impulsar la renovación democrática desde el sistema; y alcanzó éxitos relevantes. Nos encontramos, acaso, en una situación en parte análoga. Pero más difícil, pues son varios los pescadores que quieren faenar en las mismas aguas.

.- Modelo de militancia. El escuadrismo se acabó. Y la militancia de corta duración –que se suponía se renovaba constante e indefinidamente- en el espacio de las entonces denominadas Fuerzas Nacionales, ya no es posible; pues el modelo de reuniones en locales atrincherados, pegadas de carteles, viajes en autocar para asistir a mítines por España… ni es operativo, ni moviliza, ni es factible económicamente. Hemos hablado de otros modelos militantes, al referimos en otro texto, a los que denominábamos “brotes verdes”: novedosas agregaciones juveniles de praxis comunitaria, educativa, solidaria, no partidista, históricamente “autónoma”, ecologista. Su valor es su independencia y concepción a medio y largo plazo. A modo análogo, algunas de esas nuevas fórmulas pueden adaptarse, no para deglutir y quemar a los grupos existentes, sino para sumarlas a estructuras más modernas y ligeras de afiliados, con sus derechos y deberes, transparencia partidaria, rigor en el pago de cuotas, campañas de movilización (recogidas de fondos, de firmas, manifestaciones…) por internet, etc. VOX parece que va por ahí, exigiendo compromisos a sus nuevos afiliados y, al menos, cuota fija…

.- Financiación. Ya en tiempos de la Segunda República se decía de algunos notables que “Antes dará un hijo al martirio que un duro”. Seguramente es una anécdota, pero la cuestión financiera siempre ha sido un problema. Fuerza Nueva no habría sido posible sin la generosidad de Blas Piñar y algunos de sus amigos más íntimos. Alternativa Española no seguiría en pie, seguramente, de no ser por la entrega personal y respaldo económico de su líder, Rafael López Diéguez. Un proyecto político precisa de una estructura financiera estable. Requiere generosidad y constancia, lo que se traduce en afiliaciones y cuotas regulares. Personas pudientes y especialmente altruistas pueden seguir surgiendo, pero hay que contar en estos tiempos de crisis, con las microdonaciones (Movimiento Ciudadano viene desplegando una campaña en este sentido realista y bastante imaginativa) vía internet, o la modalidad que estrenara Le Pen en Francia, en los años 80, cobrando entrada a los asistentes a sus multitudinarios e incendiarios mítines (en Librería Europa y las Jornadas de la Disidencia del MSR ya se viene haciendo). Pero ello requiere una organización referencial, un liderazgo, una estructura organizativa reducida y ágil, y el empleo eficaz de las redes sociales (el modelo de la web de Movimiento Ciudadano nos parece muy acertada, véase http://movciudadano.es/).

.- La agit-prop populista ha sido bastante efectiva en Europa: pocos mensajes, pero claros, efectistas y transversales. Como instrumentos tácticos, las campañas populistas se caracterizan por su impacto social y crudeza; pero que conste que aquí no estamos juzgando ni su pertinencia ni su justicia. Veamos algunos ejemplos –auténticas ideas/programas en ciertos casos- ya difundidos, por grupos españoles del área: “tu banco te roba”; “aborto retroactivo para el Ejecutivo”; “pena de muerte para terroristas, corruptos y pederastas”; “los españoles primero”; “expulsión extranjeros delincuentes”. Eslóganes a los que pueden sumarse otras propuestas lanzadas desde algunos de tales grupos, tales como: eliminación de los privilegios de las Administraciones; recentralización y supresión de las Autonomías; políticos secesionistas a la cárcel; control de la inmigración ilegal; lucha total contra la delincuencia organizada; fortalecimiento de las Fuerzas Armadas; supresión de las policías autonómicas; eliminación del Cuarto turno judicial; supresión de la potestad gubernamental de indulto. ¿Demagogia? No más que la verborrea auto-justificativa y mítica de los budas del sistema. Y mientras se diga pacíficamente…

En este sentido, VOX ha marcado nítidamente su línea en su presentación: pocos mensajes, pero comprensibles por todos y ansiados por muchos.

 

5.- La irrupción de VOX.

Ya hemos realizado unas breves referencias a VOX (http://www.voxespaña.es) y su impacto en el área populista.

Santiago Abascal, José Antonio Ortega Lara y sus apoyos, han tomado la iniciativa: no hay vuelta atrás. Pero, salvo el de Aleix Vidal-Quadras, y tampoco lo es del todo seguro, que nadie espere incorporaciones  espectaculares, como el tan reclamado de Esperanza Aguirre en foros de internet.

VOX defiende la democracia y la soberanía popular. Se declara enemigo de los independentismos, la corrupción y las bandas terroristas. No admite ningún tipo de negociación con ETA. Partidario de la unidad de España, reclama acabar con el Estado de las Autonomías. Quiere un Gobierno, Parlamento y Tribunal Supremo únicos (el Tribunal Constitucional pasaría a ser una sala de éste). Aspira a acabar con el despilfarro de las administraciones públicas y su sistema expoliatorio. Propugna una reforma del Poder Judicial, despolitizándolo. Quiere acabar con la impunidad de los partidos políticos en los casos de corrupción. Reivindica una democracia representativa y transparente, basada en primarias para elegir a los candidatos. Pide una nueva Ley de Partidos, de Financiación y Electoral. VOX se manifiesta provida, asegurando querer proteger a la familia y a los más desfavorecidos. Propone acabar con las subvenciones públicas a partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales. Ya ha pedido a sus militantes que ayuden la financiación del partido a través de una cuota mensual de 9 euros. Y unos guiños netamente populistas -en este caso de la voz de Ignacio Camuñas- otro de los promotores, al reclamar, el día de su presentación a los medios de comunicación, «mayor participación de España en las grandes decisiones de la Unión Europea», a la vez que advertía «del peligro de que el organismo continental se “deshaga” a causa de las disensiones internas en los países y las olas de inmigración».

Objetivamente lo tiene muy difícil: llega tarde, apenas a 4 meses de las elecciones europeas. Y, tras el inicial impacto, los medios de comunicación, dóciles a sus amos, le dedicarán menos atención. Además, cuenta con poderosos competidores: UPyD y Movimiento Ciudadano. Pero mejor así: que Rosa Díez defina de una vez su espacio y su electorado se fije. Ahora se podrá votar con más libertad.

Movimiento Ciudadano es otra cosa: al menos, ni tan jacobino, ni radical-laicista como UPyD. Pero la fragmentación del voto les perjudica –en su conjunto- terriblemente. Y acaso tengan que buscar alguna colaboración; que más factible se presenta, a priori, entre Albert Rivera y Santiago Abascal: jóvenes, procedentes ambos del Partido Popular y de su periferia geográfica allí donde los nacionalismos más virulentos tienen la iniciativa…

¿Qué harán, en este nuevo aunque previsible escenario, Rafael López Diéguez y su coalición? ¿Aproximarse a VOX o acelerar contactos y cerrar filas con otros apoyos afirmando una identidad todavía más definida que la de VOX? ¿Y cómo? Tampoco sería absurda una colaboración entre ambos: el siempre audaz Eulogio López ya lo ha sugerido en Hispanidad.com el viernes 17 de enero.

En esta carrera, el papel de Unidad, Soluciona, La España en Marcha y Partido por la Libertad, es menor: unos por su radicalismo antisistema (La España en Marcha); otros por su juventud y aislamiento político y mediático (Unidad y Soluciona); y los que, frenados en su crecimiento, se quedan sin espacio propio (Partido por la Libertad).

No es malo que La España en Marcha quede fuera: les ganará una aureola de pureza y dureza, atractiva para sus seguidores, sirviendo de parapeto del extremismo a las nuevas formaciones populistas (VOX y la coalición de López Diéguez), proporcionándoles un plus de respetabilidad.

Unidad, Soluciona y PxL se quedan sin espacio: concurrir en solitario es una condena al fracaso y su segura extinción. Pero, antes de ello, pueden maniobrar y sumarse -bien integrándose, bien apoyándola desde fuera- a una entente más amplia (VOX, AES/CTC/FyV; juntos o por separado). Y a la espera de resultados electorales y acontecimientos futuros. Pero, en cualquier caso, quedarse quieto y aislado es agonizar.

 

Con estos apuntes acerca de la metodología populista, sus carencias y límites, enmarcándolos en la irrupción de VOX, hemos llegado, casi, al final de este camino. Las principales cuestiones ya están expuestos, más o menos explícitamente, o insinuados colateralmente. Se imponen, pues, unas conclusiones, a modo de síntesis final, que entregaremos en el último texto de esta serie; dentro de una semana, si Dios quiere.

 

 

+ Artículos anteriores:

La derecha populista europea se organiza (1)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/639/la_derecha_populista_europea_se_organiza__1_

Una derecha muy diversa, pero identitaria y euroescéptica, presente en toda Europa… salvo en España (2)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/655/una_derecha_muy_diversa__2_

La larga marcha de la extrema derecha española (3)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/685/la_larga_marcha_de_la_extrema_derecha_espanola__3_

Una derecha populista española dispersa y fragmentada: nacional-revolucionarios, familias “históricas” (4)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/704/una_derecha_populista_espanola_fragmentada__4_

¿Otros populismos en España? Identitarios/antiinmigración; moderados, conservadores (5)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/729/_otros_populismos_en_espana__identitarios_antiinmigracion__moderados__conservadores__5_

Proyección social de la derecha populista española: institucional, sectorial, sindicalismo, acción social, Memoria, brotes verdes (6)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/789/derecha_populista_espanola__cultura__editoriales__revistas__musica__militaria__internet_y_ciberactivismo__7_

Derecha populista española: cultura, editoriales, revistas, música, Militaria, Internet y ciberactivismo (7)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/789/derecha_populista_espanola__cultura__editoriales__revistas__musica__militaria__internet_y_ciberactivismo__7_

¿Una internacional populista? (8)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/809/_una_internacional_identitaria_y_populista___8__/

+ Artículo próximo y último:

Derecha populista española y europea: conclusiones (10), y Webs especializadas (11)

¿Una internacional identitaria y populista? (8)

¿Una internacional identitaria y populista? (8)

Los partidos populistas europeos, según venimos viendo, nacidos en una sociedad nacional y un momento histórico muy precisos, ¿pueden alcanzar una proyección internacional?, o, al menos, ¿pueden articularse supranacionalmente? Aproximémonos a esta perspectiva.

Por analogía con las prácticas de la izquierda, el término “internacional” se ha extendido a todo el arco político en la mayor parte del mundo civilizado. Así, existen internacionales de centro (antes, democristianos), liberales, verdes, etc. Y también existen a nivel europeo y de otros espacios continentales.

Sus orígenes, remontándonos al siglo XIX, fueron el anarquismo y el marxismo (socialistas y comunistas). La Primera Internacional agrupó anarquistas y comunista, denominándose Asociación Internacional de Trabajadores (AIT); sigla que todavía mantiene la anarcosindicalista y española a su pesar CNT-AIT. La Segunda Internacional nace en 1889 a partir de laboristas, socialistas y socialdemócratas (denominación que incluía a los comunistas). En 1919 Lenin funda la Tercera Internacional comunista. Trotski fundará la cuarta Internacional en 1938. Sus diferencias, que vistas desde el exterior, pudieran parecer mínimas, fueron excusa para masacrarse entre sí, prevaleciendo en esas luchas los más decididos y despiadados; es decir, los comunistas bolcheviques. Así sucedió, por ejemplo, en la Rusia revolucionaria, siendo aniquilados los anarquistas ucranianos o los social-revolucionarios rusos; entre otros muchos. O en la España del Frente Popular, siendo eliminados los semi- trotskistas del POUM, y la CNT en Cataluña en buena medida.

Tal era el apego al concepto de “internacional” en buena parte de esas izquierdas, que todavía pueden rastrearse en libros, otros escritos, y documentos visuales, la denominación, por ejemplo, de Partido Comunista (sección española); y sin ir muy lejos, el socialismo francés se llamó hasta hace unas pocas décadas Sección Francesa de la Internacional Obrera (SFIO).

Por su parte, los partidos en el poder de los países integrantes del Eje, previamente a la Segunda Guerra Mundial, tejieron alianzas de corta duración con partidos políticos afines, lo que en algunos casos supuso -ulteriormente- la instalación en los países ocupados de gobiernos colaboracionistas, de corta duración en general.

En la actualidad, caído el Muro de Berlín, sobreviviendo el comunismo, travestido en capitalismo de Estado puro y duro en China, Cuba e Indochina, las organizaciones que se arrogan la representatividad de la clase obrera como vanguardia de un nuevo mundo constituyen un galimatías de siglas y organizaciones nacionales e internacionales de todo tipo que requiere toda una tesis doctoral para aclararse. Por lo que respecta a Europa, el anarquismo permanece muy minoritario, sin apenas incidencia sindical; el socialismo atraviesa una crisis de identidad y liderazgo, pero mantiene su instrumento del Grupo Parlamentario en Estrasburgo del Partido Socialista Europeo que agrupa a los partidos continentales así denominados; los comunistas y ex-comunistas, por su parte, se agrupan bajo diversas denominaciones nacionales y allí se articulan los de mayor dimensión y vocación parlamentaria en el Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea; la nueva izquierda ecologista lo hace, a su vez, en el Grupo Los Verdes/Alianza Libre Europea.

Democristianos y liberales fueron los siguientes, tras la Segunda Guerra Mundial, en agruparse en organizaciones de ámbito internacional.

En el ámbito del neofascismo, Joven Europa, organización internacional fundada por el belga Jean Thiriart, y que mantuvo una pequeña representación en España, marcó un antes y un después. Editorial Mateu, de Barcelona, publicó en 1965 su libro ¡Arriba Europa! Una Europa unida: un imperio de 400 millones de hombres. Sus 354 páginas siguen siendo fuente de inspiración para su variada legión de seguidores (no pocos de ellos terminaron en organizaciones prochinas y radicales de izquierda, por ejemplo en Italia) e imitadores, o una joya bibliográfica para lectores sin prejuicios.

También se dieron algunos intentos de articulación de fuerzas nacionales genéricamente anticomunistas, caso de la Liga Mundial Anti-Comunista (WACL) nacida en 1966 en Taipéi a partir de varios socios de extremo-oriente y a la que se adhirieron, como miembros u observadores, aliados tan variados como el MSI o el fundador de la Iglesia de la Unificación, el polémico reverendo surcoreano Nyung Sun Moon.

Y en el campo de la derecha nacional, concepto utilizado en los años 70 del pasado siglo, se articularon algunas formaciones de Italia, Francia y España, que dieron lugar a la Eurodestra; primer intento de penetración nacional-populista de alcance supranacional en el Parlamento Europeo.

En los últimos quinquenios, junto a este inicial sector de partidos de derecha nacional florecieron otros populistas -algo más moderados y ajenos de los modelos asociados a las derrotadas y criminalizadas potencias del Eje-, caracterizados por el conservadurismo y el euroescepticismo; materializándose así las dos vías políticas que pudieran incluirse en el ámbito de la derecha populista europea y que hasta la actualidad, en cambiantes y sucesivas coaliciones electorales, pugnan por reconfigurarse. Todavía hoy…

Partiremos de dos constataciones:

  1. “Internacional”, a priori, es contradictorio de populista: por la naturaleza nacionalista, revanchista en muchos casos, centrífuga y de protesta, de los populismos; articulándose básica e inicialmente “en contra de” en lugar de “a favor de”. Ello explica la volatilidad de las sucesivas coaliciones internacionales; determinando su evolución el predominio numérico de una u otra fuerza nacional, fuera el MSI en su día, el Frente Nacional de los Le Pen, o el UKIP.
  2. La adhesión a una “internacional”, por parte de los grupos españoles, no les ha acarreado un “plus” electoral traducido en votos. Así: la Eurodestra no consiguió que Fuerza Nueva entrara en Europa. Ni la Alianza Europea de Movimientos Nacionales ha permitido un mayor crecimiento al español Movimiento Social Republicano. O recordemos el caso de Alternativa Española, a la que el apoyo del eurodiputado conservador y euroescéptico británico Daniel Hannan -quien pidiera el voto de los 800.000 británicos residentes en España para AES- no supuso réditos electorales significativos; sino, más bien, críticas por haberse vendido a la “pérfida Albión”.

Veamos sumariamente la evolución del populismo de derechas europeo en sus dos polos o áreas: las derechas nacionales y los euroescépticos.

+ Polo Derecha Nacional

En abril de 1978 se constituye la alianza política denominada Eurodestra, en el que confluyeron el Movimiento Social Italiano (MSI) de Giorgio Almirante, Fuerza Nueva (FN) del español Blas Piñar, el francés Partido de las Fuerzas Nuevas (PFN, una de las dos formaciones derivadas de Ordre Nouveau, la otra sería el Frente Nacional de Le Pen) liderado por Jean-Louis Tixier-Vignancour, y el griego EPEN. En las elecciones al Parlamento Europeo de 1979, únicamente el MSI consiguió representación: 4 escaños.

Celebradas nuevas elecciones al Parlamento Europeo en 1984, el MSI consigue 5 escaños, a los que se unirían un diputado electo por Grecia del EPEN y los 10 escaños franceses (¡sorpresa!) del Frente Nacional de Jean-Marie Le Pen. Así se constituye el Grupo de las Derechas Europeas con 16 diputados. En 1985 se integraría en el Grupo un parlamentario del Partido Unionista del Ulster.

En las elecciones europeas de 1989, el Grupo de las Derechas Europeas perdió la representación del Partido Unionista del Ulster y la del griego EPEN. El Frente Nacional, buscando nuevas alianzas, rompe con el MSI, que rechaza la alianza con Los Republicanos alemanes (Die Republikaner, REP, de Franz Schönhuber), por la cuestión territorial de Tirol del Sur y su xenofobia, y abandona el Grupo. El 25 de julio de 1989, el Frente Nacional francés, el REP alemán (en su mayor y efímero éxito electoral de la ultra alemana en la posguerra) y el belga –perdón, nacionalista flamenco- Vlaams Blok forman el Grupo Técnico de Derechas Europeas.

En las elecciones europeas de 1994 los republicanos alemanes no superaron la barrera del 5% y el FN francés se integra en consecuencia en el grupo de no inscritos.

El 9 de octubre de 2005 una veintena de partidos, la mayoría fuera del Parlamento Europeo, crean una nueva alianza política, que no grupo parlamentario, denominada  Euronat-Por nuestro Patrimonio y la Libertad: Frente Nacional francés, el italiano Fiamma Tricolore, los Demócratas suecos, el español Democracia Nacional, el Partido Nacional Británico, etc.

El 9 de enero de 2007 se crea el grupo parlamentario europeo Identidad, Tradición, Soberanía, con 20 parlamentarios de siete Estados miembros: Frente Nacional (con Bruno Gollnisch de presidente del nuevo Grupo, Jean-Marie y Merine Le Pen, entre otros), Alternativa Social de Italia, el FPÖ de Austria, Fiamma Tricolore de Italia, el Vlaams Belang, el Partido de la Gran Rumanía, el Attack búlgaro, junto al británico Ashley Mote (antiguo diputado del euroescéptico UKIP). Pero el 15 de noviembre de ese mismo año el Grupo se disuelve al perder la cuota mínima de 20 diputados que exige el Parlamento Europeo, a causa de la salida de los 5 eurodiputados rumanos del Partido de la Gran Rumanía por un incidente verbal ocasionado por la tan bella como inoportuna y locuaz ex-playmate Alessandra Mussolini….

El 24 de octubre de 2009 se formó en Budapest la Alianza Europea de Movimientos Nacionales (AENM). Sus miembros fundadores fueron: Frente Nacional francés, el Jobbik húngaro, el BPN inglés, el Frente Nacional belga, Fiamma Tricolore, el Partido Nacional Renovador de Portugal, los Nacional Demócratas suecos, Svoboda de Ucrania. En una reunión celebrada  en Estrasburgo los días 19 y 20 de enero, en la sede del Parlamento Europeo se acordó la entrada del español Movimiento Social Republicano (MSR).

Como última incidencia relevante de esta nueva Alianza, señalar que el pasado 17 de diciembre de 2013 se celebró en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas la Asamblea General ordinaria de AENM. Dada la nueva orientación en sus alianzas europeas del Frente Nacional de Marine Le Pen, el miembro del mismo Bruno Gollnisch dejó la presidencia de la Alianza, siendo elegido en su lugar Béla Kovács, diputado por Jobbik en el Parlamento Europeo. Como novedad, acudieron representantes de dos partidos polacos: Samoobrona (Autodefensa), y Falanga. Permanece en la alianza el franco-suizo Olivier Wyssa, antiguo diputado regional por el FN francés. Según informó Tribuna de Europa, el representante español por el MSR, Jordi de la Fuente, afirmó que «Queremos presentarnos a las elecciones europeas, bajo la misma sigla europea, para dar a conocer nuestro movimiento a nivel nacional y preparar las futuras elecciones municipales».

 

+ Polo euroescéptico

Al margen de las familias políticas europeas tradicionales (socialistas, comunistas, democristianos, conservadores, liberales, postcomunistas y verdes), se fue configurando, aunque más tardíamente, otro nuevo espacio dentro de la plural escena de las derechas populistas, caracterizado por el euroescepticismo, el conservadurismo político y el nacionalismo, manteniendo sucesivas denominaciones; pero alejado de otras expresiones más radicales.

Entre los años 1994 a 1996 fue el grupo parlamentario en Estrasburgo Europa de las Naciones (EN/EDN). En su fundación se integraron 19 escaños, a saber: el Movimiento por Francia de Philippe de Villiers (13 escaños), el holandés Partido Político Reformado (calvinistas, 2 escaños), el danés Movimiento de Junio ​​(2 escaños), y el Movimiento Popular contra la UE (2 escaños).

En 1996 cambia el nombre por Independientes por la Europa de las Naciones.

En 1999 genera un nuevo grupo: Europa de las Democracias y las Diferencias.

En 2004, al incorporarse nuevos Estrados, vuelve a cambiar su nombre por el de Independencia y Democracia con los siguientes partidos: Movimiento de Junio (Dinamarca), Caza, Pesca, Naturaleza y Tradiciones (de Francia, en la española Navarra existió por unos meses…), Combatientes por la Soberanía (Francia), Christen Unie-SGP (calvinistas de Holanda), UKIP o Partido por la Independencia del Reino Unido, Liga de las Familias Polacas y Liga Norte (expulsado en 2006 por las polémicas de Calderoni con el asunto de las caricaturas a Mohama en el Jyllands-Posten).

Tras las elecciones europeas de 2009, el UKIP (13 escaños), el Libertas-MPF (1), la griega Agrupación Popular Ortodoxa (LAOS) con 2 escaños y el holandés Partido Político Reformado (SGP) con 1 escaño, forman el 1 de julio un nuevo grupo: la Europa de la Libertad y la Democracia. Se integrarían también: Liga Norte (9 escaños), Partido Popular Danés (2), Verdaderos Finlandeses (1), Partido Nacional Eslovaco (1), Orden y Justicia de Lituania (2). En total 32 escaños de 10 Estados. También participarían otras formaciones: por ejemplo, Polonia Solidaria, Amo Italia y la española Plataforma por Cataluña (sin representación en Estrasburgo).

 

Con tales antecedentes, ahora mismo son tres los sectores que pugnan por este espacio de la derecha populista europea:

-          Los euroescépticos encabezados por el británico y más moderado UKIP y la Liga de Familias Polacas. El socio español, Plataforma por Cataluña, ha anunciado que no se presentará a las próximas elecciones europeas.

-          El Frente Nacional, procedente de la AENM, y el holandés Partido de la Libertad, de Geert Wilders, en busca de respetabilidad y, para ello, de nuevos aliados; para sumar más de 25 escaños imprescindibles en la creación de un nuevo grupo. Han tendido puentes, en sus presentaciones públicas, hacia el Partido Popular Danés, la UKIP, la Liga Norte y el Vlaamn Belang flamenco. En suma, tratarían de desplazarse desde la anterior estructura, algo más radical, hacia unos parámetros más moderados. Si desembarca en el primer grupo de euroescépticos o se genera un tercer espacio populista, ya se verá. De momento carecen de socio español; si bien en algunos medios digitales, como Diario Liberal, se viene hablando al respecto de Alternativa Española y sus socios.

-          Asociación Europea de Movimientos Nacionales, que contaría con los numerosos escaños radicales húngaros de Jobbik. Pero, otra cuestión, ¿Qué pasará con Amanecer Dorado, los paganos, seminazis y nihilistas griegos? ¿Irían por libre, o se integrarían en la AENM? En cualquier caso, el socio español preferente parece claro: el MSR, dadas sus tradicionales relaciones de amistad recientemente revalidadas.

 

En este contexto internacional -cambiante y con numerosas incógnitas respecto a sus resultados y ulterior reconfiguración- la inmensa mayoría de grupos españoles, que hemos mencionados en las dos entregas correspondiente a la visión panorámica de la derecha populista española, quedan fuera de una posible articulación internacional; si bien la cuestión es un tanto menor por la reiterada falta de incidencia de tales posicionamientos en las sucesivas cosechas electorales.

Por supuesto, podrían narrarse más detenidamente las peripecias de los líderes de diversos grupos españoles por Europa en busca de apoyos, afines y referencias a lo largo de -casi- las últimas cuatro décadas. De todo ello se habla en diversas revistas impresas del área, ya desaparecidas, como Tribuna de Europa (portavoz de Alternativa Europea, antecedente del MSR) e Identidad (editada, entre otros, por Ernesto Milá). Y entre los protagonistas de tales experiencias destacaríamos a Alberto Torresano, autor de innumerables viajes, contactos y crónicas al respecto. Por nuestra parte, creemos haber reseñado sintéticamente los aspectos más relevantes.

 

Ya hemos mencionado a Jean Thiriart como un renovador de las categorías ideológicas del neofascismo de posguerra. Otro sería el italiano Julius Evola, quien, entre otras muchas novedades, introdujo la diferencia entre táctica y estrategia, desde una perspectiva tradicional. Y, en línea del anterior, al español Ernesto Milá le cabe el mérito de haber realizado algunos de los escasos textos autocríticos del área, proponiendo ya en 1984 que la derecha radical española precisaba de una estrategia y una táctica que, rechazando el “golpismo” propugnado por algunos sectores por aquellos años, trabajara a largo plazo, creando espacios de “contrapoder”, consolidando un liderazgo operativo, unas nuevas modalidades de militancia sectorial y dotándose de unos medios materiales. Así, en su texto “Ante la disolución de Fuerza Nueva: el por qué de una crisis” concretaba las carencias del área en: ideológicas, la crisis endémica de su clase dirigente, la indeterminación de los objetivos políticos, la inexistencia de una estrategia adecuada al carecer de los anteriores y, a resultas de ello, las deficiencias tácticas inevitables que anularon los modelos organizativos precedentes…. y los que les siguieron. Sirva este párrafo como enlace de éste y presentación del próximo artículo que titularemos “Estrategias populistas para España (9)”; penúltima entrega de esta serie.

 

+ Artículos anteriores:

La derecha populista europea se organiza (1).

http://latribunadelpaisvasco.com/not/639/la_derecha_populista_europea_se_organiza__1_

Una derecha muy diversa, pero identitaria y euroescéptica, presente en toda Europa… salvo en España (2)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/655/una_derecha_muy_diversa__2_

La larga marcha de la extrema derecha española (3)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/685/la_larga_marcha_de_la_extrema_derecha_espanola__3_

Una derecha populista española dispersa y fragmentada: nacional-revolucionarios, familias “históricas” (4)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/704/una_derecha_populista_espanola_fragmentada__4_

¿Otros populismos en España? Identitarios/antiinmigración; moderados, conservadores (5)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/729/_otros_populismos_en_espana__identitarios_antiinmigracion__moderados__conservadores__5_

Proyección social de la derecha populista española (6)

Derecha populista española: cultura, editoriales, revistas, música, Militaria, Internet y ciberactivismo (7)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/789/derecha_populista_espanola__cultura__editoriales__revistas__musica__militaria__internet_y_ciberactivismo__7_

 

http://latribunadelpaisvasco.com/not/809/_una_internacional_identitaria_y_populista___8__/

 

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Derecha populista española: cultura, editoriales, revistas, música, militaria, internet y ciberactivismo (7)

Derecha populista española: cultura, editoriales, revistas, música, militaria, internet y ciberactivismo (7)

En el artículo anterior, tras diversas consideraciones un tanto pertinentes al tema, nos asomamos a la proyección social de la derecha populista española; centrándonos en entidades de carácter sectorial, presencia sindical, acción social, memoria histórica, y los que definíamos como “brotes verdes”. Continuemos, pues con otras manifestaciones.

 

Fundaciones culturales y entidades análogas

El mundo de la cultura es, casi, unánimemente tributario del “pensamiento único” y de lo “políticamente correcto”. De ahí que en los ámbitos universitario, el de la acción cultural administrada desde Gobiernos autonómicos, diputaciones y ayuntamientos (a través de los agentes culturales), las fundaciones dependientes de grandes corporaciones, etc., predomine en líneas generales y sin apenas posibilidad de réplica -dada la endogamia del sistema y sus prácticas de inserción en los diversos niveles, mediante el método de cooptación de afines y serviles- el pensamiento radical/progresista. Con todo, en tales ámbitos, excepciones haberlas haylas.

Acaso no sea temerario afirmar que mayor fortuna, que en el ámbito sindical u otros, han alcanzado algunas iniciativas de marcado carácter cultural. No obstante, partamos de una premisa: su vocación no es crear una derecha populista. Así, son entidades de naturaleza pre-política, no partidista, pero “trabajan” la cultura como un legado formativo, de futuro, con voluntad de forjar conciencias libres en un marco inequívoco de valores permanentes más allá de los dictados del poder y las modas. Para ello se sirven de diversas fórmulas, siendo las más comunes: presentaciones y patrocinios de libros, conferencias temáticas o conmemorativas, homenajes literarios, excursiones a lugares históricos, ediciones de textos y otros materiales, cursos de formación, publicación de artículos de opinión en medios de comunicación, presencia en internet y redes sociales, etc.

Veamos algunas de las más significativas.

.- Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF). Nacida ya en 1976, tiene como objetivo prioritario «la difusión de la memoria y obra de Francisco Franco». Mantiene un fondo de 30.000 documentos, a disposición de historiadores, investigadores, periodistas, etc. Figuran en su dirección actual, como Vicepresidente Ejecutivo, Jaime Alonso García, quien fuera máximo dirigente del sindicato Fuerza Nacional del Trabajo, y como Secretario General, Ricardo Alba Benayas, quien lo fuera igualmente durante un tiempo de Fuerza Nueva. En su voluntad de mantener viva su llama fundacional, y con perspectiva regeneradora, desde hace algo más de un año elabora un semanario digital titulado: ¡Despierta! Reconstruyamos España. Y sigue convocando, en torno al 20 de noviembre de cada año, diversos actos conmemorativos de la figura de quien se sienten inspirados y agradecidos.

.- Fundación José Antonio (FJA). Creada el 27 de junio de 1996, sus patronos fundadores fueron Gustavo Morales Delgado, Miguel Hedilla y de Rojas y Jesús López Martín. Durante algunos años desarrolló la que era su actividad principal, la llamada Universidad de Verano; espacio de encuentro y formación de joseantonianos de todas las edades y tendencias. En la actualidad, y presidida por José Gárate Murillo, aparentemente manifiesta cierto parón. Debe destacarse la galería multimedia de su web y su paciente acopio de cuanto escrito o novedad bibliográfica irrumpe sobre el prematuramente desaparecido fundador de la Falange Española.

.- Plataforma 2003. En cierto modo, el papel, que en teoría pudiera desempeñar con regularidad la Fundación José Antonio, lo viene desempeñando Plataforma 2003, nacida al objeto de conmemorar el centenario del nacimiento de José Antonio Primo de Rivera. A partir de un grupo inicial de 200 socios fundadores, se alcanzó la cifra de varios miles. El objetivo fundacional, que era difundir la figura y pensamiento de José Antonio más allá de los “ambientes azules”, apenas pudo alcanzarse, en parte –aunque no exclusivamente- por la cerrada negativa de los medios de comunicación y universitarios, salvo contadísimas excepciones; prueba de la imposición de un pensamiento políticamente correcto que no permite fisuras ni disidencias. En la actualidad, la entidad, transcurridos 10 años de los actos conmemorativos, y de la mano de un grupo de socios, mantiene diversas actividades, especialmente como editora/distribuidora, además de otras de carácter formativo y asociativo; todo ello bajo la invocación de «la absoluta primacía de lo espiritual y la suprema realidad de España; siempre, al servicio del hombre, como persona, y en defensa de su libertad».

.- Club de Opinión Encuentros. Nacido en 1979, del empuje de un grupo de antiguos miembros del Frente de Juventudes, tiene como objeto «promover una corriente de pensamiento regeneracionista, solidario, patriótico y humanista, mediante: El estudio del pasado histórico español, la realidad socio-política actual y su posible y lógico futuro; la búsqueda sistemática de objetivos nacionales; la elaboración intelectual de los logros obtenidos en uno y otro caso, y su difusión a todos los niveles y sectores sociales». Para ello organiza conferencias mensuales encuadradas en los ciclos “Encuentros en El Pardo”, por las que han pasado intelectuales de múltiples disciplinas, y edita una publicación trimestral, Cuadernos de Encuentro, de pensamiento y actualidad, que ha alcanzado ya su número 114 (existe versión digital). Esta entidad, en la que también han encontrado acomodo los últimos -en su día denominados- “reformistas azules”, está presidida por Luis Fernando de la Sota Salazar.

.- Hermandad de la Santa Cruz y Santa María del Valle de los Caídos. De 1958 a 1982, se estableció en unas instalaciones de la explanada trasera de la Abadía, un “Centro de Estudios Sociales”, como «plasmación práctica de la idea de reconciliación y de superación de la guerra». Sucesora, en cierto modo, de esta obra y espíritu, la Hermandad del Valle, como se la conoce más abreviadamente, celebra anualmente unas jornadas denominadas “Conversaciones en el Valle”, siendo su número XIX las de marzo de 2013; a la vez que edita una revista de pensamiento y opinión denominada Altar Mayor, que ha alcanzado, por su parte, el número 155. La versión digital fue hackeada y no se ha vuelto a actualizar, perdiéndose virtualmente, que no del más permanente papel, un caudal de casi 25.000 páginas. Su mayor reto actual es la renovación generacional, manteniendo un nutrido grupo de intelectuales de altísima talla. Está presidida por el historiador Luis Suárez Fernández.

.- Foro Arbil. Nacido en su día como “cuartel de invierno” de antiguos miembros de las Juventudes del Frente Nacional, incorporó a lo largo de los años posteriores a autores de diversa procedencia, que compartían el fundacional compromiso de Arbil «en favor de los valores, que quiere abrir cauces de participación ciudadana en la defensa de los principios genesiacos que configuran la civilización, buscando su implantación en la sociedad». Además de ocasionales actividades formativas y públicas, viene editando una de las primeras revistas digitales de pensamiento en castellano, Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, que se mantiene todavía hoy, siendo el número 127 el, de momento, último insertado en la red de redes.

.- Existen otras entidades, de arraigo y calado diverso, algunas de ellas de una actitud sorprendente por su persistencia y apertura de miras que, sin subvenciones, y contra viento y marea (materializados en concejalías de cultura y otras formas de comisariado de “policía del pensamiento”), de las que únicamente mencionaré alguna, sin demérito de otras: Asociación Cultural Tradicionalista Fernando III el Santo de Palencia, Ademán de Sevilla, Fundación Leyre de Pamplona, Círculo de Estudios La Emboscadura (próxima al Movimiento Social Republicano), la asociación cultural Resistencia Cristiana, Foro Historia en Libertad, Asociación Cultural Fernando III de Sevilla, etc.

Matizaré en este apartado, lo que es aplicable a buena parte de las referencias orgánicas recogidas en esta serie de trabajos, que la reseña de las diversas entidades, agrupaciones e iniciativas de cualquier tipo, no implica nivelación alguna; propósito que el autor en ningún momento ha pretendido.

 

Editoriales y librerías

Las editoriales a las que nos referiremos a continuación, como empresas culturales -en el sentido amplio del concepto- no persiguen la acción partidista y política concretas, pero entre sus productos se encuentra alimento espiritual, claves de análisis, estudios históricos, ejercicio de la “memoria histórica” no revanchista, etc., de los que se nutren sectores de la derecha populista. Desaparecidas, años atrás, algunas editoriales “históricas”, como DYRSA, Vassallo de Mumbert, y tantas otras, o distribuidoras como Sármata, mencionaremos a las que siguen hoy activas.

.- Ya hemos hablado de la actividad editora y distribuidora de Plataforma 2003. No es única en la difusión del pensamiento joseantoniano, la historia falangista, y las gestas de la División Azul. Es el caso de la madrileña Ediciones Barbarroja, que cuenta ya con un amplio catálogo enmarcado en las temáticas citadas, más otras obras literarias, textos de pensamiento alternativo, etc.; desde un espíritu de disidencia y búsqueda de vías de superación de las fracturas existentes entre españoles.

.- Fuerza Nueva Editorial, otro fruto del genio personal de Blas Piñar, sigue ofreciendo el amplio fondo bibliográfico de siempre, junto a algunas novedades recientes, caracterizado por su fidelidad a los principios fundacionales de Dios, Patria, Justicia; al igual que su homónima revista impresa mensual.

.- Editorial/Fundación Speiro. Del impulso del político e intelectual monárquico tradicional Eugenio Vegas Latapie, nacieron “los amigos de la Ciudad Católica” y la revista Verbo, subtitulada «revista de formación cívica y acción cultural según el derecho natural y cristiano». Editada actualmente en la modalidad de números dobles, ha alcanzado en el pasado 2013 el 518, nada menos. Establecida Speiro también como fundación, este potente núcleo de intelectuales, y su producción escrita (que dispone de un fondo editorial de varios cientos de títulos en castellano), han superado el medio siglo de vida, centrado en «el estudio y difusión del magisterio social de la Iglesia como cuerpo de doctrina centrado en la proclamación del Reino de Cristo sobre las sociedades humanas como condición única de su ordenación justa y de su vida progresiva y pacífica», tal y como se señala en su web. Como actividad pública anual, el pasado 20 de abril se celebró -correspondiente a 2013- la “L reunión de los amigos de la Ciudad Católica”, estudiando “Tecnocracia y Democracias”. Siguiendo los pasos y el ejemplo, entre otros, de figuras de la talla de Juan Vallet de Goytisolo, Miguel Ayuso Torres es el actual presidente de la Fundación.

.- Actas Editorial nace en 1990, concibiéndose como «un lugar de resistencia, un lugar de defensa de la Historia rigurosa y veraz de la España tradicional», conforme reza su web. Dirigida por Luis Valiente, la editorial ha publicado más de doscientos títulos, además de dos publicaciones periódicas: Aportes. Revista de Historia Contemporánea y Revista de Historiografía. Pioneros en la revisión de la historiografía de la Guerra Civil española, según publicó el CINDOC-CSIC hace algunos años, es la editorial que más trabajos publica al respecto; afirman. También se ha especializado en la historia del carlismo, en lo que contribuyó especialmente Ignacio Hernando de Larramendi y Montiano, abogado, escritor y empresario que transformó MAPFRE en una de las mayores empresas españolas. Otro puntal de la editorial es la publicación de congresos, seminarios y reuniones científicas. E informa que son más de 1.000 historiadores de todas las especialidades los que han publicado en la editorial.

.- Ediciones Nueva República es el sello editorial vinculado, a título personal, al Movimiento Social Republicano. Viene editando, junto a varias colecciones temáticas de libros, una revista de pensamiento “no conforme”, Nihil Obstat, en la que junto a textos propios del “fascismo clásico”, presentan textos de actualidad, monográficos de historia, etc., en general obra de pensadores poco conocidos en España. A pesar de su marcado carácter inicial, está demostrando instinto comercial, por ejemplo al editar en castellano, como primicia, el texto del gurú de la Nueva Derecha francesas, Alain de Benoist, Démocratie: le problème.

.- Ediciones Camzo. Según reza su web, es una editorial alicantina «destinada principalmente a la reedición de textos de carácter antropológico, histórico y hermético editados desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX. Así como la edición de obras actuales que contemplen dichos temarios». Desde 2009, ha editado una veintena de títulos variados: desde una reedición de El Drama Wagneriano, de Houston Stewart Chamberlain, a un estudio de Eduardo Velasco crítico con la intervención occidental en la Libia de Gadafi.

.- No podíamos dejar de mencionar a Pedro Varela, antiguo dirigente de CEDADE y persistente editor/librero, famoso por la distribución de obras de todo tipo; también de carácter nacional-socialista. Ello le llevó a sufrir todo un itinerario penal a partir de 1996 y diversas requisas de materiales impresos y audiovisuales. Tras cumplir una pena de 15 meses de prisión por justificación del Holocausto, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a España en marzo de 2013 a abonarle 13.000 euros; determinando que no fue acusado de dicho delito en primera instancia. Sigue dirigiendo Librería Europa, en Barcelona, y su actual sello editorial es Ojeda.

Existen otras editoriales que, dentro de su propia línea y amplio repertorio, ocasionalmente publican títulos y autores “políticamente incorrectos” que sirven de munición ideológica para las diversas facciones populistas: sean de carácter político, antropológico, artístico, religioso, narrativo… Así sucede con Ciudadela, Sekotia, Libros Libres, Áltera, SEPHA y otras de mayor calado y relevancia.

Señalemos, por último, que la existencia de librerías especializadas, temática e ideológicamente en alguna –o varias- de las plurales corrientes de la derecha populista (evolianos, Nueva Derecha, tradicionalistas…) es una constante en numerosas ciudades de Francia e Italia, especialmente. España, de nuevo, es una excepción; salvo la veterana Librería Europa de Barcelona y otras pequeñas iniciativas locales en proceso de consolidación. Ante esta carencia, internet es una alternativa para la adquisición de títulos de lo más diverso y en cualquier idioma.

 

Revistas y publicaciones impresas

La derecha populista española carece de medios de comunicación relevantes. Si en los primeros años de la Transición llegó a contar con dos diarios (El Alcázar y El Imparcial), una emisora de radio alegal (La Voz de la España Nacional), así como varios semanarios (Fuerza Nueva, Heraldo Español…) y decenas de revistas y boletines de partido, en la actualidad, por lo que a prensa escrita respecta, atraviesa, acaso, su peor momento; internet, en cualquier caso, parece haberle tomado el relevo.

.- En el ámbito de las publicaciones de partido, apenas encontramos Patria Sindicalista, bimensual subtitulado «periódico de oposición nacional» editado por FE de las JONS, que ha alcanzado, en esta nueva etapa de tan histórica cabecera, el número 30; y los tradicionalistas Ahora Información, en formato revista y Tradición Viva, en edición impresa bajo pedido e inicial volcado digital. Ambos se distribuyen vía suscripción, en los locales de ambos grupos y en las actividades públicas de los mismos.

.- Otras publicaciones impresas de carácter político son el ya mencionado mensual Fuerza Nueva, que con el de diciembre de 2013 ha alcanzado ya su número 1432, una verdadera proeza; y la irregular La Nación, sucesor en espíritu del diario El Alcázar. Ambas, distribuidas por suscripción.

.- El «quincenal navarro católico» Siempre p’alante, ha alcanzado ya su número 709, correspondiente al 1 de enero de 2014; sucesor en cierto modo del último diario tradicionalista español, El pensamiento navarro. Nada menos que 32 años en la brecha. Se presenta como órgano periodístico de la Unidad Católica de España, dirigido a los integrantes y amigos de las denominadas Uniones Seglares existentes en varias ciudades españolas.

.- En el ámbito identitario, de influjo europeo e incluso paganos, dos revistas se vienen publicando con incierta periodicidad: Tierra y Pueblo y Europae, desarrollando temáticas históricas, antropológicas, folklóricas, etc.

.- Como publicación de difusión muy restringida y especializada, destaca la RHF, o Revista de Historia del Fascismo, que edita el prolífico Ernesto Milá con materiales en su mayor parte propios, bajo la proclama «Ni apologistas ciegos, ni detractores sistemáticos; así fue una época del siglo XX». Con la periodicidad de un número, al menos, cada dos meses, el correspondiente al de noviembre de 2013 está marcado con el XXVI.

.- En el ámbito de las revistas doctrinales, debemos recordar, para tener una perspectiva, las  desaparecidas El Martillo, El manifiesto (sobrevive en versión digital), Fundamentos para una nueva cultura, Punto y Coma, Disidencias (dos etapas), Hespérides

Hoy día, en este sector, debemos mencionar, de nuevo, a Verbo, con su medio siglo de vida. Y situada, en cierto modo, en sus antípodas doctrinales, Nihil Obstat.

Otro espacio relevante merece Razón Española. Nacida en 1983 de la mano de Gonzalo Fernández de la Mora y Mon, uno de los intelectuales españoles más sólidos del siglo XX como impulsor de la doctrina razonalista en la filosofía política, se mantiene como una de las empresas doctrinales más interesantes y persistentes en el escenario del pensamiento en lengua española, habiendo publicado en sus páginas autores de un amplio espectro ideológico: conservadores, liberales, derechistas sin complejos, monárquicos tradicionales, etc.; unas etiquetas que no hacen justicia al esfuerzo. Su editora es la Fundación Balmes, que organizara unos años antes Federico Silva Muñoz, siendo su finalidad «contribuir -en palabras de Gonzalo Fernández de la Mora- al desarrollo de una concepción del mundo: el humanismo, que es la sustancia racional de la filosofía cristiana». Así, su objetivo no sería «pragmático, sino teórico; no es inmediato, sino mediato; no es político, sino dialéctico». Está dirigida en la actualidad por su hijo, Gonzalo Fernández de la Mora y Varela. Su larga trayectoria constituye, en tales circunstancias, un consolidado proyecto intelectual. Treinta años de existencia, 182 números editados y más de 25.000 páginas impresas.

En puridad de conceptos, dadas sus cosmovisiones, perspectivas y proyectos específicos, ni Verbo ni Razón Española son órganos de una supuesta derecha populista, ni su configuración mediata o última es su objetivo; pues su labor es metapolítica. No en vano, ambas están dirigidas a intelectuales y demás estudiosos con formación y gusto por el rigor en el pensamiento; algo, hoy día, “políticamente incorrecto”· Y rehúye debates partidistas. Pero son laboratorios de ideas. Y sin subvención alguna. 

 

Música: RAC, folk

La música, otra dimensión inseparable de las vivencias juveniles que marcarán unas vidas, especialmente, también ha sido explorada desde ambientes populistas; no hay mística guerrera o política sin música… ni poesía.

En Europa es toda una legión de grupos musicales la que cubre un amplio espectro de tendencias: la música Oi!, el RAC (Rock Against Communism, es decir,  Rock Contra el Comunismo, surgida en Gran Bretaña hacia 1977), la música Folk, cantautores “fusión”, bandas de reivindicación política… En inglés (Skrewdriver fue la banda pionera en RAC), alemán (Hauptkampflinie, entre otros grupos), italiano especialmente (Zeta Zero Alfa, banda musical de RAC vinculada a Casa Pound Italia,  Amici del Vento, La Compagnia dell’Annelo y varias decenas de grupos más), francés, polaco, checo, croata… y ¿español? Pues también.

Algunos de los nombres más conocidos en esos ambientes musicales alternativos son: División 250, Batallón de castigo, Estirpe Imperial, Axis Mundi, la cantautora Mara Ros y un par de docenas más.

Y cuentan con sus propias distribuidoras, sellos discográficos, webs, y toda una verdadera gama de merchandising para entusiastas. No les resulta fácil organizar conciertos, en contraposición a otras corrientes musicales antagonistas (rock radical vasco y antifa, SHARP o Skinheads contra los Prejuicios Raciales, Hip-Hop antifascista, los ska y punk vinculados a Red & Anarchist Skin Heads, etc.), pues desde los ayuntamientos se encargan de prohibir sus convocatorias con la excusa del mantenimiento del orden público. De hecho, a las citas de unos, inevitablemente les sucederán las contra-convocatorias de sus declarados enemigos políticos (cualquiera de los numerosos grupos “antifa”), aunque compartan tendencia musical, que les “marcan” obsesivamente.

Por último, señalemos que existe otro campo musical de recreación histórico: el de la recuperación de viejos himnos de la época de la guerra civil, milicias combatientes, División Azul, músicas militares… En el campo falangista están las recopilaciones musicales del Coro San Fernando. “Voces de gesta” fue su equivalente en el del tradicionalismo.

 

Militaria

Poco a poco, se vienen consolidando en España las ferias de contenido y denominación Militaria: actividades relacionadas con el coleccionismo, antigüedades militares, materiales militares modernos, ropa, Airsoft, revistas especializadas en temas histórico-militares y armas, editoriales y librerías sectoriales, pintores, grupos de reconstrucción histórica, asociaciones de veteranos de las Fuerzas Armadas, concentraciones de vehículos militares, miniaturismo y figuras, disciplinas como la esgrima medieval… Ferias muy comunes, por otra parte, en otras latitudes muy diversas.

A lo largo del pasado 2013 se generaron ciertas polémicas mediáticas y políticas, al identificarse entre los expositores de algunos de esos encuentros Militaria, objetos ilustrados con símbolos mal llamados “pre-constitucionales”, junto a otros procedentes de las potencias derrotadas en la Segunda Guerra Mundial.

A esas ferias y encuentros acude todo tipo de personas interesadas en tan amplio abanico de aficiones y disciplinas. Así, por ejemplo, no es inusual, sino todo lo contrario, encontrar en un mismo espacio conjunto a un grupo de reconstrucción militar perfectamente pertrechado con uniformes y complementos de la División Española de Voluntarios (la mundialmente conocida como “Azul”) junto a supuestos milicianos del Frente Popular… compartiendo rancho elaborado in situ en perfecta camaradería y armonía. Polémicas que encubren la intolerancia genética de quienes se autoproclaman guardianes ideológicos y de costumbres de un orden político corrupto que apenas tolera aires de libertad no controlados, subvencionados y convenientemente teledirigidos. Entre muchos, proponemos el siguiente ejemplo de “policía del pensamiento” al servicio del sistema:  http://www.eldiario.es/politica/coleccionismo-profascista-censura-feria-Militaria_0_202630049.html).

 

Internet y el ciberactivismo

Internet, por lo que respecta a los medios de comunicación, ha tomado el relevo con fuerza al papel e, incluso, a la televisión convencional y al cine. Además, absorbe más y más tiempo, en su dimensión de realidad virtual que, con novedosas aplicaciones informáticas, innova constantemente las modernas redes sociales de las que se nutren, de contenidos y afectos, especialmente –pero también otros sectores sociales- los jóvenes. Pero es una realidad engañosa: una única persona puede mantener una publicación digital, del tipo que sea, de altísima calidad gráfica, abundantes recursos informáticos, colaboraciones destacadas, contenidos audiovisuales, periodicidad regular, etc., durante años y con un alcance insospechado para las publicaciones convencionales. Y detrás, únicamente estará el impulsor del proyecto; apenas nada más. Pero, pese a ello, se lee menos que nunca; también en el área patriótica o populista. Y es tanta la información que llega, y el tiempo empleado en las redes sociales, que la reflexión personal y el nivel cultural… disminuyen a pasos agigantados.

Ciertamente, mediante una alarma en redes, se puede convocar unos cientos de activistas en unas horas; lo que hace años suponía semanas de carteles, buzoneos, llamadas telefónicas... Pero no hay que sobrevalorar el fenómeno. “Realidad” y “virtual”, aunque tantas veces figuren seguidas, no suelen corresponderse y ocultan múltiples falsedades e imposturas. Además, el efecto supuestamente exponencial de las noticias, vídeos, etc., difundidos por estas vías, salvo excepciones, circulan en “bucles de información”, agrupaciones de afinidades diversas; de modo que romper el aislamiento o acceder a otras, no es tan sencillo como en teoría se antoja.

.- No hay partido, ni grupo alguno, de esta área, ni de ninguna otra, aunque sea de dimensión mínima, que no disponga de un portal en internet más o menos sofisticado. Algunas se identifican expresamente como “portavoz” u “órgano de”. En otros casos, aunque se subtitule de otro modo, se identifican con la línea de un grupo determinado. Es el caso de Tribuna de Europa, impulsado desde el Movimiento Social Republicano. Tecleando en cualquier buscador el nombre del partido, incluso incompleto o con errores, rápidamente puede accederse a cualquiera de ellas.

Por otra parte, son varias las cabeceras en formato digital accesible desde diversos dispositivos electrónicos, que constituyen auténticas publicaciones perfectamente estructuradas, a modo de revista periódica. Verbo y Acción, en el entorno de Democracia Nacional, y El patriota, del Nudo Patriota Español, son dos de ellas; como lo fue AES informa que cesó en su número 50.

.- Otras webs se presentan como verdaderas publicaciones doctrinales digitales: editorial, sumario, artículos por secciones… La pionera y precoz Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica ha alcanzado recientemente su número 127, auténtico “laboratorio de ideas” que suma el espacio equivalente a más de 35.000 páginas impresas; prototipo de otras posteriores.

En un espacio cultural y metapolítico análogo al anterior, recientemente, desde Murcia, ha surgido La Razón Histórica, con magníficas colaboraciones y regularidad temporal.

Elementos, desde Zaragoza, subtitulada «Revista de Metapolítica para una Cultura Europea» difunde en formatos muy accesibles, también para e-book, las ideas de la Nueva Derecha. Ha alcanzado su número 63.

El Manifiesto, periódico política y socialmente incorrecto, ha tomado el relevo a la edición en papel de la revista impresa, editada por Áltera de Javier Ruiz Portella, El manifiesto contra la muerte del espíritu y la tierra, mediante actualizaciones diarias. Pretenden lanzar una revista en formato digital accesible desde diversos dispositivos; si bien el proyecto aparentemente se encuentra paralizado.

.- Otra modalidad son los denominados portales: conjunción de noticias, artículos, espacios de opinión, anuncios de actividades, vídeos, actividades culturales…

Infonacional.com fue el pionero. Patriotas.org es el portal de la iniciativa La España en Marcha. HispaniaInfo se elabora desde ambientes joseantonianos.

.- De las denominadas agencias de noticias sobreviven ID Press, junto a Identitaria, de homónima tendencia. Y se ha incorporado a esta área, desde ambientes falangistas, Telexmundo, información internacional en titulares.

.- Existe toda una serie de publicaciones diarias, combinación de agencia, diario y portal, algunas totalmente profesionalizadas, de las que son asiduos lectores no pocos simpatizantes de algunas de las corrientes de tan discutida derecha populista.

La pionera fue Hispanidad.com, del periodista Eulogio López, toda una referencia en Economía, a quien no le tembló la mano al incorporar, un tiempo, accesos directos a los partidos políticos partícipes de los llamados “cinco principios no negociables”, de inspiración en el Derecho Natural.

De tendencia tradicionalista, destaca Tradicióndigital.com.

Alerta Digital es el diario dirigido por el periodista malagueño Armando Robles desde 2007; acaso uno de los digitales de mayor crecimiento en España, e inequívocamente populista. Cuenta con una filmoteca con vídeos de comentarios y análisis de Armando Robles. También emite online el programa La Ratonera, una tertulia ha sumado hasta 200.000 visitas. Y ya hemos mencionado a SOLUCIONA como un fruto de algunos de los colaboradores más directos de Alerta Digital.

En versión digital, Diario Ya, cabecera históricamente ligada a la editorial Católica y a la Asociación Católica Nacional de Propagandistas, en esta nueva etapa actualiza diariamente contenidos a base de informaciones y análisis elaborados por algunos intelectuales y profesores que pudieran situarse en el ámbito ideológico de Alternativa Española, aunque no exclusivamente.

El digital DiarioPueblo.es, recupera –acaso para empresas futuras- la histórica cabecera del que fuera portavoz de los sindicatos verticales, partiendo de la afirmación de que «No hay una sola institución que se salve del clima de decadencia y rufianismo moral en que se ha convertido el Estado construido tras la muerte del general Franco. Ciertamente, venía de atrás. La casta ya estaba en la oligarquía tardofranquista y en una oposición vendepatria que, haciendo honor al calificativo, fue lo primero que hizo en cuanto olisqueó la posibilidad de tocar poder. Y ahora tenemos lo que tenemos». Y propone un programa regenerador de resonancias joseantonianas: «La tarea de PUEBLO Digital es poner nuestro grano de arena para una toma de conciencia de los españoles. Conciencia que solo puede ser útil si acomete una tarea histórica: soldar las fracturas entre los hombres y las tierras de España que este sistema ha ensanchado hasta lo imposible. Estas rupturas son la ruptura del hombre consigo mismo, con la naturaleza, con sus semejantes, con la comunidad, con el saber, con la historia y con lo Sagrado.»

Minuto Digital fue la cabecera pionera del populismo, tanteando, según vimos, diversas opciones: derecha populista, la nacional-liberal, impulsando incluso una plataforma afín, España y Libertad… Acaso haya frenado su crecimiento a causa de los cambios de dirección y línea. Su actual director y en su día fundador, Santiago Fontela, parece estar volcado en un nuevo impulso a la web, sin desvincularse de los contenidos eróticos que generaron no escasa polémica.

.- Desarrollados por personas o colectivos muy reducidos, existen infinidad de webs y blogs, algunos muy elaboradas, temáticas, pluridisciplinares y originales. Destaquemos únicamente dos, para no hacer este artículo interminable.

InfoKrisis; de Ernesto Milá. Subtitulado «Contra el Nuevo Orden Mundial - Contra el pensamiento único - Contra lo políticamente correcto». Imprescindible para conocer análisis de fondo y nuevas publicaciones de este prolífico y sagaz autor.

La memoria de la otra Europa. «”Proyecto "Negro" de reconstrucción de la memoria histórica. Elaborado poco a poco por el colectivo "la Brigadilla". Compuesto por militantes NR españoles y con la intención de recuperar parte de nuestra historia. Aquella que hemos escrito con nuestra militancia política durante décadas». Textos, videos, noticias…

.- Mencionaremos la existencia de otras iniciativas digitales, del todo dispares, pero en las que pueden rastrearse ciertas referencias o presencias de las tendencias que venimos asociando a la denominando derecha populista. Así, sin ánimo de exhaustividad: el castellonense Mediterráneo Digital, que además de sus numerosos contenidos visuales también ofrece noticias del entorno político que denomina “identitarios”, entre los que incluye a grupos de extrema derecha e incluso a los abertzale vascos; y el veterano Navarra Confidencial, magnífica web de ámbito regional en la que, entre otras muchas cuestiones -también de carácter nacional y especialmente económico, demográfico y de cultura de la vida- se hacen eco de iniciativas o posicionamientos de la CTC.

.- Los “foros” conforman otra dimensión de esta “realidad virtual”. Independientes unos (por ejemplo hispanismo.org), insertos en portales o webs de partidos, otros muchos. Los hay de ámbito nacional, como el mencionado, o regional (Navarraresiste.com); generales o temáticos (política, historia, fútbol…). En cualquier caso, al igual que este fenómeno en su conjunto, son una expresión más de la vivacidad de las redes sociales; pero, si bien marcan una tendencia que aparentemente marginará al papel e innovará las relaciones personales y sociales, es susceptible de distorsiones y acciones encubiertas malintencionadas, de variado pelaje, bajo la máscara del anonimato. Y huelga decir que en el ámbito del ascendente mundo de las redes sociales -facebook, twitter y linkedin especialmente- la inmensa mayoría de todas las iniciativas mencionadas tienen su reflejo diario y casi permanente, siendo miles las cuentas españolas que pueden consultarse (colectivas, unos cientos, e individuales las demás). Ciertamente, esta dimensión, para las nuevas generaciones de militantes populistas, hijos de su tiempo, es decisiva en su configuración y agrupación; por lo que no es improcedente hablar únicamente de recambio generacional el que se viene experimentando en estas áreas, sino incluso de ruptura ideológica y vital en algunos de sus sectores.

 

Tras esta visión panorámica –en dos entregas- de algunas de las expresiones sociales más significativas de la derecha populista española, y para alivio de los lectores de esta serie, continuaremos la semana próxima con una entrega mucho más breve: la referida a las “internacionales” populistas.

 

+ Artículos anteriores:

La derecha populista europea se organiza (1).

http://latribunadelpaisvasco.com/not/639/la_derecha_populista_europea_se_organiza__1_

Una derecha muy diversa, pero identitaria y euroescéptica, presente en toda Europa… salvo en España (2)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/655/una_derecha_muy_diversa__2_

La larga marcha de la extrema derecha española (3)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/685/la_larga_marcha_de_la_extrema_derecha_espanola__3_

Una derecha populista española dispersa y fragmentada: nacional-revolucionarios, familias “históricas” (4)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/704/una_derecha_populista_espanola_fragmentada__4_

¿Otros populismos en España? Identitarios/antiinmigración; moderados, conservadores (5)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/729/_otros_populismos_en_espana__identitarios_antiinmigracion__moderados__conservadores__5_

 

http://latribunadelpaisvasco.com/not/789/derecha_populista_espanola__cultura__editoriales__revistas__musica__militaria__internet_y_ciberactivismo__7_

 

 

Proyección social de la derecha populista española: institucional, sectorial, sindicalismo, acción social, Memoria, brotes verdes (6)

Proyección social de la derecha populista española: institucional, sectorial, sindicalismo, acción social, Memoria, brotes verdes (6)

Consideraciones previas

La realidad social en España del conjunto de organizaciones que podrían integrar, en cierto modo, el espectro político de lo que en Europa se conoce como “derecha populista”, con todas las críticas y limitaciones del concepto –insistimos-, trasciende la mera presencia pública y mediática de la sopa de siglas que hemos descrito en los dos artículos precedentes.

Esta circunstancia no es diferente de lo que puede observarse en el resto de Europa; pero a un nivel de “escala” proporcional a su representación política.

Queremos destacar, en primer lugar, cómo el concepto de “derecha social”, que se ha empleado por ciertos politólogos y comentaristas para enmarcar la realidad humana de una derecha muy plural en sus expresiones e idearios, es una acepción sociológica, más allá de su concreción política, que expresa la existencia de unos sectores sociales no asimilables inevitablemente al Partido Popular, y que pudieran encajar, no sin reservas y al menos una parte sustancial de la misma, en la neo-categoría política de “derecha populista”. Son diversas franjas ciudadanas, plurales, heterogéneas, las que se vienen movilizando, en ocasiones, sin una dirección estratégica concreta y que, procediendo incluso de la izquierda o la indiferencia política, se desaniman al comprobar que apenas ningún partido con “poder real” asume sus necesidades.

Así, al creciente número de electores propios desencantados por las políticas del Partido Popular, que podríamos definir como derecha ideológica (liberales, conservadores, moderados…) se suman: la pequeña franja del electorado clásico de la extrema derecha nunca asimilada; los padres de familia castigados por la legislación derivada de las políticas de género impulsadas por el PSOE de Rodríguez Zapatero y sostenidas por los populares (y que únicamente han sido cortejados desde UPyD); defensores de la vida humana (desde la concepción hasta la muerte) decepcionados con la tibieza de las políticas populares; los pequeños comerciantes arruinados o en callejón sin salida por las políticas horarias de comunidades comandadas desde el Partido Popular en beneficio de las grandes superficies (la fragmentación de las asociaciones de “autónomos” es fruto de la desarticulación de este tejido social tradicional); los jóvenes “ni-ni” frustrados por un mercado laboral precario e incierto futuro en feroz competencia de inmigrantes –legales o no- desesperados y prestos a cualquier condición laboral; los jóvenes titulados y profesionales ya veteranos, obligados a emigrar para encontrar trabajo cualificado inexistente en España; los jubilados de rentas inferiores que año tras año pierden capacidad adquisitiva y cuyo futuro pasará por residencias de condiciones materiales y atención humana en ocasiones deplorables (una de tantas lagunas sociales apenas “visibilizada”); funcionarios desencantados por unas prácticas de personal politizadas y serviles a la partitocracia de turno y el control sindical; consumidores y usuarios a los que se ningunea pese a una legislación garantista farragosa e incumplida en tantas ocasiones; proveedores de las administraciones públicas que ven cómo sistemáticamente se aplazan las percepción de retribuciones; múltiples afectados por la lentitud incomprensible de la Justicia española, en sus diversas jurisdicciones, en contraste con la celeridad con que actúa cuando existen intereses oligárquicos por medio; clases medias acosadas y empobrecidas a causa de tan alta y progresiva tributación; víctimas de los abusos bancarios (preferentes, hipotecas sobrevaloradas…); sencillos patriotas atónitos ante la pasividad del Gobierno antes los ataques secesionistas y la destrucción de la identidad cultural española; etc.

¿¡Y qué decir, ya, de las víctimas del terrorismo, manipuladas, ninguneadas, movilizadas hasta la extenuación física y moral…!?

Un voto de protesta creciente y a canalizar... De hecho, son muchos los que quieren encabezar semejante manifestación. Así, desde la extrema izquierda se tienden cañas hacia esas aguas revueltas; también desde UPyD, en Cataluña Ciutadans, y su Movimiento Ciudadano en el resto de España.

Ciertamente, tales sectores no alimentan indefectiblemente a una derecha populista, pero en otros países, en buena medida, franjas sociales análogas han contribuido a su configuración. Y hemos excluido a los pequeños agricultores, pues, lamentablemente, son una especie en vías de extinción…

Existen, ciertamente, plataformas ciudadanas, organizaciones de consumidores y usuarios, de afectados (por las hipotecas, por expropiaciones, etc.), que se vienen movilizando y que no necesariamente han sido captadas por el movimiento contestatario del 15-M, ni por la extrema izquierda que lo ha parasitado. En definitiva: ese voto protesta está, en buena medida, por concienciar, configurar y canalizar.

Otro fenómeno creciente –en el ámbito de la opinión pública- es el de las plataformas digitales de recogidas de firmas para campañas de carácter reivindicativo vía internet. Change.org («¡Por una verdadera participación ciudadana en los asuntos públicos!»), y Avaaz.org (conforme su web, «significa "voz" en varios idiomas europeos, asiáticos y de Medio Oriente, nació en el 2007 con una misión simple y democrática: movilizar a los ciudadanos del mundo para cerrar la brecha entre el mundo que tenemos y el mundo que la mayoría de la gente quiere»); ambas desde la izquierda. HazteOir.org (HO, «La participación útil a favor de la dignidad humana y la libertad»), desde una postura más de derecha clásica. Algunas voces, que pueden enmarcarse en tan discutida como discutible “derecha populista”, han acusado a ciertas entidades de tan novedoso sello, de servir de coartada del Partido Popular: por “secuestrar” y “parasitar” el voto católico y más conservador. Seamos concretos: nos referimos a Hazte Oír. Pero la respuesta se impone: desde el exterior no se les puede determinar una línea de ruta. O se monta una estructura alternativa, o se participa en HO en simbiosis táctica de intereses y medios tácticos; si ello es posible y hay voluntad.

Debemos insistir en otra cuestión. La que desarrollaremos en este capítulo de la “proyección social populista” (en dos entregas sucesivas dada la extensión con que finalmente se nos ha expuesto al estudiarla) es una caracterización no exhaustiva, muy delicada y no exenta de riesgos y errores; que seguro cometeremos desde los límites de nuestro trabajo y, en algún caso, por una información deformada. Así, por ejemplo -y que nadie busque segundas intenciones ni intereses de terceros- sería un error descomunal calificar a AUSBANC (Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios) de entidad populista a causa de la militancia juvenil de su directivo y fundador Luis Pineda. Aunque fuera dirigente del Frente de la Juventud, en su última etapa y captara sus primeros socios en ambientes “azules”, hace muchos años ya que el mencionado se encuentra alejado psicológica, afectiva y políticamente de todo aquello. AUSBANC, pues, no es derecha populista. Otro asunto es que una entidad análoga pudiera haber sido fundada –hipotéticamente- con una línea neta de derecha populista. No es el caso.

Esta circunstancia viene a plantear varios matices.

“Todos tenemos un pasado”: ¿no se dice así, coloquialmente, hoy día, en todos los ámbitos de la vida afectiva y social? ¿O no fue Jorge Verstringe un militante neonazi? ¿Y José Barrionuevo, el ministro de los GAL, activo tradicionalista de la AET? ¿No participó activamente el ex-presidente Aznar en el FES, al igual que el actor comunista Juan Diego, cofundador –incluso- del grupo según algunas fuentes? ¿No desfilaba, todo ufano y uniformado de cabeza a los pies, como responsable de Fuerza Joven en Andalucía, en multitudinarias manifestaciones, José María del Nido, ex-presidente del Sevilla tantos años y, hoy, convicto en capilla? Y si mencionáramos las figuras relevantes de la política y otras dimensiones de la vida pública que un día militaron en la extrema izquierda marxista-leninista (algunos llegaron a ser ministros con Aznar): ¡serían legión!

Si en algo ha existido unanimidad –en los planos político, social y mediático- a lo largo de estos años, ha sido en la demonización de una descalificada a priori, y poco definida no obstante, extrema derecha: sus ideas, sus diversas expresiones sociales… y llegando, en ese trato denigratorio, al mismísimo plano personal; estigmatizando y marginando a personas de todo tipo. ¿Por su asociación a la violencia, al franquismo, a la Era de los dictadores? Maniobra extendida, por cierto, al conjunto de la siempre mencionada peyorativamente como “la derecha”. ¡Pocos insultos más graves que el de fascista…! Y de paso, se incluía en el “saco” a cualquier forma de disidencia no originada ni asimilable por el sistema imperante. Por el contrario, indiferencia acrítica ante esa “legión” de antiguos marxistas-leninistas; algunos de los cuales coquetearon, cuando no directamente militaron, en grupos terroristas.

Los comunistas y ex-comunistas nunca piden perdón, ni reconocen errores: es más, se sienten superiores en moral y capacidad de juicio; de todo y sobre todos. Defecto que comparten con el conjunto radical-progresista. A lo sumo “explican” los genocidios perpetrados por Lenin, Stalin, Mao, Pol Pot, Mengistu, y demás monstruos, como frutos desviados en aras del verdadero y deseable comunismo (¡todavía nunca aplicado!). Pero, debe objetarse desde la razón, si en su ideología anidan las semillas del totalitarismo, el terrorismo y el genocidio, por muchas piruetas dialécticas y sofismas que elaboren (y lo han hecho a nivel enciclopédico y de vulgata), no pueden justificarse moral, ni política, ni históricamente. Y, ante los siempre señalados paralelismos entre comunismo y fascismos: ¿es justo y científico-histórico asimilar nacional-socialismo y fascismo? ¿Y fascismo con franquismo? El fascismo, a su vez, ¿está más próximo al liberalismo o al socialismo? Socialismo y fascismo, ¿son ambos frutos “inevitables” de la modernidad? Y más específicamente en el campo de la izquierda: ¿todos los socialismos son equivalentes?, ¿son análogos, acaso, socialdemocracia y comunismo, o participan de un mismo “humus” ideológico? ¿Existe un debate real, libre y honesto, o se repiten dogmas “políticamente correctos” de manera acrítica, cómoda y repetitiva?

Si comunismo y nazismo fueron doctrinas totalitarias, que practicaron el terrorismo en diversas fases y dimensiones, y en consecuencia lógica de sus irracionales presupuestos desplegaron genocidios de dimensiones apocalípticas, ¿acaso, unos, comunistas y socios, los ejecutaron “desde la buena intención”, y otros, nazis y colaboradores, “desde una voluntad demoníaca”? Absurdo. Ese planteamiento, subyacente en muchas de las imposturas radical-progresistas, es, simplemente, aberrante e insostenible.

Si el “políticamente correcto” dogma del respeto a todas las opciones, a todas las ideologías, a todas las tendencias, tiene una excepción (nada menos que toda “la derecha”)… irracional pero táctica, algo pasa: una contradicción del sistema, una grieta en el pensamiento políticamente correcto, una incongruencia de la construcción radical-progresista. ¿No será, además de elementales errores lógicos, que muchos tienen un pasado que hacerse perdonar? ¿No serán meras pereza y cobardía intelectuales? ¿No será, incluso, por un miedo atávico a una alternativa real al sistema corrupto actual?

Tras estas disquisiciones, que nos llevarían mucho más lejos, pasemos a ver algunas dimensiones sociales de tan nebuloso espacio político; lo que nos llevará la presente y siguiente entrega.

Presencia institucional

No más de un centenar de concejales, en toda España, pueden estar, ahora mismo, vinculados a alguno de los grupos políticos mencionados en los dos artículos anteriores; tratándose de la única presencia político-institucional que ha obtenido tan heterogénea área. Y, en su mayoría, encuadrados en Plataforma por Cataluña: en torno a 65. Le seguiría Alternativa Española, con una quincena. El resto se lo reparten DNE, E 2000, PxL, Soluciona, MSR… Muy poco, ciertamente, pero mucho más que lustros atrás sumando todos los electos de los grupitos de la extrema derecha clásica y los nacientes partidos identitarios. La cuestión de la presencia municipal, en la teoría, siempre ha sido muy atendida por los grupos en cuestión. Todos tenían en mente la experiencia francesa, recordando que Jean Marie Le Pen inició su crecimiento a partir de pequeños éxitos municipales en Bretaña…. Y el “capote” socialista (cambios legales electorales oportunistas y supuesta financiación) dirigido a fragmentar a su enemiga derecha tradicional (gaullistas, liberales y democristianos). Además de este crecimiento relativo, debe destacarse otra apreciación: de ser concejales inequívocamente falangistas, en su origen, y perdidas sus “plazas” fuertes, los nuevos ediles han pasado a ser de naturaleza “identitaria”. Acaso ello indique que, en la ínfima incidencia política del fenómeno, la fórmula “identitaria” y “antiinmigración” está conectando mejor con los electores (recordemos el mencionado y supuesto “relevo” generacional experimentado en el área).

Entidades sectoriales

Existe cierta presencia sectorial, bien propia de partido, bien de carácter transversal, al agrupar activistas de procedencia “populista” en sectores o actividades “especializadas”. Es el caso del elevado número de militantes implicados en las asociaciones pro-vida, generalmente a título individual, especialmente los más moderados de esta área.

.- Los activistas de la Comunión Tradicionalista Carlista, según veíamos, han estructurado una Liga Tradicionalista como instrumento de generación de sinergias, intercambio de experiencias, etc., en diversos ámbitos; incluidos el juvenil y el de educación en los valores de la Tradición: Cruz de Borgoña, por ejemplo. Y en el ámbito de la Secretaría política de Don Sixto radican las Juventudes Tradicionalistas, cumpliendo análoga finalidad.

.- En el ámbito estudiantil, al declive de los grupos universitarios falangistas (FES, SEU) le ha sucedido la aparición de asociaciones alternativas ideológicamente transversales: Solución Universitaria Independiente (que no cuajó) y la actual Respuesta Estudiantil, con presencia en una veintena de universidades, varios locales abiertos (TNT, acaso, sea el más paradigmático), un diario digital, “El occidental”, participación en grupo en diversas manifestaciones, etc.).

.- La madrileña Unión de Abogados, que no ha rehuido su participación en diversas elecciones y vicisitudes colegiales, agrupa a un número relativamente importante de letrados falangistas, entre los que destaca Alberto Gugel.

.- El denominado sindicato Manos Limpias, desde los medios de comunicación generalmente calificado como de “extrema derecha”, sigue dirigido por Miguel Bernad, quien fuera secretario general del Frente Nacional de Piñar en 1994, y candidato para las elecciones al Parlamento Europeo. Ya en 1994, Bernad funda Manos Limpias, al que no se conoce actividad sindical, pero sí una intensa vida judicial mediante su denuncia sistemática de corruptelas de todo tipo. ¿Un ejercicio de populismo? Acaso, pero de no existir corrupción tan generalizada, fruto de las prebendas de la oligarquía partitocrática y sindical, maridada no pocas veces con los poderes económicos, Manos Limpias no tendría razón de ser. Y ahí sigue, afortunadamente.

.- En el mundo del excursionismo, la educación en valores y el ecologismo, también han surgido iniciativas de desigual calado. Así, Hispania Verde es la sección ecologista del Movimiento Social Republicano. FE de las JONS, por su parte, mantiene su “Grupo de Montaña Leones de Castilla”. Mencionemos aquí, por último y con muchas reservas, a algunas asociaciones locales de ideario scout, nacidas al calor de la histórica y apartidista Organización Juvenil Española (OJE), cuyo ideario era un delicado fruto destilado desde el más sintético pensamiento joseantoniano.

.- El gimnasio, para muchos jóvenes de hoy, forman parte de su identidad. El que abrió Juventud Nacional de Valencia, allá por 1984, acaso fuera una de las primeras experiencias pioneras en este sentido. Y Vieja Escuela de Madrid, especializado en boxeo, muay thai y kickboxing, sea de las más recientes; si bien acaso haya cambiado de titularidad.

.- Y podríamos mencionar, también, las numerosas secciones juveniles de la sopa de sigla referida en los dos textos anteriores…

Nos referiremos, ahora, a modo paradigmático, a dos entidades muy diversas.

.- Gallos de Marzo. Agrupa a antiguos militantes de las Falanges Juveniles de España (juventudes de la Falange de Fernández Cuesta y Márquez Horrillo). Alguno de sus impulsores está vinculado a Falange Auténtica. Es modelo de un tipo de entidades que ocasionalmente surge, para desaparecer antes o después, a modo de mixtura de “cuartel de invierno”, tertulias de invocaciones nostálgicas y legítimas e imprecisas ganas de “hacer algo”.

.- España y Libertad. Fue una plataforma, de voluntad transversal y populista, constituida a partir de los contactos e ideas nacidas desde la publicación Minuto Digital; pionera en internet de la derecha populista, dirigida por Santiago Fontela. Agrupó entidades muy diversas, algunas de ellas puramente nominales, siendo la hiperactiva y carismática Yolanda Couceiro Morín su alma mater. Impulsó actos patrióticos, acompañó a las víctimas del terrorismo, se personó en diversos intentos unitarios y, en último lugar, apoyó Vía Democrática, una de las escisiones de Plataforma por Cataluña. Su vocación de constituirse en el germen de una derecha populista, al modo europeo, le llevó a promover el concepto “nacional-liberal”; no lo consiguió, por lo que finalmente, tras varios años de frenética actividad, se disolvió hacia 2010.

Presencia sindical

El terreno sindical -predeterminado por una normativa análoga, en términos de representación y financiación, a la de los partidos políticos- es muy hostil a cualquier presencia que se escape al cuasi monopolio sindical establecido por UGT y CCOO. Hay ciertas excepciones, que participan, aunque en menor medida, de las prebendas del sistema: los sindicatos radicales de extrema izquierda, los nacionalistas, la anarcoposibilista CGT (acaso tercera fuerza sindical), y los independientes (USO y CSIF). En este panorama, los militantes de ideas patrióticas, populistas y similares, intentan trabajar preferentemente en sindicatos en los que, al menos, no se les hace la vida imposible; menos ideologizados y con menor vocación de comisariado coadyuvante del régimen actual. Y en otras ocasiones, algunos destacados militantes “disidentes” han sido denunciados y hasta perseguidos por su capacidad de liderazgo en organizaciones de clase, siendo acusados de infiltrados y otras lindezas. En internet pueden encontrarse, en foros de extrema izquierda, algunos ejemplos significativos de tales “marcajes”. En cualquier caso, y más allá de esos casos personales, y desaparecidas las diversas siglas que a lo largo de la Transición trataron de desarrollar un modelo sindical alternativo (FNT, ASNT y CONS), al menos tres grupos tratan, con muchas dificultades, de abrir brecha en este monolítico y duro terreno.

.- La Unión Nacional de Trabajadores (UNT) nace desde FE de las JONS, hacia 1978, habiendo conseguido algunas secciones sindicales y delegados; desarrollando cierta presencia y propaganda (en Madrid y Valencia, particularmente) en un crecimiento voluntarioso muy lento. Su presidente nacional es Jorge Garrido San Román.

.- Trabajadores Nacional Sindicalistas (TNS) es la sección dedicada al mundo del trabajo de La Falange. Con vocación de constituirse en verdadero sindicato, repasando su última memoria anual se observa que no logra despegarse de ser poco más que una oficina dedicada a la tramitación de jubilaciones y otras consultas legales. Carlos Rodríguez, como Jefe Nacional, y Jesús Muñoz (Jefe de Información y Prensa) lideran, con voluntarioso activismo, este proyecto caracterizado por una propaganda marcada por el lenguaje más clásico del nacional-sindicalismo.

.- La Unión Social de Trabajadores (UST) es el instrumento desde el que el Movimiento Social Republicano (MSR) intenta atraer a los trabajadores a su programa de “socialización”; si bien de una manera externa, dada la impermeabilidad del actual régimen sindical.

En suma, unos intentos muy desiguales que evidencian la dureza del ambiente sindical y la soledad y hostilidad a la que se enfrentan los trabajadores de convicciones disidentes a los de la mayoría “sindicalmente correcta”.

Acción social

La dimensión práctica, del griego –nihilista y pagano- Amanecer Dorado, que más llamó la atención de los analistas del fenómeno, y de no pocos simpatizantes allende sus fronteras, fue la acción social desplegada en auxilio de “griegos” empobrecidos, a través de entrega de alimentos, asistencia médica, alojamientos…

En España han empezando a desarrollarse algunas prácticas análogas, muy incipientes y locales, carentes de las infraestructuras, financiación y estrategias características de las, hasta ahora, generosamente financiadas, especialmente desde las arcas públicas, ONG`s españolas.

.- No obstante, hay que destacar que antes de ese fenómeno griego -además de tantos y tantos voluntarios implicados en labores asistenciales y caritativas de la Iglesia procedentes del área que venimos estudiando- el grupo falangista madrileño Poesía que Promete ya desarrolló algunas iniciativas en este sentido, en unos momentos en que la crisis todavía era negada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Y, en parte relacionado con algunos ambientes azules, destaca hoy día la reciente entidad SOS España.

.- Por su parte, Socorro Blanco es la entidad tradicionalista que tiene como fin «ayudar a las personas que se encuentren perseguidas, encarceladas, multadas, aisladas o solas por defender los valores de la Tradición».

.- Españoles en Acción es «una ONG sin ánimo de lucro destinada a ayudar a las familias españolas en situación de extrema necesidad» con Sede en Alcalá de Henares. Y el Hogar María Luisa Navarro es un amplio local de Valencia que cuenta con alojamientos para personas “sin techo”. Ambas son iniciativas desarrolladas desde España 2000.

.- Banco Social está impulsado, lo vimos, desde Alianza Nacional.

.- Y la denominada Comisión social del Movimiento Social Republicano, despliega campañas análogas a las anteriores en su ámbito de influencia.

Un campo de trabajo, en suma, incipiente, pero que, dado el contexto de crisis progresiva y empobrecimiento, puede generar un nuevo tejido de relaciones humanas, formas asociativas y de cooperación alternativas; y que seguro contará con vetos y negativas de apoyos por supuestas fórmulas de segregación asistencial.

Memoria Histórica

La memoria histórica viva de la España nacional la encarnaban los excombatientes y su Confederación. Sus últimos supervivientes vivirán con dolor todas las acciones encaminadas a destruirla; también en lo que se refiere a monumentos, lugares comunes de la historiografía, en los medios de comunicación, la enseñanza… De ahí, acaso y en parte, la edición de tantos volúmenes de recuerdos y de carácter autobiográfico que reivindican la limpieza y honorabilidad de sus motivaciones ideológicas y de sus –en ocasiones dramáticas- experiencias vitales.

Mientras que desde la izquierda y los nacionalismos ha aflorado toda una legión de asociaciones de “recuperación de la memoria histórica”, en no pocas ocasiones alimentadas, además del legítimo interés en localizar los restos de sus familiares queridos, por el revanchismo y el ánimo de borrar otras memorias que no sean las propias; desde los supervivientes y herederos del campo nacional no han sido tan numerosas ni tan concurridas iniciativas análogas o paralelas. Debe señalarse, por otra parte, que desde los poderes políticos dominantes, alimentados por un “humus” cultural igualmente hegemónico, se ha facilitado e impulsado esa floración, criminalizándose o ignorando cualquier otra iniciativa dispar.

De estas iniciativas, señalaremos tres, a modo paradigmático.

.- Fundación de la División Azul. Toma su nombre de la famosa división 250, que combatió en Rusia en la Segunda Guerra Mundial; acaso una de las unidades militares más estudiadas en las últimas décadas a nivel mundial. Fundada en 1991, para caracterizarla, reproduciremos los dos primeros de sus Fines y Objetivos: «a) El estudio, difusión y conocimiento de lo que fue y representó la División Española de Voluntarios, conocida por División Azul, su sucesora la Legión Azul y la Escuadrilla Azul, en la II Guerra Mundial. b) Promover y fomentar estudios, sobre los hechos y motivaciones referidos a dichas unidades voluntarias y a otras unidades y hechos históricos militares». Igualmente, concurren otros fines de carácter asistencial, investigador, mantenimiento del museo, etc.

.- Memoria y Lealtad (MYL) fue la plataforma creada en 2010, en el entorno de algunas de las organizaciones de La España En Marcha, «para defender, frente a la Ley de Memoria Histórica, el derecho y la libertad de los patriotas españoles a honrar la memoria de nuestros caídos y de nuestros héroes en el Valle de los Caídos y en cualquier punto del territorio nacional; igualmente, para difundir con cuantos medios podamos la verdad de cuanto supuso la lucha de los patriotas españoles en la Guerra Civil en contra de la falsa versión oficial promovida desde el Gobierno».

.- La Asociación Para la Defensa del Valle de los Caídos (APDVC). Nace en 2009 de la mano de un grupo de españoles alarmados antes las que entienden como «asombrosos acontecimientos sobre el Valle de los Caídos, monumento erigido en mitad del siglo pasado, como símbolo de reconciliación entre las dos tristemente famosas Españas que se enfrentaron en la guerra civil de 1936». Entienden, además, según su web, que «El Valle de los Caídos, olvidado en atención y mantenimiento por todos los gobiernos de la democracia y hoy salvajemente atacado desde la esferas del poder, es un monumento que consideramos que tenemos la obligación de defender (...)». Por establecen, entre otros objetivos de su razón de ser: la defensa del “Monumento Nacional a los Caídos”« en su conjunto monumental, arquitectónico, ecológico, histórico artístico y religioso»; la «divulgación de la construcción del Valle de los Caídos, y su carácter de reconciliación entre los españoles»; y la atención «a quienes soliciten información sobre los enterramientos en el Valle de los Caídos y gestión de la localización de los restos en la Basílica».

Brotes verdes

En cierto modo, en analogía con la rompedora experiencia de Casa Pound Italia («100 % identitario, 100 % antirracista»), nacida en el neofascismo italiano como dinámica propia “okupa” alternativa a la practicada por la extrema izquierda, han brotado también en España, sin equivalencia en implantación a la mencionada, pero inspiradas en esta original presencia, algunas agregaciones. Su mayor valor radica en una praxis comunitaria original: su capacidad de educación en la militancia, la solidaridad con los empobrecidos, su definición política no partidista, su “autonomía histórica”, el amor a la naturaleza y a la historia patria… Casal Tramuntana de Barcelona, Proyecto Impulso de Castellón, Iberia Cruor de Jaén, la Asociación Alfonso I de Santander, Alternativa Emérita de Mérida, son algunas de estas entidades cuyo mayor valor es su independencia partidaria. Auténticos “brotes verdes” de vocación metapolítica y a largo plazo; siempre que no sean arrastradas a la acción partidista cortoplacista que pudieran “quemarlos”.

 

Dado que la temática es muy amplia, en contra de lo previsto inicialmente, nos vemos obligados a prolongar –por lo que pedimos perdón a nuestros pacientes lectores- y finalizar este estudio de la proyección social de la derecha populista española en la próxima entrega; en la que veremos: fundaciones culturales y entidades análogas, editoriales y librerías, revistas y publicaciones impresas, tendencias musicales, Militaria, Internet y ciberactivismo.

 

+ Artículos anteriores:

La derecha populista europea se organiza (1).

http://latribunadelpaisvasco.com/not/639/la_derecha_populista_europea_se_organiza__1_

Una derecha muy diversa, pero identitaria y euroescéptica, presente en toda Europa… salvo en España (2)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/655/una_derecha_muy_diversa__2_

La larga marcha de la extrema derecha española (3)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/685/la_larga_marcha_de_la_extrema_derecha_espanola__3_

Una derecha populista española dispersa y fragmentada: nacional-revolucionarios, familias “históricas” (4)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/704/una_derecha_populista_espanola_fragmentada__4_

¿Otros populismos en España? Identitarios/antiinmigración; moderados, conservadores (5)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/729/_otros_populismos_en_espana__identitarios_antiinmigracion__moderados__conservadores__5_

 

+ Artículo próximo:

Derecha populista española: cultura, editoriales, revistas, música, Militaria, Internet y ciberactivismo (7). 08/01/14

http://latribunadelpaisvasco.com/not/754/proyeccion_social_de_la_derecha_populista_espanola__institucional__sectorial__sindicalismo__accion_social__memoria__brotes_verdes__6_

¿Otros populismos en España?: identitarios/antiinmigración, moderados, conservadores (5)

¿Otros populismos en España?: identitarios/antiinmigración, moderados, conservadores (5)

En este estudio de la “excepción” española”, en el contexto de unas “derechas populistas europeas” en alza, nos asomamos, en la entrega anterior, al arco de siglas correspondiente a la que en sentido amplio pudiera denominarse tendencia “nacional-revolucionaria” –cuestión impugnada, como era de prever, por algunos de los aludidos- y a las familias “históricas”. Acerquémonos, ahora, al resto del panorama, conforme el criterio metodológico que concretamos en el texto precedente.

 

3.- Identitarios/antiinmigración:

Lo integrarían, desde nuestra perspectiva, cuatro formaciones.

.- Democracia Nacional (DN). Fue la primera organización que, ya en 1994, impulsara un nuevo modelo político alejado en su formulación, ideario y simbología, del de precedentes –a su juicio-  fracasados; para lo que elaboró el concepto de “autonomía histórica”. La formación, en sucesivas concurrencias electorales, no consiguió éxito relevante alguno, siendo abandonada, sucesivamente, por la mayor parte de sus fundadores, sus contadísimos concejales, y una parte de su militancia más cualificada. Hoy día, a algunos de quienes un día pasaron por allí los encontramos en España 2000, Plataforma por Cataluña e, incluso, en el mismísimo Partido Popular. El nombre de este partido afloró –de modo insistente- en los medios de comunicación a raíz del enfrentamiento acaecido el 11 de noviembre de 2007, en el Metro de Madrid, en el que Carlos Palomino murió acuchillado por Josué Estébanez, quien se dirigía a una manifestación organizada por su sección juvenil, Democracia Nacional de la Juventud, contra la inmigración. Su actual líder, desde 2004, es Manuel Canduela, antiguo cantante del grupo musical División 250 (estilo RAC, rock contra el comunismo); siendo no poco contestado por antiguos militantes del partido. En la actualidad, y en aparente contradicción con su más original seña de identidad, la “autonomía histórica”, se ha integrado en algunas de las actividades de “La España En Marcha”; de modo que pueden verse las azules banderas de Democracia Nacional junto a otras célticas, águilas de San Juan, rojinegras con el yugo y las flechas… y con un fondo musical de cánticos dirigidos contra los “guarros” y los “niñatos del PP”. Pero, como no carece de olfato político, desde hace unos meses viene impulsando la apertura de locales “sociales y nacionales” en ciudades como Valladolid, Castellón, Huelva…; a sumar a la sede nacional situada en Alcalá de Henares, “La Nave”. Tales locales son concebidos cono espacios donde la militancia puede divertirse, escuchar música RAC y de otras tendencias, estrechar lazos personales y grupales, recibir formación, escuchar a escritores, recoger alimentos para “españoles en necesidad”, etc.; en cierto modo, a imitación del fenómeno italiano Casa Pound Italia, que mencionaremos en el artículo siguiente como novedoso modelo de organización. El grupo se presentó en solitario a las elecciones europeas de 2009, con Manuel Canduela al frente, sumando apenas 9.950 votos. Si bien el gran mérito del grupo fue ensayar un modelo populista, alejado de las familias “históricas”, sus sucesivos fracasos han lastrado la organización, por lo que no es fácil que sea actor principal en una pretendida revigorización del área.

.- España 2000 (E 2000). Formación creada en 2002 del impulso de José Luis Roberto; un líder populista “hecho a sí mismo”, de larga trayectoria política y profesional; quien ya presidiera años atrás la valenciana Central Obrera Nacional Sindicalista (CONS). Se define como un partido “social-patriota”, contrario a la “inmigración salvaje”, difundiendo en España el eslogan -originariamente francés- de “los españoles primero”, declarándose enemigo de la mundialización y de los separatismos. El vicepresidente del partido es Rafael Ripoll, concejal por la formación en Alcalde Henares; uno de los mayores éxitos electorales del área en todas estas décadas. A Ripoll se le suman otra media docena de concejales en localidades valencianas; de modo que su implantación lo es mayoritariamente en esa provincia y resto de la Comunidad Valenciana. El que Roberto hubiera sido abogado de ANELA (Asociación Nacional de Locales de Alterne) fue uno de los motivos por los que fracasó el primer intento unitario al que se sumó el grupo: Frente Español (junto a los incondicionales de Fuerza Nueva y una facción de FE/La Falange); acuerdo que apenas sobrevivió seis meses. Protagonizó un segundo intento convergente el 13 de septiembre de 2009, junto al Frente Nacional (los ex-falangistas de José Fernando Cantalapiedra) y el Movimiento Social Republicano, que apenas superó el año de vida. En suma, se trata de un grupo en sintonía con los populismos europeos, que ha mostrado músculo negociador y cuenta con una pequeña pero fiel implantación que pudiera servir de puntal para un proyecto de superior envergadura.

.- Plataforma por Cataluña (PxC). Ya hemos mencionado con anterioridad a esta formación nacida al calor de su líder Josep Anglada desde la inicial Plataforma Vigatana. Sumando apoyos, alcanzó la cifra de 67 concejales en 2011; si bien algunos de ellos han abandonado la formación, por motivos en ocasiones sorprendentes. Ha fracasado en sucesivos intentos de entrar en el Parlamento de Cataluña; seguramente por el impacto de Ciutadans, que con su imagen más moderada y ascendente, le ha privado de los miles de votos suplementarios para conseguirlo. La implantación de la organización, pues, es catalana, municipalista y poco homogénea; no habiendo penetrado en las grandes ciudades. Pero ha demostrado que es posible sumar un considerable número de votos, de procedencia muy diversa, en una alternativa de protesta al margen de los grandes partidos.

.- Partido por la Libertad (PxL). Nacido inicialmente como instrumento de extensión de PxC para el resto de España, en su segundo intento, sus relaciones actuales con el partido-madre son un tanto confusas. El 25 de febrero de 2013 se legalizó PxL en el Ministerio del Interior. Con una denominación similar a la de otros grupos identitarios europeos, este partido señala así el camino a seguir. Entre sus promotores figura el letrado José María Ruiz Puerta, Carlos Fuster Cerezo (delegado en Málaga), José María Ruiz (presidente), el escritor Eduardo Arroyo, José Ramón Hernández (secretario general, procedente de Democracia Nacional). Su símbolo es una puerta abierta en color naranja y cuenta con una docena de delegaciones por España, si bien su extensión por el país aparentemente se observa ralentizada.

 

4.- Populistas moderados.

.- Familia y Vida (FyV). Fundado en 2002, de ámbito nacional, temático centrado en la defensa de la vida humana (en su inicio y término), y empeñado en consecuencia en una larga batalla contra la legislación abortista prácticamente libre existente en España. Rechazan la denominación simplista de derechista; marcando el acento en “transversal”. En las elecciones europeas de 2009 sumó 10.459 votos. Rafael Llorente es su actual presidente. Y Rubén Calvo Ortega, su secretario general. Mantiene una decena de delegaciones territoriales. Ha firmado un manifiesto de vocación electoral para las europeas de 2014 elaborado junto a Alternativa Española y la Comunión Tradicionalista Carlista en el que defienden la familia, la vida, la educación en libertad, un modelo cooperativo europeo basado en las soberanías nacionales, y con el bien común y la justicia social como principios rectores; según ya hemos comentado.

.- Alternativa Española (AES). Se define como “la alternativa socialcristiana” (sin que tal denominación indique parentesco alguno con la Unión Social-Cristiana, CSU, bávara) y de carácter transversal. Su secretario general es el abogado y empresario Rafael López-Diéguez. Su portavoz es Francisco Torres García. El partido reúne una quincena de concejales; algunos incorporados recientemente desde otros partidos o habiendo sido electos como independientes. Figura inscrito en el registro de partidos políticos del Ministerio del Interior desde el 19 de abril de 2004. Ha sufrido sucesivos fracasos electorales, persistiendo básicamente en la misma línea táctica y estratégica: centrándose en la lucha contra el aborto, la defensa de la unidad católica de España, recogiendo firmas contra el Estado de las autonomías, movilizándose en defensa de las víctimas del terrorismo. Con motivo de la ruptura del Partido Conservador británico en 2009 con el Partido Popular Europeo, de cara a las elecciones al Parlamento Europeo el eurodiputado conservador y euroescéptico británico Daniel Hannan pidió el voto de los 800.000 británicos residentes en España para AES. La maniobra fue un fracaso: encabezando la lista al Parlamento Europeo de 2009 Rafael López Diéguez, con una inversión económica inédita en esta área, y con un manifiesto electoral suscrito por un buen número de intelectuales, profesores de universidad y escritores (una iniciativa movilizadora rompedora en esta área), apenas sumó 19.583 votos. Ha suscrito un manifiesto conjunto, abierto a nuevas incorporaciones, que ya se están gestionando, cara a las elecciones europeas de 2014, según veíamos, junto a Familia y Vida y Comunión Tradicionalista Carlista. Esta formación está demostrando músculo negociador, acreditando una notable capacidad de propuesta y diálogo.

.- SOLUCIONA. Este jovencísimo partido nace de algunos periodistas y políticos reunidos en el entorno del diario electrónico de Armando Robles, Alerta Digital. Así, se integran, entre otros: el jurista valenciano Luis Zapater Espí (portavoz); el periodista, historiador y documentalista Alfonso Arteseros; el periodista de larga trayectoria e ideario liberal Enrique de Diego (anunciando la integración en SOLUCIONA de los más cualificados militantes de su Plataforma de las Clases Medias; entidad que, en tanto el periodista mantuvo su presencia mediática, logró algunos éxitos callejeros); el líder del Partit Espanyol de Catalunya, Gerard Bellalta; el concejal independiente en la gaditana Arcos de la Frontera Antonio Ortiz Ordóñez (quien se mantiene en contacto con otros ediles independientes de la provincia cara a su posible integración); el ingeniero Antonio Valdivia (coordinador de SOLUCIONA en Castilla-La Mancha); el mediático párroco “en camisa azul” de El Burgo Ranero (León) Jesús Calvo; etc. Se definen como «un grupo de hombres y mujeres independientes que no han tenido relación con los grandes partidos del Sistema y que nos une como pasión principal la lucha por la unidad e identidad de España, y la justicia social. Estamos en la misma onda que atraviesa hoy Europa, a la búsqueda de la liberación de las Patrias frente a los poderes multinacionales». ¿Populismo? Parece ser que sí; lo que se confirma en el largo “manifiesto” que ha elaborado. El interrogante que plantea esta formación es si se auto-concibe como proyecto autónomo, lo que le supondría su seguro fracaso, o está dispuesto a integrarse con otros análogos. Algo de luz proporcionó el comunicado de su portavoz ante la polémica mantenida -a mediados de diciembre- entre Enrique de Diego y el portavoz de AES, Francisco Torres, en el que afirmaba que «Es necesario, por consiguiente, que pueda establecerse en el momento oportuno un marco de diálogo entre las distintas coaliciones de partidos patriotas de cara a ulteriores convocatorias electorales, pues sólo la unión dentro de la adecuada dirección puede permitir dotar a dichos partidos de la fuerza necesaria para poder plantear una alternativa seria al Sistema hoy imperante».

.- Unidad. Esta novísima entidad afirma en su web ser «una iniciativa política ciudadana que apoya su programa en cuatro pilares básicos: soberanía, regeneración contra la corrupción, unidad nacional, y dignidad y justicia social». En una entrevista concedida al digital Diario Liberal el pasado 26 de noviembre, el columnista de La Razón -licenciado en Derecho, economista e historiador- Guillermo Rocafort, se presentó como su portavoz. Allí defendía con ahínco la unidad nacional española; pretendiendo la recuperación de la soberanía política; defendiendo la justicia social y la sustitución de la élite actual por otra patriótica; se definía como europeísta, pero no de esta Europa «de banqueros sacamantecas ni de mercaderes de almas»; se consideraba hermanado con los movimientos calificados como euroescépticos; entendía que «España nunca ha sido racista ni lo será y siempre ha estado abierta a los mejores, pero no a cualquiera. El que quiera ser español, debe ganárselo por el mérito y el esfuerzo, y ante todo respetar nuestra historia y tradiciones». Y anunciaba que Unidad se presentaría en sociedad en diciembre; lo que hizo en Jaén, el pasado 16 de diciembre, de la mano de Iberia Cruor. Carlos Martínez-Cava, antiguo dirigente de Alternativa Española figura en la web de la entidad como militante de la misma, al igual que Tomás Pérez Vallejo y el joven Manolo Caro. Pero ¿tácticamente, qué proyectos albergan? Rocafort proporcionó alguna pista en Jaén, afirmando que «El caso de Francia es paradigmático, pues el Frente Nacional Francés engloba a toda la Francia Patriótica, desde los apolíticos, a los lefebristas, a los petenistas, a los neopaganos, a los católicos, a los tradicionalistas y legitimistas, a los ex-comunistas,…., a todos sin excepción, y sin tensiones más allá de lo razonable,... ¿por qué en España no somos capaces de llegar a esa UNIDAD de intereses comunes?». Y ante otras alternativas regeneracionistas, aseguró que «Yo no veo con desconfianza a las nuevas fuerzas políticas que están surgiendo en el presente, siempre que respeten a España y lo cumplan; ya sea Ciudadanos, UPyD, o Abascal, como otras fuerzas, ... No nacemos con espíritu de secta, sino queremos ser universales, como lo fue España y lo fue Roma,..., pero hablaremos de igual a igual mientras carezcamos de un “primus inter pares” legítimo que guíe nuestra Patria en las turbulencias del futuro».

 

5.- Conservadores

Para quienes siguen depositando sus esperanzas en una escisión a la derecha del Partido Popular, son escasas las trincheras a señalar en este espacio. Mencionaremos en primer lugar a un pequeño partido navarro nacido como escisión de los populares y, por último, a dos entidades –que no partidos- en órbita del Partido Popular, o al menos, lideradas por figuras que han jugado un significativo papel en el mismo, y que de alguna manera han aglutinado en sus iniciativas a algunos descontentos con la larga deriva del inicialmente liberal-conservador Partido Popular. No obstante, tratándose de fundaciones integradas también por otras personalidades de la vida pública no partidista (intelectuales, periodistas…), no es posible que se constituyan en plataformas explícitas de una formación alternativa al PP; no en vano sus objetivos fueron otros: la defensa de la nación española, la regeneración democrática de España, según veremos. Pero pueden ser vivero de descontentos, banco de ideas, fuente de relaciones personales…

.- Derecha Navarra y Española (DNE). Pequeño partido de ámbito regional nacido en 2011 como escisión del Partido Popular de Navarra, fundado por Nieves Ciprés, ex concejal del Ayuntamiento de Pamplona e hija de Ángel Ciprés Esparza, alcalde de Javier por UPN durante 28 años. Procedente de Unión del Pueblo Navarro (UPN), acompañó a quienes se marcharon de este partido, que todavía ostenta el gobierno de la Comunidad Foral de Navarra, refundando el Partido Popular de Navarra, hasta entonces integrado en UPN. Nieves Ciprés presentó su candidatura a la presidencia del Partido Popular de Navarra, avalada públicamente por más de cien afiliados y simpatizantes del PP. Pero diversos problemas legales, motivados básicamente por la oposición de la Dirección Nacional del PP a la existencia de candidaturas alternativas a la “oficial” encabezada por Santiago Cervera, le llevó a fundar su propio partido, del que su padre es presidente honorífico. «Me expulsaron por decir que a un presidente no se le elige en los despachos», afirmaría entonces. El partido defiende la españolidad de Navarra y sus fueros, oponiéndose radicalmente a la integración de Navarra en Euskadi, y rechazando activamente el aborto. En las elecciones generales de noviembre 2011, DNE presento una lista al Senado en alianza con Alternativa Española (AES), pero retiró la del Congreso al objeto de agrupar todo el voto de centro-derecha en la candidatura UPN-PP. Tiene varios concejales en Garínoain, ganados por incomparecencia de otras candidaturas; circunstancia que ha generado no pocos problemas, incluso de orden público, en la localidad. Apenas tiene otro concejal en Leiza y algunos más, como  independientes, en pequeñas localidades. Con esos resultados en la mano, podría afirmarse que DNE no ha sido capaz de alcanzar otro electorado distinto al del tradicionalismo presente en Navarra; lo que le privaría de su imprescindible virtualidad transversal de concebirse como alternativa de futuro. Como presidente continúa Nieves Ciprés y de vicepresidente, el ex-notario Javier Octavio de Toledo y Eugui. Ambos acudieron como público al vibrante acto de denuncia de la deriva política del Partido Popular presentado por Aleix Vidal-Quadras, Santiago Abascal y José Luis González Quirós, el pasado 17 de octubre, en el Hotel Princesa HUSA de Madrid. DNE mantiene juntas locales en Alsasua, Pamplona, Leiza, Cintruénigo y Tudela.

.-Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES). Ve la luz en 2006 de la iniciativa de Santiago Abascal; quien sigue siendo su presidente. Desarrollan desde su nacimiento diversas actividades periódicas: como los mensuales “observatorios de la nación” (que llegaron a sumar una veintena en su mejor momento); la Escuela de Verano; el Premio Españoles Ejemplares; los Premios de Oratoria Gabriel Cisneros, Enciclopedia de la Nación; colocación de banderas españolas en lugares emblemáticos; conferencias públicas; participación en manifestaciones; artículos de opinión. Ya hemos comentado que Santiago Abascal anunció su salida del partido de los populares. Aunque bien recibida, según podía leerse en múltiples foros, su iniciativa no ha sido imitada por otros militantes o directivos del partido. En un partido cuyo funcionamiento interno se asemeja más al centralismo democrático -propio de los partidos de orientación leninista- que a una estructura participativa y transparente, nunca se vio con buenos ojos su iniciativa de constituir una fundación. No en vano, mucho pesa en el PP la historia de convulsiones y agonía de la extinta UCD; de la que deducen que cualquiera que “se mueva de la foto” únicamente puede ser un “emboscado de oscuras intenciones” y no un simple militante leal, libre y con voluntad e iniciativas propias. O al menos es la excusa siempre presentada ante cualquier iniciativa o propuesta de corriente interna; lo que ha convertido el Partido Popular en un rígido y vertical instrumento oligárquico al servicio del sector “de centro reformista” de la casta política española.

.- Plataforma Reconversión. Su origen estriba en la Carta abierta al Presidente del Gobierno intitulada “Por un renovado pacto constitucional para la reconversión del Estado”, hecha pública el 25 de junio de 2012. Desde entonces ha desarrollado varias iniciativas: recogida de firmas de adhesión al manifiesto fundacional, análogo a la carta abierta; presentaciones públicas de la entidad; anuncio de una Iniciativa Legislativa Popular para la reforma del sistema de partidos; etc. El último acto del que tenemos noticia fue su presentación pública en Burgos el pasado 14 de junio de 2013. Su alma mater es el todavía europarlamentario Aleix Vidal-Quadras, quien ya impulsara otras iniciativas de carácter regenerador en el pasado, como Convivencia Cívica de Cataluña, que presidió hasta 2001 y la Fundación Concordia que ya fundara en 1993 y que sigue presidiendo.

 

En el actual contexto de desafección de un sector importante del electorado del Partido Popular –el más conservador- que no se ha concretado de momento en escisión o movimiento significativo alguno (excepción hecha de Abascal), salvo las quejas de Aznar y Señora y los amagos de Esperanza Aguirre, el pasado 26 de octubre se presentó en sociedad, en el Teatro Goya de Madrid, el Movimiento Ciudadano; con el que Albert Rivera y Ciutadans intentarán dar el “salto” a la política nacional (la tercera, ya). Allí se dejó fotografiar Santiago Abascal en compañía de Albert Rivera y otros. Esa imagen representó, nítidamente, la ruptura de cualquier estrategia escisionista conjunta «Jaime Mayor Oreja-Aleix Vidal-Quadras-Santiago Abascal». Así, el taimado democristiano habría ignorado los cantos de sirena que le venían animado supuestamente a marcharse del PP; según se filtró en su día, acaso de la mano del mismo Mayor Oreja en un intento de hacerse valer. De hecho, parece confirmarse que, según el siempre bien informado El Confidencial Digital, encabezaría las listas populares en el 2014. Así, Jaime Mayor Oreja figuraría como muro de contención para no pocos votantes recalcitrantes del PP persistentes en el designio episcopal del “mal menor” en su expresión electoral. Y apenas un mes después, el 24 de noviembre, Santiago Abascal hacía público su abandono del Partido Popular; gesto que no ha sido imitado. Días después, en la manifestación convocada por Santiago Abascal en defensa de las víctimas del terrorismo, el pasado 6 de diciembre, en la emblemática plaza de la República Dominicana de Madrid, apenas sumó un par de miles de asistentes; lo que habrá aliviado a unos dirigentes populares atemorizados ante los vaticinios demoscópicos que les auguran notables pérdidas electorales. Pero, debemos matizar, esa escasa asistencia tampoco es un dato decisivo en lo que respecta a la desafección de su electorado, pues el de las víctimas del terrorismo es un sector movilizado reiteradamente, en exceso incluso, muy fragmentando, desilusionado y destrozado moralmente por las apresuradas excarcelaciones de terroristas provocadas por la derogación de la “doctrina Parot”. Un sector social ignorado durante décadas, que ha sufrido mucho, exigido demasiado, y manipulado e instrumentalizado por unos y otros.

Por último, ¿qué hará Aleix Vidal-Quadras? ¿Seguirá en el Partido Popular rumiando su ya larga desafección o se lanzará a montar algo nuevo? No pocos votantes del Partido Popular vienen depositando sus esperanzas en este líder nato: le seguirán, si éste se marcha, y se escudarán en él como bastión del pensamiento liberal-conservador en el centro-reformista, de deriva socialdemócrata en que se ha convertido Partido Popular, si permanece en el mismo. En cualquier caso, no parece fácil que este cabal y experimentado intelectual y político, convencido de que un problema capital del actual estado de cosas, sea precisamente el funcionamiento interno de los partidos, se decida a fundar otro. Si no lo hace, Abascal, de seguir en política, tiene dos opciones: incardinarse en Movimiento Ciudadano, si aspira a cierto protagonismo político en el futuro, constituyéndose acaso en polo de atracción conservador de dicha fuerza en configuración; o montar algo propio para aliarse con formaciones, en parte afines, después.

Así, el pasado 13 de diciembre, el digital Diario Liberal se hacía eco –no recogido en otros medios- de unos presuntos contactos entre Santiago Abascal y la dirección de Alternativa Española (AES). Según la información, Rafael López-Diéguez no confirmó el encuentro, pero aseguraba que «Abascal es una persona con la que, sin duda, tenemos muchos más puntos de acuerdo que discrepancias. Se encuentra en un periodo de reflexión para el que necesita tiempo. El problema es que no hay mucho». Y finalizaba afirmando que «el espacio político entre nuestra coalición (formada por AES, la Comunión Tradicionalista Carlista y Familia y Vida) y cualquier otra iniciativa que él pretenda es muy estrecho y, sin duda, se canibalizarán. Un puñado de votos es crítico. Forzar a la polarización de la gente es un acto de irresponsabilidad que los españoles nos demandarán. Desde nuestra perspectiva es necesario dar respuesta a los ciudadanos que están pidiendo una nueva opción, y en ella tendría toda la lógica que estuviéramos todos, incluido Santiago».

 

Este panorama de la que denominamos genéricamente como “derecha populista española”, terminología tan plural como cuestionable, según venimos observando -pero que, según algunas opiniones arriba expresadas, constituye un puzle del que algunas piezas parece empiezan a encajar- se complementará en las dos próximas entregas de esta serie, analizando su incidencia social y algunas modalidades específicas de su presencia pública.

 

 

+ Artículos anteriores:

La derecha populista europea se organiza (1).

http://latribunadelpaisvasco.com/not/639/la_derecha_populista_europea_se_organiza__1_

Una derecha muy diversa, pero identitaria y euroescéptica, presente en toda Europa… salvo en España (2)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/655/una_derecha_muy_diversa__2_

La larga marcha de la extrema derecha española (3)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/685/la_larga_marcha_de_la_extrema_derecha_espanola__3_

Una derecha populista española dispersa y fragmentada: nacional-revolucionarios, familias “históricas” (4)

http://latribunadelpaisvasco.com/not/704/una_derecha_populista_espanola_fragmentada__4_

+ Artículo próximo:

Proyección social de la derecha populista española: entes sectoriales, sindicales, acción social, Memoria, Brotes verdes (6). 01/01/13.

 

http://latribunadelpaisvasco.com/not/729/_otros_populismos_en_espana__identitarios_antiinmigracion__moderados__conservadores__5_

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