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Crónicas navarras de Fernando José Vaquero Oroquieta

“Stalin. La estrategia del terror” (Ediciones B, S.A., para el sello Javier Vergara Editor).

Walter Laqueur. “Stalin. La estrategia del terror.” Traducción de Aníbal Leal. Ediciones B, S.A., para el sello Javier Vergara Editor. Barcelona. 2003. 426 pp.

 

 

La persona de Stalin y su régimen, el estalinismo, son inseparables. Pero, ¿es el estalinismo la lógica consecuencia del leninismo?, ¿o del mismo marxismo?, ¿o lo es, acaso, de la idiosincrasia secular del pueblo ruso? Walter Laqueur no cierra la cuestión, pero presenta ante los ojos del lector una realidad que, aunque en parte ocultada interesadamente por estalinistas occidentales, cuando menos, abruma y horroriza.

 

 

Hace tres décadas, al intentar exponer, a convencidos comunistas españoles, los terribles crímenes del estalinismo, éstos, simplemente, los negaban; afirmando que se trataba de una burda mentira de los enemigos del comunismo y de la Unión Soviética. En este libro, Walter Laqueur parte de la verdad objetiva de los hechos. Así, las masivas purgas de bolcheviques y militares del Ejército Rojo, las grandes hambrunas que -provocadas artificialmente- asolaron Rusia y Ucrania, las deportaciones de presuntos “enemigos de clase”, los asesinatos masivos de familiares y amigos de integrantes de todas las categorías anteriores; todas esas atrocidades, antaño discutidas, en este texto son el punto de partida incuestionable del estudio de una persona, y su régimen, que han marcado dramáticamente buena parte del siglo XX.

 

No se trata de una biografía lineal. Tampoco aborda de forma sistemática todas las posibles facetas de la compleja figura de Stalin. Pero éste está presente en cada página y cada párrafo. Y su resultado es el análisis profundo, por un experto en historia soviética, de un régimen que, con la perspectiva de los años, no parece concebible llegara a implantarse. También plantea otros interrogantes. Un ejemplo: los “procesos de Moscú”. ¿Cómo es posible que veteranos bolcheviques, altos dirigentes del partido, jerarcas del Ejército Rojo, en su inmensa mayoría, apenas presentaran resistencia y admitieran las tremendas acusaciones contra ellos formuladas como mera excusa, cuando ya la sentencia de muerte estaba decidida de antemano?
Pero, ante todo, ¿quién fue Stalin? El autor afirma que el biografiado carecía de conciencia, identificándose de forma absoluta sus objetivos personales con la ideología del partido. Entonces, ¿fue el más fiel discípulo de Lenin?, ¿o, acaso, un psicópata?
Todavía, hoy, no se ha producido en Rusia una total ruptura con ese pasado fatal. Ese régimen de terror se proyectó socialmente en forma de ausencia de iniciativa personal, silenciosa resignación, miedo  generalizado, discurso acrítico, etc. Y, tal vez, una de sus expresiones más masivas y espectaculares fuera la del “culto a la personalidad”; más propia de un exótico monarca oriental. De hecho, el proceso de desestalinización, iniciado por algunos de sus discípulos supervivientes al poco de producirse su muerte, encontró enormes resistencias, tanto entre los estalinistas militantes, como en muchas estructuras estatales y del mismo Partido Comunista.

 

El libro se escribió en plena glásnost. En 1990. Ya entonces, el autor no confiaba en que, en un hipotético futuro, pudieran descubrirse nuevas fuentes escritas reveladoras de datos revolucionarios; pues muchos archivos, sencillamente, han sido destruidos y la mayoría de los protagonistas de la época o han muerto o son ancianos mayores de 80 años. En cualquier caso, y habiendo transcurrido nada menos que 13 años desde que se escribió el libro, no hubiera estado de más un apéndice que nos presentara cuantas novedades relevantes se hayan producido, tanto en el terreno de la investigación histórica, como de la percepción, por parte de la misma sociedad rusa, del estalinismo y sus efectos en la actual situación política de esta nación.

 

Por último, señalar que, sin duda, este texto, de haberse editado en español en su día, habría facilitado enormemente la comprensión de las claves de la transición rusa; una cuestión generalmente muy opaca para la mayoría de observadores españoles.

 

 

El Semanal Digital, 1 de noviembre de 2003.
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