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Crónicas navarras de Fernando José Vaquero Oroquieta

Las organizaciones rosacruces hoy.

Algunas organizaciones autodenominadas rosacruces, de inequívoco carácter esotérico, tienen una estructura y presencia universales, actuando como auténticas “internacionales” del ocultismo. Una aproximación a las más importantes.

 

                Continuamos con la serie de cuatro artículos que estamos dedicando a unas verdaderas “multinacionales” del esoterismo, denominadas rosacruces. En el anterior (número 56 de “Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica) buceábamos en su presunto origen y en las organizaciones iniciales. En éste nos acercaremos a las principales órdenes activas en la actualidad. En el tercero y cuarto, respectivamente, veremos su presencia en España y su naturaleza, relaciones con la masonería y la posición de la Iglesia católica.

 

Organizaciones rosacruces actuales y sus principales inspiradores.

                Las organizaciones que afirman poseer una identidad rosacruz, ya arrogándose la exclusiva legitimidad y continuidad de la presunta y primigenia orden rosacruz, ya como objeto de su estudio esotérico y trabajo ocultista, son numerorísimas. Se trata de un conjunto de entidades muy fragmentadas, generalmente nacidas, e impulsadas, al calor de alguna figura con cierto carisma personal que se siente capacitado para iniciar un nuevo “ciclo” de la orden, generando una “escuela”, en cualquier caso.

Veremos, a continuación, las más relevantes, lo que nos puede proporcionar otra aproximación a su naturaleza última.

 

-          Orden Rosacruz.

La única orden rosacruz nacida en España, lo hizo el día 6 de enero de 1988, impulsada por un  antiguo alto cargo de AMORC, quien sigue siendo su Imperator.

Su implantación se ha producido, fundamentalmente, en España, radicando la Sede Soberana –mundial- de la orden en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Se ha iniciado una discreta expansión por otros países, especialmente en Hispanoamérica.

Sus páginas web son de las mejores, de temática rosacruz, que se encuentran en Internet, realizando, además, algunas pequeñas campañas publicitarias en diversos medios de comunicación.

Un análisis de su web refleja, aparentemente, un notable paralelismo con la  entidad rosacruz más extendida en la actualidad, AMORC: temáticas, método de enseñanza, organización, etc. Pero carece de la abundante simbología egipcia que caracteriza a la mencionada rosacruz americana.

Ese paralelismo se evidencia, también, cuando su fundador y actual Imperator, Ángel Martín Velayos, narra su versión de los hechos determinantes de la reactivación de la orden. Habría sido a través de su contacto con un anciano en Barcelona, nieto del último miembro de una logia rosacruz existente en esa ciudad y que se extinguió en 1880. Cambian las fechas, las ciudades y los nombres, pero las similitudes con la narración de Harvey Spencer Lewis, fundador de AMORC, son evidentes. Si todo se rige por ciclos, aseguran, también la rosacruz actúa en función de tales ritmos: ciclos de 108 años. Ello supone una cierta contradicción: si la rosacruz se reactiva cada 108 años, veíamos, ¿cómo es posible la existencia de dos órdenes auténticas simultaneas temporalmente? Así como AMORC se arroga le exclusiva legitimidad de origen rosacruz de una forma explícita, la entidad que nos ocupa se remite a la historia de la orden de forma más genérica, considerándose heredera de una tradición esotérica concreta. Y por ello, no sienten obligados a dar más explicaciones al respecto.

Los miembros de Orden Rosacruz, afirman, “se dedican al estudio y a la aplicación de las Leyes de la Naturaleza en su forma más elevada”, siendo la paz y el éxito internos los objetivos de su trabajo. Ese cambio sería el contenido de lo que denominan “alquimia espiritual rosacruz”.

Al igual que otras entidades rosacruces, insisten en afirmar que no se trata de una religión, que no entra en política y que no tiene ánimo de lucro.

Sus enseñanzas se imparten por correspondencia, con una media de 4 lecciones mensuales de carácter práctico, con la pretensión, tanto en el plano físico como en el mental, de desarrollar las enormes potencialidades del hombre, entendido como un micro-cosmos concreción y reflejo del macro-cosmos.

Al igual que la mayoría de las entidades de su género, también Orden Rosacruz asegura poder mejorar la memoria, corregir enfermedades, etc.

En las ciudades donde existen logias, los rosacruces de esta obediencia pueden participar en las ceremonias iniciáticas propias de un proceso formativo “tradicional”, dividido en grados, y a los que corresponden, en cada caso, determinados mandiles e insignias.

Disponen de una publicación (Triángulo de luz) que puede adquirirse solicitándolo por Internet o en la Sede Soberana de Las Palmas.

El libro titulado “Mis maestros”, escrito por el Imperator de esta obediencia rosacruz, es otro de los textos que pueden adquirirse.

Los contenidos de sus web son muy claros, discretos, menos pretenciosos que los de otras obediencias y sutilmente ambiguos. Algunos de sus términos (logias, Gran Arquitecto del Universo) y el empleo de determinados símbolos (insignias y mandiles), recuerdan inevitablemente a la masonería.

 

-          Antigua y Mística Orden de la Rosa Cruz (AMORC).

Se trata de la entidad rosacruz que, con mayor extensión en todo el mundo, reclama, además, ser la única y legítima heredera de los auténticos rosacruces.

AMORC afirma tener sus orígenes, ya la vimos en el primer artículo, nada menos que en el Egipto de Tutmosis III. A partir de ese pasado mítico, diversas personalidades y organizaciones esotéricas jalonarían la historia de esta orden que afirma ser la legítima sucesora de los rosacruces históricos (los llamados ocultos maestros desconocidos): la Gran Fraternidad Blanca, Akhenaton, Tales de Mileto, Plotino, Pitágoras, Carlomagno, Arnaud…

Christian Rosenkreutz, el protagonista de los primeros textos rosacruces, no sería un personaje real para esta orden, sino que formaría parte de la campaña previa preparatoria a su resurgir temporal en aquel momento histórico concreto.

Otros rosacruces ilustres habrían sido, según las publicaciones oficiales de AMORC: Leonardo da Vinci, Paracelso, Bacon, Descartes, Spinoza, Newton, Cagliostro…

Al norteamericano Harvey Spencer Lewis corresponde el mérito de haber levantado esta multinacional del esoterismo, presente en todos los continentes y con varios millones de miembros, según afirman. Trasladado a Francia en 1909, habría recibido el encargo de revitalizar la orden e iniciar un nuevo periodo de 108 años de actividad. La veracidad de tales hechos es cuestionada en numerosos foros esotéricos; existiendo algunas extensas páginas en internet dedicadas exclusivamente a demostrar, de forma muy detallada, las presuntas incongruencias y contradicciones históricas y narrativas de Spencer.

Se define a sí misma como una “organización filosófica, iniciática y tradicional, que perpetúa el conocimiento que los Iniciados le transmitieron a través de los siglos. En términos generales, su objetivo consiste en familiarizar al hombre con las leyes cósmicas y enseñarle a vivir en armonía con ellas, permitiéndole conocer la felicidad y adquirir la Maestría de la Vida, tanto en el plano material como en el espiritual. Sin ser ni una secta ni una religión, ni tampoco un movimiento socio-político, la Orden reúne a hombres y mujeres pertenecientes a todos los credos religiosos y a todas las categorías sociales”.

Como “Escuela de misterios”, entienden éstos como una gnosis, como una sabiduría secreta.

Afirman ser independientes de la masonería, aunque reconocen que, en el siglo XVIII, su relación era muy estrecha, siendo en la actualidad muchas las personas que gozan de esa doble condición simultáneamente. Debe precisarse que existe una relación más estrecha entre AMORC y la masonería de rito egipcio, sobre todo en sus orígenes, además de la meramente simbólica, obteniendo su fundador los grados más elevados de diversas obediencias de ese particular rito, minoritario en la masonería actual y que llegó a alcanzar una notable extensión, en países como España, a finales del siglo XIX.

AMORC niega ser una religión, ya lo hemos visto párrafos arriba. También niega que imponga creencias de ningún tipo, pues se trataría de una “Escuela de Iniciados consagrados a perpetuar el Conocimiento a través de los tiempos. Se trata de un sendero de Conocimiento basado en la búsqueda individual y un sincero deseo de superación”.

Al igual que la masonería, los rosacruces tienen prohibido el proselitismo religioso en el interior de la orden.

Moisés, Buda, Jesús, Mahoma, todos ellos -y otros- habrían sido los grandes Maestros de la humanidad, pero para AMORC “el más grande de los Maestros no es otro que el propio Maestro Interior, que es la encarnación de Dios en cada ser humano”.

Para estos rosacruces es fundamental la idea de la reencarnación, aunque afirman –ya lo veíamos antes- no imponen esta creencia a quiénes entran en la orden. Pero, en lógica consecuencia, para poder avanzar en la adquisición de la verdadera sabiduría, hay que despojarse de las viejas creencias…

El crecimiento personal se realizaría tanto a nivel espiritual como a nivel material, de ahí la importancia del aprendizaje de algunas disciplinas que ayudarían a obtener éxito en diversas facetas de la vida. En este sentido, aunque con una importancia secundaria, en el interior de la orden también se estudian los poderes psíquicos: telepatía, radiestesia, proyección psíquica, etc. Con todo, consideran más importante el “despertar de las virtudes del alma”. Así, la alquimia que practican estos modernos rosacruces sería la espiritual: la transmutación de cada defecto en la virtud opuesta.

Conciben la historia de forma cíclica, con una duración de 2160 años para cada ciclo. La época anterior era la de Piscis, siendo el “maestro Jesús” quién la habría abierto: así, estos ilustrados rosacruces nos recuerdan que el primero de los signos distintivos de los cristianos fue el pez y no la cruz…

En lo que se refiere a la organización, niegan que se trate de una organización secreta, sino “discreta”. Está dirigida por un Consejo Supremo integrado por los Grandes Maestros de todas las jurisdicciones territoriales. El Imperator es el presidente del citado Consejo y su máximo líder y autoridad. En la actualidad se trata de un cargo electo periódicamente.

Es en las logias locales donde se perpetúa el aspecto oral de la tradición rosacruz, a través de las ceremonias de iniciación de cada grado.

Ese desarrollo personal se adquiere conforme se progresa en los 9 grados iniciales: después de la fase de preparación existe el grado de postulante, posteriormente, el de neófito (otros tres grados), siendo la fase de Estudios la correspondiente a los iniciados. Superados estos grados, ya “iluminado”, deben superarse otros tres grados más.

Los estudiantes reciben 4 monografías mensuales de unas 10 – 12 páginas. Estudian vestidos con un mandil y en un lugar de su casa reservado para ello y provisto de una decoración muy concreta: un espejo, una cruz, un candelero.

Se agrupan, según su número, en logias, capítulos y pronaos, reuniéndose en templos decorados con motivos egipcios.

Organizan, periódicamente, convenciones nacionales, de las grandes jurisdicciones y, también, de ámbito mundial. Disponen en San José (California) de un complejo arquitectónico integrado por diversos edificios de estética faraónica egipcia: la llamada Universidad Rosacruz.

Para iniciarse en AMORC hay que reunir unas condiciones: ser mayor de edad (los menores precisan de autorización paterna), solicitud por escrito manifestando sus intenciones y pago de las cuotas (generalmente, mensuales). A cada nuevo miembro, desde el primer momento, le es asignado un número a efectos “administrativos”.

Otra entidad que cuenta con varios millares de adeptos en todo el mundo, especialmente en Francia, e íntimamente ligada a AMORC, es la llamada Orden Martinista, inspirada en la corriente esotérica denominada martinismo. Desarrollada a partir de las doctrinas de Martínez de Pasqually, está constituida a modo de orden paralela de AMORC y compuesta, en su mayor parte, por rosacruces de la misma. Al no tratarse de una organización netamente rosacruz, no profundizaremos en ella.

 

-          Lectorium Rosicrucianum.

Esta entidad afirma sentirse unida a la que denomina “corriente crística”, equivalente, a su juicio, a la enseñanza hermética, es decir, la síntesis de la sabiduría original, la suma de todo saber. Invita a descubrir en sí mismo el “átomo chispa de Espíritu”, por ellos denominado “Rosa del Corazón”, mediante el cual uno puede volverse hacia lo Absoluto. Catarismo, rosacruz y Grial se fundirían en  un nuevo impulso cristiano.

La “Corriente Universal de Cristo” se manifiesta –afirman- en impulsos de Fuerza de Luz que, a modo de respiración cósmica, desciende a nuestro campo de vida terrestre. Y esa Fuerza de Luz se manifiesta –aseguran- también de forma horizontal a través de grandes enviados: Rama, Khrisna, Hermes, Buda, Pitógoras, Zoroastro, Sócrates, y el más grande de todos: Cristo. Todo ello constituye un conjunto de creencias de incuestionable aroma gnóstico.

La Rosacruz Moderna, tal como también se denominan, es una Escuela de Misterios cuyo objetivo final sería mostrar el camino preciso para que el candidato que lo desee se una directamente con la Fuerza del Amor Universal, contribuyendo con ello a la liberación de toda la humanidad.

Si bien la orden rosacruz se manifiesta en 1614 con la intención de reanimar el valor liberador del primitivo cristianismo, aseguran, es en 1924 cuando el Lectorium se funda en Holanda de la mano de Jan van Rijckenborgh, Z. W. Leene (ambos antiguos miembros de la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel, que luego veremos brevemente) y Catharose de Petri.

Cristo sería una fuerza existente desde toda la eternidad, presente en todas partes y en todo tiempo, un ser ilimitado; quien ofreció a todos los hombres la posibilidad de realizar en su propio ser el proceso de transfiguración.

Cristo sería el Espíritu del planeta, de ahí que la vía de la transfiguración se concrete en un camino de actos reales. Si Jesús de Nazaret se transformó en Jesús el Cristo, afirman estos modernos gnósticos, todos podemos despertar a la vida verdadera por la Fuerza de Cristo que actúa en nosotros.

Esta Fraternidad Rosacruz tendría como objetivo vivificar lo que denominan el triple Templo Divino Original, que aportaba a los hombres la Religión Original, Real y Sacerdotal, la Ciencia Original y el Arte Original de la Construcción.

Esta organización, que emplea el término “gnosis” constantemente, manifiesta especial atracción por la herejía medieval cátara, a la que atribuye unos contenidos absolutamente discutibles desde un punto de vista histórico.

Su “trabajo espiritual” pretende ser impersonal. No desarrollan, afirman, ningún culto personal hacia sus fundadores. Un colegio de 12 miembros forma la “Dirección Espiritual Internacional”, existiendo varias direcciones nacionales de 6 personas cada una; también en España

El proceso del Lectorium está estructurado en siete escalones. Después de asistir a un curso de orientación, existe la posibilidad de acceder a la condición de simpatizante o alumno, que corresponde al Atrio del Lectorium, es decir, al exterior de la organización.

Para el estudiante, se organizan conferencias y cursos de duración anual.

Los siete niveles corresponden a las siguientes fases:

1.        Autopercepción del “átomo chispa de Espíritu Original”.

2.        Purificación y renovación hacia el Arquetipo Divino.

3.        Transmutación interior o renacimiento del alma.

4.        Fase alquímica de la reconstrucción del Alma Inmortal.

5.        6. y 7. Transfiguración, en relación con el “Campo de Radiación de la Rosacruz de    Oro”, aspecto más interno de la Escuela de Misterios.

Para progresar de un grado a otro se precisa el transcurso del tiempo y la asistencia a las actividades internas organizadas por la entidad.

No consideran relevante la tradición de los ciclos, de actividad o inactividad, de la orden rosacruz, de 108 años, tal como lo afirman otras entidades.

No cultivan el espiritismo, ni la cartomancia, ni las ciencias parapsicológicas, por considerarlas expresiones de la naturaleza; siendo su objetivo, por el contrario, la búsqueda de la naturaleza divina.

Hay que destacar que, para la mayoría de los demás grupos rosacruces, esta entidad no sería tal, siendo sus creencias un compendio particular de las enseñanzas personales de sus fundadores.

Por algunos de sus elementos definitorios, bien podría calificarse de “religión”, más que de entidad esotérica. Y de hecho está inscrita en España, legalmente, como entidad religiosa. Sus miembros fallecidos deben ser incinerados. Administran un rito, de aspecto cuasi sacramental, al que denominan “consolamentum”, al igual que lo hicieron los herejes cátaros, aunque con un contenido, parece ser, bastante distinto. Además, sus miembros deben seguir unas estrictas normas dietéticas.

 

-          Orden Rosacruz – El Orden de Melquisedec.

Sin proyección pública conocida en España, dispone de unas vistosas páginas en Internet, de dudoso gusto y de fácil acceso.

Su “doctrina” responde a la elaboración particularísima de su fundador, en la que integra los “mitos” clásicos rosacruces con otras tradiciones ocultistas; reinterpretando según sus convicciones toda personalidad o entidad relevante en el mundo de las sociedades esotéricas. Presenta un conjunto heterogéneo de creencias de base gnóstica, integrando también algunos de los supuestos contenidos de las primitivas religiones precolombinas. Un lenguaje oscuro, unos conceptos cambiantes, aderezan unos textos heterogéneos. Encontramos, por una parte, una presunta explicación de la auténtica historia rosacruz. Por otra, proporciona unos escritos de pretensiones poéticas de inspiración pseudo mística.

 

-          Fraternidad Rosacruz (de Max Heindel).

Se denomina también “Asociación internacional de místicos cristianos”, considerándose el verdadero cristianismo, entendido, naturalmente, desde una perspectiva esotérica. Según afirman, Cristo habría enseñado su religión a las multitudes en forma de parábolas, pero habría explicado los misterios -el verdadero, e interno, contenido de sus doctrinas- a sus discípulos. Jesús, según Max Heindel, habría sido un hombre que vivió en muchas encarnaciones; además “El espíritu de Cristo que ha entrado en el cuerpo de Jesús, era un rayo del Cristo cósmico”.

Esta entidad no tiene logias, sino templos, radicando en la ciudad californiana de Oceanside el principal de todos ellos, que cuenta doce lados, tantos como signos tiene el zodiaco. Es un dato significativo de la gran importancia que atribuyen a la práctica de la astrología.

Esta fraternidad fue fundada en 1909 por el citado Max Heindel (su nombre verdadero era Carl Louis Grasshoff) en la ciudad norteamericana de Seattle.

Pero el verdadero inspirador de esta fraternidad, habría sido un “Maestro” que se apareció –supuestamente- en varias ocasiones a Max Heindel, transmitiéndole el conjunto de conocimientos que, como fiel depositario, se afanó en difundir.

Su principal texto es “Concepto rosacruz del cosmos”, habiendo sido editado, en diversas ocasiones, en castellano y otros idiomas.

Su fundador, a diferencia de los de otras ordenes rosacruces, consideró a Christian Rosenkreutz como un personaje real que ya estaba encarnado en época de Jesús y que lo estaría, de nuevo, actualmente. Incluso el Conde de Saint Germain habría sido otra de sus encarnaciones.

Defiende una concepción maniquea explícita, según la cual el bien y el mal, el odio y el amor, se encuentran en permanente lucha.

Autor de una vastísima obra que comprende múltiples temáticas, incurre en numerosas y abultadas contradicciones que sus detractores airean, con profusión, en los medios esotéricos; también en Internet.

Otra diferencia con AMORC y otros grupos rosacruces es el cultivo de la astrología y la quiromancia por sus estudiantes y miembros. Pretenden desarrollar la clarividencia, los viajes astrales, la bilocación y la sanación a distancia durante el sueño.

Por otra parte, la masonería, a su juicio, habría perdido buena parte de su contenido ocultista, por lo que no tendría –hoy- el interés que tuvo en su momento.

Practican una dieta vegetariana, propugnando, además, la castidad.

La Fraternidad Rosacruz enseña la relación del hombre con el Gran Arquitecto del Universo y con las doce Jerarquías de Seres Celestiales. El universo estaría dividido en siete planos cósmicos, evolucionando en 7 épocas sucesivas. Tiene, por tanto, una concepción cíclica de la historia y del hombre, por lo que afirman la reencarnación.

Carece de cuerpo iniciático. La iniciación sólo se da en el nivel espiritual, constituyendo una experiencia íntima y personal. Con todo, afirma un sistema de 9 grados de los misterios menores y cuatro Grandes Iniciaciones.

Max Heindel, al final de sus días, llegó a afirmar que su fraternidad no era la verdadera Orden Rosacruz (la cual estaría integrada por sólo 12 selectos y misteriosos miembros que se suceden desde hace siglos, tal como se describe en los primeros escritos del siglo XVII), sino una simple organización terrenal que algún día desaparecerá y dará –entonces- origen a algo más grande.

El núcleo central de sus doctrinas se imparten, al igual que por otras obediencias rosacruces, por correspondencia.

 

-          Movimiento Gnóstico Universal.

Pese a emplear, en ocasiones, la denominación de rosacruz, cultiva una cosmovisión explícitamente gnóstica, basada exclusivamente en la obra de su fundador Samuel Aun Weor, autor de numerosos y obtusos textos esotéricos de todo tipo. Es una de las entidades esotéricas que mayor actividad pública desarrollan en España.

 

-          Orden hermética de la Golden Dawn.

Fundada en 1887 por S.L. Mc-Gregor Mathers, W. Woodman y W. Westcott. Se trata de una entidad “mítica” en el mundo del esoterismo cuya continuidad, en alguna medida, se arrogan numerosas organizaciones y cenáculos. Se alimenta, sólo en parte, de la tradición rosacruz.

 

-          Ordo Rosae Rubeae et Aureae Crucis (R.R. et A.C.).

Con una presencia muy limitada, particularmente en América Hispana, formaría el “círculo más interno” de la Golden Dawn.

 

-          Orden Rosacruz del Alpha Omega.

Orientada a la práctica de la alquimia y con algunas pequeñas delegaciones en América Hispana.

 

-          Stella Matutina.

Pequeña entidad de inspiración rosacruz orientada a la práctica de la alquimia, al igual que la anterior, y con una mínima representación en algunos países de América Hispana.

 

-          Fraternitas Rosicruciana Antiqua (Tradición Huiracocha).

Fundada por el ocultista Arnold Krum Heller. Con sede central en Ginebra, cuenta con cierta presencia en América Latina (Chile y Brasil, sobre todo). La entidad se dividió a su muerte en, al menos, dos obediencias. En España se constituyó, según afirma  Manuel Guerra en su “Diccionario enciclopédico de las sectas” (2ª edición, BAC), una delegación de una de ellas en Sevilla: “Aula Lucis”.

 

-          Instituto filosófico hermético.

Fue fundado por Darío Salas Sommer, en 1963, en Santiago de Chile. Este personaje considera a los rosacruces como herederos de extraterrestres, dotados de los conocimientos precisos para ayudar al hombre en su manifestación original y divina. Del ya citado Arnol  Krumm Heller proceden buena parte de sus doctrinas. Creen en la reencarnación y en la existencia histórica de Hermes.

Sus enseñanzas se importen en tres grados. A partir de la gran importancia que atribuyen a la mente, practican ejercicios de respiración, meditación, sanación, relajación, ayunos…

Cuenta con seguidores organizados en España, realizando algunas actividades públicas en sus locales.

 

 

-          Otras entidades.

Las escisiones, reactivaciones, fusiones, etc., sufridas por este tipo de entidades, hacen difícil el seguimiento de la vida de buena parte de ellas. Internet es un buen medio para hacerlo, pero ciertamente, la constelación de entes rosacruces es confusa y sumamente cambiante.

 

Unas reflexiones.

La existencia, creencias y prácticas de estas organizaciones generan, ciertamente, escaso interés en el gran público, al contrario que en el reducido grupo de seguidores incondicionales empeñados en una práctica ascética muy marcada en algunos casos y en un voluntarismo agotador que puede derivar en profundas decepciones. Por ello, la presencia de personajes de lenguaje oscuro, de comportamiento excéntrico y de fantasiosos logros y cualidades, es una constante en buena parte de los grupos antes descritos. Entre estos entusiastas del lenguaje críptico y de retorcidos simbolismos, no es infrecuente que la progresiva pérdida de contacto con la realidad desemboque en problemáticas personales que limitan con lo patológico.

Pero su influencia es mayor de la aparente. Buena parte de los temas desarrollados desde la llamada “New Age” en múltiples foros, así como muchas de sus creencias y prácticas, que tanto están calando hoy día especialmente entre los jóvenes, fueron propugnadas, en su día, por los precursores de estas entidades. Por ello no está descaminado el afirmar que una parte relevante de la moderna “New Age” es tributaria del esfuerzo de los modernos rosacruces, vulgarizando una concepción de la vida derivada de sus creencias y prácticas, siendo comunes en todo caso una serie de constantes: relativismo religioso, concepción pseudoespiritual de la existencia humana, práctica de determinadas “ciencias paranormales” y disciplinas esotéricas (quiromancia, simbolismo, técnicas de relajación, etc.), general creencia en la reencarnación, una base filosófica gnóstica, etc.

 

Arbil, anotaciones de pensamiento y crítica, Nº 58, junio de 2002

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