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Crónicas navarras de Fernando José Vaquero Oroquieta

¡Abertzales de todos los países, uníos!

¡Abertzales de todos los países, uníos!

¿Qué se esconde tras el fenómeno mediático, judicial y político de la lista a Europa Iniciativa Internacionalista? ¿Es un feliz movimiento táctico más de la izquierda abertzale o hay algo más?

 

1. La cuadratura del círculo

 

Parece mentira, pero hay que reconocerlo: ¡lo han conseguido! Y no sólo haber colado una lista electoral vinculada tácticamente con el autodenominado MLNV, pues estamos hablando de Iniciativa Internacionalista, sino, ante todo, ¡la cuadratura del círculo marxista! Nos referimos a la perfecta simbiosis, aparentemente contraria a todo lógica, de internacionalismo y… nacionalismo. Una polémica ya resuelta desde la praxis, a pesar de los tediosos, obtusos y jamás conclusos debates pseudo-academicistas desarrollados -¿recuerdan? por las tropecientas facciones marxistas, allá por los años 70, en torno a tantos y tantos títulos más o menos similares a Marx, Lenin y la cuestión nacional.

 

Pero, siempre hay que recordarlo, la lógica revolucionaria, marxista en definitiva, no es la lógica filosófica clásica ni, mucho menos, la simplemente común; incluso aunque muchos marxistas, aparentemente, ya pasen del Marx clásico y, en teoría, del mismísimo Lenin. La lógica revolucionaria de la extrema izquierda –y de otras izquierdas- se apoya en la dialéctica marxista. Ya saben: todo aquello de tesis, antítesis, síntesis; que puede derivar, sin sonrojo intelectual alguno, en la conciliación de los contrarios: la cuadratura del círculo.

 

La lógica revolucionaria únicamente se debe a la verdad revolucionaria, de modo que todo lo que suponga un avance para la causa revolucionaria es válido, y cuanto se le oponga, un obstáculo a eliminar. Verdad y mentira, desde esta perspectiva, devienen en categorías totalmente relativas y susceptibles de usos, manipulaciones, alteraciones; siempre, en aras del ideal revolucionario. Por ello, un día, desde ese tinglado electoral se puede rechazar la violencia terrorista –la lucha armada, la siguen denominando sin rubor alguno- y, al día siguiente, negarse a condenarla por considerarla inútil y un simplismo. ¿Mienten, acaso se contradicen? Para nada. ¡Sólo mienten los reaccionarios! Si se mira la realidad desde su peculiar óptica, mentir o ser veraces son actitudes totalmente secundarias en aras de los objetivos de su totalitaria cosmovisión. La verdad es lo apropiado… en el momento histórico concreto; siempre de cara al fin grandioso de la Revolución. En el marxismo, desde siempre, las cosas no siempre son lo que parecen ser…

 

Y es que, a los todavía partidarios en España de la “revolución pendiente”, los encontramos en esa nebulosa de las extremas izquierdas ibéricas. Una constelación de las de agárrate que vienen curvas; pues si tratas de seguirle el rastro, puedes como poco marearte…

 

Pero el mérito de la polémica y notoriedad mediática alcanzadas, realmente, no es de Iniciativa Internacionalista, ni siquiera de la torpe respuesta del Estado español, sino de la organización-tótem de todos los Alfonsos Sastres del mundo entero. Nos referimos, sin duda, a ETA y su MLNV.

 

2. La naturaleza de ETA y su MLNV

 

En ETA, marxismo y nacionalismo se funden en una nueva teoría y práctica, en una organización de nuevo cuño expresión de un modelo totalitario de vida; una incipiente nueva sociedad que avanza consolidando espacios de poder abertzale. Dos pasos adelante, un paso atrás.

 

ETA nació en el seno del nacionalismo vasco, del que nunca se desprendió, desarrollándose en unas etapas históricas muy concretas: los últimos lustros del franquismo y la actual democracia española. Unas décadas de sorprendente y rapidísima transmutación cultural y social que afectó a todos los estratos de la sociedad, desembocando en un recambio radical de los valores vigentes.

 

Nacionalista radical y nominalmente católica, en sus orígenes, ETA hará propias diversas novedades ideológicas procedentes de ciertas lecturas del marxismo y del discurso “antisistema”. Así, progresivamente y marchando al ritmo de la historia, se consolidará y arraigará profundamente en las sociedades vasca y navarra.

 

Pero, aunque su nacionalismo sea muy distinto al de sus mayores, continuará siendo, ante todo, eso: un nacionalismo radical fundido con diversos ingredientes marxistas en una atractiva mixtura revolucionaria antisistema, que edificará una novedosa estructura socio-político-militar que poco a poco consolidará diversos espacios físicos de contrapoder. Vamos, toda una organización de planta totalitaria que resultará muy atractiva a muchos revolucionarios de todo el mundo y, en concreto a no pocos españoles que verán en ETA y su MLNV el modelo a seguir.

 

Las razones que han permitido la supervivencia de ETA, y que ésta pueda llegar a jugar un papel político relevante en la España de hoy, son dos: un movimiento social vivo alimentado por el nacionalismo preexistente; y un Estado en buena medida inhibido, lo que le ha facilitado el desarrollo de unos espacios propios en la vida pública, que otros han intentado imitar a pequeña escala.

 

También debemos señalar que bien puede hablarse de la existencia de diversas complicidades externas en algunas etapas de su historia. En los últimos años del franquismo, diversos sectores de la izquierda la admiraban sin disimulo; no en vano ETA era, de todas ellas, la organización más “decidida”. El mito sobrevivió durante años; de modo que esos intelectuales, y demás izquierdistas complacientes, tardaron muchísimo –y no todos- en realizar una autocrítica que no todos asumieron. Así, Eva Forest, fallecida el 19 de mayo de 2007, y Alfonso Sastre, cabeza de lista de Iniciativa Internacionalista, fueron, acaso, dos de los recalcitrantes más representativos de esa especie; afincándose en Euskadi, incluso. Y todo ello a pesar de que, muy pronto, pudo concluirse que ETA no se disolvería con la instauración de la democracia “española y burguesa”: no en vano, su objetivo no era tanto la caída del franquismo, como la implantación simultánea de la independencia y el socialismo en el País Vasco y Navarra. Y siguen en ello; junto a todos los que, de un modo u otro, se quieran sumar. Estén donde estén.

 

Semejante realidad orgánica, de fuertes lazos comunitarios apoyados en una común ideología y la militancia en múltiples frentes de la vida, generará una red de simpatías y complicidades fuera del País Vasco y Navarra; especialmente en Cataluña. Pero también encontramos núcleos de apoyo a la “causa vasca” en todas las nacionalidades y regiones españolas.

 

Al parecer, y en esta ocasión, el impulso organizativo de la candidatura Iniciativa Internacionalista ha correspondido al grupo Izquierda Castellana, una pequeña y veterana organización nacida al calor y a imitación, en su ámbito territorial, del MLNV. Recordemos, también, el elevado número de votos alcanzado por la primera marca electoral para Europa de Herri Batasuna en su día, si bien el atentado de Hipercor le laminó buena parte de los mismos. Pero, recordemos, el que tuvo, retuvo. Además de esos castellanistas, diversas organizaciones surgieron por toda la geografía española imitando el modelo abertzale; si bien, con desigual fortuna. Nacieron muchas. Se desarrollaron no todas. Murieron bastantes. Y buena parte de las que persistieron, las encontramos en Iniciativa Internacionalista; junto a formaciones marxistas “clásicas”, caso de Corriente Roja.

 

3. La cocina-fusión de Iniciativa Internacionalista

 

Para analizar la composición e ingredientes de la candidatura, repasemos la procedencia de los 25 primeros miembros de la misma.

  1. Alfonso Sastre Salvador. Escritor y dramaturgo. Un histórico de la extrema izquierda afincado en Euskadi.
  2. Doris Benegas Haddad. Veterana dirigente de Izquierda Castellana.
  3. Josep Garganté Closa. Sindicalista del transporte de la anarcosindicalista y posibilista CGT catalana.
  4. Zésar Corella Escario. Fue miembro del Comité Nacional de Chunta Aragonesista. Señalemos que CHA forma parte de otra coalición más moderada.
  5. Ángeles Maestro Martín. Líder de Corriente Roja, una escisión de Izquierda Unida en 2004. Fue dirigente del PCE y diputada por Izquierda Unida.
  6. Xosé Luís Méndez Ferrín. Uno de los mejores poetas vivos en lengua gallega y líder del Frente Popular Galega; grupúsculo independentista a la izquierda del mismísimo BNG.
  7. Juan Ignacio Orengo. De la Comisión Ejecutiva de la Federación del Metal de CC.OO. de Sevilla por el Sector Crítico. Militante de Corriente Roja.
  8. Antonio Sardá Artiles. Militante de la Confederación Intersindical Canaria.
  9. Gloria Pérez Berrocal. Miembro del Comité de Solidaridad con la Causa Árabe.
  10. Alicia Pérez Herranz. Conocida artísticamente como Alicia Hermida. La Valentina de Cuéntame cómo pasó en TVE.
  11. Antonio Nicolás Maira Rodríguez. Director del portal internauta de extrema izquierda Rebelión.org
  12. Jaime Losada Badía. Dramaturgo.
  13. Concepción Bosch Riera. Se presentó en las listas de Barcelona per l’Autodetarminació (BxA) - Federació d’Independents de Catalunya (FIC) en las municipales de 2007.
  14. Celia Camps Pérez.
  15. David Pérez Ramos.
  16. Xan Andrés Carballo Rodríguez. Secretario de Acción Sindical de la Confederación Intersindical Galega y dirigente del Frente Popular Galega.
  17. Mustafa Bachir Mohamed. Del Comité de Empresa de Controlex España y vocal de inmigración de la Asociación de Vecinos de Puente de Vallecas.
  18. Adrián Ruiz Ibáñez. Militante de Cucha Independentista Aragonesa; una escisión radical de CHA.
  19. Guillerma Silva Díaz. Miembro, por Comisiones Obreras, del comité de empresa de Magneti Marelli Electrónica SL. Fue candidata de la coalición GPOR-PST (LVS) –una de tantas sectas trotskistas- al Parlamento Europeo en 1994.
  20. Violeta Benítez Romero. Militante cordobesa de Corriente Roja.
  21. Alfonso Araque Macias. De la comisión Ejecutiva de la sección sindical de CC.OO. de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid.
  22. Luis Nicanor Ocampo Pereira. Secretario general de Izquierda Castellana.
  23. Luna María Fajó Castro. Militante de Chobenalla, grupúsculo radical; antiguas juventudes de la CHA hasta su escisión por considerar al partido-madre demasiado moderado.
  24. María Rocío Mielgo Blanco. Candidata al Senado por Palencia en 2008 por Comuner@s.
  25. José Estrada Cruz. Candidato de Nosaltres Som-Assemblea d’Unitat Popular (N.SOM-AUP) al Ayuntamiento de Tarragona en 2007. Fue concejal del PSUC en Tarragona y secretario general de CC.OO. de la comarca de Tarragonès hasta su expulsión y posterior integración en CGT.

Otras organizaciones que apoyan la candidatura son: Iniciativa Comunista, Lucha Internacionalista, descontentos de Izquierda Unida como la agrupación alicantina de Bigastro, Nova Esquerda Socialista, Endavant, Col·lectiu Republicà Baix Llobregat, etc. Una complicada sopa de letras e individualidades unidas por ¿ETA?

La polémica con la que nació no está zanjada, más allá de la triste sentencia del Tribunal Constitucional que le ha permitido concurrir a estas elecciones europeas, al considerar que los indicios presentados por la Fiscalía no constituían prueba concluyente de su presunta instrumentalización por la banda. Ciertamente, el haber consumado tan compleja suma de personas, tendencias y grupos no es fácil para alguien -o algo- que carezca de autoridad sobre todos ellos. Pero, dada la debilidad orgánica de la banda y el aislamiento político de Batasuna, ¿quién instrumentaliza a quién? Cuanto menos, podemos afirmar que se produce una fusión de intereses: ETA puede participar en unas elecciones, eludiendo la prohibición, y, tal vez, alcanzar un importante altavoz en Europa. Pero, a su vez, esa sopa de grupitos consigue dos cosas que, de no contar con el concurso de ETA, no podían ni imaginar: una bolsa de hasta 150.000 votos, imprescindibles para llegar a Europa, y tratar de capitalizar un debate de la máxima importancia que se viene produciendo últimamente en ese entorno. Nos referimos a un nuevo intento de reformulación del espacio político revolucionario a la izquierda de Izquierda Unida.

 

4. Enésimo intento de reformulación de las extremas izquierdas

 

En unas ocasiones dentro, y en otras fuera, de Izquierda Unida, existe una galaxia de grupos y grupitos de la extrema izquierda que cubren un colorista arco iris: desde antiguos trotskistas, pasando por maoístas, pro-soviéticos, anarco-comunistas, ecosocialistas, feministas radicales, rojos, rojísimos e hiperrojos, etc., etc. Se mueven como formaciones políticas, pero también en todo tipo de asociaciones y plataformas solidarias con las más variadas causas: desde la lucha antinuclear, hasta el impulso al neosocialismo indigenista hoy en boga por América Latina. Se unen, se dividen, se coaligan, se escinden, desaparecen… Son cientos de siglas de todo tipo. Su vida se resume en aquel dicho, tan mentado años atrás: “un trotskista, un partido; dos trotskistas, una escisión”. ¡Criaturas!: son así, y no pueden evitarlo.

 

Por cierto, entre tal cantidad de siglas y tendencias, ¿no han advertido una ausencia? Efectivamente: no hablamos de pacifistas. De hecho, es algo que les une a todos ellos: la violencia puede ser legítima. Así, jamás condenarán el Gulag, ni las matanzas de la Revolución Cultural china, ni el terrorismo de extrema izquierda. Si quieren encontrar ustedes propuestas supuestamente pacifistas, búsquenlas en otras listas, como Europa de los Pueblos-Verdes, en la que recalan históricas siglas de otra “nueva izquierda”, como Aralar, BNG, EA, ERC, CHA, etc.

 

Volvamos a quienes nos ocupan. No pocos de los militantes de esa colorista y heterogénea galaxia lo hacen simultáneamente en Izquierda Unida; en Comisiones Obreras, en otras centrales sindicales de izquierda y nacionalistas; en organizaciones vecinales; en ONG’s, grupos ecologistas y antinucleares; como okupas... y lo que haga falta.

 

Forman, en definitiva, una compleja red, muy presente también en Internet, difícilmente accesible e inteligible, en sus debates y lugares comunes, para un profano ajeno.

 

Uno de sus objetivos siempre presente, aunque hasta ahora demorado, además de “hacer la revolución” a la que jamás han renunciado, es la “unidad” de  la izquierda radical; con o sin Izquierda Unida.

 

Y en ello estaban, entre otras muchas cosas, cuando Iniciativa Internacionalista se formó en competencia con otras listas radicales a Europa; todas ellas tratando de situarse las primeras en el desfile.

 

Veamos las más significativas:

 

-          Unificación Comunista de España. Peculiar grupúsculo inicialmente maoísta capaz de coquetear, en algún momento de su historia, con Izquierda Unida, el Foro de Ermua… ¡y el partido de Rosa Díez! No podrán contar con ellos, siempre prestos a cualquier pirueta imprevisible. Hipercríticos con ETA y partidarios de la unión nacional española. Se les ha acusado de secta. Raros, muy raros.

-          Partido Comunista de los Pueblos de España. Lo que queda de la antigua escisión pro-soviética de Ignacio Gallego, de 1983, del Partido Comunista de España cuando éste, de la mano de Santiago Carrillo, se apuntó al efímero “eurocomunismo” marcando distancias con la todavía exultante Unión Soviética. Son pocos, pero dan guerra. Y permanecen en pie a la espera de una ocasión.

-          Izquierda Anticapitalista. Fórmula electoral de los ancianos neotrotskistas herederos de la LCR y el MCE; imitadores del sorprendente  resurgir francés de la extrema izquierda de la mano del Nuevo Partido Anticapitalista, de Olivier Besancenot, descendiente directo de la histórica LCR gala.

 

El sueño de todos ellos, y de otros tantos que ni siquiera participan en alguna de tales listas, sería la unidad, la confluencia en un único proyecto revolucionario; pero liderándolo. ¡Hay que reconquistar el Palacio de Invierno! Pero ni lo han conseguido hasta ahora, ni lo harán jamás.

 

Arrastran demasiadas historias de enfrentamientos sectarios, diferencias ideológicas, desafectos personales, rivalidades organizativas, puñaladas traperas, fidelidades inquebrantables… Con sus limitaciones, y en ocasiones sorprendentes capacidades, ahí están y seguirán. Y todos quieren arrimar el ascua a su sardina. Por ello, nunca podrán todos ellos confluir en una única plataforma. Pero los más decididos, los más capaces y audaces, tal vez puedan aglutinar a un buen número de ellos...

 

Todas esas listas electorales son expresiones tácticas de los diversos movimientos producidos en esa dirección. De los resultados alcanzados se derivarán posiciones de fuerza y autoridad en esa área que les harán valer frente a los rivales; se juegan el liderazgo de ese espacio en ebullición. No conseguirán unirse, pero lo seguirán intentando: está en el código genético… de su ideología.

 

5. Conclusiones

 

Tras este recorrido, se imponen unas breves conclusiones.

 

-          Iniciativa Internacionalista es un fruto táctico de la atracción ejercida por ETA y su MLNV en un sector de la extrema izquierda española.

-          Los beneficios de la operación se reparten tanto entre ETA, como entre sus simpatizantes neocomunistas españoles.

-          Iniciativa Internacionalista ha metido un gol al Estado español. De conseguir un escaño, proporcionará un importante altavoz a ETA; lo que supone un retroceso en la lucha antiterrorista y la pérdida de prestigio internacional de España.

-          Iniciativa Internacionalista pretende, además, liderar el proceso de redefinición de las extremas izquierdas ibéricas en un momento en el que varios candidatos aspiran a encabezar una alternativa radical con/frente Izquierda Unida.

 

En resumen, si Pamplona es la Jerusalém de los vascos, que decía Otegi, Euskadi es paraíso terrenal de los abertzales de todo el mundo. De tantos y tan paradójicos internacionalistas/nacionalistas. La revolución pendiente en marcha. La revancha de las nacionalidades proletarias. La aurora. La cuadratura del círculo. Ni más ni menos.

 

Revista digital Arbil, número 121, mayo de 2009

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